Road to ninja
Capítulo 2: Viaje Dimensional
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-¡¿Qué hacemos, Kakashi-sensei?!
-Tranquilízate, Naruto, poniéndote histérico no lograremos encontrar una solución.
Sasuke observó con aburrimiento como el rubio caminaba de un lado a otro, respirando agitadamente y jaloneándose parte del cabello con ansiedad. De la nada y debajo de los pies de Naruto, se alzó una enorme jaula de madera que lo levanto algunos metros. El kitsune observó con cierto mareo –Provocado por el ligero envenenamiento que recibió– y molestia al capitán Yamato.
-¡Al fin te encuentro, ¿sabes cuánto tiempo he estado buscándote?! –Gritoneó Yamato, exasperado.- ¡Por tu culpa tuve que pagar los daños que hiciste en la posada cuando escapaste, baka!
-¡L-Lo siento, Yamato-Taichou, esto era más urgente dattebayo!
-Ya basta, Yamato, suéltalo. Hay cosas más importantes que debemos atender… –Ordenó Kakashi.
Karin tuvo un ligero tic mientras veía a la gran estructura volver a las profundidades y dejar libre al rubio. Sucesivamente, una extraña sensación la obligo a observar a sus lados con rapidez, buscando localizar el origen de ese sentimiento.
-¿De qué se trata entonces, Kakashi-sempai? ¿Dónde está Sakura-san? –Kakashi entrecerró su ojo.
-Es precisamente de ella de quien debemos hablar, Sakura desapareció. Al parecer, el extraño artefacto que Madara utilizó para poder escapar es la razón de que no esté aquí.
-P-Pero, ¿a dónde la ha llevado?
-Eso aún no lo sabemos… Por lo pronto regresaremos a Konoha. Pero antes iremos por Kiba y el resto. –Mencionó Hatake, acercándose a Sasuke, soltando sólo los amarres que lo unían al pilar del puente.- Así que, Yamato, crea una jaula que podamos usar para llevar a Sasuke con nosotros.
-Enseguida, Kakashi-sempai.
Tras unos sellos, Yamato creó una jaula1 con soportes, con el fin de que pudiera ser cargable para ellos. ¡La encontré! Karin soltó un grito de impresión, logrando llamar la atención de los cuatro hombres a su alrededor.
-¡Allá, 3 kilómetros al sur! –Gritó, alzando su mano e indicando un punto en el aire.- ¡Está cayendo!
El grupo alzó la vista y ante los ojos sorprendidos de todos, un ligero destello de luz permitió apreciar un diminuto punto rosado cayendo en la profundidad del bosque. El chakra de Sakura había vuelto.
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-¡Papá, cuéntame una historia!
La sonrisa de Kishashi alentó la emoción de la pequeña Sakura, quien yacía sobre su cama, cubierta con la rosada cobija. El señor Haruno se acercó y tomó asiento a las orillas de la cama.
-De acuerdo, sólo porque eres mi niña consentida… ¡Pero no se lo digas a Mamá! Terminaría dándome una paliza por desvelarte. –La niña rió brevemente, asintiendo.- Bueno, esta historia no es sólo un cuento más ¿sabes? Esto es algo totalmente real.
-¿Real…?
-Sí, es una leyenda que está escrita en rollos de la época antigua… Cuenta la historia que Rikudou Sennin, siendo el padre de todo, creó no sólo nuestro mundo sino que también un mundo alterno a este. –Sakura ladeó el rostro, sin comprender lo último.- Este mundo alterno era… ¿Cómo decirlo? ¡Como una copia del nuestro! Con las mismas personas, lugares y criaturas que este, sólo que con diferentes personalidades y situaciones.
-¡¿Cómo el país de las maravillas?! –Kishashi asintió.
-… En fin, por mucho tiempo, el sabio logró mantener la paz de ambos mundos a través de un espejo portal que él mismo creó, pero el problema vino cuando a pocos años de morir, se dio cuenta de la rivalidad de sus descendientes…
-¿Qué paso entonces, Papá?
-Como el espejo podía ser usado por cualquiera y para poder cuidar de ambos mundos sin tener que abandonar el otro, lo dejó en la aldea de Ise al cuidado de la sacerdotisa del templo, quien era la única capaz de abrir el portal además del Rikudou. Sus hijos olvidaron el deseo de poder viajar entre los dos mundos… Sin embargo, él continúo usando el portal y siguió visitando ambos mundos hasta el día en que falleció…
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El canto de las aves llegó a sus oídos, despertándola. Sus ojos jade se abrieron lentamente mientras se ponía en pie, sujetando su cabeza ante el dolor provocado por su abrupta caída. Miró a su alrededor, extrañándose de encontrarse en un sitio distinto.
-¿Dónde estoy…? ¿Cómo es que llegue aquí? –Frunció el ceño, sólo había una explicación lógica para todo.- ¿Un ataque? Pero fue bastante extraño… ¿Será que él está detrás de todo?
Sakura sintió varios chakras acercarse a su posición a una velocidad impresionante; sin estar preparada, algo cayó sobre ella de golpe, tumbándola nuevamente sobre el suelo. Ensanchó los ojos, siendo empapada por la enorme lengua perruna.
-¡¿Akamaru?!
-¡Eres una maldita embustera, una cobarde y traicionera!
El perro ladro permitiéndole ponerse de pie y dejándola ver al chico Inozuka, acercándose furioso. Sin permitirle hablar, el ninja le sujeto por su chaleco, alzándola un poco con aire amenazador. Para entonces, otros shinobi habían llegado a su posición.
-¿Crees en verdad que vas a librarte de esta? Primero nos obligas a ir contigo a confesar tus absurdos sentimientos y después, nos envenenas para poder ir a matar al traidor tu sola…
-¡Detente, Kiba-kun! Sakura-san debió tener sus razones.
-Lee-san tiene razón. Será mejor que lo escuches, a Kakashi-san no le agradara…
-¡Cierra la boca, Sai, no vas a justificarla! Ella va a escucharme, lo quiera o no. –Apretó con más fuerza su agarre, mirándola acusadoramente.- ¡Eres patética! Fuiste capaz de hacer todo este puto plan y al final ni siquiera pudiste terminar el trabajo.
Un parpadeo de incredulidad y después, una fuerte mirada de desaprobación en sus orbes jade. De un manotazo, Sakura se deshizo del agarre y le sujeto de sus ropas, mirándole intimidante. Sai y Lee dieron un respingo, después de todo, habían calculado que la pelirosa se pondría a llorar en lugar de responder la agresión. En la escena, apreció Yamato. Inozuka sudo frio, sin poder sentirse diminuto ante la furia de Sakura.
-¿Quién diablos te crees que eres, para dirigirte a mí de ese modo? No sé qué demonios es lo que estás diciendo pero no permito que nadie me hable de así… –Con un empujón, Kiba cayó sentado sobre el suelo.- Recuerda que tengo el poder suficiente para hacer que pases el resto de tu vida dentro de los calabozos de la aldea.
-¡Ya, ya! Contrólense, debe estar un poco confundida después de lo que le paso. ¿No es así, Sakura-san? –Ella miró a ese ninja, extrañada.
-¿Y tú quién eres?
-¡Pero de que hablas! Soy Yamato, ya lo sabes.
-¿Yamato…? ¿Acaso eres un recluta de otra aldea?
En ese instante y detrás del poseedor del estilo Mokuton, Sakura pudo distinguir una jaula. El chico dentro de ella le miró profundamente, sin emoción alguna; por su parte, la chica parpadeó rápidamente, sorprendida de lo que veía.
-¿Uchiha? ¿Pero qué sucedió?... ¿Qué significa todo esto? ¡Quiero una explicación, ahora!
-¿Explicación a que, Sakura? –Cuestionó Sai.
-¡Al hecho de que Uchiha este encerrado! Además, ¿por qué le han…? ¡Espera! Esto fue una orden de Riosuke ¿no es así? Debí haberlo imaginado, me seguiste a Suna sin permiso ¿no es así, idiota? -Sakura soltó un suspiro de frustración mientras los demás le miraban sin entender la poca elocuencia en sus palabras.- ¡Maldición, eres un imprudente! Uchiha, sabes perfectamente que mi tío te odia, siempre lo ha hecho, pero no justifica esto. Es excesivo.
Decidida, la haruno se acercó hasta donde Sasuke estaba encerrado; observó que sobre la jaula había un papel y dedujo que eso permitía que no se desvaneciera. Alzó su mano para desprenderlo pero antes de siquiera tocarlo, Kiba sujetó su mano.
-¡¿Qué demonios estás haciendo?! –Ella gruñó, soltándose.
-Hn, ¿no es obvio? Estoy liberándolo.
-¡Estás loca! Él se merece estar encerrado y esto sólo es el principio… Cuando lleguemos a Konoha recibirá un castigo aun peor. -Kiba miró despectivamente al Uchiha.- Si Gondaime-sama te escuchara, seguramente te rompería la cara.
-No hay ningún quinto, ¿recuerdas? Aun no hay quien sea digno de secundar al Yondaime, ¡ni siquiera de suplir al Hokage provisional! Y eso es decir mucho de Riosuke…
-¿Qué pasa aquí? Escuche mucho alboroto… -Kakashi salió del bosque y los miró uno por uno, hasta fijar su vista en su alumna con alivio.- Sakura, ¿te encuentras bien? ¿Cómo fue que llegaste aquí?
-No estoy segura. Recuerdo perfectamente estar en Suna, había ido a recoger unos pergaminos con el tratado de alianza entre nuestras aldeas y…
-¿Suna? Nunca estuviste en Suna, Sakura.
-Estas equivocado. ¿No te informaron? Recogí unos pergaminos directamente del Kazekage. -Al escucharla, Hatake no evito mostrarse sorprendido.
-No pudiste haberlos recibido porque Gaara no se encuentra en Suna. Él está en una reunión con los Kages de las demás naciones. Hasta hace poco tuvimos una pelea cerca del puente que conduce al recinto de esa reunión.
-¿Recuerdas a lo que vinimos, Sakura-san? Vinimos desde Konoha para detener a Uchiha, es un criminal… Tú intentaste asesinarlo. –Continúo Rock Lee, seriamente.- Pero las cosas se salieron de control y terminaron peleando con un miembro de Akatsuki.
-¡Oigan, que suce…! ¿Sakura-chan?
Sakura no pudo responder ante la llegada de un hiperactivo rubio que se detuvo a unos metros de ella. El silencio fue roto por la fuerte exhalación de Naruto. El chico comenzó a mostrar una radiante sonrisa de alegría y Kakashi notó lo tensa que se había puesto la pelirosa al ser observada por el jinchuriki del Kiuuby. Sakura estaba inmóvil, con la piel poco más pálida que de costumbre y de la nada, se mostró furiosa.
-¡Tú!
-¿He, qué sucede? ¡H-He, WAN! –Naruto se vio contra el suelo, inmovilizado por Sakura.
-¡Lo sabía, tú estás detrás de esto! ¡Libera el jutsu que has usado sobre ellos!
–¿D-De qué hablas, Sakura-chan…? ¡Ouch!
-¡No finjas que no sabes nada! Seguramente me atacaste y aprovechaste mi desmayo para traerme aquí y confundir la mente del resto ¿no es así?
-¡¿Qué?! –Ella gruñó.
-Sólo lo preguntare una vez, ¿qué diablos planeas hacer, Menma?
-¡¿Quién mierdas es Menma?! ¡Soy Uzumaki Naruto, Na-ru-to dattebayo!
Ella pareció reconocer que no mentía, no solo por sus palabras, sino por las miradas del resto y su propio análisis. Ese chico era idéntico a Menma, sin embargo, también tenía notables diferencias que en primer momento no observo. Soltándolo, Sakura se alejó un poco de él con cierta desconfianza mientras el Uzumaki se ponía en pie.
-¡¿Recuerdas lo que sucedió, Sakura-chan?! Ese Zetsu te arrastro bajo el agua y luego, ese bastardo de Tobi activo un jutsu extraño y una luz lo cubrió todo…
-¿U-Una luz…?
Un fuerte dolor en la cabeza la hizo encogerse, sujeto con ambas manos su cabeza y gimió adolorida; su mente estaba recordando aquella misteriosa luz de la que el rubio hablaba. ¿Por qué estas personas a las cuales conocía hablaban de sucesos que nunca habían pasado? ¿Cómo era que ese chico, Naruto, se pareciera tanto a Menma? ¡Ese mundo es una copia del nuestro! Sintió un escalofrió recorrer su columna, sin creer que aquello fuera cierto. Comenzó a respirar agitadamente sin control alguno. El dolor en su cabeza se volvió tan intenso que su cuerpo se desplomó sobre el suelo, el aire no llegaba correctamente a sus pulmones y su vista comenzó a nublarse, perdiéndose poco a poco en medio de la oscuridad.
-¡Diablos, está hiperventilando!
-¡Sakura-chan, ¿puedes oírme?! –Aquella voz le era cada vez era más lejana.- ¡Vamos, resiste!
-… ¡Sakura!... ¡Sakura!...
¡Hola de nuevo! Agradesco a los que se tomaron la molestia de leer la historia, agregarla a sus favoritos y también, a los que me dejaron sus review que son lo que inspiran a continuar la historia. Algunas aclaraciones... Pues ya saben, será un SasuSaku y si se preguntan que tipo de jaula era, pues es una similar a la que Yamato Taichou usó en la película Blood Prision. ¡Otra vez muchas gracias! Dejen sus comentarios, yo leeré con mucho placer sus review.
¡Bye, bye, chu~!
