El mundo es realmente hermoso cuando no hay colegio de por medio *o* y no solo por eso… ¡YA MOSTRARON EL POSTER OFICIAL DE DIGIMON ADVENTURE "TRI"!

Estoy que exploto de ansiedad y alegría, por fin y luego de cuatro meses de maldita intriga podemos saber cómo nos hicieron a los protagonistas. Y déjenme decirles que me pareció genial el poster y toda la cosa. Es obvio que la animación y la calidad del diseño sería más detallada, vamos gente eso fue hace mucho tiempo, está claro que los dibujos respecto a anime y demás también cambian. (Un buen ejemplo es Fairy Tail y su segunda temporada).

Los que no sabían sobre el anunció del diseño. Pues ya lo saben

PD: Es por eso que publique. ¡Estoy feliz! T.T

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Ella sosteniéndole la mano mientras lo observaba con todo el sentimiento. En lugar de tierno, lucía tedioso.

-Qué imagen tan conmovedora- dijo entrando sin despegar la vista del visitante del castaño- Me voy a ahorrar la pregunta de qué haces aquí, y te voy a pedir que salgas.

Kasumi frunció el ceño con total desagrado, molesta ante el tono altivo y arrogante de Mimi. Esa tipa se creía superior ante ella, o es lo que la pobre oji miel pensaba. Ella jamás podría igualarla en nada- ¿Tú qué estás haciendo aquí? ¿En la habitación de Tai? Y es obvio, aunque no preguntaras. Vine a verlo.

Esta chica no tenía ni una neurona activada. ¿Cómo había entrado en la universidad? ¿Acaso no era obvio por la ropa que traía?- Estoy asignada a su caso. Créeme, solo por eso estoy aquí. Y… ¿En serio viniste a verlo?- no pudo evitar que una pequeña risa burlona se le escapara- Taichi está aquí desde hace varios días, y si eres su novia… o lo que sea…me impresiona la importancia que le das como para que luego de días, hagas un espacio en tu apretada agenda para venir a verlo.

Lo pudo ver claramente en su rostro. Le había atinado con lo que dijo. Kasumi sí que no tenía vergüenza. Ni siquiera se había ni molestado en preguntar cuál es la condición de su "amigo especial".

-No tengo porqué explicarte nada, Tachikawa. Claro, te sientes con autoridad solo por estar en tú ambiente- refutó enarcando una ceja. Sus ojos violetas brillando con malicia- Aunque déjame decirte algo, querida. Tienes el aspecto de un muerto.

-Gracias por tu innecesaria observación. Ahora, retírate. No puedes estar aquí- abrió la puerta dejándole espacio a la rubia platinada para que saliese.

Antes de salir, se acercó a Tai y le acarició la mejilla y dejo un beso en sus labios. Debía reafirmar que ella tenía todo que ver con el castaño-Vendré luego, Tai- miró a Mimi con recelo- Disfruta tú poder mientras puedas- le sonrió pasando a su lado- Pero dejando eso de lado, ¿Por qué no puedo estar con Tai? Estoy preocupada.

No dijo nada respecto a eso, solo se limitó a mirarla con seriedad- Recién salió de una complicada cirugía y lo que menos necesita es a alguien fastidiando a su alrededor- Kasumi ignoro la insinuante mirada de Mimi y movió su cabello distraídamente- Aun así, sigue en condición delicada, y las visitas esta prohibidas por el momento.

-pero yo soy…

-¿Su familiar? No lo creo.

Bufo con ironía- Claro que no… yo soy….

-¿Su esposa? ¿Novia? ¿Prometida? No me hagas reír, ni siquiera siendo parte de la CIA podrías entrar ahí.

Se puso derecha, y levanto la barbilla- No te incumbe la relación que Tai y yo tenemos…

-Y no me interesa- la interrumpió sonriendo con acidez.

-Da igual. Nadie puede entrar, ¿Pero tú sí? Eres su ex, más bien deberían alejarte de él, podrías envenenar su suero.

Asintió sin darle importancia, sabiendo que lo que estaba por hacer enojaría bastante a Kasumi- En efecto- dicho eso, entró de nuevo a la habitación y al volverse para cerrar la puerta, observo con satisfacción la mueca de coraje que sentaba mal en ese bonito rostro de plástico.

-Como si no estuviese lo suficiente abrumada, como para fastidiarme la vida con esa rubia- murmuro recostada a la puerta.

Levanto la vista y miró a Tai. Unos pequeños tubos en sus fosas nasales bombeándole oxígeno mientras su estado se mantenía en vigilancia durante el periodo de más riesgo luego de la operación. Había recuperado la tonalidad de su piel, sin embargo, no del todo.

Otro de sus compañeros, quién había estado viendo la cirugía mientras ella debía ir a la universidad a dejar un informe, le comentó que, en dos ocasiones Taichi tuvo que ser reanimado con electro shock debido a que el procedimiento se había agravado. Parcialmente se podía decir que ya estaba fuera de peligro mortal, no obstante, la minuciosa vigilancia al castaño era imprescindible.

Por muy poco el castaño estuvo a punto de fallecer.

Cerró sus ojos por un momento. A pesar de haber dormido lo suficiente cuando estuvo en el apartamento. Estaba agotada. Cuando abrió los ojos, la visión se le tornó borrosa y tuvo un ligero mareo.

Si se sentía mal, y las palabras de Kasumi, lo reafirmaban. Seguramente estaba completamente pálida. Lo mismo le había dicho Yolei. Por no decir que también le dijo que pidiera al menos un par de días libres, la carga rutinaria del hospital era algo, pero tener el peso de atender al hermano de una de tus amigas, y estar al pendiente de un amigo, era mucho peor.

Por más que su amiga le dijese algo, ella quería acabar con todo.

Cuando por fin saliera de esta semana de drama, si pediría el descanso.

En cuanto a Davis… su amigo no dejaba de llamarla para preguntar cómo estaba todo en el hospital. Pero sabía perfectamente que el muy necio escuchaba atentamente todo lo que ella decía para que ante cualquier indicio o insinuación de cansancio, él la obligara a tomar un descanso.

-¿Te digo algo?- le habló a Tai, sabiendo que él no podía escucharla- Tú controlas todo lo que suceda. Si vives o mueres depende de ti-

…..

-¿Cómo va todo con Tai?-

Matt volteo a ver a su amigo que se mantenía recostado en la cama, y suspiro- Aún no sabemos nada. Ni siquiera hemos podido verlo luego de la cirugía. Y los médicos no tienen una noticia firme hasta que Tai responda de alguna forma.

Joe frunció el ceño- ¿Sigue inconsciente?

-Si. Lleva dos días así- respondió Tk sentándose en el sofá-

El peli azul se mantuvo en silencio por unos momentos. Resultaba frustrante no poder hacer nada por su amigo castaño. Se sentía impotente al estar hospitalizado sin cooperar en algo. Levanto la cabeza recordando un punto- ¿Y Mimi? Ella está asignada al caso de Tai- en verdad le sorprendía saber eso, tomando en cuenta que la oji miel no se llevaba con Tai.

-Mimi está como en las nubes. Creo que ella es la que está más ansiosa porque esto termine - ambos jóvenes observaron al rubio menor. Tk había hablado hace unos momentos con la castaña, sin embargo, parecía que ella no tenía muchas ganas de comentar nada al respecto, más que todo porque no dejaba de refunfuñar sobre que Kasumi era una hipócrita.

-Ya veo… Ella no ha venido por aquí, y no es como si yo pudiese salir. Podré hacer algo hasta que me den el alta.

-Ese idiota de Tai…- se quejó el rubio bufando- El muy flojo duerme y duerme, y nosotros aquí esperando que deje su faceta de la Bella Durmiente para saber cómo esta.

-Vamos, hermano. No es como si Tai lo hiciera a propósito…

El mayor de todos iba a replicar, justo cuando la puerta de la habitación se abrió y Yolei entró- Chicos, ya Tai despertó.

Ambos rubios suspiraron con gran tranquilidad ante la noticia, y rápidamente siguieron a la peli morada. Joe se tambaleo en la camilla se sostuvo los lentes- ¡Me traen noticias, chicos!

-Hermano que alegría que despertaras.

-La próxima vez, si quieres dormir hazlo en tú casa, deja de robar espacio y oxígeno aquí.

Aun un poco desorientado, Tai fulmino con la mirada a su mejor amigo. Ese imbécil- ¿Cuánto estuve durmiendo como para qué la señora Ishida me esté regañando?

Todos menos Matt, rieron por el comentario del castaño, aliviados de que luciera bastante recuperado, y que desde el principio ya estuviese lanzándose pullas con el rubio mayor.

-Dormiste por dos días, Tai- contesto Izzy- El doctor Okumura hablo con tu padre y ya estás listo.

-¿Ya me puedo ir de aquí?- cuestiono sonriendo. Ya era hora de salir de ese maldito reclusorio.

-Espera. Tienes que esperar a que el doctor te dé el permiso pertinente.

-Vamos, Sora. Que me lo envíen por correo-

La peli roja negó rotundamente ante la infantil petición de su amigo, no obstante, su sonrisa de alegría porque el castaño hubiese despertado, no se borraba de su expresión- De eso nada. Una cosa es que la operación haya sido un éxito, pero tienes que cuidarte.

-Sí, mamá.

-Respeta a tus mayores, niño.

-Tú cállate, Matt. Aquí el único que es mayor que yo, es Joe.

-Yo nací antes que tú.

-Touché.

-Ya basta ustedes dos- dijo Yolei sonriendo. Podía ser que ya no se llevara tan bien con Tai por obvias razones. Pero los años de conocerse pesaban, era inevitable estar preocupada por el castaño-

…..

-¡Oye Meems!

Mimi se dio la vuelta desconcertada por ese "grito silencioso" y sonrió divertida- Tenías que ser tú, casa nova amarrado.

-¡Hey! Yo soy hombre de una sola mujer- protesto fingiendo indignación.

-No decías eso hace unos meses, Davis. Hisui te cambió igual a cómo hizo Zoe con Takuya. Los don juan, sometidos ante las damas.

-Bien. Contigo no se puede decir nada. Siempre sabes con qué bajar el autoestima, doctora Tachikawa.

-¿Y bien? ¿Qué haces en el territorio de la sádica de las inyecciones?

-En realidad vine a visitar a Joe, y también porque Kari me llamo llorando- la oji miel miró interesada a su mejor amigo. ¿Kari llorando?- Taichi despertó.

Ella no sabía eso. No iba a la habitación del moreno desde hace varias horas. Sintió como le caía un balde de agua helada y parpadeo- ¿En serio?- el oji negro asintió- Es un alivio-la relación de Davis y Taichi había liberado aquella tensión tan profunda que se generó cuando ella y el castaño terminaron, quizás ya no era algo así como el "gran amigo" pero ya se trataban. Lo entendía, primero que todo, los del problema son ellos dos, no Davis, ni Yolei.

-Así ya no estarás más gruñona de lo normal.

-Intenta tener a los elegidos como acosadores preguntando por todas partes-

Davis rio pasando un brazo por los hombros de su mejor amiga. En realidad, sabía que esa noticia quitaría cierta tensión sobre Mimi. La pobre últimamente se notaba muy cansada. Esto quizás alivianaría sus responsabilidades- Bien. Ya puedes respirar.

-Por cierto ¿Hisui está por aquí?

-Si. Está con Yolei en la sala de espera, una enfermera nos sacó a todos de la habitación.

-Entonces ve con ellas.

-¿Y tú qué harás?

Una vez se hubo soltado del agarre del joven, emprendió marcha en dirección -Tengo que completar el informe con respecto a Kamiya. Este donde este, sigo siendo una universitaria sometida. Nos vemos luego, campeón.

…..

Definitivamente Tachikawa era una mujer bipolar. Hace tan solo unos minutos había llegado a la recepción en donde todos se encontraban esperando a que le trajeran el comprobante que debía firmar para que le dieran de alta, ella no les habló, ni tan siquiera les dirigió una mínima mirada, solo se dedicó a escribir en un expediente que reposaba sobre el escritorio de una de las enfermeras.

Él que había estado aburrido, se puso a mirar alrededor y cuando sus ojos se detuvieron por unos segundos en la castaña, noto que la mano en la que sostenía el bolígrafo está inmersa en un temblor insistente pero poco perceptible.

Justo cuando apartó la mirada, Tachikawa se volteo hacia ellos, pero sin mirarlos en realidad- Firma está hoja, es tu dada de alta- le dijo a él. Ahí estaba ese pequeño temblor cuando ella le extendió una hoja donde venían escritos sus datos.

Apenas sostuvo el documento, retiró de nuevo su mirada. ¿Acaso estaba loca o qué? Sabía que estaba trabajando mientras hacía su práctica en el hospital y que podía ser reprendida por hablar con visitantes o pacientes sin ninguna buena razón, pero tampoco era para ignorarlos. Cuando hubo terminado de firmar lo que le correspondía y estaba a punto de llamarla para entregarlos, un tipo de cabello castaño rojizo y ojos verdes apareció entrando por una de las puertas que conducían a los elevadores. Era el qué había visto conversar con Tachikawa varias veces cuando ellos salían. Si no se equivocaba él se llamaba Kyle Okada, y tenía unos dos años más de experiencia que Mimi. Había sido compañero de clase de Joe.

El pobre miserable lucía exhausto y con un peso extra encima de él. Es por eso que jamás consideró ser médico. No podría soportar semejante cansancio- Lamento darles esta noticia, sin embargo, desgraciadamente hace unos minutos Joe falleció.

¿Qué era ese zumbido en su cabeza? ¿Acaso había escuchado bien? Parpadeo desorientado a la vez que llevaba su mano a la cabeza para tratar de calmar ese pinchazo que sintió. No podía ser cierto.

Arrugó los papeles que tenía sujetos en sus manos al momento de escuchar la noticia de Kyle. Ella ya lo sabía, sin tener intención y mientras pasaba por la habitación de Joe, escuchó la conversación entre Kyle, quién era el residente a cargo del caso de su amigo peli azul y el Jefe de operaciones. Era un hecho Joe había muerto hace pocos minutos.

De fondo pudo oír la voz perturbada de Matt preguntando sobre qué había ocurrido, él estaba reacio a aceptar la noticia.

Kyle suspiró derrotado- Es muy desconcertante a decir verdad, él se había mostrado en perfectas condiciones en cada una de sus revisiones, no nos imaginamos que había una minúscula perforación en su pulmón derecho, la cual por lo visto, durante la noche aumentó considerablemente, lo suficiente como para alojar a un virus que empeoró la situación y… le provocó un paro cardio respiratorio-con cada palabra todos se sumían en una encrucijada- Lo siento mucho, yo tampoco aun lo creo, él fue mi compañero durante mucho tiempo…

¿En verdad Joe había muerto?

-Doctor Okada, lo necesitan para que llene los formularios del traspaso del cuerpo- avisó una enfermera ingresando con gesto serio.

Sintió una mano en su hombro que se apretaba lentamente. Al parecer Kyle si había notado que ella estaba ahí- Lo siento mucho Mimi.

Asintió sin dedicarle una sola palabra mientras este se despedía de los demás.

-¿T-tú sabías de esto?- dio un respingo ante la pregunta confundida de Tai.

No le quedó de otra más que darse la vuelta y enfrentar las expresiones llenas de dolor e incredulidad de sus amigos. Yolei lloraba silenciosamente en los brazos de Izzy que se aferraba a ella con la mirada ensombrecida. Kari de igual forma lloraba entre hipidos siendo abrazada por Tk, y él derramaba lágrimas con sus ojos fuertemente cerrados. Matt estaba encogido en él piso sosteniendo a Sora que no podía con su dolor, el elegido de la amistad no lucía mejor que los demás. Davis estaba en shock, sus ojos muy abiertos viendo al vacío, recostado contra la pared en un intento por no caerse de la impresión, y Hisui le daba apoyo rodeándole la cintura y reposando su cabeza en el hombro de su mejor amigo, a pesar de no conocer casi nada a Joe, ella era muy sensible, y cómo no entristecerse al ver como su novio y los amigos de esté se desmoronaban ante la muerte de uno de ellos. Y Taichi, él lucía como si hubiera sido abofeteado y aun no salía de la sorpresa, sentado en uno de los sofás sosteniéndose la cabeza observándola a la espera de una respuesta, pudo ver algo en sus ojos chocolates: Enojo.

Ella simplemente sentía un terrible frío extenderse por todo su cuerpo, lo que causaba que temblara incansablemente. Las articulaciones le dolían debido al mismo temblor- Sí…- aceptó suspirando.

-¿Cómo demonios te callas algo así?- le recriminó frunciendo el ceño mientras se levantaba. Esto hizo que los demás lo voltearan a ver- Esto no es otro de tus secretos como para no decirlo…

Estaba por responder cuando otro enfermero se acercó a ella- Doctora la requieren para un último chequeo antes de que se retire, por favor acompáñeme.

No dijo nada, tan solo asintió, el cansancio pesaba como plomo sobre sus hombros. Su cabello caía en varios mechones sobre su rostro al soltarse de la coleta donde estaba sujeto. Evitando a toda costa cualquier contacto con alguna de los chicos, aún más de Yolei o Davis, siguió al enfermero que la había buscado.

-¿Hermano, estás bien?- pregunto Kari. Era tan palpable el dolor en su voz. Sus ojos estaban rojos de tanto llorar, a pesar de solo haber pasado unos cuantos minutos desde que recibieron la noticia.

-Solo me duele la cabeza. Pero no es nada. Lo que me pasa no es nada.

-¿Cómo pudo ser posible?- sollozo Sora- ¿Cómo simplemente Joe ya no está? Él se veía también, como la vida se le fue arrebatada de esta forma… él… él recién se graduó… apenas iba a empezar su especialidad- la pelirroja volvió a romper en llanto sobre el pecho de Matt.

-Tranquilízate por favor Sora- pidió el rubio acariciando la cabeza de su novia.

Davis quién hasta ese momento se recuperó de su shock, volvió a ver a Yolei- ¿Dónde está Mimi?

No obstante, fue Izzy quien respondió, Yolei aún estaba muy mal para si quiera decir algo- Ella fue llamada a una revisión.

-¿Cómo?- dijo más como reclamó. Hisui miró preocupada a su novio.

-¿Davis?

-Mimi estaba más blanca que la nieve, como rayos se fue a trabajar estando así- contestó captando la atención de Yolei. Había visto como su amiga oji miel parecía a punto de desmayarse.

-Davis tienes razón, Mimi puede que lo parezca, pero no es de acero… algo como esto… algo como esto…- balbuceo intranquila- ¿Cómo pudo pasar esto?

-H-hay ocasiones en las que uno por más que quiera… no puede interferir…- todos se sorprendieron al escuchar a Matt. Su voz siempre firme, ahora era temblorosa y apagada. Tk levanto la cabeza y miró a su hermano. Sabía que la amistad que había entre Matt y Joe era fuerte debido a que en el pasado cuando se habían separado para buscar a Tai en su primera aventura, ellos se encontraron y por un imprevisto, su lazo se reforzó provocando que el emblema de la amistad reaccionara y Gabumon evolucionara a Weregarurumon- y está es una de ellas…

Mimi suspiro agotada, sosteniéndose de una pared, esa revisión fue la más dura que ha hecho, no por la dificultad en sí, sino por hacerla mientras en su mente se reproducían las expresiones de los demás al enterarse de la muerte de Joe, camino a la habitación a donde debía ir, vio al final del pasillo a Kyle. Hablando con los padres de Joe.

Las ganas de llorar y gritar eran tantas que causaron un nudo en su garganta. Apenas podía hablar, y su mente estaba muy lejos del hospital en ese momento.

-Me acabo de enterar, vi a Takenouchi y los demás. Lo siento mucho.

Cerró los ojos y se abrazar por su amigo-Takuya… ni siquiera puedo decir algo coherente- se lamentó respondiendo al abrazo con fuerza.

No lo veía, pero supo por el tono de la voz del castaño, que este sonreía de forma amarga-Hey, no tienes que decir nada, Mimi. Un amigo tuyo los dejó… ¿Qué se puede decir? Solo queda asumir y soportar por ti y por los demás. Sabes que Zoe y yo estamos contigo, preciosa. Para lo que necesites.

-Gracias…- murmuró por lo bajo.

-Por eso mismo, quiero que te vayas a casa ahora mismo. No estás en condiciones de trabajar así, no es bueno para ti, y tampoco lo será para los pacientes- dijo separándose un poco de la oji miel y viéndola son seriedad.

-No te preocupes por eso, mi turno ya terminó- le dedico una sonrisa muy débil pero sincera a su amigo. Takuya el extrovertido y coqueto… podía llegar a ser tan protector y dedicado como un hermano mayor- ¿Tú cuándo terminas?

-En un par de horas. Y como te dije, para lo que sea, llámame a cualquier hora, Meems.

…..

-¿Estas bien Mimi? ¿Segura de que puedes conducir?

La oji miel miro por sobre su hombro a Kari y a su lado, Taichi mirándola seriamente. En el rostro de los hermanos se denotaba una tristeza infinita, capaz de sentirse a millas de distancia.

-Tú no sabes conducir, y tu hermano no puede. Soy la única que está en condiciones- respondió evadiendo la primera pregunta. Era claro que nadie estaba bien en ese momento.

Ya en el auto, con Mimi en el asiento del conductor, Tai de copiloto y Kari atrás, la castaña conducía en dirección a la residencia Kamiya, ya que la madre de Kari había dicho que mientras Tai se recuperaba, quería que él estuviese en casa para poder atenderlo mejor. Los demás ya se habían marchado, y como ella aún no quería hablar al respecto de absolutamente nada, dijo que ella llevaría a los hermanos a casa de sus padres.

-Fácilmente pude haber conducido yo- se quejó el moreno. Sus ojos cerrados para sentirse más descansado.

Mimi le contesto de forma mecánica- Literalmente estás operado de la cabeza, y además es mi auto.

-Chicos… no es momento de discutir- pidió Kari en un susurró.

La oji miel escuchó lejana la voz de su amiga, y manejaba en un estado de coma emocional.

Aquellas sensaciones que la inundaron al saber de la muerte de Addison y las que se mantenían cuando se hizo daño a sí misma, volvían a arremolinarse en su interior de manera agobiante. Se sentía vacía, hueca, insensible a cualquier cosa, acorralada ante la realidad de que el superior Joe había muerto. Poco a poco esa barrera que se imponía frente a ella en los momentos duros comenzaba a reinar sobre su mente, alejándola de las personas.

Inconscientemente sus orbes mieles viajaron hacia su muñeca derecha, varias cicatrices se pintaban en su piel como recordatorio de su error y la desesperación de aquel momento, quizás no se lastimó periódicamente, pero solo bastaron aquellas tres veces en forma profunda para dejar marcas imborrables.

Ella no caería de nuevo a pesar de sentirse igual que en esa ocasión.

-¡Oye fíjate!-

Reacciono dando un abrupto frenazo contra el asfalto. Miro a Tai que la observaba con el entrecejo fruncido y sosteniéndose la cabeza.

-No queremos más muertos- le dijo con dureza.

-Hermano…

Atrás la menor de los presentes se notaba asustada por el muy cercano impacto contra un poste de luz.

No dijo nada. Ni siquiera sintió enojo o cualquier molestia hacia el tono irritado de Taichi. Solo quería darse prisa y dejarlos en la residencia de sus padres. Un pitido la hizo dar un respingo y fue cuando notó que era la pequeña pantalla que tenía el radio del auto. Gracias a Izzy, se podían realizar video llamadas desde ahí.

Se trataba de Daniel.

Detuvo el auto. No pensaba ni siquiera en prisas.

Selecciono la pantalla y al segundo su amigo de ojos azules estaba en la imagen.

-Ya nos enteramos, muñeca- dijo con expresión preocupada. Después de todo, él era uno de más cercanos a la castaña, y por ende, sabía por experiencia el cómo podría reaccionar Mimi- Lo sentimos mucho…

-No tienen porque…- hablo con una voz plana, sin emoción alguna- Ustedes no tienen la culpa de que Joe muriera… azares de la vida, te la arrebatan sin que puedas hacer nada al respecto.

Daniel parpadeo, sorprendido por las palabras vacías de su amiga. Era una mala señal- Mimi… ¿Te encuentras bien?

-Sí…

-No me respondas con monosílabos- la regaño molesto.

-Entonces dime qué quieres que te responda. No soy adivina para saber qué quieres oír, Daniel.

Los hermanos Kamiya miraron a la oji miel, su expresión era vacía, y sus palabras se escuchaban tan indiferentes. Kari se preocupó aún más ¿Así había actuado Mimi cuando su amiga murió? Por lo visto así fue, porque la cara que puso el joven americano lo dijo todo, algo andaba mal, o mejor dicho, muy mal.

-Escúchame… no pienses en lo que pasó, Mimi. Ni si te ocurra pensar en lo que pasó. Entiendo que tu amigo Joe se haya ido, pero no mezcles lo que sentiste antes con lo que sientes ahora. Son dos situaciones totalmente ajenas la una de la otra.

Por un segundo sus emociones volvieron, cargándose en la indignación y la ira- ¿Qué estás insinuando? ¿Me crees una inconsciente?- cuestiono molesta.

Hasta el momento, no entendía esa extraña conversación que Tachikawa tenía con ese sujeto… que de todos modos seguía detestando, pero todo tuvo sentido, la excesiva preocupación y alarma en lo que decía ese tipo…

Sintió como su hermana apretaba con susto su brazo. Ella también comprendió la situación.

Daniel tenía miedo de que Mimi intentara de nuevo…

Ante el silencio de Daniel, lo miro con dureza y suspiro sin ánimos- Escucha muy bien. Lo siento, pero no debiste haberme llamado en este momento. No tengo ganas de hablar. Y menos ahora que veo que me siguen creyendo de 16 años.

-Yo no quise…

-Olvídalo…

Escuchó como Tai bufaba a su lado con exasperación.

Mimi suspiro. Ese idiota seguía ahí.

-Tengo un herido lamentable. Hablaremos después, Dan.

-Cuídate, Meems. Por favor.- ese tono amoroso con el que hablo Daniel, provoco que la castaña menor sonriera conmovida. Ese amor tan grande que el americano le tenía a Mimi era muy tierno.

Después de esa conversación, nadie dijo nada. Ni relacionado con Mimi, ni con Joe. Y Tai mantuvo oculto su disgusto por que aun herido, tenía que soportar dramas que estaban de más. Suficiente tenían con que Joe no estuviese más.

El auto de la oji miel se detuvo frente al complejo de departamentos donde residía la familia Kamiya y desactivo los seguros para que ambos hermanos pudieran salir. Kari se despidió y subió primera por pedido de Tai. Él quería tratar un tema con esa bruja, por lo que al salir del vehículo, lo rodeo llegando a la ventana de conductor.

-¿Qué se te ofrece?

Vio de reojo a Mimi, su vista en el frente, pero a leguas se daba cuenta de que sus pensamientos estaban desorbitados.

-Solo quería decir algo- contesto con indiferencia- No hagas una locura, Tachikawa. Nadie quiere una desgracia más, y aunque sigas dudando, todos te aprecian- en ese instante, ella se giró para encararlo, esos ojos cálidos pero a la vez indiferentes quedaron fijos en los suyos, fríos y sin brillo.

Una nueva oleada de enojo la invadió y antes de poder siquiera decir algo, ya estaba fuera del auto viendo con rabia al moreno frente a ella- ¿Y tú que rayos puedes saber de cómo me siento?

Tai se mostró un poco sorprendido ante la reacción de la castaña. Creyó que ella se quedaría en silencio, pero se equivocó. Parecía que en cualquier momento fuego saldría de sus ojos- ¿De qué hablas?

-Por favor- bufó con obviedad- Te operaron, pero sé que piensas claramente, Kamiya. Primero: no pretendas saber qué pienso. Segundo: Digas lo que digas, mi percepción de ustedes queda a mi juicio. Y tercero y más importante: ustedes son culpables de que me sienta tan mal porque Joe haya muerto.

Las últimas palabras dichas por Mimi lo desconcertaron y llenaron de ira. ¿Acaso los culpaba de la muerte de Joe?

Ella seguía despotricando contra ellos y de un solo movimiento la aprisiono contra el costado del auto. Llevó su mano a la nuca de ella y acorralo sus labios en un beso usurpador que dejo paralizada a la oji miel.

Sus ojos se abrieron en todo lo amplió y observo lo que hacía Tai. ¿Qué estaba pasando? Sintió como si hubiesen vertido gasolina en sus venas y luego dejado caer un fosforo encendido sobre ella. Un pinchazo en el pecho la lastimo, al mismo tiempo que una serie de imágenes corrieron por su mente con tal rapidez que no pudo distinguir ninguna.

Estaba tan abrumada que ya no sabía cómo reaccionar ante todo, y una lágrima resbalo por su mejilla cuando logró enviar una simple orden a su cerebro y apartó sin fuerza al moreno- ¿Qué demonios estás haciendo?- preguntó con sorpresa, aun siendo acorralada por los brazos del joven.

Lo vio hacer un gesto indiferente- No encontré otra forma para callarte- contesto. Sus rostros estaban tan cerca que podían sentir la respiración del otro - Y deja de culparnos a nosotros por todo lo que ocurre. Algún día lo lamentarás.

Se separó del cuerpo estático de Mimi y camino hacia el edificio. Dándole la espalda- Ah, otra cosa. No deberías estar tan sorprendida, no es como si fuese la primera vez que nos besamos.

Y ahí la dejo. Cien por ciento desconcertada por lo que recién sucedió.

….

Un minuto de silencio dedicado a Joe Kido, quien formó parte de nuestra infancia, y fue víctima de bulliyng por parte de su digimon rey de los trolls y nosotros. Esperamos que en "Digimon Adventure Tri" haga algo útil.

Actualmente en las noticias, es predicho que la dulce, buena y adorable escritora de Fanfiction llamada Meroko, prometida del dragon Slayer Natsu Dragneel, será víctima de múltiples amenazas de muerte por ser tan desgraciada y robar una parte de la infancia de muchos.

Los que quieran unirse a la lista de: quiero matar a Meroko.

Dejen un review.