Road to Ninja

Capítulo 4: Adaptándose.

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Sus orbes azules miraban con rapidez los movimientos de su contrincante, esquivando ágilmente sus golpes y al mismo tiempo, buscando asentar alguno de sus ataques en él. Llamó dos clones y entre los tres, abordaron contra el pintor Sai, quien como todo miembro de raíz, eliminó a los clones con basta facilidad. No voy a mentirte, Naruto-kun. La verdad no sé qué es lo que Tsunade-sama hará con él. La verdad era que no estaba prestando mucho interés al entrenamiento; su mente estaba en otro sitio, específicamente, en la situación de su amigo Sasuke y en la exasperación de no recibir respuesta o noticia alguna de la Hokage. Estaba desesperado y muy preocupado, no sabía que sucedería con la vida del Uchiha.

-¡No te distraigas!

Tardíamente se dio cuenta de la cercanía de Sai; el pelinegro dio una secuencia de tres golpes, finalizando con una patada en el estómago del Uzumaki, que salió volando ligeramente para después caer contra el suelo. Se quejó adolorido mientras sostenía su estómago y conducía su mirada a su compañero. Sai limpió rápidamente el sudor en su frente y se encaminó al rubio.

-¿Qué te sucede, Naruto? Pudiste esquivar el ataque…

-…S-Si, bueno, estaba dándote una oportunidad ´tebayo.

-Pues a mí me parece que estas algo distraído, Naruto-kun. –Comentó Yamato, acercándose a ellos tras observar el entrenamiento.- Creó que por hoy, lo dejaremos aquí.

Naruto suspiró con frustración y se puso en pie. Yamato colocó su mano sobre el hombro del rubio quien pretendía marcharse con una faceta pensativa.

-¿Qué te sucede?

-No puedo, Yamato-Taichou… Necesito saber que será de Sasuke.

-No podemos hacer más, Naruto. Tsunade-sama nos avisara cuando…

-¡¿Cuándo qué?! ¡¿Cuando ya le hayan asesinado?!

-No eres quien para juzgar y ambos sabemos que Tsunade-sama jamás haría algo así.

El Uzumaki se pasó una mano por el rostro, enormemente frustrado; entendía a la perfección todo lo que le decían y también comprendía la situación, pero no podía simplemente fingir que todo estaba bien cuando realmente no lo estaba. Alzando la mirada con fuerte decisión, se giró y comenzó a caminar con rapidez.

-¡Naruto, ¿a dónde vas?! –Cuestionó Yamato.

-¡Voy a la torre Hokage, la vieja Tsunade me debe una explicación dattebayo!

-¡Tsk! Este chico no aprende… ¡Vamos, Sai, debemos pararlo antes de que cometa una locura!

El pintor soltó un largo suspiro, pero obedeció la orden de su líder; si había algo en lo que Naruto era bueno, era en armar alboroto y causar, sin el propósito de ello, más problemas.

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-I-Increíble…

Inoichi Yanamaka ensanchó sus orbes, alejándose un poco de la joven pelirosa a la que hasta hace unos instantes sujetaba de la cabeza mientras usaba en ella su jutsu; aquello que había descubierto en la mente de esa chica era totalmente sorprendente y difícil de creer, lo peor, era que no encontró nada que indicara que se tratase de una ilusión o trampa. Sudando, se giró hacia Tsunade y Kakashi, que esperaban su veredicto a una distancia corta tras él.

-¿Y bien? –Inoichi tragó saliva.

-N-No hay duda, Tsunade-sama, esta chica n-no está mintiendo…

Tsunade y Kakashi mostraron una faceta de total sorpresa mientras observaban a la pelirosa despertar, realmente era increíble lo que sucedía. Ella se incorporó sobre el diminuto sillón de la oficina del hokage y tras parpadear repetidas veces, enfocó su mirada jade sobre sus tres anfitriones. Hatake salió del shock y volvió nuevamente su atención al Yanamaka.

-¿No hay ninguna duda? ¿No es una espía usando un jutsu para confundirte?

-En lo absoluto, sé que una vez lograron engañarme pero en esta ocasión no es así. Sakura… Dice la verdad. Vi todo, sus memorias… No hay marco de error, nada que nos haga creer que miente.

-Gracias, Inoichi. Puedes retirarte. Por favor, no menciones nada de este asunto.

-Si, Tsunade-sama.

Tras una reverencia, Yanamaka salió de la estancia, dejando tras de sí un pesado silencio. Sakura soltó un quejido, incorporándose después del incomodo lapsus mental al que Inoichi le había inducido; Tsunade se acercó unos pasos a ella, con cierta curiosidad bien plantada en su rostro y en sus ojos color miel. Puso su mano derecha al costado de su cintura y sonrió de medio lado.

-Así que, una entidad alternativa, ¿he?

-Hn, te lo dije.

-Te debemos una disculpa, pero entenderás que en nuestros tiempos, uno debe estar prevenido a cualquier ataque enemigo. Más cuando tienes la guerra a la vuelta de la esquina.

-¿Guerra?

-Err, eso no importa ahora…. Por el momento, necesito que me digas como fue que llegaste aquí, si sabes cómo regresar y como es tu mundo. –Tsunade sacó una botella de uno de los cajones de su escritorio.- Entonces, ¿qué les parece si les invito un trago de sake mientras nos relatas tu historia?

-¡En verdad! Usted simplemente no cambia, Tsunade-sama… -Siseó Kakashi.

Sakura pensó entonces que posiblemente las personas que conocía eran mucho más agradables de lo que hubiera imaginado y tal vez, había hecho muy mal en juzgarlas de otra manera. Aceptó la copa de sake que le ofrecían y dándole un sorbo, supo que no se había equivocado al decirle a esos dos la verdad. Y así, les hablo de la vida en el mundo alterno… Aunque claro, sólo lo que era necesario que supieran.

-¡Pero qué maravilla!

-No hagas un alboroto, Hokage, no es para tanto. –Kakashi bufó, burlonamente.

-Ni lo intentes, Sakura, una vez que Tsunade-sama bebe sake, es imposible detenerla.

-¡Ha, ¿Qué has dicho? ¿Acaso estas reprochándome algo?!

-¡N-No, en lo absoluto!

Sakura no pudo evitar sonreír de medio lado ante la escena que presenciaba, era gracioso ver a su sensei bastante temeroso de ser aplastado por la fuerza sobrehumana que la Senju tenía –o eso era lo que Hatake aseguraba–. La verdad, ya había perdido la cuenta de cuantos vasos de sake había bebido la rubia y ciertamente, dudaba mucho que en ese estado ella le prestase atención a su relato. Aunque, por las constantes exclamaciones de alegría y sorpresa que soltaba, empezaba a creer que Tsunade era más consiente de las cosas cuando estaba ebria. Mientras Tsunade hablaba de las magnificencias de su puesto, Kakashi le comentó algunas cosas sobre ese alterno mundo; ser conocedora de las dificultades a las que la aldea se enfrentaba era algo que realmente le sorprendía.

-No puedo creer que las naciones ninjas vayan a unirse para pelear juntas… -Comentó, reclinándose en su asiento.- Sin duda, me es difícil de creer.

-Pues créelo, porque así es.

-En mi mundo, las cinco naciones están divididas en constantes enfrentamientos… Suna y Konoha lograron establecer un convenio después de muchos años. Ahora, poco a poco, buscamos relacionarnos con los líderes de las demás naciones para hacer más tratados de paz… Pero es bastante difícil hacerlos cambiar de ideología.

-Me parece que te esfuerzas demasiado, supongo que ser la hija del cuarto tiene muchas responsabilidades de por medio.

-Si…Papá siempre se esforzó por mantener la paz y la armonía de la aldea. Siempre buscando mantenernos seguros de cualquier mal. Me siento en el deber de continuar su labor. Para mí es un orgullo y honor.

Kakashi sonrió debajo de su máscara y acaricio la cabeza de Sakura, alborotando sutilmente su cabello. Imperceptiblemente para la vista de Kakashi, un sonrojo se posó en sus blancas mejillas. Tsunade rió a carcajadas, siendo observada por ambos shinobi. Sakura hizo una mueca de burla, esa mujer era bastante descabellada; Kakashi soltó un suspiro y centro de nueva cuenta su atención en su alumna.

-Lo que haces, me parece algo muy bueno de tu parte… Sin embargo, pienso que te sobre esfuerzas.

-¿Qué quieres decir?

-…La carga que te has auto impuesto, es bastante pesada para alguien como tú… No soy quien para decirte que hagas lo contrario, esas es tu decisión, pero debes tener cuidado. Cuando alguien carga un peso como ese, suele perder y dejar pasar cosas importantes; puedes perderte a ti misma en el proceso e incluso, tu vida puede diluirse en la soledad…

Sakura le miró, sorprendida de la ahora cálida mirada que Kakashi le dedicaba. Kakashi volvió a alzar su mano y acarició nuevamente su rosada cabellera, era extraño, pero sentía que esa joven necesitaba de cariño y afecto, ¿su verdadera alumna sería igual? De algún modo y al observar la soledad que reflejaban los orbes jade de Sakura, se prometió ser más demostrativo de su cariño con su alumna a fin de nunca ver esa mirada en su pequeña Sakura.

-Sólo recuerda que no debes llevar la carga tu sola. A tu alrededor, hay personas que quieren ayudarte y a las cuales debes atender con la misma dedicación que tu carga.

No debes llevar la carga tu sola. Aquellas palabras resonaron en su mente, haciéndola sentir un extraño calor en su pecho, cerca de su corazón. Nadie le había dicho aquello, tal vez nunca se permitió que palabras como esas llegaran hasta ella. Sin evitarlo, sintió que Kakashi había hablado con demasiada razón a pesar de no conocerla en su totalidad. Con lo poco que había dicho sobre ella, Hatake parecía haberse dado cuenta del pesar que embargaba su alma y aunque podría asustarse de semejante hecho, lo único que había podido hacer era analizar sus palabras. Hay personas que quieren ayudarte.

Mentiroso

Como si la fealdad de su vida fuese expuesta sin necesidad de revelarla, Sakura sintió repentina furia contra el peli plateado; en su mundo, todos habían mostrado su peor rostro cuando perdió lo más amado en su vida, a ninguno de ellos le intereso reconocerla como la persona que era sino que contrario a ello, esperaban verla como lo que debía ser ante la sociedad. Las personas eran traicioneras, juzgaban y se burlaban de las penas ajenas, criticaban y hablaban sin discreción alguna de su dolor pero ninguno había intentado comprenderla; no tuvo alguien en quien confiar, nadie que no la bajara del portento de ser la hija del cuarto.

¿Y ahora venía a decirle, que en el cruel mundo existían personas que se preocupaban por ella? No, ese no era la realidad que el mundo le había mostrado. Entreabrió la boca y pretendió refutar pero se vio interrumpida por la entrada imprevista de una persona a la oficina. Sakura observó con cierta tensión al rubio que había irrumpido tan brutalmente, era el mismo chico al que confundió con Menma. Tsunade su puso en pie, estampando sus manos sobre el escritorio.

-¡¿Qué demonios te sucede, Naruto?!

-¡Vieja Tsunade, debemos hablar de Sasuke!

-¡Ese no es asunto tuyo, ahora largo!

-¡En estos momentos Sasuke está en los calabozos bajo la vigilancia de los Ambu! –Gritoneó, hecho un manojo de furia.- ¡No sé qué planean, pero no voy a permitir que le hagan más daño!

Un nuevo golpe fue dado por Tsunade, quien logró partir la mesa en dos. Sakura ensanchó sus orbes con horror, ahora si creía en las palabras de Kakashi sobre su brutal fuerza; recuperando la postura, se alejó lo suficiente para observar el enfrentamiento entre el shinobi rubio y la Hokage. La acción de Tsunade, pareció intimidar un poco al Uzumaki.

-¡El Uchiha es un traidor, un criminal y asesino a sangre fría; no sólo nos traiciono, sino que también intentó asesinarte a ti y a sus antiguos amigos! ¡Y si eso no es suficiente: Se unió a Akatsuki y agredió a los cinco Kages!

-¡Ambos sabemos porque lo hizo! ¡Sasuke ha vivido engañado toda su vida; su hermano, el consejo, todos… todos le manipularon! ¡El teme es una víctima, se convirtió en lo que otros hicieron de él! –Apretó las mandíbulas y bajo la mirada, con frustración y tristeza.- Entiendo lo que le pasa, yo también me vi odiado por todos… Posiblemente no pueda ser capaz de vivir el dolor que sufrió cuando supo la verdad pero aun así, quiero creer que Sasuke aún puede salvarse.

En aquellas palabras, la pelirosa encontró un motivo de asombro, curiosidad y admiración que únicamente se apreció en el sutil brillo que adquirieron sus orbes, jamás había visto semejante muestra de fidelidad y compromiso hacia los lazos que se tenían entre compañeros. En cambio, Tsunade cerró brevemente sus orbes, dando un largo suspiro.

-Entiendo cómo te sientes, Naruto, pero por el momento no puedo darte detalles sobre lo que hare con respecto a Sasuke. –Se encamino a él y colocó su mano sobre su hombro.- Sin embargo, puedo asegurarte que nadie le lastimara, buscare el modo de ayudarlo.

-… ¿Cuánto tiempo estará en prisión? –Intervino Kakashi.

-Tampoco losé. Días, semanas… Debo pensar las cosas bien. Cuando tenga una decisión establecida, te lo hare saber… Por ahora, deberías ir a casa, Naruto.

-Yo me encargare de eso, Tsunade-sama. –Comentó Yamato, empujando ligeramente al rubio a la salida.- Han pasado cosas difíciles, debes descansar.

Naruto asintió y cuando se giró, sus orbes se encontraron con los jade de Sakura, quien sólo atino a mirarlo fijamente; en su interior, se sentía nerviosa y tensa, ese chico se parecía demasiado a Menmay ciertamente, despertaba en ella cosas que hacía mucho tiempo había olvidado. El rubio se acercó, deteniéndose a breves centímetros de ella. Sakura ensanchó sus orbes cuando él alzó su mano y acarició su mejilla. Aquella sensación, le era… ¿gratificante?

-¿Cómo estás, Sakura-chan? ¿Te encuentras bien?

-¿He? Uhm, si… –Él le sonrió.

-Me alegro mucho.

Ante la radiante sonrisa que él le dio, un sonrojo imperceptiblemente volvió a colorear sus mejillas; Naruto se despidió con la mano y se retiró junto a Yamato mientras Sai realizó una breve reverencia y cuando parecía retirarse, dirigió una última mirada a la haruno. Ella le devolvió la mirada en silencio, dándose cuenta de que el pintor le observaba con cautela. Kakashi soltó un suspiro largo una vez que se vieron solamente los tres y enfocó su atención en Tsunade.

-Debe disculpar la imprudencia del chico…

-No necesitas justificarlo, han sido unos días bastante duros, es normal que este así. Por lo pronto, ustedes también deberían irse.

-¿Y bien, qué sucederá conmigo?

-Por el momento, lo que hemos hablado hoy y lo que sabemos de Sakura, debe quedar en absoluto secreto. Por otro lado, mocosa, estarás bajo el cuidado de Kakashi.

La aludida alzó una ceja con escepticismo mientras Tsunade rodaba los ojos con frustración.

-Quiere decir que vivirás con él, de ser posible, desde ahora… Yo hablare con tus padres al respecto. –Sakura dio un respingó.

-¿M-Mis padres…?

-Así es, tus padres… Es decir, los de sakura, debo informarles lo que planeo.

Sakura respiró profundamente, tranquilizando sus emociones, no podía mostrarse débil ante ellos. Aunque le estaba costando demasiado, saber de sus padres le hacía sentir una enorme alegría; por otro lado, una parte de ella se preocupó de ello, ¿Tsunade planeaba decirles lo que había sucedido con su verdadera hija? Volcó sobre ella su mirada con alteración a la cual Tsunade ya estaba anticipada.

-No es lo que estás pensando, así que tranquilizare, no planeo ponerlos histéricos. Les diré que por cuestión de asuntos relacionados a Sasuke y como parte fundamental del equipo 7, deberás permanecer bajo cuidado de Kakashi durante algún tiempo, hasta que todo se arregle.

-Pero yo no soy su hija. –Tsunade se pasó una mano por el rostro.

-¡Es evidente que no lo eres! Por eso deberás hacerte pasar como si en verdad fueras su hija.

-Me pides que mienta.

-No voy a pedirte que te comportes como ella y cambies tu forma de ser; sin embargo, debo pedirte que evites hablar sobre tu mundo, que aparentes como si pertenecieras a este universo. Actúa normal, como si nada hubiese pasado… -Sakura chasqueó la lengua.

-¿Cuánto tiempo?

-El que sea necesario mientras encontramos una forma de regresarte. Es por ello que te he puesto al cuidado de Kakashi, él te ayudara a pasar desapercibida hasta que puedas volver…

Y entonces, ambos partieron de la torre hokage. Al cabo de unos instantes de caminata, Kakashi se detuvo, observando a Sakura quedarse estática a media calle. Le pareció chistosa su gesticulación rígida pero con constantes temblores en su ceja izquierda.

-¿Qué sucede?

-N-Namikaze Minato… Ese tipo, ¿fue hokage?

-Así es. Aunque no duro mucho en su puesto. –Ella sonrió, sarcásticamente.

-¡Ya veo! ¿Renuncio acaso el muy cobarde?

-Murió, Sakura… Él se sacrificó, durante el ataque del Kyuubi.

La pelirosa dio un repentino sobresalto y guardó silencio, sintiéndose repentinamente estúpida; si bien odiaba a Minato, el que había vivido en ese nuevo mundo NO era a quien aborrecía, no tenía derecho a prejuzgar. Sabía que Kakashi había sido su alumno, así que se prometió que, por respeto a él y a la memoria de aquel héroe, no volvería a tocar ese tema. Al cabo de unos instantes de abrumador silencio, reanudaron camino.

-¿Qué sucedió aquí? He notado que muchos lugares están en construcción.

-¡Je! Sabía que no tardarías en preguntar… Hace poco, fuimos atacados por un miembro muy poderoso de Akatsuki. Su fuerza era inigualable. –Relató Kakashi, dando vuelta en la esquina más cercana.- Pain realizó un jutsu que destruyo toda la aldea. Cuando fue derrotado, comenzamos con la reconstrucción. Ya casi terminamos.

-¿Quién lo derroto? Si era tan poderoso, no puedo imaginarme quien podría vencerlo.

-Fue Naruto, el rubio que atacaste hace unos días. Él es el héroe de Konoha.

La haruno parpadeó con cierta sorpresa y miró sucesivamente al frente, sin saber que decir.

-Bien, llegamos.

Sakura siguió a Kakashi al interior de una casa mediana, que para su suerte, era lo suficientemente amplia como para que los dos pudieran convivir. El Hatake la observó y se acercó a ella, colocó su mano sobre su cabello y por enésima vez en el día, revolvió su cabello. Rió cuando su alumna removió su mano con un ligero manotazo mientras gruñía. La Haruno procedió a sonreír de medio lado, conforme con lo que sería su hogar provisional. De pronto, una pregunta sobrevino a su menta… Ha ella le iba bien, pero, ¿cómo la estaría pasando su otro yo?


Hoy adelante capítulo por ser un día muy especial para todos los fanaticos del manga de Kishimoto-sempai... ¡Kyaaaaaaaaaaa¡ Estos muy feliz, ¿supongo que todos vieron el final del manga de Naruto Shippuden... Casi lloro! Es decir, he seguido la historia desde sus inicios y a acompañado gran parte de mis días y verle terminar es algo dificil, pero hermoso. Kishimoto-sama nos hizo sufrir pero ahora nos da recompensa ¿no creen? Hace tiempo me preguntaron si al terminarse Naruto dejaría de escribir sobre ella pero mi respuesta no a cambiado y sigue siendo NO. Aun si se termina, seguire escribiendo varias historias porque amo este concepto y bueno, lo fanatico de corazón a uno nunca se le quita :3 ¡SasuSaku forever! 3 Fue tan bello, no se, eso motiva más :D

Sin más que decir, dejo el capitulo para ustedes, esperando que me regalen sus opiniones a través de sus review. Lindo día :3