CAPITULO 49

Kurt estaba sentado en una banqueta al lado del auto donde su novio estaba trabajando, en el taller de Burt. El chico embarazado estaba más que aburrido de estar en su casa solo todo el día. No tenía nada para hacer, excepto pasarse todo el día mirando televisión, comiendo o leyendo alguna revista.

Estar en el garaje con Blaine no había cambiado nada de eso. Kurt seguía comiendo y leyendo Vogue, pero por lo menos no estaba solo, Blaine y su padre estaban allí. Finn no estaba con ellos, había logrado entrar a la universidad en Ohio, asique estaba con los preparativos para eso. Quien lo remplazaba era un chico nuevo, que servía como ayudante de Blaine, quien ahora tenía todo el trabajo pesado. A pesar de estar agotado, Blaine agradecía la cantidad de trabajo que estaba teniendo, pues necesitaban el dinero extra, además todavía seguía esperando esa llamada de las personas que le habían hecho una prueba para cantar en un bar hace un par de semanas. Aunque Blaine ya no estaba muy esperanzado acerca de ello, Kurt sí.

Kurt suspiró audiblemente, Blaine lo escuchó y levantó la cabeza de dentro del capó del auto en que estaba trabajando.

"¿Qué sucede?" Le preguntó a su novio.

Kurt quitó su vista de la revista que tenía en sus manos y miró a su novio. "¿Recuerdas que solía tener abdominales?" Dijo casi con nostalgia, al recordar el cuerpo que había logrado tener gracias al duro entrenamiento con los Cheerios. Volvió su mirada a la revista y pasó las hojas, viendo las fotografías de modelos con un perfecto torso tonificado. Blaine sonrió, pero no dijo nada, volvió a concentrarse en su trabajo. "Esos días ya no volverán" Murmuró Kurt con un suspiro.

Blaine otra vez miró a Kurt. "¿Qué? ¿De qué estás hablando?" Le preguntó.

Kurt revoleó los ojos "Seamos realistas, Blaine. Estoy condenado a tener un abdomen flácido marcado con estrías toda mi vida" Dijo, mientras pasaba una de sus manos por su vientre de veintiséis semanas de embarazo. Vientre que estaba cada vez más grande.

"¿Y quién lo dice?" Preguntó Blaine, dejó la herramienta que tenía en la mano y se cruzó de brazos. Kurt se encogió de hombros como respuesta. "Cuando nuestro hijo nazca y estés en condiciones, haremos ejercicios. Incluso te enseñaré a usar el saco de box, si eso te hace sentir mejor" Blaine le dijo seriamente, Kurt sonrió. "Es una promesa" Le dijo apuntándolo con el dedo para enfatizar sus palabras. Le guiñó el ojo y volvió a trabajar, Kurt volvió a su lectura.

Luego de algunos minutos, de charlar mientras Blaine trabajaba, un nuevo auto llegó al garaje y una mujer salió de él.

"Buenas tardes" Se anunció la mujer mientras se quitaba los lentes de sol, se podía oír el sonido de los tacones mientras caminaba hacia donde Kurt y Blaine estaban.

Kurt miró a la mujer sorprendido, pero no dijo nada, no le salieron las palabras.

"Buenas tardes" Respondió Blaine, sin quitar la mirada de su trabajo. "Enseguida estoy con usted" Le dijo amablemente, sin saber con quién estaba hablando.

Kurt se acercó a su novio y le tocó el brazo suavemente. "Uhmm… ¿Blaine?" Le dijo en voz baja, sin apartar la mirada de la mujer, ella le brindó una pequeña sonrisa.

"¿Qué?" Respondió Blaine mientras sacaba la cabeza del coche. Miró a Kurt confundido por tener esa mirada de asombro en su rostro y siguió sus ojos. Cuando Blaine se dio vuelta, vio a la mujer parada frente a ellos.

"Hola" Ella dijo con una voz suave y una sonrisa de nervios en su boca.

"¿Qué haces tú aquí?" Gruñó Blaine cuando vio a su madre. Estaba apretando con fuerza la herramienta que tenía en su mano.

"Vine a hablar contigo, hijo" Respondió Charlize, mientras daba un paso más cerca de su hijo.

"¡Dije que necesitaba tiempo!" Gritó Blaine, haciendo sobresaltar a su madre y a Kurt, que tenía una mano sobre el hombro de su novio, en un intento por mantenerlo en calma.

"Lo sé, pero eso fue hace semanas. Necesito que hablemos ahora. No puedo esperar más, hijo" La mujer dijo y lágrimas estaban comenzando a formarse en sus ojos.

"¡NO ME LLAMES ASÍ!" Otra vez gritó Blaine.

Al escuchar los gritos de su yerno, Burt salió de su oficina y caminó hacia ellos.

"¿Qué son esos gritos, Blaine? No le hables así a nuestros clientes" Burt regañó mientras notaba la tensión que había en el aire, entre Blaine y esa mujer.

"Ella no es un cliente, Burt" Respondió Blaine, sin quitar la mirada de su madre.

"¿Y quién es entonces?"

"Ella no es nadie" Blaine dijo entre dientes. En esas palabras, Blaine quería resumir lo que significaba esa mujer para él, nada.

El corazón de Charlize se rompió al escuchar eso de la boca de su hijo, y Kurt se estremeció y sintió lástima por la mujer. "No digas eso, hijo, por favor" La mujer dijo con la voz entrecortada.

"¿Hijo?" Preguntó Burt aún más confundido que antes. "¿Qué está pasando aquí?"

Kurt se acercó a su padre. "Papá, ella es Charlize, la madre de Blaine" Le dijo Kurt.

Burt abrió grande los ojos. El conocía la historia de Blaine y sabía lo que el chico sentía por sus padres. En ese momento, el padre de Kurt sintió rabia por la mujer, haciendo extensivo el dolor que sintió Blaine unos años atrás. Pero pesar de todo, Burt es un adulto y tiene que actuar como tal.

"Burt Hummel, el padre de Kurt y dueño de este garaje" El hombre extendió la mano y saludó a la mujer educadamente.

"Charlize Anderson" Ella se presentó estrechando la mano de Burt. "Estoy aquí para hablar con mi hijo."

"¡Y yo dije que no quiero hablar contigo en este momento! ¿Qué no lo entiendes?" Blaine dijo, ya estaba perdiendo la paciencia.

"Blaine, no le hables así" Regañó Burt y Blaine miró hacia el suelo. "Habla con ella. Te doy la tarde libre y la oficina para que puedan hablar." El hombre le dijo y la señora Anderson le dio una sonrisa de agradecimiento, Burt negó con la cabeza.

"Pero, Burt, yo no-" Comenzó a decir Blaine, pero fue interrumpido por su novio.

"Blaine…" Suavemente dijo Kurt mientras se acercaba a Blaine. "Ve. Yo me quedo aquí, para que puedan charlar mejor." Le dijo mientras acariciaba su brazo con cariño.

"No, quiero que tu estés conmigo" Le dijo Blaine en voz baja, le tomó la mano y la apretó.

"Por supuesto" Contestó Kurt con una sonrisa, luego le dio un tierno beso en la mejilla.

"Está bien… hablaremos, pero no aquí. Iremos al departamento" Blaine le dijo a su madre. La mujer suspiró y cerró los ojos.

"Gracias, hijo." Ella susurró.

Blaine revoleó los ojos. "Si, como sea" Dijo mientras tomaba la mano de su novio y se dirigía a su auto. La mujer se despidió de Burt y siguió a los dos chicos en su coche.

En la casa, estaban sentados Blaine y su madre, enfrentados en la mesa. Un incómodo silencio entre ellos, mientras Kurt les hacía un café. Blaine dijo que prefería algo más fuerte, como una cerveza, pero Kurt ignoró su pedido y en cambio le sirvió café y unas galletas hechas por él mismo.

La señora Anderson tomó una galleta y le dio un pequeño mordisco. "Están deliciosas, Kurt" Dijo ella con una sonrisa nerviosa.

"Gracias" Respondió Kurt sonriendo mientras se sentaba al lado de Blaine. "La avena y el chocolate hacen una perfecta combinación de sabores."

"Tienes que pasarme la receta. Mi madre solía hacer unas-"

"¿Puedes… parar de hacer sociales con mi novio e ir al grano, por favor?" Dijo Blaine interrumpiendo a su madre. La sonrisa que ella tenía cuando hablaba con Kurt se desvaneció completamente.

"Lo siento, hijo. Solo quería-"

"Hacerte la simpática con él no cambiará nada. ¡Así que habla o vete para siempre!" Blaine era determinante, y el rostro de la señora Anderson se había vuelto pálido. Kurt tomó la mano de Blaine y la apoyó en su vientre para calmarlo. Blaine tomó una respiración profunda y pasó su otra mano por la cara. "Lo siento, habla" Le dijo esta vez en un tono más calmado. Dentro de él habían crecido unas inexplicables ganas de escuchar a su madre, pero a la vez no quería verla.

Charlize cerró los ojos, tomó una respiración profunda y exhaló lentamente, mientras en su cabeza buscaba las palabras que iban a salir de su boca.

"Yo… te extrañé tanto, Blaine" Comenzó a decir la mujer.

"Si me extrañabas tanto como dices ¿Por qué no viniste a verme?" Blaine le dijo en un tono rudo.

"Es difícil de explicar…"

"Bueno, explícalo entonces." Blaine dijo y Kurt le apretó la mano.

"No se donde empezar" Murmuró la mujer.

"Por el principio, Charlize" Le dijo Kurt con una voz suave y tranquila, alentando a la mujer que hable.

"Uhmmm… Tu sabes que me casé con tu padre muy joven…" Ella dijo y Blaine se estremeció al escuchar nombrar a ese hombre, pero no dijo nada y dejó que su madre hable. "Era apenas una niña y estábamos enamorados los dos." Ella dijo con una sonrisa, recordando los buenos momentos que había pasado. "Tu naciste y éramos la familia más feliz del mundo."

La cara de la mujer se volvió triste. "Pero de ponto, tu padre comenzó a cambiar conmigo. Yo nunca supe porqué…" Charlize bajó la mirada y las lagrimas que se habían formado en sus ojos, comenzaron a descender por sus mejillas. "Comenzó a maltratarme, primero verbalmente. Tu no lo recuerdas porque eras muy pequeño. Pero él me decía cosas horribles, como que era una inútil, una niña mimada de papá, que no servía para nada, que solo me importaba el dinero, palabras degradantes como esas…"

"Al principio, era eso solamente. Pero luego una noche peleamos por una cosita pequeña y él… él me golpeó, Blaine" Ahora Charlize estaba sollozando y Blaine había comenzado a sentir lástima por ella. "Juró que no lo iba a ser más, y yo, ilusa le creí y lo perdoné. Pero no se detuvo ahí, me golpeaba por cualquier cosa."

"¿Por qué no hiciste nada? ¿Por qué no fuiste a la policía?" Le preguntó Blaine indignado.

"¿Qué podía hacer, Blaine? Tu padre tiene mucho dinero, pero sobre todo mucho poder, y tiene amigos en la policía. Simplemente no tomarían mi caso en serio. Además él me golpeaba en lugares donde la ropa ocultaría los golpes, o trataba de no dejarme marcas" La mujer se secó las lágrimas y continuó su relato. Kurt sabía que había algo que la mujer no le estaba diciendo. Ella le confesó a Kurt que el padre de Blaine la había violado en reiteradas oportunidades, pero eso era algo que un hijo no puede oír.

"Lo peor vino cuando tú confesaste tu homosexualidad. De mi parte estaba bien, es decir, yo era feliz si tú eras feliz" La mujer sonrió a su hijo y Blaine le devolvió la sonrisa por primera vez en años.

"Pero Harold… él no quería escucharte, y… la noche en que te dio la primera paliza… yo no pude hacer nada. Me encerré en la biblioteca y tomé tanto alcohol como pude, para olvidar al otro día los golpes." La mujer sollozó y Kurt le acercó una caja de pañuelos descartables. "Gracias, cariño" La mujer le susurró, Kurt le contestó con una media sonrisa. "La cosas empeoraron y tu padre te-"

"Sé lo que me hizo, yo no quiero… no quiero recordarlo." Blaine le dijo y la mujer asintió con la cabeza.

"Cuando, mi hermano Charles te llevó a su casa, me sentí devastada. Le rogué que por favor no te alejara de mí, pero él me dijo que era lo mejor para ti. Asique quedamos en que yo vendría a verte cuando quisiera."

"Pero nunca viniste"

"No, porque tu padre me amenazó y mandó a seguirme. Me dijo que si yo me acercaba a ti, me mataría. 'No me importa', le contesté, podía hacer de mí lo que quisiera. Pero entonces, cambió su amenaza. Si yo te veía, él te mataría a ti." Blaine se estremeció. "Y yo no podía dejar que te haga eso, Blaine" La mujer sollozó con fuerza. Kurt también estaba llorando.

"¿Cómo es que estás hoy aquí? ¿No hay nadie siguiéndote?" Preguntó Blaine suavemente. Toda la bronca e ira que sentía contra ella, se había ido completamente.

"No." Contestó mientras secaba sus ojos. "Ya no le importa lo que haga, supongo. Debe estar ocupado con una mujer, o algo así" Dijo mientras se encogía de hombros. "De cualquier manera. Blaine… yo no estoy exigiendo que me perdones, solo pido que me comprendas y que traté de hacer lo mejor que pude, para ti." Ella estiró su mano sobre la mesa y tomó la de Blaine, el chico no se alejó y dejó que su madre lo toque. "Ahora que serás padre, te darás cuenta lo que somos capaces de hacer por nuestros hijos, aunque nos equivoquemos. Nadie nos enseña como ser padres. Ojalá los niños nacieran con un instructivo." Kurt sonrió al escuchar eso, miró su vientre y lo acarició suavemente.

"No sé si pueda perdonarte ahora, madre… pero voy a intentarlo. Por el momento puedo decirte que te comprendo y quiero que nos sigamos viendo" Blaine le dijo y no pudo evitar sonreírle a su mamá.

"Oh gracias a Dios, hijo. No sabes lo bien que me hace escucharte decir esas palabras" Ella dijo apretando la mano de Blaine. "¿Puedo… puedo darte un abrazo?"

Blaine le sonrió. "Si, si puedes" Le contestó. Los dos se pararon de la silla y la mujer se acercó a él, dándole un abrazo enorme y apretado, Blaine respondió al abrazo. Kurt lloraba de felicidad por ver a su novio así, tan cerca de su madre.

En ese momento, el teléfono celular de Blaine sonó en su mochila.

"Yo contesto" Kurt dijo, para que ellos no interrumpan el momento.

Cuando madre e hijo se separaron del abrazo, la mujer tomó la cara de Blaine en sus dos manos y le acarició las mejillas con los pulgares, sintiendo la creciente barba bajo sus yemas.

"Estás hecho un hombre" Le susurró mirándolo a los ojos. Blaine se sonrojó.

"Tuve que hacerme hombre rápidamente" Le contestó Blaine, pero no era un reproche.

"Lo sé." Asintió la mujer. "Y serás padre…" Ahora Blaine fue quién asintió. "Y yo seré abuela" La mujer dijo con felicidad. A Blaine le gustó la idea de que su madre fuera a actuar como una abuela para su bebé en camino.

"Uhmm… ¿Blaine?" Kurt dijo cuando volvió de hablar por teléfono.

"¿Sí?" Blaine miró a su novio.

"Llamaron del bar donde hiciste la prueba. Te dieron el trabajo"