Road to Ninja

Capítulo 8: Deliberado suponer.

.

.

Mundo Alternativo

.

.

Sakura observó su helado con interés y comenzó a comer con lentitud, bajo la atenta mirada de Ino que parecía dudosa de hablar. Sintiendo su atención, la pelirosa alzó la vista, apuntándola a su vez con su cuchara salpicada de nieve de fresa.

-¿Qué sucede, Ino?

-¡N-Nada!

-No te hagas la tonta, sé que ibas a preguntarme algo. –Suspiró, mirándola acusadoramente.- Debo decírtelo, Ino, no eres buena disimulando.

-Hum… E-Esto… No es mi i-intención m-molestarte.

-¡Pero qué diablos dices! No me molesta en lo absoluto. Anda, dime.

-¿E-Enserio? Bueno, e-es sobre… lo que paso con Uchiha-san. ¿P-Porque actuaste así?

Sakura dio un respingo, no había esperado que preguntase exactamente sobre eso; Ino la observó entrecerrar sus orbe jade que ahora se mostraban opacos, a diferencia de hace unos instantes. Aquella mirada tan poco efusiva le era mucho más familiar pero de igual manera, desagradable. La pelirosa cerró sus orbes y se reclinó en el asiento.

-E-Es difícil de decir.

-N-No necesitas decírmelo si no quieres. –Sakura sonrió.

-Te lo diré, solo porque sé que si no lo hago probablemente terminaras muriendo de curiosidad. ¡Y no lo niegues! Te conozco, y sé que si sucedería. –Ino parpadeó sorprendida y después, sonrió, agradeciendo silenciosamente la confianza.- Yo… no soy capaz de tenerle cerca por ahora, sé que este Sasuke y el de mi mundo no son lo mismo, pero tengo miedo… Temo que vuelva a intentarlo.

Sakura guardó silencio, en su garganta había aparecido un nudo. No se sentía muy feliz pero esa era la única razón por la que había actuado así, hablar sobre Sasuke y todo lo que había pasado con él sería inevitable. Cuando abrió sus labios para continuar, fue interrumpida por una repentina explosión a su costado y del humo que se produjo, apareció un Ambu.

-Disculpe las molestias, Hime-sama. Pero Riosuke-sama solicita su presencia urgentemente.

-…D-De acuerdo, iré para ya. Gracias.

El Ambu se tensó, y Sakura pudo notar como más de una persona dentro del local le miraba con impresión mientras susurraban entre Ambu desapareció rápidamente, ambas pagaron su cuenta y salieron de allí.

-Ino, ¿por qué todos me miraron así?

-Bueno... S-Sakura-san no es… amable con otros, sabes. –Comentó, tocando ligeramente su hombro.- P-Por seguridad, sería mejor que frente a otros actúes fría e indiferentemente.

-¿Fría e indiferente? ¿Es así como Sakura-san es?

-…Si, su vida ha sido dura. T-Todos estamos conscientes de ello y lo aceptamos, no somos quien para juzgarla... A-Al menos yo pienso así.

-Lo imagine, el resto ve a Sakura-san de una manera artificial, sólo buscando una mínima cosa para criticarla. –Recordando la actitud de los pueblerinos cuando había salido de casa, Sakura entrecerró sus ojos.- Estas personas son detestables… Seguramente ella debe mantenerse muy a la deriva de no cometer algún fallo.

A distancia y sin que las dos se percataran, el Ambu que había aparecido en el local les miraba partir con una risa burlona debajo de su máscara. El plan estaba saliendo a la perfección. En una explosión, la imagen del Ambu se disolvió para dejar a la vista a una chica de cabellera azulada y ojos perla.

-Te atrapamos, florecilla. –Siseó, sujetando un aparato en sus oídos.- Prepárense, todo está listo…

-*Buen trabajo, Hyuuga.

Del otro lado de la línea, el joven Uchiha sonrió ante esa notificación. Apagando el comunicador, se giró y observó con placer como sus compañeros, además de alguno que otro mocoso rudo que tenía cuentas pendientes con la verdadera Hime, revisaban que todo estuviese en su lugar para cuando la falsa Sakura apareciese. Sonrió, con eso lograrían darle un contragolpe a cualquier shinobi enemigo, aliado o contratado que estuviese haciéndose pasar por ella. Y de ser el caso de que Menma estuviese implicado, consideraría una amplia pista para dar con su paradero.

-¡Bien chicos, ya viene! ¡Todos a su sitio, ya saben que hacer!

El grupo de vándalos fingió conversar a media calle mientras el resto se escondía, sujetando algunas cuerdas detrás de los arbustos; Sasuke se ocultó y observó como Hinata aparecía oculta a distancia suya, sonrió, viendo a su objetivo acercarse a su trampa. Repentinamente, el grupo de chicos que parecían hablar tranquilamente se metieron en su camino. Sakura e Ino se detuvieron y uno de ellos, el líder, se acercó a ellas.

-¡Hola, buenos días, Sakura-san!

-¡Oh! Hola chicos, ¿Qué suce…? ¡Ouch! –Sakura miró rápidamente a Ino, quien le había pellizcado.- ¡E-Es decir!... Eje, ¿Qué tienen de buenos? ¡Jum!

-¿Sabes? Nos llegó un pequeño rumor.

-¿Y eso a mí qué? –El grupo rió.

-El rumor dice que sufriste un accidente y que por eso, no eres capaz de usar tu chakra u cualquier habilidad para defenderte. –Ambas chicas dieron pasos atrás, pero su camino fue bloqueado.- Dicen que no puedes defenderte y que, bueno, eres vulnerable a cualquier ataque.

-E-Eso es solo un rumor.

-Sí, pero hay otra cosa más, otro rumor…

-¿Q-Qué otro rumor? –Cuestionó Ino.

-Dicen que posiblemente haya un infiltrado entre nosotros, alguien que no pertenece a este sitio.

Sakura frunció el ceño, nerviosamente ¿acaso la habían descubierto? Claramente, no era que no quisiera defenderse si la atacaban pero no pretendía lastimar a alguien de ese mundo pese a lo que pudieran hacerle. Ino se sujetó con más fuerza a ella, temiendo lo peor, esos chicos ampliamente no tenían intensiones buenas. A la lejanía, Sasuke y Hinata reían de la aparente preocupación de esa falsa Sakura.

-Eso no demuestra nada, son simples rumores.

-Sí, pero ambas son muy probables… Más cuando se trata de ti, Hime-sama.

-¿Qué es lo que quieren?

-Comprobar cuál de las dos es verdadera. Después de todo, nos debes muchas, Sakura… -La Haruno observó como todos se acercaban peligrosamente.- Ya viene siendo tiempo de que pagues todas y cada una de ellas.

Con ello, Sakura sujetó a Ino e intentaron huir, esquivando a algunos de los chicos que se lanzaron sobre ellas para atraparlas. En plena bronca, la rubia se tropezó y cuando Sakura quiso ayudarla, uno de ellos logró atraparla sujetándola por el cabello. En aquella situación comenzaron a empujarla uno contra otros, diciendo una sarta de palabrerías subidas de tono, acompañadas de burlas constantes. Con un fuerte aventón fue derribada, raspándose las manos y las rodillas en el proceso mientras el resto reía.

-¿Qué sucede? ¿La princesita no es capaz de defenderse? –Dijo un pelirrojo, viéndola intentar ponerse en pie. Dándole una patada, ella volvió a caer.- ¡Que patética! ¿Ya no eres tan fuerte, no es así?

-¡Eres una perra, Haruno!

-¡Siempre pavoneándote de tu fuerza, pues bien, ¿quién está en el suelo ahora?!

Sakura gritó, siendo puesta en pie sujetada nuevamente por su cabello; Ino intento acercarse, pero esta vez recibió un golpe en el estómago.

-¡Ino!, ¡Su asunto es conmigo, bastardos, no le hagan nada!

-¡Cállate! Tú tienes la culpa de esto, por ser una maldita creída. –Sakura miró brevemente a Ino quien entendió lo que quería decirle y salió corriendo.- Esta sorpresita la prepararon tus amigos, esperamos te guste.

Y con eso, el resto cortó las cuerdas que mantenían sujetas y sobre ella –Justamente cuando fue aventada con fuerza cerca de un frondoso árbol de altas ramas–, cayeron un montón de desperdicios tanto líquidos como sólidos. En ese momento, pudo distinguir a Lee, a Tenten, a Neji, Shino y Kiba salir de los arbustos riendo y acercándose. ¿Ellos ayudaron a planear aquello? Apretó las mandíbulas, se sentía tan humillada. ¡Y por aquellos a quien todos los días consideraba buenos amigos! ¿Sakura-san vivía eso todos los días? Al cabo de unos segundos, Tenten frunció el ceño.

-Oigan, no se transforma. Se suponía que volvería a ser él con todo ese mal olor que trae encima.

-¡Ya basta de idioteces y vuelve a tu forma, Shikamaru! ¡Esto ya no es gracioso!

-Espera Kiba, algo sucede aquí… –Siseó Lee, entrecerrando los ojos.- Neji, has los honores.

Con un asentimiento, el Hyuuga activó el Byakugan y al cabo de unos segundos, dio un respingo. El chakra que corría en ese cuerpo no era el del tonto de Nara, tembló y su rostro se puso aún más pálido que de costumbre. Sasuke y Hinata arrugaron el ceño, sin comprender que sucedía a la distancia.

-¿Qué sucede, Neji?

-N-No es una trasformación, ni un clon, Tenten. ¡Ella no es Shikamaru!

-¡Eso no puede ser! ¡Estamos perdidos, nos va a matar! –Gritoneó Kiba.

Lee intento acercarse a la pelirosa para ayudarla pero el otro grupo se interpuso.

-¡Bien, veamos! Hasta ahora el primer rumor es cierto… ¿Pero qué pasa con el segundo?

-Deberíamos comprobarlo también, ¿no creen?

Después de aquello, un joven de cabello azabache y dueño de aquellos orbes ónix apareció para dirigirse a la pelirosa con una sonrisa de medio lado y con un caminado elegante. Sakura se intimido al tenerlo frente a ella; por su parte, Sasuke no se inmuto ante el temor que nuevamente le mostraba, ahora que seguramente ese espía se veía acorralado, era normal que tuviese miedo. Hinata apareció tras él, componiendo una sonrisa cruel y arrogante.

-¡Buenos días! Me siento afortunado de poder verte, Sakura-chan… ¿debería seguir llamándote así?

-¡Tu, Uchiha bastardo, nos mentiste! –Acusó Kiba, apuntándolo.- ¡Dijiste que era a Shikamaru a quien haríamos esta broma!

-Cierto, dijiste que era él quien se había transformado en Hime pero mentí, gracias por reiterarlo. –Sus conocidos respingaron.

-¿Qué es lo que planean?

-Nada malo, Lee, al contrario… Gracias a ustedes desenmascararemos a este bribón. Habla, ¿Quién te ha ordenado infiltrarte en konoha? –Sakura bajó la vista, sin responder.- ¿De dónde vienes, que buscas y donde está la verdadera Sakura?

-Parece que no quiere hablar. ¿Deberíamos torturarla aún más?

El grupo de delincuentes rió ante las palabras de Hinata y Sasuke se inclinó para estar a la altura en que tenían a esa chica. Tomó un kunai entre sus manos y lo colocó sobre el cuello de la pelirosa, quien no se movió, más allá de un sutil respingo. El filo del arma sujeto por aquella persona, le trajo un firme recuerdo, al parecer, incluso en ese mundo él volvería a amenazarla así. ¿Cuántas veces pasaría por lo mismo? ¿Tanto la odiaba, tanto la quería muerta?

-…Seria mejor que hablaras de una vez, a no ser que no aprecies tu vida.

-… ¿P-Porque…?

En ese instante, el resto quedó impresionado: la pelirosa tenía una mueca de enorme dolor y tristeza, un furioso sonrojo de vergüenza se mantenía en su rostro y sus orbes derramaban lágrimas sin parar. Sin excepción, todos recordaron aquel rostro bañado en lágrimas. Sasuke dejó caer el kunai, alejándose de ella sin creer lo que veía y sin preámbulo, miró a Hinata con notable gesto de confusión: se habían equivocado.

-¿Qué te sucede, Uchiha?

-S-Suéltenla. –El brabucón gruñó.

-¿Se han acobardado? ¡Tsk, que estupidez! -El líder de los brabucones tomó el kunai del suelo, indicó a sus amigos que pusieran en pie a Sakura y la amenazó nuevamente.- Si no son capaces de acabar el trabajo… Lo haremos nosotros.

-¡He dicho que la sueltes!

-¿O que, Uchiha marica? ¿Vas a golpearnos? ¡Ah! ¿Tú y quien más? Esta zorra nos pagara todas y cada una de las veces en que nos humillo.

Él alzo el kunai, dispuesto a atacarla; Sakura cerró fuertemente los ojos, escuchando a alguien gritar su nombre. Una ventisca de aire se arremolino sobre ellos. Sorprendida, abrió los ojos y se encontró con la imagen de su tío, sujetando la muñeca del que anteriormente le amenazaba. La mirada del Haruno denotaba poderosa peligrosidad, estaba furioso y eso, era algo bastante malo para todos los que estuviesen bajo su mira.

-Amaki Hataraku, te recuerdo. Solías molestar con frecuencia a Saku-chan cuando eran niños, eso hasta que te pateo el trasero.

-¡R-Riosuke-sama!

-Esta será la última vez que vuelves a tocar a mi sobrina.

Y rompió la muñeca del joven quien soltó un gran alarido, todo el grupillo de vándalos salió huyendo, temerosos. El hokage provisional suspiró, luego de que atendieran a ese chico, seguramente recibiría un regaño de Tsunade y Shizune por lastimar a su propia gente. Sakura se dejó caer al suelo, temblando y sin dejar de llorar mientras Ino se acercaba bajo la mirada del resto; Riosuke apretó las mandíbulas y enfocó todo su enojo hacia los jóvenes frente suyo, específicamente, en el chico Uchiha y la Hyuuga.

-¿Qué demonios significa todo esto? ¡Hablen, ahora!

-L-Lo que pasa, Riosuke-sama… Es que… ¡Bueno! Ella no actuaba como Sakura y bueno, creímos que se trataba de un espía o algo así. –Exclamó Hinata, tragando saliva duramente.- Con lo que sucedió con Sasuke… ¡Realmente sospechábamos que era otra persona y creímos que con esto revelaría su identidad!

-Ah, vaya, ¿qué no pudieron simplemente usar sus súper ojos para comprobarlo?... Pero eso no me importa ahora… Tú comenzaste esta estupidez. –Miró al Uchiha y esté, tembló.

-Y-Yo… Esto no debió ser así. Tu actitud, ese raro comportamiento… ¡No era normal, todo apuntaba a que no era Sakura! Y con lo que sucedió el otro día, creí que…

-¿Q-Qué clase de personas son?

La mirada de todos se posó sobre la pelirosa cuando se puso en pie repentinamente, apretando los puños sobre sus piernas y manteniendo la mirada oculta por su enmarañado cabello; todos pudieron notar la dureza y el desprecio que brillaba en sus ojos cuando alzó la vista para mirarlos. ¿Cuánto había pasado desde la última vez que ella les miró así? ¿Cuándo hacia que ninguno hablaba ni se le acercaba, después de recibir semejante desprecio? Una vez más, ellos sintieron el escozor de la vergüenza y la decepción de sus propias personas.

-¡¿Por qué se comportan así?! ¡Ustedes, esos tipos, el mundo…! ¡¿Por qué todos la odian, porque me odian?! …Ahora entiendo porque es tan solitaria. –Apretó las mandíbulas y su mirada se fijó, inconscientemente, en Sasuke.- ¡Todos son unos bastardos, sólo buscan humillar y juzgar a los demás sin siquiera tomarse la molestia de conocerlas! ¡Los odio a todos, y maldigo el día en que caí en este despreciable mundo!

Cuando salió corriendo y Riosuke planeaba detenerla, una explosión detuvo su andar. Frente a ellos apareció un Ambu con un pergamino en sus manos. Ninguno se atrevió a seguirla, no porque no quisieran, sino porque se sentían indignos de ello. El Ambu entregó un pergamino que Riosuke abrió y dándole lectura rápidamente, su cara formó una mueca de alteración.

-¡Ve, trae a los mejores Ambu, partiremos en cuanto estén todos reunidos!

El ninja desapareció en un salto.

-¿Qué es lo que sucede, Riosuke-sama? –Preguntó Tenten.

-Ninjas de la Roca están intentando cruzar los límites para entrar en Konoha, esto es un ataque sin duda y Suna está intentando retenerlos. Sin embargo, parecen haber planeado esto con antelación pues ya no pueden retenerlos más, nos han solicitado rápida asistencia…

Ino dio un respingo, mirando la dirección por la que Sakura había huido y que justamente, daba por la ruta con la cual se llegaba a las fronteras entre naciones. Riosuke también cayó en cuenta de ese dato, su sobrina alternativa al parecer tenía la extraña mala fortuna de terminar en medio de situaciones de riesgo como esas; gruñó molesto y frustrado, pretendiendo partir pero justo antes de eso, se giró y dedicó una fría y dura mirada al Uchiha.

-Reúne a tu equipo, ¡Ahora!

.

Sus lágrimas salían de sus bellos orbes jade, volando fuera de sus mejillas por la velocidad de su marcha. Sus piernas corrían presurosamente sin tener rumbo u destino, moviéndose entre las hierbas altas, pasando entre frondosos arbustos e internándose en lo más profundo del bosque; lo único que aquella chica de cabello rosado quería era alejarse de todo lo que le había lastimado, de aquellos a quienes desconocía, de aquello a lo que más temía y ciertamente, en esta ocasión, estaba decidida a no regresar a esa aldea tan cruel.

La frialdad en sus miradas, el maltrato de sus actitudes, simplemente no podría tolerarlas, no como lo hacía Sakura-san porque ella no era fuerte y su naturaleza jamás le había permitido tolerar semejante carga. Fingir ser la hija del Hokage ante esas personas y llevar la rutina que hacia –Junto con todas sus responsabilidades políticas– era demasiado para alguien como ella pues nadie le había permitido hacerse responsable de semejantes cosas. Sakura no sabía cómo ser fría e inmutable, no podía ser dura o privar de su ayuda y comprensión a otros, no tenía ni un ápice de realeza ni nada por el estilo. Apretó la mandíbula, incluso si ellos eran los únicos que podían ayudarla a regresar, esta vez, no volvería a poner un pie ahí.

El fuerte sonido de una explosión y el temblor provocado por esta detuvo improvistamente su paso, su atención se enfocó en el sitio de dónde provenía aquel suceso. Decidida, avanzó por las ramas de los arboles con velocidad y al cabo de algunos minutos dio con el origen de la explosión anterior: Una batalla entre ninjas de la Arena y de la Roca. Escondió su presencia entre el verdor de las hojas, impresionada de semejante pelea de potencias, notando prontamente como parecía que Suna tenía dificultad para mantenerlos fuera de los límites de su aldea y la de Konoha. Algunos de los enemigos habían logrado cruzar a las tierras del fuego, percatándose prontamente de su presencia.

-¡Es la chica Haruno, tras ella!

-¡Mierda!

Salió nuevamente huyendo, aunque esta vez era por la premisa de mantenerse a salvo de varios ninjas enemigos. Esquivo varios de los kunai que le arrojaron y se maldijo nuevamente por cometer el error de olvidar, por segunda vez, su estuche de armas. Sin quererlo, el recuerdo de aquel misterioso hombre con el que se había topado algunos días atrás vino a su mente. Ahora comprendía por qué se burlaba de ella y al mismo tiempo entendió porque en su mundo todos la consideraban débil y tonta. Detuvo su paso cuando se topó con el límite de la caída de una gran cascada, gruñó, sintiendo la presencia de esos ninjas muy cerca. Prontamente fue acorralada.

-Se acabaron las salidas, princesita…

Viéndose totalmente sin escape, recordó una de las cosas que su madre le dijo en una de sus tantas peleas: "¡Tu bondad podría ser tu fortaleza pero también tu perdición, un día de estos, tu torpeza va a terminar matándote!" Estando sola y privándose de usar su fuerza por temor a alterar algo en esa realidad, ahora sí podría decir que su madre tenía razón.

Sin embargo, no estaba tan sola como creyó.


Se lo que diran, pero he subido el capítulo porque tengo que asistir a un evento de la universidad (TVMorfosis) para lo cual posiblemente no podría publicarlo en la fecha constante en que se debe publicar. De cualquier modo, este capítulo marca una secuencia importante, ya que a partir de este punto la cosa se pondrá buena :p Espero sus review, gracias por leer y que tengan lindo día.