CAPITULO 53

Kurt Elizabeth Hummel iba a tener un bebé.

Miedo, nervios, ansiedad, alegría, incertidumbre… Todas esas y muchas más eran las emociones que invadían a Kurt en este momento. Kurt… rompiste bolsa, fueron las palabras que desencadenaron esos sentimientos en el chico.

"Burt, ve por las pertenencias de Kurt y del bebé y súbelas al auto. Yo lo ayudaré a cambiarse de ropa. Vamos a ir al hospital ahora." Instruyó Carole, con un tono menos tranquilo que el que había tenido unos minutos antes. Burt asintió y tomó los dos bolsos que había preparado Kurt unos días antes, con todo lo que necesitarían él y el bebé en el sanatorio.

"Espera, no puedo ir al hospital sin Blaine." Dijo Kurt mientras Carole lo ayudaba a levantarse de la cama.

"Finn lo está llamando, tú no te preocupes por nada. Vamos a cambiarte la ropa."

Burt bajó las escaleras cargado con las cosas de Kurt y el bebé. Vio a Finn en la sala y se detuvo, el chico alto estaba con las manos en el teléfono, intentando llamar a Blaine.

"¿Has tenido suerte?" Le preguntó el hombre a Finn.

"No" Finn negó con la cabeza. "Lo he llamado como veinte veces ya y nada." Dijo mientras acercaba el aparato a su oreja.

"Sigue intentando" Ordenó Burt y abrió la puerta de entrada de la casa para ir al auto.

Unos minutos después, él y Carole ayudaban a Kurt a bajar las escaleras, lentamente.

"¡Dile a Blaine que nuestro hijo está por nacer! ¡Lo necesito conmigo!" Kurt gritó con la respiración agitada, cuando pasó al lado de su hermanastro. Kurt tomó el cuello de la camisa de Finn y le gritó en la cara. "¡LLAMALO!"

Los ojos de Finn se abrieron enormes al escuchar los gritos de su hermanastro. "E-estoy intentando, Kurt pero él no contesta" Dijo Finn tartamudeando un poco. Kurt enojado le daba mucho miedo.

"¡Más te vale!" Volvió a gritarle Kurt y lo soltó de su agarre. Burt tomó el brazo de su hijo y con Carole lo llevaron hasta el auto.

"Donde estas, viejo" Murmuró Finn mirando a su celular y marcando el número de Blaine una vez más.


Blaine bajó del escenario, despedido por el ensordecedor aplauso de la audiencia de la noche del viernes. Empapado en sudor y con la adrenalina corriendo todavía por sus venas, tomó la botella de agua que Rob, le había dado.

"Excelente como siempre, Blaine. Aquí está tu propina." El hombre le entregó a Blaine una bolsa con dinero que había juntado del público mientras estaba cantando sus propias canciones y algunas canciones más populares.

Blaine sonrió y agradeció. Estaba más que feliz de poder cantar y hacer lo que más le gusta, y lo mejor era que recibía una recompensa por ello. Sentía que había nacido para ser un artista.

Cuando entró al pequeño cuarto que usaban como camarín, Nicky estaba preparándose para salir a cantar, calentando su voz mientras pasaba delineador negro en sus ojos.

"Hey, Nicky" Saludó Blaine, cerrando la puerta tras él y caminando los pocos pasos hasta donde había dejado su mochila.

"Hola, Blainey" Sonrió Nicky cuando bajó el espejo para mirar a su compañero de trabajo. "Gran noche hoy ¿eh?" Dijo la chica cuando miró la bolsa en la mano de Blaine.

"Excelente noche, Nicky" Sonrió Blaine agitando la bolsa y haciendo sonar las monedas que contenía en su interior.

"Que bien. Estoy necesitando el dinero…" Nicky decía mientras volvía a su tarea de maquillarse. Blaine abrió su mochila y guardó la bolsa de propinas. "La vieja que me renta el cuarto subió el precio. ¿Puedes creerlo? No tiene derecho a subir el alquiler si no me avisa antes…" Hablaba ella, pero Blaine no la estaba escuchando.

Blaine tomó el celular y desbloqueó la pantalla. Asombrado vio que tenía veinte llamadas perdidas de Burt, quince de Finn, algunas de Carole e incluso dos llamadas perdidas del celular de Kurt y muchos mensajes de texto.

"¡Kurt!" Dijo él. Blaine entró en pánico, asustado por saber porque habían insistido en llamarlo tanto.

"¿Qué sucede?" Preguntó Nicky cuando escuchó al chico.

"No lo se..." Contestó mientras buscaba en la agenda del celular el número de Finn, pero antes de presionar el botón de 'Llamar', el teléfono vibró en su mano. Una llamada entrante de Finn había llegado. Blaine contestó en seguida. "¡Finn! ¿Qué sucede con Kurt?" Dijo en el teléfono.

"Amigo, por fin me atiendes el teléfono. ¿Qué diablos estabas haciendo?"

"Estaba en el escenario. ¿Cómo está Kurt?" Preguntó Blaine.

"Estaba con algunos dolores en la espalda y luego un líquido asqueroso salió de su… de ahí abajo…" Explicaba Finn con cara de asco. "… y mi papá y Carole lo llevaron al hospital porque ya va a nacer el bebé"

Los ojos de Blaine se abrieron enormes, contento y a la vez asustado por el día más esperado para él y su novio. "Voy para allá" Dijo antes de cortar el teléfono sin dejar que Finn diga nada más.

"¿Qué sucede?" Preguntó Nicky al ver a Blaine caminando por todo el cuartito en busca de sus pertenencias.

"Kurt… mi hijo… ¡Kurt va a tener al bebé!" Blaine se movía muy rápido y su respiración estaba agitada. "¡Mis llaves! ¡¿Dónde están mis llaves?!" Decía desesperado, tomándose el cabello con las manos y mirando hacia todos lados, con desesperación.

"¡HEY!" Gritó Nicky, pero Blaine seguía balbuceando acerca de sus llaves, de Kurt, del bebé y de que no estaba listo para ser padre. "¡BLAINE ANDERSON!" Gritó aún más fuerte Nicky, mientras se paraba y caminaba hasta estar frente al chico, lo tomó por los hombros y le sacudió con fuerza. "¡CALMATE!" Le volvió a gritar la chica y Blaine la miró por fin. Tenía los ojos húmedos y las mejillas coloradas, estaba agitado y temblando como una hoja. "Cálmate. Respira…" Indicó la chica y Blaine inhaló y exhaló varias veces hasta que estuvo mejor. "Eso es… respira. Ahora, tranquilito irás al hospital." Blaine asintió con la cabeza. "Todo estará bien, tu bebé estará bien y Kurt estará bien. Pero tu tienes que estar calmado, ¿de acuerdo? No puedes conducir tu motocicleta si estás demasiado alterado."

"Si, tienes razón" Susurró Blaine, de pronto se sintió mejor. Respiro otra vez. "No se… no se donde están las llaves de mi motocicleta" Dijo en voz baja, como no queriendo perturbarse a si mismo la tranquilidad que había logrado.

"¿Te refieres a estas llaves?" Preguntó Nicky mientras levanta la muñeca izquierda de Blaine ante sus ojos, las llaves estaban en las manos del chico y no se había dado cuenta.

Blaine dejó ir una risa nerviosa. "Si, estas llaves." Dijo y se sintió como un tonto por no haberlo notado antes en su momento de nervios. "Gracias, Nicky" El chico la abrazó.

"De nada, guapo." Le dijo mientras se separaba del abrazo y le dio un beso en la mejilla. "Ahora vete, tu novio y tu hijo te están esperando." Sonrió Nicky.

Blaine se congeló en el lugar. No se había movido ni un milímetro y sus ojos se habían quedado fijos en un punto en la cara de la chica. Hijo, pensó él, voy a tener un hijo.

"¡BLAINE!" Gritó Nicky y chaqueó los dedos frente al rostro del chico. "¡Vete ahora!"

Blaine sacudió la cabeza y volvió a la realidad. Asintió frenéticamente y salió corriendo del cuarto tomando su mochila y chaqueta en la mano. Al pasar por al lado de Rob, el hombre lo miró y le tomó el brazo para frenarlo.

"¿Adónde vas? Todavía no terminó tu turno" Dijo el hombre.

"Lo siento, tengo que irme. ¡Mi hijo va a nacer!" Dijo sonriendo.

"Lo hubieras dicho antes, muchacho." El hombre le devolvió la sonrisa. "¡Ve, anda! ¿Qué estás esperando?" Le dijo empujándolo a la puerta trasera donde entran y salen los empleados. Blaine se subió a la motocicleta y la puso en marcha. "¡Y ten cuidado!" Fue lo último que Blaine escuchó antes de acelerar.

Su hijo iba a nacer y el estaría allí junto a su novio.


"¿Papá, porque Blaine todavía no está aquí?" Preguntó Kurt, viéndose lastimosamente.

Hacía veinte minutos que habían llegado al hospital. Se registraron y llevaron a Kurt a una sala, donde una enfermera le revisó los signos vitales y la Dra. Dawson le realizó un ultrasonido. La mujer le había dicho que el bebé estaba bien y en posición para nacer, y la dilatación era de ocho centímetros. La doctora le había dicho a Kurt que la llame en cuanto su bebé estaría por nacer, ella quería atender el parto y Kurt no podía confiar en nadie más que en ella para hacer el trabajo.

"Ya llegará, hijo, no te preocupes". Le contestó el hombre, aunque no tenía ni idea donde el otro chico se encontraba, pero no quería añadir más preocupación a su hijo ya asustado.

Otra contracción vino y Kurt se retorcía en la cama del hospital, Burt apretaba una mano, mientras que Carole le sostenía la otra y le hacía masajes en la espalda. En ese momento, la puerta de la sala se abrió. Kurt miró hacia ella esperando encontrar a Blaine, pero fue Finn el que entró.

"¿Por qué… viniste tu… Finn? ¿Dónde… está… Blaine?" Kurt dijo con la cara arrugada de dolor mientras sentía que se estaba dividiendo en dos por la cintura. El dolor era insoportable y la doctora le dijo que si quería medicación para el alivio, tenía que ser en este momento. Pero cuando la doctora le explicó que el medicamento podía tener algunos efectos mínimos sobre el bebé, entonces declinó completamente de la idea y prefirió soportar el dolor.

"Uhmmm…" Finn se paró en la puerta al escuchar que no era bienvenido. "Hablé con él, está viniendo." Le dijo Finn. "¿Cómo te sientes?" Le preguntó el chico con inocencia mientras caminaba al lado de la camilla donde su hermanastro estaba.

"¿Cómo crees que me siento? ¡Estoy en el paraíso, Finn!" Dijo con sarcasmo Kurt, gritándole al otro chico. Carole le dio una mirada de advertencia a su hijo por la pregunta tonta que acababa de hacerle.

Finn saltó hacia atrás al escuchar el grito de Kurt. "De acuerdo, de acuerdo… ya entendí." Dijo alejándose de la camilla.

La doctora Dawson volvió. "Bien, Kurt. Veamos cómo va eso." Dijo ella poniéndose frente a las piernas del chico. Kurt separó las piernas y dobló las rodillas mientras la doctora apartaba la bata del hospital que lo cubría y se colocaba los guantes de látex. Ella frunció el ceño cuando revisó a Kurt. "Wow… que rápido" Murmuró pero casi inaudible para los demás. "¿Cada cuanto son las contracciones, Carole?" Preguntó.

Carole miró su reloj, Kurt jadeó de dolor mientras otra contracción atravesaba su cuerpo. "Uhmmm… cada cuatro minutos y duran un minuto." Dijo la madrastra de Kurt.

La Dra. Dawson le sonrió al chico. "Kurt, llegó el momento de que tu bebé nazca." Le dijo.

"¡¿Qué?!" Miró Kurt, asustado. "No, no puedo… Blaine no está aquí. Papá Blaine no está aquí… quiero a Blaine ¿Dónde está Blaine?." Kurt decía al borde del llanto. "No voy a hacer esto sin él, papá"

"Shh shh… ya llegará" Tranquilizó Burt acariciando con ternura el cabello sudoroso de su hijo.

"No te preocupes, Kurt, todavía tenemos algunos minutos mientras preparamos la sala." La doctora le dijo sonriendo. "Estoy segura que Blaine llegará en cualquier momento." Dijo y tocó la rodilla de Kurt para darle tranquilidad. "Si sientes ganas de pujar, no lo hagas. Todavía hay tiempo" Le indicó y salió de la habitación.

"¡BLAINE!" Kurt gritó con todas sus fuerzas, mientras sentía otra contracción, pero Blaine no aparecía.


Con toda la velocidad que su cuerpo podía darle, Blaine bajó de la motocicleta y corrió hasta el vestíbulo del hospital, donde una mujer estaba limándose las uñas y viéndose aburrida. Blaine se sentía aliviado de que por fin había llegado, esperaba que no sea demasiado tarde.

"Señorita… uhmmm… mi novio llegó hace un rato con contracciones para tener a mi hijo. ¿En qué sala está?" Blaine dijo con la respiración agitada y tratando de hablar lento para que se le entienda cada palabra que decía.

La mujer ni siquiera levantó la vista para hablarle. "Nombre y apellido" Dijo.

"Kurt Hummel." Indicó Blaine mientras no podía quedarse quieto a pesar de estar con los codos apoyados al mostrador, le temblaban las manos.

"No está registrado, aquí no hay ningún Hummel Kurt" La mujer dijo luego de revisar los archivos en la computadora.

"¿Cómo que no está?" Preguntó desesperado. "¿Está segura? Kurt Hummel, H-U-M-M-E-L" El chico deletreó el apellido de su novio en caso de que la mujer lo haya escrito de manera incorrecta. La mujer suspiró y volvió a teclear en su computadora y luego giró el monitor hacia Blaine para que él mismo verifique que su novio no estaba en ese hospital. "No puede ser" Murmuró Blaine, se pasó las manos por el cabello cuando leyó 'Paciente no encontrado' en la pantalla.

"Aquí no está. ¿Está seguro de que venía hacia aquí?" Le preguntó la mujer.

"Si, ¿a que otro lado si no es aquí?" Dijo aunque fue sarcasmo la mujer le contestó.

"Bueno, este es el Hospital Integral de Lima, tal vez está en el Hospital Materno Infantil de Lima" Ella explicó.

"Oh por Dios, es cierto" Blaine dijo cuando cayó en la cuenta. Recordó que en ese lugar es donde la Dra. Dawson trabaja y ellos tuvieron una charla sobre ser internado allí en el momento del parto. "Muchas gracias, señorita" Dijo Blaine antes de salir corriendo del hospital y subir a su motocicleta. Se sentía un tonto por no haberlo pensado antes.

Debía acelerar e ir muy rápido, no quería perderse el parto, quería estar ahí. Necesitaba estar ahí y sabía que Kurt también lo necesitaba junto a él.


Hola a todos! Feliz año!

Otro capítulo aquí! En el que viene por fin llega el bebé y vamos a conocer el nombre. Espero que este les haya gustado. Recuerden que yo no soy doctora y no tengo hijos, asi que me informe con internet y otras cosas le pregunté a mi mamá. Traté de hacerlo lo más realista posible, si hay algún error háganmelo saber.

No tengo idea de los hospitales de Ohio, asique los inventé, saque idea de los hospitales de donde vivo yo.

Bueno… gracias por leerme! Besosssss!