Hola a todos! Acá un nuevo capitulo.

Se acuerdan de el tema de que Kurt iba a amamantar y que se yo? A algunos no le gustó la idea, pero yo quería escribirlo porque me pareció super dulce y tierno. Bueno, en este capitulo está, pero no se preocupen lo escribí en cursiva por si quieren saltear esa parte, está al final, no se van a perder nada importante, pero les recomiendo que la lean porq es re lindo!

CAPITULO 55

Kurt abrió los ojos lentamente, un poco aturdido y adolorido en especial debajo de la cintura. Suspiró y pasó una mano sobre su estómago, ahora menos hinchado que ayer. Los recuerdos de la noche vinieron a él y no pudo evitar sonreír. Su hijo había nacido.

Su hijo. Mi hijo.

Lentamente levantó la cabeza y se encontró solo en la sala del hospital. No estaban ni Blaine, ni su padre o Carole, y aún peor, su hijo no estaba ahí. Antes de que el pánico lo invada por completo, Michelle, la enfermera entró en la sala.

"¡Oh, hey! Estas despierto" Dijo ella sonriendo. "¿Cómo te sientes?" Le preguntó mientras se acercaba a la camilla.

"Bien. ¿Dónde está mi bebé?" Preguntó Kurt mientras hacía un esfuerzo por sentarse.

Michelle lo ayudó y le acomodó la almohada detrás de él. "Está en Neonatología" Le contestó ella.

Y el pánico volvió. "¡¿Qué!? ¡¿Por qué?! ¡Oh por Dios! ¡¿Está bien?!" Kurt hizo todas las preguntas juntas y sin respirar.

La enfermera le dio una sonrisa tranquilizadora. "Está perfecto, es un niño muy sano, no te preocupes." Le dijo mientras apretaba su mano.

Kurt suspiró, ahora más tranquilo. "Entonces ¿por qué está en Neonatología?"

Michelle tomó la carpeta que estaba colgada a los pies de la cama de Kurt y la leyó. "Solo para hacerle algunos exámenes de rutina." Dijo ella encogiéndose de hombros. "Exámenes normales para un bebé que nació un poco más pequeño de lo normal" Kurt abrió grande los ojos, asustado. "Repito, nada de que preocuparse." Ella dijo cuando vio la cara de espanto del chico.

"¿Cuánto más pequeño?" Preguntó Kurt, mientras la enfermera comenzaba a medirle los signos vitales y anotaba los números en la carpeta.

Michelle volteó la hoja y leyó donde los datos del bebé estaban asentados. "Sólo un poco menos de lo normal, su peso fue de 2400 gramos y su talla de 47 centímetros. Pero a pesar de eso es un niño muy sano, se ve que cuidaste muy bien de él mientras estuvo dentro de ti." La mujer sonrió.

"Por supuesto que sí, es lo mejor que me ha pasado en la vida" Kurt sonrió enorme. "Quiero verlo"

"Claro, haré que una enfermera lo traiga, es hora de darle de comer de todos modos. Y si el pediatra lo autoriza, podrá quedarse contigo esta noche."

"Eso sería grandioso" Kurt dijo entusiasmado, quería estar con su bebé en todo momento. "¿Y Blaine? ¿Dónde está?"

"Salió hace unas horas a tomar un poco de aire. Todos creímos que se iba a desmayar en cualquier momento. Se había vuelto pálido, más pálido que tú." La mujer se rio y Kurt también. "¿Quieres que vaya por él?"

"Si, quiero verlo también a él"

Luego de unas revisiones por parte de la Dra. Dawson, le dijo al chico que estaba sanando muy bien, Michelle fue en busca de Blaine.


Soy padre, pensó Blaine. Este es mi hijo y yo soy su padre.

Blaine se sentía abrumado, demasiadas emociones por una noche. Si así se sentía él, no quería pensar como había quedado Kurt después de dar a luz a su bebé.

Cuando el niño nació por fin y fue entregado a su padre, Blaine pudo mirarlo solamente un par de minutos porque enseguida se lo llevaron a la sala de Neonatología. No es que el bebé haya tenido algún problema o algo así, no, era solo para hacerle algunos estudios. Luego de que el bebé se haya ido, Blaine fue echado de la sala de parto, los médicos tenían que coser a Kurt y después el chico tenía que descansar.

Salió de la sala y fue recibido por los brazos y las felicitaciones de Burt y Finn, que estaban en la sala de espera. Se sentía feliz, no podía creer que el embarazo haya llegado a su fin.

Todavía nervioso y con las piernas temblando, salió al aire libre, en la puerta del hospital, para respirar un poco de oxígeno que calme sus nervios.

La familia Hummel-Hudson había vuelto a casa, para dormir y comer, y Blaine se negó a dejar el hospital. Estuvo horas sentado en una de las masetas que contenía un árbol pequeño, en la puerta del hospital. Desde allí podía ver como entraba y salía gente que iba a atenderse, ambulancias que llegaban con urgencias y médicos y enfermeras que entraban o salían de sus turnos. Ya era de día y el movimiento había aumentado con el correr de las horas. Tenía ganas de ver a Kurt, pero aún estaba descansando y una enfermera le prometió que le avisaría en cuanto el chico despierte de su siesta.

Estaba tomando un café cuando vio de reojo que alguien se había sentado a unos pocos centímetros a su lado en el mismo cantero. Blaine lo miró y el otro hombre, de unos treinta años le devolvió la mirada. El individuo lo saludó haciendo un gesto con la cabeza, Blaine le devolvió el saludo. Blaine le echó otro vistazo mientras ese hombre sacaba un paquete de cigarrillos de su chaqueta y encendía uno. Se veía tan abrumado como él y le temblaban las manos. Miró a Blaine y le estiró el paquete, convidándole uno de los cigarros, Blaine le sacudió la cabeza en negativa y el hombre volvió a guardar la pequeña caja.

"¿Primerizo?" Preguntó el hombre después de largar humo de su boca.

Blaine lo miró confundido. "¿Perdón?"

"Te pregunto si eres padre primerizo" Dijo el hombre con el cigarrillo en la boca.

Blaine le dio media sonrisa y asintió. "De hecho, si" Respondió orgulloso.

"Yo estaba igual que tu cuando mi primer hijo nació" El hombre dijo distraídamente, recordando el nacimiento de su primer hijo. "Me veía igual de aturdido, sin saber qué hacer y cómo manejar la situación. Claro que eso fue hace catorce años y ahora vengo de conocer a mi tercera hija. Se podría decir que tengo bastante experiencia en esto" El hombre dijo sonriendo irónicamente.

"¿Y qué hiciste?" Preguntó interesado Blaine, tal vez este extraño sería él en algunos años.

El hombre dejó salir una risa. "Comencé a fumar." Dijo en tono de broma levantando la mano donde estaba su cigarrillo y Blaine sonrió. "Hablando en serio. No hice nada en realidad, era demasiado joven, creo que más joven que tu. ¿Qué edad tienes?" Preguntó cuando se dio cuenta de lo joven e inexperto que se ve Blaine, a pesar de su apariencia de 'badboy'.

"Dieciocho" Respondió simplemente Blaine, antes de dar otro sorbo de su café.

"Yo tenía dieciséis. Era un niño jugando a ser padre" El hombre suspiró y miró a lo lejos. "Soy Daniel" El hombre estiró la mano para estrecharla con la de Blaine.

"Blaine" Estrechó su mano. "Asi que… tercer hijo ¿eh?"

"Si, dos niños y una niña, recién acabo de conocer a mi princesita" Dijo Daniel sonriendo. "¿Tu?"

"Un niño." Respondió sonriendo.

"¡Felicidades!"

"Gracias. Igualmente para ti"

"Gracias, muchacho." Le dijo el hombre. "No quiero asustarte, pero ahora es cuando comienza la verdadera diversión" Le dijo el hombre, Blaine frunció el ceño. "Pañales sucios, llantos en la madrugada, mamaderas, vómito… como dije una verdadera diversión"

Blaine se quedó con la boca abierta, por supuesto que sabía que todo eso iba a venir, ¿pero estaba realmente preparado?. "Creo que voy a aceptarte ese cigarrillo." Le dijo y el hombre largó una pequeña carcajada y le dio al Blaine la caja de cigarrillos y fósforos para encenderlo. "Oh Dios… necesitaba esto" Murmuró Blaine mientras se relajaba y expulsaba el humo por la boca, Daniel se rio del chico.

"¡Blaine!" Una voz sonó detrás de ellos, ambos se giraron y vieron a una de las enfermeras del hospital. "¡Aquí estás, por fin te encuentro!" La mujer, Michelle dijo mientras se acercaba al chico, pero arrugó el entrecejo cuando lo vio con un cigarrillo en la mano. "¿Estás fumando?" Dijo con ambas manos en la cintura.

Blaine se paró y apagó el cigarrillo en el suelo. "Uhmm… no." Dijo, pero era obvio que la enfermera lo había visto. "¿Qué pasó? ¿Despertó Kurt?"

"Si, despertó y está preguntando por ti" Le dijo la mujer con una sonrisa. "¿Vamos?"

Blaine sonrió tan grande como sus labios le permitieron. "Si, si… vamos" Dijo feliz. Miró al hombre que seguía sentado y le estiró la mano. "Un gusto" Le dijo.

El hombre le sonrió y estrechó la mano de Blaine. "Suerte, muchacho." Le dijo.

"Gracias" Respondió y entró con la enfermera.

Daniel lo vio alejarse. "…la necesitarás" Murmuró.


Blaine entró a la sala donde su novio estaba. Sonrió cuando lo vio sentado en el borde de la camilla, con las piernas desnudas colgando. Kurt levantó la vista y lo vio, una hermosa sonrisa se dibujó en su rostro.

"Hey" Dijo Blaine suavemente mientras se acercaba a Kurt. "¿Cómo te sientes?" Le preguntó.

"Muy bien" Respondió Kurt sonriendo. Blaine se inclinó y le dio un pequeño beso en los labios. Kurt arrugó el entrecejo cuando sintió un gusto ahumado en la boca de su novio. "¿Fumaste, Blaine?"

"Uhmm… solo uno" Respondió Blaine sonrojado.

"Ni uno solo, Blaine. Sabes que no debes fumar, mucho menos ahora que nuestro bebé nació." Le dijo enojado Kurt.

"Lo sé, lo siento. Estaba muy nervioso y este tipo me ofreció uno, al principio le dije que no, pero luego se lo acepté" Blaine dijo defendiéndose, tomando ambas manos de Kurt.

"Bueno, que sea la última vez. Y si lo vas a hacer, que no sea delante de nuestro hijo y luego te bañas antes de tocarlo." Kurt le dijo, apuntándole el pecho con su dedo índice.

"Te prometo que no fumaré, nunca, nunca más" Dijo Blaine y levantó su mano derecha, jurándole que nunca más lo volvería a hacer.

"De acuerdo" Dijo Kurt y tomó la cara de Blaine para darle un beso profundo en los labios, sin importarle el gusto a cigarrillo en la boca de su novio. Blaine lo tomó de la cintura y se colocó parado entre las piernas de Kurt. El chico había gemido de dolor un poco por el movimiento y Blaine se separó enseguida.

En ese momento, una enfermera de Neonatología entro con el pequeño bebé. "Permiso, papis. Hay alguien que quiere verlos" Dijo ella mientras entraba a la habitación.

El rostro de Kurt se iluminó "Mi bebé" Susurró Kurt y estiró los brazos para alcanzar el niño envuelto en una mantita celeste que había sido suya cuando nació. La enfermera se lo entregó y Kurt lo sostuvo fuerte en sus brazos. "Hola, bebé" Dijo con los ojos llenos de lagrimas.

El niño tenía los ojos abiertos y movía sus manos lentamente frente a su carita. Los ojos del bebé fueron directamente a encontrarse con los de su padre. Kurt le sonrió y le acarició la pequeña espalada.

Blaine se sentó al lado de su novio y estiró la cabeza para ver mejor al niño en sus brazos. Ahora sí pudo verlo bien. "Es hermoso" Dijo en voz baja. Estiró la mano y acarició la cabeza con pelos muy finitos de su hijo. "Es muy pequeñito" Dijo con una sonrisa.

"Lo es. Michelle me dijo que es más pequeño que la mayoría de los bebés, pero que está perfecto de salud" Dijo Kurt, sin poder despegar los ojos de su bebé. Lo observó con cuidado y se dio cuenta del parecido que tiene su hijo con las fotos que vio de Blaine cuando era bebé. Pero si solo le veía los ojos, entonces el niño era idéntico a Kurt. La mezcla perfecta de ambos, pensó Kurt.

EL bebé se quejó un poco y Kurt lo meció para clamarlo, pero el bebé se movía y abría la boca en busca de algo.

"Creo que alguien tiene hambre" Dijo la enfermera y se acercó a Kurt para sostenerle el bebé mientras él se acostaba otra vez en la cama.

"¿Se refiere a que…?" Kurt dijo nervioso y señaló su pecho. La enfermera asintió y le indicó al chico que desprendiera los primeros botones de la bata y Kurt lo hizo, con dedos temblorosos, dejando al descubierto su pecho. Blaine se alejó sabiendo lo que se venía y había comenzado a sentirse un poco incómodo.

La enfermera le devolvió el bebé a Kurt, pero el chico la miró con ojos grandes, sin saber que hacer a continuación. "Tranquilo, el bebé sabrá que hacer" Le dijo ella cuando notó el rostro asustado de Kurt. Acomodó el bebé cerca de uno de sus pezones, el niño buscó y abrió la boca cuando lo encontró, y comenzó a chupar.

Kurt abrió la boca ante la extraña sensación de su hijo amamantándose de su propio pecho. Sentía que estaba rojo como un tomate y no podía levantar la vista.

El bebé siguió tomando, haciendo ruiditos muy adorables y Kurt no pudo evitar sonreírle a su bebé que lo miraba mientras mamaba. La pequeña mano de su bebé tocó la piel expuesta del pecho de Kurt y el chico ya no se sintió extraño, al contrario, parecía ser lo más normal del mundo para él y se sintió muy relajado. Sus ojos se humedecieron y se le formó un nudo en la garganta ante la vista de su bebé alimentándose con su cuerpo. Era la mejor sensación que podía experimentar.

"Necesitamos saber el nombre completo del pequeño para incluirlo en el historial médico". Dijo la enfermera, pero Kurt no podía contestarle.

Blaine que todavía estaba algo incómodo por fin habló. "Es… Tyler Alexander Anderson-Hummel" Dijo Blaine y la mujer lo escribió en la carpeta.

"Los dejaré solos" Dijo ella. "Llama por cualquier cosa que necesiten." Y la enfermera se fue, dejando a la pequeña familia.

Kurt levantó la cabeza y miró a Blaine, que estaba arrinconado contra la pared. Pero enseguida se acercó cuando Kurt le sonrió.

Lentamente Blaine caminó hacia Kurt y su bebé. Kurt le sonrió y Blaine se inclinó para darle un casto beso en los labios, luego miró a su hijo, todavía alimentándose y sin miedo se acercó y besó su cabecita.

"Te amo, hijo" Le susurró suavemente. Miró a Kurt y le sonrió otra vez. "Te amo, mi amor."

"Yo también te amo, mi amor" Respondió Kurt con lagrimas corriendo sobre su rostro.


Bueno! Espero que les haya gustado!

Gracias por leerme! Besossss!