CAPITULO 56

"Es perfecto" Susurró Blaine sin despegar los ojos de la carita de su bebé.

El bebé, Tyler, estaba en los brazos de su papá Blaine por primera vez. El chico estaba muy nervioso y no sabía cómo colocar sus brazos para sostener al niño. Afortunadamente, Michelle estaba allí y le indicó como debía hacerlo. También les enseñó a Kurt y Blaine como debían levantarlo de la cama, sostenerle la cabecita y el cuello, como arroparlo y como acostarlo a la hora de dormir. Para Kurt todo parecía tan natural, pero a Blaine le daba miedo tocar al niño. Cuando Blaine le preguntó como hacía para ser tan valiente y maniobrar al bebé a su antojo, respondió simplemente "Instinto".

Ocho horas después del nacimiento, el bebé ya había abierto grande los ojos y aunque no se podía distinguir el color aún, Kurt deseaba que sean del mismo tono dorado que los ojos de Blaine. Mientras pensaba en esto, estaba maravillado con la hermosa escena frente suyo. Ver a Blaine vestido de cuero, sin afeitarse, jeans desgastados y esa reputación de 'chico malo' que se veía tan lejana ahora, sosteniendo a un bebé en sus brazos era el contraste más tierno y dulce que se cruzó por la vista de Kurt.

"Es… perfecto" Repitió Blaine, aún maravillado con el pequeño individuo que dormía en sus brazos. "Es hermoso" Blaine pasó la yema de los dedos suavemente, apenas rozando la mejilla de su bebé.

Kurt sonrió desde su lugar sentado en el borde de la cama del hospital. "Lo es. Es precioso" Dijo feliz.

Blaine se inclinó y tocó sus labios con la frente de su hijito, y el niño se movió. "Oh, creo que lo desperté" Dijo nervioso Blaine apartándose rápidamente, porque el bebé estaba haciendo pequeños quejidos, no lloraba pero parecía como que en cualquier momento lo haría.

"Mécelo suavemente" Indicó Kurt, todavía sentado en el mismo lugar. Blaine lo miró asustado y comenzó a mover el bebé de un lado a otro, todavía con miedo. Kurt sonrió, esperaba que el miedo de su novio desaparezca pronto.

Tyler comenzó a llorar, no muy fuerte, pero lo suficiente como para alterar los nervios de Blaine. "Kurt, está llorando" Dijo asustado.

Kurt suspiró. "Blaine…" Comenzó a decir mientras se levantaba de la cama lentamente, todavía sentía dolores por el parto. "…deberás perderle el miedo a nuestro hijo, amor. Tendrás que ayudarme con él cuando Carole o mi papá no estén cerca" Kurt dijo acercándose al lado de su novio y su bebé. Muy despacio se sentó a su lado en el sofá que la sala individual del hospital tenía. Kurt hizo una mueca de dolor cuando su trasero golpeó el asiento.

"Lo sé, es que…" Kurt le quitó el bebé y lo acomodó en sus propios brazos. "…es que es tan pequeño, tan frágil. Tengo miedo de hacerle daño, no sé nada de bebés." Dijo Blaine viendo como Kurt mecía al niño, pero éste no dejaba de llorar.

"No le harás daño, Blaine. Y yo tampoco se casi nada de bebés, pero por eso Michelle nos enseñó cómo manejarlo. Además Carole, mi papá y tu mamá estarán allí para ayudarnos a aprender a ser padres y atenderlo." Dijo Kurt. "Ahora, ayúdame a levantarme"

Blaine asintió y ayudó a su novio a ponerse de pie. El bebé seguía llorando. Acaba de comer, pensó Kurt descartando la idea de que su bebé tenga hambre.

"Tal vez necesite un cambio de pañales" Sugirió Blaine.

"Tal vez" Respondió Kurt con las cejas levantadas. Apoyó al niño en la camilla y lo desvistió. "Si, necesita que le cambie el pañal" Dijo al ver que el pañal del bebé estaba sucio con una mancha negra. Él sabía que los bebés recién nacidos hacía su popó negra y pegajosa, era normal en ellos, por eso no se preocupó. "¿Quieres hacerlo tú?" Le dijo a Blaine con una sonrisa pícara en su rostro.

"Uhmmm… de acuerdo" Respondió Blaine, un poco dubitativo. Kurt le enseñó como cambiar el pañal al bebé. Blaine parecía un poco torpe pero sonrió con orgullo cuando por fin logró que su bebé esté limpio. También aprovecharon para cambiarle la ropita, en algunos minutos comenzaba la hora de la visita y querían que su bebé se vea muy bien en su ropita nueva.

Unos minutos después, Carole, Burt y Finn entraron a la habitación, cargados de regalos, flores y globos. Pasaron un rato agradable hablando sobre el bebé y el parto. Tyler pasó por los brazos de todos, y el niño seguía durmiendo como si nada estuviese pasando a su alrededor. También Kurt recibió el llamado de Rachel y Mercedes que no podía viajar debido a las exigencias de sus respectivas universidades. Ellas estaban muy contentas y ansiosas de conocer a su nuevo sobrinito. Inclusive habían recibido la visita Tina, Artie y Sam, ellos todavía seguían en Lima y habían comenzado su último año de escuela.

"Tyler tiene muchos tíos que lo quieren mucho. Pero yo seré su favorito" Dijo Finn. El chico estaba sosteniendo al bebé, y no podía dejar de mirarlo con una enorme sonrisa en su rostro, estaba enamorado de su pequeño sobrino. Al igual que Blaine, Finn se sentía un poco torpe al sostener a Tyler, pero Carole le enseñó cómo hacerlo y ahora no quería soltarlo.

"Mi turno" Dijo Tina, levantando la mano. Se acercó a Finn y le quitó al niño en sus bazos. "Hola, Tyler. Yo soy tu tía Tina"

"Oh… este niño será el bebé más mimado del mundo" Burt dijo sonriendo.


"¿Sabes que me parece extraño?" Kurt dijo una vez que todos se habían ido y solo él, Blaine y Tyler estaban en la habitación, compartiendo la cama, que aunque era pequeña para ellos, se acurrucaron para caber perfectamente en ella.

El pediatra y una enfermera habían pasado unos minutos antes para revisar a ambos Kurt y Tyler, y el doctor autorizó a que el bebé pase la noche con su padre en la misma sala. Si todo seguía bien, al otro día podrían volver a casa.

"¿Qué, amor?" Preguntó Blaine, mientras acariciaba distraídamente la espalda del bebé que estaba en sus brazos.

"Que tu mamá no haya venido. Creí que sería la primera en estar aquí. ¿Habrá tenido algún problema con tu padre?" Dijo Kurt. Estiró la mano y con una toalla suave le limpió los restos de leche que el niño tenía en la comisura de la boca. Recién había terminado de comer, y esta vez el pediatra le dijo que tenía que probar con fórmula para bebés en una mamadera. El doctor le recomendó que alternara entre su leche y la formula, ya que sabía que la leche de su pecho no era suficiente para el pequeño.

Y de repente Blaine levantó la cabeza, con los ojos enormes, como si hubiera visto un fantasma.

"Ups" Dijo Blaine encogiéndose de hombros con inocencia.

"Blaine… le avisaste a tu madre ¿Verdad?"

"Uhmmm… ¿no?"

"¡Blaine!" Dijo Kurt en voz alta, haciendo que el bebé se despierte y comience a llorar. "Oh, lo siento, Tyler." Dijo Kurt sintiéndose culpable por asustar al niño. Kurt le quitó el bebé de los brazos de su novio y lo acunó en los suyos. "Shh… lo siento, cariño. Shh…" Kurt decía mientras lo mecía para calmarlo y le daba unos pequeños besos en la mejilla enrojecida. "Lo siento, Ty. Es que tu padre es un idiota"

"¡Hey!" Se quejó Blaine.

"Lo eres, Blaine. ¿Cómo olvidaste de avisarle a tu madre que su nieto nació?" Kurt se levantó de la cama lentamente y Blaine lo ayudó. De pie Kurt mecía al bebé para que se calme.

"Lo olvidé ¿de acuerdo?. Es que todo esto es mucho para mí, y… no lo sé… me sentí abrumado, con miedo…" Blaine dijo abatido y con la cabeza gacha, se sentó en la cama mirando sus manos sobre su regazo.

Kurt suspiró y se sentó a su lado, Tyler ya había dejado de llorar y estaba intentando dormir otra vez.

"Yo también estoy asustado, ¿lo sabes?" Kurt dijo tranquilo, y tomó una de las manos de Blaine entre la suya. "Imagínate como me siento yo que tuve que expulsar una persona de mi cuerpo." Kurt dijo en broma para cortar la tensión. "Pero es algo que debemos hacer juntos. Somos familia ahora, tu, yo y Tyler."

"¿Crees que lo lograremos? Digo, esto de criar a un hijo" La voz de Blaine sonaba tan bajita que Kurt tuvo que esforzarse para escucharlo.

"Por supuesto que sí, siempre y cuando estemos juntos. Va a ser difícil como la mierda, pero lo haremos." Kurt dijo apretando la mano de su novio. Blaine levantó la cabeza y sonrió, luego le dio un beso en los labios de Kurt. "Ahora, ve y llama a tu madre, por favor."

"Ok. Supongo que tengo que avisarle a mi jefe también, el del bar." Blaine dijo mientras salía de la habitación.

En el pasillo, sacó el teléfono celular del bolsillo de su pantalón y marcó en número de su madre.

"¿Hola?" Sonó del otro lado la voz de la madre de Blaine, se escuchaba muy baja y ronca.

"¿Mamá? Lo siento ¿te desperté?"

"¿Blaine? Si, bueno, estaba durmiendo" Contestó ella y Blaine podía oír cómo se movía. "¿Estás bien?"

"Si, yo estoy bien." Blaine se sentó en una de las sillas del pasillo.

"¿Entonces? ¿Es Kurt?" Preguntó Charlotte, preocupada, aunque su voz se escuchaba más alta. Blaine se dio cuenta que su mamá había salido de la habitación para hablar, seguramente su padre estaba durmiendo al lado de ella y la mujer no quiso despertarlo.

"Si. Mamá… Kurt dio a luz a mi bebé. Mi hijo nació" Dijo con una enorme sonrisa. El grito de alegría que dio su madre casi lo deja sordo, tuvo que alejarse el aparato del oído hasta que ella se calmó.

"¡Oh que alegría! ¿Cómo…? ¿Cuándo?" Por el tono de su voz, Blaine podía asegurar que su madre estaba riendo

"Uhmmm… en la madrugada" Respondió en voz baja, sabía que su madre se iba a enfurecer con él.

"¡¿Qué?! ¿En la madrugada, Blaine?" Dijo la madre, ahora sonaba enojada. "Mi nieto ya tiene casi un día de vida y tú me avisas a estas horas. ¿Blaine, porqué no me lo dijiste antes?" Regaño la señora.

"Lo siento, es que… no pude" Mintió Blaine, en realidad se había olvidado por completo, pero ahora se sentía culpable por no hacerlo antes.

"Enseguida me visto y voy para allá" Blaine pudo escuchar que su madre se movía rápidamente.

"¿Qué? No, mamá, no hace falta. Además no dejan entrar visitas fuera del horario de visitas. Mejor ven mañana"

"Si, tienes razón. Estoy muy ansiosa por conocer a mi nietito" Dijo la mujer sonriendo. "¿Cómo está Kurt?"

"Él está muy bien, es muy valiente por aguantar tanto dolor" Blaine sonrió, mientras miraba hacia la puerta de la habitación donde dentro está su novio.

"¿Y mi nieto, cómo es él?"

"Mamá, él es… perfecto" Contestó Blaine sinceramente, con lágrimas amenazando caer de sus ojos. Esa era la palabra más acertada con la que podía describir a su hijo.

Perfecto.

"Muero de ganas de conocerlo. Blaine, hijo, tengo que irme, me parece que tu pa- que Harold se levantó." Dijo la mujer volviendo a su voz baja, casi susurrando en el teléfono. "Te quiero, hijo. Saludos a Kurt y mi nieto." Pero antes de cortar la llamada, la mujer volvió a hablar. "Ah, y Blaine... felicitaciones, hijo"

Blaine sonrió mostrando sus dientes. "Gracias, mamá" Y cortó la llamada. Suspiró y guardó su teléfono en el bolsillo y luego volvió a la habitación para decirle a Kurt que su madre iría al día siguiente a visitarlos al hospital.

"Kurt, dice mi mamá que-" Pero Blaine se cortó a la mitad de la frase al ver a Kurt dormido, de lado y con las manos juntas bajo su cabeza. Blaine sonrió por dentro y se acercó lentamente, su novio estaba tan cansado. Al lado de su novio en la cama estaba Tyler, con los ojos tan abiertos como una lechuza, tranquilo y sin moverse.

Blaine se inclinó al lado de la cama para besar la frente de Kurt y luego miró a su bebé.

"Hey, pequeñito" Susurró Blaine, cerca de su hijo. "¿No puedes dormir?" Le preguntó, y como si el niño entendiera lo que su padre le había preguntado, cerró sus ojitos por un segundo y luego los abrió para mirar a su papá. Blaine sonrió. "Ven, vamos a dormir" Dijo Blaine y en un momento de valentía absoluta, lo levantó de la cama como la enfermera Michelle le había enseñado. Besó la mejilla del bebé antes de colocarlo suavemente en su pecho y sin moverse demasiado, Blaine se acostó en el sofá con la cabeza del niño apoyada en su corazón, ya no sentía miedo de lastimarlo. Lentamente Tyler se durmió, escuchando los latidos del corazón de su papá.

Acariciando la espalda de su hijo, Blaine se quedó dormido, con esa maravillosa sensación de calor en su pecho.