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Sus orbes verdes observaban a su alrededor sin alguna emoción en particular, sus sandalias ninja repiqueteaban incesantemente contra el frio suelo pero ella no escuchaba nada que estuviese fijo a ese mundo. Sus oídos escuchaban el eco de los susurros y sus ojos, que en ese momento no reflejaban nada, veían la incómoda escena de un crimen pasado. Sakura Haruno, la princesa de Konohagakure solamente había visitado en una ocasión alguna clase de celdas como las que veía, solo una vez había recorrido un corredor con la misma descripción que aquellos por los que ahora transitaba.
El motivo era distinto, sin duda, en este momento se dirigía a ver a un ente vivo, o por lo menos, a alguien a quien mantendría con vida a toda costa. Y aun con eso, no podía olvidar, no podía evitar recordar. Con fuerza frunció el ceño y se obligó a volver a su entorno actual. A la distancia pudo percatarse de la presencia de unos Ambu y maldijo por lo bajo, intentando mantener la compostura y sin embargo, su mal humor afloró con mayor presencia. Ver a esos tipos le regresaba a aquella visita. Sakura Haruno, la hija del yondaime, solamente había visitado en una ocasión una celda, una donde reposaba el olor a sangre y el cadáver de uno de sus peores enemigos y líder, precisamente, de los Ambu.
Aquel día y tras ver la escena, Sakura Hime no pudo evitar preguntarse, cómo fue que Danzou Shimura, uno de sus atacantes y el mismo encerrado en aquellas celdas por un crimen que le era totalmente desconocido, pudo ser asesinado sin piedad alguna y sin aportar pista de su asesino.
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Road to Ninja
Capítulo 13: Propuestas.
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Sasuke se mantenía con sus ojos cerrados y el ceño fruncido, sentado en el pequeño catre que tenía la celda. Su gesticulación rígida era clara muestra de la ira que cruzaba por su pecho; la sola idea de estar en la aldea que tanto anhelaba destruir lograba hacerlo sentir asqueado, aunque si lo pensaba bien, el asco era por la frustración de haber sido capturado por su antiguo equipo. Haber caído en sus manos tan fácilmente para dejar que le encerraran en esa celda, lo admitía, era aún más humillante de lo que imagino. Pero ya se encargaría de que pagaran por su osadía.
Después de todo, no por nada tenía el título de vengador desde hace años. A la lejanía escuchó un par de murmullos que fueron clarificándose, llegando perfectamente a sus oídos. Levantó la vista y frente a la entrada a su celda, se encontró con una molestia de ojos jade mirándole desde su posición con total seriedad. Algo extraño sin duda, pero que paso totalmente por alto. Por un momento y cuando los orbes de Sakura se toparon con los suyos, una extraña sensación le recorrió el cuerpo en alguna clase de escalofrío, algo en ella parecía no cuadrar. Por su lado, la joven Haruno denoto la oscuridad en su mirada pero no temió, no hasta que en medio de esa mirada se topó con algo muy distinto una vez sus ojos se cruzaron. Él le miraba como si estuviera intentando descifrar un rompecabezas, como si en el mismo momento en que la vio por primera vez en aquella prisión, Sasuke se hubiese detectado que no era la preciada Sakura del equipo 7 y estuviese decidido a reunir las piezas de sus radicales cambios para comprender el motivo de ello.
Entrecerró sus ojos ligeramente, el chico era muy listo pero no era momento de reparar en las apariencias; la verdad era que no planeaba compararse como Sakura, era muy distinta a ella y en semejante situación, su propia personalidad sería necesaria. ¿Qué si Sasuke podía darse cuenta del engaño? No, él no se daría por enterado de su cambio dimensional. Uno de sus puntos a favor era que hacía años que ese tipo no interactuaba con su otro yo; otro más era la simple idea de que las personas cambian con los sucesos y con lo que ellos pasaban, era obvio que "Sakura" cambiaría su actitud con el Uchiha quien era un renegado. Sus jade captaron el momento en que el Uchiha parpadeó rápidamente, desterrando aquellas locas ideas de su mente y volviendo su mirada aún más fría, contemplándole con hastío, evidente muestra que dejo en claro su teoría: Sasuke no sospecharía absolutamente nada sobre su identidad.
Un sentimiento inesperado de petulancia y arrogancia se agrando en su cuerpo y le dio confianza en sus acciones; si se daba el caso de que Uchiha Sasuke, el traidor, pudiese enterarse de que no era la Sakura que conocía no habría problema alguno, era seguro que para ese entonces ya hubiese terminado y estuviese de vuelta en su mundo. Cerrando el tema por completo, la pelirosa giró su atención hacia uno de los Ambu que custodiaban la dichosa celda.
-Ábrela.
-No puede estar aquí, Sakura-san. Tendrá que disculparnos, pero son órdenes de Gondaime Hokage.
-Hn, idiota, creo que no lo estas entendiendo. –Su mirada se volvió amenazadora. El ninja retrocedió, ligeramente asustado.-… He dicho ábrela, ahora mismo.
-¡P-Pero…!
-Debes hacer lo que te dice. Son órdenes de Tsunade-sama… Tiene su consentimiento. –El grupo de raíz observo a Shizune acercarse a ellos.
El Ambu guardó silencio y comenzó a abrir la reja para permitirle la entrada a la la miró breves instantes y cerró sus ojos; como siempre, esa molestia tenía que seguir jodiendole la vida. Seguramente volvería a decirle con esa chillona voz suya lo equivocado que estaba al querer vengarse de konoha, que debía perdonar y regresar a la aldea para ser feliz. Se burló mentalmente de su estupidez, seguía igual de idiota si en verdad pensaba que le haría caso. ¿Qué planeaba la hokage mandándola a su celda? Con el sonido de la reja al cerrarse se propuso a ignorarla, no deseaba escucharla; lo único que quería era verla muerta, a ella y a todo aquel a quien considerara responsable del sufrimiento de su hermano.
Aunque el silencio que se produjo al cabo de unos instantes logró despertar su curiosidad de nueva cuenta. Cuando sus ojos se encontraron con los de la pelirosa, ella sonrió de medio lado con arrogancia; el sonido de su irónica risa logró que el Uchiha frunciera el ceño, claramente se estaba burlando de su situación. Sakura había comenzado a avanzar hacia él sin borrar esa sonrisa y con las manos sobre sus caderas, soltó un chiflido largo al detenerse con un supuesto gesto de sorpresa.
-¡Linda celda! Es bastante amplia y los grilletes están sujetos a unas cadenas que son lo suficientemente largas como para que puedas disfrutar del espacio y admirar de la hermosa decoración. Aunque a mi parecer, esto no va de acuerdo a un poderoso portador del apellido Uchiha. Y menos si se trata de uno con una reputación de semejante "ostentosidad" como la tuya.
Sakura levanto el mentón con arrogancia, al tiempo en que sus ojos se entrecerraban.
-Alguien como tú, debería estar entre apestosas ratas y perros sarnosos.
Sasuke entrecerró los ojos, ella no estaba midiendo las consecuencias que podía traer sus palabras; aun si tenía bloqueado su chakra, era lo suficientemente fuerte como para partirle el cuello en dos. La antorcha sobre la pared de la celda iluminó la ferocidad de ambas miradas. Sakura suspiró al cabo de unos minutos con gesto fastidiado; Sasuke le analizó y pudo darse cuenta de algunos cambios: desde su vestimenta hasta su actitud, algo en ella había cambiado radicalmente desde que se encontraron, aquella vez cuando intentó asesinarle. Era demasiado extraño, se reiteró, pareciera que la molestia había sufrido una transformación radical en cuestión de los pocos días que llevaba encerrado ahí.
-¿Qué demonios es lo que quieres?
-¡Pero que humor! Y yo que sólo he venido a negociar.
Sasuke se puso en pie, realizando una mueca y Sakura acortó la distancia que los separaba, permitiéndose hacer un análisis detallado de esa interesante versión del Uchiha. Una fina pero macabra seriedad, una feroz mirada, un gesto de indiferencia, como si fuese un hombre intocable; un ser lleno de oscuridad que irradiaba en aquel que le mirase un deseo inigualable de acercarse e intentar alcanzarlo. Carcajeó irónicamente a sus adentros, ¿es que acaso le agradaba demasiado esa faceta fría pero jodidamente atrayente de la versión alterna del inútil de su compañero? Tal vez si, tal vez no, lo seguro era que esa reacción no significaba mucho. Sin embargo, ese pelinegro no dejaba de inspirarle alguna clase de inadvertido interés en él. Ladeó el rostro mientras se cruzaba de brazos con cierto deje divertido.
-Eres muy diferente a como te recuerdo… ¿Quién lo diría? El play boy número uno de toda Konoha, convertido en uno de los asesinos más peligrosos para las naciones ninja. -Sasuke inclinó su cabeza, mosqueado por sus incoherencias.
-Hn, déjate de idioteces.
-Eres muy agresivo ¿he?, sin duda me agrada más esta versión de tuya. Al menos pareces menos estúpido… Solo unas fracciones menos por supuesto, después de todo, es por esa estupidez estas aquí. –Carcajeó.
Sasuke mostró un sutil cambio en su faceta, algo cercano a la incertidumbre. Sakura seguía sonriendo con autosuficiencia, como si supiera algo que él no y eso, estaba molestándole.
-¡Tsk! ¿De qué mierdas estás hablando?
-Olvídalo, no es algo de lo que debas enterarte. En fin, me han enviado a proponerte algo. El trato es el siguiente:… -Comenzó a caminar a su alrededor, dejando que su mano derecha recorriera la espalda de Sasuke hasta detenerse en su hombro izquierdo.- Te pondrás nuevamente al servicio de Konoha y proporcionaras ayuda e información para exterminar a Tobi y por consecuente, a Yakushi Kabuto.
-…Púdranse.
-Oye, no he terminado de hablar y aun no escuchas la mejor parte…. ¡A cambio! Te ofrecemos la limpieza del apellido Uchiha, la divulgación de los actos contra tu clan y la verdad de tu hermano. -Sakura sonrió anchamente, levantando su mano y dejándola sobre la mejilla de Sasuke, que se tensó ante su tacto.- La humillación pública y la cabeza de todos los demás miembros del consejo, la jodida culminación de tu anhelada venganza… Y además, también… A tu hermano mayor.
Sasuke ensanchó los ojos con inevitable impresión, escuchar que pretendían devolverle a su hermano era algo que no se había esperado nunca. Algo en su interior pareció fraccionarse de nuevo, llenándolo de frustración, de enojo y vergüenza: de profunda ira. ¡Itachi está muerto! Su rostro se ensombreció, mostrando el dolor y el odio más puro, el mismo sentimiento que consumía su alma y que Sakura jamás había visto. Oscuridad absoluta. Eso era lo único que opacaba cada mínimo rastro de luz que intentaba tocar su corazón y que por tanto, también empañaba su juicio y lo hacía tomar decisiones equivocadas.
Sasuke no tenía otra manera de protegerse del dolor.
En un rápido movimiento, empujó a la pelirosa contra la pared con fuerza. Ella soltó un quejido de dolor, parpadeó rápidamente y realizó una mueca al verse aprisionada contra la pared por Sasuke. Su mano derecha estaba recargada en la pared mientras que la otra, reposaba firme sobre el cuello de la haruno. Apretó un poco su agarre y la sintió removerse, pero en sus ojos no pudo ver temor alguno, solo distinguió un breve destello de incomodidad y nerviosismo. No, en sus ojos, solo destellaba el desafío y eso, le enfureció.
-Mi hermano, Itachi, él está muerto… ¡Por culpa de tu estúpida aldea!
-¿I-Intentas limpiarte las manos con esa estupidez? P-Porque si la aldea es culpable, t-tú también lo eres.
-¡Los únicos culpables aquí son ustedes! –Ella lanzó un bufido sarcástico.
-¿Estás seguro de eso…? ¿A-Acaso no fuiste tú, quien lo mato con sus propias manos?
Sasuke gruño guturalmente cual bestia lista para atacar, él retenía con muy poca eficacia su instinto asesino, no le faltaba mucho para darle rienda suelta a esa oscuridad interna que le había dominado durante la cumbre de los cinco kages y que aclamaba por sangre. Específicamente la de Sakura. Sus ojos se entrecerraron sin despegar la vista de la pelirosa, un brillo sádico se instaló en ellos y su semblante desprendió locura, mostro la falta de humanidad que poseía ahora. Esta vez, Sakura no fue capaz de reprimir un escalofrió de temor en su cuerpo.
-E-Escucha, la Hokage te expresa… nuestras más sinceras disculpas por todo el daño que te han causado.
-Eso no basta. –Sakura trago saliva dificultosamente.
-E-Estoy consciente de eso, a-aunque espero que pienses con detenimiento lo que ofrecen. Sabemos que es imposible hacer desaparecer lo q-que se ha hecho y la verdad, l-lamentamos que perdieras tanto.
-¿Y qué puedes saber tú?
-M-Más de lo que te imaginas…
-Hn, ¿enserio? –Dijo sarcástico, ella se mostró repentinamente indiferente.
-Si… Sé lo que significa perder lo que más amas.
Sus orbes jade se entrecerraron, oscureciéndose y sus manos, que habían sujetado la que sujetaba su cuello con la esperanza de disminuir su fuerza, cedieron, a la espera de una acción por parte del moreno. A ella no le importaba morir, de hecho, aquella era una de sus metas. Aun así, no iba a negar que se sentía algo molesta por ese trato. ¿Qué no era ella una princesa? Si, lo era y por ello, conservaba la esperanza de que Uchiha escogiese acceder al trato y no obligarla a romper con sus ideales, asesinarlo e incumplir su promesa con Naruto. Por otra parte, Sasuke le observó en silencio y notó que no había mentira alguna en sus palabras; su mente se atrofió con las mil y un memorias que pasaron por su cabeza en ese instante. Luego de un largo silencio, la pelirosa suspiró aliviada al sentir como disminuía la presión sobre su cuello hasta que por fin, Sasuke dejó caer su mano a pesar de no retroceder en su cercanía. Él oculto sus ojos con su oscuro cabello y el cual, caía como un ligero flequillo sobre sus parpados.
-¿Quiénes saben la verdad?
-Pocos…
-Hn, los de konoha siempre están ocultando cosas… Incluso a su propia gente. Son un montón de mentirosos e hipócritas. Confiar en tus palabras, en todo lo que ustedes proponen, seria cometer un gran error. Su palabra no vale nada. –Siseó, Sakura frunció el ceño.
-El mundo está lleno de ese tipo de gente, no es una novedad que deba sorprenderte. Pero tal vez tienes razón y sin embargo, te aseguro que si hacemos esto es porque queremos limpiar tanto el apellido Uchiha como a la misma Konoha que es víctima, también, de esa bola de gente de mierda. -Él se mantuvo en silencio, parecía dispuesto a escuchar.- Ni Itachi, ni tú, ni nadie… Se merecen seguir cargando con culpas ajenas. Nadie debe pasar un dolor tan grande como el que has cargado. Ese, además de otro motivo, nos impulsa a intentar remediar las cosas al hacer lo correcto.
-Hmp, y según tú… ¿qué es ese motivo que hará que tanto konoha como yo, nos salvemos de tanta porquería?
-Es simple: Hacer verdadera justicia.
Ahora fue Sasuke quien no pudo emitir palabra alguna ante sus palabras, limitándose a mirarla con repugnancia y el ceño fruncido; aquel había sido un comentario mordaz y pese a su molestia, en su interior reconocía que esa chica tenía agallas al enfrentarse a él de esa manera. Sakura por su lado no estuvo muy convencida de eso pues ni siquiera había pensado en hablar aquello, las palabras salieron de su boca automáticamente y sin su permiso, luego de que a su mente viniera la imagen de Naruto y las palabras que el mismo le indicaron de los sentimientos de su alterna en el traidor Uchiha. Chasqueó la lengua y miro de reojo sus espaldas y luego, volvió su mirada de nueva cuenta a él.
-Tendrás tu venganza en bandeja de plata, Uchiha. Debes aceptar, no te queda tiempo pues muchos ansían tu muerte.
-Hmp, ¿Por qué debería confiar en ustedes?
-¡Tsk! ¿Es que acaso nada de lo que dije anteriormente a provocado que me tengas un poco de confianza? ¡Joder! Pensé que eras menos molesto, pero me equivoque… -Siseo por lo bajo, aunque lo suficientemente fuerte para que él escuchase. Suspiro con cierto enfado.- Sin duda, los hombres como tú son unos idiotas… ¿Qué se le va a hacer? En fin, escucha con atención: Como ya te lo dije anteriormente, no te queda de otra. Es esto o resignarte a morir, tú eliges.
Y el silencio reino después de ello. En medio de ese lapsus, Sakura comenzó a pensar sobre el reciente enfrentamiento; en toda su trágica vida, nadie –Ni siquiera Menma– le había podido influir un sentimiento de terror como ese, hasta que se vio observada tan fijamente por esos vacíos ojos que en un instante se llenaban de ira y una hambrienta necesidad de venganza. Su mirada parpadeo con incredulidad al salir de sus pensamientos y toparse con la desolada faceta del prisionero frente a sí; su pecho dolió e inmediatamente supo que algo estaba mal con ella. ¡No podía estar preocupada por el desconcierto en las facciones del Uchiha! Estaba sucediendo lo mismo que con Naruto. Chasqueóla lengua, molesta consigo misma y sus actitudes, estaba pensando y haciendo cosas que normalmente no estaban en su lista de actividades, pero en su interior, algo gritaba que debía ayudarles.
Protegerlos.
Sasuke por su parte, tenia un severo conflicto de ideales y sentimientos; por un lado, deseaba asesinarla a ella y a toda Konoha por semejante estupides del trato ese, pero por el otro y desde un recóndito sitio en su interior, las vivencias del antiguo Sasuke le pedían que alzara su mano y aceptara esa oportunidad. Se sentia confundido y molesto consigo mismo, pese a estar totalmente undido por gusto propio en la oscuridad, aun habia en él un rastro de esperanza y deseos de salvarse. ¿Por qué ahora sucedia aquello? Apreto la mandibula, furioso, solo habia una situación que le habia puesto en semejante problema y ese fue el momento en que Tobi le hablo de la verdad de Itachi. Ese recuerdo devolvio aquella vocecilla que esperaba salvación de regreso al silencio, le embargo de maldad y entonces se preguntó: ¿Debia seguir sus instintos y pasar la eternidad confinado en ese sitio sin poder consumir su venganza o aprovechar esa oportunidad para cumplir sus fines y acabarlos a todos en su propio juego? No tuvo tiempo de responderse, pues la voz de Sakura interrumpió totalmente con sus pensamientos.
-Escucha, te conseguiré algo de tiempo para que lo pienses… -Él se alejó y le miró con seriedad.
-¿Cuánto…?
-Un par de días cuando mucho. Piensa detenidamente lo que harás a partir de ahora… Recuerda que es tu única oportunidad de salir con vida de todo este lio. No la desperdicies.
Sasuke le miró profundamente mientras la kunoichi se encaminaba a la salida de la celda, por primera vez y en toda la conversación, había sentido la esencia de debilidad que caracterizaba a su torpe ex compañera cada vez que estaba o se referían a cuestiones relacionadas con él. No emitió palabra, pero en sus ojos se reflejó el indicio de un paradigma entorno a la chica perteneciente a la familia Haruno. Estando fuera y sin siquiera dedicar una mirada al resto de sus acompañantes, Sakura salió de su vista acompañada por Shizune. Los Ambu volvieron a sus labores y en medio del prematuro silencio, Sasuke entrecerró sus orbes, analizando todo lo que había sucedido. Apretó los puños y sus mandíbulas con fuerza, entre frustrado y resignado a la vez pero con la firmeza de sus planes palpitando en su cabeza. Pero se tomaría un tiempo para repasarlo y refinar cada detalle de su plan.
No necesitaría mucho tiempo para decidirse, Uchiha Sasuke ya tenía una respuesta.
Hola! ¿Cómo se encuentran? Espero muy bien. Al fin vemos el encuentro de Sasuke y Sakura-Hime... ¿Qué les a parecido? Creó que hasta cierto punto, Sakura no se esperaba una situación como esa, ¿no creen? Y si, estar en ese mundo y convivir con toda esa gente en aquella situación comienza a hacer estragos en su propia personalidad y objetivos. Por otro lado, he decidido subir el capitulo hoy porque mañana tendre un evento muy importante, un proyecto expositivo y aunque tengo fe en que todo me salga bien, quise publicarlo en caso de que no sea así y termine deprimida por laaaargo tiempo.
Agradesco todos sus comentarios, me alegran la vida y me animan a continuar la historia, también a quienes agregaron el fic a sus alertar u favoritos, prometo mostrarles más situaciones interesantes con el transcurso de la historia. Espero sus review, ojala el capitulo sea de su agrado y nos veremos en la siguiente ocación.
NOTA: Alice esta a favor de la campaña "con voz y voto" Porque agregar a favoritos y no comentar, es como agarrarme una teta y salir corriendo. ;)
