Road to Ninja
Capítulo 15: Partiendo a la aventura.
.
Tsunade miró a su alrededor seriamente, siendo observada por las demás cabezas de las naciones ninjas: los Kages. Ciertamente, aunque había logrado fácilmente juntarlos de nuevo, lo difícil estaba por venir. Tras breves instantes de silencio, Tsunade se propuso a iniciar de una vez con todo.
-Primeramente, agradezco que todos se tomasen la molestia de asistir a esta reunión.
-Espero sea algo de bastante urgencia, Tsunade Hime y no sea una pérdida de tiempo.
-De no ser así no hubiese emitido este llamado, Tsuchikage.
-¿Y bien? ¿Qué es lo que nos ha traído a reunirnos de nuevo? –Preguntó el Kazekage, Gaara.
-Uchiha Sasuke… Él está en konoha.
La expectación no se hizo esperar y prontamente, el Raikage fue el primero en hablar al respecto.
-¡¿Qué significa eso, Hokage?! ¡Acaso esto es una muestra de que tú y la Hoja se unirán a Madara! –Tsunade frunció el ceño.
-Eso es una idea bastante absurda, Raikage. ¡Konoha jamás sucumbiría a las tentativas enemigas!
-¿Entonces porque mierdas tienes al Uchiha oculto en tu Aldea? ¡Esto puede considerarse como traición a la Alianza! -El largo suspiro que soltó el Tsuchikage llamó la atención.
-Podrías calmarte un poco, Raikage… Estas haciendo un escándalo horrible.
-¡¿Qué dices, maldito anciano?!
-Él tiene razón, deberías calmarte. –Concordó la Mizukage, ganándose una mirada fulminante.- Eres bastante impulsivo y ya estás hablando de traición cuando ni siquiera dejas que Tsunade exponga el porqué de esa acción.
Tras un bufido, el Raikage decidió calmarse y tomar asiento; sin embargo, su mal genio prevalecía bien marcado en su furiosa mirada. Gaara entornó su mirada sobre la rubia.
-Habla, Hokage…
-Después de la batalla en la que Uchiha asesinó a Danzou, su antiguo equipo se topó con él y tuvieron un breve enfrentamiento donde se vio involucrado Madara. Satisfactoriamente lograron capturar a Sasuke, quien fue llevado a la aldea y puesto bajo arresto…
-¿Cuánto ha estado en prisión?
-Estuvo encarcelado algunos días, después lo liberé bajo la comitiva de un pacto, mismo que él ya acepto.
-…Un pacto, ¿qué clase de pacto has hecho con él? –Preguntó Gaara.
Raikage apretó los puños, mitigando nuevamente su ira explosiva sólo para poder enterarse de que maldito pacto del que hablaba la Hokage. El silencio fue breve mientras los demás kages observaban a Tsunade recibir unos documentos por parte de Shikaku Nara. La rubia arrojó la carpeta al centro de la mesa redonda, exponiéndola ante todos. Los ojos celestes de Gaara se fijaron en la orden de asesinato que fue a parar frente suyo al salirse de la carpeta, lentamente la tomó entre sus manos. Subió un poco más la vista, para comenzar a leer el documento y se topó con que aquella sentencia era para nada más y nada menos que el clan Uchiha.
-¿Qué significa esto…? –Preguntó, algo confundido.
-Mi aldea ha vivido ultrajada por los miembros del maldito consejo, que no se han cansado de cometer injusticias contra su propia gente. Sé que muchos de ustedes desean la muerte de Sasuke Uchiha y no los culpo; ha cometido muchas faltas y su poder resultar ser una potencial amenaza para la paz. Pero yo no soy capaz de matarlo porque sería como convertirme en los malditos que firmaron cada una de esas órdenes que causaron atrocidades… Itachi no se merece algo así. No busco justificarle pero aun así, quiero que ustedes sepan la verdad.
-¿De qué mierdas hablas, Tsunade? –Medio gritó el Raikage, desesperado.- ¿Qué jodida verdad y que tiene que ver Uchiha Itachi en esto?
-Itachi no es lo que suponíamos, él… Él era alguien que deseaba la paz y que, en pro de ella, sacrificó su honor, su libertad, a su clan… a su hermano menor. Todo para salvar a su Aldea.
Las palabras de Tsunade sonaban incoherentes para el resto de sus acompañantes, era como si ella estuviese hablando de cosas que existían en los mundos imaginarios. Aunque en alguna parte de esos serios comentarios, los kages encontraban verdad.
-Esa carpeta contiene una trágica verdad que se mantuvo oculta de todos, incluyéndome… -Con lentitud, volvió a tomar asiento.- Ahora la presento a ustedes para que así, podamos concluir una resolución final sobre qué hacer con Uchiha Sasuke.
El más anciano de todos ladeó su rostro sin despegar su mirada de la rubia nieta de Hashirama Senjuu.
-Dime, Tsunade Hime, ¿esto es realmente necesario para tomar una decisión?
-Absolutamente lo es, Tsuchikage.
Ante aquella frase, el primero en seguir la petición de la Hokage fue el mismo Kazekage y a partir de él, los demás comenzaron a ser partícipes del conocimiento que Tsunade les estaba dando con esos documentos. Sus orbes color miel miraron de reojo a sus asistentes, que le sonrieron ligeramente ante su logro. Tsunade cerró sus ojos con cierto aire de alivio, pero aún se mantuvo seria y atenta a la situación. Ese tan solo era el primer paso de su compleja caminata.
.
-¡Yo!
Los orbes oscuros de Sasuke miraron brevemente al jounnin que le saludaba desde las afueras de su celda para después volver su vista de nueva cuenta al techo sobre su catre. Después de la reunión en la torre hokage, Sasuke fue encerrado una vez más en las mazmorras hasta que se estableciera el día de la incursión hacia la guarida Akatsuki. Por la prontitud de su llamado, supuso que la intensa insistencia de la molestia rosada había funcionado. ¿Quién no cedería ante alguien tan molesta como Sakura Haruno, alias chica problema? Kakashi suspiró cansadamente al no causar ninguna reacción en su ex alumno.
-…Sin duda, sigues siendo igual de frió e indiferente que siempre. Ya es hora, están esperándonos. Ponte esto.
Abriendo la celda, Kakashi le arrojó sucesivamente una capucha. El muchacho miró lo que sería su vestuario de encubierta, después alzó su vista al peli plateado levantando una ceja con escepticismo y fastidio bien marcado en sus ojos negros. Kakashi suspiró con molestia.
-No pongas esa cara conmigo y apresúrate, ¿quieres? Si en verdad el niño quiere obtener su venganza, sería bueno que cumpliera las órdenes con eficacia y al instante.
El silencio que Sasuke guardó junto a esa disimulada mueca de enojo que tenía mientras se colocaba la dichosa indumentaria, dio ápice a una sonrisa de satisfacción a su rostro. Kakashi conocía la conducta de cada uno de sus alumnos y sabía aprovecharse bastante bien de ellos. Además, el peli plateado consideraba que la actitud del sobreviviente Uchiha no era muy difícil de entender. Su sistema podía parecer complejo pero no lo era una vez que entendías el concepto bajo el cual estaba fundamentado y él, quien había visto a miles de shinobi perderse en la oscuridad, podía decir que era alguien experto en descifrar el difícil codificado que era el joven Sasuke. Al salir de las entrañas de los túneles subterráneos y al cabo de unos instantes, ambos shinobi se encontraron caminando sobre las concurridas calles de la aldea. Kakashi se sintió un tanto extraño al tener a su alumno de regreso con tan particulares ataduras, aunque de algún modo, todo aquel plan le proporcionaba una mejor vista de lo que ahora era Uchiha Sasuke. La irritación transmitida por el muy sutil chasquido de sus dientes al ser apretados fuertemente por su mandíbula, le dejó saber cuán difícil era para él estar ahí, entre la gente a quienes consideraba culpables de su tragedia y su dolor; Kakashi realizó una mueca, observando a la lejanía a sus compañeros de misión listos para partir, en verdad ponía toda su fe en que el plan funcionara y así, Sasuke obtuviera una forma de escapar de la oscuridad que parecía ya haberle consumido.
Sakura era la única que podía crear una grieta de escape para su alma rota.
Al llegar y al cabo de larga espera, Kakashi suspiró contrariado al igual que Naruto. Por su parte, Sasuke simplemente se dedicaba a ignorar el creciente aburrimiento y la extrañeza –Bien disimulada– que sentía con respecto a lo que acontecía en ese exacto momento. Un grito y supieron que Naruto había llegado al límite de su paciencia.
-¡No lo soporto! Simplemente no puedo creerlo, Kakashi-sensei. ¡Se supone que usted siempre es el último en llegar!
-Que quede claro que no te agradezco la sinceridad de esa acusación para nada indirecta pero coincido contigo. Ella despertó antes que yo, así que supuse que sería la primera en llegar…
-¿Qué mierdas le sucede a esa mujer? ¿Piensa acaso que tenemos todo su jodido tiempo o qué? Primero, se comporta notablemente diferente a lo usual, luego propone un plan enteramente desquiciado y ahora, ¡llega tarde!
-Ya cálmate, Sai. Seguramente, tuvo algún improvisto.
-Si claro, ¿un improvisto dura más de una hora? –Kakashi suspiró.
-Sólo cállense los dos y no me desesperen, ¿quieren?
Como invocada, la pelirosa Haruno apareció en su campo visual caminando hacia su dirección con una calma totalmente desesperante para Sai, pero tranquilizadora para el resto del equipo que no sabían que había sido más exasperante: Si la espera o las rabietas del pintor. Presurosamente y con la normalidad habitual que siempre había caracterizado a Naruto, comenzó a llamarla en gritos mientras le saludaba con una mano en alto. Sakura se impresionó ligeramente, más no detuvo su paso hasta estar frente al grupo.
-¡Buenos días, Sakura-chan!
-Hn, buenos días, Naruto, Kakashi, Uchiha, Perdedor…
-¡Vaya! Hasta que te dignaste a venir, ya estábamos algo preocupados por ti. –Comentó Sai, molesto por su apodo.- ¿Por qué tardaste tanto? ¿Te sucedió algo en el camino?
-No. A decir verdad, me levante muy temprano.
-¿Así? ¿Entonces porque no estabas aquí? –Sakura elevó los hombros.
-Me dio flojera venir hasta aquí tan temprano, así que decidí volver a dormir un rato más, además de ir a almorzar a uno de esos restaurantes de carne asada… Siendo honesta, no esperaba que fueran tan puntuales.
-¡¿Qué?! No puedo creer que te lo tomes tan a la ligera, ¡fuiste tú la que exigió compromiso y puntualidad!
-¡Tsk! ¿Podrías dejar de ser una nena quejica y callarte de una buena vez? Eres muy molesto, perdedor. –Antes de que Sai respondiese, Sakura se apresuró a hablar.- Como saben, tenemos la autorización de Tsunade para llevar a cabo esta misión. No será fácil, pero lo intentaremos… Ahora bien, ayer tratamos los puntos necesarios y ya contamos con la ubicación de la guarida del enmascarado ese.
-¿Cuántos días nos llevara llegar allá? –Interrumpió Naruto.
-A causa de que Sasuke lleva supresores de chakra y como no me arriesgare a que se caiga de un árbol y se rompa la pierna, calculo que nos tomara cuatro días.
-¡Tanto tiempo! Maldito Tobi ¿tenía que irse al fin del mundo o qué? ¡Ese bastardo, tardaremos años en llegar y todo por ti, Teme! –Sasuke le fulminó con la mirada.
-¡Ya, Ya! Deja de quejarte, Naruto. ¿No querías salvar a tu amigo? ¡Pues bien! Atente a las consecuencias que eso trae para lograrlo.
-Bien dicho, sensei… Por lo pronto, será mejor que partamos. Si aprovechamos bien el día, puede que reduzcamos el tiempo estimado.
Cuando emprendían camino, de la nada, una explosión se extendió frente a ellos. De entre el humo apareció un hombre con un extraño y ajustado traje verde, montado sobre una enorme tortuga. Al reconocerlo y a diferencia de los otros tres que parecieron no inmutarse, Sakura y Sasuke compartieron –Sin siquiera percatarse– el mismo gesto de fastidio.
-¡Cejotas-sensei!
-¡Un gusto verte con la llama de la juventud tan encendida como siempre, Naruto! –Kakashi suspiró.
-Bien, Guy, ¿Qué haces aquí?
-Perdóname por interrumpir su misión, pero estoy aquí por petición de la Hokage, mi apreciado rival. Tengo la misión de escoltarte a una isla dentro de las tierras del Rayo, al parecer, Raikage te permitirá entrenar ahí y dominar de una vez por todas el chakra del Kyuubi.
-¿Una isla dices?... ¿No será esa la dichosa isla paradisíaca que el gran sabio sapo profetizo para ti, Naruto?
-¡Tienes razón, Kakashi-sensei! Seguro es ahí donde me encontrare con el pulpo. Pero ahora mismo estoy en…
-Losé, también me lo dijo, pero la orden para ti es que me acompañes y dejes a tus colegas encargarse de todo… Por cierto, ¡¿desde cuándo esta Uchiha con ustedes?! –Comentó horrorizado mientras Kakashi suspiraba.
-¿Y hasta ahora te das cuenta? En verdad, que torpeza la tuya…
-¡Pero no puedo irme, Cejotas-sensei!
-Lo siento, Naruto, pero son órdenes directas. Eres una carta importante en esta guerra, no podemos arriesgarnos a que Akatsuki te atrapé. Es mejor para todos si logras hacerte con el poder del Kyuubi, así podrás ayudarnos en la guerra. Todos tienen confianza en esto…
Naruto bajó la vista, sin decidirse entre seguir con sus compañeros o cumplir la nueva petición de Tsunade; Sasuke era su amigo y quería ayudarlo en esta nueva travesía pero al mismo tiempo, no quería desperdiciar la confianza que toda la aldea y demás colegas de otras naciones estaban depositando sobre él. Sakura le observó por breves instantes, para luego soltar un ligero suspiro.
-Está bien, Naruto, ve. –Él le miró sorprendido.
-¿E-Enserio? Pero, ¿Qué pasa con el plan? No, yo debo…
-No debes preocuparte por nada, todo saldrá bien, únicamente replantearé la estrategia. No es nada que afecte el plan. Debes irte, todos tienen fe en ti, tú eres nuestra esperanza.
-Sakura tiene razón, pene pequeño, nosotros nos haremos cargo de esto.
-¡¿A quién llamas pene pequeño, Sai?! –Kakashi gruñó.
-Deja todo en nuestras manos, Naruto, anda con Guy. Estaremos esperando por ti para la batalla…
Naruto asintió, un tanto feliz por tener el apoyo de sus compañeros y estando quieto, al lado de Guy-sensei, los vio partir con rumbo a la guarida Akatsuki no sin antes compartir una de las clásicas y frecuentes miradas silenciosas que compartía con Sasuke. Guy notó la aparente preocupación de Naruto y colocó su mano sobre su hombro.
-¡Tranquilízate, Naruto! Estarán bien, llevan a mi rival con ellos… ¡Que la flama de la juventud no se apague!
-Si… Tiene razón, Cejotas-sensei. –Sonrió ampliamente, imitando el gesto tan característico de pulgar que la bestia verde siempre realizaba.- ¡Vayamos a esa isla y encontrémonos con ese pulpo, dattebayo!
El viento sopló con fuerza en cada una de las direcciones en que cada grupo marchó hacia sus objetivos: Uno, con la firme determinación de resarcir las heridas y detener a uno de los más grandes enemigos que pudiesen enfrentar; el otro, con la férrea voluntad de volverse más fuerte y eliminar de una vez por todas el circulo de odio que amenazaba con destruir, no sólo al mundo ninja, sino también, a cada miembro de su querido equipo. La próxima vez que se encontrasen posiblemente sería en el campo de batalla o quizás no… Quizá la próxima vez, reciban una extraordinaria sorpresa.
Hola! Aquí les dejo el capitulo 15... Dios, si hasta a penas unas semanas el fic había comenzado y ahora, ya tenemos 15, sniff, crecen tan rapido... XD Ok, no, olvidenlo. Espero el capitulo sea de su agrado, ¿que les parece la forma en que Sakura Hime y Sai se llevan? No se, me recuerda mucho a Sasuke y Naruto -aunque con menos disimulo en sus conflictos-. Si tienen algun comentario, queja, chisme, opinión o simplemente por saludar, pueden encontrarme a través de un review ;) Yo los leeré con gusto. No me canso de dar las gracias a todos lo que apoyan el fic y bueno, ¿que puedo decir? Estaré al pendiente de sus comentarios para seguir con el avance de la historia.
Alice Uchiha 26, fuera. o_o/
