CAPITULO 61

Blaine entró sigiloso a su departamento, era tarde y supuso que Kurt y Tyler estaban durmiendo. Por eso se sorprendió cuando ensencidió la luz de la sala y vio a su novio sentado en el sofá, solo.

"¿Y? ¿Cómo te fue?" Kurt dijo al momento que vio a su novio, mientras se paraba del sofá y se acercaba a Blaine.

Blaine estaba serio, pero de apoco se formó una sonrisa en su boca. "¡Quieren contratarme!" Dijo abriendo los brazos.

Kurt abrió la boca enorme, quería gritar de emoción pero no podía, ya que Ty dormía en el cuarto. Entonces saltó hacia Blaine de la alegría y enrededó sus piernas en la cintura de Blaine, casi derribandolo. Blaine lo sostuvo fuerte mientras Kurt se sostenía de su cuello y besaba el rostro de su novio.

"¡Iremos a New York!" Repetía Kurt entre besos, alternadolos entre la boca de su novio, las mejillas y cualquier parte de su rostro que podía alcanzar. La sonrisa de Blaine se desvaneció un poco y se puso tieso. "¿Qué?" Preguntó Kurt al notar el nerviosismo de Blaine.

Suavemente, Blaine ayudó a Kurt a apoyar los pies en el suelo y lo miró fijo a los ojos. "Hay algo que tengo que decirte"

Kurt arrugó el entrecejo. "¿Qué?" Preguntó sosteniendo la cara de su novio en sus manos.

Las palabras no querían salir de la boca de Blaine y mirar a los ojos a Kurt hacía todo más difícil. "Bueno… ellos quieren que vaya a New York, pero…"

"¿Pero… qué?" Preguntó Kurt, estaba más preocupado que antes.

Blaine abrió la boca y la volvió a cerrar, Kurt esperó. "Quieren que vaya solo, Kurt"

Kurt soltó a Blaine de su agarre suavemente y cruzó los brazos delante de su pecho, la descepción era evidente en su voz y en su mirada. "Oh… entiendo" Dijo fingiendo una sonrisa.

Al ver a su novio así, el corazón de Blaine terminó de romperse. "Es solo por un tiempo, hasta que me instale y todo eso." Se apresuró a decir, acercándose un paso hacia Kurt. "Luego tú y Tyler podrán venir, eso te lo prometo"

"No… es decir, sí. Lo entiendo, Blaine" Kurt le dijo. Era cierto, lo entendía, sabía que estas cosas podrían suceder.

"Por favor, Kurt…" Pidió Blaine, poniendo una mano en la mejilla de Kurt.

"En serio, Blaine, lo entiendo. Es lógico si lo piensas detenidamente" Kurt dijo otra vez fingiendo una sonrisa. "Aunque no puedo evitar sentirme descepcionado"

"Te prometo que en cuanto pueda, haré que vengan conmigo. Será solo por un tiempo, hasta que me acomode. Kevin dice que-"

Kurt dio un paso hacia atrás al escuchar ese nombre. "Oh, claro… Kevin" Dijo murmurando.

"¿Qué?" Preguntó Blaine, confundido por la actitud de Kurt. "Será mi representante" Kurt asintió con la cabeza.

"Claro" Dijo con sarcasmo.

"Él va a lograr cambiar el contrato para que dejen llevarte conmigo desde el primer momento" Trató de convencer a Kurt.

"Blaine, amor… te lo dije, esperaremos si es necesario." Tomó la mano de Blaine y le dio un beso tranquilizador en ella. "Seguramente es lo mejor, especialemente por Ty, para que no ande de aquí para allá hasta que tengamos nuestro lugar." Dijo Kurt, tratando de autoconvenserse.

Blaine le sonrió. "Seguro" Dijo. "Cumpliremos nuestros sueños: el mio y el tuyo."

Kurt sonrió ante las palabras de Blaine, sin embargo no podía dejar de preocuparse. Sabía lo complicado que podrían ser los contratos y todo eso. Pero lo soportaría, soportaría todo lo que venga con tal de ver feliz a Blaine, y más adelante la felicidad de ellos como familia.


La semana transcurrió demasiado rápido para Blaine, pero demasiado lento para Kurt. Blaine pasaba casi todos los días con Kevin arreglando el tema de su contrato, mientras que Kurt pasaba los días cuidando de su bebé que crecía a pasos agigantados.

Cuando Kurt le contó lo del contrato a su padre, Burt no pudo evitar sentirse preocupado. Preocupado por su hijo y su nieto, quienes se alejarían muy pronto para vivir en otra ciudad, pero preocupado por Blaine también.

"Deberías llamar a tu abogado amigo" Soltó Burt de la nada, mientras todos cenaban una noche en la casa Hummel-Hudson.

Cuando Kurt y Blaine estuvieron a solas en su departamento, Kurt convenció a su novio de que llame a Rick, su abogado. Blaine lo pensó un momento y decidió que debía hacerlo. No es que desconfiaba de Kevin, pero un poco de ayuda legal no vendría nada mal.

Lamentablemente la cláusula que decía que Kurt y Tyler no podían viajar inmediatamente con Blaine, no pudo cambiarse totalmente. Pero Rick logró que la compañía disquera rente una casa con las suficientes comodidades para que un bebé recién nacido viva en ella y se muden no más tiempo que un mes desde el día en que Blaine parta a New York. A regañadientes y a través de una llamada por Skype, los hermanos Broderick estuvieron de acuerdo. No era algo que conformaba del todo a Kurt y Blaine, pero era peor que nada. A Kevin la idea no le gustó, pero no dijo ni una palabra.

La mañana del día de la firma del contrato, encontró a Blaine y Kurt sentados en un mantel sobre el césped del un pequeño parque con la espalda de Blaine apoyada en un árbol y Kurt sentado entre sus piernas, su espalda y el pecho de Blaine muy juntos. El sol brillaba alto en el cielo y el clima era muy agradable, en especial para Ty que estaba disfrutando del día apoyado en el pecho de Kurt.

Kurt había logrado que Blaine se relaje un poco y por fin pase tiempo con ellos. Era un tiempo de relax antes de la firma de contrato, que ponía muy nervioso a ambos.

"¿Imaginas cuando hagamos esto en New York?" Preguntó Blaine en el oído de Kurt, mientras apretaba su agarre de la cintura de su novio.

"Mmhm…" Murmuró Kurt con los ojos cerrados y la cabeza apoyada en el hombro de Blaine. Una de sus manos estaba apoyada en la espalda de su bebé y con la otra daba pequeños y suaves golpecitos en el pañal de Tyler.

"Nuestras vidas cambiarán, Kurt. Seremos muy felices allí" Kurt sonrió.

No había dejado de pensar ni un minuto en ello. Vivirán en otra ciudad, lejos de sus padres, lejos de sus amigos. A veces sonaba aterrador, pero otras sonaba como lo mejor que les pudiera suceder. Solo el tiempo lo dirá, y esperaba que no tengan que arrepentirse por ello.

Mientras disfrutaban de la tranquilidad del parque en la mañana, Ty comenzó a llorar. Kurt se sentó recto y acomodó al niño en sus brazos.

"Debe tener hambre" Dijo Kurt. Blaine, también se sentó recto y le pasó la botella de leche a su novio. "Shh shh… aquí tienes, amor" Kurt dijo dulcemente a su bebé mientras colocaba la mamadera en su pequeña boca. El niño lo tomó en sus labios y dio un par de sorbos, haciendo que su llanto se calmara. Pero la carita de satisfacción del bebé cambió enseguida por un gesto de disgusto y comenzó a llorar otra vez.

"¿Qué tiene?" Preguntó Blaine, viendo como Kurt colocaba otra vez la botella de leche entre los labios de su hijo, pero el niño no cesaba su llanto. "¿Por qué llora?"

"Tiene hambre, pero no es formula lo que quiere." Dijo Kurt, dándole a su novio una mirada de complicidad, haciéndose entender que lo que quería el bebé no era la leche que provenía del envase de plástico.

"Oh… entiendo" Blaine dijo. "Es hora de ir a casa entonces" Sonrió. Ayudó a Kurt a ponerse de pie y luego recogió las cosas para emprender su camino a casa.

Tyler se calmó en seguida cuando Kurt le dio de amamantar, y el niño por fin se quedó dormido por un par de horas. Mientras tanto, Kurt ayudaba a Blaine a elegir el atuendo perfecto para la firma del contrato.

Blaine estaba citado para las 7 de la tarde, ni un minuto más, ni un minuto menos. Los hermanos Broderick, venían a Ohio solo por media hora, luego debían partir hacia otra ciudad. El encuentro era en el bar del padre de Kevin, y seguramente les tomarían fotografías, por eso Kurt asisitió a su novio con el vestuario.

"Te verás como una estrella de rock con esta chaqueta" Mencionó Kurt mientras acomodaba la prenda en el perchero.

"Estoy nervioso" Susurró Blaine. Kurt giró y miró a su novio. Lentamente caminó hacia él y le dio un pequeño beso en los labios.

"No tienes porque estarlo." Le dijo dulcemente.

"Lo se…" Blaine suspiró y pasó ambas manos por su cara. "¿Que tal si… que tal si no funciona y no me hago famoso… o ni siquiera grabo el disco?"

Kurt sonrió ante el nerviosismo tan lindo de su novio. "Entonces volveremos aquí." Dijo encogiéndose de hombros.

"Pero… ¿y tus sueños? ¿Y la idea de tener una vida mejor?"

"Mi sueño es estar contigo y con Ty. Y eso de una vida mejor… ¿quién dice que esta no es la mejor de nuestras vidas, eh?" Preguntó Kurt con una hermosa sonrisa que hacía brillar sus ojos.

"Tienes razón" Susurró Blaine. "Oh Dios, te amo tanto"

"Yo también" Le respondió el otro chico y ambos compartieron un largo beso. Pero el llanto del bebé los hizo separarse. "¿Qué tal si te das una larga ducha? ¿Eh? Para relajarte"

Blaine asintió con la cabeza y se dirigió al baño, mientras Kurt iba por el bebé llorando.

"Hey, cariño… ¿qué sucede?" Le preguntó Kurt a su bebé mientras lo recogía de la cuna. El niño estaba llorando y gritando fuerte, la carita estaba roja y las mejillas mojadas por las lágrimas. Kurt acunó a su hijo para que dejara de llorar pero el niño no tenía intención de parar.

Veinte minutos más tarde, Ty no había dejado de llorar y Kurt estaba comenzando a ponerse nervioso. Lo había intentado todo: probó con la botella de formula, probó con darle de amamantar, con el chupete, cambiándole los pañales, e incluso con cambiarle de ropa. Pero nada funcionaba.

Blaine salió del baño envuelto en una toalla, todavía era un poco temprano como para empezar a cambiarse. Se acercó a Kurt, que estaba sosteniendo al niño llorando desconsoladamente.

"¿Qué sucede?" Preguntó arrugando el entrecejo.

Kurt lo miró con los ojos acuosos. "No lo sé" Respondió. "Él nunca llora así." Dijo casi al borde del llanto.

"Damelo." Blaine le dijo. Kurt besó la cabecita de su bebé y le entregó el niño a su novio.

"Hey, pequeño" Blaine suavemente apoyó el niño en su pecho y lo meció un poco mientras le acariciaba la espalda, pero el niño no cesaba su llanto.

Luego de más de una hora desde que había comenzado a llorar, las cosas seguían igual. Tyler lloraba como en el primer instante y aunque parecía que por momentos iba a dejar de hacerlo, comenzaba otra vez con los gritos más fuertes y mas agudos. Sus padres lo paseaban por todo el departamento turnándose por quien lo consolaba, pero nada parecía funcionar.

Para este momento, Kurt ya era un mar de lágrimas, junto con el niño. Blaine ya estaba preparado para irse a la firma de su contrato, solo le quedaba unos minutos, pero no quería dejar solo a su novio.

"¿Y si tiene alguna enfermedad?" Preguntó Kurt, su rostro estaba bañado en lágrimas por la preocupación mientras seguía acunando al bebé.

"No lo creo" Respondió Blaine, tranquilizando a su novio. "Quizás esté molesto por algo"

"Ya no sé que hacer, Blaine. Lo probamos todos y nada funcionó." Kurt decía con angustia apretando mas cerca a su bebé llorando.

Blaine miró su reloj, faltaban cinco minutos para las siete de la tarde. Suspiró, tenía un par de minutos más, los productores lo esperarían.

"Ven aquí, dámelo." Le dijo a Kurt, quien le entregó su hijo. "Llama a Carole, tal vez ella nos ayude."

Kurt se secó las lágrimas con las manos temblorosas y tomó su celular para comunicarse con su madastra.

En ese instante el teléfono celular de Blaine sonó sobre la mesa. Con su hijo llorando se acercó a ella y vio quien estaba llamando. Llamada entrante: Kevin. Tomó el aparato y cortó la llamada. Sabía que el hombre lo llamaba para preguntarle porque aún no había llegado al bar, pero a Blaine no le importó, en este momento lo primero era su hijo.


Hola! Volví después de tanto tiempo!

No me maten por favor, yo avisé que iba a estar ausente por un tiempo. El que avisa, no traiciona, jeje.

Bueno, de apoco me estoy desocupando y creo que en un par de semanas mas voy a volver a ser libre, asique voy a poder actualizar mas seguido. Este es un capítulo cortito, pero es lo que puedo escribir por ahora. Espero que les haya gustado ;)

Gracias por aguantarme! Besosss!