CAPITULO 62
Blaine miró su reloj, faltaban cinco minutos para las siete de la tarde. Suspiró, tenía un par de minutos más, los productores lo esperarían.
"Ven aquí, dámelo." Le dijo a Kurt, quien le entregó su hijo. "Llama a Carole, tal vez ella nos ayude."
Kurt se secó las lágrimas con las manos temblorosas y tomó su celular para comunicarse con su madastra.
En ese instante el teléfono celular de Blaine sonó sobre la mesa. Con su hijo llorando se acercó a ella y vio quien estaba llamando. Llamada entrante: Kevin. Tomó el aparato y cortó la llamada. Sabía que el hombre lo llamaba para preguntarle porque aún no había llegado al bar, pero a Blaine no le importó, en este momento lo primero era su hijo.
"¿Hola?"
"Hola, Carole. Soy yo, Kurt"
"Hola, cariño. Te escucho extraño, ¿sucede algo?"
"Si, es decir, no. E-es Tyler" Kurt dijo angustiado a su madrastra y más lágrimas salieron de sus ojos.
"Lo escucho llorar. ¿Qué tiene?" Preguntó preocupada la mujer.
"No lo sabemos, ese el problema." Kurt dijo, sorbió por la nariz y siguió continuando mientras caminaba de un lado a otro entre los sillones del departamento. "Está llorando desde hace rato y no sabemos porque." Explicó, su voz le temblaba mientras hablaba.
"Okey. Primero y antes que nada debes calmarte, te escucho muy nervioso" Kurt trató de calmarse, pero era demasiado difícil para él en estos momentos. "Bien. ¿Le revisaste el pañal?"
Kurt revoleó los ojos. "Claro que sí."
"¿Has intentado darle de comer? Tal vez tenga hambre" Dijo muy tranquila Carole, tratando de serenar a su hijastro.
"Si, si, Carole. Hemos intentado absolutamente todo y nada funciona." En este punto, Kurt ya está al borde de un ataque de nervios. Además de temblarle la voz, también le temblaban las manos, asustado por no saber qué es lo que su bebé tiene. Ty seguía llorando, él y Blaine estaban ahora en la habitación.
"Entiendo, entiendo." Carole se silenció por un momento, Kurt supuso que estaba pensando y la espera lo estaba matando. El chico se sentó, apoyó el codo sobre su rodilla y se sostuvo la cabeza con la mano. "¿Le has medido la temperatura?" Preguntó Carole de repente.
Kurt se levantó de golpe de su lugar en el sofá. "No había pensado en eso" Murmuró.
"Tómale la temperatura. Yo te espero aquí."
"Si" Con el teléfono aún en la mano, Kurt corrió hacia el botiquín del baño y sacó el termómetro de oídos. Rápidamente fue hasta la habitación, donde Blaine estaba con Tyler en sus brazos acunándolo, pero el niño aún pegaba esos alaridos tan fuertes que seguramente lo habrían escuchado en la planta baja del edificio.
"¿Qué te dijo Carole?" Preguntó Blaine al ver que Kurt se acercaba con el termómetro en la mano.
"Que le tome la temperatura" Respondió el otro chico mientras colocaba el termómetro en el oído del bebé. "Ya, ya" Trató de calmar Kurt, acariciando la cabeza de su hijito.
Unos segundos después, el sonido del aparato indicaba que la temperatura ya había sido medida. Todavía nervioso, Kurt leyó la pantallita y colocó una vez más el teléfono en su oreja.
"No tiene fiebre" Le dijo a Carole en el teléfono. Kurt estaba todavía más consternado que antes, por que si al menos el niño tuviera fiebre entonces sabrían el porqué de sus llantos.
"Tal vez tenga cólicos o gases. Debes masajearle el estómago."
"¿Y-y como hago eso?" Preguntó Kurt.
"Pásate un poco de loción o crema que uses para Ty en tu mano…" Explicaba la mujer, enseguida Kurt corrió hacia el tocador donde tenía los productos cosméticos que utiliza para tener siempre limpio y fresco a su bebé y escogió el primero que encontró. Blaine lo observaba extrañado caminar por toda la habitación.
"¡Lo tengo!" Gritó Kurt y Carole tuvo que alejarse el teléfono de su oído. "¿Y ahora qué?"
"Recuéstalo en la cama y levántale la ropita"
"Recuéstalo" Susurró Kurt a Blaine, confundido el chico hizo lo que su novio le pidió. El bebé comenzó a llorar a un más fuerte, si es que eso era posible y Blaine se recostó apoyándose en su codo al lado de su hijito. "Ya-ya está, Carole. ¿Y si no funciona?. Oh Dios, ya no sé lo que voy a hacer. Me da miedo que tenga algo. ¡Oh por Dios! Me muero si algo llegara a su-" Balbuceaba nervioso Kurt mientras pasaba el dorso de su mano que sostenía la crema por el rostro, enjugándose las lágrimas que no habían parado de caer nunca.
"¡Kurt! Tienes que calmarte, nada le sucederá a Tyler. Tranquilízate, por favor." Pidió Carole, pero debido a que eso era muy difícil, prefirió seguir hablando con Blaine. "Espera, ¿está Blaine contigo?" Preguntó la mujer.
"S-sí, aquí está" Respondió mirando a su novio, que se había encogido de hombros sin entender que le estaba diciendo Carole a Kurt.
"Pásame con él. Tú estás muy nervioso y para esto tienes que estar más calmado. ¿Blaine está más tranquilo que tú?"
"A-así parece"
"Bien. Déjame hablar con él."
Kurt le extendió el teléfono a su novio. "Quiere hablar contigo"
Blaine se levantó suavemente de la cama y puso el teléfono en su oreja, Kurt tomó su lugar al lado del niño.
"¿Hola?"
"Blaine, escucha. Tienes que darle masajes en la pancita de Ty, debe estar con gases o cólicos. Escucha lo que vas a hacer, ¿sí?"
Blaine asintió con la cabeza, pero luego respondió recordando que la mujer no lo podía ver. "Si"
"Ok. Kurt debe tener alguna crema o loción en la mano…"
"Uhmmm… si" Blaine miró a Kurt, que estaba besando la cabecita del niño llorando y luego hacia la mano de su novio. Al ver la loción para bebés que estaba sosteniendo Kurt, se acercó a él y se lo quito. "¿Y ahora?" Preguntó pidiendo las instrucciones de Carole.
"Viértete un poco en las manos y luego frótalas para calentar la crema"
"Si" Blaine apoyó el teléfono entre el hombro y su oreja, apretándolo con la cabeza para que no se caiga y vertió unas gotas de la loción en las manos y luego las frotó, haciendo exactamente lo que Carole le había dicho. Mientras tanto, Kurt levantaba la ropita de su bebé, exponiendo así el estómago del niño. "Listo."
"Bien. Ahora, masajea suavemente su barriguita con movimientos circulares, primero con una mano y luego con la otra, en el sentido de las agujas del reloj. Hazlo por un tiempo, luego llámame para saber si sirvió o no"
"Muchas gracias, Carole. Luego te llamamos." Blaine le sonrió agradeciéndole a la mujer.
"De nada, cariño, verás que estará mejor. ¡Los amo!" Y con eso, Carole cortó la llamada
Blaine comenzó a hacer lo que Carole le había dicho y se sentía tan bien para él, acariciar a su bebé así, aunque la situación no era la óptima ya que el bebé estaba sufriendo. Kurt le cantaba bien suave al oído del niño y le daba un pequeño beso en la frente de su hijo entre estrofa y estrofa de la canción.
Al cabo de unos minutos, el llanto de Tyler fue cada vez menos fuerte, hasta que de pronto dejó de llorar completamente. Ambos padres se miraron y sonrieron aliviados de que eran solo unos dolores de estómago lo que su bebé sufría, nada grave ni para preocuparse.
"¿Eso era lo que te molestaba, cariño?" Kurt le decía a su bebé sonriendo.
Blaine se detuvo de hacerle los masajes y se inclinó en la cama para darle un beso en la mejilla húmeda del niño.
"Ya está, ya pasó, pequeño" Le susurró. Luego de tanto llanto las energías del niño estaban agotadas y sus pequeños ojitos se estaban cerrando de apoco.
"Creo que alguien está cansado" Canturreó Kurt contento mientras se sentaba en la cama y levantaba al niño para acunarlo en sus brazos.
Blaine los miró y sonrió feliz de escuchar que su bebé estaba mejor. Pero esa felicidad plena, de repente cambió al recordar que estaban esperándolo los productores para firmar su contrato. Miró su reloj, habían pasado treinta minutos de las siete de la tarde. Al parecer, Kurt también se dio cuenta de lo mismo.
"Oh, por Dios. Blaine, la firma" Dijo en voz baja Kurt, tratando de no molestar otra vez a su bebé. "¿Qué estás haciendo todavía aquí? ¡Anda, ve!"
"¿Qué? ¡No! No me iré, no te dejaré con Ty solo" Blaine respondió, mientras se sentaba frente a Kurt y su bebé.
"Ty ya está mejor, ¿lo ves?" Kurt levantó un poco a su hijito para demostrarle a Blaine que ya no lloraba. "Si vuelve a llorar, ya sabré lo que tengo que hacer" Le dijo sonriendo.
Blaine le devolvió la sonrisa y luego miró a su bebé casi dormido. Lentamente se acercó a él y besó su frente. Luego miró a Kurt y le besó los labios. "Los amo" Le susurró.
"Nosotros también" Respondió Kurt. "Ahora vete, quizás no sea tarde aún"
Blaine asintió y besó otra vez a su novio antes de salir corriendo del departamento. Pasando por la cocina, tomo su celular y lo desbloqueó. Quince llamadas perdidas y diez mensajes de texto, todos de Kevin. Blaine suspiró y se fue, deseando que todavía lo estén esperando en el bar. Hoy puede ser un gran día para su familia si firma el contrato con la compañía disquera.
Kurt vio correr a su novio y luego volvió la atención a su hijo que se veía tan tranquilo dormidito. Le besó la mejilla y luego la frente. Suspiró y tomó su celular que Blaine había dejado sobre la cama luego de colgar la llamada con Carole.
¡Funcionó! Gracias, Carole :) -Kurt
Escribió Kurt en un mensaje de texto y luego se lo envió a su madrastra. Luego de un minuto recibió una respuesta.
De nada, cariño. Llámame si necesitas algo más ;) –Carole
Blaine bajó de su motocicleta rápidamente y corrió hacia la puerta trasera del bar. Ignorando a las camareras que lo saludaban, corrió hacia donde estaba Kevin sentado, solo, en una mesa en medio del salón.
"¡Kevin! Llegué, ¿Dónde están los productores?" Pregunto mirando hacia a todos lados buscando a los hombres, pero no los veía por ningún lado, agitado por correr y ahora asustado de no verlos.
Kevin levantó la mirada, se veía furioso. "Se fueron, Blaine" Le dijo con voz fría. "No te esperaron y se fueron de aquí, llevándose el contrato con ellos"
Los ojos de Blaine se abrieron gigantes, los colores de la cara habían desaparecido por completo y su respiración y corazón se agitaron. Había perdido la oportunidad. La oportunidad de hacer felices a Kurt y su hijo.
