CAPITULO 64

Blaine abrió la puerta de su apartamento, la cerró detrás de él y apoyó la frente en ella durante un segundo. Durante el camino a casa con su motocicleta, la mente de Blaine repetía una y otra vez la escena en la que el tal Kevin quiso propasarse con él.

¿Propasarse? Rio él con ironía. Antes de enamorarse totalmente de Kurt, Blaine se portaba como un patán con todos los chicos (y chicas) de la escuela que le gustaban. Se comportaba de la misma manera que Kevin había hecho con él esa noche. ¡Y, Dios! Se sentía horrible. Se odiaba a sí mismo ahora que pensaba como se habían sentido aquellas personas que él había estado acosando en el pasado. Afortunadamente esos días quedaron atrás.

Suspiró y giró para ir hacia su cuarto, a dormir con su novio. Pero en el camino hacia el dormitorio, escuchó la voz de Kurt.

"Hey. Llegaste pronto" Blaine miró hacia donde la voz de su novio venía, y lo encontró sentado en la silla al lado de la cocina, con su bebé en brazos. "¿Cómo te fue? ¿Firmaste el contrato?" Preguntó.

Blaine se acercó a él, sonriendo con cariño ante la imagen que su novio le estaba regalando para el deleite de sus ojos. Sentado, Kurt cargaba a Tyler, mientras daba de amamantar al bebé. En pijamas y con su cabello revuelto, Kurt se veía hermoso. Y el pequeño bebé se veía adorable en su pijama con forma de conejo celeste y sus grandes ojos que miraban a Kurt como si fuera la cosa más maravillosa del mundo, Blaine conocía perfectamente esa sensación.

Cuando se acercó a Kurt, Blaine besó rápidamente sus labios y acarició la cabecita de Ty, luego se sentó frente a su novio. Kurt lo miraba expectante.

"Uhmm…" Comenzó Blaine, todavía tenía ese gusto amargo que le había provocado toda la situación con Kevin. "No… no firmé el contrato" Dijo finalmente, tratando de encontrar las palabras.

El entrecejo de Kurt se arrugó en confusión. "¿Qué? ¿Por qué no?" Preguntó mientras secaba una gota de leche que estaba cayendo de la boca del bebé que seguía alimentándose casi con desesperación.

Blaine decidió que no diría nada de aquello que había vivido hacía unos minutos. "Ellos no esperaron por mí" contestó desviando la mirada del rostro de Kurt.

"¿Por qué? ¿Hablaste con ellos? ¿Les explicaste por qué no llegaste a tiempo?" El tono de voz de Kurt se estaba elevando poco a poco.

"No pude hablar con ellos. Cuando llegué ya no estaban, ni siquiera tengo sus números telefónicos" Blaine suspiró.

"No puedo creer que no te esperaran diez minutos" Murmuró Kurt mientras acomodaba a su bebé en sus brazos. Estaba un poco enojado pero al mirar a Blaine a los ojos y ver tristeza en ellos se calmó. "¿Quieres que hable con ellos y les explique?" Blaine negó con la cabeza. "¿Y Kevin? Él puede hacer algo al respecto, es tu representante ¿o no?"

Blaine sonrió irónicamente. Si supieras, pensó. "No… Kevin ya no es mi representante, creo" Contestó.

"Oh" Fue lo único que dijo Kurt. Internamente estaba contento y aliviado que ese tal Kevin ya no sea el representante de su novio, nunca le había dado buena espina. "Entonces… ¿y ahora?"

Otro suspiro largo de Blaine. "No lo sé" Dijo mientras se pasaba las manos por el cabello despeinando aún más sus rebeldes rizos.

Kurt tenía el presentimiento de que algo no andaba bien con su novio. Tal vez Blaine no quería decepcionarlo y ahora estaba afligido por no conseguir el contrato con los productores.

"¿Sabes que creo?" Comenzó a decir Kurt, tratando de captar la atención de su novio, Blaine lo miró y negó con la cabeza, Kurt odiaba ver la tristeza en sus ojos. "No necesitamos ni de su contrato, ni de New York, ni ninguna de esa maravillosas cosas que nos ofrecían. Lo único que necesitamos es estar juntos… nosotros tres. Saldremos adelante solos, podemos hacerlo, estoy seguro." Blaine le sonrió ante sus palabras y Kurt le devolvió la sonrisa. "Además eres muy talentoso, amor. Estoy seguro que miles de productores querrán contratarte de ahora en más. Solo tenemos que tener paciencia. Cuando llegue nuestra oportunidad, nos aferraremos a ella. Mientras tanto lo único que precisamos es tenernos el uno al otro"

Blaine sonrió muy grande, su novio es la persona más dulce del planeta y si necesitaba que le levanten el ánimo, seguro que Kurt lo había hecho. Se inclinó hacia adelante y colocó su mano sobre la mejilla de Kurt.

"Te amo" Le susurró antes de darle un beso.

"Yo también te amo" Contestó Kurt rozando sus labios con los de Blaine y ambos chicos volvieron a besarse. Pero el momento romántico fue interrumpido por un pequeño quejido que provenía del bebé. Los chicos se separaron y Kurt miró a su bebé, mientras que Blaine volvía a sentarse a la silla.

"¿Cómo está? ¿Lloró otra vez?" Preguntó Blaine, mientras veía como su novio acomodaba su pezón en la boca del bebé para que siga amamantando.

"Está mejor, lloró una vez pero ya sé cómo calmarlo" Sonrió Kurt desviando la mirada de su bebé por un segundo para mirar a Blaine.

"Tiene hambre" Comentó Blaine sonriendo, al ver como su hijo se alimentaba con desesperación del pecho de su padre.

Kurt dejó ir una pequeña risa. "Si, es que gastó muchas energías de tanto llorar" Dijo sin dejar de mirar al pequeño bebé que lo tenía hipnotizado. "Está exhausto también, dormirá toda la noche."

Blaine miró embelesado a Kurt y Tyler interactuar. Kurt le hacía gestos y le hablaba a su bebé y el niño lo miraba con grandes ojos. Ty había levantado la manito y Kurt la tomó y se la llevó a sus labios para darle pequeños besos en la palma de la mano del bebé. Al niño parecía gustarle porque intentaba sonreír.

Blaine estaba muy enamorado de ellos, los amaba con locura. Kurt había llegado a su vida para salvarlo y ahora no quería despegarse ni un segundo de él. Quería que fuese suyo para siempre, quería una gran familia con él, quería una vida con ese chico. Por eso no pudo evitar que esas palabras salgan de su boca, tenía que decirlas.

"Cásate conmigo" Susurró Blaine en voz tan baja que si la habitación no hubiera estado tan silenciosa entonces nadie hubiera escuchado.

Kurt se quedó helado ante lo que había escuchado, lentamente levantó la cabeza para mirar a Blaine. "¿Qué?" Preguntó sin creer en lo que había oído, la voz casi no le salía.

"Cásate conmigo" Blaine se encogió de hombros y sonrió nervioso. Kurt abrió la boca para contestar, pero no pudo, por eso Blaine acercó más su silla y tomó la mano de su novio que no estaba sosteniendo a Tyler. "Yo sé que te mereces una gran propuesta, con todos los coros del estado cantando para ti, un gran discurso y que todos nuestros amigos estén allí, pero…" Rió y bajó la cabeza ante la idea de hacer eso para su novio. "no puedo esperar más, Kurt. No puedo esperar para empezar una vida contigo. Nuestra familia es pequeña, pero quiero que tengamos más hijos, una casa, un perro, un gato…" Kurt sonrió y luego se mordió el labio inferior, sus ojos estaban llenándose de lágrimas. "Quiero todo eso contigo, y más… mucho más. Kurt… por eso…" Blaine se arrodilló delante de Kurt, miró hacia todos lados y sobre la mesa encontró un chupete de su hijo y lo presentó delante de él como si fuera una sortija.

Kurt rió y dejó que esas lágrimas cayeran por sus mejillas. "Blaine…" Susurró ante lo adorable de su novio, el corazón de los dos latiendo a mil por hora.

"Kurt Hummel, mi increíble amigo, mi único y verdadero amor… ¿te casarías conmigo?"

Kurt se mordió el labio inferior y asintió rápidamente con la cabeza. "Si, si" Contestó, sin la necesidad de pensarlo dos veces.

Blaine colocó el chupete en el dedo de Kurt, y luego compartieron un hermoso beso, lleno de amor y lágrimas de felicidad. Al separarse, los dos apoyaron las frentes juntas mientras sonreían.

"Te prometo que te compraré un anillo verdadero" Dijo Blaine con los ojos cerrados.

"No, no quiero un anillo, esto es perfecto" Kurt dijo antes de darle a su novio otro beso y luego miró hacia su mano, dónde el chupete había sido colocado. "Aunque debemos conseguir otro chupete para Ty" Dijo y luego ambos chicos rieron.