Entre dos mundos
Capítulo 23: Sombras siniestras.
.
.
Mundo Alternativo
.
.
Itachi soltó una exclamación de dolor al ser derribado por el ataque de la inmensa guadaña de aquella rara criatura con máscara de zorro hecha por Menma. Con rapidez se puso en pie para esquivar el siguiente golpe y el grito de dolor que se extendió por toda la aldea llegó a sus oídos, sorprendiéndolo al reconocer aquella voz: era el Kazekage, Gaara. Sobre él aparcó una inmensa criatura de arcilla similar a un dragón, montado por su colega Deidara y que le ayudó con su técnica de explosiones a deshacerse del enemigo. De un salto, Itachi aterrizó sobre la bestia voladora.
-¿Qué demonios está pasando?
-¡No hay tiempo que perder, Itachi-sama, Menma está extrayendo el biju, hn!
Ambos emprendieron veloz vuelo hacia el lugar donde anteriormente Menma y Gaara habían estado batallando: El Uchiha no pudo evitar chasquear la lengua mientras fruncía el ceño con ira comprimida, si no se hubiesen descuidado, Menma no hubiese tenido la oportunidad de convocar a sus marionetas para lograr ir donde Gaara era custodiado. Tal vez no debió subestimar a su rival, fue muy estúpido pensar que solo tres de ellos podrían detenerle; mientras volaban sobre la aldea, sus ojos oscuros no pudieron evitar entrecerrarse con dolor al ver la destrucción del lugar, sin duda, aquel jovencito que conoció en la aldea y que tenía un futuro brillante se había convertido en una bestia que solo traía destrucción a todo aquello que tocase.
Negó rápidamente pues no era tiempo de lamentarse, debía pensar en un plan para detenerlo y evitar que consiguiese llevarse al Sukaku; Akatsuki no caería en la vergüenza de no cumplir con sus tratos. Al llegar, observó a Menma –Quien por sus lecciones, al parecer se las vio difíciles en la batalla con Gaara- mantenerse concentrado sobre una estatua a la que identifico como el Gedo Masou y aunque no era muy consciente de porque usaba aquello, al sentir el chakra de los demás bijuu que él recolectaba dentro de ella, supo que definitivamente no podía augurar nada bueno para el mundo. Dando un salto, aterrizó algunos metros lejos de ellos y sin tardar más tiempo lanzó contra Menma una lluvia interminable de kunai.
Sorprendentemente el ojiazul no evito ninguno de sus ataques, dejando por evidencia el hecho de que si dejaba su posición o el sello que sus manos formaban, la técnica de extracción quedaría incompleta; Itachi sonrió y miró rápidamente a Deidara quien llegó a la misma conclusión y que comenzó a preparar más arcilla explosiva. Menma soltó un gruñido de furia al percatarse de que estaba rodeado y sin defensa alguna, ¿en dónde carajos estaban sus invocaciones cuando las necesitaba? Chasqueó la lengua, había sido mala idea pararse a extraer al biju en ese instante en lugar de llevarse inconsciente al Kazekage y extraerlo con más calma en su guarida. Deidara sonrió arrogantemente desde las alturas.
-¡Estas atrapado, monstruo, tus mini bestias no vendrán a ayudarte, jum!
-Déjalo ir, Menma, o en este momento acabaremos contigo…
-¡Cierra la boca, tus palabras no me intimidan en lo absoluto! ¡No me iré estando tan cerca de arrebatarle la vida a este estúpido chico bueno para nada! –Itachi activó el sharingan.
-¡No lo repetiré una vez más, déjalo y tal vez puedas tener clemencia de los gobiernos de las naciones ninja; si te niegas, te borraremos de la faz de la tierra!
Menma sonrió socarronamente, dejando en claro que no se detendría ni con la fiel amenaza de muerte que Akatsuki estaba lanzando; Itachi apretó los dientes e hizo rápidos sellos, tomó aire y lanzó la gran llamarada de un Katon, al mismo tiempo, Deidara liberaron millones de aves explosivas contra el chico zorro. La explosión fue impresionante, grandes nubes de humo se extendieron sobre la planicie donde reposaban, dejando la expectante espera en silencio. Itachi abrió lentamente sus ojos una vez que el viento dejó de azotar contra su cara y ensanchó sus ojos con total impresión al ver lo que tenía frente a sí.
-Parece que llego justo a tiempo… Eres como un niño, Menma-kun.
En medio del enorme cráter se encontraba Menma, herido y de cuclillas sobre el suelo mientras era custodiado por un hombre de capa oscura y nubes blancas como la que les caracterizaban a ellos; su rostro cubierto por una máscara de espirales naranjos era lo único que les impedía saber su identidad y sin embargo, ambos miembros de Akatsuki reconocieron aquella rara técnica de tele transportación que había salvado la vida del joven jinchuriki. Tobi soltó un suspiro, conduciendo su mirada al chico pocos metros tras él que, sin remedio, cayó inconsciente; hizo un sello y el Gedo Mazou desapareció.
-¿No te lo había dicho? Debiste haber seguido mi consejo y sellar únicamente una parte del Sukaku, así hubieses evitado toda esta situación. Mira cómo te han dejado… Incluso para un ser tan poderoso como tú, existen personas capaces de volverte vulnerable. –Comentó, alzándolo y cargándolo como un costal. Condujo sucesivamente su mirada sobre los Akatsuki.- Aunque no es de extrañarse que te pusieran en Jaque… Conozco perfectamente la capacidad de cada uno de sus miembros. Se lo peligroso que resulta tener que enfrentarse a Uchiha Itachi, es el más problemático de todos… Ya sea muerto o con vida, sigues siendo un estorbo para mis planes.
-Tú… No, no puedes estar vivo. –Siseó Deidara.
-¡Itachi-sama, Deidara! ¿Qué diablos sucede? –Sasori hizo acto de presencia, observando al enmascarado con cautela.-…Ese tipo, I-Itachi-sama, ¡¿qué no es…?!
-Parece ser que he fallado… Óbito no estaba muerto como creí.
-¡Espera, espera! ¡Este tipo debería estar muerto, jum! ¡Es imposible que este frente a nosotros! A-Aquel día, después de que este hombre asesinara a Yahiko-dono e intentase matarte por segunda vez luego del ataque a Konoha, lo vi morir, ¡tú le mataste! ¡¿Acaso existe un modo en que pudiera regresar del infierno?! –Gritoneó Deidara, entrando en pánico.
Itachi se puso en pie y al alzar la vista, sus sharingan giró en torno a la imagen que captaba de Tobi; el mismo no pudo evitar sonreír bajo su máscara, intuyendo lo que sucedería después. El más joven de los Uchiha dio un paso al frente, inclinando ligeramente el rostro al frente con total seriedad. Sus colegas no se movieron, atentos a lo que su líder diría a continuación.
-Tú no eres Uchiha Óbito… Al menos no al que yo asesine. ¿Quién eres? ¿De dónde provienes? –Tobi carcajeó.
-¡Bravo! Como era de esperarse de ti, Itachi, nada se escapa ante el hombre al que en su juventud llamaron genio. En efecto, no soy el Óbito de esta tierra, aunque es una maravillosa noticia saber que he muerto aquí… Sería demasiado estresante toparme conmigo mismo y verle inmiscuido dentro de una realidad que pretendo destruir…
-¿De qué demonios estás hablando? –Cuestionó Sasori.
-¿Qué importa ahora? El momento del fin se acerca y este chico será el conducto perfecto para ello. Considérense afortunados, ya que tenemos un parte del chakra del biju, no necesitamos quedarnos por más tiempo.
-¡¿Afortunados?! ¡Si el que debiera agradecer estar con vida es ese monstruo que llevas contigo, jum!
-Te equivocas, Deidara… He visto a Menma pelear en muchas ocasiones y lo que ha hecho en Suna no es nada comparado con lo que puede hacer con todo su poder. No sé qué relación pasada tuviese con ustedes pero casi puedo asegurar que evitó usar toda su fuerza; de haber sido lo contrario en este momento ni esta aldea ni ustedes estarían con vida, él no hubiese dejado ningún rastro de existencia en el desierto y lo saben… Entonces, hasta luego.
Tobi comenzó a desvanecerse junto a Menma en un torrencial de espirales que les consumieron hasta desaparecer completamente. Frente a los ojos del grupo Akatsuki, solo quedo la destrucción de su batalla y el amargo frio del reencuentro con un enemigo pasado, o mejor dicho, de un ente oscuro que pretendía traer caos a su mundo bajo la identidad de un fantasma. Luego de eso, Temari y Kankuro –hermanos del Kazekage– se acercaron a toda velocidad a Sasori quien ahora sostenía sobre sus hombros el peso de Gaara.
-¿E-Esta con vida, cierto, Sasori-dono?
-En efecto, Kankuro. Esta debilitado e inconsciente pero si no se le trata correrá peligro, es una suerte que solo lograse extraer una parte del Sukaku sino en estos momentos estaría… -Suspiró y le entregó a ambos al joven Kazekage.- No, dejemos de pensar en ello. Por ahora llévenlo donde puedan sanarle, no pierdan el tiempo, apresúrense.
Ambos jóvenes asintieron, llevándose con ayuda de otros ninjas al Kazekage. Sasori condujo brevemente su mirada a Deidara quien le respondió con un gesto de total incredulidad y preocupación; algunos metros atrás y donde anteriormente estuviese de pie el misterioso enmascarado, se encontraba Itachi observando sin emoción alguna la sangre que quedaba de Menma sobre el suelo. Acercándose a su líder pudieron ver con claridad como el Uchiha miraba el horizonte con sus ojos nuevamente tenidos de negro y una faceta de seriedad profunda.
-¿Crees que ese tipo dijera la verdad? Es extraño que alguien aparezca con el chakra de alguien que está muerto y se autoproclame como tal. ¿No será una trampa? –Itachi negó.
-Ese hombre no mentía, sus ideales… Son peligrosos y si está susurrando al oído del Kyuubi, es obvio que él es quien manipula los hilos tras los recientes movimientos de Menma. Debí imaginarlo, Menma no solía tener en sus planes el utilizar a los demás biju como herramienta, se ama a si mismo demasiado como para ello.
-…Deberíamos marcharnos pronto, los de Konoha están cerca. Sería fatídico que nos vieran y empezaran una pelea, después de todo, aun somos renegados para ellos.
-¡Demonios! Si ese mocoso ya representaba una amenaza, ahora con más razón. La cuestión es que es lo que ese hombre está planeando hacer, jum.
Las palabras de Deidara fueron acompañadas por un fuerte viento que ondeo sus capas, que se movieron al compás del viento; los oscuros cabellos sujetos en la coleta baja del Uchiha se mecieron sutilmente, en una amenazadora calma que avisaba calamidad y tras soltar un breve suspiro, comenzó a andar. Sus camaradas le siguieron en silencio, temerosos de lo que la seriedad de su líder auguraba: Itachi Uchiha estaba tenso, preocupado y eso solo dejaba en claro que algo muy malo se les venía encima. En su caminar, lo único que rondaba en la mente de Itachi se presentaba como su más grande temor.
Una guerra estaba por desatarse.
.
.
Parpadeó rápidamente, encontrándose en un extraño lugar y que, a su ver, le era totalmente desconocido. Entre el bosque, Sakura andaba sin rumbo fijo, intentando recordar cómo había llegado a ese lugar y porqué demonios no podía reconocerlo; de la nada se encontró con un extenso lago oculto tras algunos frondosos y altos árboles, el lugar carecía de iluminación y sin embargo, el agua brillaba como si la luna estuviese conduciendo su luz a través de ella. Se acercó un poco, hipnotizada por el misticismo y la belleza natural del claro. Un suspiro escapó de sus labios, había tanta paz en aquel lugar que deseaba permanecer ahí toda la vida.
-…Has venido al fin.
Sakura alzó la vista y se encontró con una mujer a la cual tampoco pudo reconocer: Su cabello oscuro ondeaba al compás del viento mientras sus orbes, color ámbar, le conducían un misticismo y calidez única. Aquella mujer reposaba sobre las aguas del lado sin hundirse, casi parecía que se trataba de un shinobi a no ser de sus vestimentas, clásicas de una mujer cuidada desde la cuna para convertirse en una protectora de templos. La sacerdotisa sonrió, misteriosamente.
-Escucha, Sakura Haruno, el tiempo me es limitado. Tú ya has encontrado el pergamino, sabes la leyenda y sé que vendrás en mi búsqueda… Pero tu otro yo no lo hace aun. Aun no se permite ver lo más evidente y para hacerla entender, necesito tu ayuda. -Sakura ensanchó sus orbes.
-¿Tú eres la sacerdotisa? Imposible… ¿Cómo es que…?
-Los sueños son un conducto que permite la interacción del consiente con el subconsciente, para las almas que yacen dentro de un mismo ser es posible conectarse; esta es la forma más segura de comunicarme contigo, Sakura, pero será la primera y última vez, como ya he dicho, en este sitio mi tiempo es limitado y el peligro nos asecha. –Comentó ella, comenzando a hundirse bajo el agua lentamente.- El templo donde yace el portal está ocupado por un joven que en este momento está siendo utilizado por otro mucha más peligroso que él. Debes encontrar el modo de ayudar a ese chico, dentro de él aún existe luz… Si lo haces, posiblemente puedas utilizar el portal sin contratiempo. Por otra parte y al irte a dormir, llama a tu segundo yo… Tu voz podrá alcanzarla, así podrán reunirse en el mundo de las ideas.
-¡Espera!… ¿P-Pero que debo decirle?
-Lo que has escuchado de mí, lo que sabes del pergamino… La forma de volver cada quien a su mundo.
-¡No, yo no…! ¡Espera, por favor! ¡¿Cómo puedo hacerlo?!
La mujer le miró brevemente poco antes de que sus ojos fuesen cubiertos por agua, luego se hundió totalmente bajo el lago y a sí mismo, el espacio comenzó a desvanecerse dentro de una espesa niebla que poco a poco fue devorándola a ella también, impidiéndole captar alguna imagen más allá de la blancura de la niebla. Antes de caer en la inconciencia y en un susurro, la voz de aquella mujer volvió a resonar en medio del espacio vacío con fuerza constante.
-…Encontrarás la forma, Sakura y ten valor, porque tiempos difíciles se acercan… Solo tú eres capaz de cambiar el rumbo del destino. Si no encuentras la forma de hacerlo, todo se perderá para siempre…
.
-¡Espera!
Sakura observó con sus ojos jades abiertos y exaltados el techo de su habitación, su mano estaba estirada como si intentase alcanzarlo aunque temblaba por el nerviosismo. Bajó su mano y la colocó sobre sus ojos, intentando por todos los medios posibles dejar de respirar agitadamente; cuando lo logró, comenzó a pensar que el sueño no había sido del todo normal y que, de alguna forma, aquella extraña aparición realmente habló con la verdad. Todo era tan confuso, ¿Cómo era que pretendía que se comunicara con Sakura-san a través del sueño? ¡Era imposible, totalmente!
Normalmente los sueños no excedían la realidad, solo eran producto de vivencias que sucedían al individuo durante el día y que por la noche, se proyectaban en una secuencia de imágenes que no tenían (en muchas ocasiones) sentido pero que en cada objeto, sujeto, palabra o lugar, guardaba un simbolismo. ¿Podía ser verdad que su sueño no fuese solo fantasía? Cerró sus ojos, no podía ignorar lo que aconteció en su mente, aquello se sentía tan real que inclusive en ese instante, su cuerpo manifestaba reacciones derivadas de ese encuentro. Tal vez, valía la pena contárselo a su tío antes de partir en busca del portal. El toque de la puerta le sacó de sus pensamientos.
-¿Saku-chan? ¿Estas despierta?
-Sí, ¿sucede algo, tía? –Escuchó como suspiraba.
-Riosuke ha enviado un mensaje, dice que la misión que planeaba para ti se tendrá que posponer… Ha pasado algo atroz en Suna y requieren de su presencia, parece que quiere dejar muy en claro lo que se deberá hacer en tu misión y prefiere arreglar el asunto con nuestros aliados antes que otra cosa y después regresar para explicarles la misión.
-Entiendo. ¿Cuándo se va?
-Ya ha partido, más o menos una hora u hora y media atrás…. Llamé a tu cuarto en dos ocasiones pero no despertaste.
-Fue a Suna, ¿he?… Es extraño, normalmente con enviar un grupo de shinobi basta. ¿Qué ha pasado como para que tenga que ir personalmente? ¿Lo sabes?
Por un momento, el silencio solo le permitió saber que su tía se sentía incomoda de revelarle el suceso.
-Es Menma… Atacó la aldea para robarse el biju de Kazekage-dono, no logró hacerlo pero en estos momentos Gaara-sama se encuentra delicado de salud. Se rumora que no sobrevivirá a causa de las lecciones y bueno… En Suna, los ninja medico son pocos en número y también en capacidades de curación. –Sakura ensanchó sus ojos, sintiendo su boca seca.- El consejo de Suna está molesto, exige que Konoha haga algo al respecto ya que aunque es un renegado, Menma pertenecía a nuestra aldea. Si no resolvemos esto, podríamos perder el tratado de paz con ellos… Es una situación demasiado tensa.
"S-Sakura-san se hace cargo de las situaciones políticas, aunque R-Riosuke-sama sea el Hokage provisional, es su sobrina quien lleva las riendas d-detrás del funcionamiento de Konoha… Desde pequeña ha sido así, ella dijo q-que Riosuke-sama y su propia madre, Mebuki-sama, se lo ha dicho una y otra vez: Eres la hija del Yondaime y debes actuar como tal frente a todos, siendo la heredera de su voluntad…"
La Haruno realizó una mueca de desagrado al escuchar el eco de la voz de Ino retumbar en un recuerdo vago de los días pasados: Sakura-san era el factor determinante en Konoha, sin ella, posiblemente ni su tío ni el consejo pudiesen sustentar la aldea tal y como estaba ahora. Con tantos enemigos y con los pocos a los que ella tuvo que enfrentarse, era notorio que su otro yo tenía gran influencia en las otras naciones como para reconocerla y colocarla como un blanco de exterminio. Sin Sakura-san, no sabía con certeza si los grandes mandatarios de Suna lograrían ser conmovidos por los diálogos de Riosuke, de hecho, era posible que por esa precisa razón se negaran con más ahínco a llegar a una solución. ¿Qué sucedía si las negociaciones fallaban y el tratado se rompía? Konoha era una gran potencia pero enfrentándose a todas las demás naciones seria reducida a nada en pocos días. Apretó los labios, no permitiría que arruinaran los frutos que el trabajo que Sakura-san había conseguido.
En un salto se puso en pie y con velocidad volvió a colocarse su traje, armas y calzas ninja; sin pensarlo mucho y tras dejar a su tía con una notable impresión, salió con renovadas energías tras los pasos de su tío que ya le llevaba algo de ventaja. Mientras corría, las personas a su alrededor no podían evitar detenerse a observarla con sorpresa y cierta nostalgia, después de todo, no todos los días veías a la hija del Yondaime llena de esa extraña vitalidad. Salió de la aldea y emprendió verdadero camino a Suna: en efecto no era Sakura-san y posiblemente no podría manejar la situación con la maestría con lo que ella lo haría pero daría lo mejor de sí, lo intentaría… Estando frente a los consejeros de la Arena, ella sería Sakura-Hime, la hija de Yondaime Hokage.
En la oscuridad y sin que la joven pelirosa se percatara de ello, el furtivo susurro de una voz ronca pero burlona a la vez, se perdió entre la frondosidad de las altas copas de los arboles como una sombra maligna que poseía un par de ojos amarillentos y una para nada agradable sonrisa.
-Te encontré, chica entrometida…
Hola a todo el mundo, disculpen mi retraso, las vacaciones me tienen algo fuera del mundo :p Por otra parte, agradezco a quienes se toman la molestia de dejar un review a la historia, realmente es por ustedes que hago mi mejor esfuerzo en continuar ROAD TO NINJA... También agradezco a los que agregan a favoritos y alertas, de veras, muchas gracias por el apoyo. ¿que les pareció este capitulo? La continuación estará pronto, en compensación por mi retraso XD Si tienen algo que comentar, sugerir, o incluso si quieren quejarse pueden dejarme un review ;) Nos vemos la siguiente publicación
