Road to Ninja
Capítulo 24: Veneno en el corazón.
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Mundo Alternativo
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La saliva salió de su boca como un rápido escupitajo involuntario ante el golpe que su compañera había asentado sobre su rostro. Retrocedió un tanto desubicado, intentando evitar la mayor parte de los golpes de la chica que no se detenía en la ráfaga de ataques que le enviaba. Él pretendió tomarse en serio las cosas al principio, fanfarroneó de su fuerza y pensó que ella no lograría ser de ninguna clase de amenaza pero se equivocó; ahora estaba tratando de seguirle el paso, recibiendo puñetazos y patadas a diestra y siniestra, incapaz de defenderse. Una última patada y fue derribado al suelo, dejándole adolorido física y sentimentalmente.
-El combate lo ha ganado Sakura-chan, Menma es el perdedor esta vez. ¡La llama de la juventud arde en ti, Hime-chan, yee!
Menma pudo observar como la pelirosa soltaba su cabello anteriormente atado para su pelea mientras se acercaba a su sensei, Hatake Kakashi y a su otro compañero, el despreocupado Uchiha Sasuke. Chasqueó la lengua cuando Sasuke comenzó a hablar con Sakura sobre sus grandes habilidades ya que aunque nadie más lo notase, sus orbes azules veían con claridad el imperceptible sonrojo que adquirían las mejillas de la Haruno con cada palabra de Sasuke. Ante sí sucedía una de las perores traiciones que un hombre podía recibir de la mujer que amaba. Ensimismado en sus pensamientos no se percató de que su sensei se había acercado a él y le extendía la mano para ayudarle a levantarse. Estando de pie, Menma limpió sus ropas y pretendió recibir con agrado la cercanía de sus dos compañeros; le era intolerante y asfixiante cada día que estaba con ellos, aquellos que consideraba su familia y que se herían con la supuesta indiferencia que aparentaba su anhelada cercanía.
Sasuke y Sakura…
Qué asco le daba imaginarlos juntos.
Todo era tan estúpido: Sasuke la amaba y aun así se pasaba la vida persiguiendo infinidad de mujeres para no involucrarla en sus propios conflictos oscuros, sin embargo en su constancia el Uchiha estaba logrando hacer una brecha dentro del corazón de su pelirosa quien seguía mostrándose indiferente… Aunque cada vez menos renuente a la compañía del inútil de Sasuke, quien parecía no comprender que él no tenía ninguna intención de entregarle a la única persona que le había querido y aceptado. En silencio, Menma intentaba por todos los medios que los susurros del Kyuubi no tuviesen ninguna clase de influencia en él o de otra forma, terminaría por consumar la idea mental que tenía para deshacerse de su mejor y cada vez más lejano amigo.
-¿Te encuentras bien, Menma-kun? –Preguntó Kakashi, revolviendo sus oscuros cabellos.
-Si…
-¡Vaya, vaya! El chico talentoso ha sido superado por la hermosa chica al fin ¿he? Aunque era de esperarse, ella es hija del Yondaime y tú solo eres un tipo con cierto talento para el arte ninja. –Siseó Sasuke, burlón pero sin mal afán. Menma gruñó.- ¿Qué se siente ser vencido en tu primer combate real con Sakura-chan? Subestimaste sus habilidades pese a que te lo advertí; los entrenamientos que tenían de niños no son nada parecidos a la realidad de un gennin, ¿a qué si, Menma-kun?
-Déjalo ya, Sasuke, tú sabes de la fuerza de Hime porque siempre está golpeándote por acosador y ciertamente, de Menma a ti, es el más fuerte, capacitado y mejor en cuanto a habilidad como ninja.
-¡¿Busca ridiculizarme, Kakashi-sensei?!
Menma soltó un bufido de exasperación mientras se giraba y tras encaminarse hacia el pie de un árbol, tomó asiento bajo su sombra. Cerró sus ojos ligeramente, hasta cierto punto el idiota de Sasuke tenía razón, le era sorprendente que la pequeña niña a la que siempre solía derrotar ahora hubiese volteado la situación hasta lograr derrotarle. Sin duda, la pelirosa había crecido demasiado sin que se percatase o mejor dicho, sin que él quisiera aceptarlo del todo. En algún recoveco, la constante comparación de la gente y su propia familia entre Sakura y él estaban haciendo mella en su cordura como para sentir un poco de celos de ella y sus dotes recién descubiertos de genio. Un golpe llegó a su frente, obligándole a abrir sus ojos con impresión para toparse con la haruno que le miraba acusadoramente con sus verdosos ojos.
-¿Te sientes bien? Pareces molesto por alguna razón. Además tienes algunos raspones, seguramente tus padres se preocuparan.
-¡Tsk! ¿Pero qué dices? No es algo que tenga que preocupar a alguien, solo déjame en paz.
-No digas eso, sé que hay alguien a quien si le preocupa cómo te sientes y cómo te encuentras físicamente y no es la única, ¿sabes? De hecho son dos personas a las que si les preocupa cómo te encuentres… –Menma gruñó.
-¡Que estupidez! ¿Quién diablos se preocuparía por mí?
La cabeza le ardió al ser golpeadas por las manos Sasuke –Quien había aparecido a su lado como por arte de magia– y que a su vez, le sujetó y le mantuvo quieto, de modo que esto permitiera que le mirase fijamente, casi de la misma forma en que anteriormente lo hacía con Sakura. Menma sintió una gota de sudor caer por su nuca, algo cohibido por lo que estaba sucediendo. Por su parte, Sasuke tenía una mirada de reproche y enojo que contrastaba con la mueca de inconformidad en sus labios y el ceño enormemente fruncido.
-Sakura-chan tiene razón, usuratonkashi… Al igual que yo, ella también se preocupa por ti. No importa si es algo estúpido, no importa cuántas veces intentes renegar de ello, sea como sea siempre estaremos al pendiente de ti… Aun si pasan años, en otro tiempo u mundo, procuraremos que te encuentres sano y salvo. ¿Lo entiendes, estúpido? Así que deja de pensar cosas tan absurdas como esas.
- ¿Por qué harían algo así?
-¡Si serás torpe! ¿Qué no es obvio? "Aquellos que rompen las reglas son considerados escoria; pero aquellos que abandonan a sus amigos son peor que escoria." Así que no tienes alternativa, baka… Teniéndonos como amigos, jamás podrás librarte de nosotros.
Sasuke se alejó de nueva cuenta para volver donde Kakashi reposaba bajo la atenta y sorprendida mirada de Menma, que sintió su interior rebosar de energía, impulsado por el sentimiento de amistad que tenía hacia el chico al que hace unos momentos deseaba asesinar. En ese instante la pelirosa se percató de un ligero corte que Menma tenía sobre su muñeca derecha y sin siquiera dudarlo, rompió parte de su ropa y vendo la herida. Menma no pudo evitar sonrojarse, sintiendo un calor indescriptible por el amable toque y la cercanía de su compañera que, sin darse cuenta, estaba dejándole al borde de la locura con su estupenda y natural fragancia. Cuando terminó su labor, Sakura se puso en pie y habló.
-…Subestimar a tu rival es una de las cosas que un ninja nunca debe olvidar, si lo haces, ten por seguro que perderás la vida. Así que no vuelvas a hacerlo a menos que desees morir como un completo idiota, ¿entendiste, Menma?
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Sintió la calidez del tacto de una persona sobre su frente, lo cual le obligó a abrir sus orbes azules con lentitud, intentando enfocar correctamente a la persona frente a sí.
-¿Sakura…?
-Al fin despiertas, ya era hora.
Menma parpadeó rápidamente, dándose cuenta de que se encontraba sobre la cama de sus aposentos siendo atendido por una de sus prisioneras bajo la atenta mirada del enmascarado de espirales. Se incorporó adolorido por las heridas y algo perdido por el sueño que tuvo con anterioridad. Cuando la mujer se hubo retirado, Tobi se acercó al Namikaze para charlar sobre lo acontecido en Suna y que, por el desinterés en las gesticulaciones de Menma, él sabría que era de ello de lo que deseaba hablar.
-¿Y bien, qué fue lo que paso?
-…Capturé al Sukaku, bueno, al menos algo de su crakra ¿no es obvio? Como tardaste algún tiempo en regresar, pensé en que sería fácil ir y conseguir al biju de una cola; no pensé que Akatsuki interferiría en mis planes, parecía que todo estaba pensado con mucha anticipación.
-Ya veo.
-Eso se debe a que no eres para nada discreto con tus recolecciones, chico…
De la nada, una criatura parecida a una planta emergió del suelo; Menma puso los ojos en blanco con horror mientras se arrinconaba a si mismo contra la pared, asqueado y sorprendido a la vez de aquel extraño ser mitad negro y mitad blanco. Tobi ladeó el rostro algo cohibido de la reacción para nada común en Menma y que en todo caso, correspondería a su otro yo: Uzumaki Naruto. Por otro lado, Menma alzó su mano y apuntó con firmeza a la criatura.
-¡¿Pero qué mierdas sucede con el Aloe Vera parlante, Tobi?! ¡Es repugnante, ¿de dónde salió?!
-… ¿A-Aloe vera de nuevo? –El lado negro gruñó.
-Tranquilízate, Menma. Zetsu es uno de mis cercanos allegados, he creado una réplica exacta del original así que no debes preocuparte, su habilidad nos será muy útiles y de hecho, es gracias a él que llegué a tiempo para evitar que Akatsuki te hiciera pedazos.
-¡¿Qué?! ¿Quieres decir que esa cosa ha estado siguiéndome? Espera… ¿Hace cuánto que me impusiste una niñera?
-Poco después de la captura de las seis colas, ya decía yo que no me equivocaba, eres como un niño que no tiene control de sus acciones. Solo dispuse de mis propios medios para asegurarme de que no hicieras algo estúpido…
-¡Tsk! ¿Y bien, Aloe Vera, que quisiste decir antes? –Cuestionó Menma.
-Mocoso malcriado, de no ser porque Tobi te protege… ¡Hn! Desde que comenzaste con la caza de los biju, no te has limitado en causar el menor alboroto posible, al contrario, enfatizaste tu presencia y con cada captura dejaste muy en claro cuáles eran tus nuevos intereses.
-Detesto admitirlo pero jamás se me ocurrió hacer la guerra usando como armas a las bestias de cola, supongo que mis intenciones eran demasiado fijas y al cambiar de planes, los demás debieron notarlo con rapidez. –Zetsu asintió.
-Para cuando el rumor de tu recolección de bestias se esparció por el resto de las naciones, Suna ya había tomado la decisión de contratar a la única organización que podría hacerte frente: Akatsuki. Como siempre te seguí de lejos para que no te dieses por enterado de mi presencia, fue fácil para mí detectar la presencia de Akatsuki y ver con claridad el instante exacto en que Itachi te golpeó con su genjutsu. –Menma soltó un gruñido bestial, enfurecido con el recuerdo.- Cuando empezaron el enfrentamiento, hubo un momento en que me pareció que no estabas dando tu potencia absoluto… Me pareció que estabas distraído, evitabas algo y fue entonces que cometiste el peor error: extraer el biju. Viéndote en aprietos me vi en la lamentable necesidad de llamar a Tobi para que te auxiliase.
-Ya veo… -Tobi miró a su secuaz.
-Por cierto y ahora que lo recuerdo, Zetsu, ¿la encontraste?
-Sí, la pelirosa se encuentra en Konoha. Al parecer se ha hecho pasar por su alterno, aunque por el momento ha salido a Suna junto al Hokage. –Menma alzó la vista.
-¿Chica pelirosa? ¿Hablan de Haruno Sakura?
-¿Con que así se llama, he? Debí pensarlo… Ahora que lo mencionas, dijiste su nombre al despertar, ¿la conoces?
-Sí, es algo así como mi rival… Pero la pregunta que se debe contestar aquí es cómo rayos sabes quién es y qué interés tienen en ella.
Tobi sonrió bajo su máscara, tal vez no fuera mala idea exterminar a esa mocosa lo antes posible con la ayuda de su nuevo títere; estando tan desprotegida y siendo tan inútil, la tal Sakura moriría de una vez por todas y pagaría la estupidez de meterse en su camino y de paso, exterminaría toda a la Konoha de ese mundo que, en sí, podría causarle un gran dolor de cabeza una vez que iniciase la guerra en aquel mundo. Después de todo, la voluntad del fuego seguramente también estaría plegada en cada shinobi del lugar y como era bien sabido, no se iba a arriesgar a que dicha voluntad llegase a colarse en alguno de los recovecos del agrietado corazón de Menma para hacerle cambiar de opinión.
Viéndolo con su sharingan, el joven Namikaze aún no estaba del todo consumido, aquellos recovecos en su corazón eran simple y sencillamente las grietas que permitían que algo de luz se colase dentro de él; eran las memorias, los momentos, todo lo poco de valor que aun mantenía consigo de su antigua vida en la aldea y para que sus planes saliesen como debían ser, era indispensable eliminarlas y evitar a toda costa que Menma pudiera salvarse. Lo mancharía, lo obligaría a elegir por propio deseo la suciedad y acogerla por completo en su ser, ya lo había hecho con alguien igual de consumido como lo era Sasuke, Menma no representaría ninguna dificultad.
-¡Vaya! Al parecer esa chica tiene cierto efecto en ti… Al igual que muchas otras como Itachi, ¿no es así? Dime, Menma, ¿Qué es la aldea para ti? No te culparía si aún sintieses simpatía por ella, después de todo tu origen comienza ahí pero si me preguntas, es una pena que no puedas desprenderte de esos lazos que te atan a tu fragilidad. –Menma le miró peligrosamente.
-¿Qué dices?
-…Tanto poder, tanta magnificencia y tan mal aprovechada por mantener aun sentimientos humanos. ¿Es tan difícil de ver? Hoy fuiste derrotado no solo por subestimar a tus rivales o por actuar imprudentemente, no… Tú perdiste por tu debilidad emocional, aun contienes un corazón bondadoso en ti. Qué noble, que miserable…
El ojiazul oculto su mirada bajo el ligero flequillo de cabello que caía en su cara, apretaba los dientes con furia y sus manos atrapaban las sabanas con brutal fuerza; en su mente comenzaron a proyectarse las imágenes de su niñez, esas que fueron felices y que prontamente, se convirtieron en pesadillas. Intento detenerlas pero era inútil, la tragedia y el dolor que recibió en Konoha estaba saliendo a flote, dominando sus sentidos. El kyuubi comenzó a entender lo que el enmascarado quería y siguió su juego, susurrando con malicia al oído de su jinchuriki. Menma sujetó su cabeza, quería que dejaran de hablar, quería que se detuvieran.
-S-Sal de mi cabeza, estúpido zorro…
-¿Lo ves? Incluso la bestia lo sabe. ¡Reconócelo! En todo este tiempo has ido por todos lados destruyendo pequeñas aldeas a diestra y siniestra, ¡has atacado a las naciones que representan un peligro para Konoha! La misma aldea que, irónicamente, es la única a la que no le has puesto un solo dedo encima desde tu deserción. ¿Seguirás diciendo que no te mantienes leal a Konoha?
-¡Cállate! ¡Eso no es cierto! –Tobi carcajeó.
-¿A no? Se sinceró… Se nota que no has sido capaz de olvidarlos. Seguro en esa aldea te esperan todos los ciudadanos con los brazos abiertos; tus compañeros y tus padres, todos ellos te recibirían con una sonrisa si quisieras volver ¿no es así? Ahora que lo pienso, deben estar muy tristes y decepcionados de ti, o mejor dicho, de lo que terminaste convirtiéndote…
-¡Mentira!
Su estruendoso grito fue acompañado de la explosión de chakra que emergió del Namikaze, la cama quedó destrozada y con cada onda de energía que se esparcía por el recinto, muchas de las paredes, inmobiliario e inclusive las columnas del lugar comenzaron a sufrir grietas y lesiones. Zetsu admiró con una enorme sonrisa la fuerza de la oscuridad que el odio de Menma era capaz de emitir y también, alabó la inteligencia de Tobi para golpear justo en la vulnerabilidad de ese chico. El sharingan registró con gustoso animo como el jinchuriki alzaba el rostro, dejando a la vista un par de ojos rojizos inyectados en odio cual bestia herida y una sombría gesticulación llena de rencor y deseos de venganza.
-¡Ellos no merecen ninguna piedad! ¡¿Qué me esperan con sonrisas, qué están decepcionados y tristes de lo que soy?! ¡No, no tienen derecho, fue su culpa, ellos me convirtieron en lo que soy ahora! ¡Konoha, todos y cada uno de ellos!
" –Sí, es así como fue. Las personas están al asecho, te obligan a caer en la depravación y al final repudian su gran obra. Tú eres su creación, Menma y debes hacerlos pagar… Destierra de ti cada pedazo de sus cálidas mentiras, que no exista el perdón para Konoha o para cualquier otra aldea… Ódialos, humíllalos, ¡llévalos a la mayor de las desesperaciones!–"
-Es cierto, el Kyuubi tiene razón… ¡Los odios, odio este mundo!
-¿Entonces qué es lo que deseas, Menma? ¿Qué harás ahora? –Cuestionó Tobi.
-¡DESTRUIRLOS!
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Sakura se detuvo abruptamente a medio camino mientras giraba su rostro hacia algún punto indefinido para los otros, llamando la atención de su tío y su escolta de Ambu. Sus orbes jade miraban a alguna parte del horizonte, buscando algo que carecía de imagen o familiarización pero que indudablemente hacía mella en su corazón. Riosuke miró a los de Ambu con cierto nerviosismo entre ellos y, tras una larga respiración, se acercó hasta donde reposaba su sobrina.
-¿S-Sucede algo, Saku-chan?
-No, es solo que tuve una extraña sensación… Como un mal presentimiento. Era algo oscuro, me hizo sentir vacía, como si alguien preciado estuviese perdido. Debió ser mi imaginación. –Riosuke sonrió.
-…Continuemos, Konoha aun esta lejos.
La pelirosa volvió a caminar y todos, inclusive el Hokage Provisional, soltaron un suspiro contenido de alivio. Para suerte de Riosuke, Sakura aún no estaba familiarizada con el oscuro chakra de Menma y por ello no había logrado reconocer a plenitud que era precisamente de él de quien provenía esa sensación energética. Caminando cerca de ella, Riosuke fue incapaz de mirarla de reojo con cierta preocupación, el chakra de Menma había llegado hasta ellos pese a la lejanía de su origen y por su temible poder, podía deducir que algo malo estaba por pasar. Debían llegar rápidamente a la aldea y comenzar, no solo la misión para regresar a Saku-chan sana y salva a su mundo, sino también, una contramedida para detener de una vez por todas los jodidos planes del maniático Namikaze.
-Por cierto, Sakura-chan, te lo agradezco. –Ella le miró.
-¿He? ¿Agradecer que, tío?
-Lo que hiciste fue impresionante. Durante la reunión con los consejeros estuve a punto de perder las riendas de la situación hasta que tu apareciste, realmente no me esperaba el verte ahí, frente a todos nosotros y más con tu actitud. Abriste las puertas hablando con autoridad y seguridad que por poco no te reconozco. ¡Eras exactamente como Sakura! De no saber la verdad hubiese caído, absolutamente todos se tragaron el hecho de que eras Sakura-Hime... Fue aterrador pero fabuloso.
-N-No es para tanto, no hice mucho.
-¡¿Pero qué dices?! No solo evitaste que Suna rompiera nuestro convenio sino que también lograste cautivarlos con tus palabras, reforzaste nuestros lazos en la búsqueda de detener a Menma y no conforme con eso, salvaste la vida del Kazekage. ¿Hace cuánto que eres ninja medico?
-Comencé mi entrenamiento a los 12 años bajo la tutela de la mejor medico ninja del mundo y que, además, es Godaime Hokage: Tsunade Shisou. –Riosuke gritó.
-¡E-Eso no me lo esperaba! Pero tiene sentido, ella es mucho más responsable que yo, sin duda tiene buenas habilidades para llegar a ser Hokage… Es tan seria y recta, además de que no se dispone a las irresponsabilidades y evita el alcohol y las apuestas, seguro es una excelente hokage. -Sakura rió de solo imaginar lo que él diría si supiese como era el comportamiento de su sensei; luego se sorprendió cuando su tío acaricio su cabeza.- Has crecido tanto… La verdad estoy sorprendido y muy orgulloso de ti, Saku-chan, eres una chica maravillosa. Además tienes un sentido del deber y un amor por los demás que es de elogiarse. Soy afortunado de haberte podido conocer, mi pequeña sobrina.
Sakura sonrió ampliamente con unas cuantas lágrimas de felicidad corriendo por sus mejillas, en aquel momento se sentía tan dichosa; nunca pensó que alguien pudiese ver sus habilidades de esa forma y ciertamente, tener el reconocimiento de alguien era algo hermoso. Comentarios como ese solo le hacían tener más confianza de lo que haría para ayudar a su equipo y al alternativo también. Riosuke admiró la felicidad que su sobrina era capaz de expresar y deseo, con todo su corazón, que un día pudiese ser capaz de ver a su verdadera sobrina feliz de nuevo.
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Una última ráfaga de chakra fue lanzada, logrando empujar ligeramente hacia atrás no solo al enmascarado y a Zetsu, sino también causando daños en la habitación además de un notable temblor en la montaña en que reposaba su guarida. Su poder era extraordinario, no había comparación alguna con la magnitud de fuerza que Menma poseía una vez que la maldad se apoderaba de su mente y cuerpo. Ese era el ideal al que Sasuke debía haber aspirado, solo una fuerza así sería inamovible, solo así lo dominarían todo... La tranquilidad regreso al cuerpo de Menma quien con toda normalidad comenzó a caminar, pasando en medio de sus acompañantes y se dedicó a encaminarse fuera del recinto, siendo seguido de cerca por los otros dos.
Los sirvientes con que se topaban le miraron con cierto terror y pánico pero ninguno se permitió preguntar con respecto del aumento en el chakra de su amo, él pelinegro avanzaba con una postura recta, cual vanidoso rey que se mostraba ante todos con magnificencia; tras varios minutos de caminata a través de los salones del lugar, Tobi pudo reconocer una amplia estancia donde se podía admirar un trono peculiar al final del mismo. Deteniéndose en el inicio de los escalóneles que daban a dicho asiento, soltó un carraspeo fingido para atraer la atención del silencioso jinchuriki.
-Sería conveniente apresurar la recolección del Hachibi… Nuestros movimientos se verán entorpecidos una vez que Konoha actué, es evidente que Suna se les unirá y aunque las demás aldeas no estén a favor de ellos, se unirán solo para detenerte, incluyendo a Akatsuki. -Observó como el chicho alzaba su azulada capa del asiento, colocándosela rápidamente.- Si tomamos al Hachibi ahora mismo, podremos completar la recolección y el Gedo Masou tendrá al fin la energía que necesita para despertar al Juubi. Con él será imposible que alguna de las 5 naciones se revele y…
-No. He perdido el interés en su caza, no los necesito para terminar con este patético mundo. Dejaremos los bijuu e iremos a destruir Konoha de una vez por todas, no está en discusión.
-Pero…
-Tobi, si no estás de acuerdo con mi plan entonces será mejor que lo digas… Aquel que no está conmigo, está en mi contra. –Sin evitarlo, los ojos azules le impregnaron un terror indescifrable.- Así que analiza lo que decidirás, dependiendo a tu respuesta decidiré que hacer contigo.
Tobi guardo silencio mientras sus manos enguantadas se empuñaban con frustración a la par en que asentía al Namikaze; por ahora sería mejor dejarle hacer lo que quisiera, no quería perder a esta importante carta por no cumplirle sus caprichos. Menma tomó asiento, sujetando a su vez con su mano izquierda lo que era su característica máscara de zorro.
-Si no mal recuerdo, aun no has respondido mi pregunta anterior, Tobi. ¿Qué es lo que buscas con Sakura Haruno?
-Digamos que ella representa una molestia en mi plan. ¿Te preocupa?
-En lo absoluto… Pero admitiré que me es incomprensible porque sería ella una molestia para ti, después de todo no perteneces a nuestra realidad, así que no sé qué es lo que los relaciona…
-Si en verdad quieres saberlo, dejare entonces que lo sepas pero no ahora… Te enteraras una vez lleguemos a Konoha.
Menma se resignó al alzar ligeramente sus hombros, se colocó rápidamente la máscara y se puso en pie, comenzando a descender por las escaleras. Si, ciertamente, no le agradaba la idea de dejar en pausa el despertar del Juubi pero ya se encargaría de que ese mocoso cumpliera sus órdenes; por ahora, no sería mala idea regresar a la idea de exterminar de una vez por todas la entrometida Sakura Haruno y a la Konoha alternativa. Una sonrisa se formó bajo la máscara naranjada de espirales mientras el sharingan se entrecerraba con diversión de por medio.
-…Solo cuando lo veas con tus propios ojos, Menma-kun, lo entenderás todo.
Hola! Dejo a ustedes el capitulo 24, gracias por sus comentarios y por agregar a favoritos u alertas ;) ¿Qué les parece el capitulo de hoy? Poco a poco las cosas se van desenredando y al mismo tiempo, grandes dificultades estan por venir... Tengo una pequeña duda con respecto a los Fic, ¿cual es el fic más largo que han leido? ¿Cuantos capitulos tuvo? ¿Consideran buenas las secuelas? Agradeceria que además de sus comentarios a este capitulo, tambien pudiesen contestar estas pequeñas preguntas :3 Nuevamente agradesco de todo corazón su apoyo y bueno, nos veremos en la siguiente publicación. ¡Linda semana para ustedes!
