Road to Ninja

Capítulo 26: Reencuentro.

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-¡Lo estás haciendo bien, Naruto, continua!

El rubio gruñía mientras apretaba los dientes con fuerza y sudaba a mares, intentando consumar la mayor técnica: la bijuu dama. No había intentado algo como eso nunca y la idea técnica del Rasengan era algo a su favor, sin embargo, unir los dos tipos de chakra era simplemente más difícil de lo que imaginó en un principio. En sus manos cubiertas por el chakra recién acoplado a su propio chakra y al cual ya podía manipular, fue acumulando la masa de energía en una figura circular; sin embargo y algunos minutos en los que tanto él como Killer Bee creyeron dominar la técnica perfectamente, la esfera reventó y sumó un nuevo fracaso en los intentos de Naruto.

-¡Demonios, es tan difícil, dattebayo!

-¡No debes preocuparte, ponte a relajarte, seguro en unos instantes, la dominas como una amante! –Canturreó Bee.

-¡Tienes razón, viejo cantor, oh yeah!

-Uhg…Chico, lo tuyo no rima.

-¡¿Y me lo dices tú?! ¡C-Cállate!

El jinchuriki del Hachibi rio entre dientes, observando al Uzumaki sentarse en el suelo abruptamente mientras soltaba ofensivos siseos hacia su persona y a la criatura que él mismo llevaba en su interior. No lo diría en voz alta pero estaba sorprendido de lo rápido que Naruto pudo controlar y usar el chakra que obtuvo tras su batalla contra el Kyuubi; él sabía que la pelea era una cosa un tanto difícil pero que el problema venía en cuestión a cómo manipularlo y Naruto lo había logrado sin siquiera requerir de alguna instrucción de su parte. Ahora sabía que no se equivocó al tenderle su amistad a ese chico irritante, algo en él transmitía tanta confianza, era como ver una luz de esperanza brillando firmemente en medio de la oscuridad del mundo.

-…Una luz que nos guiará al futuro.

-¿He? ¿Dices algo, Viejo Bee?

-No, nada. –Naruto volcó su mirada al suelo.

-¿Sabes, viejo? Tal vez no está funcionando porque mi mente esta desconcentrada. Yo… Estoy preocupado. ¿Crees que Yamato Taichou este…?

-No lo sé, chico. La verdad es que con las situaciones actuales todo es posible.

Naruto asintió apretando las mandíbulas con un gesto desmotivado, esta guerra y odio estaba llevándose a muchos de sus amigos, personas a las que considera importantes y si continuaba, terminaría por llevarse a todo el mundo; frunció el ceño y alzó la vista que destelló fiereza, no importaba cuanto le costase, daría inclusive su vida de ser necesario para detener el odio que Tobi planeaba desatar, lo juraba por sus amigos, por sus padres pero por sobre todo, por su nombre y la fe que todos depositaban en él. Bee le miró, repitiéndose que a pesar de que el chico frente a él era casi un niño, estaba demostrando como debía comportarse un hombre adulto en semejantes circunstancias; luego de ello, Bee condujo su mirada a la lejanía y juntó las cejas con inconformidad, viendo el ligero destello de lo que sería una capa de chakra.

-Sea como sea, chico, ¿te has dado cuenta?

-Si… Estamos aprisionados, pero ¿Por qué? ¿Por qué no dejarnos salir? Tarde o temprano tienen que hacerlo, después de todo ambos seremos necesarios para la batalla. –Bee bufó, sarcástico.

-¿Tú lo crees así?

Sus orbes azules le miraron de reojo y negó sucesivamente, ambos sabían que ya era muy tarde para pretender creer que esa barrera era para protegerlos en lugar de mantenerlos encerrados en aquella remota isla; absolutamente algo andaba mal y saber que Tsunade no le ha llamado para asistir a la guerra indicaba que su peor temor se hizo realidad: La alianza estaba excluyéndolos de la batalla y les habían mandado a ese lugar con la aparente "misión" de entrenarse cuando la verdad era impedirles acudir a la pelea. Suspiró, negando rápidamente con la cabeza, ellos no harían algo así y debía confiar en que sería convocado a la batalla. Solo tenía que esperar, nada más que eso. Otro suspiró y Naruto volvió a su modo Kyuubi.

-¡Vamos a intentarlo de nuevo, viejo Bee!

-¡Qué así sea, dattebayo~!

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Sasuke descubrió su rostro, observando la estancia en silencio, un tanto repugnado del húmedo aroma y de la misma estructura en si misma; Sai sintió un fuerte escalofrió, hacia demasiado tiempo que no volvía a la cueva que le privó de la luz del sol durante muchos años. Luego de un breve recorrido, el grupo llego a una de las habitaciones donde, según Sai, Danzou tenía acostumbrado pasar el día mientras repasaba y analizaba documentos sobre los encargos que haría a sus secuaces. Sakura se giró al resto una vez se detuvieron para dar indicaciones.

-Bien, por ahora debo pedirles que me dejen a solas con Sasuke. Por lo que pude ver aún queda algo de armamento aquí, posiblemente alguien venga por ellas y quisiera que ustedes impidieran eso. Si alguien viese a Sasuke, posiblemente armaría un alboroto y no necesitamos eso en estos instantes. –Kakashi suspiró.

-Entiendo, Sai, Ino-chan y yo nos ocuparemos de sacarlo fuera de aquí y a su vez, aseguraremos que nadie entre durante la sesión.

-Confió en ello, sensei.

-Una vez que terminemos, regresaremos a ver qué tal van las cosas. Nos veremos luego, chicos…

Luego de eso, dejaron en aquella sala únicamente a los dos miembros originarles del team 7 quienes se miraron brevemente por el rabillo de sus ojos, concordando silenciosamente que era tiempo de terminar con aque tratado que comenzó la noche en que Sakura visito su celda; fuera de la guarida subterránea, Ino se acercó un poco a Kakashi quien cargaba algunas cajas llenas de Kunai y otras herramientas de la misma índole.

-¿Cree que es seguro dejarla sola con… él?

-Sé que te preocupas pero todo irá bien, Ino-chan. En cierta parte no puedo negar que también me tiene con un poco de angustia dejarlos pero Sakura puede controlar la situación. –Sai suspiró.

-De cualquier modo, apresurémonos y volvamos allá. No me agrada dejar a la fea con ese bastardo…

Mientras esto sucedía, Sakura yacía sobre el suelo con el pergamino que custodiaba Sasuke extendido sobre el mismo; un par de sellos y el cuerpo de Itachi se hizo presente ante los ojos de ambos. Con maestría, la joven comenzó a trazar letras con tinta negra, conectando al inerte Uchiha con su propia posición. Sasuke por su parte guardaba silencio y miraba sin perder detalle de los movimientos de la pelirosa con notable ansiedad de por medio, expectante, a la espera de que Sakura le mostrase su capacidad para cumplir sus exigencias. Al terminar, Sakura se puso en pie y cerró sus orbes, preparándose para lo que vendría y al abrirlos, miró a Sasuke.

-Antes de comenzar, debo darte una explicación de lo que pasara.

-¡Tsk! No es necesario, sé muy bien cómo funciona el Edo Tensei. –Ella gruñó.

-No lo dudo pero esto será un tanto diferente.

-¿Qué quieres decir?

-…Digamos que todo transcurre como se supone debe ser en el Edo Tensei, convocaré el alma de tu hermano pero no usare un sacrificio, en su lugar, introduciré su alma de regreso a su cuerpo. Por tanto y al modificar la estructura del jutsu, será imprescindible que yo me mantenga en constante contacto con el alma de Itachi a través de mi chakra con lo que evitaremos que el alma se drene del cuerpo. -Sasuke frunció el ceño. Ella sonrió de medio lado.-…Debes saber también que no sellaré el alma en su cuerpo original hasta que termines tus asuntos con Itachi… Es demasiado evidente que tienes muchas dudas, así que te daré el mayor tiempo posible para que hables con él antes de que se agote mi energía.

Ambos condujeron de nueva cuenta su mirada al Uchiha mayor con solemnidad: El hermano, con arrepentimiento, dolor y anhelo; la princesa, con nostalgia y cierto cariño. Sakura realizó una mueca, sintiéndose repentinamente triste con la situación de Sasuke.

-…Debe ser difícil para ti lidiar con todo esto. ¿No? Me he convencido a mí misma de que si yo estuviese en tu lugar jamás haría las estupideces que tú has hecho, me convencí de que no terminaría como tú… Pero ahora cuando pienso en ello… Sé que mentí.

-¿Qué puedes saber tú sobre cosas como estas? Tú no sabes nada, no sabes lo que es el dolor y perder todo lo que considerabas importante.

-Tal vez parece que no pero lo he hecho… Veo el mundo desde tu perspectiva y te entiendo, se lo que es ser traicionado, lo que es estar solo… Entiendo lo que es odiar y también comprendo cómo debió sentirse tu hermano y es precisamente por eso que la elección de si Itachi vuelve a la vida no la tendrás tú, sino él.

-¿Significa que aun si yo lo deseo no puedes devolvérmelo? –Refutó con furia.

-Así es, ¿Qué harías si yo accediera? ¿Obligarías a tu hermano a quedarse solo para satisfacerte, aun si fuese contra su voluntad? ¿Serías capaz de atarlo a la vida contra su propio deseo? -Esta vez, él no pudo formular una respuesta.-…Si después de que conversen Itachi decide no regresar a nuestro plano, dejare que se vaya nuevamente. Me atendré a cualquiera que sea tu reprimenda por romper el tratado. Aunque, si en cambio decide aceptar la propuesta, entonces será todo tuyo.

Sasuke asintió con cierta reticencia y sin esperar algo más, Sakura centró totalmente su atención, dejando que su chakra comenzase a acumularse gracias a su perfecto control del mismo para después liberarlo con una secuencia de sellos que, al final, alteraron al original. El Edo Tensei comenzó invocando el alma que yacía desde hace algún tiempo en el inframundo y lo trajo a la tierra de regreso al cuerpo; la sala se llenó de una luz que les cegó y al cabo de unos minutos, Sasuke abrió sus orbes y miró con sus ojos llenos de nostalgia a la persona que se mantenía de pie al otro lado de la estancia. El otro miró su cuerpo y luego alzó la vista, encontrándose con ambos jóvenes pero manteniendo fijos sus ojos sobre aquel al que alguna vez llamaría hermano menor.

-¿S-Sasuke, eres tú?

-…Bienvenido, Nii-san…

Frente a frente, la reunión de los hermanos Uchiha había comenzado. Itachi unió las cejas en un gesto de confusión absoluta sin despegar la vista de su hermano menor.

-¿Cómo es que estoy aquí? Se supone que estaba…

-Muerto, si, de hecho aún lo estas… Aunque como puedes ver, tu presencia aquí es gracias a un jutsu prohibido. Seguro lo conoces. -Itachi miró a la chica que le hablaba.

-Edo Tensei no Jutsu, ¿he? Ya veo… ¿Quién es ella, Sasuke?

-Hn, ¿Qué importa?

-¡Pero que grosero! Tengo un nombre, ¿sabes? Es Sakura, ¿recuerdas? No me dieron nombre para ser literalmente excluida de ese modo como si no tuviese relevancia. –Itachi parpadeó.

-Haruno Sakura, ¿he? La niña que siempre estuvo tras Sasuke y que formó equipo junto a él e Uzumaki Naruto. ¿No es así?

-Ohm… Algo por el estilo.

Itachi fijó su mirada sobre ella nuevamente con cierta cautela de por medio y Sakura se tensó sutilmente cuando el Mangekyo Sharingan comenzó a colorear los orbes del ex Akatsuki; sintió que su entorno comenzaba a desaparecer o mejor dicho, sentía que alguien estaba intentando entrar en su mente. Intento moverse y cerrar sus ojos pero no pudo, su mente comenzó a reproducir algunos eventos de su vida y supo que aquello era efecto del Sharingan. Entró en pánico, aquello no debía pasar. No fue hasta que Sasuke se interpuso en su visión que Sakura sintió que todo volvía a la normalidad y se encontró a si misma sudando a mares mientras respiraba con notable agitación pero para su suerte, sus manos se mantenían firmes en el sello que mantenía aun en funcionamiento el Edo Tensei. Sasuke e Itachi se miraban, ambos con los orbes inyectados en el rojo sangre de su técnica ocular hereditaria.

-No vuelvas a hacerlo, Itachi.

-¿La proteges? Eso es extraño viniendo de ti. Sin embargo, ¿eres consciente de que ella no es quien dice ser? -El otro frunció el ceño.

-¿Qué quieres decir?

-Tal parece que aun eres incapaz de ver la realidad pero no importa realmente, despreocúpate, no intentaba hacerle daño… Tal vez no me familiaricé con tus compañeros de equipo, Sasuke, pero soy bueno en detectar mentiras y supe desde que la vi que ella no era quien decía ser. –Comentó desvaneciendo el Sharingan de sus orbes y mirando ahora a Sakura.- Creo que han sido dos o tres veces las que te he visto y créeme, reconocería tu chakra y tus ojos a donde fueras, eres una peculiaridad ¿sabes? Sin embargo siento que tu chakra no rebosa de luz… Es pertúrbate y frio, tu ojos que parecían ventanas ante otros, ahora se muestran como muros que restringen el paso a un mundo para que no sepan nada de ti.

Sasuke no pronuncio palabra alguna, cayendo en cuenta de que Itachi no mentía pero no sabía hasta qué punto todo lo que mencionaba era verdad. Todo indicaba exactamente lo mismo. De reojo miró a sus espaldas: la pelirosa tenía un gesto nervioso y preocupado, no había duda, algo estaba pasando y era realmente serio. ¿Quién era ella sino era Sakura? Pero si no era su molesta ex compañera, ¿Cómo diablos era que su chakra era idéntico? Su imagen era distinta pero no dejaba de ser como la Sakura que él conocía, ¿era todo un engaño planeado para atraparle, qué demonios ocultaba todo ese embrollo respecto a Sakura? Un recuerdo reciente apareció en su mente.

"Tú eres nuestra base, Sasuke y si no eres capaz de lograrlo, todo acabara. Todos, incluyéndome, confiamos plenamente en que no nos defraudaras… Tenlo en mente."

Ciertamente tenía muchas dudas con respecto a esa chica, habían muchas incógnitas que no tenían respuestas y que, sin duda, él deseaba saber para entender porque se sentía tan repentinamente conectado con ella. Sus cambios y sus acercamientos le confundían, lo que Sakura le mostró en esos pocos días eran una parte de ella que no conoció nunca. Algo en ello le hacía sentir aliviado, Sakura le brindaba una forma de redención que antes siempre le reitero pero que él pretendió ignorar. ¿Cómo creer que la mujer tras suyo no era Sakura, si estaba demostrándole que seguía teniendo fe en él? ¿Cómo creerlo, si estaba intentando sanar sus heridas por medio de la retribución? No entendía que debía creer y que no. Suspiró largamente y volvió nuevamente la vista al frente con un extraño brillo en sus ojos oscuros que impresiono ligeramente a Itachi.

-Hn, puede que lo que dices sea cierto pero no me importa. Ante mis ojos y los de los demás, ella no es otra que Sakura Haruno.

A sus espaldas, Sakura dio un sutil respingo de impresión ante sus palabras. Itachi negó divertidamente ante la situación.

-Entiendo, no volveré a hacerlo. De igual forma y como ya dije, deberían dejar de preocuparse, especialmente tú, Haruno. No voy a delatarte. Estoy muerto y las cosas terrenales ya no son mi campo.

-E-Eso sería un alivio pero aun debo seguir alerta, puede que no por mucho tiempo te mantengas en ese estado. –Itachi ladeó el rostro.

-No entiendo el porqué. La única amenaza aquí eres tú, niña, manipulando este jutsu que mantiene a los vivos sobre la tierra… Es sospechoso.

-Créeme, jamás haría algo contra la aldea, si eso es lo que te preocupa. De hecho, estoy haciendo todo esto precisamente para protegerla de tu estúpido hermano menor… ¿A que no apuestas porque?

-Me lo imagino… No necesito recibir informes de algo que es evidente a simple vista. Al parecer ni con mi muerte he logrado encaminarte por el sendero correcto, ¿no es así, Sasuke? –El menor entrecerró los ojos.

-Se la verdad, Itachi. Se toda la verdad… Tobi me lo dijo después de haberte… asesinado. Me contó sobre tu carga, del cómo sobrellevaste el peso de la culpa y la responsabilidad tras encargarte de asesinar a nuestro clan… A nuestros padres, para proteger la aldea que te persiguió como un animal.

Itachi unió las cejas con un gesto de clara tristeza al observar como su hermano menor apretaba fuertemente las mandíbulas y los puños, en una muestra de dolor y frustración que intentaba contener; por otra parte, Sakura no pudo evitar sentir un pinchazo en su corazón, jamás creyó escuchar aquel miserable tono de voz en el Uchiha. Alzando la vista y observando fijamente su espalda, Sakura no podía imaginar cuanto dolor pudo haber llevado a cuestas todo este tiempo y sintió afinidad con él, porque al igual que ella, había andado por su propio camino buscando justicia aunque no fuese la forma correcta, desligándose de lazos para no sufrir, para no perder más cosas que pudiesen serle importantes. Sasuke inhalo aire fuertemente, conteniéndose sin mucho éxito.

-No sabes cómo te odie por eso, te aborrecí por no habérmelo dicho… Pero los odie a ellos más por obligarte a hacerlo, Konoha te condenó. ¡Por eso he decidido destruir Konoha!

-Las personas viven bajo sus propias impresiones… Si es así como piensas, puede que tu realidad sea una ilusión y que mi realidad sea la verdad que nunca tomaste en cuenta. –Sasuke respingó, sin comprenderle.- Dime, ¿te pusiste alguna vez a pensar en que fue lo que yo quería en ese momento? ¿Pensaste si me vi dispuesto o si en verdad me obligaron? ¿No me crees capas de sacrificar la vida de nuestro clan por preferir la sobrevivencia de Konoha?

-¡No digas estupideces! El consejo, Danzou, todos ellos te obligaron a hacerlo. ¡Ya no estoy en una ilusión! –Itachi negó.

-Te equivocas, aun no ves con claridad… Has cambiado.

-¡No! ¡Tú fuiste quien me cambio! Aquel día debí haber muerto… ¡Debiste matarme junto a nuestros padres! Pero tú… -Cerró sus ojos con fuerza, molesto.- ¿Por qué yo? Si lo hubiese sabido antes… ¡No quería nada de esto! ¿Por qué a mí, Itachi? ¡¿Por qué tuve que quedar solo yo?!

-No sabias nada de lo que sucedía, eras solo un niño y mi elección de ser el antagonista fue la correcta, pero me equivoque al pensar que era mejor utilizar ese odio que crecería dentro de ti para expiarme. Fracase… Tal vez tengas razón, he sido yo quien te ha corrompido, porque al darte ese odio provoque que te convirtieses en un criminal que intenta destruir lo que alguna vez protegí. Realmente… Deseaba que siguieras por el camino correcto.

A sus espaldas, Sakura no pudo evitar mirarles con algo similar a la tristeza, sus orbes reflejaban la melancolía de ese momento en que era testigo de fuertes testimonios y acusaciones de dos personas que se vieron envueltos en un círculo interminable de mentiras. Itachi cerró brevemente sus ojos con un notable gesto de defraudación, luego de ello los abrió nuevamente, mirando a su hermano con profunda seriedad.

-Desde que morí, has recorrido un camino equivocado, uno distinto al que intente inducirte a través de mis mentiras.

-¿Y tú pretendías… que recorriera ese camino sin saber nada? ¡Yo no deseaba ese camino, maldita sea!

-Sí, tienes razón, eres el único que debería elegir su camino. ¿Qué es en sí mismo lo que quieres que te diga? ¿Para qué me han llamado? -Sasuke cerró los ojos.

-Konoha hizo un trato conmigo, si les ayudo a detener la guerra que Tobi planea, ellos me darán la cabeza de cada uno de los culpables de la masacre del clan, además de… traerte de regreso.

-Eso es imposible.

-Sakura asegura que no es así. –Itachi condujo su mirada a ella.

-…Este Edo Tensei es diferente al tradicional. El jutsu original está compuesto por cuatro sellos pero yo agrego uno más y este hace una apertura en la invocación al grado de no requerir un sacrificio, lo cual permite que tu alma se introduzca y permanezca dentro de un cuerpo siempre y cuando exista una conexión energética entre ellos. No demos muchos rodeos con la explicación, el punto final es que Konoha te agradece enteramente todo lo que has hecho y aparte de todo lo que se le ha ofrecido a Sasuke, deseamos proponerte que te quedes en nuestro plano. –Itachi pretendió refutar, pero ella no se lo permitió.- Mi jutsu puede mantenerte con vida, puedo traerte de regreso. Si aceptas vivirías una vida normal en la aldea y junto a tu hermano. Como ya dije, el apellido Uchiha quedará limpio, tendrán la adecuada retribución y tú vivirás en paz al igual que Sasuke. Si aceptas sellaré tu alma a tu cuerpo a través de mi chakra y el de Sasuke usando un talismán, necesitaremos algunas sesiones periódicas para que el chakra del mismo se mantenga vigente pero no será nada que te impida ser normal.

-Ya veo, no suena mal… ¿Quién ha sido la persona que ha pensado en esto? ¿El hokage acaso…?

-Lo hice yo. Yo propuse esta iniciativa por cuenta propia a la Hokage, quien me ha dado toda la confianza de su parte para lograr que este convenio con tu hermano se lleve a cabo exitosamente.

-Así que más que por retribución a mí o a mi clan, lo hacen por él. ¿Qué interés tienen en Sasuke? Si se trata solo de mantenerlo de su lado durante la batalla, bien pudieron usar otros medios como un genjutsu o manipulación por lavado de cerebro. –Sakura bufó, burlonamente.

-¡Vamos! Ambos sabemos que eso no funcionaria teniendo en cuenta ese jodido Sharingan de ustedes los Uchiha.

-Hmp, tienes razón. Sin embargo, aún no termino de comprender porque haces tanto por alguien que, aun ahora y en este instante, sigue deseando destruirlos.

Sasuke entrecerró sus orbes entorno a su hermano, quien parecía tener en mente manchar la hasta ahora buena imagen que tenía con Sakura, manchando sus intenciones. Aunque la verdad, él único que se había expuesto a ser tachado de aquella manera era precisamente el mismo, después de todo, no se iba a poner a negar que no deseaba destruir la aldea pese a ser testigo de que Sakura estaba cumpliendo con su palabra. Y bueno, la amenaza era latente. Itachi tenía razón en desear abrirle la mente a esa chica para darse cuenta de que posiblemente lo que estaba haciendo no causaría ningún cambio en su ideología vengativa. Era simple, su hermano intentaba cambiar el tema, confundirla y detener todo lo que estaba sucediendo y convencerla que lo mejor era dejarlo todo por la paz pues Itachi estaba cansado, él mismo estaba cansado.

Ambos estaban cansados de intentar avanzar fuera de la oscuridad.

-¿No es absurdo tomarse tantas molestias por nosotros que somos traidores a la nación? Sería mejor para ustedes dejar esto por la paz, incluso ahora, mi hermano sigue con la idea de matarlos y eso significa que lo que yo elija no será de relevancia. Sé que Konoha es tan importante para ti como lo es para mí, pero es excesivo arriesgar tanto. ¿Para qué hacer todo esto? ¿Por qué?

-No sé si seas el más adecuado para decir eso, Itachi. –Él ignoró el comentario.

-¿Por qué, Haruno Sakura? ¿Por qué estas ocupándote de este asunto, en lugar de buscarle solución a tus problemas? ¿Qué es lo que te impulsa a arriesgarte así? Responde con la verdad.

Por otra parte y ajenos a los pensamientos de Sasuke, tanto la pelirosa como Itachi se miraban fijamente sin siquiera parpadear en medio del silencio. Los orbes jade se entrecerraron un poco, observando el sello que formaban sus manos mientras se encerraba en un cuestionamiento interno a partir de las preguntas de Itachi. Él tenía razón, ¿Por qué hacía aquello, que ganaba o que le impulsaba a llegar a esas situaciones que solo le apartaban de su propio objetivo? Si lo pensaba con detenimiento, hasta ese momento había pensado que lo hacía por Naruto y su deseo de ver al equipo unido; creyó que solo se trataba de velar por la seguridad de la aldea y por presentar tributo a Itachi, un héroe anónimo… Se equivocó al pensar que no tenía nada que ver con sus propios sentimientos. Alzó la mirada a ellos, enfocándola solamente en Sasuke y con quien sentía una conexión única: en su dolor, en su anhelo de venganza, en su soledad y en su pasado, todo en él terminaba por mostrarle un mejor panorama de sí misma. En su mundo pocas veces se puso a pensar cómo sería ver la otra cara de su bobo compañero de equipo, el play boy de la aldea, aquel que sonreía, era jovial y galante; uno que nunca mostraba habilidades natas importantes, que era despreocupado pero nunca se mostraba con pesares, que le coqueteaba y afirmaba amarla… Él le era indiferente porque ella lo había querido así pero nunca se tomó el tiempo de ver su verdadera cara. Si lo hubiese hecho, tal vez… Ambos no hubiesen terminado de aquel modo, ambos podrían haber logrado arreglar todo.

Siempre creyó estar sola, pensando que todos eran felices mientras ella sufría la soledad pero no era así; Sasuke Uchiha, su compañero e inclusive el alternativo, no eran más que el vivo reflejo de que allá afuera alguien le comprendía, que al menos no era la única en sufrir. El error no era darse cuenta de ello, sino hacerlo hasta ese momento donde para empezar no estaba en su propio mundo y cuando ya había pasado demasiado tiempo cometiendo error tras error como para arreglarlo todo. Los recuerdos de su pasado, en el momento en que creyó ver un poco de esperanza en medio de la oscuridad vinieron a ella, sumergiéndola en las palabras, en las caricias y en cada traición… Pero más significativamente en sus propias promesas, esas que se negaba a aceptar, esas que no tenían sentido luego de tantos fallos pero que estaban ahí, vivas, como el firme recordatorio de algo que era innegable y que no moriría por más que ella intentase darle fin a aquellos lazos con él. No era por Naruto, ni por nadie, todo era por él; siempre fue así y lo guardaría del resto, lo negaría frente al mundo y ante sí misma para no sufrir, aunque podía permitirse decir una cosa para responder a las dudas de Itachi. Fue en ese instante en que ambos hermanos no pudieron ocultar la maravilla reflejada en sus ojos, al contemplar la bella gesticulación gentil y aquella ligera pero tierna sonrisa que ella les dedicaba.

-Lo hago porque aun así, aun con todo lo que paso, Sasuke sigue siendo…

El momento fue cortado bruscamente ante la aparición repentina de un chakra ajeno, haciendo que Sakura soltara un quejido y su boca expulsara algo de sangre al mismo tiempo en que Itachi se exaltaba y sujetaba su cabeza, adolorido de algún modo; Sasuke los miró a ambos, sorprendido de lo que estaba pasando; sus sentidos indicaban que algo intentaba intervenir entre la conexión de chakra que la pelirosa mantenía con su hermano y por alguna jodida razón, ese chakra le era un tanto familiar. Itachi volvió a quejarse, viendo sucesivamente como su cuerpo comenzaba a irradiar luz y su alma intentaba desprenderse del mismo; Sasuke ayudó a su hermano a mantenerse en pie, cerró sus ojos al sentir con mayor claridad aquel invasor y luego los abrió, alzando la mirada al techo con impresión al reconocer a quien pertenecía dicho chakra.

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-¡Vaya, vaya! Esto sí que es una sorpresa.

Kabuto relamió sus labios con cierto enojo de por medio, bien disfrazado en la impresión y diversión de la situación que tenía frente a él. Hasta hace poco que la guerra estaba por comenzar y él ya estaba comenzando a movilizar sus tropas para enfrentarse a la alianza; comenzó a invocar a cada una de las almas de los guerreros más mortíferos de la historia ninja y cuando llego a uno en particular, se topó con la novedad de que algo o alguien evitaba que su extracción del inframundo se viese cumplida. Canalizó su chakra con fuerza, no iba a permitirse perder el alma de una pieza tan importante en su juego como lo era Itachi Uchiha.

-No importa, sea lo que sea que se esté interponiendo entre Itachi y yo, no lograra detenerme, no cuando ahora tengo tanto poder. Sin embargo y al parecer, no va a ser tan fácil deshacerme de las molestias.

Sonrió e intensificó la fuerza de invocación en el jutsu mientras miraba las piedrecillas repartidas en torno a un mapa de la zona de batalla. Fuese como fuese, se haría con la posesión del mayor de los Uchiha y así, tendrían un arma infalible contra la alianza shinobi. Después de todo, aquel hombre era un genio de la capacidad de un Hokage. ¿Cómo de divertido sería ver la reacción de Sasuke al verle con vida? ¿Qué estaría dispuesto a entregar por hablarle por lo menos unos segundos? Una vez tuviera el alma de Itachi, tendría a Sasuke justo donde quería: En la palma de su mano.


Hola a todos! Aquí les dejo el capítulo 26, ¿que les parece? La cosa cada vez se pone más fea ¿no creen? Gracias a todos los que apoyan la historia con sus review, que como siempre son la fuente de inspiración para esta puberta escritora :3 También gracias a los que agregaron a alertas o favoritos ;) Por ultimo les deseo un lindo día y recuerden: Si tienen alguna queja, sugerencia, opinion o simplemente un comentarios que aportar, dejen un review :D