Road to Ninja

Capítulo 30: Secreto al descubierto.

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-Ya veo… Así que algo así existe en nuestro mundo. –Sakura asintió.

-¿Qué debemos hacer, Tsunade-sama?

-No lo sé, Kakashi, es muy urgente atender este caso, después de todo no sabemos que complicaciones pueda tener el mantener a ambas Sakura fuera de sus mundos e interfiriendo en el otro. –Comentó, sentándose en el catre de la carpa donde el trio había entrado.- Pero la guerra está aquí, no puedo descuidarme de este asunto pero tampoco del tuyo, Sakura. Necesitamos encontrar una forma…

-¿Por qué no nos deja esto a nosotros, Tsunade-sama? Usted manténgase enfocada únicamente en la guerra, yo me encargare de este asunto.

-¿Qué propones, Kakashi?

-Verá, mientras ustedes prosiguen con la guerra, Sakura y yo partiremos donde se supone que se encuentra ese templo en… ¿Dónde dijiste que estaba? –Sakura rodó los ojos.

-¿Cuántas veces tendré que repetirlo? ¡Tsk, demonios! Ese templo y esa estúpida sacerdotisa viven en la tierra de Ise.

-¿Ise? Es una aldea cercana al lugar donde Anko y su equipo estuvo tras localizar el chakra de Kabuto antes de ser capturada.

-En términos prácticos, en medio de la zona determinada para el combate. –Tsunade frunció el ceño ante la información.

-Fuera de eso, creo que podemos seguir con la pelea y con esta búsqueda de la sacerdotisa. Mientras estemos en curso hacia Ise, Sakura y yo al parecer estaremos en el mismo escuadrón, así que no habrá tanto problema… Pelearemos en el frente mientras avancemos hacia allá, después, nos separaremos. Ella ira a Ise y seguirá con su propio protocolo para regresar a casa antes de que la guerra empeore.

-No suena tan mal, sensei. Me agrada, hagámoslo. –Tsunade suspiró.

-Bien, pero antes debo pensarlo con detenimiento, así que esperen hasta mañana ¿de acuerdo? De cualquier modo, en este momento debo atender el asunto de Sasuke, los kages deben estar esperándome para aclarar su situación... Por cierto, ¿estará bien? No es muy sociable y con lo de hace poco, seguramente estará algo… nervioso. Tal vez sea difícil tratar con el luego de esto.

-No se preocupe, Tsunade-sama, él sigue siendo un Uchiha y créame, no se permitirá mostrar un perfil bajo ante nadie, aun si son los mismísimos kages.

-Eso espero, Kakashi… Ahora, sería mejor que descansen. Ya ha caído la noche, esta será la última ocasión de descanso que tendremos antes de la pelea, aprovéchenla.

Tsunade salió de la tienda con pasos firmes, observando que a su alrededor todo volvía a la normalidad, existiendo varios grupos de shinobi reunidos alrededor de fogatas preparadas para poder comer. Avanzó unos pasos al frente pero se detuvo, mirando el suelo con rapidez, por uno momento le pareció escuchar algo; sin encontrar explicación alzó sus hombros, restándole importancia y se marchó rumbo a reunirse con los Kages. A sus espaldas y oculta perfectamente entre la arena, una diminuta serpiente violeta se movió, arrastrándose con notable sigilo hasta introducirse en la tienda donde Sakura y Kakashi se encontraban.

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Uchiha Sasuke se mantenía en silencio siendo custodiado por los lideres shinobi de las naciones a la espera de la rubia hokage de Konoha; sus labios esbozaron una sonrisa de autosuficiencia, sintiendo la diminuta porción de chakra de su invocación justo en el lugar donde quería, definitivamente tuvo suerte de que nadie se percatase de que logro hacer esa invocación antes de que sellaran su chakra nuevamente. Entrecerró sus ojos, planeaba usar esa serpiente para escapar si se diese el caso pero por ahora y dado por sentado que nadie estaba en su contra, sería la perfecta espía. En ese instante, Tsunade se abrió paso al interior de la tienda.

-Disculpen la demora… -Mizukage resopló.

-Una disculpa no hará que tu retraso sea menos evidente, Tsunade-Hime, ¿Qué es lo que te ha hecho tardar tanto?

-Digamos que tenía otros asuntos que atender, nada de relevancia en este asunto.

-Dudo que realmente se tratase de algo irrelevante si nos ha hecho esperar por ti, Hokage. –Mencionó el Raikage, impaciente.- Como sea, apresurémonos y dejemos las cosas sentadas de una vez por todas.

Sasuke soltó uno de sus típicos monosílabos mientras se erguía con autosuficiencia sobre el catre en que reposaba, indispuesto a mostrarse menos desafiante o intimidante ante ese grupo de personas que ante su fiera mirada, no pudieron evitar maldecir la jodida arrogancia típica de los Uchiha; en su pensamiento, Sasuke concordaba –para su disgusto– con el Raikage, era tiempo de darle solución a todo ese enredo.

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Entre la oscuridad y la ligera luz que transmitía aquella vela, los ojos amarillentos de la serpiente observaron a sus dos presas: Kakashi y Sakura, sentados a una distancia prudencial estando ella sentada sobre la orilla del catre y él parado cerca de la entrada a la tienda. El silencio era mutuo pero tranquilizador mientras ambos analizaban la propuesta anteriormente hecha por el sensei del equipo. Sakura suspiró y una sonrisilla se escapó de sus labios, llamando la atención del mayor. Ella le miró con un gesto burlesco y malévolo de por medio.

-¿Lo viste? La cara de gato miedoso que Sasuke tenía cuando todos comenzaron a acercársele con amabilidad… ¡F-Fue tan gracioso! –Ambos comenzaron a reír.

-¡Ni que lo digas! Estuve a nada de soltar mi risa de no ser porque en ese momento me llamaron ustedes dos. Ah…. Sinceramente ha valido la pena vivir esperando por este momento, ser capaz de ver algo más en su cara que simple seriedad es todo un manjar.

-Eso puede malinterpretarse, Kakashi-sensei, pero evitare hacer comentarios sobre tu inclinación sexual con tu alumno favorito solo porque no quiero arruinar el momento.

-Vaya, ¿se supone que es aquí donde debo decir gracias? Por cierto, ¿Cuánto tiempo más planeas estar en ese estado? No me molesta la vista, pero tal vez me ponga celoso de la atención que tu poca ropa pueda atraer del resto. –Ella bufó.

-Más tarde, sensei, me encanta ser el centro de atención.

Kakashi rió mientras Sakura únicamente sonreía y fijaba la vista en el suelo bajo sus pies, como muchas otras veces desde que llego a ese mundo, se encontró preguntándose porque demonios había roto su propia iniciativa de no involucrarse con las personas de ese mundo y más aún, por intentar resolver esos asuntos dejando de lado su situación. Volver era indispensable para ella, en tiempos como aquellos, su presencia en su aldea era necesaria para asegurar un bienestar y ciertamente, le preocupaba lo que pudiera pasarle a su alternativo yo si el mal que la sacerdotisa profetizo estaba empezando a hacerse presente; sin embargo, le era imposible enfocarse en sus propios problemas cuando aquellas personas lidiaban con situaciones tan difíciles, aun si no eran sus compañeros reales, algo seguía atándola a ellos de algún modo u otro y eso, sin duda, la hacía sentirse parte de todo lo que tuviese que ver en sus vidas.

Frunció el ceño, reprimiendo el impulso de mover su cabeza de un lado a otro de manera negativa y en su lugar, prefirió por fulminar con su mirada la arena bajo sus pies como si se tratase de uno de los criminales a los que tanto presiono para sacarles información durante alguna misión. ¿Qué era lo que ese universo y esas personas estaban haciendo con ella? No solo con sus actitudes, sino también con sus pensamientos y sentimientos… Seguir a su lado era un latente riesgo y por ello debía apresurar la resolución de ese problema para así, volver y dejar toda esa estupidez atrás. En ese instante realmente se sentía agradecida por las pesadillas sino posiblemente nunca se hubiese podido encontrar con Sakura. Una vez volviese a casa y solo entonces, su seguridad seguiría estando intacta y como desde hace años se mantenía.

-¿Te sientes bien?

Al desviar la vista, pudo ver a Kakashi acercándose y tomando asiento a su lado.

-Si… Pero tal vez tú deberías ir y dormir un poco, deben estar exhaustos después de traerme hasta aquí.

-Ya descansamos lo suficiente, Sakura, además parece que es una bonita noche como para desperdiciarla durmiendo ¿no crees? –Sakura bufó.

-No estoy tan segura, solo estas deduciendo por lo poco que ves por la ranura que hay en la entrada de la tienda, ¡ni siquiera has salido a ver como se ve la noche, no pretendas saberlo todo!

-Bueno, no es como si no pudiese dar mi opinión al respecto. Volviendo al tema anterior, ¿te diste cuenta no? A pesar de lo fastidioso que pudo ser para Sasuke, en ningún momento intento alejarse. –Le comentó, con algo de alegría en su voz.- No se cómo, pero Naruto siempre tuvo fe en él y ahora veo que tenía razón, de algún modo, Sasuke tiene una forma rara de comunicarse con el resto y aunque pudo serle difícil se mantuvo y fue adaptándose a la compañía de todos.

-Hn, eso parece… Fue extraño, creo. ¿Crees que lo tomo bien? Es decir… Supongo que no se esperaba que todos hicieran eso, de hecho yo aún creía que nos lincharían. Sé que es fuerte pero sigue teniendo pavor a ser herido, no sé si lo que paso le afecto mucho… Tal vez luego hable con él sobre esto y sobre lo de Itachi. Aún quedan cosas que cerrar en este convenio. –Kakashi le miró, ahora, seriamente.

-Sakura, ¿Por qué reaccionaste de ese modo cuando viste lo que intentaban hacerle?

El silencio reino de nueva cuenta, dejando a la expectativa de una respuesta para la curiosidad del sensei. Sakura soltó un suspiro, a sabiendas de que él no tardaría en preguntar sobre eso.

-No lo sé con exactitud. La verdad estoy muy confundida… Lo que sucede en este mundo es muy distinto de lo que acontece en el mío y sin embargo, muchas cosas son similares entre sí o terminan conectándose. Me molesta pero también me es incomprensible. –Comento, cerrando sus ojos.-…He perdido muchas cosas y he sufrido toda clase de dolor, las situaciones de mi mundo se han vuelto como un fantasma que retorna a mí mientras las presencio en ustedes de nuevo pero con diferentes personas.

-¿Qué quieres decir? –Ella suspiró nuevamente.

-…El odio no es algo nuevo para mí, he visto con mis propios ojos el mal que ocasiona. Aprecie como esa oscuridad se tragaba a una de las personas más importantes para mí. Él es llamado traidor, asesino… Al igual que Sasuke. Cuando salí de la tienda y escuché todo lo que decían no pude tolerarlo, odio que las personas critiquen lo que ellos mismos terminan provocando y alimentando más ese odio… Es por ello que nunca logramos entendernos entre nosotros.

-Ya veo… Seguramente es por ello que te esfuerzas por conseguir paz con las naciones y por lo cual, estas ayudándonos a nosotros también.

-…Eso creo. El sufrimiento que vi en los ojos de naruto, lo he visto tantas veces… De algún modo me recuerda que debo poner de mi parte todo lo que pueda para evitar que la luz de ese tipo de personas se desvanezca. Si hubiese permitido que Sasuke muriera, nunca me lo perdonaría.

-Gracias por esforzarte por Naruto y… por Sasuke también. –Ella respingó y después, se colocó a la defensiva.

-Solo por Naruto, lo que pase con Sasuke… no me importa. Si le asesinan o cualquier cosa, inclusive si desechara nuestro pacto, no tendría interés alguno en ello… Ya lo dije antes, tengo responsabilidades y sea aquí u en otro sitio, debo cumplirlas y restablecer el orden correcto de las cosas, retribuir el daño. Uchiha se merece lo que le pasa, eso y mucho más… Por lo que Tsunade me contó, sus crímenes son muchos y debe pagar por lo que ha hecho…

-Entonces aquel del que hablas y a quien perdiste, también merece lo mismo ¿no crees?

-¡NO…! Tú, ¡tú no lo estas entendiendo! Él es distinto de Sasuke… No fue su culpa. –Kakashi entrecerró sus orbes.

-Tampoco ha sido culpa de Sasuke, fue manipulado desde su niñez, su condena fue ser obligado a vivir bajo las sombras… Al final, si su elección fue equivocada solo fue iniciativa de lo que otros querían para él. ¿No le pasa lo mismo a ese amigo tuyo? ¿Puedes hablar de él como lo haces con Sasuke? No, me temo que no puedes y es por eso, precisamente, que terminaste ofreciendo este trato. No te engañes, Sakura… Tú en verdad quieres ayudarlo.

-Solo estas suponiendo cosas, Kakashi. Te lo advierto…

- No sé cómo sean las cosas en tu mundo pero puedo deducir que también allá, el equipo esta fraccionado y más de alguno de sus miembros ha caído, incluyéndote. –Sakura ensanchó sus orbes, asustada por algún motivo.- Remediar las cosas aquí no es por otra razón más que tu propio deseo de resolver las cosas en tu mundo. Tienes fe de que si logras hacerlo aquí, podrás regresar y hacerlo allá… ¿Qué dices ahora? ¿Quién de nosotros cayó primero en la oscuridad?

-Y-Ya basta... No quiero escucharte.

-Pues tendrás que hacerlo: Desde que llegaste, soy consciente de que ocultas muchas cosas sobre ti, ¡una de ellas es la herida en tu pecho! Nunca has hablado de nada que aconteciera en tu vida. Es como si temieras recordarlo. No cometas el error de guardarlo todo porque tarde o temprano te asfixiaras. ¡Solo quiero ayudarte, por dios! Háblame de ti, cuéntame lo que te aqueja, quiero ayudar a que tu carga no termine aplastándote… -Kakashi la tomó por los hombros, sintiéndola temblar.

-¡He dicho que no, ya basta! ¡¿Qué sabes tú de mí? ¿Cómo podrías entenderlo?! ¡No lo entiendes, nadie puede! –Le gritó, soltándose de su agarre y poniéndose de pie histérica.- ¡Deja de creer que puedes meterte en mi vida, no soy tu alumna! ¡Deja de creer que puedes ayudarme porque NO ES ASÍ!

-¿Fea…?

Ambos ninjas miraron a sus espaldas, percatándose que tanto Sai e Ino les miraban atentamente. Sakura palideció, ¿qué tanto habrían escuchado ellos de su conversación? Sus ojos analizaron sus rostros llenos de curiosidad y extrañeza… Y sintió temor de que ellos supieran su verdad. Respirando agitadamente, dio algunos pasos atrás alejándose de su sensei y girándose sobre sus talones, comenzó a andar fuera de la tienda. Sai la observo pasar por su lado con la mirada furiosa y turbada, algo que sin duda le preocupo y le llevo a detenerla por el brazo.

-¿A dónde vas?

-No es de tu incumbencia.

-¿Pero qué dices? Sakura, debes mantenerte aquí y descansar, después de lo que…

-¡No está en discusión, ¿entiendes? Solo cállate y déjame en paz! –Ordeno, soltándose bruscamente de su agarre.

-¡Oye! ¿Pero qué diablos te pasa, frente de marquesina? Sai-kun esta siendo amable contigo como para que te comportes así. ¡Estás muy extraña!

Sin dar una respuesta más allá de un sonoro gruñido, Sakura salió de la carpa, pegó un salto y desapareció de la vista de sus compañeros; Kakashi emitió un largo suspiro pero su mirada no dejo de observar el lugar por el que su alumna había desaparecido, ahora más que nunca sabía que algo mal estaba sucediéndole. Aquella barrera invisible que formaba a su alrededor no era mera coincidencia, había algo que no quería develar y todo eso giraba en torno a la situación que el equipo 7 tenía en el mundo alterno. ¿Es que las cosas en su mundo de origen estaban realmente mal? Alejando sus pensamientos, se acercó a los otros shinobi y colocó una mano sobre el hombro de Sai.

-¿Qué le sucedió, Kakashi-san?

-Solo está de mal humor, no ha dormido lo suficiente y seguramente, el cansancio la tiene así.

-No me convence… Algo no anda bien. Me parece más que ella está ocultando algo y no sé, creo que usted sabe que es.

Kakashi entrecerró unas milésimas su único ojo visible, Sai parecía ser más observador de lo que esperaba. Luego sonrió bajo su máscara y disimuló estar despreocupado, alzando sus manos al aire.

-¿Qué clase de locuras dices, Sai? ¡Eso es absurdo! De todo a todo… ¿Cuánto hace que están aquí? –Ino bufó.

-…Poco, apenas si escuchamos lo último que la frente gritó. O eso creo… Creí que estaban atacándola o algo así.

-Bueno, despreocúpense y vuelvan a sus carpas.

-Pero Sakura no parecía estar bien…

-¡Todo está bien, chicos! Ya verán que por la mañana su enojo habrá pasado. ¡Ya sabes cómo es de bipolar! –Los otros asintieron, no muy convencidos.- Ahora, vuelvan a sus tiendas e intenten dormir. Mañana será un largo día…

Kakashi los vio partir y tras suspirar, también se fue a su propia tienda, convencido de que en la siguiente ocasión lograría abrirse paso al interior de su alumna alterna de un modo menos rudo. Inadvertida para todos, la serpiente salió de su escondite y se marchó cuidadosamente hasta internarse en la carpa donde Uchiha Sasuke reposaba. Él la recibió al bajar su mano y recogerla sin ser visto por los Kages, quienes se enfrascaban en una segunda pelea sin sentido; la serpiente se escabullo en sus ropas, desvaneciéndose como un rastro de chakra de vuelta a su cuerpo y que, en medio del silencio, le proporciono toda la información retenida. Luego de ello volcó de lleno su atención a la disputa de los líderes shinobi aunque una parte de si rastreo el chakra de la pelirosa, ubicándola prontamente a gran distancia del campamento de la alianza. En silencio, la pelirosa miraba tristemente la luna oculta bajo la oscuridad de la noche; solo el astro nocturno fue testigo de la caída de sus lágrimas.

¿Podría algún día ser capaz de vivir sin sentirse tan culpable de todo?

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Mundo Alternativo

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Sakura jadeó con fuerza, mirando de vez en cuando sus espaldas sin detener su marcha. Su corazón latía desbocadamente, sentía sus pies cansados y temblorosos pero no iba a detenerse o su vida realmente peligraría. Con poca fuerza se detuvo unos instantes para mirar las dos calles que se posaron frente a ella y correr sucesivamente por la del lado derecho; gritó con frustración, sinceramente no entendía absolutamente nada del comportamiento de aquella mujer. Y como si la hubiese convocado y tras virar en la siguiente intersección, Sakura ensanchó sus orbes con nerviosismo al ver frente a frente al mismo demonio del que venía huyendo.

-¡Te encontré, Haruno! –Ella corrió nuevamente por otro lado.

-¡Ya déjame tranquila, Hinata!

-¡No vas a escaparte, te matare!

Sakura corría desde hace un par de horas atrás, maldijo su suerte, de haber sabido que su salida a comprar el mandado encargado por su tía se convertiría en una fortuita persecución sin sentido de vida o muerte entre ella y la joven Hyuuga, probablemente, hubiese evitado poner un pie fuera de casa hasta el próximo verano. Miró sus espaldas, escuchando a Hinata gritarle cientos de insultos a la par en que arrojaba cualquier artículo en su contra mientras ella los esquivaba cada vez con más esfuerzo, le llevaba algunos metros de ventaja pero si continuaba así, pronto le alcanzaría con la fatiga que estaba sintiendo.

Su paso desaceleró un poco, Sakura sabía que al girar en la siguiente esquina su paso ya no podría ser mantenido y tendría que detenerse para tomar un respiro; justo en el instante en que su cuerpo dio vuelta en dicha esquina, una mano ajena a las suyas la sujeto por la cintura y la llevó consigo dentro de un callejón poco espacioso e imperceptible para muchos. Quiso gritar pero se vio imposibilitada de eso cuando la persona que le sostenía cubrió su boca con su mano. Sus orbes jade se abrieron con impresión al reconocer al Uchiha como su ayuda mientras el mismo le hacía un gesto de que guardase silencio por un rato; al cabo de unos breves instantes, Hinata paso corriendo sin siquiera notarlos, ambos dejaron pasar unos minutos para luego suspirar con alivio.

-…Por kami, juro que creí que moriría.

-¿Hace cuánto que ella te molesta?

-Cada que puede. Realmente es tan agotador, no puedo imaginarme una vida soportando esto… Menos mal que estabas cerca, Sasuke-kun. –Él se sonrojó inmediatamente por el sufijo.- Gracias por ayudarme, has salvado mi trasero de una buena paliza.

-H-Hum, cuando gustes preciosa.

-Creo que será más conveniente irme a casa, ya veré como rayos explicarle a mi tía que perdí las bolsas con el mandado.

-OH, ¿Te refieres a estas?

Sakura soltó un gritillo de emoción mientras veía como el Uchiha sostenía sus preciados productos perdidos, los tomó con rapidez y comenzó a hablar con demasiado entusiasmo sobre lo aliviada que se encontraba y lo mucho que le agradecía que recuperase su futura comida. Sasuke sonrió con una ternura provocada por la efusividad expresada por aquella peli rosada tan querida para él, pensar siquiera que Hyuuga pudiese ponerle una mano encima y herirla, le hacía sentir que la sangre le hervía; la miro fijamente, viéndola sonreír, juraba que mataría a cualquiera que se atreviese a lastimar a tan frágil y adorable chica.

Y mientras ella seguía hablando, Sasuke cayó en cuenta de que ninguno se había movido de su posición: Ella estaba contra la pared mientras él se mantenía aprisionándola de algún modo con su cuerpo, teniendo una de sus manos sobre su cintura y la otra, bueno, la otra ahora colgaba sin ninguna función nueva, aunque anteriormente sostenía la bolsa del mandado de la Haruno. Sakura parecía no darse cuenta de ello estando ensimismada en su monólogo pero él si lo notaba y sentía la enorme tentación de aprovecharse de tan maravillosa situación. Sonrió torcidamente, aquello sería divertido.

-Por cierto, Sakura-chan… ¿No deberías darme algo?

-¿He, darte algo?

-Si, después de todo, merezco una recompensa tras arriesgar mi vida a una posible patada fulminante de parte de Hyuuga por salvarte ¿no crees?

-Hum, supongo que tienes razón… ¿Quieres que le pida a mi tío que limpie tu historial?

-No.

-O-Oh, entonces… Esto… ¡Un tazón de ramen!

-No, tampoco quiero eso.

-¡Moeh! ¿Entonces qué es lo que puedo darte? ¡Ya ofrecí lo único que tenía!

-Te equivocas, Saku-chan, aún hay una cosa que no has ofrecido y que es precisamente lo que quiero ahora: Tus labios. –Le dijo, acercándose más a ella, que retrocedió instintivamente.

-¿H-He? ¿Qué dices?

-Un beso, Sakura-chan, eso es lo que quiero.

-¡B-Bromeas, ¿cierto?! Y-Yo, Sasuke-kun yo no puedo… ¡No te basta con un agradecimiento! -Él sujeto su mentón, acariciando a su vez su labio inferior.- E-Escucha, esto no debe pasar, n-no es correcto. Déjame, por favor.

-Eres tan tierna pero no es negociable.

Sakura se sonrojó al bajar su rostro mientras cerraba los ojos e intentaba fusionarse con la pared a la par de la cada vez mayor cercanía del joven Uchiha que no podía despegar sus orbes de la bella cara de nerviosismo que ella componía. Afianzo con más fuerza su mentón, obligándola a alzar la cara de modo que él pudiese tener sus labios a una altura más accesible; sonrió al sentir las manos de Sakura aferrarse a su ropa, en un vano intento de alejarle pero ya era tarde, Sasuke estaba lo suficientemente cerca como para poder sentir sus pechos rozar contra su torso y sus alientos mezclarse con notoriedad.

Sakura tembló cuando él acaricio sus labios ahora con los suyos, sintiendo el abrazador calor que le transmitió tan sutil y efímero tacto; Sasuke suspiró, ese diminuto contacto había desencadenado una agradable corriente eléctrica en su cuerpo ¡Y eso que solo fue una rápida unión de labios, como la que se dan los inocentes niños! La vió intentar alejarse nuevamente pero no se lo permitió. Volvió a acercarse, esta vez dispuesto a besarla realmente y experimentar más de aquella grata sensación que solo Sakura podía darle pero no contó con que, en una última opción de salvación, la pelirosa tomase apresuradamente una de las frutas de sus compras y las plantara de lleno contra la boca de Sasuke.

Él abrió los orbes de par en par, soltándola con rapidez para separar en el objeto que tenía en la boca; tuvo que mordisquearlo para ello y sus mejillas se sonrojaron ante el dulce sabor que se extendió por sus labios. Sakura sonrió de medio lado, limpiándose un poco el sudor frio que se extendió en su frente al verlo comer con deleite el alimento que salvaría su vida del Uchiha. Ella utilizo la mejor arma para tranquilizar sus movimientos: Un tomate, la comida favorita del portador del Sharingan. Luego de unos minutos y llevando la mitad de tan rico tomate, Sasuke la miró molesto y furibundo.

-No es justo, Sakura-chan, esto es chantaje… Mira que usar un tomate en mi contra. ¡Es injusto!

-¿Y que querías que hiciera he? ¡Intentaste aprovecharte, pervertido! Créeme, mejor el tomate a tener mi puño contra tu rostro. –Sasuke tragó duramente su bocado.

-Punto a tu favor. No quiero tener otro moratón como el que me dejaste aquella vez en la oficina de Riosuke.

La mirada de Sakura perdió rápidamente su brillo y su felicidad se esfumo tras sus palabras, a la par en que la pelirosa se alejaba de él con aire pesimista de regreso a las calles concurridas de la aldea. Sasuke se golpeó la frente con enojo, era un torpe por mencionar cosas como esas y más, tomando en cuenta que pese a que él ya había dejado en claro que ese suceso no era algo que le molestara, para Sakura, seguía siendo un punto clave para desatar la culpabilidad en ella. Apresuro su paso y le alcanzo, sin atreverse a decirle algo; Sakura por su parte miraba el frente, ocultando su solitaria mirada con su cabello rosado. De la nada, fue detenida nuevamente por Sasuke quien le sujetaba por el antebrazo, mirándola con las mejillas arreboladas y un severo tic en las cejas como señal de nerviosismo.

-L-Lo siento, no era mi intención hacerte sentir mal, Saku-chan.

-No te preocupes, de cualquier forma tienes razón… Soy de lo peor. En esa ocasión yo… Te golpee en una reacción provocada por situaciones que suceden en mi mundo. –Sasuke entrecerró sus ojos, viéndola morder su labio inferior con pesar.- Tú no eres él, nunca lo serás y aun así desquite mi enojo, mi dolor y mi miedo contigo. Soy yo la que lo siente.

-…No es tu culpa. Lo que mi alterno hizo, lo que yo hice… Nunca fue ni será tu culpa.

Sakura alzó la vista, sorprendida, mientras las manos de Sasuke se movían hasta su cintura, acercándola a él y completando un abrazo simple pero significativo para ambos. Sakura pensó que la calidez que ese chico transmitía era una gratificante forma de consolar a su roto corazón, uno que calmaba sus miedos y la hacían sentir segura; Sasuke tembló porque sabía que aquello estaba mal pero no podía evitar estar cerca de la única cosa que le inspiraba tranquilidad en su pesadilla, su cercanía le provocaba tanta paz, le transmitía tanto cariño y amor, le daba mucho de lo que había perdido. La amaba, comenzaba a sentir mucho por ella.

Escuchando su corazón latir, la pelirosa se abrazó a él con fuerza, Sasuke representaba muchas cosas en su vida, ya fuese el verdadero Uchiha o el alterno, ambos eran la representación vivida de sus sentimientos pero en ese momento, el chico que le abrazaba y acariciaba su cabello con infinita ternura significaba una sola cosa: Esperanza. La misma esperanza que Sasuke veía en ella, siendo la representación de que en Hime aún existía la dulce niña de la que se enamoró en su niñez, de aquella mujer a la que amaba y deseaba recuperar. Y la Haruno lloró, porque la esperanza era lo más incierto dentro de las circunstancias a las que el destino le tenía atada, a ella y a su mundo.

-No llores, Sakura-chan… Lo siento ¿sí? Todo está bien. –Dijo Sasuke, separándose un poco.

-P-Perdón, siento ser tan molesta pero no puedo… L-Lo siento.

-¡Oh, Sakura-chan! Ahora me siento más culpable de lo que me sentía en un principio.

-L-Lo siento, soy una llorona.

Sasuke pensó en una forma de hacerla sentir mejor pues de alguna manera, no podía tolerar verla derramar lágrimas por su culpa; en su interior, sentía repulsión de sí mismo cuando era consciente de que sus lágrimas siempre eran provocadas por él. Chasqueo sus dedos, recibiendo rápidamente una respuesta no muy elaborada; todo había comenzado por las compensaciones ¿cierto? Pues bien, ahora le tocaba compensarla por ser tan idiota con ella. Sakura hipeó y su gesto de angustia fue remplazado por asombro al ver una rosa frente a su cara, siendo sostenida por el Uchiha, quien se la ofrecía con una sincera sonrisa de por medio. ¿De donde la saco? ¡Quien sabe! Pero habia tenido el efecto deseado en la joven sakura.

-Tómala.

-¿E-Enserio? ¿Para mí…?

-¡Por supuesto que es para ti! ¿A quién más sino eres tú?

-…Gracias… Es muy linda. –Dijo ella, sosteniéndola.

-No tanto como tú, pero si continúas llorando no solo terminaras por arruinar tu bella cara sino también terminaras por romper mi corazón. –Acunó su rostro en sus manos, limpiando sus lágrimas.- Anda, deja de llorar ¿sí? ¿Qué te parece si te compenso con algo? ¡Pide lo que quieras! Solo deja de llorar, ¿si?

-…De verdad, ¿harías lo que fuera? –Él asintió constantemente.

-Pide lo que quieras y será tuyo.

Sus orbes jade le miraron serenamente por largo rato, mientras su cerebro pensaba en alguna cosa que pudiese pedirle al Uchiha; Sasuke supuso que por su "galanura", ella terminaría por pedirle una cita o algo por el estilo. Sakura suspiró y cerró sus ojos, tranquilizándose un poco y al abrir de nueva cuenta sus orbes, algo en su profunda seriedad hizo intuir al pelinegro que lo que ella quería, no sería precisamente algo que él quisiese darle. Sakura abrió sus labios, un tanto temblorosos pero su voz sonó fuerte, clara y concisa, casi de la misma forma en que sus ojos brillaron.

-Dime lo que es lo que paso con ustedes en este mundo. ¿Qué es lo que termina relacionándote a ti con Sakura-san y Menma-kun?

-Lo sabía… Lo siento, eso no… No puedo decírtelo.

-Lo prometiste y según recuerdo, tú nunca rompes tus promesas… No tú al menos. Eres un mentiroso… Dijiste que me compensarías pero siempre estas ocultándome cosas, nunca me dices nada. Creí que hablabas con la verdad pero no fue así, ahora te hechas para atrás de tus palabras. –Él intento replicar, pero ella no lo permitió.- Aquella vez, cuando te dije la verdad sobre mí, nunca me detuve cuando respondí que estaba dispuesta a lo que fuera con tal de que me creyeras… Me atuve a todo lo que hiciste, cumplí con lo que dije pero tu… ¿Eres incapaz de cumplir con tus promesas, Sasuke-kun?

Su mente proceso aquellas palabras con profundidad, resonándolas en un culposo eco dentro de su cabeza mientras sentía el cuerpo vacío y sin ninguna clase de sentido que le permitiese saber si aún se mantenía sobre la tierra. Algo en él rugió con enojo, con una furia hacia sí mismo por su debilidad y cobardía; su oscura mirada se afilo y su rostro no mostró alguna clase de sentimiento en específico una vez que salió del shock inicial. Sakura retrocedió unos pasos, sintiéndose intimidada por aquella faceta con la cual estaba más familiarizada y que era similar a la que Sasuke tenía consigo en su niñez, aquella que se profundizaba más en su rostro con cada paso que daba hacia la oscuridad. Sasuke la tomó sorpresivamente por la muñeca, jalándola a sí y pasando rápidamente a cargarla al estilo nupcial.

-De acuerdo, te lo diré pero no aquí.

-¿P-Porque?

-Digamos que este sitio no es adecuado para ello, existen muchos oídos curiosos hoy en día que se mueren por escuchar conversaciones ajenas. –Su oscura mirada se desvió ligeramente a sus espaldas.- Vayamos a tu casa… El tipo de oídos que nos acecha no es precisamente, alguien que deba enterarse de… Todo lo mío y de lo tuyo, Sakura-chan. No si no quieres otro enemigo del cual cuidarte cuando salgas de casa.

Con un salto, Sasuke emprendió marcha sobre los tejados con la pelirosa en brazos, dejando tras de sí tan solo un ligero rastro de humo. En la oscuridad, la persona de oídos curiosos emergió del provisional escondite que le proporcionaba uno de los arboles; Minato Namikaze miró la dirección por donde ambos jóvenes partieron y frunció el ceño, peligrosamente. En silencio, giro sus pasos y se encamino de vuelta a su hogar. Sus orbes azules, carentes de emoción, repitieron la escena que presencio una y otra vez, su odio hacia Sakura Hime se acrecentó aún más, por ser la responsable de la pérdida de su hijo; aquella mujer que fuera la causantes de la caída de Menma en la oscuridad.

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-¡Maldita sabandija! Se escapó de nuevo, ¡maldición!

Neji observo a su prima con cansancio al verla golpear con ira una de las paredes del dojo de la mansión hyuuga para luego volver la vista de regreso a la revista de chicas que llevaba en mano; Hinata maldecía sin parar la suerte que llevaba cargando desde hacia algunas semanas al ser incapaz de enfrentarse a la mimada princesa de Konoha desde que ella volviese tras su escape fortuito luego del ataque que ella y el bobo de Uchiha Sasuke habían planeado en su contra. Detuvo sus golpes y arrugo el ceño, recordando que en uno de sus paseos matutinos había escuchado decir a algunos miembros de raíz –quienes volvían de una misión– que posiblemente durante su huida, la hija del hokage pudo haberse topado con Menma Namikaze, quien por esos momentos parecía transitar cerca de Konoha, aunque era algo incierto por falta de pruebas.

Apretó las mandubilas y dio un ultimo golpe, haciendo un socabon en la madera que incluso provoco que Neji se distrajera ante el sonoro crujir de la misma; si bien no estaba comprobado y aquella información rondaba más como un rumor, algo en su interior gritaba que Menma y Sakura se habían encontrado sin duda… Su ira creció a niveles insospechados, teniendo envidia hacia aquella chica de cabellos rosados que siempre le había robado lo que más anhelaba y amaba en el mundo: Menma. Desde que le vio por primera vez, el pelinegro Namikaze le había llamado la atención como ningún otro niños, particularmente por ser alguien solitario y que, aun si era tachado por la sociedad, ella le había visto siendo el ser más amable del mundo.

Sin mediar palabra salio corriendo del dojo y se encerró en su habitación, escarbando en sus gavetas de ropa hasta que encontró el articulo de su búsqueda y que para ella, era el regalo más significativo e importante de su vida. La rojiza bufanda, maltrecha y algo descuidada, reposo en sus manos que se aferraron a ella como el cuerpo al aire y sus orbes plateados fueron bombardeados por amargas lagrimas. ¿Por qué la vida se ensañaba con ella? ¿Era acaso su cobardía la verdadera culpable de que él nunca fijara sus ojos en ella? ¿Cuánto más era capaz de culpar a Sakura de su propio fallo? Se sentía tan mal de aquella jodida rutina en la que buscaba desahogar su abandono y sabia, hasta cierto punto, que Sakura Hime había aceptado silenciosamente aquella rutina suya de buscarle combate por que de alguna forma, ella intuía lo que pasaba por su corazón. Mas que enemigas, Hinata consideraba a Sakura Haruno como la única persona en quien podía confiar, una amiga que escuchaba sus lamentos y comprendía sin la necesidad de las palabras, transmitiendo sus sentimientos a través de los golpes y miradas que si bien para el resto parecía ser odio mutuo, eran en realidad, un medio de comunicación que solo ellas podían comprender.

Y se odiaba, por que era débil y no podía sobrellevar la carga del mismo modo en que hacia la hija del hokage, en quien buscaba un puerto para sobrellevar sus propias frustraciones. Sin embargo y ahora que Sakura reuia de sus encuentros, Hinata se sentía tan sola y desesperada como nunca antes, ¿Quién más podría distraerla del dolor? ¿Quién la haría esforzarse, quien le daría esperanza? ¿Quién sería su aspiración a ser mejor para, algún día, poder traer de regreso al hombre que tanto amaba? Sin darse cuenta, unos brazos se enroscaron entorno a su cuerpo y la atrajeron hacia un torso fornido y que, por el dulce aroma a jazmines, supo inmediatamente de quien se trataba y se permitió aferrarse a él como siempre hacia en sus momentos de debilidad. Neji acaricio sus cabellos mientras miraba la nada de la habitación con tristeza ante el dolor que Hinata-sama tenia a causa de las tragedias del pasado; era claro para los dos que en su niñez nunca habían sido nada unidos pero que, gracias a Menma y a un suceso ocurrido con él durante los exámenes chunnin, ambos habían establecido un fuerte lazo que aun hoy seria invencible. Y era ese lazo lo único a lo que Hinata pudo aferrarse luego de que Menma cayera en la oscuridad.

-D-Detesto esta vida de porquería, Neji Nii-san… ¡La detesto, el odio!

-¿Y a ella? ¿Tanto odias a Sakura…?

-Por supuesto, la odio demasiado y sin embargo… Es injusto. Es injusto que Sakura Hime sobrelleve mi odio y mi dolor al mismo tiempo cuando no es culpable de nada, en injusto que yo ya no pueda dejar de comportarme de este modo. –Siseó ella, abrazándose a él con más fuerza.- Fue mi propia inseguridad y temores los que me llevaron a esta situación, la verdad es que nunca he odiado a Sakura y aunque quisiera no podría… Aun si ella nunca lo supo, yo siempre estuve observándole, deseando ser algún día como ella…

Una débil sonrisa se asomó en los labios de la hyuuga, quien recordó la dulce y magnifica imagen de un sonriente Menma.

-…Deseando convertirme en la causante de su alegría.

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Sakura observó la espalda de Sasuke, quien miraba por el balcón de su hogar sin atreverse a mirarla; desde que llegaron, el joven Uchiha se había mostrado pensativo, oscuro y solitario, como si sus recuerdos realmente no fueran muy prometedores y aparentemente, nada agradables. Cosa que, singularmente, solo alimentaba la curiosidad de Sakura ¿En verdad la cosa era tan terrible? Sospechó en un principio que algo malo sucedía en ese mundo pero no sabía a qué grado, no imaginaba que era lo que Sakura-san, Menma-kun y Sasuke podía haber vivido en el pasado como para marcarlos de ese modo. Sus pensamientos fueron interrumpidos al verlo girarse un poco hacia ella pero aun sin mirarla directamente.

-¿Aun quieres escucharlo, Sakura-chan? –Comentó Sasuke, rompiendo el silencio.

-Sí, quiero saberlo.

-¿Estas consiente de que lo que diré no será nada agradable? De hecho, me prohibí a mí mismo revelárselo a alguien más. Recordarlo es una tortura mental, física y emocional a la que solo me he sometido a mí mismo, he vivido con ello y no sé qué tan capaz seas tú no de soportarlo.

-¿Qué quieres decir, Sasuke-kun?

-Lo que paso, lo que hicimos, lo que hice… No tiene perdón. Aun si te lo digo, tengo la sensación de que una vez que lo sepas, terminaras odiándome igual o aún más que Hime-chan. Nuestro pasado es un terrible y asqueroso cuento de hadas al que alguien como tu posiblemente no debería inmiscuirse…

-No sé porque debería terminar odiándote, Sasuke-kun, lo que paso aquí no tiene nada que ver con mi mundo y ciertamente, dudo mucho que sea algo que no pueda soportar. Como ya te he dicho, las cosas en mi universo tampoco van muy bien… Mi pasado, el pasado del equipo 7 está marcado igual que el suyo… A esta edad, he comprendido y experimentado toda clase de dolor y ahora soy capaz de entender cosas que en otro tiempo no podía.

-Sakura-chan… -Ella le miró, decidida.

-Sé que es cruel, sé que es egoísta de mi parte obligarte a hacer algo que no deseas pero de verdad necesito saberlo, Sasuke-kun… No voy a juzgarte, no voy a recriminarte nada, solo te pido que tengas confianza en mí. Por favor, déjame saber la forma en que puedo ayudarte a sopesar tu dolor… Su dolor.

Los orbes jade le observaron girar el rostro de nueva cuenta hacia las afueras de la aldea mientras de sus labios expulsaba un suspiro lleno de cansancio. El silencio fue interpretado como una negativa rotunda a hablar al respecto por parte de Sasuke y Sakura, hasta cierto punto, se sintió dolida, pensó que él realmente no confiaba lo suficiente en ella y sus intenciones de ayudarle. Cerró sus ojos con dolor, relajando su postura que se volvió derrotada, dejaría totalmente el tema; sin embargo no conto con que al abrir sus ojos, se encontraría con que el Uchiha estaba ahora dentro de su habitación, cerrando tras de sí las puertas corredizas que daban acceso al balcón. Sus ojos eran sombríos y no reflejaban nada más allá de un tumulto de emociones negativas que la intimidaron rotundamente una vez que él encaminó sus pasos hacia ella, rodeándola de un aura pura de temor.

-Hay un dicho que dice que la curiosidad mató al gato… Pues esta puede ser la mejor representación de ello.

-¿S-Sasuke-kun?

-En nuestro mundo, dentro de todas las personas, siempre ha existido una parte oscura que duerme hasta que un mínimo factor le libera, desencadenando situaciones que únicamente traen dolor y pesar a los involucrados. Y aun así… Tú vienes a mí, siendo una hermosa mariposa que se acerca a la temible pesadilla oculta dentro de la inofensiva telaraña de una aparentemente frágil araña.

Sakura ensanchó sus ojos, percatándose de que inconscientemente había retrocedido hasta toparse nuevamente con la pared de su habitación, acorralada y temerosa ante la presencia de un lúgubre Sasuke, que no parecía interesarle un poco las reacciones que provocaba en Sakura. Los ojos jade reflejaron al Uchiha una vez que estuvo frente suyo, dejándola sin escape al colocar ambas manos a sus costados; el cuerpo de Sakura tembló, casi del mismo modo en que hiciese su labio inferior, el sharingan se mostró reluciente en los ojos del Uchiha. Un dolor apareció en su pecho, sin ser provocada por alguno de los dos, era casi como un mal presentimiento, de algún modo, la imagen de Sakura-san se hizo presente en su mente.

Sasuke inclinó su rostro, colocando su frente sobre la suya, aunque en ningún momento obligó a Sakura a mantenerle la mirada; sin embargo, ella nunca aparto los ojos de los suyos, aun cuando temblaba, aun cuando le temía, no se apartaría. Sasuke supo que más que simple curiosidad u obligación, la Sakura alternativa en verdad era capaz de soportar aquellos temibles sentimientos que fluían en su cuerpo porque se sentía comprometida con su promesa de ayudarlos. Su intención era buena y pensó que ella era la mujer más maravillosa del mundo, y le pesaba, le pasaba saber que mostrarle la verdad a través del Sharingan pues podía causarle algún dolor vivir tan de cerca sus recuerdos pero no sabía otra forma. Sus palabras se atorarían, tal vez se atrevería a mentirle, posiblemente huiría como siempre… La miro a los ojos, tan hermosamente brillantes y rebosantes de vida, sintió que aquellos orbes tan puros no merecían su traición, no cuando ya había apagado aquella luz de la bella Sakura Hime.

No, definitivamente no tendría la capacidad de hacerlo de nuevo, no lo soportaría. Ver caer a Sakura en la oscuridad fue demasiado difícil porque con ella se derrumbaba no solo su mundo, sino también sus colegas y peor aún, todos sus sueños y esperanzas en el futuro. Su vida perdió sentido y una gran parte de él murió junto a la pelirosa que tenía frente a él y que terminaría convirtiéndose en la fría y analítica Sakura Hime. Alzó su mano y acaricio su mejilla, sintiéndola tranquilizarse al instante, era como si su simple presencia causase paz en la pelirosa y eso, sin duda, le llenaba el pecho de una calidez inexplicable pero que deseaba nunca terminara.

-¿Estas realmente segura de que estas preparada para esto?

Contra todo pronóstico, Sasuke recibió una dulce sonrisa de su parte, además del sutil apretón que sintió sobre la mano que acariciaba la mejilla de la pelirosa; ella cerro brevemente sus orbes, restregando sutilmente su mejilla contra su masculina mano, suspiro y volvió a mirarlo, decidida. Sasuke admiro profundamente la valentía de esa chica alterna, que parecía no detenerse a la hora de ayudar al resto; sonrió de medio lado, ella tenia el corazón más bondadoso del mundo y se sintió totalmente celoso de su alterno, porque ninguno de los dos se merecían un amor como ese, aunque él ya estaba pagando caro, después de todo ya había perdido a Hime.

-No debes temer, Saku-chan, puede que para ti el tiempo pase muy lento dentro de la ilusión, pero aquí tan solo será un instante.

-L-Losé, soy tu compañera, se cómo funciona el sharingan y además, soy la mejor detectando y liberando genjutsu… -Sasuke rió, divertido por su pequeña muestra de arrogancia.- Sé que estaré bien, es una ilusión que durara minutos tal vez pero no sé, no puedo evitar tener miedo…

-No te pasara nada, no pienso herirte de algún modo… Yo estaré contigo.

Sus orbes se conectaron y entonces, Sakura no supo si solo era su imaginación histérica o en verdad, le parecía ver que las comillas tan características del ojo Uchiha giraba constantemente hasta sumergirla en lo que parecía ser la oscuridad. Sin embargo, poco antes de sentirse completamente en medio de la nada, aun pudo sentirse segura entre los brazos de Sasuke, percibiendo el dulce aroma que de él despedía.

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Universo no alterno

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Sakura Hime jadeó con dolor viéndose inmovilizada literalmente por el cuerpo de Sasuke, quien le había derribado sorpresivamente.

-¡¿Pero qué…?!

Luego de su discusión con Kakashi y ya estando algo más tranquila, Sakura se encaminó donde Sasuke pasaría la noche para hablar con él con respeto al curso actual de su trato. Fue una sorpresa encontrarse a los Kages hablando con él y enterarse de que ahora, el Uchiha se encontraba libre de ataduras por parte de los supresores de chakra ya que, al parecer, había aceptado formalmente ser parte de la Alianza ninja para pelear contra Madara. Una vez se retiraron los Kages, el silencio los envolvió por completo poniéndola un tanto incomoda por la fija mirada que él tenía sobre ella. Extrañada, Sakura pensó que aquella actitud tenía un motivo y no se trataba simplemente de algo común dentro del comportamiento del ex vengador. No se equivocó, de la nada él se había puesto en pie y le sujetó fuertemente por los hombros, intentando de algún modo inmovilizarla por alguna jodida razón.

Automáticamente sus sentidos le indicaron que se soltase de su agarre y con ello solo provoco una constante lucha entre ambos: Sasuke para someterla y Sakura para impedírselo.

Un descuido y el Uchiha aprovecho ese momento para derribarla contra el suelo con un brusco empujón, reteniéndola contra el mismo al colocarse sobre ella. Y era así que se desarrolló la escena actual, donde la pelirosa se zarandeaba constantemente para alejar a Sasuke, quien únicamente se apoyaba de su propio peso para retenerla y le miraba analítica y acusadoramente con una ligera unión de molestia en sus cejas, además de su típico ceño fruncido. Por un instante y algo cansada, Sakura dejo de moverse pero era evidente para el Uchiha que su cuerpo temblaba con ira y de algún modo, eso le causo satisfacción; por otro lado, la chica le miró con enojo y su furia le impulso a exigir una respuesta a ese trato. ¡Por dios, ella era una princesa, la hija del yondaime! Y nadie, ni siquiera esos entes alternos tenían ni el poder ni derecho para hacerle pasar semejante humillación y era así porque para Sakura Hime, el verse débil ante el hombre al que siempre considero inferior a ella, era una completa e inaceptable humillación. Sasuke rebasó la línea y si no le satisfacía la respuesta que él pudiese darle, le dejaría muy claro con sus puños que no volvería a hacerlo.

-¡¿Qué demonios es lo que estás haciendo, desgraciado?! ¡Quitare de encima, shannaro!

-Hn, sabía que no me equivocaba al dudar de ti… Desde que visitaste mi celda aquella vez supe que algo estaba mal contigo. Tus cambios eran demasiado apresurados como para que fuesen una simple coincidencia.

Contra todo pronóstico, Sasuke afianzó su agarre sobre sus muñecas –las cuales ya estaban sobre su cabellera rosada– e inclinándose, acercó su rostro al de ella con una extraña mueca que parecía ser una torcida sonrisa. Algo en su mirada, en su actitud y en esa escalofriante sonrisa, mandó una alerta total para los sentidos de la Haruno, haciéndola sentir repentinamente amenazada como sucedió aquella vez en su infancia al toparse con Zabuza. La incógnita de todo el asunto tuvo respuesta; una que daría por sentado que la intuición de Sakura era acertada.

-Impostora.

-¿He?

-Tú no eres Sakura Haruno, solo eres una impostora; la pregunta más concreta es, ¿Quién eres realmente? –Sakura se puso nerviosa.

-¿Estas de broma, no? ¡Yo soy Sakura, Sa-ku-ra!

-Hn, eres buena mintiendo, has sabido ocultar tu identidad pero ya es inútil. Las palabras de Itachi eran reales y con lo que paso con Kakashi ha quedado más que claro. –Sakura respingó, paralizándose; Sasuke soltó una breve carcajada.- ¿Te sorprende no es así? No debería, soy un Uchiha y como tal, siempre conseguimos lo que queremos. Fue demasiado fácil infiltrarme y espiar su conversación.

-¿C-Cómo fue que tú…?

-Un invocación, algunos breves instantes antes de que intervinieras en la conmoción y justo cuando parecía que iban a matarme. –Sakura enfureció, con lo cual Sasuke se sintió más seguro de su acusación.- No importa cuánto te esfuerces, ya no caeré en la trampa. Si no eres Sakura Haruno, ¿quién eres en realidad? ¿Por qué estás aquí, cuál es tu objetivo?

-¡No voy a decirte nada, suéltame de una jodida vez!

-Lo admito, has sabido engañarme y no solo eso, sino que también me has involucrado en esta guerra… Y me causa curiosidad, maldita sea, realmente quiero saber quién se oculta detrás de esta imagen tuya. –Siseó Sasuke, sombrío, pegando su frente a la de Sakura, de modo que sus orbes se mantuviesen fijos el uno en el otro.- Has dejado muchas incógnitas a tu paso y al mismo tiempo, dejaste grandes pistas que te delataron mucho más pronto de lo que esperabas. No tuviste cuidado y ahora no puedes disfrazarlo más.

-Hmp, y si fuera así… ¿Qué harías? Aun si estas convencido de ello, no hay nada que compruebe que dices la verdad .¿Vas a acusarme sin pruebas? ¿Qué planeas hacer ahora?

Él cerró brevemente sus orbes y al abrirlos, el rojo carmesí del Sharingan impacto totalmente a la pelirosa que no emitió palabra más allá de un gemido de sorpresa e intimidación; la piel de Sakura se volvió aún más pálida, sus orbes se ensancharon con horror y su cuerpo entero se paralizó en un estado de shock total ante aquel inesperado acto. Ahora entendía las cosas perfectamente, Sasuke había sospechado de ella desde un principio, después de todo era uno de los miembros originales del equipo 7, era lógico que dedujera algo extraño en ella al igual que había hecho Kakashi… Sin embargo, Sasuke era un Uchiha y Sakura sabía a la perfección que había cometido el error de creer que él la ignoraría por completo y no repararía en su conducta tan distante de la original Sakura Haruno. Se equivocó y esa era la consecuencia a la que Sasuke deseaba someterla como pago. Se dio cuenta de cuan estúpida fue al pretender que la analítica mirada que Sasuke le envió aquella noche durante su visita a su celda no indicaba ninguna amenaza; su mirada era idéntica a esta ocasión aunque con la diferencia de que ahora ya no podía simplemente ignorar el riesgo.

-N-No te atreverías… -Él sonrió de medio lado.

-Voy a descubrirte, con estos ojos que pueden ver la verdad a través de cualquier genjutsu.

Y sin esperarlo un minuto más, una improvista patada en su estómago hizo que Sasuke perdiera el aire y le liberara lo suficiente para que ella pudiese arrastrarse y ponerse de pie para salir huyendo; sin embargo y cuando ella estuvo a nada de echar a correr, la fuerte mano de Sasuke sujeto su tobillo y la hizo caer de lleno contra el suelo de nueva cuenta pero ni eso fue suficiente para que Sakura dejase de pelear. Sasuke chasqueó la lengua, intentando sujetarla por ambas piernas mientras ella se rebatía cual animal acorralado: pataleando, clavando sus uñas en la arena e impulsándose al frente para alejarse de él, soltando quejidos que solo dejaban ver su temor a verse descubierta.

Harto de tanta estupidez y tras sujetar al fin ambos lados de sus muslos, la jaló fuertemente a sí y tras sentarse, la obligo a hacer lo mismo pero con la mínima diferencia de que ella se posicionase sobre sí. De ese modo, sus patadas serían más difíciles de realizar –por no decir nulas- y si lograba asentar alguna, no tendrían la misma fuerza que en un principio. Viéndose acorralada, Sakura utilizo su último recurso e intento arañar a Sasuke pero fue inútil una vez que este se las arregló para sujetar sus manos con una sola de sus manos.

-Hn, ese fue un buen intento, en verdad no pensé que sería tan difícil someterte ante mí. –Siseó él, viéndola intentar morderle para zafarse.- Otra prueba de mi teoría: Sakura se hubiese rendido fácilmente a mis demandas.

-¡Eres un maldito egocéntrico! ¡Suéltame, maldita sea!

Ella movió su cabeza constantemente para evitar que sus ojos se enfocasen en los del Uchiha, a sabiendas de que una vez que su sharingan encontrase sus obres sería el fin; con su mano libre, Sasuke la sujetó por el mentón con la fuerza suficiente para detener sus movimientos y dejar su rostro estático frente al suyo aunque un poco inclinado por la ligera altura que Sakura tenía al encontrase sobre él y sin embargo, Sakura se negó a rendirse. Tendría que tomar medidas drásticas. Un escalofrió recorrió su columna cuando sintió el aliento de Sasuke sobre su cuello y respingó con sorpresa cuando sus labios presionaron sobre su piel; su respiración se aceleró y sus parpados se apretaron con mayor fuerza, no era estúpida, sabía lo que Sasuke pretendía con sus actos y debía decir que estaba teniendo frutos pues si continuaba con esa clase de caricias, sus orbes se abrirían para observarle como justamente Sasuke quería.

-D-Detente, ¡Déjame ir!

-…Ya no hay lugar donde puedas esconderte.

Una sonrisa se produjo en los labios del azabache cuando la sintió gemir sutilmente cuando bajo el rostro y su respiración dio contra el inicio de sus senos aun cubiertos por las vendas que cubrían su pecho. La situación no giraba entorno al morbo o la lujuria ni en lo más mínimo, nada de aquello se involucraba con cuestiones sexuales; ambos sabían que se trataban de meras tácticas para que el Uchiha obtuviera lo que necesitaba para hacerla caer en su genjutsu. El no saber hasta que punto Sasuke limitaría sus toques, provocaba en ella la necesidad de saber y detenerle, pero para ello requería de abrir sus ojos; sus labios temblaron y de sus orbes ocultos tras sus parpados emergieron lagrimas, era inútil retenerlo, ella no estaba dispuesta a que volviesen a utilizar su cuerpo de aquel modo. Sasuke no perdía de vista el rostro de la pelirosa y justo cuando planeaba utilizar su boca para atacar la sensible piel de su pecho, los parpados de Sakura se retiraron y dejaron que sus ojos jade fijaran la vista en el techo de la improvisada vista.

Sasuke no pudo evitar reconocer que admiraba su determinación pues aun cuando al final había logrado hacer que abriera los ojos, ella seguía aferrada a la idea de no hacer contacto con los suyos, negándose nuevamente a la inminente derrota. Ella enfocó su mirada sobre el cuello del alternativo Uchiha cuando este la hizo bajar el rostro nuevamente a la altura del suyo; su respiración se alteró y sus lágrimas no se detuvieron, al contrario aumentaron, temiendo lo que vendría después. Sasuke guardo silencio y no se movió, solo se dedicó a observar con profunda atención el rostro de su ex compañera; poco después, su voz irrumpió en el lugar como el peor anuncio para los oídos de la Haruno.

-Mírame.

-…N-No lo hagas, por favor, n-no… -Ella obedeció y sus ojos se conectaron.

-Mangekyo Sharingan.


¡Taran, capitulo 30 actualizado! ¿Que les parece? Reitero: A partir de aquí, las cosas se pondrán muy severamente mal para nuestros personajes :S Para aquellos que esperan saber la historia tras el alternativo equipo 7, tengan paciencia, ya no falta mucho... De hecho, aseguro que en el siguiente verán algo de ello :D ¡Tengo una pregunta para ustedes! ¿Cuantos capítulos suponen o calculan que tendrá Road to Ninja? ¿O cuantos les gustaría que fueran? Agradecería a quien se tomara la molestia de responder, sería de gran ayuda. ¡Gracias a los que comenta, siguen la historia a traves de favoritos! Nos veremos en la siguiente ocasión