Road to Ninja

Capítulo 35: El rompimiento.

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Kakashi ahogó una risotada luego de ver al Uchiha caer estrepitosamente del tronco donde reposaba, Menma por otro lado únicamente rodó los ojos, mirándolo desde el árbol contiguo al suyo. El adolescente se incorporó adolorido y con un raspón enorme en su antebrazo y prontamente, se vio auxiliado por la única chica del equipo.

-¡Idiota, ¿es que acaso no puedes mantener tu mente centrada en las cosas?!

-L-Lo siento, Sakura-chan….

-Tus disculpas no me sirven de nada, estúpido. –Siseó ella, aplicando en la herida una pomada. Sasuke se sonrojó ante su suave tacto.- Eres un estúpido con suerte, con una caída así pudiste morir…

-Déjalo ya, Sakura, su torpeza no puede corregirse ni volviendo a nacer. ¡Charasuke es un caso perdido! Aun si es un Uchiha, es seguro que solo es una deshonra para su clan.

Menma comenzó a reír pero fue interrumpido estrepitosamente por un Kunai que aterrizó algunos centímetros por encima de su cabeza. Incorporándose, Menma observó con recelo y enojo a la pelirosa: Sakura le advertía con solo su mirada verdosa que era mejor que callase o se las vería con ella. Kakashi entrecerró los ojos a sabiendas de que aun si Menma pretendía no mostrarse afectado, la verdad era que por dentro tenía una gran ira hacia sus dos compañeros y que con cada acercamiento entre ellos, más crecía su enojo. Últimamente para Kakashi era difícil mantener a raya las peleas de Sakura y Menma o los ataques de Menma a Sasuke o los terribles indicios de liberación del Kyuubi del Namikaze.

No entendía como era que su equipo estaba comenzando a fraccionarse.

A primera instancia, todo el mundo creyó que aquel equipo era el más disparejo que pudiese existir en la historia de Konoha y eso se debía a los jóvenes que integraban dicho equipo: Sakura Haruno, la bella hija del Hokage; Menma Namikaze, el abominable jinchuriki del Kyuubi; Sasuke Uchiha, el inútil y mujeriego sobreviviente; y por último, Kakashi Hatake, el afamado sensei de la llama de la juventud… Muchos dudaban del funcionamiento de ese grupo, y es que costaba trabajo saber que cuatro personas tan diferentes pudiesen encajar para sobrellevar lo que representaba el trabajo en equipo digno de un shinobi. Sin embargo y pese a la poca fe de la aldea, el equipo Kakashi se consolidó prontamente luego de superar algunos breves obstáculos. ¿Cuáles eran dichas problemáticas? La relación entre cada miembro y su importancia en la vida de los otros.

Al tomar bajo tutela a aquel equipo, Kakashi nunca imaginó que terminaría encariñándose tanto con esos niños… No al menos con lo problemáticos que eran en un principio. Sakura y Menma se llevaban de maravilla, por lo que sabía, luego de la muerte del hokage y su esposa, Sakura había adoptado un cariño especial al Namikaze que fue prácticamente correspondido por el mismo, pues para él, la pelirosa simbolizaba a la única persona en el mundo con quien podía comunicarse como cualquier ser humano normal. La soledad que los acompañaba era un vínculo que los unía para bien pues su ingreso a la academia fue muestra de ello… Ambos se perfilaban como excelentes futuros ninjas por ser genios habilidosos desde su infancia. Sin embargo y peculiarmente para ambos, era con Sasuke con quien les costó un poco adaptarse. Entre el Namikaze y el Uchiha existía algo que siempre los mantenía a la defensiva, como si el uno para el otro fuesen una amenaza; se veían como un reto personal, una persona a la cual superar. Y aunque cada ocasión que se enfrentaban Sasuke perdía, algo en los ojos del Uchiha siempre daban la impresión de que aquella derrota en verdad no era válida y Menma lo sabía, por ello siempre se mostraba ansioso de pelear con él en otras circunstancias para sopesar la falta de competitividad que el sobreviviente Uchiha se negaba a dar en los entrenamientos o misiones. Sin embargo, curiosamente y sin que él pudiese dar una fecha de inicio, entre ellos fue naciendo una clase de amistad muy rara que siempre tendría como base el verse como rivales pero que siempre terminaban por respetarse y considerarse como iguales.

Dicho trato ocasionaba constantes actitudes agrias en Sasuke, que pese a su característica alegría, mostraba –Para sorpresa de sus compañeros– en ciertas ocasiones una actitud osca, fría e inclusive resentida para con Menma. Si bien Sasuke no era nada bueno en las artes ninja, sus palabras eran mortales y su mejor arma contra la socarronería del Namikaze. Su rivalidad era algo serio para ambos, algo que posiblemente no habrían podido romper de no haber sido unidos por Sakura. En este aspecto, Sakura no veía a Sasuke como un rival, de hecho, pocas veces mostraba algo de interés por él. La falta de habilidades en Sasuke, en suma con su mala fama, habían hecho que Sakura alzase un muro de total indiferencia hacia él, como si separase a los sanos de los leprosos: En resumen: el que Uchiha estuviese a su lado no aportaría nada a su meta de convertirse en un shinobi, por lo tanto, Sasuke no le era necesario ni para el equipo ni para el mundo shinobi siquiera… ¿Entonces para que habría de intentar establecer un lazo con alguien tan bajo e innecesario? Sin embargo y no era algo que pudiese escapar de Kakashi, existían ocasiones en que la pelirosa observaba de reojo a Sasuke, de una forma tan sutil, que sería casi indetectable; en otras y ante su cercanía, ella procuraba desviar el cuerpo o en su defecto cuando le era imposible no tenerlo cerca de si, sus manos temblaban y la ponían de mal humor… Eran sutiles reacciones físicas las que delataban una simple verdad: Sakura reprimía sus emociones.

Con Menma no parecía haber problema de mostrar su afecto, de hecho, casi podía asegurar que Sakura amaba al Namikaze... De no ser porque había descubierto aquellas pequeñas reacciones. Sakura no se reprimía con Menma porque lo que su presencia le ocasionaba no era algo que no pudiese tolerar, las emociones que producía en ella le eran conocidas y por tanto no le temía, comprendía perfectamente ese sentimiento y lo aceptaba como tal. Pero con Sasuke era distinto. Las emociones –que aún no sabía definir cuáles eran– que el Uchiha le provocaban le eran enteramente desconocidas y enormes, de tal modo que automáticamente –tanto por desconocimiento como por miedo– se cerraba a la idea de que estas dominasen su cuerpo y mente, dado pues que cualquier impulso vocal o físico para con Sasuke le era imposible llevarlo a cabo. Sakura se resistía a aceptar la presencia de Sasuke como algo importante pero era consciente de que algo en él le hacía vulnerable, algo en ese chico le hacía sentir severos escalofríos y en su incapacidad de reconocer y aceptar lo que fuese aquel sentimiento, su presencia se convertía en una amenaza personal que debía alejar de ella.

Pero al igual que hace un imán que repele a otro, a su vez, termina por atraerlo.

Y ese era el efecto que tenía Sasuke con ella, que por más que intentase mantenerlo alejado, él terminaba por estar siempre a su lado… Todo mundo sabía de la mala fama que tenía el Uchiha por ser un joven que gustaba de enamorar a toda chica a su alcance, no era novedad para él ver que luego de la formación del equipo Kakashi, Sasuke mostrase interés en Sakura. ¡No lo culpaba! ¿Quién no podría sentirse atraído hacia alguien tan lindo como Sakura? Ojos jade, cabello rosa, piel de porcelana… ¿Habría algo más hermoso que aquello? Suponía que no y tal vez era lo mismo para Menma y Sasuke, ambos competidores anónimos por obtener un poco de atención de ella. Sakura Haruno representaba una moneda de oro de doble cara que por un lado se muestra frágil y hermosa con el brillo del sol pero que al mismo tiempo, por el otro lado, demuestra una fuerza incomparable hacia la oscuridad de la luna; eran los orbes de Sasuke capaces de captar la verdadera esencia de Sakura y por ello, se mostraba empeñado en seguir contemplándola, le impulsaba un deseo de dominio sobre aquella maravilla que solo sus ojos eran capaces de develar.

Era esto lo que ponía en riesgo a Menma ante él pues aun con el amor que mostraba por Sakura, era incapaz de ver el interior de la pelirosa del mismo modo en que podía hacerlo Sasuke y era esa ventaja, la que propició que poco a poco, Sakura fuese bajando las defensas ante Sasuke sin siquiera percatarse de ello, y la muestra de eso era precisamente la mayor presencia de aquellas manías de ansiedad y las cada vez más frecuentes miradas que Sakura dedicaba a Sasuke cuando este no se percataba de ello. Pero en esa relación no era esta extraña conducta de Sakura la única barrera, sino la que el mismo Sasuke ponía bajo la excusa de que lo que hacía con ella era solo "cortejo de entretenimiento". El Uchiha decía hacer todo aquello solo por un capricho pues no toleraba que ella fuese inmune a su "encanto natural" cuando toda mujer estaba rendida a sus pies sin que él se esforzara en ello. ¿Por qué tenía Sakura diferente? Era pues así que Sasuke le fastidiaba en un principio como a cualquier otra chica con ese objetivo en mente, pero pronto la cosa se desvió y aun si Sasuke se negaba –irónicamente igual que Sakura– a reconocer su verdadero interés hacia la pelirosa, ante los ojos de Kakashi y Menma, era cada vez más evidente que Sasuke no tomaba a la hija del hokage como un simple entretenimiento pasajero.

Para él, Sakura no era una conquista más.

Y tanto Kakashi como Menma lo notaron era la forma en que Sasuke "coqueteaba" con Sakura a través del tiempo que transcurría desde la formación del equipo pues difería totalmente del trato que le daba al resto de las mujeres: Cuando él le daba flores a otra chica, en su actuación se veía seguro y nada reservado; cuando le daba flores a Sakura, se mostraba un tanto titubeante, nervioso e inclusive ansioso, dado que cada que sucedía, una de sus manos no podía evitar dirigirse a sus cabellos y removerlos con rapidez. Sasuke solía decirle a las chicas lo hermosas que se veían, alguna que otra vez soltando calificativos impropios con que sonrojaba a las muchachas y él, se burlaba de ello, se burlaba del efecto que podía causar en ellas para sacar provecho de las mismas; cuando lo hacía con Sakura precisaba sus palabras y cuidaba que nunca fuesen palabras impropias sino más bien de un tipo inocente como lo fuesen "linda" o "preciosa" siendo esa ultima la preferida del pelinegro, su voz sonaba un tanto ronca pero firme y lo hacía de un modo en que solo ella pudiese escucharlo y cuando Sakura le rechazaba con alguna frase mordaz o simplemente ignorándolo, Sasuke componía una mueca de frustración inocultable y legitima. Diariamente en cada entrenamiento o misión, los ojos de Sasuke no se separaban de ella, siempre alagándola, siempre admirando sus habilidades, siempre intentando hacerla ver que él le observaba… Intentando hacerla comprender que no todo en él era como el resto lo veía y que si le ponía un poco de atención, podría darse cuenta de cuanto valía realmente. Pero Sakura se engañaba a si misma negándose a reconocerlo, para ella Menma lo era todo: Su apoyo, su amigo, su amor… En su mundo, Sasuke no figuraba en lo absoluto.

Pudiera ser bastante enredoso, porque de hecho así era la cosa entre los integrantes de este equipo 7, pero si había algo claro para Kakashi, era el hecho de que él sabía perfectamente que era todo aquello que acontecía entre el Uchiha y la Haruno: Una atracción pura, genuina y más que eso, INNEGABLE. Los imanes pueden repelerse constantemente pero llegara un momento, una mínima circunstancia que podría cambiar la fuerza de energía en alguno de ellos y llevarlo entonces a relacionarse con la energía del otro, causando eventualmente una atracción que sería mayor a cada momento, hasta que no hubiese fuerza alguna capaz de separarlos. Y eso era en consecuencia lo que pasaría con Sasuke y Sakura, por más que se negaran a admitirlo, la atracción nata que se tenía el uno por el otro terminaría por juntarlos y para infortunio de Kakashi, Menma sería el afectado por ello pues él realmente era incapaz concebir un mundo donde Sakura no estuviese a su lado.

Un parpadeo rápido y como si una bombilla de luz al fin encendiese, Kakashi dio un ligero golpe con su mano derecha a la palma de su mano izquierda, ¡ahí estaba la razón! El temido momento ya había llegado y con el inevitable acercamiento de Sakura y Sasuke, también venia la separación de Menma. ¿Cómo es que no lo había visto venir antes? ¡Si fue demasiado evidente! Todo sucedió tras la misión donde enfrentaron a Zabuza, uno de los grandes espadachines de la niebla y que iba tras la vida de Sakura Hime en un ataque del que Kakashi aun tenía cierta sospecha del consejo –Pues al convertirse en sensei del equipo, Riosuke, el hokage provisional, había hablado con él sobre alguna clase de conspiración por parte del consejo para eliminarla por sus grandes aportaciones a la política de Konoha y que permitían a los Haruno continuar en la cima como líderes de la aldea–. Cerró los ojos, casi pudo sentir de nuevo el amargo olor de la sangre y en sus oídos retumbo el primer grito de horror que Sakura daría ante la terrible escena que se desarrolló durante esa misión.

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-Al fin te tengo, mocosa… ¿Lista para morir?

Sakura tembló totalmente llena de pánico ante la imponente y escalofriante presencia de Zabuza frente suyo; ella le miraba sentada desde el suelo, inmovilizada simplemente por su temor a él, un hombre tan aterrador que cualquiera temblaría ante su fría mirada y mismo que ahora le amenazaba con su filosa espada. Kakashi estaba encerrado en una jaula de agua, producto de un clon de agua del espadachín de la niebla; Menma estaba batallando con un niño que asistía a Zabuza en todos sus movimientos y que mantenía a Sasuke enjaulado dentro de una extraña prisión de múltiples espejos de hielo, con lo que le atacaba sin piedad desde todas partes con agujas sembon. Miró a Menma, suplicante, pero este se enfocó únicamente en su rival, ignorando totalmente la situación de su compañera… Sasuke alzó su vista a ellos.

-¡¿Pero qué rayos estás haciendo? Muévete, huye, Sakura!

-Es inútil, mocoso Uchiha, esta niña ya perdió toda esperanza. ¡Que desperdicio! Había escuchado que la hija del hokage era toda una joya de batalla pero he terminado por ver que es solo una niña débil y llorona… ¡Que decepción! –Zabuza alzó su espada con los ojos brillantes de un instinto placentero de asesinato.- El consejo estará complació cuando les cuente esto. Con tu muerte, no solo estaré librando al mundo de un shinobi inútil sino que también daré por bien recibido mi pago por exterminar a alguien tan estorboso como tú. Este es el fin, niñita…

-¡Maldición, Sakura! ¡Déjala en paz! –Gritó Sasuke nuevamente.

-Esto se termina aquí, ¡muere!

Nadie supo cómo fue que aquello sucedió, fue tan rápido e impredecible que ningún integrante del equipo pudo entender como esa persona había logrado semejante acto de valentía imprudente. El nombre de Sakura fue pronunciado altamente, casi del mismo modo en que se produjo el rompimiento de varios de los espejos que aprisionaban al Uchiha y la caída, también, del hielo sobre el suelo… Fue cuestión de segundos ver la espada de Zabuza caer con fuerza sobre ella, fue cuestión de minutos para Sakura ver a su compañero meterse en el camino y darse cuenta de que la sangre que salpicó su rostro no era la suya. Sus orbes se abrieron con horror mientras el cuerpo de Sasuke caía estrepitosamente al suelo, sobre su regazo, manchando sus manos, ropa y suelo con su sangre. El shock paralizó su cuerpo, luego el temor de perderlo le hizo entrar en histeria y su garganta expresó su dolor con un grito tan potente que hizo temblar el interior de todos, inclusive, al mismísimo Zabuza.

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Ese día y con aquella diminuta distracción, Kakashi y Menma lograron tomar con la guardia baja a sus oponentes y derrotarlos, para finalmente enfrentarse con Zabuza y darle muerte. La misión fue exitosa en un aspecto pero la verdad es que había sido desastrosa, por un momento, le costó bastante salir de su asombro al descubrir que Sasuke no había fallecido con semejante ataque y más sorprendido quedo al ver las reacciones de Sakura durante su recuperación. Por la salud de Sasuke habían decidido quedarse algunos días alojados en la casa de Tazuna, la persona quien les había contratado para escoltarlo al país de las olas antes de toparse con Zabuza, y así partir una vez el Uchiha estuviera fuera de peligro. El pelinegro estuvo inconsciente tres días, mismos en los que Sakura no se separó de su lado durante el día y la noche; algunas veces la veía sostener su mano mientras le hablaba de las cosas que el equipo hacia durante su ausencia; otras ocasiones ayudaba a la madre de Inari a cambiar los vendajes de su herida; lo más importante de ello era el hecho de que fuese cual fuese la acción que ella realizase, siempre estaba sosteniendo la mano del moreno. Cuando Sasuke despertó, Menma atajó un amargo sabor de boca al ver el amor verdadero de Sakura reflejado a través de sus lágrimas y el cálido abrazo que ella tenía con Sasuke.

Lo extraño fue que algunos días después de haber regresado a la aldea y tras el arresto de Danzou Shimura por ser el principal sospechoso de los atentados contra los Haruno y el ataque donde Sasuke casi fallece, el gran líder de los Ambu fuese encontrado muerto en su celda sin salto y seña de quien fuese su asesino. Sakura vio la escena del crimen pero no busco dar respuesta al asesinato pues afirmaba que, aun si no había una prueba fiel de que Danzou planease todos esos ataque contra su vida, algo siempre le había hecho sentir que ese hombre había muerto como consecuencia de sus actos pasados; Menma solía refunfuñar, molesto de hablar tanto de un tema "pasado de moda e interés"; y Sasuke… Sasuke solo sonreía. Nadie dio continuación al caso, ni siquiera el consejo pareció poner interés en semejante acto sobre uno de sus colegas y por un tiempo, irónicamente, los atentados contra la hija del hokage –junto a la aparente idea de rebelión que tenían los miembros del consejo– cesaron casi por completo.

En ocasiones Kakashi se ponía a recordar su encuentro con Zabuza y se ponía a pensar en las reacciones de sus alumnos: En ese momento realmente no puso atención al joven Namikaze, no pudo ver lo que sucedería luego de ello por su falta de acción inmediata. No sabía porque pero lamentaba no haber hablado con Menma sobre todas las cosas que notaba entre sus compañeros… Tal vez así Menma no tomase las acciones de sus colegas como una traición y le sería más fácil comenzar a vivir sin depender de la pelirosa…Tal vez así notase que Hyuuga Hinata peleaba contra Sakura por él, porque lo amaba y admiraba ocultamente… O tal vez solo estaba alucinando y estaba haciendo del futuro toda una paranoia sin sentido.

Luego de la misión en el país de las olas, Sakura había entablado un vínculo especial con Sasuke a quien ahora no evitaba, en quien había encontrado una persona con quien confiar; de algún modo se sentía feliz de saber que él estaba protegiéndola siempre, que estaba atento a cada cambio que tenía, que supiera identificar con perfección cuando estaba de buen humor o cuando no lo estaba; su actitud con ella era amable, dulce, amoroso y cuidadoso, e inclusive, Sasuke había dejado su manía de mujeriego solo para dedicar todo su tiempo a ella. Cada vez fue menos raro verlos andar por las calles de Konoha juntos, de vez en cuando procurando rozar sus manos fingiendo que ninguno de los dos lo notaba; fue más habitual verlos entrenar y compartir tiempo juntos entre los restaurantes de comida en la aldea y la terraza de la habitación de la pelirosa, donde conversaban por horas hasta el anochecer… Bueno, al menos Sakura escuchaba y participaba en alguna que otra ocasión. A ella se le veía más feliz, más tranquila y relajada de lo que fuese alguna vez; a él se le notaba más maduro, menos solitario y por supuesto, más serio y comprometido con las cosas. Ambos parecían ir a la par por un sendero hacia el descubrimiento de sus sentimientos por el otro y eso solo causó el declinase de Menma, quien volvió a la oscuridad poco a poco hasta que no hubo forma de hacerle ver la luz.

Y el tiempo comenzó a pasar, fue entonces que comenzó la caída del equipo 7.

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-¿Qué haces tú aquí?

-Bienvenida, Sakura, ¿Cómo te fue en el entrenamiento con el idiota de Sasuke?

La pelirosa observó con cierto recelo al Namikaze, que se encontraba dentro de su habitación sin alguna clase de invitación de por medio y aparentemente, esperando por su llegada. Sakura sabía que debía andarse con cautela, últimamente Menma estaba totalmente al acecho con ella: En los entrenamientos buscaba herir al Uchiha con verdadera intención de asesinato y cada vez que ella intervenía, Menma no daba tregua para lastimarla física o emocionalmente sin piedad alguna hasta que Kakashi intervenía y le obligaba a marcharse a casa; en otras veces había querido sobrepasarse con ella y cuando le rechazaba solía llamarle "perra" o algo peor; sabia de boca de Minato y Kushina que jamás regresaba a casa y que cuando lo hacía, era solo para causar algún daño en su hogar; la aldea cada vez le temía más, porque había algo en sus ojos que les parecía una clara señal de advertencia… A sus ojos jade, Menma estaba andando por malos pasos y no sabía cómo, pero se sentía en responsabilidad de ayudarlo, por lo cual se dedicaba de vez en cuando a encontrarse con él. Sin embargo Menma se mostraba cada vez más posesivo y brusco con ella, hasta el punto en que el contacto físico era imposible de mantener; Sakura se aseguraba a si misma que lo quería y no temía en decírselo en esas pocas ocasiones en que se veían, sin embargo ya no le besaba las mejillas, ya no acariciaba su cabello, no hablaba con él como antaño y solo en contadas ocasiones le decía "te quiero", aunque evitaba a sus adentros escucharse a sí misma porque algo en su voz parecía indicar que lo que decía no era verdad. Y Menma parecía ver perfectamente ese algo en su persona que ella no podía ver o no quería ver. Sakura suspiró e intentó parecer ante él sin ninguna clase de nerviosismo.

-Eso no te incumbe, Menma… De cualquier modo, insisto en saber qué haces aquí. Mis tíos no me han dicho que estabas en mi habitación.

-Sí, bueno, ellos no tenían que enterarse de mi visita. –Ella cerró la puerta tras de sí.

-Entonces tendré que recordarte que esta es mi casa, este es mi cuarto y por lo tanto deberías respetarla. No sé tú, pero al menos yo detesto que la gente entre a mi habitación sin permiso alguno y más cuando no estoy. –Se encaminó al espejo y dejó sobre el tocador su bandana.- En fin… Dada tu presencia supongo debes tener algo muy importante que tratar conmigo. Así que habla pronto si es que hay algo que deba escuchar… Estoy cansada y quiero dormir, mañana tenemos misión. ¿Recuerdas?

Menma le miró, observando su persona a través del reflejo del espejo pero no cabeceó o dio muestra de responder afirmativa o negativamente a su pregunta. Él sonrió ligeramente mientras se encaminaba a ella.

-¿Sabes? Te has vuelto más hermosa de lo que recuerdo…

-¿De lo que me recuerdas? Hn, no exageres, solo tengo doce años y vamos, no ha pasado mucho tiempo que digamos… No es como si realmente crecer unos pocos centímetros me haga ver diferente. –él negó.

-Eres diferente, eso es innegable… Todo en ti cambia y florece, cómo las flores durante la primavera. Cuando te conocí, todo en ti indicaba que eras una chica frágil pero poco a poco note lo especial que eras. A cada momento te vuelves más fuerte, más bella, más inteligente y eso duele, duele porque soy incapaz de alcanzarte. –Ella le devolvió la mirada, una vez que él estuvo parado detrás de su cuerpo.- Al principio no fue fácil aceptar que ya no eras la niña que necesitaba defender de los brabucones, fue difícil entender que no eras más débil que yo y que podías pelear a la par mía… Aun en estos momentos me es difícil. ¿En qué momento fue que te perdí?

-¿De que estas hablando Menma? Tú… Tú no me has perdido.

-Sí, te he perdido y todo es por su culpa.

Sakura se giró a él, dejando que Menma la atrapase en un abrazo y permitiéndole también ocultar su rostro en el hueco que existía entre su cuello y hombro. Ella no fue capaz de hacer algún movimiento por alejarlo pues su compañero parecía totalmente desamparado y triste, que considero una aberración alejarlo de ella cuando Menma parecía necesitarla y era su deseo, como amiga y compañera de equipo, estar ahí para cuando él necesitara ayuda; Menma respiraba su fragancia, ese olor tan nítido a durazno y flores que tanto le tranquilizaba, ese que solo debía pertenecerle a él y que otro estaba robando, junto con todo lo que Sakura representaba. Apretó su agarre, armándose de valor para hablar.

-Ya no te soy útil, ¿no es así? Él… Sasuke está alejándote de mí, está arrebatándome todo lo que amo y tú estás cayendo ante su absurdo plan por dejarme sin nada solo por su diversión y envidia.

-Menma, ¿Qué estás diciendo? Sasuke no tiene esas intenciones, ni contigo ni conmigo y yo no estoy consistiendo nada.

-¡Lo haces, maldita sea, no mientas! Sakura, ¿es que acaso no lo ves? ¡Él te está engañando, está jugando contigo! ¿Crees realmente que sus palabras y tiernas acciones son porque siente alguna clase de amor por ti? Él no sabe que es amor, solo conoce la traición y la ambición de cumplir un mero capricho pasajero: . –Ella respingó y Menma se alejó un poco de ella, manteniéndola sujeta por los hombros.- Desde el principio a estado interesado en ti solo porque eres diferente a todas las chicas que no se doblegan ante él, Sasuke no se detendrá hasta tenerte a sus pies, no parara hasta verme a mí y a ti totalmente destrozados. ¿Lo entiendes? No hay nada en ti que le atraiga realmente, tú careces de esencia, igual que yo…

-…M-Mientes, ya basta…

-…Es por eso que nosotros nos complementamos perfectamente, Sakura, ¡por ello debemos estar juntos siempre! En este mundo no hay nadie que comprenda mejor esa oscuridad y soledad que llevas dentro; no hay nadie en este mundo que llene el vacío en tu interior, nadie más que yo y no hay nadie mejor que tú para llenar el mío… Ni Sasuke ni Kakashi, nadie es capaz de entendernos… ¿Lo entiendes verdad? El odio y el dolor están devorando al mundo, lo están pudriendo pero podemos salvarlo.

Sakura le miró por largo rato, buscando en los ojos azules un estivo de la presencia del chiquillo que alguna vez conoció y que consideraba su esperanza en el mundo, su primer vinculo en la vida, pero no encontró nada, solo la oscuridad y un deje de la presencia maligna del otro ente dentro de Menma. Apretó las manos en puños a cada uno de sus costados, mostrando en su rostro profunda seriedad ante la poca elocuencia de su compañero. ¿Qué tan perturbado estaba su querido pelinegro? Él por su lado no notó la cautela con la que ella comenzó a mirarlo, pensando que aquella atención era porque sus palabras estaban teniendo efecto en ella.

-Dices que podemos salvar el mundo… ¿Cómo es eso posible?

-Así es, si trabajamos juntos podemos salvar este mundo tan lleno de corrupción e injusticia. Lo he pensado mucho y ahora veo la verdad, siendo hokage no conseguiré nada… El mundo necesita de un poder que lo domine todo para poder marchar por el rumbo correcto. La existencia de un sin número de líderes crea disturbios y ambiciones, es la avaricia del hombre lo que lleva a las guerras y para derrocar esto, debe existir un ser cuyo poder domine por sobre el de los otros. Un líder único, uno invencible que los guie a todos, que castigue a los malvados, que proteja a los buenos y que consiga mantener la paz por millones de años…

-Hablas de una instancia utópica que será fundamentada por el temor… Menma, ¿estas escuchándote? ¡Es imposible, es incorrecto! No existe verdadera paz en un mundo que obliga a sus subordinados a temerle para obtener control, que busca suprimirlos y obligarlos a seguir sus reglas en base al terror por un castigo.

-¡Es posible, lo es! Por eso te necesito, para que seas el equilibro en la ecuación, ¿entiendes? Yo soy el jinchuriki del Kyuubi, la bestia de cola más fuerte que existe y si lo uso, podre dominar lo que sea y por sobre quien sea, la gente me temerá y tú que eres toda luz, ¡establecerás el orden a seguir! –Menma sujetó sus manos fuertemente esperanzado.- Contigo ayudándome, las personas nos seguirán, no temerán a un castigo si acatan las ordenes que alguien como tu establezca, no me temerán a menos que sean conscientes de que han hecho algo contra tus deseos… O los míos. ¿Entiendes? ¡Es perfecto, simplemente perfecto! El mundo que tanto daño nos ha hecho será nuestro y solo entonces, podrá ir al curso debido bajo nuestro control…

-¡Pero que discurso tan descabellado! ¿Esperas que ella acepte una idea como esa?

Menma giró la vista hacia el balcón y frunció el ceño al toparse precisamente con su enemigo mortal: Sasuke reposaba en el marco de las puertas corredizas, mirándole con total atención y cautela a cualquier movimiento que pudiese hacer. Bufando, Menma le devolvió la mirada con desprecio a la par en que Sakura sentía su cuerpo menos tenso, estando un poco más tranquila al tener al Uchiha acompañándole en esa situación.

-Estas aquí… ¿Qué nadie te enseño a no meterte en los asuntos de otros?

-Ya sabes como soy, Dobe, además no puedes culparme… No esperaba que al venir a ver a Sakura-chan, me toparía con que también tú has venido a visitarle, aunque no con las intenciones con las que pudiese imaginar luego de varios días desaparecido. –Sakura sonrió ligeramente y Menma gruñó.- No sé qué demonios es lo que está pasando contigo, Menma, pero me temo que ese plan tuyo no tiene fundamento… Recuerdo perfectamente que tu sueño era salvar al mundo pero jamás creí que planeabas una dominación total. Definitivamente nadie aceptaría algo así y Sakura-chan no es la excepción.

-Ella aceptará, Teme, Sakura sabe que he dicho la verdad en todo. En Konoha no hay nada para nosotros, no cuando todos están en nuestra contra y buscan eliminarnos; ella sabe que somos capaces de recrear el mundo pero eso no lo lograremos si nos quedamos en la aldea… Tú, los aldeanos, todos ustedes intentan separarnos para evitar que logremos sobresalir, solo quieren vernos rotos otra vez y burlarse…

-Déjame preguntarte algo… ¿Quién te ha metido esas ideas a la cabeza? –Menma respingó.

-Eso no importa…

-¡Oh, claro que importa! Porque que la persona frente a nosotros y que está diciendo toda esa mierda no eres tú realmente. No el Menma al que ella adora y quiere, no al que yo considero mi mejor y único amigo.

-¿Mejor… amigo? ¡Pero qué tontería! –Sasuke entrecerró sus orbes.

-No, no lo es… He escuchado todo, se cómo te sientes y puedo jurarte que mi intención jamás ha sido dañarte, Menma, eres el único amigo que tengo y aunque nos llevamos mal, la verdad es que eres el único con quien puedo ser yo mismo y lo sabes. Sabes mis secretos. No voy a negarte que al principio te envidiaba porque Sakura te ponía demasiada atención, creí que ese deseo de tenerla conmigo era solo un capricho impulsado por querer vencerte… Pero no es así, Menma, ¡Yo en verdad…!

-¡Cállate! ¡Tú quieres quitármela, ¿no es así? Quieres alejarla de mi lado, ¿verdad?! ¡Mentiroso, Mentiroso! ¡Estas mintiendo, traidor! Sakura me pertenece… ¡Ella es mía, mía, MÍA!

-No lo soy.

Menma detuvo sus movimientos bruscamente, mirando a la pelirosa Haruno frente a si con impresión absoluta ante sus palabras. Sakura alejó sus manos de las de Menma, quien aún las sostenía y tras dar un paso atrás, le miró con sus ojos llenos de tristeza –Que al Namikaze le pareció más una de lastima– pero con una sinceridad que produjo en él un amargo sabor de boca. Quiso hablar pero algo en su lejanía le hizo callar, dando paso a que ella dijese lo que quería aunque él no quisiese escucharlo.

-Menma… en mi corazón y en toda mi vida, siempre has sido alguien importante. Has sido la fuerza que necesitaba para salir adelante y creo que eso me hizo sentir que debía enfocar mis sentimientos únicamente a ti… Eres mi mejor amigo y te aprecio mucho pero el engaño está sobrepasando nuestros límites. Ahora pienso que todo fue un terrible error.

-¿Qué estás diciendo? Se lo que sientes por mí, debes estar diciendo esto porque Sasuke está confundiéndote pero ambos sabemos la verdad y es por ello que quiero que vengas conmigo. ¡Larguémonos de este sitio y dominemos al mundo!

-¡No! –Ahora fue él quien retrocedió.

-¿S-Sakura…?

-¿Es que no lo entiendes? Cometí el error de creer que yo… ¡De que creer que tú…! A-Ambos hemos confundido las cosas y lo lamento, Menma, pero no puedo aceptarte a ti ni a ese loco plan…

-No, ¡¿estás diciendo que todo, que tus sentimientos…?!

-Yo no te amo, esto no debió pasar…

Menma entró en un estado de shock instantáneo, inmóvil y conmocionado, escuchó constantemente las palabras de Sakura repetirse una y otra vez en su cabeza. Bajó el rostro ocultando su mirada de sus compañeros y en su tristeza, el Kyuubi encontró la ruta perfecta para colarse en su interior por completo. Fue infectándole, susurrando las palabras precisas para dominarlo de una vez por todas y llevarlo a la oscuridad. Fue entonces que alzó el rostro y sus ojos observaron a Sakura con ira, desesperación y dolor. "Esos dos te han traicionado, ¡debes hacerlos pagar!" La energía del Kyuubi se liberó repentinamente, cubriendo su cuerpo y lanzando a sus dos compañeros de equipo algunos metros atrás ante la onda de energía rojiza que emitía contra ellos. Repentinamente la presencia del chakra rojizo abandonó su cuerpo y el silencio fue roto únicamente por las respiraciones agitadas de Sakura y Sasuke, que no podían evitar mirarlo con asombro. En su rostro, ni sus ojos azules ni sus gesticulaciones expresaron absolutamente nada de sus emociones, lo que produjo en sus compañeros una sensación de temor.

-Ya veo, así es como son las cosas ¿he? Es una lástima.

Menma carcajeó tenebrosamente y se encaminó a paso lento hacia el balcón, pasando por sobre los cristales rotos de las puertas corredizas, mismas que estaban desechas por el choque del cuerpo del Uchiha contra las mismas. Riosuke y su esposa irrumpieron en la habitación mirando con preocupación la destrozada estancia y al joven jinchuriki, que detuvo sus pasos una vez sobre la baranda del balcón para girarse y mirar a la pelirosa fijamente. Ella le devolvió la mirada desde el suelo, completamente asustada y confundida.

-Parece que me equivoque contigo, Hime… Realmente no eres diferente como yo creía. -Sus ojos se entrecerraron brevemente entorno a ella con dolor.- Es verdaderamente una pena… Yo en verdad… En verdad te quería.

Y sin más, el Namikaze desapareció de su hogar con un salto, perdiéndose en la oscuridad.

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-¡Imposible, Menma está en la aldea!

Tras escuchar aquello, el equipo Kakashi avanzó a toda velocidad por el bosque hasta dar con el objetivo de su búsqueda. Menma había desaparecido después de aquella noche y nadie sabía absolutamente nada de él, por dadas razones, el team Kakashi exigió a Riosuke que les permitiera salir en una misión de búsqueda para traerlo de vuelta a la aldea y así, intentar ayudarlo. Minato y Kushina apoyaron la idea, pidiendo al mismo tiempo participar en la misión, ya que para ellos era primordial asegurar el bienestar de su hijo. Hubo cierto descontento con la hija del hokage, ya que ella fue excluida por largo tiempo del grupo de búsqueda para apoyar a su tío con asuntos políticos urgentes de la aldea… Sin embargo, al fin era capaz de acompañarlos y sentirse útil. Sakura mordió su labio inferior, recordando que los padres de su amigo habían dicho que les preocupaba la influencia que el Kyuubi estaba teniendo en su hijo desde algunos meses atrás y que en sí, suponían ellos, era la causante de semejante descontrol en Menma. Habían pasado meses siguiéndole el rastro y ahora de la nada el Namikaze rompió su esquema y fue contra Konoha, el grupo realmente estaba preocupado del motivo por el cual él se presentase tan repentinamente en la aldea. El olor del humo golpeó sus sentidos y la escena que se desarrolló frente a sus ojos los obligó a detener sus pasos sobre las enormes murallas, dejándoles anonadados por lo que veían.

Konoha estaba ardiendo en llamas.

Sin previo aviso Sakura salió corriendo hasta internarse en la aldea, yendo en contra de las personas que huían en sentido contrario para salvarse; tropezando, cayó sobre el suelo y se horrorizó al ver la sangre que manchaba el piso, sintió desesperación al ver cadáveres de niños, mujeres y hombres a su alrededor y el caos que se expresaba a través de los lamentos de la multitud le hicieron sentir desesperación. ¿Dónde estaba ella cuando aquello sucedió? ¿Por qué sucedía esto precisamente la primera vez que su tío le permitía salir junto a su equipo en búsqueda de Menma? ¿Quién era capaz de asesinar sin miramientos? Sasuke llegó algunos minutos después junto a Minato, Kushina y Kakashi, quienes realmente no daban crédito a lo que estaba pasando por segunda vez.

-Sakura, ¿estás bien? ¿Te hiciste daño? –Cuestionó el Uchiha, ayudándola a ponerse en pie.

-…E-Esto, esto no está bien, Sasuke… ¿Quién haría algo tan horrible?...

-Han llegado, ¿he?

El grupo de shinobi enfocó su vista hacia las llamas que comenzaron a dispersarse y a dar paso hacia la persona que era causante de tanta destrucción. Bañado en sangre y con una sonrisa en sus labios, Menma apareció ante ellos con desafío y arrogancia, casi como si los hechos que cometió no arremetieran con culpabilidad en su mente; por primera vez, sus padres y equipo no pudieron reconocer en él al chico que había ido a buscar con tanto afán. Frente a ellos solo estaba un asesino, alguien frio y sin corazón, alguien que destruía aldeas a diestra y siniestra sin sentir el mínimo estivo de vergüenza por ello. En sus orbes azulados, solo existía la satisfacción y el placer de la matanza. Minato reaccionó y dio un paso al frente.

-Menma, ¿Acaso tú eres el causante de todo esto?

-¡Por favor! No actúes como si no lo supieras, Minato, todo esto que vez lo he hecho yo mismo. ¡Las llamas y la sangre, todo este hermoso paraje lo he construido con mis propias manos!

-E-Es mentira… ¡Mi hijo nunca haría algo como esto! ¡Tú no harías algo así, no mi hijo! –Gritó Kushina, acercándose con las manos en el pecho.- ¡Hijo, tu nunca lastimarías a la gente, nunca lastimarías la aldea porque tu deseo era ayudar!

-Aun… Aun no es tarde, Menma-kun… -Menma miró al Hatake.

-¿Aun no es tarde? ¿A qué te refieres con eso?

-Si te arrepientes ahora, ¡si te entregas ahora…! S-Seguramente Konoha podría perdonarte, aún hay tiempo para remediar todo. ¡Vuelve a ser mi alumno de antes, vuelve con tu familia!

-¿Familia…?

-Así es, tus amigos y tu familia queremos ayudarte. ¡Aún podemos arreglar las cosas!

El silencio se extendió hasta que Menma estalló repentinamente en carcajadas llenas de ironía y burla hacia aquellos que se hacían llamar sus amigos y familia. Sakura comenzó a llorar al verlo así, tan frio e indiferente de la situación y si no fuera porque Sasuke la sostenía, seguramente ya hubiera vuelto a caer para mojar el suelo con sus lágrimas. Cuando la risa de Menma desapareció, un aura de peligrosidad les hizo mantenerse alertas a un posible ataque; el Namikaze no se acercó pero mantuvo su mirada fija sobre ellos, más precisamente sobre su única presa: Sakura Haruno. Intuyendo sus intenciones, Sasuke apretó su agarre entorno a Sakura, provocando en Menma un ligero malestar.

-¿Amigos y familia? ¡Por favor! ¿Me creen tan estúpido para caer en sus engaños? Yo no tengo familia, yo no necesito de amigos… Vine a Konoha con el único fin de aniquilarlos a todos hasta no dejar absolutamente nada ni nadie con vida. ¡No me arrepiento de nada, no quiero volver a ser el de antes! ¿Ser el de antaño, volver a ser el marginado y pelele de estas asquerosas personas? ¡¿Volver a sufrir todo ese infierno al que ustedes me ataron?! –Todos se encogieron con temor cuando sus orbes azules se volvieron rojizos, como los del mismo Kyuubi.- Ustedes no significan nada para mí, los lazos que creí tener con ustedes se han roto y ahora no hay nada que me mantenga unido a sus personas. Me han perseguido una y otra vez con el único propósito de decirme mentiras, estoy harto… Por ello decidí de una vez por todas darle un fin a esa asquerosa idea suya de que aun puedo salvarme. ¡Los matare a todos, todos ustedes pagaran el haberme traicionado!

Ante esa clara comitiva, Minato y Kakashi lanzaron su ataque: El rayo amarillo hizo gala de su velocidad y se posicionó tras su hijo, al cual intentaba golpear con lo que sería un reseñan mientras Kakashi estaba por caer encima del joven Namikaze con un chidori en mano, ambos con la fuerza suficiente únicamente para dejarlo inconsciente. Menma ni siquiera se inmuto ante su presencia y con una sonrisa en sus labios alzó su mano derecha e instantáneamente de su cuerpo emanaron tres colas de chakra rojizo, que evitaron el ataque y lanzaron contra las deterioradas estructuras a su sensei y padre por igual. Con paso lento comenzó a acercarse al trio de personas que le faltaban, sin dejar de emitir el poder del nueve colas. Kushina se interpuso en su camino sin ninguna intención de atacarle, inundada en lágrimas amargas.

-Menma-chan… Por favor, detente… -Sakura respingó.

-¡Kushina-san, deténgase, aléjese de él!

-¿Qué pretendes hacer ahora, mujer? ¿Vas a rogar por tu vida o algo así? –Dijó Menma, teniendo a su madre frente a frente.- Es inútil, tus ruegos no son de mi interés… Así que pelea si es que quieres sobrevivir.

-Ya basta… No, no quiero atacarte, ¡No quiero hacerte daño!

Su garganta fue sujetada por la mano de Menma que comenzó a estrangularla sin ninguna contemplación, mirándola con un brillo de repudio en sus orbes rojizos; Sakura no pudo más y sin que Sasuke pudiera evitarlo fue descendiendo hasta quedar de rodillas ante el suelo, mirando totalmente horrorizada lo que el Namikaze estaba haciendo. Sasuke por su parte soltó un gruñido, decidiéndose entre dejar sola a Sakura o ir a ayudar a Kushina, debatiéndose entre su propia indecisión. ¿Era preciso usar su verdadera fuerza o combatir sin develar aun sus capacidades? ¿Qué era lo mejor, que debía hacer? El jinchuriki chasqueó la lengua y estrujó un poco más el cuello de la pelirroja.

-¿Hacerme daño? Pero que idioteces estas diciendo, mujer, esa posibilidad no es posible. No más… Las mujeres son criaturas repugnantes que usan sus lágrimas como arma para causar lastima con el único fin de engañar. Si tu no estas dispuesta a asesinar a un enemigo, entonces eres aún más patética de lo que creí. Voy a deshacerme de ti…

-¡Detente, Menma! –Gritó Sakura.

El jinchuriki logró esquivar el sorpresivo golpe que Sasuke planeaba asentar sobre él, de modo que con ello tuvo que soltar a su madre, quien había caído totalmente desmayada por la falta de aire. Sasuke arremetió nuevamente en su contra pero el Namikaze esquivaba todos sus movimientos sin responder con su prodigioso taijutsu como si se tratase de un burdo y aburrido juego de niños; en menos de un minuto, Menma le dio un golpe en la cabeza usando su codo derecho y en medio de su aturdimiento, dio a su estómago una patada tan fuerte que lo lanzó al suelo estrepitosamente. Sakura reaccionó en ese instante e intentó ponerse en pie.

-¡Sasuke!

-¿A dónde te diriges, pequeña florecilla?

Sus orbes se ensancharon con temor cuando giró su rostro de nueva cuenta al frente y se topó con el hecho de que Menma estaba frente a ella, inclinado ligeramente hacia su persona para estar un poco a su altura aunque mostrándose imponente sobre sí; los ojos del pelinegro ya no mostraban el tono rojizo tan característico del Kyuubi, en su lugar, el apagado color azul había vuelto a sus ojos y le miraban con un retorcido afecto. Sakura no podía moverse y totalmente en shock ante su presencia, perdió la noción total de su persona. Las manos masculinas sujetaron su rostro, colocándose sobre cada mejilla pálida de la Haruno, regresándola al momento.

-Quería verte, Sakura.

-¿He?

-Desde que me marché no he podido sacarte de mi cabeza. Te odio por haberme dejado, por haberme traicionado de aquel modo por culpa del estúpido de Sasuke pero por alguna extraña razón mientras más tiempo pasaba lejos de ti, más deseaba tenerte. Luego lo entendí… Tu lugar es estar conmigo, a mi lado, solo para mí. –Él le sonrió e unió sus frentes, sin dejar de mirarla con cariño.- Cada que destruía una aldea, cada que asesinaba, cada que me acostaba con alguna ramera me daba cuenta de lo vacío que era todo cuando no estabas conmigo… Me di cuenta del poco valor de las cosas si no estabas tú de por medio. ¡No puedo dominarlo todo sin ti! Te quiero a mi lado, ¡te quiero de vuelta!

-M-Menma, ¿Qué estás diciendo? E-Es una locura…

-¿Sabes? Realmente quería verte y lamento no haber venido antes, sin embargo, pensé que tú y yo nos encontraríamos en algún momento dado que un grupo de ninjas venía dándome búsqueda desde hacía un par de meses atrás… Cuando sentí entre ellos el chakra de Kakashi supe que tú también venias a buscarme, solo debía esperar el momento justo para que me encontrasen y al fin habrías venido a mí. Pero aun si aumentaba mi chakra para guiarte a mí… Nunca llegaste, pensé que Sasuke te retenía pero no era así, no hasta que al fin capte el chakra de cada uno de esos imbéciles que me buscaban. ¡Fue tan frustrante cuando me di cuenta de que no venias con ellos! Enfurecí por tu olvido y entonces me decidí a venir a la aldea para cobrarme tu osadía… ¡Luego, ya sabes! Tenías que recibir tu castigo, tuve que mostrarte tu lugar por desafiarme y olvidarme una vez más.

-¿P-Porque…?

-Por ti, Sakura… Únicamente por ti. -Ella ensanchó sus orbes, horrorizada.

-¿Por mí? Toda esta muerte y destrucción… ¿Es mi culpa…? ¿Tú haces esto por mi causa…?

-¡Oh, mi dulce florecilla! No debes llorar… Estas personas, este mundo, todos ellos no valen tus lamentos. Este mundo es como un agujero negro que solo busca alimentarse de nosotros, nos hace sufrir y nos empuja a la eterna soledad… Nos arrebata lo que más amamos y a cambio solo recibimos dolor y desesperanza. Cuando te encontré mi mundo cambio, tú te volviste mi luz y yo no puedo dejarte ir. Estas personas te hicieron daño, te usan y engañan a su antojo pero ya no más, ahora que me he desecho de ellos ya no tienes por qué sufrir. Odio verte llorar, Sakura… Lo odio con todo mí ser y es por ello que cuando pisé de nuevo la aldea, no pude evitar recordar todo el daño que te han hecho y el mío también. –Sus manos abandonaron su rostro y se posaron sobre ella, atrayéndola a su cuerpo, encerrándola en un abrazo.- ¿Qué era lo que teníamos nosotros que nadie podía ver nuestro interior? ¡Nosotros no tenemos por qué mantenernos unidos en este ciclo de absurdo dolor! Por ello vendrás conmigo, juntos destruiremos este mundo y lo reformaremos. ¡Traeremos la paz, gobernaremos juntos! Así que esta es la última oportunidad que tienes de recapacitar tu elección de antaño, Sakura: Si vienes conmigo ahora y me juras lealtad; si me juras amor y obediencia, olvidare tu traición y te otorgaré el perdón que necesitas para permanecer siempre a mi lado.

En ese instante el interior de Sakura quedó en un silencio repentino y sucesivamente, comenzó a barbullar con furia, de la misma forma en que hace un volcán, llena de rabia y frustración contra aquel que le abrazaba pero principalmente de su propia persona. Sakura supo que todo aquello no era más que consecuencia de su estupidez. Si no se hubiese engañado a si misma con el hecho de amar a Menma como agradecimiento por su compañía; si hubiese hablado con él a tiempo sobre lo que su corazón sentía estando cerca de Sasuke, si tan solo no hubiera sido tan cobarde… Tal vez todo esto no hubiera pasado… Su cuerpo comenzó a temblar y sus manos se empuñaron con fuerza a las ropas del Namikaze; en su mente solo gobernaba la idea de hacerle entrar en razón antes de que el mismo jinchuriki terminase por destruirse a sí mismo y a los demás. Apretó las mandíbulas y sus ojos anteriormente atemorizados, brillaron con la firmeza de un guerrero.

Sin que Menma lo esperase, Sakura empujó su cuerpo contra el suyo y le obligó a retroceder hasta que topó con lo que sería una aparente pared de escombros e intentó asentar algún golpe sobre su cuello; el Namikaze esquivaba con esfuerzo sus ataques con notable sorpresa ante sus actos y en su estupefacción, recibió un golpe en la mejilla derecha que lo lanzó al suelo. Sucesivamente, forcejeó con ella quien ya estaba sobre suyo y continuaba lanzando ataques certeros contra su persona. Menma logró con mucho esfuerzo girar las posiciones y sujetar sus manos a cada costado de su rostro, mirándola con algo parecido a la depresión. ¿Cómo era que ella se atrevía a hacer aquello? ¡Si hasta hace unos pocos instantes se mostraba débil! ¿Cómo es que no cedía ante él? Sakura no se dio por vencida y continúo removiéndose bajo él; el Namikaze gruñó y acercó su rostro peligrosamente a ella.

-¿Por qué lo haces? ¡¿Por qué demonios estas peleando contra mí?! ¡Se supone que en estos instantes ya deberías ser mía!

-¿Tuya? No seas ingenuo, nunca voy a ceder ante ti, jamás voy a unirme a ti y apoyar ese detestable plan tuyo. ¡A la mierda con tu perdón, no tengo por qué arrodillarme ante alguien que ha asesinado a tantos inocentes y no se siente avergonzado por ello! No quería lastimarte, nunca desee que algo como esto sucediera, aun con el dolor… ¡Jamás quise vengarme! ¿Por qué no entiendes? ¡Lo que estás haciendo no es correcto! ¡Este no eres tú, maldita sea! –Gritó fuertemente, zafándose de su agarre y deslizándose hasta poder ponerse en pie. Menma le imitó.- Lo que has hecho no tiene perdón. Matar a personas solo por pasajeros e incomprensibles caprichos no es justificable. ¡No eres quien para juzgar y no te lo perdonaré! El Kyuubi está utilizándote, eres tú el único que se está engañando y si no estás dispuesto a escuchar, entonces me veré en la necesidad de hacerte entender las cosas a la fuerza.

-¿Estas escuchando lo que dices? ¡Eres una estúpida! ¿Qué no te das cuenta de que todos en este sitio solo están engañándote? ¡Yo soy el único que te ama, el único que te entiende y que jamás te hará daño! ¿Por qué simplemente no puedes entender, por qué no lo aceptas? Te lo advierto, Sakura, es mejor que aceptes mi propuesta y vengas a mí antes de que decida….

-¿Qué, matarme? –Él entrecerró sus ojos.

-No me obligues siquiera, ahora ven aquí, es tu última oportunidad.

-Entonces puedes intentarlo, porque mi respuesta sigue siendo no. Nunca estaré de tu lado, nunca seré tuya y nunca voy a permitir que consigas ese absurdo sueño. –Sakura tomó un kunai de su estuche de armas y se colocó en posición de pelea.- Te haré despertar, aun si debo golpearte y romperte las piernas para ello… ¡Voy a detenerte y te traeré de vuelta a como eras antes, shannaro!

El Namikaze apretó la mandíbula hasta que sus dientes rechinaron y su cuerpo tembló sutilmente encolerizado. ¿Cuán estúpida podía ser ella, cuán traicionera y arrogante? Luego de ello, la mirada azulada se afiló con ira y desdén entorno a ella; Sakura simplemente tensionó un poco más el agarre en el kuna, atenta. En menos de un instante ambos se lanzaron al ataque dispuestos a derrotar seriamente al otro, no más juego, no más piedad ni indecisión, en aquel momento Sakura y Menma luchaban por la dominación del otro. Sin embargo la rabia y el oscuro poder que el Kyuubi le otorgó a Menma durante la pelea dieron por sentado que la pelirosa sería incapaz de vencerlo no solo por ese inesperado aumento de poder, sino también porque la Haruno no peleaba con la intención de matarlo… Algo que Menma hacia sin siquiera dudar al respecto.

Para cuando Sasuke abrió los ojos y se incorporó en el suelo, vio con total espanto como Sakura era derribada al suelo por el Namikaze sin tacto alguno; intento correr y ayudarla pero su tobillo estaba imposibilitado de movimiento, la desesperación solo aumentó con cada gemido de dolor y con cada golpe que el jinchuriki propinaba a la ahora débil pelirosa. Gritó su nombre y no le importó arrastrarse por el suelo cuando Menma le alzó al aire por el cuello mientras ella forcejeaba por liberarse, teniendo el cuerpo herido y amoratado. Un chillido de ella, una maldición de Sasuke y Menma al fin miró a su traidor ex compañero de equipo con deleite ante su sufrimiento; se dio cuenta entonces que Sakura ya estaba perdida, Sasuke había germinado en ella la semilla de la debilidad y la había rebajado al nivel despreciable del resto del mundo. Cuando volvió a mirarla sus orbes ya no reflejaron admiración y amor por ella: En sus ojos solo existía el rencor y la tentativa relación entre enemigos a muerte. Apretó su agarre y Sakura se removió con dolor, sin poder emitir ningún golpe como respuesta.

-¿Duele mucho? Eso está bien, nada es más complaciente que ver como los culpables de tu dolor sufren de la misma forma y tiemblan en silencio. Realmente es una lástima… Tengo pena por ti, Hime, después de todo tienes un potencial único, pensar que tanta belleza ahora está totalmente sucia… Una pena sin duda. ¡Pero que se le va a hacer! –Siseó y en su mano derecha se formó una extraña clase de rasengan oscuro.- Has perdido todo lo que te hacia única, Sakura, me has engañado y traicionado por última vez… No me divierte seguir tras una mujer que se ha vuelto obsoleta, ya he perdido el interés en ti y como sé que serás un estorbo, me desharé de ti en este mismo momento.

-¡Detente, Menma, no te atrevas a ponerle una mano encima! –Menma sonrió.

-Nadie piensa en los demás, Sasuke y si no tienes cuidado, aquellos en quienes confiaste y te traicionaron vendrán a aplastarte, justo como ustedes han hecho conmigo. -Siseó, alzando su mano mientras su mirada cambiaba nuevamente a un color rojizo.- Abandonados por el mundo y sin esperanza, este mundo es un infierno para nosotros; lo perdimos todo y encontramos en el odio la fuerza suficiente para avanzar en este mundo lleno de desesperación. "No existe la desesperación si no hay esperanza." Hoy, ustedes dos conocerán lo que es verdadera desesperación…

-….M-Menma, no… -Pidió Sakura.

-Nuestro juego termina aquí.

-¡ALTOOOO!

La sangre salpicó el suelo rápidamente, casi del mismo modo en que la mano de Menma reposaba en el interior del cuerpo de la pelirosa Haruno que simplemente ensanchó los orbes y soltó un breve quejido ante el potente ataque. Sasuke miraba todo desde el suelo, impactado de lo que veían sus ojos y de lo horrendo que era el comprender lo que esa imagen significaba; sin un ápice de dolor o cualquier otra emoción de por medio, Menma retiró su mano bruscamente del femenino cuerpo y lo arrojó al suelo. Justo en ese momento el cuerpo del Uchiha reaccionó y se movió para atraparla en medio de la caída, sus ojos oscuros la miraron con temor, ella estaba gravemente herida y su errática respiración era una comitiva de su pronta extinción. Sasuke se aferró a su cuerpo y tembló, entonces alzó su rostro a Menma y sus ojos causaron escalofríos en el jinchuriki al ver la ira que era capaz de mostrar tan solo en su mirada.

Encolerizado, Sasuke no encontró otra forma de expresar su dolor más que a través de su voz: Gritó una y otra vez, un lamento que no pronunciaba ninguna clase de frase u oración, solo era el estridente sonido de su ira creciendo en su cuerpo a medida que la frialdad en el cuerpo de Sakura se volvía más notorio. Los gritos de Sasuke arremetieron profundamente en la mente del Namikaze que parpadeó continuamente hasta que sus ojos cambiaron de nuevo a su azulado tono y observó a sus compañeros, aparentemente cohibido de sus actos; no dijo nada pues las palabras se atoraron en su garganta y su interior se rompió nuevamente, impidiéndole mostrar alguna clase de emoción al respecto y se dedicó únicamente a observar a su antiguo mejor amigo.

-Ella no sobrevivirá…

-No te perdonaré, lo que has hecho… ¡jamás te lo perdonare! ¡Te matare, voy a desgarrar cada parte de tu cuerpo hasta que no quede nada de ti, lo haré!

Sus orbes se encontraron una última vez; una triste y lastimera sonrisa se formó en los labios de Menma mientras comenzaba a desaparecer.

-Entonces estaré esperando que cumplas tu promesa.


Y bueno... Si pensaban que la historia estaba llena de sucesos tristes y sombríos, pues ahora ven que las cosas pueden aumentar. :P ¿Qué les a parecido el capitulo de hoy? ¿Qué piensan sobre Menma? Al fin sabemos por que Sakura tiene una cicatriz como esa... Recuerden que si tienen algun comentario, pueden dejarme un review y yo lo leeré con gusto; les mando un abrazo y muchos agradecimientos por seguir la historia. Nos veremos en la siguiente publicación, ¡Sayonara!