Road to Ninja
Capítulo 37: Ciclo del dolor
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-¿Esto es todo lo que Konoha puede enviar para asesinarme?
Sasuke alzó difícilmente el rostro hacia la distancia donde yacía Namikaze Menma totalmente pulcro e intocable sobre aquella antigua estructura tan conocida por su relevancia histórica. El valle del fin se había convertido en el campo de batalla donde algunos ninjas de Konoha pretendían enfrentarse contra el imponente poder del jinchuriki del Kyuubi, quien aparentemente estaba ahí por mera casualidad. Aunque el propósito nunca había sido dejarle con vida, ninguno de sus colegas ni él mismo habían podido tocarle, ninguno era capaz de estar cerca de herirlo. Menma Namikaze era un ser inalcanzable. Apretó sus manos sobre la tierra mojada y maldijo en voz alta, si usase su verdadero poder, él podría darle la paliza de su vida al hombre que yacía frente suyo y sin embargo, existían muchas razones para no atreverse a mostrar su fuerza: aun si ya se había desecho de Danzou, existían riesgosos enemigos en el consejo; usar su poder podía causar más daños que beneficios y debía ser sincero, el motivo más grande era que una parte de su ser en verdad no quería matarlo. Aunque Menma no tenía ninguna clase de problema con asesinarle a él. El jinchuriki bajó de la estatua que representaba a Senju Hashirama y aterrizó con elegancia al pie del lugar donde Sasuke reposaba inmóvil por sus heridas; se miraron intensamente, intentando reconocerse a través de los ojos del otro como asían antaño…
Pero ninguno fue capaz de observarse con claridad, empañados entre tanto odio y desesperación.
-Me has decepcionado mucho, Sasuke, a estas alturas creía que eras capaz de igualarme pero me equivoque. Sigues siendo un debilucho bueno para nada que se oculta tras las faldas de esa ridícula fachada tuya, por esa absurda promesa que tienes con el idiota de tu hermano.
-No t-te atrevas a hablar mal de él…
-¡Pero que idiotez! Tú podrías superar al imbécil de Itachi, fácilmente podrías ser un digno rival para mí pero eres tan patético como para temerle a tu propio avance. Tengo tanta lastima por ti… Tal vez debería ir a asesinar a tu hermano y traerte su cabeza, puede que eso pueda darte un incentivo para pelear.
-C-Cállate…
-¡No, mejor aún! ¿Qué te parece si traigo la cabeza de tu adorada Sakura-chan? ¿Qué opinas, eso te pondría furioso, no?
-¡Eres un hijo de puta, no te atrevas a…! –Menma le interrumpió presionando su cabeza contra el suelo con su pie.
-¡Eso es! Esa mirada, ese rostro lleno de rencor es justo lo quería ver pero no es suficiente. Voy a obligarte a mostrarme ese poder oculto que tienes, me encargare de que veas como le arrebato la vida a la estúpida de Sakura y luego me deleitaré viéndote sufrir. Quiero que te retuerzas de dolor y vengas a mi loco de ira. ¡Nuestra pelea será elevada al mismo estatus que el de estos dos hombre legendarios!
Sasuke se quejó en su sitio y miró con amplia dificultad el rostro de Menma, quien ya preparaba su ataque. Los ojos azules del Namikaze se iluminaron con ansiedad ante el derramamiento próximo de sangre y no ocultó su placer de ver a quien sería su futuro rival temblando de nervios ante su poder.
-¡Oh vamos! No debes temer, gatito asustadizo, no voy a matarte, no hasta que seas tú mismo quien venga a mi luego de haberte arrebatado lo único que hay de valor en tu patética vida… -Una sonrisa malévola se formó en sus labios.- Te lastimare lo suficiente solo para que puedas verlo: la aldea, Itachi, Sakura… ¡A todos ellos voy a arrancártelos de las manos, todos van a morir!
Y justo en el instante en que se disponía a atacar, la presencia de otra persona apareció y arremetió con una potente patada contra su persona, lanzando a Menma algunos metros atrás ante tan inesperado ataque. Sasuke observó con impresión a su salvador, cuyo cabello rosado se meció con el viento y Menma, a la par, se incorporó mirando con atención a Sakura Haruno. Por primera vez, los ojos de Menma fueron incapaces de reconocer en ella a la tierna y dulce chica de la que alguna vez se hubiese enamorado; por primera vez sus ojos fueron incapaces de obtener una imagen clara de sus pensamientos o esencia y por la confusa gesticulación en Sasuke, Menma supo que algo en ella realmente había cambiado. Una sonrisa burlona se hizo presente, negándose a la idea de que la Haruno no era la misma que atacó tiempo atrás.
-¡Vaya, vaya! Tú otra vez… Esto sí que es algo inesperado, ¿tratas de interponerte de nuevo en mi camino, Sakura Hime? ¿Has venido a salvar a tus amigos y a tu amado "Sasuke-kun"…? -El fuego iluminó la fiera mirada de Sakura quien lentamente condujo su mano al mango de su katana y la desenvainó, amenazando a distancia al Namikaze que no pudo ocultar su diversión.- ¿Es enserio? No importa cuántas veces lo intentes, Hime, nada va a cambiar… Pudiste haberme vencido durante los entrenamientos de Kakashi pero esto ya no es un juego de niños.
-¡¿Pero qué demonios estás haciendo?! ¡Lárgate en este instante! –Gritó Sasuke.
-¡Corre, Sakura, ju, ju, ju! Pero ya es un poco tarde para tomar esa opción… No tengo ningún interés en dejar marchar a ninguno con vida. Este sitio se convertirá en su lugar de repo…
Una ráfaga de viento y Menma fue incapaz de completar su oración; Sasuke no daba crédito a lo que veía, manteniéndose estupefacto ante lo que acababa de ocurrir: Sakura estaba frente a Menma y su katana reposaba en el interior del costado derecho del mismo. La sangre comenzó a fluir y eso activó la conciencia del Namikaze, haciéndolo quejarse de dolor ante el filo del arma; Sakura no mostraba ninguna clase de miedo o pesar de haberlo atacado, de hecho, parecía que poco le importaba el hecho de estar yendo en contra de sus propios principios. Menma se movió hacia atrás para librarse de su espada, sin embargo Sakura no perdió el tiempo y volvió a atacar, sin tregua ni titubeo, obligando al pelinegro a esforzarse realmente en esquivar sus mortíferos golpes hasta que en un descuido, la pelirosa fue capaz nuevamente de dar en su blanco.
El corte sobre su pecho fue limpio y potente, aparentemente vacío pero conducido con una fuerza e intención bien conocida para Menma quien cayó de rodillas al suelo ante el dolor de la herida luego de retroceder lo suficiente para no quedar expuesto de nueva cuenta al filo de la katana. Sus orbes azulados observaron con absoluta impresión a la pelirosa Haruno e identificó en sus ojos el claro anhelo de sangre que caracterizaba a un asesino y entendió entonces que era lo que había cambiado en ella. Sasuke se incorporó un poco, intentando de algún modo entender qué demonios era lo que estaba sucediendo y como era que se había dado aquel drástico giro en la situación. Algunos de sus acompañantes de misión despertaron en el momento justo para ver con la misma nerviosa atención el enfrentamiento entre aquellos que alguna vez fuesen los mejores amigos. Menma exhaló aire, posando su mano sobre el corte sangrante de su pecho mientras que Sakura limpiaba la sangre de su katana con un simple movimiento.
-He fallado… Una herida como esa no será suficiente para exterminar a alguien que lleva en su interior a una bestia de cola.
-Ya entiendo. P-Parece ser que al final… te has decidido por venir por mi vida, ¿no es así, Hime?
-Ese día en que te conocí… No solo me salvaste de los brabucones sino que también te convertiste en mi amigo, luego de la muerte de mis padres fuiste lo único que aferraba mi ser a este mundo… Te quise tanto que llegue a pensar que realmente te amaba y tal vez quise creer que algún día podría hacerlo: pensé que me enamoraría de ti y así te compensaría por todo lo que hiciste por mí a través de todos esos años pero aun así… -Sus orbes se ocultaron tras su cabello, a la par en que sus mandíbulas se apretaban con fuerza.- A pesar de que decías que yo era todo para ti, la verdad es que en tus ojos no se reflejaba esa verdad. Al igual que yo cometiste el error de creer que me amabas y te aferraste a la idea de que solo conmigo serías feliz… ¿No es extraño? Es tu alma la única inocente en medio de toda la oscuridad que te rodea y así se mantiene aun cuando has matado a tantos inocentes… Pero no te culpo, Menma, nada de esto es culpa tuya.
-¿Qué se supone que es todo eso? No quiero tu lastima… He cargado con un destino lleno de odio y dolor al que intente evadir gracias a ti. Si en algo tienes razón es que me equivoque al creer que en todos ustedes podría salir de la oscuridad y ser mejor; yo jamás estuve destinado a ser feliz, a amar y ser amado, lo único a lo que aspiro ahora es al poder absoluto y someterlos a todos ante mí. –Sakura alzó la mirada al pelinegro.
-Si hubiera dicho la verdad, si al menos hubiésemos tenido tiempo para ser sinceros, tal vez todo esto jamás hubiese pasado.
-…Ya es muy tarde. Nada puede borrar lo que ha pasado y tampoco existe la posibilidad de remediarlo. En este momento, solo queda una solución viable… ¿Lo sabes, no es así, Sakura Hime?
-Respóndeme una cosa antes, Menma, ¿en verdad estas bien con todo esto? El dolor que llevas a cuestas… ¿Crees ser capaz de seguir viviendo con ese sufrimiento? –El Namikaze entrecerró sus ojos con pesar.
-No, nada está bien… El agujero que llevo se ha alimentado de ese dolor por tantos años que este cuerpo no puede soportarlo, no hay nada que pueda llenarlo y motivado por el odio, no soy capaz de detenerme en causar al resto el mismo dolor que yo. –Repentinamente, sus orbes se tiñeron del rojo.- Ya es muy tarde para salvarme, este mundo que tanto amamos, me encargaré de llevarlo al fondo de la desesperación… ¡Voy a consumirlos, absolutamente todo desaparecerá!
-En ese caso, la respuesta es sencilla.
Menma gruñó cual bestia y de su cuerpo comenzó a emerger el maligno chakra del Kyuubi que, prontamente, formó la primera cola de las nueve. Una sonrisa vacía se formó en los labios de Sakura mientras su rostro mostraba una tranquilidad nata de los días felices pero que no cuadraba mucho con el vacío en sus ojos y la lágrima que corrió por su mejilla derecha. El cielo se oscureció y el sonido de los truenos anunció la pronta caída de la lluvia.
-Vas a morir y en esta ocasión no habrá nadie que pueda salvarte… -Sakura empuñó su arma, dispuesta al combate.
-Eso está bien, no tengo nada que perder ahora. Sin embargo aún no me doy por vencida, no voy a descansar hasta detenerte y traerte de regreso pero si eso no llega a ser posible, si es nuestro destino enfrascarnos en una batalla donde solo uno de los dos puede sobrevivir… Debes tener en cuenta esto, Menma: Si yo muero, tú vendrás conmigo.
-S-Sakura, ¿acaso tú…? –Susurró Sasuke ante sus palabras.
El jinchuriki le miró por un largo instante, reconociendo a través de sus verdosas pupilas la fidelidad de una promesa que Sakura no planeaba romper, una promesa que no llevaba ningún rastro de mentira de por medio en sus palabras y esta vez, Menma fue incapaz de no depositar toda su fe ella. De algún modo Sakura estaba prometiéndole la paz que necesitaba, una que solo la muerte podría darle y dadas las circunstancias, él no planeaba permitir que el término de su sufrimiento se esfumara con su derrota y regreso a la aldea. Por primera vez ambos estaban siendo sinceros con sus sentimientos. Su gesto cambió a uno de total seriedad mientras le miraba.
-Que así sea entonces, Hime.
Y así ambos se lanzaron contra el otro, dispuestos a terminar definitivamente lo que habían empezado alguna vez durante la destrucción de Konoha; en silencio y con los ojos inundados en lamentaciones, el resto observo el declive definitivo del equipo 7.
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-¿Informe?
-Menma logró escapar, aunque recibió heridas de gravedad es seguro que sobreviva por la habilidad regenerativa que le otorga el Kyuubi.
Riosuke soltó un suspiro conduciendo una mirada a los dos únicos miembros del consejo que no evitaron mostrarse nerviosos de ese acontecimiento. Luego su verdosa mirada se volvió al frente y analizó a cada uno de los shinobi que habían partido en aquella misión para exterminar a la bestia Namikaze, si bien las lesiones en sus cuerpos no habían sido de gravedad, más de alguno tendría que verse restringido de cualquier actividad shinobi. Especialmente Sasuke Uchiha, quien parecía haber sido el que se llevó lo peor del caso y ciertamente no le extrañaba, todos sabían del odio que Menma Namikaze tenía contra el Uchiha.
-Ya veo, aunque la misión consistía en eliminarlo, es una suerte que ninguno de ustedes perdiera la vida. Siendo a Menma contra quien han paleado, deben considerarse afortunados de seguir con vida y como hokage, reconozco su esfuerzo, estoy aliviado de que regresaran a Konoha. - Otro suspiró y Riosuke se reclinó en el respaldo de su asiento.- Por otro lado y a pesar de que el Kyuubi le proporciona una curación más pronta, dudo mucho que Menma intente buscar venganza pronto. Así que por el momento, estamos a salvo, ya me encargare de fortificar la vigilancia de la aldea.
-Entonces, nosotros nos retiramos. –Siseó el líder del grupo.
-Todos pueden irse a excepción de Sasuke Uchiha, hay algunas cosas que debe aclarar.
Ante la orden de la anciana del consejo, Sasuke se limitó a quedarse quieto en su lugar, a la espera de que sus compañeros de viaje salieran de la oficina. Luego de ello, la anciana mujer entrecerró los ojos entorno a él con profunda seriedad.
-¿Qué es lo que ha pasado, Uchiha-san?
-No entiendo a qué se refiere con ello, el informe ha sido bastante claro si me lo pregunta: Nos topamos con Menma, peleamos y casi nos venció hasta que Sakura apareció… Supongo que el resto es fácil de deducir.
-No nos referimos precisamente a eso… Quisiéramos que nos digas tu percepción con respecto a la pelea que tuvieron Menma y Sakura Hime. –Exclamó el otro anciano, sorbiendo un poco de su te.- Necesitamos saber con lujos de detalles como fue que eso paso para entender su resolución.
-¿Su resolución? ¿De qué están hablando?
Riosuke suspiró por tercera vez, aunque en esta ocasión lo hizo con verdadero cansancio y pesar para sorpresa de Sasuke, quien siempre había considerado al Haruno alguien totalmente ajeno a esas reacciones tan deprimentes; el hokage provisional se levantó de su sitio y se encaminó hasta detenerse frente al enorme ventanal que le permitía observar la aldea.
-Sakura vino a verme mientras ustedes eran examinados y tratados de sus heridas en el hospital… No quiso dar muchos detalles sobre su pelea y también se negó al tratamiento médico, no sé qué demonios fue lo que paso allá fuera pero ella… Ella no es la misma, cambió. –Su mirada se volvió sobre Sasuke con preocupación.- ¡Ni siquiera sabía que se marchó detrás de ustedes! Cuando estuvo aquí frente mío y comenzó a decir todas esas cosas… Kami-sama me perdone, pero no pude reconocer a mi sobrina.
-Tememos que su enfrentamiento con el chico bestia le haya causado algún mal psicológico, tal vez algún trauma derivado de tantas tragedias le está ocasionando este cambio tan repentino… Aunque como miembros del consejo, no estamos en contra de lo que a decidido.
-¿De qué elección están hablando, señora? ¿Qué es lo que Sakura vino a decirles?
-Hime se ha propuesto voluntariamente a apoyar con las cuestiones políticas de la aldea, dada su reputación como hija del anterior hokage, su influencia y manejo en el asunto traerá grandes beneficios a la aldea, además de ser una carta abierta a la resolución de las problemáticas que enfrenta Konoha con otras aldeas shinobi…
-…Pero eso no ha sido todo, de hecho, eso no es lo más importante del asunto. –El otro anciano completo las palabras de su compañera.- Realmente ella es digna de llevar el título de princesa de Konohagakure.
Riosuke apretó las mandíbulas y sus ojos se oscurecieron, dándole a Sasuke una mala sensación con respecto a lo que escucharía a continuación.
-Sakura decidió rotundamente enfrentarse a Menma y darle muerte por su propia mano….
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-¡Eres una maldita perra!
Sasuke jadeó con cansancio mientras recorría las calles de Konoha, buscando desesperadamente a su pelirosa compañera hasta que sus orbes lograron verla en medio de una aparente trifulca con Minato Namikaze justo en el momento en que el rayo amarillo había propinado una bofetada al rostro de Sakura, quien no pareció inmutarse ante su golpe. La ira de Minato era incontrolable, tanto así que Kushina ni siquiera se atrevía a intervenir en defensa de la princesa de Konoha. La mano del Namikaze sujetó a Sakura del brazo fuertemente, acercándola amenazadoramente a él.
-Maldita. No te basto con provocar que Menma perdiera la razón, no te fue suficiente con que colocaran su nombre en el libro bingo, sino que ahora también te has declarado como su asesina. ¡¿Cómo demonios es que te has atrevido a hacerlo?! ¡Menma te considero su amiga y tú lo traicionaste!
-En efecto… Menma es mi amigo y es precisamente por ello que debo ser yo quien le asesine… -El rubio gruñó.
-¡¿Y aun tienes el descaro de decir que mi hijo es tu amigo?! ¡Tú eres la culpable, tú y ese mocoso Uchiha me arrebataron a mi hijo!
La risa que Sakura evocó que todos los espectadores –incluido Sasuke– se mostrasen totalmente cohibidos; la pelirosa reía con fuerza, casi de la misma forma en que hace una persona que a perdido la razón, con un tono tan frío que atemorizaría a cualquiera que le escuchase. Al cabo de unos instantes dejo de reír y miró con arrogancia al Namikaze.
-¿Qué yo te arrebate a tu hijo? No seas ridículo, Menma dejo de serlo desde el primer momento en que lo convertiste en jinchuriki, ¡tú perdiste el derecho de llamarte su padre cuando le diste la espalda! ¿Crees que no se nada, Minato? ¡¿Te crees menos culpable cuando has sido tu quien le ha hecho blanco del odio colectivo?! ¡¿Crees que no cargas culpa de nada pero jamás conociste a tu hijo e ignoraste su dolor?! –Minato fue soltándola de su agarre, temeroso y culpable.- Todos en la aldea gustan de señalar a otros, culpan a Menma de lo que es pero ninguno se ha mirado a si mismo al espejo. ¡Ninguno de ustedes ha visto su monstruo interior! Patéticos… ¡Es debido a ustedes que juzgan anticipadamente que Menma perdió la razón; es por ti, Minato, que tu hijo cayo fácilmente en las garras del Kyuubi!
-C-Cállate… Eso es mentira. ¡Solo estas intentando confundirnos!
-Puedes buscar la excusa que quieras, puedes pasar el resto de tu vida culpándome si es lo que quieres por que a final de cuentas también ha sido culpa mía lo que sucedió… No importa, ya he perdido demasiadas cosas como para preocuparme por lo que tú puedas opinar o hacerme. –Sakura le fulminó con la mirada, a él y a toda la aldea con total repugnancia.- Yo soy la hija del hokage y mi deber es mantener la aldea sana y salva de cualquiera de sus enemigos pero créame que más que por esa razón, lo hago pensando en el bienestar de Menma… Él es mi amigo y si debo matarlo para evitar que siga sufriendo, lo haré, no pienso cambiar de opinión al respecto.
Sin una palabra más, la pelirosa se escabulló entre la multitud y se encaminó hacia su hogar, perdiéndose prontamente entre las calles de Konoha, sin embargo y algunas cuadras antes de llegar a su casa, una mano detuvo su andar bruscamente. Sasuke le sostenía por la muñeca mientras regulaba su respiración y la miraba con notable preocupación de por medio; ella ni siquiera se giró a observarle, no hacía falta hacerlo para saber quién estaba reteniéndola.
-Suéltame.
-¿T-Te encuentras bien?
-Eso no es de tu incumbencia, ahora, suéltame. –Ordenó.
-¿Por qué es que has decidido algo así, Sakura? No lo entiendo… Realmente intento comprender que es lo que te ha llevado a esto pero no logro entender, necesito que me expliques… -Ella dio un sutil respingo pero no emitió palabra alguna.- ¡Maldición, Sakura! No te quedes en silencio… ¡Habla, dime algo por favor! ¿Por qué te comportas de esta manera?
-¿Por qué?
Sin siquiera esperarlo Sakura dio una fuerte golpe en el estómago de Sasuke con su puño izquierdo, provocando que el muchacho perdiera el equilibrio y retrocediera algunos pasos tras soltarla; sin embargo aquello no fue suficiente para ella y volvió a golpearlo, esta vez asentando un rodillazo al rostro del Uchiha que cayó de espaldas hasta toparse directamente contra una pared. La sangre brotó de su boca y nariz sin control mientras intentaba recuperar el aire sosteniéndose el estómago con dolor; Sakura reposó su pierna derecha un costado de la cabeza del pelinegro, manteniéndola recargada contra la pared de modo que, al encorvar un poco su cuerpo, se viese aún más amenazante de lo que ya podía ser. Sus orbes jade le observaron fijamente, rebosantes de ira.
-¿Quién te crees para hablarme de este modo, Uchiha? Eres el menos indicado para pedir explicaciones, de hecho, tú menos que nadie tiene derecho alguno de cuestionar mis decisiones. Ahora sé cómo trabajas y no volveré a caer en tus engaños, no pretendas fingir que te interesa lo que me pase por que ya antes has dejado claro que no es así. –Sasuke se quejó una vez que su mano jaloneó con fuerza de su cabellera, obligándole a mirarla de frente.- Eres un desgraciado. Aun con todas tus mentiras y traiciones tienes el descaro de venir y hacer toda una escena… No quiero que vuelvas a acercárteme, no quiero saber ni recibir nada de ti, ¡tú simple presencia me causa asco! …No te perdonaré… Lo que me hiciste, jamás te lo perdonaré.
-…No lo entiendes, ¡e-eso no es…!
-Debería matarte, debería hacerte pagar por ello… Pero no lo haré, poner mi esfuerzo en alguien como tu… Hn, túno lo vales. Ya he perdido el interés en ti pero no por ello olvidaré lo que hiciste. –Soltando su cabello, Sakura se separó de él.- Así que te lo diré una sola vez: cualquiera que sea tu intención y si es que aprecias tu vida, no vuelvas a acercarte a mí. ¿Entendido?
Sasuke pensó en ese instante en lo equivocado que estuvo al tomar esa ruta, había sido un terrible error de su parte el suponer que al herirla de aquel modo podría mantenerla segura; ingenuamente había creído que luego de asesinar a Menma, ella podría perdonarle al explicarle las cosas. Sakura tuvo una reacción diferente a la que él quiso provocar y ahora nada tenía sentido: Quién tuvo que sellar su destino de muerte con Menma no fue él, sino Sakura. Era él quién debía enfrentarse a muerte con Menma una y otra vez; era él quien debía intentar hacerlo entrar en razón a través de esas batallas hasta lograr traerle de vuelta o en su defecto, matarlo; era él quien debía llevar la pesada carga que ahora reposaba sobre los hombros de su amada pelirosa como una fuerza inamovible. La Haruno parecía estar a punto de marcharse pero Sasuke se lo impidió al comenzar a hablar, arrepentido y desesperado por enmendar las cosas.
-L-Lo siento, debí haberte dicho la verdad y no mentirte, ¡Pero no existía otra forma en la que yo pudiera pensar para mantenerte a salvo! Es por eso que no puedes pedirme algo así, no ahora que me doy cuenta de mi estupidez. ¡No ahora que veo que el daño que te he causado es lo que te ha llevado a esto! Te he orillado a doblegarte ante los otros, te he obligado a romper con tus propios principios… Sakura, por favor, déjame explicarte…
-¡No!
Sasuke parpadeó totalmente perplejo al ver a Sakura derramar lágrimas mientras irradiaba odio puro y fiel hacia su persona.
-En verdad que eres molesto, ¿es que acaso no lo entiendes? Nada de lo que digas hará que esto cambie, para mí no eres más que el inútil chico con quien comparto equipo, ya no significas absolutamente nada para mí y es por eso que no escuchare ni una palabra de ti. –Dijo Sakura dándole la espalda.
-¿Estás pensando en romper nuestro vínculo?
-Solo estoy terminando lo que comenzaste, Uchiha… No puedo dejar que continúes atormentándome, nadie volverá a pisotearme, no a mí: la hija del hokage.
-Ya veo… Lo entiendo… Pero no puedo permitirte olvidarme tan fácilmente pese a que he sido yo quien se ha propuesto a alejarte de mí en primer lugar.
Sakura se giró de nueva cuenta a él y entrecerró sutilmente su mirada, molesta ante lo prepotente que Sasuke se mostraba. Él por su parte mostraba una sonrisa que a sus ojos jade mostraban arrogancia y vileza, aunque la realidad era que en ese gesto solo existía una amargura imposible de medir.
-No puedo. Aun si eso te provoca dolor, aun si eso aumenta tu odio hacia mí…. Ahora que las cosas han caído a este punto, es mi capricho mantener mi mal recuerdo apegado a ti.
-¡Eres un maldito! Te pasas una vida engañándome con tus palabras y acciones, me engatusaste hasta que te hiciste de mi confianza y luego… No solo has robado mi orgullo, sino que me traicionaste para luego alejarme; sin embargo estas aquí diciendo que hay una razón para todo y que te mantendrás persiguiéndome solo porque se te da la gana. ¿Por qué, Uchiha? ¡¿Qué demonios es lo que quieres?! –Sakura agitó su cabeza negativamente con fuerza, recobrando la compostura e indiferencia de un principio.- No sé qué es lo que pretendes pero no lograras que vuelva a caer… No me interesa saber la verdadera razón por la que has hecho esto y tampoco pretendo permitir que un fanfarrón como tu continúe intentando arrastrarme. Puedes fastidiarme la vida si es lo que quieres pero eso no impedirá que destruya el lazo que nos unió alguna vez… No importa cuánto te acerques, no cruzarás la línea de nuevo.
-¿Sabes? Me pregunto cuánto tiempo podrás pretender que eres capaz de romper ese lazo. –Ella afiló su mirada.
-¿Qué intentas decir, imbécil?
-Digo que es imposible que rompas el lazo que nos une, luego de todas las cosas que pasamos juntos… ¿No crees que es absurdo creer que puedes romperlo como si nada, luego de años de mantenerse? Aun si la situación ha cambiado, dudo de que lo hagas… Después de todo si en verdad no significo nada para ti y me odias, no hubieses dudado en matarme.
-No te confundas. Ya lo dije: no eres nada para mí. Dejarte vivir es solo un capricho… Así que no tientes tu suerte, podría cambiar de opinión si insistes en esa estupidez, piensa en ello.
Sakura se marchó sin mirar atrás, aunque sus orbes jade reflejaban una tristeza insuperable; Sasuke por su parte se alegró de que no volviese la vista, así no tendría que verlo derramar lágrimas en su debilidad. En su dolor y sin levantarse del piso, Sasuke pensó que Menma tenía razón: él era un traidor de lo peor; y se mantuvo ahí, en silencio, sumergiéndose en su propio foso de lodo, sumergiéndose en su culpabilidad. El jinchuriki del Kyuubi ya no tenía nada que quitarle en venganza pues, irónicamente, él mismo se había encargado de perder lo que más amaba con su cobardía. Y se ató al sufrimiento que le proporcionaría acercarse a ella con sus tácticas de conquistas, fingiendo que no le dolía tratarla como el resto, fingiendo que Sakura no significaba nada para él.
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-¿Por qué?
Su puño golpeó con fuerza el tronco del frondoso árbol frente a sí sin ninguna pisca de cuidado, arremetiendo con frustración mínima que fue en aumento lentamente. Ya habían pasado algunos meses desde que sus peleas con Menma habían comenzado: Prácticamente, aquellos dos mejores amigos se convirtieron en jurados enemigos y cada que se encontraban, una pelea era inminente; sin embargo, Sakura era consciente de que sin percatarse del momento exacto, su instinto asesino hacia el jinchuriki que se había liberado aquella ocasión en que decidió darle muerte, se iba esfumando con cada batalla que tenían. Golpeó nuevamente, sintiendo el ligero escozor en sus nudillos al impactarse contra la madera pero no le importó, continuó descargando su ira de aquel modo porque se sentía débil e incompetente.
INCOMPLETA
Las cosas no volverían a ser como antaño, los lazos que había forjado se rompieron y no existía forma de reconstruirlos, dadas las circunstancias no había esperanza alguna de que aquello fuese posible. La carga que había asumido ese día se volvía cada vez más pesada, cada vez le era más difícil caminar al frente de semejante responsabilidad: Los deberes políticos, los tratados que intentaba firmar con Suna y demás aldeas para establecer la paz, las palabras de su tío ante su posición como hija del Yondaime, su compromiso para asesinar a Menma… Todo estaba llevándola a una situación difícil de superar, se sentía cada vez más culpable, más impotente y sabía que tarde o temprano caería, llegaría un momento en que no podría soportarlo. Las cosas no volverían a ser como antaño, para ese entonces Sakura ya sabía bien que estaba totalmente sola en la vida: La persona a la que amó no solo le traicionó sino que también se la vivía tras su persona, profesando más mentiras para torturarla; los compañeros a los que alguna vez creyó poder llamar amigos le miraban con pena y buscaban la mínima oportunidad para ser amables, pero ella no cometería el error de volver a confiar en alguien; sus familiares eran importantes pero jamás llenarían el vacío que dejaba su familia y que había acrecentado cuando realizó el Edo Tensei y sus padres rechazaran volver a la vida…
Si, estaba completamente sola en el mundo.
Y le dolía porque entre tantas caretas que tenía que usar había terminado por perder su propia esencia; actualmente ni ella misma sabia en que momento sus sentimientos eran reales, no podía distinguirse ni reconocer su reflejo; a sus 16 años, Sakura Haruno se había perdido a sí misma en la soledad. Por gusto propio, por estupidez, por ingenuidad, por cuestión del destino… Cualquiera que fuese el motivo ya no importaba, estaba anclada a un camino que le era confuso pues aún se debatía entre el querer y el no querer continuarlo, estaba anclada a un sendero del cual no podría escapar nunca. Era tarde, demasiado tarde y la poca esperanza que tenia se estaba muriendo, ¿Cómo mantenerla si ya no existían motivos suficientes para ello? Salió de sus pensamientos al sentir la presencia de otro chakra cerca al suyo.
-Detente, Sakura-chan, estás haciéndote deño. –Ella miró a quien le llamaba por sobre su hombro.
-Lárgate, Kakashi…
-Se lo que piensas pero debes entender que esto no es culpa tuya. Nada de lo que paso es tu culpa. –Sakura enfureció.
-¡Mentiroso! ¿Qué no es mi culpa, que no lo es? ¡No intentes mentirme, no tú! Es mi culpa que Menma se marchase, es mi culpa que Sasuke pudiera usarme a su antojo, es mi culpa que el equipo al que quería como una familia ahora este… ¡Todo, absolutamente todo es por mi causa, por ser una maldita estúpida!
Sakura reanudó sus golpes contra el árbol con gran fuerza, ¿es que Kakashi era tan ingenuo? Habían sido sus propias elecciones las que ocasionaron la caída del equipo: Menma, Sasuke y ella eran los únicos responsables; era injusto que la vida se ensañase con ellos luego de haberles dado tanta felicidad… ¿Por qué venia la vida a quitárselos todo? El mundo era cruel y despiadado, ellos terminaron siendo parte de un juego del que ninguno podría salir ganador y del cual, lo único que obtendrían seria conocer la desolación. Apretó sus mandíbulas y golpeó, una y otra vez, sin percatarse del momento en que sus nudillos comenzaron a sangrar.
-Este mundo es como un infierno ante mis ojos… No merezco que estés aquí haciéndome compañía ni que intentes reconfortarme. La esperanza solo me ha dado sufrimiento, pérdidas… ¿Qué fue lo que hicimos para merecer tantas tragedias? ¡¿Por qué a nosotros?! N-No me importaría que yo sufriera si no hubiese arrastrado a las personas que amaba conmigo y me duele…–Sakura detuvo por última vez su puño, temblando.- Soy consciente de que mi deber es matar a Menma; soy consciente de que no puedo perdonar a Sasuke después de lo que ha hecho y sin embargo… No puedo odiarlos… Y lo peor es que ya es tarde para volver atrás. En esta situación solo existe una salida y lo sabes, sensei…
Kakashi fue incapaz de no correr a ella y abrazarla, reconfortándola en medio del pesar que estaba saliendo, intentando de algún modo hacerla comprender que nada de lo que estaba diciendo era verdad y que aún tenía escapatoria… Pero no era así y él lo sabía, ambos sabían que ya nunca podrían volver al ayer. Sakura lloró amargamente aferrada a su chaleco jounnin, repitiendo una y otra vez la misma pregunta: ¿Por qué?; Kakashi únicamente cerró sus ojos, herido, infeliz, porque jamás obtendrían respuesta a aquella cuestión y por qué sabía perfectamente lo que su alumna quería darle a entender con sus últimas palabras.
-¿Qué debo hacer para no perderte a ti también? ¿Cómo puedo hacerte olvidar esa salida a la que quieres recurrir?
-Eso es imposible, Kakashi-sensei… Aunque me esperara otro infierno diferente, no voy a retractarme de este camino, ya no me queda nada más a que aferrarme…
En silencio, el único ojo visible del ninja copia derramó una única lágrima tras las palabras de su alumna; una sonrisa se formó en los labios de Sakura, desolada y sin esperanza alguna.
-Mi única alternativa, la única forma de liberarme y liberarlos… Es la muerte.
Los recuerdos se desploman y se despiden luego de mostrar sus memorias… Y ella cae en una ligera inconciencia antes de su despertar. Sus ojos ven, sus oídos oyen, pero sus labios no pronuncian palabras y sin embargo, aun cuando el momento que se produjo en su sueño duro apenas breves instantes, ella se encargó de grabar aquellas palabras en su mente para que al despertar, automáticamente recordase que ese instante no era parte de sus memorias sino un anuncio de una trágica y preocupante situación.
""L-Lo siento mucho, Sakura Hime, he fallado. Él está usándole, está engañando a Menma. Hime-sama, por favor… Ayúdame…"
Hola a todos, primero que nada quiero agradecer sus hermosos comentarios y sobre todo sus deseos de mejorar mi salud, espero que pronto se me pase la crisis y a la par, también deseo disculparme por la demora causada de esta enfermedad que hasta el momento me impide llevar a cabo muchas de mis actividades favoritas. Ojala me tengan paciencia :D ¿Qué les parece el capitulo de hoy? Para quienes querían regresar al mundo real, pues bien, este es el ultimo capitulo dentro de las memorias de nuestros personajes así que pronto veremos que sucederá con los protagonistas :3
He querido responder sus comentarios pero aun no tengo el momento preciso, de nuevo una disculpa U.u Sin embargo, al parecer muchos odiaron a Charasuke y su conducta (¿y quien no lo haría?) pero en su defensa solo puedo decir que ese muchacho, aun si todo lo hace mal, intenta ver por Sakura Hime... Aunque como vimos, sus teorías pueden resultar más contraproducentes que benéficas. Como siempre agradezco su apoyo a la historia y sus mensajes deseandome me recupere proto (ojala si sea así); de igual forma, saben que cualquier comentario, queja, sugerencia u opinion que tengan, pueden dejarmela saber a traves de un review.
Intentare no tardar mucha la proxima vez, hasta luego!
