Road to Ninja
Capítulo 39: Al amanecer
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Su respiración era agitada y el sudor perlaba ligeramente su frente, dejando que algunos de sus rebeldes mechones de cabello se apegasen a su piel conforme la noche avanzaba; su postura no se relaja pues a sus pies yacen varios cadáveres que reconoce como enemigos y amigos. La sangre reluce macabramente hermosa bajo la luz de la luna roja, que parecía burlarse de la alianza shinobi ante su ingenuidad al haber caído en la trampa de Madara, aunque también y si le preguntaban, aquel brillo carmesí que cubría al mundo solo le era un firme recordatorio del peligro que corría el mundo de caer en el Mugen Tsukiyomi. Chasqueó la lengua y escupió un poco de la sangre que rondaba por su boca –producto de un golpe bien asentado por alguno de sus contrincantes–, mirando despectivamente a los cadáveres de los Zetsu a quienes odiaba con todo su corazón por causar tantas desgracias al mundo; de solo imaginar que aquel descabellado jutsu encerraría a cada persona en el mundo en un eterno sueño le ponía la piel de gallina y desataba sus peores pesadillas. ¿Si ella quedase atrapada en ese jutsu, que seria lo que vería? ¿Acaso vería un mundo de ensueño, uno donde la felicidad y la paz que tanto anheló en su niñez fuese una realidad? Parpadeó y sus ojos se afilaron con peligrosidad.
En aquella utópica ilusión, solo habría espacio para un dulce sueño que disfrazaría la pesadilla que los conduciría a todos al abismo de la muerte.
Sasuke aterrizó con cierta elegancia algunos metros frente a ella, luciendo impecable pese a que su chokuto se mantuviese manchada en sangre, dejando a ver la gran masacre que dejaría tras sus pasos. Se miraron fijamente, hablando sin necesidad de palabras a través de sus ojos y ambos coincidieron en que la situación había resultado ser mucho peor de lo que alguno imagino. Ellos eran primerizos, ambos eran personas que de alguna u otra forma enfrentaron constantes batallas y conflictos masivos, sin embargo, las disputas entre naciones y las guerrillas que se desataban entre grupos shinobi no eran nada comparado con lo que acontecía en un ámbito tan hostil como lo era la guerra. La inconsciencia del enemigo que solo anhelaba destrucción y la perdida de grandes camaradas era algo que a sus cortos 16 años, marcarían su vida y los haría madurar… Más de lo que las tragedias de sus primeros años pudieran haberlo hecho. El Uchiha comenzó a andar de regreso hacia donde su grupo de colegas esperaba, alerta de que ningún enemigo disfrazado pudiera atacarles y Sakura le siguió por detrás con la mente reviviendo una y otra vez las palabras de la sacerdotisa.
"Esto sucederá si no logramos hacer un cambio a la situación de ambos mundos. Debes resolverlo todo, ayúdalos, ayúdate… Busca en tus recuerdos la manera de regresar y duerme, porque en los sueños podrás encontrar las respuestas que necesitas para cambiar el destino del mundo."
Frunció el ceño y maldijo en voz baja para que Sasuke no la escuchase, ella sabía de lo importante que era dormir y hacer contacto con su otra yo pero ¿Cómo podía dormir si la lucha era tan intensa e impredecible que no podía siquiera parpadear sin temer que un enemigo saliese al ataque? ¿Cómo dormir, si el resto se mantiene despierto por el temor y la desconfianza? ¿Cómo dormir en un mundo donde hacerlo puede significar morir? Definitivamente y aun siendo la mejor guerrera de Konohagakure, como la hija del Yondaime, simplemente no estaba lista para afrontar una situación como esta. La sobrellevaba al igual que hacían todos, tal vez un poco mejor después de que sus ojos observasen la miseria y la destrucción de su pasado; sin embargo en el interior, la sangre, los alaridos de dolor y el llanto de la perdida estaban mermando directamente en sus emociones a un punto en que la sola idea de repetir un escenario como ese en su verdadero mundo, la hacían perder el control y desear, de alguna u otra forma, morir antes que volver a una masacre como aquella. Por primera vez, Sakura Haruno admitía tener miedo de no saber enfrentar la guerra por si misma… Una vez más su mirada fue a parar en la espalda del Uchiha, de no ser por su constante presencia, posiblemente hacía mucho tiempo atrás que ella se habría acobardado. Aunque no le faltaba mucho para realmente huir, la culpa la estaba carcomiendo. En ese instante, Kakashi apareció ante ellos con rapidez, un tanto cansado y jadeante.
-¿Se encuentran bien?
-Hn, no hay de qué preocuparse, Kakashi… Estas aberraciones de Tobi no son nada.
-Dilo por ti, Sasuke, porque toda la alianza está sufriendo grandes pérdidas por estas cosas.
-¿Toda? ¿Te refieres a que también han logrado infiltrarse en el campamento medico? –Kakashi asintió.
-La situación es grave, aquí mueren shinobi que son atacados por zetsus o por sus propios colegas que desconfían de su apariencia; en el campamento nuestros enemigos han asesinado a algunos de los mejores médicos pero por suerte, han establecido una seria vigilancia que a pausado un poco la movilización enemiga en esa zona… Aunque no es seguro saber cuánto tiempo podremos seguir así.
-…Eso sin contar la presencia de los cadáveres que Kabuto maneja con el Edo Tensei. –Agregó Sasuke.
-No quiero admitirlo pero si esto no se detiene antes del amanecer, estaremos jodidos.
El silencio se instaló a su alrededor luego de las palabras de Sakura, sabiendo que aquella oración no era más que la verdad. Kakashi soltó un suspiro y miró a sus alumnos con fierme seriedad.
-Por el momento no hay que preocuparnos por los resucitados del Edo Tensei, al parecer la estrategia de Madara no los incluye en este movimiento y Kabuto debe estar esperando para atacar al amanecer de nuevo luego de que nos debiliten. Lo importante ahora es encontrar la forma de parar esta masiva infiltración de Zetsu. Ahora, reunámonos con los otros…
-Me temo que eso no será posible.
El trío de shinobi unió sus espaldas para observar a un centenar de Zetsu blanco salir de entre el suelo y los arboles para comenzar a rodearlos; Sasuke empuñó su katana con renovada fuerza, Kakashi preparó su sharingan y Sakura empuñó un kunai en su mano derecha, dispuestos a pelear cuanto fuera necesario para asegurar su vida. Sus enemigos emitieron un grito colectivo de batalla, arrojándose contra los de Konoha quienes esperaron por ellos y así comenzar una más de las tantas peleas que vivirían en esos días.
Y así, la noche transcurrió hacia el amanecer.
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-I-Imposible…
El Raikage se mantuvo totalmente estático, sintiendo la refrescante y veloz brisa de aire que azotó contra su cuerpo luego de que Uzumaki Naruto pudiese esquivar su ataque; aun con el ego herido, Raikage admitió que ese chico era más que habilidoso, era persistente, lleno de coraje y valor… Y al mirarlo ser más veloz que él, sinceramente, le hacía sentir una clase de emoción única. Minato Namikaze había sido el único capaz de hacer algo como eso y ahora su hijo acababa de hacer lo mismo con la única primicia de ir al campo de batalla y vencer a Madara, proteger a sus amigos y al mundo entero con toda su fuerza. Tsunade sonrió con socarronería y nostalgia, aun luego de tantos años, su corazón seguía dándole la razón en el hecho de que no se había equivocado al confiar en ese niño que en algún tiempo fuese en su búsqueda junto a Jiraiya; cuando la noticia de que Naruto y Killer Bee habían logrado salir de su aislamiento, ella y el líder de la aldea del rayo no dudaron en ir a detenerlos, les preocupaba que Madara pudiese atraparlos para usarles en su contra, les preocupaba que ellos saliesen heridos o peor aun… Y la batalla comenzó con la terquedad del Uzumaki que en ningún momento retrocedió aun con el amenazante poder del Raikage hasta que logro su objetivo: Demostrar que era lo suficientemente capaz de hacer frente al enemigo, demostró que el peleaba para proteger todo lo que le era importante y querido, demostró que llevaba en su interior un corazón bondadoso y lleno de vida dispuesto a sacrificarlo todo para salvar al mundo.
Naruto Uzumaki definitivamente sabía cuál era su camino ninja.
Raikage y Naruto se observaron luego del fulminante momento cúspide de la batalla y con un suspiro, el líder del rayo dio un asentimiento, dejando en claro que no volvería a entrometerse en su camino; Bee por otra parte supo que su hermano no solo había dado su consentimiento para dejarlos pelear en la batalla, sino que también había reconocido a Naruto como un rival digno y poderoso de su nivel. El rubio Uzumaki volvió su dudosa mirada esta vez a lady Tsunade, con la suplica y decisión en sus ojos; la Sannin de las bababosas le sonrió y solo entonces, el rostro de Naruto se iluminó con una sonrisa de medio lado que expresaba su emoción y firmeza. Antes de ver a los dos jinchuriki partir, Tsunade alzó la voz.
-¡Naruto, vence a Madara y no falles! Todos… ¡Tú llevas la esperanza de todos contigo, no nos decepciones! –Naruto asintió, lleno de confianza.
-¡Confía en mí, no perderé, Dattebayo!
El destello de su chakra cubriendo su cuerpo se alzó sobre el mundo de la misma forma en que hizo el sol al salir del horizonte para alejar la oscuridad; en soledad, la Hokage y el Raikage los vieron partir sintiendo en sus corazones que aquel chico en verdad sabría corresponder a las esperanzas que todos ponían sobre sus hombros. Naruto Uzumaki, aquel que se sobrepuso al dolor y la soledad, se alzaba imponente como el resplandeciente sol que llevaría al mundo a una nueva era… Aquel era el chico al que todos llamaban héroe, aquel que era precedido por su destino como un niño milagroso, aquel era sin duda llegaría a ser reconocido como el mejor hokage de la historia. Los jinchuriki avanzaron a gran velocidad y cuando estuvieron acercándose al corazón de la batalla fueron atacados por varios Zetsu. Luego de algunos minutos de constante pero rápida lucha, Naruto y Bee lograron derrotar a sus enemigos y continuaron su camino. Conforme avanzaban, Killer Bee noto que el rostro del Uzumaki se mostraba demasiado serio.
-¿Pasa algo, Naruto?
-Puedo sentirlo, viejo… Siento la misma energía de los Zetsu en todas partes. ¿Qué significa esto?
-"Significa que el enemigo se ha infiltrado entre nosotros, Naruto"
Ambos contenedores de bestia dieron un respingo al escuchar la voz de Nara Shikaku en sus mentes, cayendo en cuenta prontamente que aquello solo era la técnica de los yanamaka y que, seguramente, él sería el hombre que guiaría las estrategias de la alianza.
-¿Cómo es que eso sucedió, Viejo Shikaku?
-"Esas criaturas son capaces de imitar el chakra y la imagen de cualquier persona con quien entren en contacto… Suponemos que antes de caer la noche y durante nuestro primer contacto en batalla, ellos robaron a varios de nuestros ninjas parte de su chakra y con ello, por la noche, nos puso en jaque total."
-¿Han podido detenerlos? –Cuestionó esta vez Bee.
-"No… Aun somos incapaces de reconocerlos y eso ha puesto en gran conflicto a nuestros ninjas. Los escuadrones pelean entre ellos y desconfían, sin poder diferenciar a los Zetsu de sus camaradas mientras que estos monstruos aprovechan esto y atacan fieramente cuanto pueden… Sumado a esto, Kabuto ha reiniciado el movimiento de su ejército de resucitados y eso también es grave. Para este momento, si no encontramos la forma de diferenciarlos terminaremos perdiendo la guerra"
-Espera, viejo Shikaku, eso no pasara. ¡No lo permitiré, Dattebayo!
En cuestión de segundos y tras realizar los sellos correspondientes, Naruto hizo gala de su mejor jutsu y gracias al chakra que obtuvo de Kurama, un sinnúmero de clones salieron disparados en distintas direcciones, dirigiendo sus pasos hacia los distintos bloques del campo de batalla para ayudar a los escuadrones a eliminar de una vez por todas a los Zetsu. Killer Bee soltó una ligera risotada mientras que Nara Shikaku preguntaba que significaba esa acción.
-Ahora que he entrado en este modo, soy capaz de percibir las energías negativas… algo así como los pensamientos malignos. Eso nos ayudó a derrotar a los Zetsu disfrazados que nos atacaron momentos atrás. Mi chakra es capaz de reconocerlos y reformarlos hasta convertirlos en arboles.
-"¡Ya entiendo! No importa que tan bueno sea su disfraz, tu eres capaz de ver su verdadera forma. Con tus clones esparcidos por todo el lugar, eso significa que no importa que tan bueno sea su disfraz, podremos erradicar la presencia enemiga de nuestras filas"
-En efecto, viejo Shikaku, ¡así que no te quedes quieto e informa a todos que Uzumaki Naruto a llegado a la batalla!
-"Y eso hare, muchacho. Déjamelo a mí."
Su camino continúo sin pausa alguna, sin embargo y de nueva cuenta, varios chakra fueron detectados por ambos jinchuriki. Bee reconoció entre ellos la peligrosa energía de más bestias de colas; Naruto enfocó su mirada al frente, distinguiendo a la lejanía unas cuantas figuras acercarse a ellos. Fue entonces que lo vieron: Uchiha Madara aparecía ante ellos acompañado de los seis jinchuriki restantes. Tobi entrecerró los ojos sin detener su marcha mientras que Naruto sintió su pecho arder con furia, aquel bastardo no solo tenia la desfachatez de profanar los cuerpos sin vida de los anteriores contenedores para usarlos para su beneficio, sino que también se había atrevido a colocar en ellos esos ojos que reflejaban el mismo vació y anhelo de destrucción que Tobi expresaba en sus kekegentai. Ninguno retrocedió, al contrario y como si estuviese decidido así, Naruto y Tobi aceleraron sus pasos sobre los arboles acercándose cada vez más al otro.
Un choque de frentes, Tobi contra Naruto y se dio el impacto que daría inicio a la batalla definitiva.
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-E-Esto es inútil…
Sakura jadeó fuertemente, esquivando un golpe y recibiendo por el contrario otro sobre su costado derecho, obligándola a retroceder varios metros lejos de sus enemigos. Sus orbes jade se entrecerraron con ligero cansancio y parpadeó con la mayor rapidez que pudo para no distraerse, la batalla no daba tregua alguna y actualmente, todo su escuadron estaba en serios problemas. ¡Ni siquiera el mismo Kakashi había podido predecir que estarían rodeados! Y lo peor era que Sasuke estaba comenzando a exasperarse, dado que el sensei le había ordenado no usar su verdadera fuerza aun hasta que estuviese frente a Madara. El Uchiha se veía realmente ansioso de probar sus nuevos ojos, se notaba fastidiado de seguir mostrando un perfil bajo que no reducía los números de los Zetsu y que, a final de cuentas, solo estaba retrasando su encuentro definitivo contra el líder Akatsuki. ¡Él quería terminar con toda esa mierda de una vez por todas! Sakura no sabia que magnitud de poder podría ser capaz de producir pero siendo un Uchiha, seguramente esa energía debía ser enorme y por ende, no negaba que podría serles muy útil en esos momentos; sin embargo ella concordaba con Kakashi en el hecho de que debía esperar. Los Zetsu podían eliminarlos a todos si querían pero mientras Sasuke estuviese en pie la alianza podría ganar… Pero si el pelinegro se decidía por desgastarse antes, existía la posibilidad de que para cuando se enfrentase contra Tobi, sus energías no fueran las suficientes para hacerle frente.
-¡Sakura!
El llamado de Kakashi la hizo salir de su ensoñación y fue entonces que se percato de la peligrosa cercanía de uno de los Zetsu blanco que blandía un kunai contra su persona, se maldijo en voz alta y cerró con fuerza sus orbes, a la espera de un ataque que no podría evitar y que la llevaría directamente a las garras de la fría muerte; sin embargo en ese preciso instante, un luminoso chakra se hizo presente y acentó un poderoso ataque contra la criatura que quedo totalmente impactada contra el suelo. Nadie en el campo de batalla emitió palabra alguna, mirando con absoluta impresión a la persona que había aparecido ante ellos. Sakura abrió sus ojos y parpadeó con cierta incredulidad al verse reflejada en aquellas brillantes pupilas azuladas tan familiares para ella.
-¿…N-Naruto…?
-¿Te encuentras bien, Sakura-chan? ¿Estas herida? –Ella negó.
-¿Cómo? ¡¿Cómo es que estas aquí, Naruto?! ¡Se suponía que tu…!
-¿Asi que lograste tener la aprobación de los kages para venir aquí a pesar de desobedecer las ordenes que se te dieron, he?
-¡No lo diga de esa forma, Kakashi-sensei! Aunque no discutiré mucho sobre ello porque aun hay muchos Zetsu que eliminar. –Luego de realizar un puchero, cruzó sus brazos sobre el pecho.- Ya he dominado el poder del Kyuubi, así que decidí que era tiempo de integrarme a la lucha.
-Sin duda, eres un tipo testarudo e idiota…
-Hn, eso es clásico de él, Sakura.
Naruto volcó su mirada sobre el Uchiha quien se acercó a él hasta detenerse frente al mismo. En silencio, ambos se miraron fijamente por segundos que parecieron horas, en una de sus clásicas batallas oculares tan comunes entre ellos, transmitiendo sus ideas, palabras y emociones por ese medio; luego de algunos instantes y para fortuna de todos los shinobi –que se mostraban tensos–, ambos asintieron ante la presencia del otro, en alguna clase de tregua que prolongaría su batalla final hasta el termino de la guerra. Solo entonces ambos volverían a ser rivales jurados. Kakashi soltó un suspiro de alivio al ver que sus alumnos pospondrían su pelea prometida mientras que Sakura los miraba a los tres con notable confusión, sin entender el por que todo el mundo parecía actuar nerviosos ante la cercanía del Uzumaki y el Uchiha.
-Es bueno que decidieras colaborar, Sasuke… Realmente estoy ansioso de pelear de nuevo junto a ti, colega.
-Hmp, no te acostumbres, Naruto.
-Si, bueno, ¿ya terminaron? Por qué les recuerdo que tenemos una pelea que continuar.
-No te preocupes, Sakura-chan, en estos momentos ya estamos terminando con los Zetsu que plagan el campo de batalla.
-¿Estamos?
Sakura observó luego como otros tres chicos idénticos a Naruto aparecían y comenzaban a vencer a los impostores con un solo golpe de su rasengan. Sasuke sonrió de medio lado con ironía mientras Kakashi únicamente sonreía ligeramente bajo su mascara.
-Ya veo… Eres un clon, debí sosprecharlo. ¿Dónde esta el original?
-Esta a 16 kilometros al sur, acabamos de toparnos directamente contra Tobi.
Kakashi estuvo a punto de hablar cuando repentinamente sintió una presencia introducirse en su mente de la misma forma en que paso con Sasuke, Sakura y el resto del escuadrón. La voz de Nara Shikaku volvió a resonar con potente voz en sus cabezas.
"Compañeros, escuchen con atención: Los clones de Naruto están haciéndose cargo de los zetsu, así que por el momento nuestra única amenaza yace en las marionetas de Kabuto… Sin embargo, debo pedirles que luchen y no se den por vencidos. En estos momentos, Naruto esta peleando con Tobi para terminar con sus planes. ¡Compañeros, amigos, no se rindan, peleen y luego diríjanse donde Naruto para unirnos y derrotar de una vez por todas la amenaza que Madara planea desatar sobre nuestra tierra!"
-Ese viejo Shikaku, realmente no creí que lo haría dattebayo…
-Parece que te vuelves cada vez más popular, Naruto. –Sakura bufó.
-Eso deja en claro Kakashi-sensei que este bobo es, además de imprudente, un ególatra. Creí que con Sasuke bastaba pero al parecer, ustedes dos siempre tienen que estar compitiendo en algo.
-¡No digas esas cosas, Sakura-chan!
Sasuke entrecerró sus ojos entorno al clon del rubio Uzumaki, analizando aquella nueva forma que tenía su rival y no pudo evitar fruncir ligeramente el ceño, ¿hasta cuándo ese rubio idiota dejaría de sorprenderlo? ¿Cuánto más poder era capaz de generar? ¿Qué tan fuerte se había vuelto hasta ahora? Naruto hizo lo mismo con el Uchiha luego de una breve discusión con la pelirosa, notando prontamente el cambio en el sharingan de su mejor amigo y que, aun si aun desconocía sus nuevas habilidades, estaba seguro de que Sasuke se habría vuelto muy poderoso. Un suspiro y fue el rubio quien rompió el contacto con los ojos del pelinegro para mirar a sus otros dos compañeros con total seriedad, dejando en claro que lo que diría no se trataba de un juego sino de algo importante para la pelea.
-Hay algo que debo decirles, chicos…
-Pues habla de una vez por todas, Naruto, el verte tan serio solo hace que me ponga aún más nerviosa sobre lo que dirás.
-Tobi nos ha engañado a todos, él no es Madara Uchiha y nosotros caímos en su mentira desde el principio. –Los otros ensancharon sus orbes con impresión.
-¿Estás seguro de eso, Naruto?
-Yo lo vi, Kakashi-sensei… Es decir, uno de mis clones lo ha visto.
-¡Tsk! Déjate de rodeos, ¿Qué demonios es lo que has visto? –Los orbes azules se entrecerraron.
-El verdadero Uchiha Madara… Él es uno de los resucitados de Kabuto.
Siento mucho mi ausencia, la vida me esta dando golpes duros. Gracias por sus comentarios y paciencia, se aprecia mucho dattebayo... El siguiente capitulo estará al instante, así que podríamos decir que es un doble capitulo en compensación de mi retraso. Espero que todos se encuentren bien, que los capítulos sean de su agrado y bueno, nos veremos pronto para el final definitivo ;)
