Lucy carraspeó, antes de leer las hojas que tenía delante "¿Crees realmente que Xena es una heroína? El payaso de Hércules es un héroe, pero no tu guerrera, ella a matado tres veces el numero de inocentes que Hércules ha podido llegar a salvar. ¿Eso es de héroes?"
"No, quien hace eso, no es una heroína" contestó Renee "Pero quien hizo eso en su pasado y ahora busca redimirse, con la única recompensa de pagar su deuda, si es una heroína"
"¿Realmente te crees que quiera reformarse?" contestó "Esa guerrera aun tiene la sangre de su ultima victima en sus manos. ¿Cuándo decidió ser una chica buena? ¿Hace un año? Dale seis meses y volverá a caer"
"No" insistió ella "Tú no la conoces como yo, no sabes como es, lo resistirá y vencerá su pasado"
Lucy rió sarcástica, como exigía el guión y se acerco a Ren "¿Crees realmente que la conoces? ¿Piensas que porque te mantenga a su lado eres algo para ella? La he visto tener otros "amigos" aparte de ti, y todos pensaban lo mismo, por lo menos hasta que ella los mataba" susurró
"¡Perfecto!" exclamó Sam Raimi "continuemos, pero chicas, ¿os sabéis el guión?" preguntó "Es que me gusta lo que veo, pero no se empieza a actuar…"
"…hasta que no se recita el texto de memooooria, lo sabemos" sonrió Renee
"Entonces, ¿sin guión?" preguntó Sam. Ambas actrices se miraron entre si y no las hizo falta mas que sonreírse para saber que pensaba la otra
"De acuerdo" contestó Lucy por las dos.
"¡Perfecto!" repitió Sam. "De acuerdo, entonces tú, Renee, tendrás que estar sentada, y tu Lucy también, en frente suyo. Trae alguna cuerda o algo así" indicó a uno de sus ayudantes "Gabrielle técnicamente tendrá las manos atadas. Perfecto…" siseó cogiendo unas cintas que trajeron "Renee, pon tus manos detrás de la silla… Hmmmm, no, mejor atadas sobre tus piernas, si, mejor" decidió mientras la ponía su atrape "ahora si, continuar"
Lucy respiró hondo y comenzó a recitar "Además, niña, llevas aquí casi una agotadora tarde entera y aun no ha dado señales de que vaya a aparecer y menos para salvarte, ¿no te da que pensar sobre tu guerrera?"
"Un segundo, Lucy, intenta actuar esta parte, no te quedes sentada demostrándonos que te sabes el papel. Piensa quien eres, la loca Callisto, y donde estás. Olvídate de nosotros. Estas en tu guarida, con tus guardias cerca y con todo bajo tu mandato. Todo es tuyo, porque Callisto tiene el poder" siseó "Venga, otra vez" pidió. Lucy respiró hondo concentrándose. No estaba en un plato, aquella era su guarida y torturaba psicológicamente a una dulce y bellísima bardo. Allí todo era suyo, todo dependía de ella y se convenció de que todo la pertenecía: la guarida, los mercenarios, la bardo. No pudo evitar que una sonrisa se colara en sus labios, tras aquel pensamiento, y la aprovecho transformándola en una sonrisa cruel y maquiavélica, como reclamaba el personaje. Su tono de voz cambió, era mas siseante, mas provocativo, y hasta daba más miedo:
"Además, niña," susurró reclamando su mirada "Llevas aquí casi una tarde entera…" se puso en pie "…y aun no ha dado señales de que vaya a aparecer…" caminó, rodeando a Renee, mirándola en todo momento a los ojos "…y menos para salvarte," añadió, detrás de ella, sobre su hombro, hacia su oído, haciéndola temblar "¿No te da que pensar sobre tu guerrera?" preguntó colocándose frente a ella "¡Hasta a dejado que te hiciésemos daño!" exclamó, acariciando su sien, sobre una ficticia herida "Pero sabes, a mi también me hizo daño, y cuando tan solo era una adolescente" susurró acercando su rostro al de ella, como remarcando sus palabras "Ya ves, a tu guerrera se le da bien hacer daño" sonrió "Le gusta de hecho, y no te fíes, porque si no ha recaído ya, pronto lo hará" siseó con la sonrisa mas perversa de la que era capaz, de cuclillas, mirando a Renee a los ojos, con ambos rostros a escasos centímetros. Pensó… pensó una locura… quizás podría besarla, como otra forma de tortura, si, podría acercarse a ella, lentamente y robarla un beso, y argumentar que era una improvisación, un añadido al diálogo que podía quedar bien… una locura, no era más que eso, se respondió a si misma antes de separarse de Renee.
"No, no, no te separes" pensó para si Renee. Sabía lo buena actriz que era, pero por un momento había creído que Lucy iba a besarla, le había dado esa sensación y esa esperanza, y ahora se separaba, esperando el veredicto de Sam. Definitivamente era muy buena actriz.
"Buena no, ¡buenísima!" exclamó Sam "Lucy, ¿sabes cuando rezas y pides algo?" pregunto "¡yo te pedía a ti, a una actriz como tu!" insistió eufórico "¿Dónde habías estado metida?"
"En mi casa, esperando tu llamada" sonrió ella "Creo que exageras" añadió.
"¡No! Ha sido perfecto, quiero que lo hagas exactamente así en la grabación" sonrió "Ese toque de locura, ese toque de erotismo…" Lucy pensó en añadir que tener a Renee delante la había ayudado a conseguir ese ultimo toque, pero descartó la idea de comentarlo en voz alta "…ese toque perfecto" terminó Sam.
"¡SAMY!" grito una voz a sus espaldas. Todos miraron hacia Ted que se dirigía allí corriendo.
"¡Te tengo dicho que no me llames así!" se quejó Sam "¿Se puede saber que te pasa?"
"Es Vane… es Vanessa." gritó Ted con una gigante sonrisa "¡Corred! Y si lo tenéis a mano, traeros alguna cámara" pidió metiendoles prisa. Miró a ambas actrices, como reclamándolas que le siguieran y ellas no lo dudaron: se pusieron en pie y corrieron junto él y con Sam y Rob de fondo. Llegaron hasta el plato de la lucha de escaleras, parándose en seco. No se lo podían creer…
Vanessa estaba colgada por los pies, pues ahí se había enredado su arnés de seguridad. Se agarraba a la escalera, como haciendo el pino, mientras se balanceaba de un lado a otro aun agarrándola. Los flecos de la falda de su traje habían cedido a la fuerza de la gravedad, y girados, tapaban parte de su rostro.
Renee abrió los ojos; incrédula, antes de sentir que no podía evitar reirse. Intentó evitarlo, así que se giró para mirar a los demás y no ver aquella escena tan chistosa. Pero al mirar a sus compañeros observo a todos, desde Sam hasta los cámaras, pasando por Ted y Lucy (que se apoyaban el uno en el otro para no caerse de la risa). Todos reían a mandíbula abierta, mientras Vanessa seguía enredada en las alturas, agarrando una escalera que se balanceaba cómicamente junto a ella. Renee no quiso evitarlo mas y comenzó a carcajearse como hacía tiempo que no hacía:
"¡No os riáis! ¡No! Un error lo puede tener cualquiera" chillaba desde las alturas "¡Parad!"
"Pues la verdad, no le veo la gracia, sin contar con el hecho de que ocurrió hace dos semanas" refunfuñó Vanesa, sobre las risas de los demás y meneando furiosa la copa de vino.
En el piso de la actriz, celebraban una intima cena de despedida para Lucy. El día siguiente sería el ultimo en el rodaje del capitulo, así que tanto Renee como Ted y Vanessa habían organizado aquella pequeña fiesta. Y entre cena y copas, había salido el tema de la escena de la escalera, escena finalmente rodada, a pesar de las quejas de la protagonista.
Y al recordar la escena fue imposible no pensar en la torpe equivocación de Vanesa. así que mientras esta se enfurruñaba, Ren se apoyó en Lucy sin poder dejar de reír y Ted se dejó caer sobre el respaldo, sin parar de carcajearse
"¡Luego cuando rodamos me salió bien!" se quejó cruzándose de brazos.
"La verdad… la verdad es que eso es cierto" dijo Lucy recuperando el aliento tras tanta carcajada "Fue una escena de la mas entretenida de rodar y nos ha quedado bastante decente" sonrió Lucy "Un brindis por Vanessa"
"Por Vanesa" repitieron a coro Ren y Ted haciéndola sonreír. Acercaron sus copas entre si para chocarlas cuando se oyó la voz de Vanesa:
"¡No, Lucy! No puedes brindar con zumo" casi parecía ofendida "Trae mala suerte" Tanto Ted como Vanesa alejaron su copa de la de Lucy
"No seas supersticiosa" bromeo Renee "Tan solo es un brindis" añadió mirando a Lucy, y sonriéndola, chocó su copa con ella. Lucy encandilada por la dulzura de su amiga respondió contenta a la sonrisa y el brindis.
"Además Vanessa, no se si dará mala suerte, pero a la hora de conducir de vuelta a casa es lo más útil"
"Cierto. Y hablando de volver a casa, creo que yo me tengo que ir, mañana tendré que madrugar. Y son casi la 1" puntualizó "Llamare un taxi" decidió "Porque me parece que he bebido cerca de 5 copas y tengo más posibilidades de acabar en el plato que en mi casa" siseó cómicamente haciéndoles reír.
"¿te acerco el teléfono?" ofreció Vanesa
"No, déjalo" se adelantó Lucy "Creo que a mi también se me empieza a hacer tarde. ¿Quieres que te lleve?" decidió sin pensarlo demasiado
"Si no te importa… me harías un gran favor" celebró
"Lucy, no te puedes ir" añadió Ted
"¡Es verdad, es tu cena!" reclamo Vanesa. Ren sabía que debía apoyarlos y convencer a Lucy para que se quedara, pero deseaba estar a solas con ella y que la acompañase a su casa y no se veía con fuerzas de contradecir a esos deseos, así que no dijo nada.
"¿Te quedas?" preguntó Vanesa
"Lucy, no quiero estorbarte" contestó Renee completamente tranquila "No me importa llamar a un taxi"
"No, yo soy mejor que un taxi" bromeó "Además, tu nunca podrás estorbarme" remarcó dedicándola una dulce sonrisa.
"Bueno, en ese caso no me queda mas que decir aparte de que espero que te lo hayas pasado bien en tu cena de despedida" comento Ted, viendo como tanto Lucy como Ren recogían sus abrigos
"Desde luego que si" aseguro Lucy "A sido todo un detalle" agradeció acercándose a él y dándole un fuerte beso en la mejilla "Gracias" añadió acercándose a Vanessa y dándole también otro cariñoso beso, antes de recoger todas sus cosas y acercarse a la puerta, con Ren siguiéndola
"¿Para mi no hay?" se encontró Renee diciendo en voz alta. Quiso hacerse invisible en ese mismo instante, cuando Lucy se giró sorprendida a mirarla. Cuando vio como se despedía de Ted, extrañamente había deseado ser él, pero cuando se despidió también de Vanesa, sintió como una oleada de envidia mezclada con celos la recorría por entero. Y de repente se vio diciendo en voz alta lo que deseaba su subconsciente: que a ella también la besara… en la mejilla, por supuesto.
Lucy sonrió divertida y se acercó a ella. Ren sin poder evitarlo se sonrojó de pies a cabeza, cuando Lucy se paró frente a ella. Sentía que aquello que ocurría en apenas un par de segundos se hacia eterno. Lucy agarró con suavidad su barbilla y beso su mejilla "Gracias a ti también Ren" sonrió "¿Contenta?" bromeó
"Si" siseó torpemente Ren, intentando recuperar la compostura.
"No sabía yo que fueses tan celosa" bromeó Ted, mientras las acompañaban hasta la puerta. Ren frunció el entrecejo, fingiendo enfadarse, aunque Ted tenía razón, nunca había reaccionado así, y jamás había sentido celos. Era por Lucy, la hacía sentirse extraña, y por tanto comportarse igual.
"jaja, no, no es celosa, solo muy mimosa" la excusó Lucy, estrechándola cariñosamente, al rodear sus hombros. Renee sonrió feliz de que su amiga se hubiera tomado así de bien su pensamiento en voz alta.
"Buenas noches" se desearon los cuatro entre si, antes de que Lucy y Renee se dirigieran al exterior del piso.
Continuará...
