Subieron al coche con rapidez, como huyendo del frió de la calle. Pero el coche de Lucy no estaba mucho mas templado. Renee tembló de arriba abajo sin poder evitarlo y la actriz morena no lo paso por alto.
"Estas heladita"
"No…n…no" murmuro tiritando, haciendo reír a la mujer que estaba a su lado. Ren se sintió de nuevo confusa al sentir como esa risa la hacia sentir dulcemente feliz.
"Casi te dejo mi chaqueta" propuso Lucy mientras comenzaba a bajar la cremallera. Renee sonrió complacida antes de colocársela… su calor sobre sus hombros… y además la chaqueta tenía su sugerente olor. La actriz rubia acepto la chaqueta encantada mientras notaba que su cuerpo volvía a recuperar su temperatura habitual. Aunque no estaba segura de si esa subida de calor se debía a haberse cubierto con una chaqueta o a que fuese la de Lucy la que tuviese puesta "¿Mejor?"
"Si, mucho mejor" respondió "Lucy… no me apetece pensar que te marchas" comentó repentinamente. Lucy la miró a los ojos seria, antes girarse a mirar al frente.
"A mi tampoco me hace mucha gracia recordarlo" musitó seria "Estos días han sido geniales. Estoy segura de que nunca me ha entristecido tanto acabar un rodaje"
"Quizás no tienes porque acabar. Repetimos cincuenta veces a los actores secundarios, solo que en distintos papeles. ¡Seguro que tienen mil cosas para ti!"
"Callisto es un personaje demasiado resultón. Es imposible que me contraten para otra cosa por lo menos durante esta temporada" respondió pareciendo ella mas tranquila que su amiga "De todas formas imagina que Callisto vuelve en otro capitulo" bromeó Lucy
"¡Si! Algo como ¡el regreso de Callisto!" sonrió Ren emocionada "Ojalá" suspiró, hundiéndose en el asiento
"¡Ey! Pero nada de caras largas" contesto Lucy sonriendo "Aun nos queda un día de rodaje"
"Pero eso no es nada" musitó Ren. Estuvo apunto de añadir "Y a tu lado se pasa aun más rápido" pero se calló.
"Bueno, pues también tenemos toda esta noche"
"¿Qué propones?"
"Turismo nocturno" sonrió pícaramente Lucy. Ante el gesto dubitativo de Renee, añadió "Irnos de fiesta, ver algunos pubs y dar un paseíllo acompañadas por las luces de las farolas, ¿quieres?"
"¡Claro! ¿Pero no estabas cansada?"
"Naaa. Siempre hay tiempo para una ultima copa. Además no quiero que nos vayamos tristonas a dormir"
"¡Genial!" celebró Ren, mientras la morena arrancaba el coche "Eso si, casi no vamos a dormir, antes del rodaje de mañana"
"Uy, tengo una solución buenísima para eso" sonrió con cara angelical "Si no volvemos a casa no dormiremos poco" añadió, viendo a Ren reirse sin parar "Aunque eso si, es que directamente no dormiremos, ¿de acuerdo?" Su amiga sonrió dándole a entender que si "Pues tu diriges, ¿A dónde vamos?" pregunto mientras arrancaban dispuestas a aprovechar la noche. Por supuesto ninguna de las dos se acordó de los dos amigos con los que acababan de estar.
Sentía que la cabeza le daba vueltas. Pero no dejaba de sonreír. Se encontraba en vestuario, cambiándose rápidamente. Se miró al espejo para asegurarse de que tenía cada parte del traje perfecto. también se coloco su larga melena morena antes de mirar la hora. Aun tenia tiempo.
Le había prometido a Renee que la acompañaría a tomar un café bien cargado. Ambas lo necesitaban después de haber cumplido el objetivo de pasar toda la noche juntas. Juntas hasta el amanecer.
Eso si… solo en discotecas, pubs, etc. Siempre acompañadas, rodeadas de gente y sin un momento de descanso. No sabia porque pero había llegado a desear estar a solas y tranquila con ella, aunque solo fuese un instante. Pero aunque eso no había ocurrido, se la había pasado muy bien: toda la noche de marcha, bailando y sin parar de reír. Solo de recordarlo volví a sonreír.
Pero aun estando contenta su cuerpo estaba agotado. No habían dormido lo mas mínimo en roda la noche, incluso iban vestidas igual que el día anterior. Y por esto su cabeza andaba dando vueltas y su cuerpo estaba agotado.
Fuera como fuese tenían que trabajar aquella mañana por lo que Lucy había propuesto ir a tomar juntas un café, para despejarse antes de comenzar. Sin embargo mientras su amiga iba a vestuario ella se había liado con unos papeles sobre su contrato y Renee propuso esperarla en la cafetería. Por esto Lucy se vestía a toda velocidad, intentando llegar cuanto antes a por… el café.
"¿Os fuisteis de parranda? ¿Sin avisarnos?" pregunto Ted burlón, fingiendo estar ofendido.
"Ya te lo he dicho, el plan surgió de repente" respondió Renee bostezando. Se encontraba sentada en la cafetería donde, al llegar, había visto a sus dos amigos en pleno desayuno.
"¿No quieres tomar nada?" preguntó Vanessa, señalando la mesa del desayuno de la que ellos ya habían hecho buen acopio
"No, no os preocupéis. Espero a Lucy" sonrió tranquila.
"Bueno, ¿y como es la morena de noche?" pregunto Ted cotilleando
"Curiosa pregunta" bromeó Ren, mientras recordaba aquella noche. Lucy era sencillamente tan impresionante de noche como de día. Se había comido la noche, no habían parado de bailar ni un segundo y Ren pudo comprobar que su amiga se movía con una gracia increíble. No importaba ni el sitio, ni la música ni la gente, Lucy dejó a más de uno boquiabierto, incluso creía recordar que ella misma se había dejado embobar por sus movimientos. Durante toda su noche, siguió el ritmo de bailes, risas y charlas. Curiosamente varios hombres se acercaron a Lucy, también a ella, pero sobre todo a Lucy. Y sin embargo no le hizo caso alguno o como mucho hablaron con ellos unos minutillos.
Extrañamente Ren prefería que hubiese sido así, porque cada vez que un hombre se acercaba a su amiga sentía una molesta sensación. ¿Celos, quizás? ¡No! Eso no podía ser. Fuera como fuese aquella había sido una noche increíble "Nos lo pasamos muy bien, fue una noche divertidísima. Eso si, estoy tronchada…" siseó dejándose caer sobre la mesa, escondiendo la cabeza entre los brazos.
"Tengo una solución para eso" susurró la voz de Lucy junto a ella. Ren levantó la cabeza y observo que su amiga llegaba con dos humeantes cafés y se sentaba con ellos tres "Hola" los saludo sonriendo
"Hola"
"Buenas" dijeron Ted y Vanessa
"Buenos días" sonrió Renee con un brillo especial en los ojos "Tu siempre tienes solución para todo" bromeó mientras recogía el café que Lucy le ofrecía "Gracias"
"De nada. Te dije que te invitaría a un cafecito, ¿no?" la sonrió. Se dedicaron un juego de miradas que durante un instante las hizo creer que no había nadie más en el mundo. Lucy retiro la mirada, turbada y confusa, como en otras ocasiones.
"Ren nos estaba contando que tal anoche" comentó Vanessa "¿Conocisteis algún chico guapetón?"
"¿Guapetones? No, la verdad es que no, ¿cierto?" susurró Lucy mirando a Ren. La actriz dudo, ¿ninguno? Muchos de los que conocieron eran muy guapos, ¿podía ser que Lucy no se hubiese fijado en ninguno? ¿En que se fijo entonces? Pudiera ser que… no, era imposible.
"Si, es cierto, ninguno" respondió sonriente Ren
"¿Lista para tu ultimo día de rodaje?" pregunto Vanessa con gesto tristón
"No, lo cierto es que no" suspiró Lucy "Me he encaprichado demasiado de todo"
"¿Bromeas? Todo el día dando patadas, pegando, corriendo de un lado a otro y ¡siempre sucia!" farfulló "Te lo doy" añadió guasona
"Por mi encantada" contestó Lucy "Porque lo voy a echar de menos"
"Ey, dijimos que nada de caras largas" la recordó Renee
"Es verdad, perdona" respondió Lucy recuperando su sonrisa con tan solo unas palabras de su amiga "¿Vamos yendo hacia el plató?" preguntó mientras todos se ponían en pie.
Lucy observó la manzana embobada. Acababa de rememorar su último día en el rodaje de Xena. Recordó como Renee se esforzaba por conseguir que además del último, fuese el mejor. Hubo buen ambiente, le sacaron partido al tiempo de rodaje y tras la última escena, justo antes de la hora del te, aquellos con los que más había tratado, se reunieron para darle un pequeño presente:
Renee, acompañada de Ted, Vanessa, Sam y varios más del equipo se acercó a su amiga, con una sonrisa que derretiría a quien la mirase. Pero solo Lucy la miraba, porque los demás la miraban a ella, y hacia mucho que se había dejado derretir por su amiga. Ren sacó de su espalda una bolsa, que guardaba un regalo.
"Pero... ¿que es esto?" preguntó Lucy emocionada e intuyendo de que se trataba. Todos ellos comenzaron a rodearla mientras Sam contestó:
"Queríamos darte las gracias por estos días de rodaje"
"Si y por esos momentos tan divertidos" añadió Ted bromista
"Y por tu simpatía, que hará que te echemos muchísimo de menos" siseó Renee, pero aun así Lucy oyó su voz alta y clara. De nuevo buscó su rostro y cuando se cruzaron sus miradas, parecía que nada más importaba.
"Y sobre todo, por ayudarme a bajar de aquella escalera asesina" añadió Vanessa, provocando la risa de cuantos la rodeaban. Lucy regresó a la realidad y retiro la mirada de su amiga, mientras de fondo Vanessa añadía "¡Ey, que lo digo en serio!"
"Chicos..." suspiró Lucy mientras le daban la bolsa "No teníais que haberos molestado"
"¡No ha sido molestia!"
"Veamos..." pronuncio Lucy sacando un cuaderno de cuero, decorado artesanalmente "Es... es precioso" musito encantada, observándolo.
"Ábrelo" propuso Renee. El regalo eran dos partes, por un lado aquella preciosa encuadernación pero además se encontraba rellena con fotografías de casi todos ellos, y una firma o una dedicatoria acompañándola. Cada página con su imagen y sus palabras. La actriz sonrió emocionada ante semejante detalle.
Rato mas tarde, cuando pudo sentarse tranquilamente para ver cada foto y cada comentario, comprobó que Ted era gracioso hasta escribiendo, que Vanessa a pesar de aquella foto tan narcisista que había pegado, escribió unas palabras muy sentidas y agradables y que Renee siempre salía guapísima, sin importar con quien ni donde. Sin embargo su dedicatoria no fue especialmente sorprendente. Su amiga, junto a una foto realizada durante el rodaje, en la que salían las dos, tan solo había puesto "Hola Lucy. Espero que te guste esta extraña locura que se nos ha ocurrido como regalito. ¡Gracias por estos días!"
Releyó un par de veces aquello, algo decepcionada. No sabía muy bien que había esperado encontrar, pero desde luego no aquellas palabras típicas y sencillas. Acaricio el borde de la foto, pensando en que por lo menos ellas salían muy bien, rodeándose graciosamente por los hombros.
Al pasar el dedo sobre la esquina, esta se levanto levemente. Se fijo en todo el borde, estaba mal pegado, no como el resto de las imágenes. Tendría que ponerle más pegamento para no arriesgarse a que se cayera y la perdiese. Tiro de la esquina con cuidado, despegándola con facilidad. Y al hacerlo, sonrió por descubrir algo muy interesante. La dedicatoria de Renee continuaba detrás:
Perdona esta manera tan retorcida de continuar la dedicatoria, pero es que escribir esto ya me da bastante vergüenza como para encima arriesgarme a que lo lea nadie más. Veras, quería poner algo con lo que recordases cada día de rodaje, así que escribo que no olvides nunca las risas y sonrisas que nos hemos echado; también quería agradecerte los momentos que hemos pasado, muchísimas gracias por todo lo ocurrido en estos días; y por ultimo, una suplica: no cambies nunca. En el poco tiempo que he tenido para conocerte, me he dado cuenta de que he tenido mucha suerte por haber dado con una amiga como tu, eres increíble.
Por cierto, salimos guapísimas en la foto, ¿verdad? ¡Adiós Lucy!
Lucy, sentada en aquel camerino temporal que le habían dado, observaba aquellas frases sonriendo emocionada y temblando por los nervios como una adolescente. Hacia ya tiempo que había descubierto que esa mujer le importaba más que una amiga, pero en ese momento ya era innegable, sentía algo por Renee. Ella colada por una mujer... Bueno, no era una mujer, no una cualquiera, era su mujer. Aquello sonaba muy raro, pero a Lucy no le importaba, puesto que no conocía a nadie mejor que Renee, ninguna persona más bella, más dulce, más agradable que su amiga. Le gustaba, lo había asumido, ¿pero que podía hacer?
Cogió una hoja y escribió una frase, más bien una súplica, cosa que nunca había hecho por nadie y al lado su teléfono. De manera que en una esquina quedo escrito su numero y la siguiente frase "Llámame, por favor. Lucy" Recortó aquello y se lo guardo.
Cuando mas tarde Vanessa, Ted y Renee acompañaron a Lucy a su coche para despedirse, se abrazaron antes de que la morena entrara en el coche. Cuando por ultimo le llegó el turno a Ren, la rubia abrazo a su amiga con fuerza casi asfixiándola. Sin embargo Lucy sonrió encantada, mientras aprovechaba para introducir el papel que acababa de escribir, en el bolsillo de su chaqueta. Cuando se aseguró de que lo había guardado bien, comprobó que el abrazo de Renee no aflojaba.
"Venga Ren, dijimos que nada de caras largas ni despedidas tristes"
"Bueno pues lo incumplo" gruñó, mientras se separaba de su amiga.
"Si se arma una como esta, cada vez que un secundario se marcha, debéis estar siempre con caras largas" bromeó Lucy
"Tu no eres una secundaria cualquiera" respondió Vanessa
"Y tanto que no, como que se sabe tu nombre" bromeo Ted inocente, refiriéndose a Vanessa.
"Ey, no seas cruel" se quejó Vanessa entre las risas de los demás.
"Gracias por el regalo chicos" sonrió Lucy mientras se metía en el coche "Me encantaron las dedicatorias" añadió asomándose por la ventanilla y mirando sobre todo a Renee.
"¿No te pareció muy rebuscada?" quiso saber su amiga.
"No. Fue sencillamente genial" susurro con sinceridad, haciéndola sonreír.
"pero si no escribiste nada" añadió Ted sorprendido, mirando primero a una y luego a otra. Lucy se encogió de hombros inocente y no respondió, tan solo volvió a mirar a Renee y le guiñó un ojo. Esta tembló de manera inconsciente y permaneció con gesto embobado sin perder de vista a Lucy, que arrancaba el coche. Permaneció en el parking con Ted y Vanessa hasta que el vehículo se alejo lo suficiente como para ser imposible de ver. Comprendió que Lucy se había ido y no hasta el día siguiente, cuando algo en ella se derrumbo, inundando sus ojos y convirtiendo sus piernas en gelatina.
Continuará...
