"Vale chicos, nos metemos en situación" propuso Sam organizando el plató y el rodaje "Lucy detrás de la hoguera de Renee. ¿Ya están atados los enganches de Vanessa y Renee? Vale, ¡pues luces, cámaras y acción!"
De nuevo se encontraban en el decorado de la guarida de Callisto, pero esta vez la escena era diferente. La heroína permanecía maniatada al trono de Callisto y la bardo era prisionera sobre unas maderas dispuestas para achicharrarla.
En una situación así el ambiente entre el equipo sería de humor y bromas y resultaría complicado meterse en situación. Pero aquella tarde el ambiente no podía ser más serio ni más acorde con la escena tan tensa que se iba a rodar.
Lucy tras Renee, caminó hacia ella y se colocó en la posición marcada. Miró a su prisionera con cara de sádica locura y jugó con su pelo, retorciéndolo entre sus dedos, mientras sin poder mirar a Renee, notó como apartaba la cara con desagrado.
"Callisto…" gruñó Vanessa desde su trono. Cuando Lucy se disponía a caminar hacia Vanessa, la voz del director retumbó.
"¡Corten!" pidió alto y claro "Xena debe sentirse retada por Callisto en ese momento. No puede gritarla enfadada, solo por enredarle el pelo a su amiga. Además Callisto haría algo muy malvado, aprovecharía esta situación de ensueño para ella"
"¿Qué propones?" preguntó Lucy
"No se, algo malo y retador, como Callisto. Algún gesto de control y superioridad"
"¿Como pegar a Gabrielle?" preguntó Tapert casi disfrutando de la idea.
"Muy típico" respondió Sam "Algo más trastornado"
"Un lametón" gritilló de repente Vanessa, sonriendo por su gran idea "Eso es muy de Callisto"
"¡¿Qué?!" preguntó Lucy con pánico en la voz
"Si, podría funcionar" admitió el director "¿Qué os parece?"
"Yo… yo creo que no pega, ¿no?" siseó Lucy sin saber a donde mirar.
"Es cierto" intentó apoyarla Ted "No queda bien, es como muy… muy malo" analizó intentando crear una excusa creíble, que no consiguió.
"¿Y como es Callisto? ¡Muy mala! así que perfecto" dictaminó el director mientras Ted era fulminado por la mirada de Lucy. Se encogió de hombros como pidiendo perdón, antes de que se reanudara el rodaje. Lucy volvió junto a Renee, pero esta vez su mirada no estaba baja, sino casi bajo tierra. Podía distinguir cada detalle del suelo por la vergüenza, que la mataba. "¡Acción!"
Renee sintió a su amiga tras de si y solo con imaginar lo que vendría después toda su piel se erizo. Lucy se movía como una serpiente, como Callisto. Se colocó de cuclillas a su lado y notó su mirada fija en ella. No podía girarse, tan solo comenzó a temblar levemente, mientras miraba al frente. Entonces notó la mano de su amiga en su barbilla, como horas antes había ocurrido en su camerino y toda ella se estremeció, antes de que Lucy girara su rostro en un movimiento rápido pero delicado. Y entonces una húmeda suavidad recorrió su mejilla y hasta sus manos temblaron inevitablemente.
"¡Eso es lo que quiero!" grito el director. Y yo… pensó para si Renee, cuando notó que su amiga se alejaba velozmente de ella, como si quemara "Y esa cara de tortura es perfecta, Renee" añadió él felicitándola. Es que Lucy es realmente una tortura… pensó para si de nuevo la actriz… una tortura increíble. ¿Tortura? Recapacitó la actriz preocupada. Se giró hacia Lucy y se encontró con la mirada más triste que pudo imaginar. Lucy debía haberlo entendido todo mal y ella se moría por explicárselo, pero no era capaz ni de abrir la boca "Vale, chicas, ¡pues repetimos!"
"¿Desde después del lametazo?" preguntó Ted, intentando ayudar a Lucy
"No, desde el principio" confirmó el director "¡Todos en sus marcas! Y… ¡acción!"
Lucy respiró hondo y a pesar de sentirse completamente rota, dejo la mente en blanco y se metió en el papel de nuevo. Era duro, y quería morirse, pero el espectáculo debía continuar.
Aquel día el trabajo se complicó hasta bien entrada la noche y por fin a las diez de la noche la gente se marchaba a casa agotada pero contenta por el resultado final. Y entre esas personas estaba Ted, que casi sin fuerzas recogía algunas cosas de su camerino a paso lento, pero deseoso de llegar a casa. Alguien llamó a su puerta y con voz cansada farfulló "Pasa, seas quien seas"
"Hola Ted" sonrió Renee "Esto es para ti" comentó tendiéndole un guión "Es el próximo capítulo"
"Vale, gracias"
"¿Sabes donde está Lucy? Es que no la encuentro" comentó a media voz "Y también tengo el suyo" aclaró torpemente, mientras veía a Ted distante, posiblemente molesto por como le había tratado aquella tarde.
"Se marchó a casa muy rápido" contestó mirándola. Ren bajó la mirada, como con culpabilidad "Fue por el cansancio y eso" añadió con más suavidad, intentando que no se sintiese tan mal
"Ya… gracias" añadió devolviéndole la mirada y sonriendo forzadamente "Ted, siento haber estado tan borde esta mañana" dijo de pronto mirando a su amigo "No sé que me pasó, pero no debí tratarte así, ¿me perdonarás?" le preguntó mirándole preocupada
"Claro que si, peque borde" bromeó el sonriéndola y de nuevo igual de simpático "Pero si me contestas a una pregunta" añadió mirándola seriamente
"Sorpréndeme"
"¿Por qué te apartas cuando te besa la persona que quieres?"
"Anda, vámonos que es hora de cenar y me rugen las tripas" contestó ella sonriente como si no hubiese oído la pregunta. Aquel truco tan simple siempre había dejado a Ted callado, pero aquel día no iba a funcionar.
"Ren, llevas un año haciendo oídos sordos a todas mis indirectas y demás insinuaciones. Y me parece bien, si es lo que quieres" dijo Ted mirando a su amiga a los ojos. Ren sabía perfectamente a que se refería, llevaba un año comportándose así y tenía intención de continuar. Pero la pregunta de Ted y su comportamiento le decían que quizás era hora de afrontarlo. "Nunca te insistí demasiado, ni te cuestioné. Pero por favor, contéstame esta vez" pidió mirándola. Su amiga intentó no apartar sus ojos mientras le respondía:
"Porque se va, Ted. Por eso" respondió al tiempo que sentía que sus ojos se humedecían "Me destrozó cuando se marchó la primera vez y no soy capaz de afrontar lo que siento por ella, demostrárselo y que vuelva a desaparecer de mi vida. No puedo"
"Ren, pero…"
"Sé que es egoísta y cobarde. Pero no soy capaz de soportar enamorarme aun más y dejarme llevar, sabiendo que no será tan fácil como estos días"
"No sé si es lo más bonito o lo más cobarde que he oído nunca" siseó él.
"¿Quizás las dos cosas a la vez?" preguntó Renee secándose una lágrima rebelde. "Me siento fatal" murmuró mordiéndose el labio inferior, intentando con locura no llorar.
"Renee, esta vez Lucy no se va" contestó con simpleza Ted.
"¿Qué?"
"Le han ofrecido un contrato. Si acepta no se marcharía. Gracias a tu idea quieren efectuar un cambio y que Lucy se convierta en el nuevo rostro de Xena" añadió sonriéndola de medio lado "¿No vas a decir nada?" preguntó observando su cara de asombro
"¿Qué ha respondido ella?" preguntó al borde de las lágrimas de nuevo
"De momento nada. Pero después del día de hoy estaba dispuesta a rechazarlo" contestó Ted con gesto preocupado
"¡No, no, no! Tiene que decir que sí, tiene que quedarse conmigo"
"Nunca lo has tenido tan fácil, solo tienes que pedírselo" respondió él contento
"¿Tu crees?" preguntó ella emocionada
"Lo sé"
"¿Y… y quería besarme? ¿Me quiere?" preguntó sin poder contenerse. Su amigo asintió feliz, viéndola sonreír de oreja a oreja "Gracias Ted. De verdad"
"No seas tonta" contestó él tímidamente "Ahora simplemente no la dejes escapar"
"Eso te lo puedo prometer" respondió ella sonriendo de pura felicidad "Oye ¿y con Vanessa que pasará?" preguntó acordándose de su amiga por fin. Ted se echó a reír.
"Anda, vamonos a cenar" respondió entre risas.
Continuará...
