Hola a tod s!
Quiero volver a pedir perdón por el retraso. Si os soy sincera, he tenido lío en el trabajo y se me ha juntado con una crisis. Las musas me abandonaron!
Se que este capitulo no es muy largo pero no tengo tiempo para mas y he querido subir algo para que veáis que no me olvido de vosotros!
Espero que los disfrutéis e intentaré actualizar pronto.
Besitos! :)
Sonysnape: Gracias por seguir fielmente mi fic! Tus sospechas serán disipadas pronto porque en el próximo capitulo se sabrá quien es la persona que planea venganza des de la casa de los gritos. ;)
Alexza Snape: Gracias por tus reviews y tu paciencia. Aunque he tardado, aquí dejo otra actualización. En el próximo capitulo sabrás quien es la persona de la casa de los gritos. )
ErreDeRojas: Ten por seguro que aunque no actualice muy seguido, os tengo a todas muy presentes! Ya pronto vas a saber quien se esconde en la casa de los gritos. Gracias por tu apoyo! :)
patybenededmalfoy: No desesperes, en breve vas a saber quien hay en la casa de los gritos. Gracias por tus reviews! :D
minerva91: Pues si, después de esa conversación, Harry se lo va a pensar dos veces antes de volver a preguntar! Gracias por tus reviews y por seguir mi fic!
-Eres una criatura aterradora.- dijo Severus con voz relajada rompiendo el apacible silencio que reinaba en la habitación.
-Eso no es cierto.- dijo Hermione mientras sonreía y se dejaba acariciar por su marido. Ambos estaban disfrutando de la bruma post coital abrazados en su gran cama.
-Sabes que si. No se como lo haces pero siempre consigues lo que quieres de mi...
-El gran Severus Snape reconoce una debilidad?- preguntó divertida Hermione mientras alzaba una ceja.
-No hagas que me arrepienta de dejarte volver al trabajo...- respondió este mientras pellizcaba suavemente un rosado pezón de la bruja entre sus brazos.
-Eh!- Hermione le dio un manotazo de forma juguetona.
-Sabes, hacía mucho que tu y yo no disfrutábamos de un buen revolcón...
-Y de quien es la culpa Sev? Tu eres el que no quería tocarme!
-Lo se, pero ahora que se que tu y Liam estáis bien...
No terminó la frase. Se lanzó a lamer el mismo pezón que minutos antes pellizcaba.
-Mmmmmmm... Severus...
-Vamos a recuperar el tiempo perdido, nena.
Severus aprisionó los brazos de su mujer por encima de la cabeza de esta. Una de sus fuertes y grandes manos agarró las delicadas muñecas de Hermione mientras que con la otra, recorría el cuerpecito de la bruja con infinita suavidad.
Ambos se regalaban húmedos y desesperados besos. La habitación fue llenándose poco a poco de suspiros, jadeos y quedos gemidos.
Severus lamía y mordisqueaba los sensibles pezones de Hermione mientras su mano libre empezó a recorrer su cuerpo camino al sur.
Sus dedos rozaron el húmedo y caliente centro de su mujer. Ella se retorció de placer y él soltó un gruñido de satisfacción al encontrarla tan lista para él...
-Severus...- dijo con la voz cargada de deseo.- déjate de juegos.
-Paciencia, bruja.
Siguió acariciando su sexo disfrutando de su humedad y de la cantidad de calor que desprendía.
-Por favor, Sev...- dijo ella mientras se retorcía bajo el toque de su marido.
Severus soltó una risa torcida ante la impaciencia de su mujer y enterró dos dedos dentro de las profundidades de Hermione.
Ella se arqueó y gimió ante la deliciosa intrusión a su cuerpo.
Severus empezó a bombear con su mano mientras con el pulgar acariciaba dando círculos el inflamado clítoris de su bruja.
Hermione se acercaba peligrosamente al orgasmo. Severus empezó a acelerar su movimientos. Ella gemía sin poder contenerse y se retorcía de forma casi violenta.
Cuando Severus vio que su mujer estaba al borde del éxtasis, retiró abruptamente los dedos. A ella no le dio tiempo a protestar ya que en cuestión de segundos su mano fue substituida por su miembro.
Hermione no necesitó mas. Esa primera, certera y brusca embestida la empujó al cielo y se corrió de forma deliciosa.
Severus pudo notar como su mujer se contraía al rededor de su miembro y tuvo que hacer acopio de todo su auto control para no dejarse llevar y terminar allí mismo.
Cuando los espasmos del orgasmo de su mujer empezaron a remitir, él empezó a moverse.
Empezó de forma tortuosamente lenta. Hermione le regalaba los oídos con gemidos y jadeos entremezclados con su nombre.
La joven bruja tenía las manos firmemente sujetas en la fuerte espalda de su marido.
-Severus, mas...
Él obedeció a su bruja y aceleró sus movimientos. Las uñas de Hermione se clavaron en la espalda de su marido cuando este cambió ligeramente su postura y penetró mas profundo.
Se acercaba al orgasmo, lo notaba peo quería que ella se corriera también. Deslizando una de sus manos entre sus cuerpos, empezó a acariciar el erecto clítoris de su esposa. Ella se arqueó contra su mano buscando mas fricción.
-Vamos, córrete para mi, nena.- Dijo él antes de lamer su oído.
Ella no necesitó nada mas. La profunda voz de su marido la arrastró a su segundo orgasmo y se dejó envolver por el placer.
Esta vez Severus no luchó. En cuanto sintió como Hermione se contraía al rededor de su miembro se dejó llevar y se derramó en su interior mientras soltaba un gruñido casi animal.
Ambos se quedaron tumbados formando una maraña de brazos, piernas y cabellos mientras intentaban normalizar sus respiraciones.
Severus acomodó a Hermione sobre su pecho, la besó en la cabeza, los tapó con las sabanas y ambos se dejaron arrastrar por el sueño.
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Los días fueron pasando.
Hermione volvió a sus clases para alivio de todos los alumnos. Severus volvió a retomar todas sus responsabilidades como director. Poco a poco dejó de tener miedo por su mujer y el pequeño Liam. Sus vidas volvían a ser relativamente tranquilas.
Relativamente porque Severus nunca olvidaría cuando encontró a Lucius Jr. y su pequeña Eileen regalándose lascivas caricias y besos junto a los invernaderos aquella tarde que había ido a por unos ingredientes con Neville.
O aquella otra ocasión en la que su bebita Sofía y el descerebrado de James Potter se besaban junto al lago...
No quería admitirlo pero sus niñas habían crecido. Era normal que se sintieran atraídas por el sexo opuesto pero él no tenía porque aguantar ver las lenguas de esos niñatos en las bocas de sus princesas.
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El invierno dejó paso a la florida primavera.
Ya estaban en Abril. Hermione contaba ya con 8 meses de embarazo y el calor de la primavera la tenía mas alterada que nunca. Estaba muy irritable. Siempre tenía calor, no estaba cómoda con ninguna ropa y cada dos por tres tenía fuertes calambres.
Severus tenía que soportar estoicamente como su mujer y sus hijas se paseaban por ahí con unos frescos y porque no decirlo, reveladores vestidos veraniegos y pantaloncitos ridículamente cortos.
Daba gracias a Merlín cada día por los uniformes escolares pero nada podía hacer los fines de semana...
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Los alumnos estaban impacientes por la salida a Hogsmade del día siguiente. El pueblo en invierno era precioso pero poder pasear bajo el sol y sentarse a tomar un helado era una delicia.
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Mientras, entre las ruinas de la casa de los gritos, alguien también se impacientaba con la visita de los alumnos de Hogwarts de mañana al pueblo.
Si todo salía según sus planes, mañana llevaría a cabo su venganza...
TBC...
Reviews? :)
