Sawada Tsunayoshi descubrió que vivir es una guerra un poco temprano para su edad.
Vivir era una guerra.
Después de haber subido como el Décimo Vongola, el líder de la mafia más poderosa y respetada del mundo, su vida fue una lucha constante por regresar a la familia a como era en sus inicios. Todos esos años estuvieron llenos de heridas, dolor y pérdidas, pero su amistad con sus guardianes y familia se habían mantenido.
El amor también llegó, y no sólo en la forma de un amante, sino también en la forma de niños. Sus hijos y los de sus amigos habían llegado para completar el círculo.
Tsunayoshi no había logrado llevar de vuelta a Vongola, eran demasiados años de violencia, demasiado dolor causado como para reparar y olvidar en pocos años. Pero él había dado el primer paso, puso los cimientos, firmes y fuertes.
Ahora era el turno de sus hijos para seguir con su legado.
Lo estaban haciendo bien, y él junto con sus fieles amigos no podrían estar más orgullosos.
Si tan sólo pudiera decir lo mismo de sus nietos y compañía.
— Tsuna —Takeshi lo sacó de sus pensamientos —, nuestros chibis, ¿no son asombrosos? —inquirió, y Tsuna no tenía que usar su hyper intuición para saber a quienes se refería, a los mismos dolores de cabeza de sus descendientes inmediatos.
— Lo son —asintió Tsuna mientras ayudaba a su viejo amigo a disponer de las tazas para el té, ambos en espera del resto de su generación —. Son extraordinarios, sus habilidades académicas y en combate son las mejores del mundo —sus respectivos padres les habían conseguido profesores de lo mejor, incluso uno que otro de la Décima Generación les enseñó algún tiempo y ni que olvidarse de Reborn que siempre encontraba la manera de meter su cuchara.
Estaba seguro que Reborn no dejaría de perseguir a su descendencia mientras viviera, más aún, el sicario encontraría la manera de atormentarlos aún después de muerto. Reborn era ese tipo de persona.
Takeshi soltó una risa, sabiendo por dónde iban los pensamientos de su jefe y amigo. No por nada habían pasado ya casi medio siglo juntos, y que decir del resto de su compañía.
Tsuna continúo —: Pero los muchachos han olvidado comunicar una parte importante como padres a sus hijos —soltó un suspiro, vio su rostro reflejado en la porcelana pulida de la taza —. ¿Recuerdas? —preguntó.
Takeshi levantó la mirada y la fijó en Tsuna, toda su atención en él.
— Fue durante el viaje familiar del año pasado—aunque en realidad había sido un viaje de abuelos, nietos y amigos desde que la Undécima Generación estaba demasiado ocupada —, cuando los niños se escaparon de nuestra supervisión… ¿Recuerdas qué pasó entre ellos y los delincuentes locales?
Claro que lo recordaba, unos delincuentes se habían acercado e insinuado a las niñas (que en realidad eran ya señoritas, pero a sus ancianos y amorosos ojos eran sus pequeñas y pequeños), ellas mismas y los chicos no lo tomaron del todo bien. Esos hombres desafortunados nunca supieron que se metían con los herederos de la mafia más ruda del mundo. Los treinta y ocho miembros de la banda número uno de esa ciudad fueron reducidos a pulpas sanguinolentas de una vez, todo eso fue hecho por sólo seis de sus querubines.
— O el incidente en el que siete hombres trataron de robar el Credit Suisse en Zúrich —agregó Tsuna.
También lo recordaba, ese era otro de los grandes recuerdos de la familia. Uno de los niños había ido a ver unos asuntos de su cuenta justo en ese banco, a la misma hora en que ocurría el robo. Estaba de más decir que dicho robo fue frustrado.
Y había mucho más que decir.
¡Elogiados por valentía ciudadana setenta y cuatro veces!
¡Elogiados por el Director del Gobierno (de varios países) catorce veces!
¡Elogiados por el Ministro Nacional de Defensa once veces!
¡Elogiados por el Presidente ocho veces, también!
Y eso sólo era en el ámbito legal, ese que era sólo para el ojo público, para los inocentes e ingenuos civiles. Sólo los más allegados a la familia sabían los demonios que se ocultaban detrás de esos rostros angelicales.
Los mocosos de sus mocosos sabían aprovechar y hacer uso de su estatus, nada de "el poder conlleva una gran responsabilidad."
Que Spiderman se metiera la responsabilidad por el culo.
— Nuestros pequeños niños, en la cúspide de su adolescencia, deberían vivir como flores frescas e inocentes —empezó a decir el retirado Décimo con vehemencia —. ¡No ser tratados como fuerzas especiales por la gente! ¡Tampoco deberían ir por el mundo sin respetar ni temer a nada ni a nadie!
Takeshi parpadeó ante la muestra de emoción de Tsuna. Tal vez era cierto que los niños se iban a los extremos, pero no era como si ellos mismos no hubieran tenidos sus momentos de locura en su juventud.
— ¡Como sus abuelos tenemos la responsabilidad de hacerles entender lo que es amar a Dios! —y no era una referencia literal, él se inclinaba más al lado del sufrimiento y dolor físico y, ¿por qué no?, emocional. Reborn había hecho mella en él.
Justo en ese momento la shoji de la habitación fue abierta.
Habla del diablo, dicen, y se aparecerá.
— Me alegra que pienses de esa manera, Tsuna —Reborn, mayor, pero aún fuerte como un roble y con los ojos igual de calculadores que siempre, dio un paso dentro de la habitación seguido del resto de la Décima Generación.
— ¿Reborn? —Tsuna no estaba sorprendido por la súbita aparición, sino por el brillo maquiavélico en los ojos de su viejo tutor.
— Justo de esos engendros malcriados vengo a hablar —él sonrió —. Tengo planes para ellos y para ustedes.
Aún a su edad, todos se estremecieron antes las palabras.
Reborn, como siempre, se traía algo entre manos.
Tengo más de cincuenta años.
He visto la guerra, y también he visto este mundo cambiar.
Tras perder a mi amor hace diez años he podido vivir y disfrutar de la duración natural de la vida en este gran mundo. Se podría decir que tengo suerte… vivir con mis viejos amigos, todos retirados, y salir a caminar mientras veo personas encantadoras disfrutando de su vida pacifica es mi único placer ahora.
Tengo más energía de la que es natural para alguien de mi edad.
Probablemente aún tengo varios días por delante.
Me pregunto qué estás haciendo, querida. Tengo mucho que decirte de lo que he visto en este tiempo, así que voy a atesorar cada recuerdo, ver crecer a nuestros hijos y nietos, y encontrarte cuando llegue el momento.
Pero, cariño, ¿cómo terminé en este embrollo?
Pensó Tsuna.
Sip, esto requerirá de su participación (si quieren).
Aquí Tsuna y compañía están por ahí de sus sesentas, eso suponiendo que tuvieron a sus hijos a comienzos de sus veinte años (dejemos las cuentas de lado, dan dolor de cabeza). Por lo que esta historia será sobre los hijos o pupilos de sus hijos, puede considerarse la Décimo Segunda Generación Vongola. ¿Por qué? No sé, simplemente porque se me ocurrió y puedo. Además, se supone que es trabajo de los abuelos consentir a los nietos, pero a la vez guiarlos por el camino correcto, y como ya están retirados y no tiene nada mejos que hacer, Reborn decidió darles un último trabajo(¿).
En fin, las cosas van a estar así:
1.- Necesito personajes (por supuesto), pueden ser ya sea como nietos o como pupilos, adoptados o algo; no es necesario un lazo sanguíneo, ya hemos visto que para Vongola eso es lo que menos importa. Ustedes son libres de escoger eso, así como también inventarse a los respectivos padres de sus personajes. Pueden inventar su propia familia… por ejemplo:
El vástago de Tsuna y el vástago de Hibari se casaron y tuvieron a su personaje.
O, el vástago de Tsuna se casó con X persona de cualquier familia o un civil.
*Tampoco es necesario que estén casados en toda regla, pudieron haber tenido una ventura, estar en unión libre, por algún acuerdo o algo.
*Pueden decidir si uno o ambos padres están muertos.
*Pueden ser parejas hetero u homo.
*O pueden, como dije, ser adoptados o tomados como estudiantes por una sola persona.
*También pueden emparejar a sus respectivos abuelos, ya sea personaje cannon con personaje cannon, personaje cannon con otro Oc, o también haber quedado soltero. (Se aplican las mismas cosas que anteriormente).
2.- La edad debe ser de 15 a 22.
3.- Requiero hombres y mujeres, no sólo mujeres.
4.- Todos los personajes cannon están en libertad de ser escogidos.
5.- También quiero aclarar que sus padres sólo serán utilizados de puro nombre, y tal vez una que otra vez que sea necesaria su aparición.
5.- Sólo un personaje por persona.
6.- Ficha sólo por PM.
7.- Si tiene alguna duda o pregunta, no duden en contactarme, estoy a un review o PM de distancia.
FICHA:
-Nombre:
-Edad:
-Abuelos (o maestros):
-Padres (o maestros) (si quieren pueden dar también una breve descripción de ellos):
-Famiglia (Vongola, Cavallone, Giglio Nero o Gesso –Millfiore-, o la Varia):
-Físico:
-Personalidad:
-Llama:
-Habilidades de combate:
-Arma(s):
-Compañero animal (no es obligatorio):
-Metas en la vida (aclarar si quiere permanecer en la mafia o tener una vida común):
-Gustos y disgustos:
-Curiosidades (cualquier cosa que se debe saber sobre su personaje):
*IMPORTANTE: Me reservo del derecho a aceptar o rechazar según me parezca, ya sea una ficha clara, si ya tengo suficiente de un género, y/o cuán interesante, cuanto puede aportar, su personaje a la historia.
Espero su participación! Anímense!
