Hola a todos!
Estoy viva! Sii, no he muerto! Pido perdón a todos por andar desaparecida pero he estado muy liada! Mi vida a cambiado 100%, mi primer hijo vino al mundo hace exactamente mes y medio y como comprenderéis mi pequeño Alessando toma todo mi tiempo.
Con este capi (Que ya aviso es muy corto) doy por finalizada la historia.
Espero que hayáis disfrutado con ella y ya aviso tengo en mente otra que en cuanto pueda empezaré a publicar.
Muchas gracias a todos por los comentarios y las alertas. Esos gestos me animan a seguir publicando.
Espero que os leamos pronto. Un saludo y mil besos!
QueenSlytherin.
Severus se movía incomodo mientras Hermione le apretaba amorosamente la mano.
-Merlin Severus, estate quieto de una vez. Vas a destrozarme los dedos si sigues retorciendomelos asi!-
El mago se limitó a mirar a su mujer y gruñir en respuesta.
Llevaban horas en esa maldita sala de espera de San Mungo y la paciencia de Snape estaba mas que agotada.
Los Malfoy al completo estaban sentados en frente ellos con caras que iban de la preocupación al aburrimiento.
-Por que narices nadie nos cuenta nada?- se quejaba Severus a nadie en particular.
Todos los presentes le miraron con cierta compasión pues entendían perfectamente los nervios que estaba pasando.
Hermione miraba por enesima vez una vieja revista de cotilleos del mundo magico mientras rememoraba todo lo acontecido los últimos meses.
Cuando Eileen y Luc fueron descubiertos besandose apasionadamente a los dos días de dejar su relación, o cuando Severus les descubrió semi desnudos en el sofá de casa un día que llegó antes de hora y casi le da un ataque.
La vuelta a las clases, les trajo muchos buenos y malos momentos. Severus y Hermione tuvieron que aceptar que sus hijas ya eran mayores y no sus pequeñas como todavía pensaban. A Severus le costó mas pero poco a poco fue aceptando las relaciones de sus hijas.
Siempre y cuando no tuviera que verles el trasero desnudo a los centurias de sus novios cosa que Eileen aprendió aquel día del episodio del sofá.
Hermione recordó con humor aquellas vacaciones de navidad cuando Luc y su hija volvieron para año nuevo de su supuesto viaje de esquí.
Nadie sospechaba que lo que realmente habían hecho había sido fugarse a las Vegas para casarse a escondidas.
Casi les da un ataque a todos cuando se enteraron. Severus estuvo a punto de matar a su hija por aquello...
Pero todo eso era agua pasada, Ahora estaban terminando el mes de mayo y estaban todos en el hospital con caras de preocupación.
Las horas se hacían eternas.
15 horas después, Luc salió corriendo a la sala de espera con una gran sonrisa en sus labios.
-Ya está aquí! El pequeño Severus ya ha llegado!
Todos sonrieron aliviados. Eileen había dado a luz a su primer hijo.
Aquel polvo de despedida en el baño de aquel bar de barcelona les había traido el mejor regalo del mundo. Un bebe que aunque hizo que Eileen tuviera que dejar aparcados unos meses sus estudios, les hizo los mas felices del mundo.
Fin.
