¡Les traigo un nuevo capítulo! n.n
¡Espero que les guste!
Yugioh y sus personajes no me pertenecen.
Más allá de que los ojos ven
Una vez en la calle Anzu se dispone a caminar hacia la casa de su mejor amiga, los ruidos de los autos la distraen de vez en cuando, la mayor parte del tiempo se encuentra sumergida en sus propios pensamientos. Cruza la calle y le parece distinguir a lo lejos algo que no podía ser posible aunque por extraño que parezca no le llama la atención como si fuera lo más normal del mudo, por lo que se quedó observando por un momento fue una criatura de duelos de monstruos, si no se equivocaba era una dama arpía ya que esas garras, alas y esa peculiar forma de vestir que traía la delataba. Anzu sacudió su cabeza, seguramente estaba alucinando, al acercase un poco más la figura de la dama se desvanece dejando en su lugar a una chica de cabellos rubios, ondulados quien se volteó y la miro fijamente con sus ojos violetas para luego dedicarle una sonrisa. La castaña también le sonrió y sin dudarlo se apresuró a saludar a aquella joven la cual la conocía desde que tiene uso de razón. Esa chica era nada más ni nada menos que Mai la cual vestía una remera de manga corta ajustada, blanca con encaje y cuello en v, unos jeans azules cortos, usaba unos tacones no muy altos del mismo color que la remera y un bolso que combinaba con su atuendo.
- Hola Mai!- Saludo Anzu mientras le daba un abrazo.
- Hola Anzu- Le la joven correspondiendo el abrazo.
- ¿Qué te trae por aquí? Desde el último torneo de duelos de monstruos que no te veo- Pregunto Anzu mirando curiosamente a Mai.
- Nada en particular, ya sabes como siempre yendo de un lugar a otro sin rumbo fijo- Le respondió quitándole importancia.
- Me alegra verte de nuevo – Dijo contenta la castaña.
- A mí también Anzu, ha bastante tiempo- Dijo mientras le sonreía.
-¿Estas segura que no viniste por Joey?- Le pregunto pícaramente sabiendo perfectamente la reacción que iba a provocar en su amiga.
- Ya cállate niña, no digas tonterías, ni idea de porque se te ocurre eso- Dijo sonrojada y un poco enojada, ante esto Anzu se rio.
Mai era para Anzu como su hermana mayor, desde que tiene uso de razón ella siempre estaba a su lado, bueno maso menos ya que viajaba mucho, era su amiga de toda la vida. Los padres de la castaña eran amigos de los de los de Mai, según contaba su mamá iban juntos a la secundaria y su amistad perdura hasta el día de la fecha aunque actualmente estos mucho no se ven. Innumerables veces los padres de "su hermana" iban de viaje de negocios y no la veía por una larga temporada, últimamente se han distanciado bastante y solo se veían unas pocas veces de vez en cuando y sobre todo cuando estaban los famosos torneos de cartas los cuales usualmente se realizaban en el exterior. Casi siempre Anzu molesta seguido a Mai con Joey ya que a esta le gusta el cabeza hueca de su amigo aunque no le es fácil admitirlo, es divertido para ambas molestarse entre sí con esas clases de cosas como le suele decir Kisara "sin bullying no hay amistad".
- Mai hay muchas cosas que te quiero contar sin mencionar que te quiero mostrar mis nuevos dibujos, mis pasos de baile los cuales estoy practicando con mis compañeros, el mazo de duelos que hice con ayuda de Yugi y Atem y obvio los nuevos chismes- Dijo entusiasmada Anzu.
- Creo que vamos a tener para rato Anzu pero no será posible porque tengo otras cosas que hacer- Dijo Mai mientras observaba su muñeca izquierda para ver la hora que marcaba su reloj.
- Esta bien Mai- Dijo tristemente Anzu.
- Si queres mañana te pasó a buscar a la salida de la escuela- Dijo Mai ya que no quería verla triste.
- Entonces quedamos así, nos vemos después entonces, ya me tengo que ir sino Kisara me mata- Dijo Anzu mientras sonreía para luego salir corriendo.
Mai espero que Anzu desapareciera de su vista para retomar nuevamente su camino, tenía que hablarle a ella de un asunto muy importante que se lo tenía que haber dicho hace tiempo, definitivamente debía decirle la verdad que le había ocultado por tanto tiempo, su regreso a la ciudad Domino no era en vano.
En casa de Kisara
Kisara daba caminaba de un lado a otro, si seguía así seguramente iba a gastar el piso de mármol de la sala de su casa o hacer un agujero en esta. Mira el reloj el cual se hallaba colgado en la pared de color verde, eran las cuatro y media pasadas, suspira y se lleva una mano a la frente, tenían que estar Anzu y ella a las cinco de la tarde en la academia de baile, ya penaba en la cara de la profesora Marlu al verlas llegar después del horario de clase, a solo imaginárselo se le ponía la piel de gallina. Espera para el bien de ambas que su mejor amiga llegara cuanto antes y como si fuese escuchada por los dioses suena el timbre de la casa. Kisara se apresura y casi cae en el proceso para abrir la puerta y encontrar Anzu.
- ¡Hasta que por fin llegas!- Exclamo Kisara al ver a su amiga.
- Perdón, es que me topé con Mai en el camino y bueno, no me di cuenta de la hora- Se excusó Anzu.
- Esta bien, esta te la perdono ya que sé qué hace mucho que no la ves- Dijo comprensiva Kisara.
- Bueno ¿Ya tenes todo listo?- Pregunto Anzu.
- Si, mi bolso esta junto al tuyo en el sofá de la sala, entra rápido para tomarlo e irnos- Le respondió rápidamente Kisara.
Anzu sin perder un segundo más agarra su bolso y se dispone a salir con su amiga otra vez hacia la calle.
- ¿Y qué estuviste hablando con Mai?- Pregunto Kisara.
- No mucho ya que se me hacía tarde- Respondió la castaña sinceramente.
- ¿Entonces por qué venias apurada? ¿Hiciste algo más antes?- Pregunto curiosamente mientras miraba a Anzu detenidamente.
- Si ¿Acaso no te acordas que iba a ir a la casa de Yugi?- Pregunto mientras levantaba una ceja.
- Ah, cierto – Dijo Kisara mientras asentía con la cabeza.
- ¿Y cómo te fue con eso?- Pregunto interesada- ¿Y al final es cierto que Yugi tiene un hermano?- Le dijo una vez que se acordó de lo dicho en la mañana por el tricolor lo cual parecía una excusa que otra cosa.
- Espera un poco con las preguntas, no soy un sospechoso el cual tenes que interrogar- Respondió Anzu ya que no le gustaba nada que le pregunte tanto.
- Claro vos lo podes hacer con los demás pero yo no- Dijo Kisara fingiendo estar ofendida.
- No es eso, lo que pasa es que ya llegamos- Dijo Anzu señalando el enorme salón que tenían delante de ellas.
En casa de Yugi
Yugi y Atem se encuentran en la habitación que a partir de ese momento sería del tricolor mayor, los dos hermanos estaban desempacando las maletas.
- Atem espero que te guste tu nueva habitación, me costó mucho ordenarla ya que antes acá el abuelito guardaba las cosas de la tienda, igual las pude poner con su ayuda en el sótano- Dijo mientras guardaba unas remeras en el placar.
- Gracias Yugi, espero no ser una molestia- Dijo Atem.
- ¿Estas bromeando no?-Le respondió mientras lo miraba serio.
- No importa- Suspira- Es mejor que terminemos con esto- Dijo para luego sonreír.
- Sí- Dijo Yugi mientras asentía.
Una vez que terminaron con todo se sentaron en la cama y comenzaron a hablar sucesos del pasado, como cuando eran niños y hacían travesuras, bueno no exactamente, no se metían mucho en líos excepto Atem el cual muchas veces se revelaba a las obligaciones que los demás le mandaban a hacer, su infancia fue un poco complicada, sobre todo la de Atem.
- ¿Y qué te pareció la ciudad?- Pregunto Yugi.
- ¿La verdad? Pues… es diferente a lo que estoy acostumbrado y no me pareció muy segura que digamos sin mencionar que tiene la pinta de que no se puede confiar mucho en las personas- Respondió para luego mirar el techo con una expresión pensativa.
- No exageres, también si yo voy por el camino de los callejones donde son frecuente los asaltos y personas desconfiables – Le dijo como si lo retara -Ya te adaptaras y veras como todo será más fácil, seria genial que conozcas a Joey y a Tristán, son muy buenos amigos y muy confiables- Lo miro fijamente- Y si te cayó bien Anzu…. Ellos también- Dijo sonrientemente llamando la atención de su hermano.
- Si, supongo- Le respondió mirándolo con extrañeza.
- A parte se nota que le agradas mucho a Anzu- Dijo mientras se levantaba- Bueno te dejare solo para que termines de arreglar tus cosas tranquilo- Se dirigió hacia la puerta y salió de la habitación.
Atem se acostó boca arriba en su cama, y se dispuso a observar su cuarto, no era ni grande ni chico digamos que era del tamaño indicado la cual estaba pintada de un color celeste claro, en una de las paredes se hallaba colgado un poster el cual encuadraron quien tenía la imagen de los tres dioses egipcios, eso de seguro había sido idea de Yugi ya que a él siempre le había gustado esos monstruos de duelo y que soñaba con tener una pero esas poderosas cartas solo las poseía él. Al lado de la cama se encontraba una ventana la cual tenía unas cortinas azules que llegaban hasta el piso la cual daba a la calle al lado de esta se hallaba un pequeño escritorio, al lado de este una biblioteca vacía la cual tenía que ir llenando poco a poco a medida que iba guardando sus cosas. Suspiro y cerró los ojos, no tenía ganas de seguir ordenando lo desempacado que en ese momento se encontraba esparcido por toda la habitación, era raro, aunque siempre hubiese querido estar solo y tranquilo sumido en un reconfortante silencio, sentía que no era coincidencia que se encontrara en esa ciudad, tal vez le habían dejado descansar de sus obligaciones y tomarse unas mini vacaciones en la casa donde viven el abuelo, Yugi y su madre pero no se sentía liberado de nada. Está bien capas eso era porque no conocía el lugar ni nada de eso pero no estaba tranquilo, sentía como las criaturas de las sombras hacían de lo suyo en ese lugar. Se sentó y se puso a pensar en que era lo que tenía en mente su hermano menor, admitía que le agradaba Anzu y que algo en ella le llamaba la atención pero no estaba seguro de qué, capas era por sus ojos por el color que estos poseían, eran azules pero uno que te hace pensar que estas sumergido en el espléndido mar el cual te atrapa por completo y te maravilla por lo puro que este puede llegar a ser, a veces tranquilo y otras revoltoso. O si era su sonrisa la cual te reconfortaba y te hacía sentir único, había algo especial en ella. Atem abrió grande sus ojos, no era común que pensara así de alguien y menos a una persona que no conocía, no tendría por qué hacerlo, también se sorprendió de que tenía la sensación de haber visto antes a Anzu, bueno no significaba nada de que Yugi ya anterior mente le haya mostrado fotos de ella pero no era eso, la recordaba como un buen sueño el cual poco a poco a uno se le va olvidando. El tricolor sacudió su cabeza, no era momento de estar pensando en eso, tenía que terminar de ordenar todo sabiendo que si su mamá ve el desastre de la habitación lo mataría, miro e reloj, eran las cinco menos cinco de la tarde, tenía que apurarse, su madre estaría en la casa en diez minutos.
En las calles de la ciudad Domino
Anzu y Kisara corrían como en una maratón, la castaña a cada segundo que pasaba miraba el reloj plateado que llevaba en la muñeca, cinco, cinco minutos y empezaría la clase. Ambas chicas apuraron el paso, pensar que primero caminaban tranquilamente y después al darse cuenta de la hora que era ellas comenzaron a trotar para apurar el paso y terminaron corriendo como si su vida dependiera de eso. Por suerte faltaba poco, estaban a mitad de cuadra, con sus últimos esfuerzos lograron llegar a la entrada de edificio. Anzu y Kisara pararon después de su carrera, estaban agotadas y antes de entrar y parecer un zombi delante de todos, esperaron un rato hasta que sus respiraciones fueran normales y su apariencia no asustara ya que con la corrida estaban todas despeinadas y sudadas. Después de la necesaria recuperación ambas chicas se dispusieron a entrar al gigantesco edificio el cual estaba pintado todo de blanco, tanto afuera como adentro de este. Al entrar se encontraba un largo pasillo en el cual en un costado se hallaba un escritorio donde estaba la persona encargada de abonar la cuota del sitio y supervisar todo. En la academia uno podía concurrir a distintas clases de bailes como danza clásica, contemporánea, tango, salsa, entre muchísimos más. Las acciones eran muy variadas y para diferentes gustos. En el fondo del pasillo se encontraba una escalera que conducía al primer piso en el cual estaba el saloncito de baile que les tocaba a ellas concurrir en el día de la fecha.
Las jóvenes de ojos azules se apuraron al subir las escaleras y por eso Anzu casi más se cae, para ciertas cosas podía ser muy torpe, dejando de lado eso al poco tiempo estaban en frente de la puerta de madera fina que separaba el salón del pasillo del piso. Ambas suspiraron para luego abrir lentamente la puertita, se asomaron y comenzaron a entrar haciendo que su profesora las mirara con cara de "justo a tiempo". Luego Ambas muchachas se sentaron junto a los demás compañeros, era una clase mixta, a diferencia de varios que se sentían algo incómodos de esto, a la castaña lo veía lo más normal del mundo, ya se había acostumbrado a convivir con los varones del lugar y estos aunque algunos eran muy tontos les caían bien, por lo menos la mayoría.
- Bueno ¡Que empiece el calentamiento!- Ordeno la profesora.
Ante esto todos empezaron con la rutina de siempre ya que era fundamental, después de eso vendría lo divertido, las coreografías de baile que tanto habían practicado. Unos cuantos minutos después llego el descanso de cinco minutos antes de empezar con lo planeado.
- ¿Tenes pensado contarme lo que hiciste en casa de Yugi?- Pregunto Kisara mientras se sentaba en el piso al lado de la castaña.
- ¿Otra vez con eso Kisara?- Pregunto Anzu.
- Pues bueno, tengo curiosidad y como mejor amiga quiero saber- Le respondió mientras le ponía cara de perrito degollado cosa que siempre convencía a su amiga.
- Esta bien- Dijo resignada.
- Cuenta, cuenta, cuenta- Dijo Kisara como una niña pequeña.
- Conocí al hermano mayor de Yugi.
- A sí que de verdad tiene un hermano y mayor… ¿Cómo es?- Pregunto Kisara mientras la miraba fijamente.
- Emmmm, es más alto que Yugi, maso menos de mi estatura, capas un poco más, ehh, podríamos decir que es mayor que Yugi solo por minutos ya que son mellizos, le gusta jugar al duelo de monstruos y….
- Y…. – Insistió Kisara.
- Vivía en Egipto y no sé- Anzu no sabía que más agregar.
-¿Eso solo sabes?- Pregunto extrañada su amiga.
- Pues sí, no es mucho, lo vi solo una vez y Yugi nunca me conto nada de él ¿Qué esperabas? ¿Que sepa ya toda su vida? – Dijo Anzu.
- Ni que fueras Wikipedia pero… ¿Al menos es lindo?- Pregunto pícaramente.
- Y-yo….pues… creo que sí- Dijo mirando para otro lado tratando ya que no quería que Kisara viera el sonrojo que estaba teniendo.
- Aja, continua- Le insistió.
- Se parece a Yugi pero tiene algo diferente, en su forma de ser, en su mirada, en su sonrisa, hay algo misterioso en él que me gustaría descubrir….
- No lo puedo creer- Sonrió- No lo puedo creer- Repitió Kisara emocionada.
- ¿Qué cosa?- Pregunto ante la reacción de su amiga.
- Estas interesada en un chico ¿Decime fue amor a primera vista?- Dijo contenta Kisara.
- Y-yo…- Tartamudeó mientras recordaba cuando vio por primera vez a Atem, seguramente si se podría ver en un espejo estaría extremadamente roja.
- -No sé si fue así.
- ¿Cuándo lo viste te quedaste en shock? ¿O sentías maripositas en el estómago?- Siguió preguntando entusiasmada Kisara al ver a reacción de la castaña ya que esta estaba que no podía más del sonrojo, no sabía que una persona podría tener un color tan fuerte en el rostro.
- ¡Tengo razón!- Exclamo contenta- ¡Va a llover para que se inunde toda la ciudad, Goku aparecerá haciendo la teletransportación en frente mío, encontrare en un templo un pozo que si me tiro en él viajare 500 años al pasado, los cerdos volaran, Michael Jackson resucitara entre los muerto y bailará thriller, Joey y Tristán serán unos genios matemáticos,….!- Siguió diciendo Kisara enumerando cosas imposibles.
- Para, para un segundo Kisara ¿Por qué tanta emoción?- Pregunto Anzu mientras se le desvanecía el tono rojo de su rostro.
- Hay que festejar ¿No lo comprendes Anzu?- Dijo sonriente mientras levantaba enérgicamente los brazos consiguiendo que la castaña niegue con la cabeza de un lado a otro- ¡Te gusta un chico! Y me parece que… ¡acá ahí amoooooor, acá ahí amoooooor!- Termino cantando Kisara haciendo que Anzu se le suba los colores a la cara de nuevo.
- N-no es lo que piensas- Dijo mientras sacudía nerviosamente sus manos negándolo.
- Me lo tenes que presentar ahora mismo, ya quiero saber cómo es y ver si te conviene- Dijo Kisara.
- ¿Qué?- Pregunto incrédula Anzu.
- Si ¡Que emoción! acá hay amor - Respondió Kisara contenta.
- No, ya vasta, esto es demasiado vergonzoso- Dijo Anzu mientras miraba como por tanto escándalo estaban llamando la atención de los demás.
- Voy a estar así hasta que lo admitas-Dijo Kisara.
- Yo no voy a admitir nada- Dijo Anzu mientras se daba vuelta.
- Te voy a joder hasta que me confieses que te gusta el hermano de Yugi- Dijo Kisara.
-¡Kisara!- Le regaño Anzu completamente roja.
-Niñas déjense de hacer escandalo- Les regañó la profesora- Bien ahora empecemos con lo que estuvimos practicando. Termino de decir para luego acercarse al reproductor de música y poner una canción específica logrando que todos los presentes se pongan en sus posiciones correspondientes para comenzar con el baile.
La primera coreografía era solo para las chicas que la hacían con la canción de "Escapare" de Casi Ángeles, la segunda en cambio era entre todos y utilizaban la canción I got a feeling de Black Eyed Peas. Anzu cada vez amaba más las clases aunque Marlu podía ser estricta era una profesora ejemplar y se divertían con ella por como quería explicar los pasos en una forma que era bastante graciosa .El tiempo paso volando, al menos para Anzu ya que cuando se concentraba y se dedicaba a algo que la apasiona siempre le sucede eso.
- ¡Estoy muerta!- Exclamo Kisara.
- Ponte en fila que yo también- Dijo Anzu mientras sonreía y ambas jóvenes salían del edificio.
- Entonces nos vemos mañana- Dijo Anzu mientras se despedía de Kisara.
- Si y espero que me presentes al "Sexy hermano mayor de Yugi"- Dijo para luego giñarle un ojo e irse corriendo antes de que Anzu le respondiera.
Anzu suspiro ruidosamente nunca había imaginado que su mejor amiga se iba a poner así por lo de Atem, aunque era comprensible ya que nunca ella la había escuchado hablar así de un chico, es más sonaba como su amiga cuando hablaba de Kaiba. Entonces la castaña se dejó perder entre sus pensamientos mientras caminaba automáticamente en dirección de su casa, al estar sumergida en sí misma no presta atención a su entorno aunque igual siente como el viento sopla suavemente desordenando su pelo y como poco a poco el sol desapareciendo dando paso a la noche que se avecinaba con prisa para dejar que esta sea iluminada por las brillantes estrellas y una gigantesca media luna. En la mente de la joven solo había lugar para los sucesos de aquella tarde cuando conoció a Atem y los comentarios de su mejor amiga. A unas cuadras se divisa una pequeña casa con una apariencia acogedora, las paredes del exterior adornadas con finos ladrillos rojos, se podía ver unas ventanas las cuales poseían unas cortinas grises con estampados frutales. Anzu paro en la puerta de la casita y la observo como si recién se hubiese dado cuenta en donde se encontraba, no era de extrañarse viniendo de ella pues cuando tenía algo metido en la cabeza se desconcentraba tanto que ella simplemente se olvidaba de todo lo que se hallara en su alrededor. La chica de ojos azules saca de su de su cartera las llaves de la propiedad y abre lentamente la puerta para luego entrar en su hogar. Una vez dentro se apresura al subir las escaleras para en unos instantes llegar a su cuarto por el cual entra y cierra la puerta detrás de ella. En ese estada de "piloto automático" que ella se encontraba , tira sus cosas como siempre, se acerca a su cama y saca su piyama el cual se encontraba debajo de la almohada y se dispone a ir hacia el baño, después de todo necesitaba una buena y relajante ducha. Una vez que sale del baño regresa a su habitación, por el cansancio que llevaba en sima era razonable que se tirara a la cama y que capas se duerma pero ella tenía planeado otra cosa. Entonces se dirige hacia su escritorio, saca de uno de los cajones del mueble una hoja blanca lisa, agarra un lápiz dispuesta a dibujar, es tarde, ya había anochecido por completo pero a ella no le importaba, estaba inspirada, eso sí antes de comenzar pone música, ella tenía un millón de cds de música con canciones de todos los géneros musicales y años, solo puso play al reproductor, dejando que este pasara cualquier canción. Entonces Anzu comienza a dibujar, trazando delicadamente cada detalle del dibujo sin saber que saldría de este, pasa dos horas y ella está terminando con su obra de arte, sonríe al ver su creación, no se imaginaba que le saldría tal cual era en realidad, nunca había dibujado algo que no sea criaturas fantásticas pero amaba ese dibujo, se lo quedo contemplando hasta que en un momento a otro se queda profundamente dormida con una sonrisa en su rostro.
Fin del capítulo tres.
¿Qué les parecio? ¿Algo raro y que dejo cosas colgando? ya todo se aclarara en los próximos capítulos.(como las supuestas responsabilidades de Atem y mucho más)
Espero su opinión y porfavor dejen Reviews.
Como siempre gracias por su apoyo, animos y Reviews a : Rossana's Mind, ClariEleven,DanyStormborn01,Guest, Keri89 y todos los que leen este finc XD
Besos y Abrazos Psicológicos. XD
Nos vemos en el próximo capítulo n.n
Reviews?
