Por fin nuevo capítulo, si que me tarde pero aquí lo tienen.
Espero que les guste n.n
Yugioh y sus personajes no me pertenecen.
Más allá de que los ojos ven
Anzu se encontraba pasando lentamente las hojas de un libro de cuentos, este tenía dibujos y letras bien grandes, definitivamente era una historia infantil y corta. La joven de ojos azules suspira mientras dejaba el libro a un costado, arriba de una pila de estos y se disponía a agarrar otro, lo abrió y se quedó observándolo durante un tiempo, la historia que este contenía la sabía de memoria. Era el cuento de la bella y la bestia, lo que más le gustaba de esa historia eran que te enseñaba a ver el interior de una persona y que el exterior es lo de menos, recordaba que su madre se lo leía siempre cuando ella era pequeña. La castaña sonrió para luego acariciar delicadamente y con cariño cada hoja que pasaba, una vez que terminó de verlo lo dejó como tantos otros, a un costado. La chica automáticamente acerco su mano hacia otro libro pero se sobresaltó al tocar la mano de Atem quien también iba a agarrar ese libro en particular, entonces inmediatamente la joven ojiazul retiro su mano como si el contacto con el chico la quemara para después levantar la mirada y verlo a él.
Atem le mantuvo la mirada durante unos breves segundos y luego la desvió para agarrar otro libro, haciendo que ella sintiera un vacío en el estómago ante eso. La chica siguió observando al tricolor, se sentía de alguna forma rechazada por él y culpable por hacer que este la mirara diferente, como distante. Anzu de verdad se sentía mal por la última conversación que tuvieron y hacia horas que los dos jóvenes revisaban cada libro que encontraban de fantasía, sumergidos en un incómodo silencio. Después de todo para ella era su culpa que los dos estuvieran así, todo por ese libro gris de su padre, aunque su madre le dijo que no se lo mostrara a nadie del mundo ese libro y los otros de su progenitor, ella quería por extraño que le pareciera, compartirlo con el joven de ojos violetas.
- Atem- Lo llamó Anzu haciendo que el nombrado dejara el libro que estaba leyendo para mirarla- ¿Qué te parece si descansamos un rato?- Le propuso ella mientras jugaba con un mechón de su pelo- Ya se nos va a ocurrir algo para el trabajo de lengua, es mejor despejarnos un poco- Dijo la joven mientras se levantaba de la silla.
- Como quieras Anzu- Le respondió Atem sin mirarla para luego pararse de su asiento.
- Vamos al patio, es relajante y nos hará pensar con claridad- Dijo ella mientras le sonreía y se dirigía hacia la salida de la biblioteca.
Atem asintió y se dispuso a seguirla pero se detuvo, otra vez tenía la sensación que había algo en el libro gris que la chica no dejo que lo viera, era como si en él hubiese algo especial, que le llamaba la atención no sabía ni explicar la sensación que tenía el tricolor en ese momento, lo que sí tenía claro era que quería saber el contenido de este.
- Vamos Atem- Dijo ella mientras volteaba a verlo, al notar que no la seguía, luego ella miro hacia donde el tricolor veía-"Otra vez observando ese libro"- Pensó Anzu.
- Mmm… ya voy- Dijo Atem para después desviar su mirada hacia ella y apurarse para alcanzarla.
- La puerta que da al patio está al lado de esta biblioteca- Dijo la joven mientras abría la puerta y le señalaba la entrada al jardín- Yo ya voy, antes tengo que hacer algo- Dijo ella para luego sonreírle.
- Bueno, te veo allá- Le dijo Atem un poco extrañado para después ir donde la castaña le dijo.
Anzu espero hasta que el tricolor se alejara y desapareciera de su vista, entonces la chica dio media vuelta para acercarse a unos de los muebles del lugar y buscar en uno de los estantes de este, el "famoso libro gris" el cual al ojivioleta le había llamado la atención. Cuando la joven de ojos azules lo encontró, lo tomo entre sus manos y acarició la tapa del libro, Atem no era el único que quería ver su contenido, no lo culpaba ya que a ella le había pasado lo mismo pero cuando ella era más chica y deseaba poder leerlo otra vez.
Flash back
La pequeña Anzu se encontraba jugando a las escondidas con Mai, ese día en particular su "hermana de otros padres" se iba a quedar una semana entera en su casa. La niña de ojos azules de ocho años de edad había convencido a la ojivioleta para que jugara con ella y en ese momento se encontraba buscando un buen escondite para que Mai no la encontrara. Anzu recorrió todo su hogar pero ya se había ocultado en todos los sitios existentes de este, por eso tenía que encontrar otro lugar para que la niña rubia no lo hallara enseguida, entonces sin saber dónde ocultarse en su casa. Entonces ella sin darse cuenta se dirige hacia la biblioteca, sabía muy bien que no debía entrar ahí pero le dio curiosidad y nadie nunca la buscaría allí. Anzu suspiro, no estaba segura si entrar o no pero se decidió al escuchar a Mai quien termino de contar y la empezaba a buscar, entonces de un empujón abrió la puerta de madera tallada y entró a toda velocidad y luego cerrarla detrás de sí.
En ese momento la ojiazul mantuvo el aire y casi grita de emoción cuando vio la biblioteca en todo su esplendor, esta era hermosa y gigantesca, cada detalle delicado de dibujos por todas las paredes y techo, el piso era de madera prolijamente barnizada. En el sitio había libros apilados a un costado y otros ordenados cuidadosamente, era asombroso la iluminación que el lugar tenía era espectacular, se podía apreciar muy fácilmente los diversos colores de los libros, para Anzu era extraordinario lo que sus ojos veían.
La niña, olvidando por completo porqué estaba allí, caminó despacio mientras tocaba cada libro a su alcance con la punta de sus dedos, en un momento la castaña se detuvo al ver un libro que por alguna razón desconocida para ella le llamó la atención. La ojiazul casi hipnotizada se acercó al estante donde se hallaba aquél objeto y tomo con sus pequeñas manos un libro el cual era grande y pesado para ella por el extenso que contenido que este tenía. Anzu miro atentamente y con curiosidad el libro que tenía un color grisáceo y tanto en la tapa como en el lomo de este estaba escrito con una especie de jeroglíficos que ella no lograba entender. La niña ya intrigada se dispuso a abrir cuidadosamente el libro pero en ese momento se desanimó un poco al ver que este se encontraba escrito con aquellos mismos símbolos raros, ella lo ojeó una y otra vez pero era siempre lo mismo, páginas y páginas de jeroglíficos escritos delicadamente a mano. Hasta que ella llego a casi la mitad del libro donde empezaba a haber la escritura que ella sí entendía, la niña ya más animada comenzó a leer y ver cada dibujo que se hallaban en esas páginas , cada más mínimo detalle de estos. Lo que decía en generar los textos era sobre dos mundos que se encontraban en conexión de que viven los humanos y las criaturas que habitaban en este pero en ese momento no le presto mucha atención información del libro que estaba escrito, sino a los dibujos que este poseía. Pasaron unos pocos minutos hasta que ella se sobresaltó por el grito de alguien causando que el libro se les resbalara de las manos y callera ruidosamente al piso.
- ¡Anzu! ¡¿Dónde estás?!- Gritó Mai quien al parecer había revisado toda la casa y no pudo encontrar a la castaña.
- ¿Cuánto estuve aquí? – Se preguntó la niña- Mai solo me llama cuando le es imposible encontrarme – Dijo Anzu mientras se arrodillaba para agarrar el libro y al hacerlo, notó que estaba justo abierto en la última hoja por la cual vio que tenía escrito el nombre de su padre y debajo de este una oración.
- "No hay nada imposible, si abrís tus ojos y tratas de ver más allá de lo que estos ven para descubrir que lo imposible no existe" – Leyó ella mientras pensaba del padre que nunca conoció, luego cierra el libro y desvía su mirada, hacia la ventana que da al patio de la casa donde vio a la pequeña rubia quien también la vio mientras esta ponía una cara de sorpresa.
- ¡O no! Seguramente ya me vio por la ventana y viene para acá- Se para rápidamente- Y si me encuentra le dirá a mamá que estuve en la biblioteca y me meteré en problemas- Dijo Anzu preocupada mientras se apuraba para buscar un sitio para ocultarse y por suerte lo encuentra enseguida y se apresura a esconderse atrás de los libros apilados en el suelo.
En ese momento se abre bruscamente la puerta de entrada de la biblioteca y aparece una niña rubia con el pelo largo hasta la cintura con ojos de un color violáceo, vestida con un bonito vestido lila. La ojivioleta mira molesta su alrededor mientras ocultaba la sorpresa que tenía al ver tan hermoso lugar.
- ¡Es mejor que te dejes ver Anzu!- Grito Mai mientras buscaba a su amiga.
Anzu se hizo un bollito mientras abrazaba el libro contra sí, solo quería que Mai se fuera para poder salir y ocultar el libro en su habitación.
- Ya me arte, cuando te encuentre te las veras conmigo- Dijo Mai mientras tiraba algunos libros y estos levantaba un poco de polvo, lo cual hizo que Anzu estornudara y ser descubierta por la rubia.
Entonces Mai sonríe de lado mientras avanza despacio hacia el pilón de libros para después asustar a Anzu quien grita.
- ¡Mai! No me asustes así- Se quejó Anzu mientras miraba a su amiga.
- ¿Qué se supone que hacías aquí?- Le dijo Mai mientras la tomaba del brazo y la levantaba.
- Yo solo….- Dijo Anzu nerviosamente.
- ¿Vos qué?- Miro que la ojiazul sostenía un libro- ¿Y eso? ¿Me estas ocultando algo?- Preguntó Mai.
- No te puedo mentir ni ocultar nada Mai – Suspiro- Entre a la biblioteca porque no sabía dónde esconderme y… bueno encontré este libro que me gusto y…- Dijo Anzu pero fue interrumpida por Mai.
- ¿Cómo se te ocurrió? Sabes muy bien cómo se va a poner tu mamá cuando lo sepa, es mejor que nos vallamos ahora mismo de aquí- Dijo Mai mientras agarraba de la muñeca a Anzu y la arrastraba hasta la salida de la biblioteca.
- Para Mai, déjame estar un ratito más- Dijo Anzu mientras hacía pucheros e intentaba zafarse del agarre de su amiga.
- No seas así, deja ese libro y vámonos de aquí- Dijo Mai mientras trataba de sacarle e libro a Anzu.
- No, por favor Mai, solo quiero quedarme con este, nunca más voy a volver a aquí ni a tocar otro libro de esta biblioteca- Dijo Anzu mientras ponía cara de cachorrito.
- Esta bien pero solo por esta vez- Dijo resignada Mai mientras le tomaba de la mano y salían juntas de la biblioteca.
- ¡Gracias Mai!- Grito contenta la ojiazul.
- Después no vengas a mí cuando tu mamá descubra que tenes ese libro- Dijo la rubia haciendo que Anzu sonriera y asintiera mientras sostenía con más fuerza el libro.
Fin del Flash Back
- Es mejor que me apure, Atem me debe estar esperando- Dijo Anzu para luego salir de la biblioteca con el libro entre sus manos.
En el jardín de la casa de Anzu
Atem se encontraba sentado en una de las hamacas del patio, con la vista perdida en el suelo rodeado de flores, estaba un poco pensativo sobre como lo había tratado Anzu quien en el momento que iba a agarrar aquel libro extraño, ella le dijo de todo. El tricolor se imaginó que aquel objeto era muy importante para la chica de ojos azules y por ese motivo no le permitió verlo, capas tenía algo que ver con el padre de ella y se notaba que algo le había pasado a su progenitor , entonces se negaba a hablar o mostrar algo que tenga que ver con ese tema.
En ese momento aparece Anzu y lo mira detenidamente, el tricolor no había notado que la chica se encontraba allí.
- Atem, lo siento por hacerte esperar tanto- Dijo la ojiazul mientras se acercaba al chico.
- A- anzu, no me di cuenta que ya estabas aquí- Dijo Atem mientras levantaba su mirada y la veía con una expresión de sorpresa.
- No hay problema- Le sonrió- A mí también me pasa… lo de perderme en mis pensamientos- Dijo Anzu mientras se sentaba en la hamaca de al lado de Atem.
- Sí… me he dado cuenta- Dijo Atem mientras la miraba fijamente- Anzu… ¿Ese libro es...?- Preguntó el tricolor al ver el objeto que Anzu sostenía entre sus manos.
- Ah… sí, lo estuve pensando y…- Apretó más contra sí el libro- Te quiero contar algo- Dijo Anzu finalmente.
- No es necesario que me digas nada, respeto tu privacidad, al menos me dio la sensación que eso era algo personal- Dijo Atem.
- No exactamente, solo reaccione así porque cuando era más chica mi madre me prohibió ir a la biblioteca por mi curiosidad hacia los libros de mi padre-"No estoy segura de decírselo pero no lo puedo evitar, quiero contárselo"- Pensó Anzu- Mi padre era un investigador quien se empeñó a averiguar sobre la creencia de que existen dos mundos que están en conexión con este y este libro es el que él escribió con sus nuevos descubrimientos, estos parecen de fantasía. Es raro que no me dejara revisarlo, capas porque creo en sus teorías fantásticas son realidad- Dijo pensativa Anzu.
Atem en ese momento la miro con curiosidad mientras notaba que para ella no era fácil para ella lo que iba a decir. Entonces el tricolor guardó silencio para que la chica hablara sin interrupción.
Flash Back
Ambas niñas se encontraban en la habitación de la castaña, Anzu estaba acostada boca bajo en la cama mientras hojeaba el libro gris, mientras que Mai estaba sentada en la silla del escritorio mientras veía a su amiga.
- Sigo pensando que no fue una buena idea de que te trajeras ese libro- Dijo Mai.
- Vamos Mai, mi mamá no lo va a descubrir, a parte merezco tener algo de mi papá, ella nunca me habla de él y leyendo esto siento que lo empiezo a conocer, me acerca a él- Dijo Anzu quien seguía con la mirada enfocada en el libro.
- No digas tonterías, por lo que está escrito ahí, tu padre estaba loco- Dijo Mai mientras se cruzaba de brazos.
- No digas eso Mai, yo creo en la teorías que tenía mi papá- Dijo Anzu un poco triste por lo que dijo su amiga.
- ¿Cómo podes creer en eso? Es solo puro cuento Anzu- Dijo molesta Mai.
-Ya basta Mai, no me pelees, no digas eso, no digas eso, no digas eso- Repitió Anzu.
- Basta, me harte de eso- Se levanta y agarra el libro- Lo devolveré donde estaba-Dijo la ojivioleta para luego acercarse a la puerta.
- Devuélveme el libro Mai- Dijo Anzu mientras tomaba del brazo a Mai y trataba de sacarle el libro.
- Déjame Anzu- Se quejó Mai.
- ¡No antes me lo das!- Grito Anzu mientras se abalanzaba sobre la rubia, causando que ambas se cayeran.
- ¿Por qué tanto alboroto niñas?- Pregunto la madre de Anzu al verlas a las dos chicas peleando en el piso.
- Hola tía- Dijo Mai mientras se sentaba.
- Mamá ¿Qué haces en casa tan temprano? Pensé que ibas a acompañar a los tíos- Dijo nerviosamente Anzu quien se sentaba al igual que Mai.
- Primero te quejas porque no paso tanto tiempo contigo y ahora me venís con que llego temprano- Dijo la mujer mientras alzaba una ceja.
- ¿Mis papás ya se fueron?- Preguntó Mai.
- Sí y me dijeron que la próxima te llevan con ellos, tus papás no le gustan estar tanto tiempo sin vos- Dijo mientras sonreía- A parte…- Ve el libro que quedo tirado en el piso- ¿Dónde sacaron eso?- Preguntó preocupada la señora Mazaki.
- Mis papás siempre dicen lo mismo- Dijo desilusionada Mai mientras ignoraba la pregunta de la madre de Anzu, mientras que su amiga se ponía nerviosa al darse cuenta que su mamá había descubierto el libro entonces la castaña se aproximaba a este y lo agarra.
- Anzu ¿Entraste a la biblioteca?- Preguntó enojada su mamá.
- Fue un accidente, no quise pero igual ¿Por qué no me dejabas ir allá? Es un lugar hermoso y….- Se excusó Anzu pero fue interrumpida.
- Ya sé cómo es pero entiende que cuando digo no, es no Anzu, ahora dame ese libro- Dijo la mujer mientras extendía su mano.
- Pero Mamá yo lo quiero tener- Dijo la niña encaprichada.
- Es mejor que se lo des Anzu, de todas formas lo iba a saber y te dije que no lo sacaras de su lugar- Dijo Mai mientras le sacaba el libro a la ojiazul y se lo daba a su "tía".
- Gracias Mai, ahora ve a la habitación de Anzu, yo voy a hablar con ella- Dijo la mamá de la niña mientras le tomaba de la mano y la llevaba a la sala. Mai por su parte hizo lo que ella le dijo.
-Anzu ¿Por qué me desobedeciste?- Pregunto la mujer de ojos grisáceos.
- Te dije que fue un accidente, Mai y yo estábamos jugando a las escondidas y…- Empezó a contar la niña.
- Ya entendí hija, está bien, si tanto te gusto la biblioteca, podes ir pero con una condición, que no toques ningún libro de tu padre y que tampocos se los muestres a otra persona- Dijo seriamente la ojigris.
- Pero… sí mamá- Dijo Anzu- Ahora me voy con Mai- Dijo Anzu para luego dirigirse hacia tu habitación.
- Pronto lo entenderás Anzu, por ahora no te acerques a lo que quiero protegerte- Dijo en voz baja la mujer para luego quedarse sentada en el sofá de la sala.
Fin del flash back
- Nunca entendí a mi madre, por alguna razón quiere alejarme todo lo que tenga que ver con papá y desde entonces sin que ella se da cuenta leo este libro- Miro a Atem- También prometí no mostrárselo a nadie pero… yo quiero que lo veas…- "Así puedo tener a alguien que me entienda"- Pensó Anzu mientras le daba el libro a Atem.
- Anzu, tu madre debe de tener sus razones- Agarra el libro- Tendrías que hablar con ella para que le preguntes todas las incógnitas que tenes sobre tu padre- Dijo Atem.
- Te juro que lo intente pero no funciona, mi mamá se cierra mucho en sí cuando trato de saber del tema, a veces pienso que me oculta muchas cosas- Dijo Anzu mientras se hamacaba lentamente.
- No exageres, capas paso algo con tu padre y por eso no quiero hablarlo con vos- Dijo Atem mientras abría el libro y lo empezaba a leer- ¿Pero qué?- Pregunto impresionado.
- ¿Qué pasa Atem?-Pregunto Anzu.
- Es que está escrito en jeroglíficos- Dijo él mientras pasaba de hoja.
- Sí, se ve que las investigaciones de mi padre al parecer era en gran parte sobre Egipto, él creía que allí se conectaba el mundo de las tinieblas o reino de las sombras. Al parecer se encariño con ese tipo de escritura y la desplazó por casi todo el libro- Dijo Anzu mientras observaba a Atem.
- Ya veo pero… ¿Cómo que gran parte del libro?- Preguntó el tricolor.
- Un poco más de la mitad se encuentra en nuestro idioma y uno que otro que no sé cuáles son- Dijo Anzu.
- Casi a la mitad- Dijo Atem quien salteó las páginas hasta llegar a una más avanzada.
- ¿Sabes algo? En el libro hay una historia que se encuentra al final de este, la cual es mi favorita, es sobre…- Fue interrumpida por Atem.
- ¿Anzu vos podes leer esto?- Preguntó Atem mientras le mostraba un texto en específico.
- Claro que sí, dice, "De las variedades de criaturas de este mundo, se hallan un parecido gigantesco para no decir iguales al actual juego de duelo de monstruos. Pueden que estos existan de verdad y que de alguna manera logramos interactuar con ellos. Por ejemplo en Egipto donde hay varios tallados de estas criaturas, se ven que en la época de los faraones era común ver estos monstruos en batallas que ellos llamaban duelo de las sombras"- Leyó Anzu.
- ¿Enserio lo entendes?- Pregunto sorprendido el tricolor.
- Eh sí- Dijo ella mientras alzaba una ceja.
- Es que yo no sé en qué lenguaje está escrito, no lo conozco- Dijo Atem mientras miraba con atención los símbolos.
- ¿Qué? ¿No estás hablando en serio?- Pregunto sin creerlo ella.
- Olvídalo Anzu, capaz no es nada- Dijo Atem mientras le sonreía- "Que raro que ella sola entienda lo que está escrito"- Pensó él.
- Bueno, cambiando de tema, te quiero mostrar la historia que escribió mi papá- Dijo Anzu mientras le sonreía- Es esta- Le mostró una hoja en particular, Atem al verlo, la miró a ella fijamente.
- Ya entendí, no sabes lo que dice, no importa, yo te lo leo pero prométeme que luego me leerás lo que yo no soy capaz de hacerlo.
- Bueno Anzu- Dijo Atem mientras le asentía, por lo menos iba a saciar su curiosidad sobre el contenido del libro.
Entonces Anzu empieza a leerle y al poco tiempo el joven de ojos violetas se sorprende, ya que la historia que estaba leyendo Anzu era la misma que Ishizu lo molestaba. En ese momento se acordó en la primera vez que escucho ese relato.
Flash back
Atem se encontraba en su habitación mientras observaba atentamente su rompecabezas del milenio el cual su padre le había permitido conservar, aunque se sentía mal ya que Yugi se deprimió un montón y Atem más porque su hermano se había ido a vivir con su mamá y él se quedaba con su papá. Odiaba esa separación por su culpa.
En ese momento tocaron la puerta y el tricolor grito que pasara aunque no tuviera de humor para que alguien lo visitara.
- Soy yo Atem- Dijo la pelinegra mientras entraba para luego cerrar la puerta.
- ¿Qué quieres Ishizu?- Dijo molesto Atem.
- Tranquilo niño, solo quería saber cómo estabas- Dijo la ojiazul.
- Eso no importa, solo pienso que hubiese pasado si mi hermano siguiera aquí con mi madre- Dijo Atem mientras se sentaba.
- Lo entiendo, debe de ser difícil para un niño de tan solo siete años quien a esa edad sigue necesitando el apoyo incondicional de sus padres- Dijo Ishizu.
- No lo digas como si fueses mayor, tan solo me llevas cuatro años- Dijo el tricolor.
- Claro- Sonrió- Pero igual, quería saber si me dejarías contarte una historia- Dijo la chica mientras le sonreía.
- No soy un bebe que me tenes que contar un cuento para que me tranquilice y me vaya a dormir- Dijo ofendido Atem.
- No es nada de eso, es una historia que pasó- Dijo seriamente la pelinegra.
- Te escucho- Dijo el niño un poco interesado.
- Bueno, se trata de que un investigador se interesó en los otros mundos que están conectados con este, ya sabes, como te enseñamos, el reino de las sombras y el de los monstruos.
- Ya sé ¿Pero que hay con eso?- Pregunto Atem.
- Veras, este hombre se empeñó a hallar la manera de poder visitar estos mundos, entonces descubrió que los egipcios en la antigüedad solíamos controlar e invocar monstruos del reino de las sombras y llegó en la conclusión que todos estamos conectados con esas criaturas y que todos tenemos una en nuestro interior, también que de alguna forma podemos comunicarnos con estas.
- ¿Qué hizo con esos conocimientos Ishizu?- Pregunto curiosamente Atem.
- Sabía que te iba a interesar- Dijo contenta la chica mientras sonreía pero al ver la mala cara que le puso el tricolor decidió continuar con la historia- Con toda esa información, comenzó a estudiar y esforzarse para luego crear una máquina capas de traspasar por los mundos.
- ¿Lo consiguió?- Pregunto nuevamente Atem.
- Sí, él junto con sus colegas entraron a un especie de portal y llegaron al mundo de los monstruos, era una prueba que nadie sabía cuáles podrían ser las consecuencias. Todos se sorprendieron al contemplar ese mundo, lleno de criaturas inimaginables, una más bella o especial que la otra y también lo amables que la mayoría podía llegar a ser. Ellos se quedaron por casi un año allí y en ese tiempo, el investigador se enamoró de un ángel que vivía allí, siego por su amor, decidió llevársela a este mundo para ambos estar juntos- Dijo Ishizu.
- Pero eso es una locura- Dijo Atem.
- Y lo fue, sin embargo no lo lograron, no contaban que el portal los mandarían hacia diferentes mundos, el ángel llegó bien al igual que los colegas del investigador pero por alguna razón el hombre fue atrapado en el otro, en el de los monstruos ya que la máquina por un motivo desconocido se descompuso- Dijo ella pensativa.
- Entonces no funcionó, no pudieron estar juntos- Dijo Atem.
- Dicen que la máquina no podía transportar a tantas personas y por eso se sobrecalentó y no llego a enviarlos a todos, pero otros piensan que fue hecho apropósito por alguien- Le comento la ojiazul.
- ¿Qué paso después?- Pregunto Atem mientras miraba fijamente a la chica.
- Hubo consecuencias, el portal hizo que los que cruzaran tuvieran efectos colaterales, es como si ellos desarrollaran habilidades de ese mundo, el ángel femenino, por otra parte, gracias a eso podía encerrar su energía sobrenatural para poder permanecer en este mundo, después de todo era imposible para ella regresar a su hogar.
- Entonces si no hubiesen regresado todo estaría bien- Dijo Atem.
- En parte, los investigadores querían mostrarle a todos sus descubrimientos y uno de ellos quería estar junto a quien se enamoró, igual no hay que pensar que el ángel fuese infeliz después de eso, aunque nunca supero lo que había pasado, recibió un regalo que la hizo continuar- Dijo ella mientras sonreía.
- ¿Un regalo?- Pregunto extrañado el tricolor.
- Si, ella estaba embarazada, una unión de diferentes mundos, imagínate, un ser que tiene en su sangre sobrenatural por parte del ángel y espiritual de parte de ese hombre que se descubrió que era descendiente de un sacerdote… o era mago… o hechicero- Dijo pensativa Ishizu.
- La cuestión que era espiritual por ser de este mundo- Dijo Atem.
- Sí, algo así, esto paso hace unos años, aunque lo mantienen siempre en secreto, nosotros lo sabemos porque nuestros padres también los ayudaron aunque hayamos perdido el contacto con el ángel y no tengamos ni idea de donde se encuentre – Dijo pensativa Ishizu- Y es importante encontrarla ya que hay una profecía - Agregó ella.
- ¿Cuál es?- Pregunto el tricolor interesado.
Fin del flash back
- "Cuando llegue el tiempo, el hijo de los ambos mundos quien siempre estará en conexión con estos, será la esperanza cuando el equilibrio se pierda"- Termino de leer Anzu.
Atem se quedó callado por unos minutos mientras que la chica seguía con la vista pegada al libro.
- Sigo sin comprender del todo lo que significa lo último que dice la historia- Dijo Anzu mientras cerraba el libro.
- Es una profecía Anzu, solo eso- Dijo Atem pensativo para después mirar su reloj el cual marcaba casi las seis de la tarde, el tiempo se les había pasado volando- Anzu, es mejor que me valla- Se levanta de la hamaca.
- ¿Qué? Pero si todavía no decidimos de qué vamos a hacer el trabajo- Dijo Anzu mientras se paraba al igual que el chico.
- No te preocupes, tenemos un día más para hacerlo, igual ya tenemos la historia, la que me leíste, ya lo conocía aunque te parezca raro y me gustaría que el trabajo se trate de eso – Le dijo él.
- Esta bien, entonces mañana después de la escuela venís de nuevo a mi casa-Dijo Anzu haciendo que Atem le sonriera y asintiera.
- Entonces nos vemos mañana Anzu- Dijo Atem una vez que estaban en la salida de la casa.
- Sí, nos vemos Atem- Dijo la joven de ojos azules para luego acercarse a él- "Como mañana Kisara me va a decir de todo si no lo… beso, al menos en la mejilla , sino perdería la apuesta con ella pero… de verdad no lo estoy pensando por ella, si ella pudo yo…"- Atem- Lo llamó Anzu haciendo que el tricolor se volteara hacia ella justo cuando la chica se acercaba a besarlo en la mejilla ocasionando que para sorpresa de ambos ,se besaran en los labios.
Fin del octavo capítulo.
¿Qué les pareció?
Esta vez sí que lo hice más largo y les corte en la mejor parte XD
Gracias por sus ánimos, apoyo y reviews a :Rossana's Mind, DarkRose00,DanyStormborn01, Keri89, lirilara1993, srto, ClariEleven (Admito que te extrañaba ¡Me alegro que aparecieras!), Blueeyeswhit3 (¡Nueva lectora! ¡Genial! Me alegro que te guste la historia) y a todos los que leen este finc.
Besos y abrazos psicológicos!
Hasta el próximo capítulo n.n
Reviews?
