N.A: Los personajes de Resident Evil, no me pertenecen, solo la correspondiente historia junto a los OC.


Apenas salir de la habitación, el olor de putrefacción llega a mi nariz, tuve que poner mi mano entre mi boca y nariz, así por lo menos podía evitar ese terrible hedor de muerte y las ganas de vomitar que tuve, sin sacar la mano comencé a caminar otra vez por los oscuros pasillos, mis pasos hacían un eco, pero por lo menos este era reconfortante en comparación a los gemidos que, me ponían los pelos de puntas, escuchar, esto se parecía un poco a esas películas que me tenían prohibido ver porque según los científicos me darían pesadillas….Aunque creo que esto es peor de todos modos.

Tras caminar unos 10 minutos, lo más lento y silencioso que pude, pude llegar a las escaleras que llevaban al primer piso, estas eran simples, no eran del estilo caracol que solo lograban eran marear, pero si eran viejas, por lo cual como ya había asumido desde que comencé a vivir aquí, eran ruidosas por lo cual esta lo más probable es que pudieran atraer a muchas de esas cosas, miro un poco la baranda de la escala, por lo cual una sonrisa se posa entre mis labios, ¿Por qué no? Los científicos no estaban y no podrían regañarme y no hay que olvidar de que esto es una situación entre la vida y la muerte, y entre quedarme aquí en el segundo piso sin hacer nada y esperar que esas criaturas me encontraran y mataran, prefiero bajar al primer piso, y buscar aunque sé que es una idea algo tonta, ayuda para seguir viviendo.

Camino hacia la baranda y con un pequeño salto, me siento en ella, es hora de bajar al primer piso, sin ningún miedo ni duda me comienzo a deslizar hasta que llego segura al primer piso, quería reírme porque realmente fue muy divertido pero, escucho gemidos algo amplios por lo cual debo de callarme y seguir mi ruta.

La primera parte de la mansión era amplia, grandes pilares de mármol blanco daban un aire sofisticado, lo cuales ahora estaban manchados de sangre y al parecer de órganos, creo, junto a las estatuas de distintas figuras de algunas leyendas, como Poseidón, Zeus, Atenas, en lo más alto del techo había una gran lámpara tipo araña con hermosas joyas, la puerta para entrar a mi hogar era de caoba y con distintos dibujos de animales, en cada parte uno de los pilares si uno observaba bien, podría encontrar en la parte de atrás, exactamente las que mostraban las paredes puertas, que te guiarían a distintos pasillos con mas habitaciones, no me acuerdo en cual exactamente, hay un piano, y en otro de los cuartos, no me acuerdo cual, se puede encontrar un jardín interior lleno de flores y una preciosa vista a la luna y al lago cercano de aquí. En general, a mí me gustaba mi hogar, lo encontraba único y hermoso a su inusual manera, pero ahora que estaba en estas circunstancias, me daba miedo porque no sabía si me encontraría con esos monstruos en las habitaciones o si había algo peor.

Con una respiración profunda comienzo a caminar, sin olvidar escuchar todo a mi alrededor, primero iría al primer pilar de mármol de la izquierda, si no mal recuerdo, en una de las habitaciones hay un mapa de los alrededores, eso podría servirme para escapar de aquí.

Al abrir la puerta que me llevaría a los primeros pasillos, tuve que saltar hacia atrás, una de esas cosas estaba caminando hacia la puerta, pero yo al abrirla pude darle una manera de salir, a diferencia de la primero cosa que me enfrente, este tenia sus manos al frente, sus gemidos eran claros, la carne putrefacta era muy notoria, junto a la enorme mordida en su caja torácica, en la cual se podía ver algunos de sus órganos, ese monstruo buscaba alimento, camino un poco más torpemente, intentando buscarme, por lo cual, entre el miedo y pánico que comenzaba a tener por este monstruo, logre derribarlo con mi paraguas, golpeándolo en las piernas, haciendo que callera con un enorme sonido, con eso me metería en problemas, con eso y no queriendo un poco repetir la experiencia de la cual yo ya venía saliendo, solo alcance a entrar a lo que serían los pasillos y cerrar la puerta.

Una vez que entre, me acosté un poco en la puerta para dejarme caer silenciosamente, mi pequeña mano apretando fuertemente mi collar que descansaba en mi pecho, mi respiración esta irregular, debo de tranquilizarme, a pesar de que solo quiero llorar, siento como las lágrimas se comienzan a acumular en mis ojos, tengo miedo, quiero irme de aquí, quiero tener a mi tutor a mi lado, aunque lo más probable es que este muerto, quiero irme, estar en un lugar seguro donde esas cosas no estén.

Tras tranquilizar a mi corazón un poco, me paro y comienzo a caminar, en algunas puertas hay unas cosas que piden claves, que no se cuáles sean.

-Mira los cuadros y ve los pequeños detalles, muchas veces revelan cosas muy interesantes- alguien me dijo una vez.

Cerca de la primera puerta hay un cuadro lleno de polvo, parecía que no había sido limpiado durante meses, pero realmente, según tengo entendido, no lo habían limpiado desde hace una semana, aunque como está la mansión, parece poco creíble que hace unas horas este lugar rebosaba de vida, con la ayuda de mi paraguas suelto el cuadro y lo tomo, para limpiarlo un poco, con una respiración profunda lo soplo para quitar todo el polvo que tenia encima.

La imagen era una hermosa puesta de sol, los albatros y las gaviotas iban hacia el atardecer, las aguas se movían como el sol se ocultaba entre ellas, el cielo se teñía de color naranja, lavanda, ligeramente celeste y carmesí, los arboles daban la sensación de que se movían por el viento junto a dos niños que al igual que yo, observaba el maravilloso espectáculo.

Miro un poco los detalles, y eso serían los árboles, las olas, los niños y ambas aves, de lo primero había 4, de lo segundo se podían apreciar 9, el tercero eran 2 y por último la cantidad de aves volando eran 7….4927….¿Esa era la clave?.

Me acerco al aparato e introduzco la contraseña en ella, la máquina que tenía una luz roja paso a verde, al parecer…..Descubrí la forma de acceder.

Con temor y a la vez anticipación empujo la puerta para adentrarme al nuevo cuarto, sin saber, exactamente, con que me encontraría.


N.A: ¿Cómo están? Espero que les esté gustando esta historia, aquí está el tercer capítulo con la pequeña Teresa.

Sé que me cuesta un poco describir las cosas, pero espero que se entienda mi idea, a veces me dan mis taldos y no describo o escribo detalles importante .

Con una sonrisa pregunto ¿Me dejan un review? Eso me anima bastante para continuar.