Hola a mis lectores
Para empezar quisiera disculparme con ustedes debido al atraso de 2 años que tuve, entre mi bloqueo y mi alejamiento del fandom y mi nuevo trabajo no pude actualizar este finc
Aun asi a pesar de lo anterior, la inspiracion volvio a mi y ahora regreso, con un capitulo mensual cada vez...siempre y cuando mi empleo y mi carga de trabajo lo permita
Sin mas, retomo donde me quede...espero disfruten esto
-N&SxS&N-
Naruto muy a su pesar en cuanto termino de lavar los platos, volvió al salón principal, sentía que de esta forma le daba un espacio a Sasuke para que estuviera solo con sus pensamientos, además estaba presintiendo de esta forma lo molestaría menos.
Aunque si fueras directo, Naruto aun no sabía ni cómo actuar, tratar con Sasuke siempre fue difícil, ahora en la situación actual lo era más.
El Uzumaki miro el sillón y al inspeccionarlo mejor, pudo darse cuenta que era bastante confortable, podría fungir como un buen lugar de descanso.
Pronto anocheció, las luces de toda Konoha brillaban a todos resplandor, gente todavía caminaba por las calles principales, así que comparado con el barrio Uchiha donde el silencio era infernal, prácticamente podrías escuchar a un alfiler caer al suelo, la situación era muy irónica. Los Anbus encargados de la vigilancia, parecían estatuas. Su ubicación era un asunto estratégico, cubrían mucho terreno, custodios en la entrada del barrio, en los techos de algunas viviendas cercanas a la mansión Uchiha, y en otros puntos ocultos al ojo humano.
Naruto decidió salir a comprar algunas víveres en una tienda de conveniencia, se levanto del sillón donde estaba tumbado casi la mayor parte de la tarde, busco a Sasuke en toda la casa, hasta encontrarlo recostado de lado en el pórtico que había descubierto poco antes y decidió no perturbarle, además no tenia por que decirlo al Uchiha a donde se dirigía, así el rubio se dio vuelta y se marcho sin percatarse que nada se escapaba al ojo entrenado de Sasuke.
Y ahí se hallaba el Uzumaki, cargando una bolsa de compras repleta con bol de ramen instantáneo, no sabía por qué los compro, si había disfrutado tanto haber compartido los alimentos con su antiguo rival, por una parte no deseaba, mas allá de lavar los platos, sentirse como fuera de lugar, se sentía incomodo desde que todo su travesía de buscar a su amigo termino.
La guerra concluyo, y tanto Naruto como Sasuke resultaron heridos debido a una diferencia de opiniones que los orillo a pelear de nuevo.
Posteriormente, los dos chicos fueron curados por el equipo médico de la alianza, y desde ese momento en que Sasuke fue declarado estable se le considero un criminal en custodia y así se llego a la situación actual.
Concebir que para Sasuke en este momento tal vez nada le importara, dolía…dolía bastante, ni siquiera el propio Naruto y su afán de "salvarlo" ayudaba al ánimo del Uchiha, tal vez Kyubi tenía razón en ciertas cosas, su vida giraba alrededor de ese maldito.
Sumado a que Naruto Uzumaki no podía mostrarse inseguro, después de todo lo que paso en su vida, no pegaba con su personalidad optimista y valiente, mas hasta los héroes tenían sus momentos de debilidad.
Alejando esos pensamientos, Naruto se percato que ya estaba caminando de nuevo al barrio, los guardias de la entrada se mantuvieron firmes, aunque probablemente si hicieron algún gesto, lastima nunca se podría saber, debido a la máscara que cubrían sus rostros.
Las estrellas estaban muy claras, seria por que el escaso alumbrado público no brillaba tanto, como en el resto de la aldea, Naruto pensó que si quería realmente lograr un cambio en los lazos casi rotos que compartía con Sasuke, tendría que decidirse a dejar de compadecerse y seguir adelante.
Una vez en casa, se quito las sandalias y se dirigió al salón principal, se sentó en el pesado sillón y saco un bol de sopa instantánea, luego recordó que tenía que calentar un poco de agua, sin más se dirigió a la cocina, esta estaba vacía y oscura, ¿Sasuke habría cenado ya? O ¿Se habría acostado sin cenar?
Encendió la luz del aposento y entro, no encontró ningún plato extra como si fuera recién usado, entonces busco en los estantes de la cocina una tetera o algo, cuando por fin encontró una, preparo el agua.
A los tres minutos el agua hirvió y ahora esperar otros tres minutos para comer el bol, sentado y apoyando su barbilla en la mesa, mato el tiempo el rubio. De repente entro Sasuke con su aire silencioso sin prestarle atención. Se fue directo a la estufa, tomo una taza de barro de la alacena con el símbolo de su clan y luego de colocarle algunas yerbas de un recibiente tapado, tomo con cuidado la tetera y prepararse un te muy aromático. La nariz del Uzumaki percibió el olor rápidamente.
Si quería saber más sobre Sasuke y no seguir en el "hoyo" compadeciéndose, tenía que hablarle.
-¿Solo eso cenaras Sasuke?
El Uchiha giro su rostro, levantando la ceja, realmente era algo raro estar platicando con el rubio, pero nada perdía con responderle, considerando la naturaleza tan escandalosa cuando era ignorado, respondió:
-¿Y tu comerás "eso" de nuevo?...—exclamo con expresión de desaprobación ante la comida chatarra que sería engullida por su amigo, tomo su taza y abandonando la cocina de te dejando al contenedor del Kyubi con su enojo
-¡Sasuke-teme!…-pronuncio con amabilidad, al menos podía iniciar una conversación con su amigo, eso de cierta forma se convertía en su motor para seguir adelante.
Naruto y Sasuke no se volvieron a encontrar, hasta que llego la hora de ir a la cama, afortunadamente se toparon en el baño, cuando entro el Uchiha, Naruto estaba lavándose los dientes vestido con un pijama, sin mas tomo su cepillo y comenzó a cepillarse evitándose los ojos azules que buscaban alguna reacción de su parte.
-Ya está libre…-anuncio Naruto, sonriendo, dejándole su lugar frente al espejo del baño, el cual era amplio como para que dos personas pudieran acomodarse, más ese no era el punto. Disimuladamente iba a salir del baño, cuando Sasuke después de enjuagar su boca pronuncio
-¿Tienes donde dormir?
Algo brinco en el pecho de Naruto. ¿Acaso Sasuke si estaba dispuesto a tomarlo en cuenta?, parecía que hoy la suerte estaba de su lado en ese día y las cosas estaban mejorando.
El rubio giro levemente su cabeza, viendo al Uchiha aun cepillándose de nuevo y contesto
-Sí, me quedare en el sillón del salón principal.
Se enjuago de nueva cuenta, finalizando su limpieza bucal, y comento.
-Ese sillón es muy pequeño. —movió su cabeza y centro sus ojos, aun vacios en el portador del Kyubi
-Bueno si…-paso su brazo detrás de su cabeza-…pero ya se como arreglármelas.
-Ya veo. Buenas noches entonces…-se despido sin ninguna atención más.
AL menos había sido un excelente día uno en la mansión Uchiha, Naruto no podía pedir más.
La mansión Uchiha era enorme y más en la noche, el salón principal era sumamente amplio, la verdad Naruto subestimo el lugar, tal vez hubiera sido mejor traer un futon y estar mas cómodo, sin embargo ya era tarde. Con todo lo que estaba a su alcance, con una frazada y una almohada, apago la luz eléctrica y se acomodo para dormir.
Ahora que lo notaba el salón principal era demasiado aterrador, y más cuando las puertas de madera y papel podían reflejar la luz del exterior, el rubio estaba tentado de abrir las puertas que conectaban al pasillo y buscar otro lugar para retozar un ratito.
De pronto un viento violento se soltó, estremeciendo las puertas del exterior, nadie podría imaginar que Naruto Uzumaki, aspirante a Hokage y "Domador" del Kyubi le temía a cosas sobrenaturales, como fantasmas o historias de terror, no es que alguien le hubiese contado algún relato, pero que se le erizara el pelo de la nuca era una mala señal.
Naruto se tapo hasta la orejas con la esperanza de poderse dormir.
Entretanto Sasuke, no podía conciliar el sueño pero por cuestiones diferentes, se sentía algo extraño estar de nuevo en su antiguo cuarto, todo estaba tan limpio que no pudo contemplar el paso del tiempo en que el aposento estuvo vacio, no obstante algo si se podía notar a simple vista sus cosas tal como las dejo, seguían en el mismo lugar.
¿Ahora que iba a ser? No estaba muy convencido de estar en Konoha bajo custodia de Naruto para siempre…ahora acudía a su mente... Taka…sus integrantes habían tomado caminos distintos.
Suigetsu se volvió un nómada, deseaba seguir buscando las espadas de los 7 espadachines de la niebla que después de la guerra ninja se perdieron de nuevo. Juugo, a pesar de querer permanecer al lado de Sasuke, prefirió buscar su propósito en la vida, ahora que todo finalizo y ya no se apegaba ni al recuerdo de Kimiharo, ni mucho menos a Orochimaru y Sasuke. Por su parte, Karin, lo último que supo era que se había quedado en Konoha, mas cuando dejo la cárcel, realmente espero realmente verla para su encuentro, sin embargo nunca apareció, le resulto extraño.
No, no necesariamente necesitaba de Taka para poder tomar un nuevo rumbo en su vida, más bien ocupaba la motivación de poder salir al mundo de nuevo.
-Niisan…-murmuro con nostalgia, se hallaba boca arriba mirando su techo-… ¿Qué debería hacer ahora?
Proteger Konoha…
Se volvió a concentrar en sus pensamientos, estaba seguro que Itachi no querría que fuese desgraciado el resto de su vida.
No importa lo que decidas Yo siempre te amare…
Esas palabras estaban grabadas en su mente, cerró fuertemente los ojos, pensó que lo había superado, pero ahora más que nunca extrañaba a su hermano.
Por primera vez estaba solo realmente...La soledad en lugar de hacerle compañía como cuando estaba en la celda, esperando su muerte, se volvió en contra de él…ahora lo traían a la realidad, y auto cuestionarse qué hacer con su vida.
De pronto escucho un ruido fuerte.
Abrió sus orbes oscuros, la explicación del ruido. Naruto estaba haciendo de las suyas. De inmediato se puso a investigar.
Sasuke Uchiha bajo las escaleras y empezó a inspeccionar, todas las zonas estaban quietas y en silencio, entonces recordó.
-El salón principal….
Cuando se detuvo frente a las puertas corredizas, abrió lentamente una de ellas, de la manera en que él lo hacía para no se percibiera su presencia, ahí encontró a Naruto tapado hasta las orejas, y juzgando por sus ronquidos estaba dormido, sino era el Uzumaki el responsable de los ruidos, entonces ¿quién?
En ese preciso momento, se escucho otro ruido fuerte, entonces acciono su Sharingan, afortunadamente a sus ojos se le retiro algunos de los sellos que le aplicaron cuando estuvo cautivo solo su rinnengan aninado en su ojo izquierdo no podía ser accionado. Con su línea sucesoria activada fue en busca del intruso, y si se trataba de un Anbu que habría entrado, esa idea le molestaba, según conmemoraba en su memoria, se les dio la orden de solo vigilar las puertas del barrio Uchiha, mas no entrar en las residencias abandonadas no digamos en la mansión principal del clan, pero siempre cavia la posibilidad de que algún Anbu desobedeciera y quisiera hacerse el héroe, con los rumores que escucho en la cárcel de que era visto como traidor y que cualquiera que lograra alguna proeza seria reconocido por los demás, no le sorprendía la situación actual.
Rastreo los sonidos extraños y lo condujeron a aquel salón maldito, donde las telarañas denotaban el tiempo que transcurrió, le asombraba que los Anbus no limpiaran ese espacio, con lo meticulosos que se volvieron con el aseo de la casa.
-Este lugar…-dijo con melancolía. Ahí empezó todo….el lugar donde asesinaron a sus padres, donde Itachi derramo lágrimas de sangre al haber tomado el camino de proteger Konoha. Todavía le afectaba y ahora que sabía toda la verdad, se ponía a meditar sobre el asunto a menudo.
Otro ruido se escucho en el interior del recinto, afino sus sentidos y habilidades ninja y abrió de improviso las puertas de madera que crujieron por el movimiento, observo todo a su alrededor cubierto por una fina capa de polvo, entro al abandonado lugar, la luz de la luna ilumino de forma siniestramente.
Dio un suspiro largo, desactivo su línea sucesoria, y ya iba a cerrar de nuevo las puertas, cuando con el rabillo del ojo, vislumbro algo que emergía de entre las sombras, un pequeño gatito que se asusto e intento escabullirse por la salida más próxima, pasándola entre los tobillos del león menor.
-Hmp, seguro no volverá a acercarse…-comento al aire, listo a irse y cerrar el asunto, cerro de nuevo esas puertas
Una vez de regreso a su habitación, por alguna razón el sueño empezó a asaltarlo.
-Niisan…-murmuro de nueva cuenta antes de desmayarse en los brazos de Morfeo
Sin embargo, sin que los dos Shinobis más importantes de Konoha lo supieran, un enmascarado con traje de Anbu perteneciente a Raíz, observaba la mansión Uchiha, como centinela desde un poste electrónico antiguo, entretanto en un callejón dos Anbus estaban caídos, victimas tal vez del ahora centinela misterioso,
-Esto ya se complico demasiado…-musito desde el interior de la máscara de perro león de color azul-…pero, no es algo que no se pueda remediar…
Y con la luna como testigo, el misterioso shinobi se esfumo, para transportarte al callejón donde jalo ambos cuerpos de sus víctimas hacia la oscuridad entre los mudos edificios abandonados.
En la mañana, extrañamente pequeños pájaros piaban para avisar a los durmientes de que era el momento de despertarse, un adormilado Naruto estaba despertando por fin, a pesar de que al principio no podía dormirse, al final término durmiendo como tronco.
-Itai, me duele la espalda…-se quejo el rubio, la dureza del sillón no era muy bueno para el soporte lumbar. -Iré por un futon a mi casa, no volveré a dormir aquí…
Salió por el pasillo y entonces su estomago le aviso que era hora de comer, cuando iba caminando descubrió a Sasuke en el jardín estirando sus piernas y brazos, pareciera que el león menor había estado entrenando desde altas horas de la mañana, se le veía cansado, con la respiración agitada.
-Buenos días…-saludo Naruto, empezando a acercarse a su rival, dándole el suficiente espacio para interactuar sin resultar se molesto
Sasuke lo vio de reojo y contesto el saludo.
-Buenos días….-se seco el sudor de su frente con una toalla.
Era realmente digno de verse, Sasuke con el sol recién amanecido en su fase de termino de entrenamiento.
-Oi, pásame esa botella…-ordeno al rubio, al señalarle una botella con agua vital para no deshidratarse
El Uzumaki tomo el recipiente arrojándolo hacia su interlocutor, quien lo atrapo sin problemas, luego paso al lado de Naruto y comento
-Ve a la cocina.
Después desapareció por el pasillo, tal vez iba ducharse. Por más extraño que parezca, el Uzumaki cruzo sus brazos y pensó
Tal vez ya tiene el desayuno preparado.
Ni lento ni perezoso el rubio se dirigió a la cocina, pero se desilusiono al ver que no había nada de comida servida. Aun estaba el Uzumaki con su depresión, cuando apareció Sasuke en escena, colocándose un delantal de cocina de nuevo, Naruto siguió con la mirada a su compañero.
Sasuke…
-Coloca esos vasos y platos que están en el estante sobre la mesa…-ordeno Sasuke.
El aspirante a Hokage no sabía la causa, pero ver al portador del sharingan tan "hogareño", le llena su corazón de un sentimiento cálido, como si realmente estuviera acompañado por fin y que los lazos de su amigo se han estrechado.
El león menor se percato de ser ignorado, observado y comento:
-Si te vas a quedar ahí parado, solo serás una molestia Naruto…
-¡Sasuke-teme!
-Cállate, no seas ruidoso.
-¡Cállate no me digas que hacer!
-Entonces haz lo que digo
-Ya voy, ya voy
