El novio de mi hermano
Cap 2
Stefan ya estaba cansado de la palabrería de Vlad sobre ingeniar un plan que haga que Andrei lo adore. Claro que quería llevarse mejor con el niño pero eso de llagar a su casa un domingo (los domingos era días de él y la computadora) y no es que le molestara tener a Vlad en su casa, adoraba su compañía, pero había veces que Vlad era muy muy hablador cuando se lo proponía y el solo quería relajarse y jugar osu! Tranquilamente.
Finalmente llegaron al acuerdo de que lo cuidaría por todo el día de mañana y Stefan apostaría todo el yogur que hay en la nevera a que todo ese plan de unión familiar y paz mundial no era más que una vil artimaña para pasar el día de putos con sus dos amigos que eran igual de raros con él.
-entendiste.
-sí y prometes no ponerme los cuernos cuando este con Andrei.
-desconfías de mí.-Vlad exclamo con una mueca un tanto exagerada de sorpresa.
Stefan rolo los ojos
-solo sé que eres una bestia sin escrúpulos cuando estas con ese par y hay alcohol de por medio.
Al oír eso Vlad no pudo hacer más que fruncir el entrecejo y acercarse y jalarle las mejillas.
-tontito yo solo tengo ojos para ti.- y le beso la punta de la nariz.
-deja ya, que no decías lo mismo la vez que Arthur se embriago y te confundió con Alfred, que no tiene sentido porque Alfred es más alto y tiene mejor cuerpo.
-por tu bien fingiré que no oí eso.
Stefan volvió a la pc y Vladimir bufo, se acomodó en la cama de su novio tomando una almohada y tirándosela en la cara a Stefan para así lograr tumbarlo de la silla.
-pero que te…- Stefan sintió como Vlad se tiraba encima de él, quedando cara a cara los dos.
-sabes, heriste mis sentimientos mal amante.
-vamos lo dije en juego, quítate de encima, seguro ya perdí.-
Con una mirada seria y dominante Vlad con una mano tomo las muñecas de Stefan y las coloco encima de su cabeza y con su mano libre acaricio la mejilla de este. Stefan estaba acorralado, débil y rojo, sabía perfectamente que si Vladimir intentaba algo él se dejaría hacer como bien ocurría siempre.
-no te parezco atractivo fanito, prefieres a los hombres grandes y con lentes.
Stefan frunció el ceño ante tal apodo.
-t-te he dicho que no me llames asi.- Vlad escondió su cabeza en el cuello de Stefan y comenzó a olfatearlo, Stefan soltó un suspiro, se sentía tan bien las atenciones de Vlad.
La nariz de Vladimir hizo su recorrido hasta el oído de Stefan y con mucho cuidado lo mordió y previamente lamio. Stefan no pudo contener un leve gemido a lo que Vlad no pudo evitar sonreír por lo que había provocado.
-no respondiste mi pregunta Stefan, no te parezco atractivo.
Stefan movió sus manos con cuidado, como pidiendo permiso para liberarse y como buen novio que era Vladimir se lo permitió, rodeo el cuello de Vlad lo atrajo hacia él y lo miro de una forma juguetona.
-usted señor es el ser más apuesto que he visto en mi vida..-y acto seguido lo beso un beso suave que no duro más de un segundo y le sonrió al encontrarse con el rostro rojo y juguetón de Vlad, mentalmente se felicitó por hacerlo bien.
Vlad Con la mano empujo el pecho de Stefan hasta lograr alejarse un poco de este.
-bien mi esclavo que le parece si jugamos un mejor juego que ese que está titilando en la pantalla de ese horrendo aparato que le controla.- dijo con una sonrisa traviesa.
-solo si mi amo promete jugar este tipo juegos solo conmigo.-respondió Stefan con la misma sonrisa que el rubio.
-prometido.-
Vlad comenzó a desabotonar la camisa de Stefan mientras este pensaba que era tan afortunado de tener de pareja a alguien como Vladimir.
Mientras esos dos jugaban sucio en el cuarto del pelinegro con el audio de alguna serie anime gracias al osu!, el pequeño Andrei, pasaba un aburrido día en el parque, había decidido salir un rato para inspirarse en sus vestuarios y olvidar el incidente con su hermano y Stefan. Según el actuó de una manera muy estúpida.
Recién había llovido y habían charcos grandes para saltar y salpicar, claro si tuviera nueve, pero bah con doce igual no se ve tan mal, seguía siendo un niño después de todo.
Había escuchado una vez de boca de Emil el hermano menor de uno de los amigos de su hermano, que los hermanos mayores eran molesto. En ciertas partes tenía razón aunque él no podía imaginarse la vida sin su hermano era su ejemplo a seguir y dios ese rollo de los hermanos hacia que le doliera la cabeza.
Listo, estaba decidido no pensaría más en su hermano, ni en el hermano del amigo de su hermano, ni en Stefan, ni en el otro amigo de su hermano, ni en los hermanos del hermano de su hermano, espera que, ok ya ni el mismo se entendía.
Golpeo su cabeza fuertemente hasta que un hombre alto le llamo la atención, de tan alto que era tubo que alzar mucho la cabeza y casi se cae para atrás.
-lo siento, oye te encuentras bien niño..-dijo aquel extraño y un tanto aterrador hombre mientras veía como Andrei casi se caía para luego recobrar el equilibrio.
-si solo estaba pensando en hermanos y en lo problemáticos que pueden llegar a ser.
El hombre alto rio con gusto al oír eso, la verdad era que ese chiquillo era muy directo y sincero.
-te sientas conmigo así charlamos un rato y te tranquilizas un poco.
-no lo sé, todo el mundo dice que es malo hablar con extraños.
- a ver que edad tienes.
-doce casi trece así que dentro de poco tendré catorce y seré un bombón con las mujeres o eso dice mi hermano.
-ajajaja soy Iván, vez ya te di mi nombre si te hago algo puedes ir a denunciarme a la policía si quieres.
-y como sé que no es su nombre.
-pues no traje mi identificación así que correrá bajo tu riesgo, ¿te vienes conmigo,da?
-de acuerdo pero si me hace algo… gritare.
-echo, vamos.
Iván y Andrei caminaron hasta un banquito donde cerca había una cantidad considerable de personas (petición de Andrei, que aun desconfiaba del hombre grande), vio como la gente paseaba a sus perros y le dio gracia aquel chico que paseaba a su gato con una correa se veía chistoso, hasta que oyó la voz ronca pero algo infantil de Iván y volteo a prestarle atención (por que en todo lo que llevaban sentados, Iván prácticamente había estado hablando solo).
-disculpa no te oí.
-no pasa nada, solo dije que me hubiera gustado tener un hermano.
-no tienes hermanos.-Andrei se sorprendió ante eso, el pobre debía sentirse solo.
-no, solo tengo hermanas, un hermano menor no me vendría mal, quisieras ser mi hermano.-la gran sonrisa con la que Iván había dicho eso hizo que Andrei sintiera como se le erizaba la piel.
-¡voy a gritar!.
-bueno está bien te dejo, pero si me hubiera gustado y tu Andrei que ¿piensas de tu hermano?- a lo que los ojos de Andrei se iluminaron.
-que es genial todo de el menos su horrible novio.- aquello lo dijo con tanta alegría que Iván solo sonrió concluyendo así que Andrei era un chico muy interesante.
-lo entiendo a mí tampoco me agrada el novio de mi hermana mayor, siento que me está quitando una parte importante de mi vida… pensando lo bien lo está haciendo, mi hermana nos cuidó a mí y a mi hermanita cuando mi madre murió, ella en verdad es importante en mi vida, no se que haría sin ella.
Andrei vio como el aura intimidante del mayor se convirtió en un aura de tristeza y sintió algo de lastima por el.
-y tu padre.- vio como Iván sonreía pero era una sonrisa más bien triste.
-el no importa.
Andrei se removió en su puesto incomodo con el ambiente que el mismo haba creado y sin mirar a iban, solo viendo sus pies, suspiro.
-yo, yo no sé si en verdad odie a el novio de mi hermano.
Iván volteo a ver al chico con curiosidad.
el sonido de la palomas y el ruido de las personas al hablar y caminar se hacia mas audible por algún motivo.
-a-a decir verdad creo que me interesa, pero no estoy seguro, nunca me ha interesado alguien de una forma.
-¿romántica?
-si.
Iván asintió.
-quizás solo tengas que dejar que el tiempo pase, quizás se vayan todos esos sentimientos con él.
y el pequeño castaño miro a el hombre de ojos violetas sonriedo con sinceridad y comprencio lo que le hizo corresponder con esa misma sonrisa, era el inicio de una rara amistad.
Andrei sintió su bolsillo vibrar y apresuradamente saco su móvil para contestar y para el colmo de males era Vladimir.
-si.
-Andrei que te dije de salir sin permiso.
-le pedí permiso a mamá.
-ella ni siquiera sabe cantos dedos tiene en una mano, recuerda solo tienes permitido pedirme permiso a mi o papá.
-ya voy a casa.
-bien y estas bien.
-perfectamente hermano mayor, estaré ahí pronto no te preocupes.
-anda dele.-al colgar Vladimir suspiro aliviado.
-en serio lo quieres mucho.-le dijo Stefan sonriendo al otro lado de la cocina.
-es mi hermanito y es adorable sería un pecado que no le quisiera.
-wow que raro a ti te encanta pecar.
-solo si el pecado lleva tu nombre mi querido Stefan.
-ajajajaja.-rieron los dos al unísono.
-bien preparare algo para Andrei, mi pobre hermanito debe estar hambriento.
-te ayudo.
Y mientras Vlad entraba a la cocina Stefan le seguía de cerca.
V
-bien mejor me voy mi hermano me esta esperando.
-vuelve cuando quieras, vengo aquí a menudo y quizás pueda ayudarte con tu problema de hermanos.
-no creo que sea un problema de hermanos, más bien un problema con ojos verdes.
-bueno ven, te ayudare con tu problema de ojos verdes.
-ok.-dijo Andrei levantándose del banquito.-nos vemos señor Iván.
-hasta pronto Andrei.
Y Andrei desapareció de la vista de Iván sonriendo y alzando la mano bien en alto para que lo viera.
Iván se quedó viendo a la nada por un momento "no es un tanto bajito para tener doce, casi trece y dentro de poco cumplir catorce"-pensó con una gran sonrisa en la cara que perturbaba a todo quien se fijara en él.
V
-Vlaaaaad.-
Andrei corrió a abrazar a su hermano después de a ver entrado a casa.
-hola Andrei.-y Vladimir no se hizo de rogar al abrazarlo
-a que no adivinas, me encontré con un señor gigante que da miedo pero es buena gente y y.
-espera Andrei yo también tengo algo que decirte.- Valdimir se agacho un poco para estar a la altura de su hermanito y con cariño acariciar su cabello castaño.
- asi que es.-pregunto con una enorme sonrisa sin saber lo que le esperaba.
-Stefan se quedara contigo todo el día de mañana, mientras yo me voy con Arthur y Lukas a desenterrar tumbas no es genial.-ok la gran sonrisa se fue desvaneciendo poquito a poco, hasta quedar una pequeña pero aterradora sonrisa falsa.
-si maravilloso.
-sabía que te alegrarías.-dijo ignorando la muy notable sonrisa falsa que era algo parecida a una mueca de psicópata.
Sonrisa que Stefan escondido detrás de la perta de la cocina no ignoro y rezo a dios que nada malo le pasara, puto Vladimir tenia el dosn de meterlo en problemas siempre.
N/a: bueeeh me tarde un poquito pero es que joder no excusa lo sé pero soy jodidamente olvidadiza, pobre Iván, pobre Andrei, pobre ¿stefan?, bueno veremos que sucede en el próximo cap. si le gusto háganmelo saber, gracias nwn.
