El novio de mi hermano
Cap. 3
Stefan miro desde el sofá lo que estaba haciendo el hermanito menor de su queridísimo vampiro, para su sorpresa estaba dibujando. Ya sabía que era un niño y que los niños solían dibujar muy a menudo, pero era la primera vez que veía al pequeño tan concentrado. Le entraron unas enormes ganas de saber que dibujaba, pero sabía que el más pequeño como mínimo se acercaba y le gruñía con un feroz animal salvaje defendiendo su territorio.
Se acomodó en el sofá, las ganas de sueño le estaban ganado y Vladimir aun no avisaba si había llegado a que Arthur y eso le preocupaba, no podría dormir así.
Andrei vio como Stefan roncaba y balbuceaba cosas en el sofá, pensó que sería divertido despertarlo con agua helada pero ni él era tan malo.
Subió a su cuarto corriendo y tomo una sábana la más finita pues no quería pasarse de amable ya que se la mentaría por hacerlo, pero si no acobijaba a Stefan se lamentaría aún más.
Bajo de nuevo Stefan seguía igual pero ya no balbuceaba nada y sus ronquidos se volvieron suaves respiraciones constantes.
Andrei se acercó lentamente y acaricio su cabello con dulzura.
-Vlad-dijo Stefan entre sueños, con un tono casi de súplica, sea lo que sea que estuviera soñando no tenía buena pinta.
Andrei cobijo a Stefan y justo cuando iba a alejarse la mano de Stefan lo detuvo, la forma en que lo tomo fue muy delicada pero firme, Andrei asombrado por la acción parpadeo un par de veces y miro la cara de Stefan y nada seguía dormido.
-no me dejes Vlad.
Y con eso ya entendía lo que pasaba, con su pequeña mano quito la Stefan casi con rudeza para ver si despertaba y se dio cuenta de que no lo hizo. Andrei suspiro, sabía que lo lamentaría luego.
-te quiero Vlad, por favor.- Andrei observo como una lagrimita adornaba el rostro de Stefan y sonrió. En verdad que quería mucho a su hermano.
Con cuidado quito la cobija a un lado y se recostó en el sofá junto a Stefan para así acobijarlo a los dos.
Sintió los brazos largos de Estefan rodearlos y su respiración muy cerca de su cabello.
Andrei se sonrojo fuertemente pero se dejó abrazar y escondiendo su cara de vergüenza en el pecho de Stefan se durmió pensando en que su hermano y Stefan solo tenían ojos para ellos mismos o por lo menos así se veía.
.
Ya el reloj marcaba las 3:05 am y Vlad con su pandilla de punk véase los mismo de siempre, Arthur y Lukas se encontraban varado en medio de la nada, sin cobertura y un caucho espichado, mala idea esa de de invocar a Charlie en el desierto.
-maldita sea todo es tu culpa Vlad.-dijo Arthur desesperado
-no hay cobertura no puedo llamar a Mathias para que nos venga a buscar, asi que tendremos que caminar.
-joder Lukas estás loco son como muchos kilómetros que recorrer, ni siquiera sabemos dónde estamos-grito alterado Arthur ya ni cálculos podía hacer bien.
Vlad que suele ser el más optimista estaba a punto de paro, era el auto de sus padres, había dejado a su novio cuidando a su hermano, sentía que la había cagado de una manera épica.
-de quien fue la maldita idea de venir al medio del desierto para jugar un estúpido juego que se puso de moda.-le grito Arthur a Vlad.
-bueno grandísimo imbécil porque si sabes que mis ideas son estúpidas porque me escuchan.
-podrían callarse estoy tratando de pensar..-dijo Lukas aunque en realidad solo quería un poco de paz,
-todo fue culpa de Vlad.
-entonces para que vienes.
-por qué me dio la gana.-el tono venenoso de Arthur puso en la defenciba a Vladimir, si nadie intervenía seguramente se golpearían hasta sacarse sangre y los dos eran muy quejones cuando se trataban de curarles.
-chicos, no nos quedara de otra que esperar hasta que pase alguien y nos ayude.-Lukas interrumpió en la discusión para luego entrar a auto y acortarse en él. no estaba para niñadas, en cualquier momento Mathias vendría por el (no podía soportar ni cinco minutos sin su parecencia) así que no estaba alterado.
-se durmió.-dijo Vlad.
-eso creo.
-que perra.
-lo sé..-ambos rieron tras decir eso.
la tensión se había desvanecido.
-mejor esperemos que alguien pase.-sugirió Arthur
-y si lo hacemos por turnos.-ldijo Vlad
-si te duermes te corto el pene Vladimir.
-yaaaa.
.
-podrías dejar de perseguirme.-dijo un pequeño Stefan, trepando la copa de un enorme arbol, tratando de huir de un pequeño Vladimir con trajecito de leon.
-es nooo divertido.-canturreo divertido el pequeño rubio mientras subia mas alto y stefan le decia que se alejara
Cuando Vladimir y Stefan eran niños, Vlad solía acosar a Stefan, más por fastidio que por que si en serio le interesara.
Stefan tenia que acostumbrarse a su pesada presencia y a veces hasta su madre le obligaba a jugar con el, jamás le vio con otros ojos además de un amigo, que claro con el tiempo llegaron a llevarse bien.
Stefan se acostumbró a la locura de Vlad, encontrando asi un espape de la realidad y la rutina en la que se obligaba a vivir cual zombi.
Vlad era diferente. En su mirada había un brillo que no era igual a de cualquiera, Vlad era Vlad y nada mas así logro conquistarlo.
¿Porque?, en realidad ni ellos mismos lo saben, tan diferentes, tan distantes. Que fue los que lo llevo a juntarse.
Se podrían contar muchas cosas de ellos, su primer día de escuela, la primera vez que se hablaron. Pero la que destaca por sobre toda fue la primera vez que Vladimir vio llorar a Stefan.
Hay empezó todo, con la sutil e ingenua acción de consolar a un amigos, cuando te unes más a alguien caes en el abismo de llegar a conocerlo abiertamente, eso le paso a Vladimir al conocer mejor a Stefan.
Stefan se sentía protegido en los brazos de Vlad y descubrió así que ya no era su locura lo que le atraía, sino todo lo que Vlad podía llegar a ser, era un maniaco dulce y comprensivo que a veces se metía a psicópata de hormigas pero que en el fondo no había ser humano más valiente confiable, sincero y cálido que el mismísimo Vladimir.
Firmaron su sentencia con un beso,bajo la sombra de aquel árbol a los doce años, escondidos del mundo. ya sus almas no les pertenecían, se la regalaron el uno al otro al dejarse seducir por las circunstancias y ellos mismos.
Game over soledad.
X
Andrei le observaba dormir mientras bebía un vaso de chocolate caliente que el mismo se había preparado. Eran ya más de las cuatro de la mañana y no había respuestas de Vlad, de si llegaría o no.
Lo intento llamar varias veces, pero el tono no caía. Resignado suspiro.
Reviso algunos cajones donde guardaba sus pajinas de dibujo y algunos que otros materiales. No sabía que hacer, no tenía inspiración para vestuarios en ese momento.
Pero lo vio ahí dormido, callado, con su pelo negro cayendo tapando sus ojos. Jamás se había sentido tan conmovido por ver a alguien dormir.
Andrei tomo una hoja de papel y con cuidado delineo cada línea, cada detalle, su mano trabajo en vace a lo que había visto, era como si su cuerpo se hubiera movido solo.
Cuando termino ya era las cinco y media de la mañana.
El teléfono comenzó a sonar de pronto. Vio como Stefan despertó de repente y callo de el sillón golpeándose tan fuerte que hasta él lo sintió.
se levanto pesadamente mientras sobaba su cabeza la zona afectada."seguramente dejara marca"-pensó.
-yo iba a contestar.-le dijo Andrei.
Y Stefan lo noto en su voz tranquilo y aparentemente más feliz que ayer.
-a no te preocupes iré yo..-dijo mientras se acerco una mesita de noche para contestar el telefono de la casa.
-Hola.
-mira que sorpresa.-al otro lado de la línea se escuchaba una voz somnolienta y algo cansada.
-que sucede Heracles.
-me encontré a tu novio y a sus dos amigos en el desierto.
-como?.-Stefan se escandalizo.
Andrei lo noto y se acercó para ver que sucedía.
-no te preocupes están bien, les hice algunos estudios y no hay nada fuera de lo común. Solo están algo débiles por que no han comido, pero ya me encargue de decirle a una enfermera que les trajera el desayuno.
-muchas gracias Heracles.
-si bien, necesito que los vengas a buscar, ya mi guardia termino y quiero llegar adormir un rato.
-de acuerdo iré hasta allá.
-le mando tu saludos a Tibalt.
-lo haces apropósito verdad.
-¿qué sucede?.-pregunto Andrei.
-Vlad está en el hospital.-Andrei miro a Stefan horrorizado.-tranquilo no es nada grave, un amigo me hizo el favor de recogerlo a él y a sus amigos.
-bueno.-dijo dudando un poco.
-voy saliendo para alla hablamos Heracles.
-perfecto no me respondiste le mando o no tus saludos.
-eso no importa, mira si tu quieres hacerlo me da igual, lo Tibalt es historia pasada.
-como quieras.
-me alegro que te des cuenta.-stefan colgó el teléfono y resoplo.-preparado para buscar a tu hermano.
-siempre.-ardrei sonrio mostrando sus hermosos colmillos.
"en verdad que te pereces a tu hermano".
stefan sonrió, le encantaba irse llevando mejor con Andrei.
-que tal si hago desayuno, Vlad puede esperar. nadie lo manda de pendejo a perderse en el desierto.-resoplo.-tu que dices.
-pero después vamos por mi hermano ¿verdad?.-Andrei miro mal a stefan. no permitiría que se metiera con su hermano. por muy lindo que fuera su pelo, se sonrojo tras ese pensamiento.
stefan lo miro y rió.-claro, pero no podemos ir con el estomago vació.
seria un dia largo.
N/a: pues nada aquí están el siguiente cap, uuum Tibalt es Chipre, ya más adelante sabrán que tiene que ver en todo esto. Bien pues me despido. Hasta el siguiente cap
