Cuando Eiichiro Oda creo el One Piece yo apenas tenía cuatro años; pero si él no lo hubiera hecho crean que lo habría hecho yo y habría mucha LawNa

Era viernes por la tarde, la mayoría de las personas se encontrarían, comiendo, viendo la televisión, durmiendo, charlando o asta haciendo el amor; pero ese no era su caso, ella estaba en medio de un interrogatorio impartido por cuatro señoritas molestas. La luz incandescente de la lámpara le lastimaba los ojos y le secaba la garganta, pero eso no detenía a sus amigas para sacarle la verdad.

-Explica tu extraño comportamiento- dijo Hancock rociándola con un atomizador de agua.

-Simplemente son malestares femeninos- respondió Nami sacudiendo la cabeza -ya suéltenme, no es gracioso-.

-No te creo- afirmo Kaya repitiendo la acción de la pelinegra.

-Por qué no me creen? Simplemente no estoy de humor para estas cosas- espeto la pelirroja ya cabreada por la situación.

-Como que no estas de humor para esto? Quien eres y que le hiciste a la Nami Vanir que conocemos?- cuestiono Viví molesta.

-Soy yo, solo que estos días no he tenido ánimos para nada- respondió forcejando con las ataduras de sus muñecas.

La silla donde la tenían sentada ya era de por si incomoda, agregando a eso que la ataron de manos y pies con mascadas de seda para que no terminara escapando como la última vez, más las múltiples empapadas que le daban con el rociador como si se tratase de un gatito malo, la ponían en una situación semejante a los interrogatorios tortuosos de las películas de acción. Suspiro cansada esperando la siguiente pregunta, ese era su castigo por ser tan insegura consigo misma y cerrarse en momentos de crisis.

-Antes que nada, dices que no tienes humor para ninguna cosa, y eso se nota a kilómetros de distancia- dijo Bonney apagando la lámpara -el lunes cuando por fin tuviste a Usopp y a Franky para hacerlos pagar por el chistecito del sábado, simplemente les pediste de una manera amable que se hicieran cargo de los reparos de tu auto; el martes y el miércoles desapareciste del mapa sin dejar rastro, y ayer no llegaste a nuestra cita con el modista, sin contar que te niegas a ir a la fiesta. Qué diablos te pasa?- agrego soltando una de sus manos.

Nami se quedó callada, ellas tenían razón, avía estado actuando de una manera tan extraña que ni ella se la podía creer, jamás en sus años de conocerlas había tomado una actitud tan fuera de sí, que dejase perplejas a las personas que le rodeaban.

-Me dieron la beca, quieren ver si además de eso me mandan a estudiar lejos- respondió y aunque no fuera esa la rozan no estaba mintiendo.

-Si te preocupaba decirnos eso eres una tonta, si te vas o te quedas seguiría siendo lo mismo, procuraríamos verte por lo menos cada quince días o pasar todas las vacaciones contigo- agrego Viví dándole un abrazo -pero por favor no te pongas en ese plan de no querer salir con nosotras-.

-Bien entonces iras a la fiesta con nosotras- dijo Boa aplaudiendo.

-No puedo, no tengo vestido, ni quien se encargue de Chopper. Por si no se han dado cuenta lo tengo que cuidar- respondió secándose el rostro con una toalla que le ofrecieron.

-Te preocupas demasiado- espeto Hancock -el vestido te lo compramos ayer y al niño que lo cuiden mis hermanas- agrego saliendo de la habitación.

Las demás chicas se encogieron de hombros ante la actitud de Boa, sabían que cuando se le metía una idea a la cabeza no había quien la parara. Salieron tras de la pelinegra que tarareaba una melodiosa canción de Soul King, mejor conocido como el viejo pervertido de Brook. Entraron a la habitación de Hancock donde tenía los vestidos acomodados sobre su cama y tomo uno en particular que estaba aún en la bolsa.

-Este, querida es tuyo- dijo sonriendo de oreja a oreja -anda ahí que darnos prisa los chicos llegaran a las siete por nosotras-.

Regreso el vestido a su lugar, abrió uno de sus armarios y saco barias toallas de diferentes colores, que repartió a sus amigas con el fin de acabar la discusión y comenzar a prepararse.

-Bonney, Kaya, y Viví pueden tomar los baños de mi abuela y de mis hermanas- musito Hancock apretando su toalla contra su pecho.

El trio de chicas no discutió, simplemente salieron rumbo a los baños correspondientes a cada habitación.

-Na... Namii- titubeo Boa al hablar

-Que sucede?- respondió Nami al ver la inseguridad de su amiga

-Solo queda mi baño. Puedo esperar si gustas?- susurro agachando la cabeza.

-Nada de eso nos ducharemos juntas, se nos hace tarde- dijo Nami cogiendo la mano de Hancock -no pasa nada, somos amigas, y soy la única que sabe de lo que te paso, así que no veo ningún problema-agrego jalándola al baño.

Boa no se negó, Vanir era la única persona además de sus hermanas, su abuela y Luffy que sabían de la horrible cicatriz que tenía en la espalda. Se adentró al baño sujeta de la mano de su amiga que siempre estaba ahí para apoyarla.

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La casa de las amazonas era una verdadera mansión, Chopper se encontraba nadando junto con las hermanas de Hancock, que parecían tener más paciencia con el que la pelinegra. Su salvavidas rosado ,con un curioso diseño de patitos amarillos, era lo único que lo mantenía a flote, ya que no sabía nadar; Sandersonia yacía recostada en un cocodrilo inflable, mientras Marigold empujaba al niño y le mostraba como nadar.

-Niñas quieren un aperitivo- una anciana de baja estatura salió de la casa con una bandeja de sándwiches.

-Si por favor abuela Nyon- respondieron las chicas acercándose a la orilla.

Las dos chicas y el pequeño niño salieron de la piscina hasta una pequeña mesa, donde la abuela puso la bandeja junto con unos cuantos vasos de limonada, que ella misma había preparado para sus niñas y el invitado que se sentía un miembro más de la familia.

-Abuela Nyon se ven riquísimos sus emparedados- dijo Chopper tomando uno.

-Oh querido me alagas- respondió Nyon regresando a la casa.

El trio se quedó disfrutando los sándwiches, sin ni siquiera preocuparse de secarse, el sol estaba tan cálido que no tardarían en hacer ese trabajo.

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Nami salió de su baño un poco después que Hancock, la cual aún no estaba arreglándose, simplemente contemplaba su imagen desnuda frente a su espejo. Sus lacios cabellos negros cubrían sus senos dejando su espalda descubierta, su rostro lucia triste, y parecía no percatarse de la presencia de su amiga.

-Es hermosa- susurro Nami cubriendo a su amiga con una bata.

-Que dices? Es horrenda- respondió Boa.

-Fea esta- dijo la pelirroja señalando la cicatriz bajo su tatuaje.

Las múltiples apuñaladas que ella misma se hizo hace ya varios años, cuando aún no llegaba a la ciudad, eran apenas notables bajo el tatuaje que representaba a su madre y a su padre (un molino y una mandarina) pero aun así dolían como el primer día.

-Ven déjame arreglarte para que parezcas una verdadera emperatriz- sugirió Nami jalando a su amiga hasta una silla.

Se arrodillo frente a su amiga, y echó para atrás sus cabellos negros para que no le obstruyeran en el proceso de resaltar la belleza que Boa ya tenía. Puso una base neutra, y guiándose por el color del vestido, comenzó a maquillarla con sumo detalle, quería que su amiga se sintiera la mujer más bella de la tierra.

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Los chicos se encontraban vistiéndose con aquellos lujosos trajes que compraron para la ocasión; Sanji estaba arreglándole la corbata a Luffy que no paraba de renegar que tenía hambre, Zoro estaba dormido en el sofá, Brook tocaba una extraña melodía en el piano de la estancia, acompañado con los cantos de Usopp y Franky.

Sin duda todos se veían exquisitos en sus ropas nuevas, los trajes de todos eran negros hechos a la medida, con la simple diferencia de la camisa. Luffy llevaba una camisa roja, Zorro iba de verde, Sanji de amarillo, la de Usopp era naranja, Franky usaba una camisa azul y Brook iba de blanco.

-Sanji tengo hambre- dijo Luffy sin aminos.

-Has tragado como huérfano de hospicio!- renegó el rubio dando una calada a su cigarrillo.

-Pero Sanji tengo hambre- repitió el moreno desplomándose al lado de Zoro.

-Dale de comer cejas de remolino- intervino Zoro aun aparentemente dormido

-A quien llamas cejas de remolino marimo idiota?- grito Sanji en la cara del peliverde.

Una lucha interminable estaba a punto de comenzar, cuando el timbre de la casa fue tocado, y las alarmas que habían puesto para no salir tarde por las chicas comenzaron a sonar. Todos se levantaron de su lugar, se echaron una última mirada y salieron a recibir al último personaje de la noche.

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-Este vestido no es muy destapado- espeto Nami nerviosa.

-Ya compórtate, este vestido fue echo para ti, así que deja de quejarte- dijo Bonney molesta.

-Los chicos ya están aquí!- grito Kaya mientras se asomaba por la ventana.

-Bueno apéguense al plan- anuncio Boa lanzando un par de capas a sus amigas.

Las chicas se las colocaron para cubrir sus vestidos, querían sorprender a los chicos cuando llegaran al lugar. De una en una fueron bajando por aquellas escaleras de caracol que daban a la estancia, donde los jóvenes yacían impacientes por ver como lucían sus novias y amigas.

Los chicos no dijeron nada al verlas cubiertas por túnicas negras, que tapaban los vestidos y la figura de sus acompañantes. Decidieron no preguntar, no las quería molestar tan temprano, simplemente admiraron lo único que mostraban. Su rostro, su peinado y sus joyas.

Salieron todos en bola, conversando de cualquier estupidez que se les ocurría; los autos estaba estacionados afuera de la casa, caminaron a paso lento tratando de encubrir una sorpresa para una de las chicas.

Una limosina en blanco, resaltaba entre el grupo de coches, un joven de melena rubia estaba recargado en el cofre fumando un cigarrillo, sin prestar mucha atención al grupo de chicas que corrían en su dirección.

-Oh por Dios! Han rentado una limo- dijo Hancock con aparente sorpresa.

-Que detalle- agrego Bonney con un tono serio.

Kaya le dio un codazo en las costillas para que dejara esa mueca aburrida y la cambiase por una cara sorprendida. Tenían que seguir las instrucciones de Luffy al pie de la letra.

-Sube primero Nami, nosotros queremos darnos unos segundos con nuestros chicos- la sonrisa de Boa aunque era hermosa desconcertó a la pelirroja.

Nami vacilo un poco en subir, sus amigas se veían extrañas, tenían una mueca de complicidad y aparente calma. Se deslizo a la mitad del asiento, notando que para ser un auto para tantas personas, simplemente tenía un par de copas y una botella de champan.

-Chicas esta limo no tiene- sus palabras fueron cortadas por el sonido de la puerta al cerrarse.

Se acercó a toda prisa para abrir la puerta pero esta ya tenía seguro; la ventana se bajó apenas unos cuantos centímetros para dejar ver a sus amigas que se deshacían de las capaz y se despedían de ella con una sonrisa y un ademan de manos. El vehículo comenzó avanzar dejando perpleja a la pelirroja. La acababan de secuestrar.

-Bien todo salió según el plan- anuncio Viví.

-Se va enojar- agregó Kaya aferrándose a Usopp.

-Bien vámonos- exclamo Luffy.

Usopp escolto a Kaya hasta el Jeep que le prestos tío, abriendo la puerta para ella con caballerosidad; Sanji acerco su Marquis hasta donde se encontraba una Bonney ingiriendo una paleta de corazón; Boa tuvo que sacar su Pointer ya que Luffy no sabía manejar. Brook y Franky ya estaban trepados en extraño auto invención del peli azul.

Viví se apresuró a tomar el asiento del conductor en el Mustang de Zoro, pero este le ordeno con la mirada que no se atreviera a tomar su lugar; así que un tanto asustada se cruzó con delicadeza al asiento del copiloto.

-Si sabrás llegar?- cuestiono Viví

-Claro que si, no soy idiota- respondió el peliverde encendiendo un aparatito cerca de las rendijas de ventilación.

Nefertari casi soltó una risa burlona al ver el secreto tras el milagro de que su amigo no se perdiese. Un bonito GPS de bolsillo estaba colocado para la seguridad del joven.

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Nami se dejó de preocupar, después de casi mas media hora, en silencio total en la parte de atrás de vehículo, por fin la vos de conductor le avisaba que ya habían llegado. Sin importarle mucho quien estaría detrás de la puerta, la abrió de golpe propinándole un buen escarmiento a la persona de la magnífica idea de meterla en una limo sola, con un conductor que parecía un guitarrista de black metal.

-Eustass Kid- dijo la chica al ver al joven tirado en el piso –lo siento, no fue mi intención lastimarte-.

La pelirroja se acercó a Kid, que parecía estar contando hasta el mil para no dejar salir a flote su hermoso vocabulario contra aquella chica. Nami lo ayudo a incorporarse apenada por su acción tan inconsciente.

-Lo lamento- se disculpó por segunda vez la joven –no me he fijado y has terminado en el piso-.

-Descuida, también ha sido mi culpa. Lo siento no he podido ir yo en persona por ti- respondió cogiendo su mano de una forma tan tímida y delicada para llevársela a los labios besando aquella piel de porcelana.

Nami tomo un pequeño rubor casi indetectable, era la primera vez que alguien le besaba la mano con tanta delicadeza. Kid lucia radiante en aquel traje negro con camisa guinda, sin duda se había esmerado por dejar aquel traje de malandro de los barrios bajos, por aquel de hombre distinguido y formal.

-Jefe nos adelantamos- grito Killer al ver que aquel par no se movía de su lugar.

Eustass estaba fascinado, ella lucía un hermoso vestido blanco, con un curioso estampado frutal, no tenía mangas, un diminuto escote en la parte delantera era una mera distracción, ya que la espalda la tenía completamente descubierta, traía unos pequeños sarcillos de oro, complementados con una gargantilla del mismo material; sus tacones de plataforma dorados le aumentaban unos cuantos centímetros, pero aun así no le rebasaba, apenas le pasaba por el hombro. Su hermoso cabello rojizo estaba peinado en un moño alto que solo dejaba su flequillo suelto, y era casi indetectable el poco maquillaje que se había puesto.

Lo tomo del brazo y caminaron rumbo a la casona donde se celebraba el evento; cruzaron un puente que atravesaba un lago que rodeaba toda la casa. El lugar era una réplica a escala del gran castillo de Estense, en Italia.

Llegando al salón principal Kid la escolto hasta una de las mesas del centro donde la mayoría de sus amigos ya se encontraban bebiendo y bromeando entre sí. La miro por el rabillo del ojo, se veía nerviosa, no era de extrañarse, la mayoría de los invitados estaban armados y no se preocupaban por guardar sus armas, simplemente las traían como si fuese la cosa más natural del mundo, mostrándoselas a las personas con las cuales conversaban. La orquesta estaba en unas tarimas en el centro de la estancia, tocaban dulces melodías que contrastaban con el semblante mafioso que todos tenían.

Nami tomo asiento al lado derecho de Killer, que prontamente le ofreció un copa de champaña, ella no se negó, la tomo un tanto desconfiada, conocía poco a Kid y desconocía por qué se había tomado tantas molestias para con ella, aun así comenzó a conversar con él, ignorando por completo al resto de los chicos con los que compartían la mesa.

Poco después la comida fue servida, comenzaron con una crema de elote, seguida de un espagueti a la crema, el plato fuerte consto de pollo bañado en vino blanco con una guarnición de verduras hervidas. Todo exquisito, acompañado de las mejores cosechas italianas que podían ofrecer los meseros.

Las horas pasaban y el anfitrión del evento se pavoneaba con dos mujeres de belleza extraordinaria; la orquesta dejo de sonar y las luces se apagaron, fueron remplazadas por luces de colores y un dj muy conocido por la mayoría del lugar, Apoo, un joven castaño con una extraña vestimenta que se asemejaba a un traje típico chino.

La atención de Nami fue robado por unos segundos por dos chicas, una morena con un vestido verde con detalles en rosa, y una rubia con un vestido amarillo con franjas blancas.

-Quieres ir a bailar?- cuestiono Kaya con una amplia sonrisa, la cual recibió como respuesta un simple asentimiento de la pelirroja.

-Eustass te la robaremos un segundo- musito Hancock jalando a su amiga hasta la pista de baile.

El pelirrojo simplemente se giró para ver a su acompañante junto con una bola de chicas que se le hacían conocidas, pero no les presto mucha atención, sus ojos estaban clavados en Nami, simplemente bella. Un simple golpecito en el hombro lo distrajo del hermoso espectáculo que la chica le brindaba moviendo las caderas al ritmo de la canción, se volvió molesto para toparse con Killer que le hizo una señal para que le siguiera.

Se levantó de su asiento cabreado por el simple hecho de no poder ver el baile de su queridísima pelirroja; siguió en silencio a su amigo hasta que entraron a una de las habitaciones del segundo piso; la luz era escasa pero podía reconocer a la mayoría de los que se encontraban en el lugar.

Basil Hawkins, Capone Bege, Urouge, y X. Drake tenían un pequeño y amistoso juego de poker, parecía que esperaban a unos cuantos más, pero aun así ya habían comenzado. Hawkins barajeaba con eficacia las cartas mientas Kid tomaba asiento.

-Espero que estén listos para perder- espeto Urouge tomando sus cartas entre sus manos.

-Eso veremos- aclaro Kid comenzado acomodar sus cartas.

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Nami tenía rato de bailar con todas su amigas, sentía que un par de cabellos se habían salido de su peinado y tenía la boca seca; sin decir nada se separó del grupo y se acercó a la barra del lugar, tomo asiento en uno de los banquillos y ordeno un whisky.

-Señorita Nami, creo aun, que el negro se ve mejor en usted- un susurro varonil, le puso la piel de gallina –que hace usted aquí? pensé que su acompañante no la dejaba ni ir al tocador sola-.

La pelirroja se giró solo para encontrarse con Trafalgar metido en un traje gris con una camisa negra que resaltaba sus ojos y su sonrisa torcida.

-Eso no es de su incumbencia- espeto, molesta dándole la espalda.

-Tal vez no, pero aun así, no es de caballeros dejar sola a una dama- agrego tomando asiento a su lado.

-Ha, usted que sabe de caballerosidad? No es más que un hombre grosero y prepotente- dijo sin ni siquiera mirarlo.

-Sí, del cual usted está enamorada- musito arrebatándole su bebida y dándole un trago –si me permite, me gustaría mostrarle algo-.

Nami estaba a punto de gritarle sus verdades pero Law fue más rápido la tomo del brazo y la hizo caminar detrás de, el rumbo a las escaleras.

No lejos de donde todo eso pasaba Zoro se encontraba observando en silencio con cara de pocos amigos, antes de que su celular sonara cambiando la cara por una más pacífica al ver el nombre del contacto que le marcaba; como siempre su bien amada Robín le llamaba para darle las buenas noches.

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Trafalgar tiraba de su brazo fuertemente sin ser condescendiente, Nami trata de forcejear pero eso solo provocaba que Law apretara más du agarre. Harta de todo, se dejó llevar por el asía el lugar que le quería mostrar. Subieron por las escaleras, unos cuatro pisos maso menos, y cruzaron un lumbral que daba a un puente que conectaba la casa a una torre.

El cielo estaba despejado, ni una nube sobre ellos, o en los alrededores, pero aun así la luz era tan escasa que Nami tenía que ir con la cabeza gacha para procurar no tropezar con nada que hubiera en aquel arco. La brisa fría recorrió la piel expuesta de Nami que de inmediato reacciono abrazándose así misma con su único brazo libre.

-Te podrías der prisa me congelo- dijo Nami comenzando a tiritar de frio.

Law detuvo su paso y se desabrocho el saco para ponérselo a Nami, que solo se quedó por un momento sin decir nada. El no siguió caminando simplemente se recargo en el barandal de la plataforma, observando como pisos más abajo las múltiples luces de colores se apagaban para dar un descanso a los bailarines.

-Se puede saber qué es lo que me querías mostrar? No tengo toda la noche- dijo Nami parándose frente a Law.

-Tus mejillas están sonrosadas- susurro el moreno acariciando el rostro de la pelirroja.

-Basta!- grito molesta –si no te molesta me largo-.

No pudo ni dar un solo paso cuando de nuevo se encontró en los brazos de él, como antes su brazo izquierdo descansaba en su espalda, y su mano derecha la sujetaban del mentón. Unas luces de colores iluminaron el panorama, de aquel extraño puente, que más bien era una fuente, el agua caía con gracia iluminada por varios foquitos de diversos colores que se asemejaban al arcoíris.

Sentía el cálido aliento de Law en su rostro, y se sentía presa del pánico, aquellos ojos grises la miraban con tanta intensidad que temía por su seguridad; aun así esos ojos la tenían cautivada, y es que no dudo en perderse en ellos. De nuevo caía rendida ante él. Y aunque ella no lo quisiera, o no lo notara su mirada se desvió a los labios del moreno, el sabor de su último encuentro le pico en el paladar, la dulce tentación de revivir lo sucedido dio pie a que Nami inconscientemente cerrara los ojos y se acercara poco a poco a Trafalgar.

Una risita burlona salió de Law, cosa que a Nami no le agrado para nada; molesta se separó de aquel hombre, se saco el saco lo hizo bola, se lo arrojo al rostro y salió corriendo escaleras abajo sin impórtale un comino si él iba tras ella o no.

-Interesante- susurro Trafalgar girando un brazalete de oro que acababa de hurtar.

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Nami fue detenida por un agarre en su brazo derecho, se giró molesta pensando que aquel hombre aún tenía ganas de burlarse de ella, pero esta vez no se lo permitiría, armada de valor, y lista para encarar aquel sádico, zafo su brazo y estuvo dispuesta a pegarle una bofetada cuando vio claramente la imagen de Kid.

-Sucede algo Nami?- cuestiono el pelirrojo al ver la actitud de la chica.

-Nada, simplemente me has asustado- mintió acomodándose al fleco.

La chica giro su vista asía la pista de baile, una peli rosa de vestido verde limón bailaba abrazada de Sanji; la música no era como hace un par de minutos, esta era lenta y romántica. Sin mucho esfuerzo busco entre la multitud a las demás chicas, quería desahogarse.

La primera en divisar fue a Viví, que por su bellos vestido azul parecía un pavorreal, al momento que un chico, que no pudo reconocer, la hacía girar; la segunda fue a Hancock que acompañaba a Luffy que aun seguía comiendo, y Kaya bailaba con Usopp. Todas estaban inmersas en su mundo y ella no sería quien las sacara.

El simple rose de la mano de Eustass con la suya le llamo la atención; vio como abría la boca sin decir nada, y se rascaba la mejilla pensativamente, cualquier cosa que fuese a decir parecía ser algo un tanto difícil para él.

-Quieres bailar?- dijo después de unos largos segundos.

-Me encantaría- respondió tomándolo del brazo.

Caminaron hasta el centro de la estancia, bajo la fría mirada de Trafalgar, que desde lo lejos observaba la escena un poco molesto, aunque no era típico de, el mostrarse así, simplemente por el hecho de que Eustass entrelazara sus dedos con los de Nami, había en ese acto que lo hacía refunfuñar. Asqueado de ver aquello se giró para encontrarse con la mirada de un Zoro que aparentaba estar sereno.

-Roronoa- dijo Law en forma de saludo levantado su trago.

-He visto que te llevaste a Nami hace un momento a los pisos de arriba- musito imitando el acto de hacer una reverencia con su bebida –se puede saber el por qué?-.

Law sacudió la cabeza en forma negativa para después contestar.

–No ha pasado nada si es lo que piensas- aseguro mirándolo fijo –es una mujer muy testaruda, pero también muy sentimentalista; ella no es de mi tipo-.

-Entonces has le un favor y no molestes- declaro Zoro –aunque, si no hubiera ningún interés no le veo el problema de que ella salga con Kid-.

-No se me da bien seguir órdenes- espeto levantándose de su lugar –por mí que salga con quien le da la gana- sin más que decir se retiró dejando a un Zoro meditativo.

Roronoa fijo su vista a la pista de baile, podía ver a todos su amigos danzando ridículamente tonadas melosas y un poco aburridas. Un bostezo largo se escapó de sus labios y sintió la mirada de Luffy en el. Algo no andaba bien y eso pronto lo descubrirían.

Nami llego de rato a sentarse junto a él, tenía la cara triste, parecía un tanto preocupada, sin mucho interés simplemente sorbió su baso esperando a que ella dejara algo.

-Me han robado- susurro quitándole el vaso a Zoro.

-A ti? Eso lo dudo Nami- dijo sin mucho interés.

-El estúpido de Trafalgar tiene la pulsera de Nojiko y no lo veo por ningún lado- explico azotando el puño en la mesa –si lo vuelvo a ver le diré un par de cosas-.

-Trafalgar? Si no me equivoco acaba de salir por aquella puerta- dijo señalando una de las entradas a su lado derecho.

-Enserio?- cuestiono Nami

Zoro simplemente le respondió con un asentimiento con la cabeza.

-Gracias. Ahora si me va escuchar- espeto la chica tomando el mismo rumbo que tomo Law.

Salió casi corriendo al mismo puente que tuvo que cruzar para entrar a la casona, la figura de Torao se podía distinguir al otro lado de la plataforma, sin pensar se puso a correr en su dirección. Estaba segura que él, tenía el brazalete de su hermana y lo aria pagar por haberlo hurtado.

Unos fuertes disparos hicieron que ella dejara su carrera de lado para agacharse en un reflejo casi cómico, temerosa de lo que pasaba a su espalda se giró lentamente, temiendo lo peor. Las luces aún estaban apagadas y la balacera no cesaba, sus ojos se llenaron de lágrimas y estuvo a punto de volver a entrar si no hubiera sido por que Law ya la había sujetado y la arrastraba hasta su auto.

-No ellos aún no salen!- grito desesperada al sentir el forcejeo.

-Sube de una vez de nada sirve que regreses si estarás en las mismas condiciones que ellos- espeto Law abriendo una de las puertas de su lamborghini.

Resignada dejo de pelear, él tenía razón, no servía de nada si ella también terminaba en medio del fuego cruzado, además ninguno de sus amigos era tan torpe como para no escapar en situaciones así, más bien si eran estúpidos, rezo a los dioses para que nada les pasara en el momento que se oyó la puerta del piloto cerrarse.

Lo último que alcanzó a ver fue a Luffy salir del lugar Hancock de la mano, seguidos de Zoro que puso cara de enojo cuando la vio en el auto de Trafalgar; supo de ate mano que su querido hermano postizo no le agrado la idea que ella fuera en aquel vehículo con aquel hombre rumbo a quien sabe dónde.

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Antes que nada pido una inmensa disculpa, tenía planeado subir este capítulo el 14 de febrero pero dadas las circunstancias ajenas a mis descuidos con mis cosas (termine tirando la sopa en mi tableta mientras comía y escribía al mismo tiempo) no he podido actualizar.

Aparte de que "accidentalmente" se cayó la sopa en mi preciosa, se descompuso el moden y hasta ahora me la acaban de poner.

Casi dos semanas sin internet!

Annei Darcy: gracias a ti por leer esta historia retorcida como la escritora! Y si mientras más le busco más me enredo yo sola, claro eso solo para cuando me la paso de ociosa y no escribo ni J por el simple hecho de ponerle una trama intrigante, aunque tal vez no me salga pero bueno :3

Hanasho: no te desquites con tu perrita por mi culpa! :( Simplemente se me ocurrió esas escenas por el simple hecho que eso yo aria si estuviera en la situación de Nami (cosa que jamás pasara) o si yo fuera un chico sexi que se quiere ligar a una chica sexi (cosa que tampoco pasara) así que espero que este no te haga querer asesinar a tu cachorrita de nuevo. Y de ser así procurare darles mi dirección para que desquiten conmigo y no con los pobres animalitos (soy defensora de los animales).

Trafalgar D. Mimi: hohohoho si Law es un loquillo lleno de sorpresas, pero no se apuren si Kid va perdiendo en un momento a otro verán que las cosas no son lo que parecen. Lo digo yo que soy la mente siniestra tras esta historia y espero darle un giro claro ahora que termine el otro capítulo.

Emma3mikan: Gracias! Si suena a star wars pero no importa si la creatividad fuera una fuerza créanme que yo sería un jedi, ok no llegaría ni a padawan, pero espero que mi esfuerzo tenga buenos resultados y ratos de diversión para todos. Y no te desorientes, tal vez es mi culpa por no poner las cosas en claro, soy de las personas que quieren poner todo y se les olvida poner hasta el nombre del capítulo.

Zeydeis: no te quedaras calva! Ok no. Si soy malvada, no lo puedo negar; no soy tan pésima escritora ya que si lo fuera no tendría lectoras/es como ustedes que me dan ánimos, tal vez solo lo digo para que ustedes me digan que no lo soy (es un pequeño complejo, lo siento). No recibo la infinidad de reviews como los demás fics pero creo que los poquitos que tengo son mi más grande motivación. Y ojala los dioses te oigan y ya no me falte la inspiración y no me ocurran accidentes.

Kona Kana Lee: hola! Ok no te preocupes por eso. Si ya se ya me han dicho que se les dificulta las marcas de coches, tengo complejo de mecánica frustrada. Mira si quería poner algo de AcexNami pero ya había uno, así que no me gustaría que me dijeran "PLAGIO" además Kid se me hace el típico chico rudo que se enamora y es una ternura de persona (cosa que de seguro ya notaron al leer) lo she Bepo y chopper son adorables para mí, los adoro, los tenía que hacer hermosos y adorables. Espero y que tus dudas se hayan aclarado pequeña/no saltamontes. Como he dicho soy demasiado distraída que se me olvida poner el título a los capítulos.

A todos estos lectores y a los demás los cuales no he tenido el gusto de leer les agradezco que lean esta historia retorcida como la escritora!