Hola de nuevo, vuelvo subir el capitulo por que hubo problemas con el formato es la segunda vez que me pasa esto, si alguien sabe la razon me ayudaria mucho.

Bueno otro capitulo del fanfic, les pido una disculpa por los retrasos, la falta de mi musa atraso esto, asi que mejor me puse a leer para inspirarme.

Ya nos los entretengo mas

En una noche muda, una luna llena resplandeciente se deslizaba por las ventanas de la mansión Uchiha, sorprendiendo con su luz a Naruto Uzumaki en la cocina, el rubio se había levantado por un vaso de jugo de naranja, últimamente tenía "ataques de sed nocturna" acompañados de caprichos por bebidas dulces, por esta razón bebía jugos de distintos sabores cada noche, esto inicio hacía pocos días. Para una persona estos antojos nocturnos podrían ser molestos, sin embargo para el Jinchuriki del Kyubi estas cosas no les daba importancia, su naturaleza positiva no permitía que esos detalles se volvieran problemas en su vida.

En seguida de que el rubio sació su sed, dejó el vaso en el fregadero para limpiarlo por la mañana, estaba todavía en la cocina cuando escuchó un crujido fuerte, salió al marco de la entrada de la cocina solo para confirmar de nuevo que el ruido provenía del final del pasillo justo en la zona al doblar el corredor, el corazón se le subió a la garganta y una sombra azul le apareció debajo de los ojos por el miedo, no importaba cuantas veces el portador del sharingan le dijera que esos ruidos se debían a la madera vieja que se estremecía por el tiempo, el ojiazul emprendió una carrera hasta el cuarto del Uchiha a causa del miedo.

El Uzumaki regresó agitado a la habitación de Sasuke, cerró la puerta de inmediato tras de sí, mirando a todos lados y agradeciendo mentalmente que la luz lunar inundará todo el lugar con una sola caricia, alejando cualquier pensamiento de desasosiego. Se separó de la puerta con la tranquilidad de estar a salvo, con pesadez ingreso a la cama y después de sentarse en ella, giró su cara hacia la izquierda justo para encontrarse a su lado a Sasuke dormido boca arriba, no era común que ocurriera eso generalmente dormía de lado ajeno a su presencia.

Naruto sonrió había sus cosas buenas despertar por la noche, el observar las facciones varoniles del Uchiha: Un rostro lleno de tranquilidad con lienzos en sus ojos, respiración acompasada y piel pálida que se descubría ante la iluminación fulgurante, una estampa realmente digna de ser admirada.

Tal vez fue la luna o el hecho de ser medianoche que la atmósfera invitaba no solo al misticismo sino también a la reflexión.

Ya casi una semana había pasado desde que estaban de vuelta en la mansión Uchiha y en ese período de tiempo Sasuke le permitió dormir en su cuarto para que no lo molestara con el tema de los fantasmas, gracias a esa proximidad, ahora Naruto estaba consciente de que quería al portador del sharingan y que empezaba a profesarle una atracción física.

Sasuke está tan tranquilo que hasta podría considerarlo inofensivo, ahora realmente ha bajado la guardia, en el hospital no ocurría así, siempre tenía una expresión de tensión y dolor...—meditó recordando esos días difíciles, al tiempo que se recostaba en la suave cama—ojala todo el tiempo estuviera sereno, de esa manera no me cansaría por sus órdenes. —pensó con pesar al recordar todo el trabajo doméstico que lo obligaba a realizar últimamente y sus conflictos por las exigencias del Uchiha.

El Uzumaki se acomodó manteniendo ese trance por Sasuke, lo observó embelesado, estiró su brazo con pausa hasta tocar con sus dedos la mejilla del azabache, a veces hacia eso, le agradaba sentir la suavidad de su piel.

-Pronto ya no podré hacer esto, desde mañana seguro me sacará a patadas de aquí.—especuló con desconsuelo deteniendo su caricia, presto su vista en el techo como si ahí hallará un alivio, al final Morfeo fue el único que le brindó el verdadero descanso al colocar su arena de sueño en sus parpados.

A la mañana siguiente, una calidez fluía entre las cortinas en forma de rayos de sol, cuya luz descubrió a los jóvenes reposando en el mismo lecho. Uno de los chicos estaba envuelto entre las sábanas, por un breve segundo su cabellera dorada salió a flote rebelando su identidad: Naruto Uzumaki.

El aspirante a Hokage se cubrió con el edredón hasta las orejas, no era conocido por ser madrugador, así que cambió de posición para acurrucarse contra cierto azabache que estaba durmiendo a su lado, quien se quejó al percibir un peso sobre su pecho.

Sasuke Uchiha se despertó, pero no podía abrir los ojos, a causa de que seguían cubiertos por vendas. El pelinegro tocó sus ataduras, ansiaba deshacerse pronto de ellas y volver a ver la luz del sol de nuevo, asimismo esperaba con ansias este día, en el cual por fin iría a consulta con Tsunade, esa visita contenía sus ilusiones de libertad e independencia.

-¿Eh?...

Sasuke sintió un peso muerto que oprimía su torso, y sospechosamente esa misma "carga" lo estaba abrazando. El Uchiha palpó con su mano aquel brazo que lo aprisionaba, por el rozamiento el dueño de esa extremidad se acomodó más en su lugar, entonces lo percibió una cabellera alborotada que le provocaba cosquillas en la nariz, sumado a un aroma a brisa marina, esencia del shampoo favorito de cierto ninja tonto cabeza hueca.

-¡Naruto, quítate de encima!—gritó eufórico quitándose al Uzumaki con un fuerte empujón.

El aspirante a Hokage aun medio dormido, dio golpes al aire como defensa antes de deslizarse por el filo de la cama y caerse al suelo.

-¡Desde hoy dormirás en el suelo!—sentenció Sasuke al mismo tiempo que abandonaba la cama, ese comportamiento había sido la gota que derramo su vaso de paciencia.

Al escuchar ese tono tan familiar fue suficiente para que el rubio supiera quien había sido el culpable de esa repentina caída de la cama.

-¡Sasuke!—exclamo furioso e incorporándose acuso con su dedo al azabache— ¡Teme ¿Por qué hiciste eso?!

-¡No te hagas el inocente, que mi paciencia se acabó!

-¡Exageras, sabes que lo que hago dormido no es mi culpa!—replicó, conocía muy bien esos arranques del Uchiha, ya lo había empujado, y golpeado por "abrazos accidentales".

Sasuke ignoro esa defensa vacía del Uzumaki, su paciencia se esfumó y con ella se fue cualquier oportunidad de dejar pasar este último caso.

-¡Espero que hayas escuchado lo que te dije!—comentó fríamente.

Lo que temía el Uchiha es que su compañero de equipo no lo hubiera oído por su estado adormilado y tener que repetir las palabras era un fastidio cuando te hacen enojar en horario matutino.

-Sí, ya ya, si escuche no estoy sordo, maldito

A pesar de la amenaza de Sasuke, Naruto se lo tomó con calma, prefería cooperar con la idea que protestar, ya que así no regresaría a la habitación de Itachi ni estaría a merced de los ruidos extraños en la noche.

El portador del sharingan se colocó su yukata negra favorita sobre su cuerpo que sólo vestía un bóxer, pues le era más cómodo dormir casi desnudo contrario a Naruto que usaba una piyama de dos piezas. Unos ojos azules fastidiados persiguieron al Uchiha hasta que este abandonó la habitación, después se relajó un poco su humor, y caviló Naruto la asombrosa recuperación de su amigo, sintió en el fondo que el orgullo y el poder de control siempre lo sacaba adelante.

Para Sasuke estos hábitos matutinos de Naruto estaban comenzando a hartarlo, no era la primera vez que amanecía "entre los brazos " del rubio, desde que dormían en la misma cama, estos incidentes empezaron. Pero los "abrazos" era una de muchas quejas Sasuke recibió: empujones, patadas y frases sin sentido en el momento en que Naruto se encontraba dormido. El azabache llamó a su auto control marca Uchiha muchas veces para soportar aquellas incomodidades.

Sasuke todavía no podía creer que el ninja más poderoso del mundo le asustaran los fantasmas, si bien al principio no lo juzgó, debido a que esa noche él también soñó con Itachi, así que simplemente creyó que su hermano mayor lo visitó, a pesar de no ser un devoto de cosas sobrenaturales, por eso mismo pensó que dormir en la misma cama sería una solución rápida, sin embargo Naruto no brindo señales para irse y se volvía un "manojo de nervios" cuando Sasuke lo incitó a retirarse.

El Uchiha entró al baño, se despojó bruscamente de sus ropas tirándolas al suelo, para después colocarse debajo de la regadera, con un giro rápido abrió la llave, y sin inmutarse, permitió que el agua fría enfriara su mal humor. Con el agua corriendo por cada rincón de su cuerpo rememoró un pasaje de su pasado, situación semejante le ocasionó un enojo parecido al que atravesaba en ese momento.

Hacía dos años se encontraba bajo la tutela de Orochimaru, esa vez el sannin entro a su habitación de la forma más disimulada como una serpiente rastrera lo hace, y una vez adentro se mantuvo observándolo durante toda la noche, como si el Uchiha fuera un ratón a punto de ser devorado.

Un escalofrió le recorrió la espalda a Sasuke y no era por la temperatura del agua que caía, todavía recordaba esa lengua escurridiza combinada con una mirada furtiva, esto pondría los nervios de punta. La experiencia fue lo suficientemente desagradable que a la mañana siguiente encaró a Orochimaru a primera hora, un feroz sharingan fue la respuesta que transmitió el mensaje de advertencia, y de esa manera el sannin jamás repitió ese comportamiento.

Todo se reducía a una sola cosa invasión al espacio personal. Y eso era sagrado para el azabache y nadie tenía el derecho de transgredir esa barrera, ni su condición ni Naruto derrumbarían esa defensa.

-Sasuke. —llamó el Uzumaki desde el otro lado de la puerta de vidrio que separaba el baño del cubículo de la ducha.

El Uchiha se sobresaltó ante la presencia repentina de Jinchuriki del Kyubi ya que se presuponía solo con sus memorias.

-La ropa que me pediste desde ayer aquí está. —Anunció el rubio, cuando llegó le confundió encontrar las ropas del Uchiha en el suelo, pues su amigo representaba el orden y limpieza en persona, tal vez su humor estaba tan mal que olvido sus propios normas, dio un suspiro para liberar su estrés, y agregó —Ten más cuidado, saliste tan furioso que olvidaste lo peligroso que es el piso de aquí. ¿Ya no te acuerdas que ayer te resbalaste y casi te matas? Si no hubiese estado aquí para sujetarte habrías caído al suelo...

-Hmp...

Un simple monosílabo de molestia fue la contestación.

Desde su vuelta a casa no sólo Naruto se dedicó a realizar diversas labores domésticas que el propio Uchiha le dictaba, con la excusa de mantener la limpieza y orden, muy a pesar de las quejas del rubio. Empero Sasuke y su espíritu indomable le impulsaban a mantenerse activo con caminatas por la mansión para reconocer áreas comunes cotidianas, usando los otros sentidos como guía, su mente construía un mapa mental del espacio con sus dimensiones aproximadas para sustituir la vista; con esta habilidad mental Sasuke logró realizar actividades como: ir al baño, subir escaleras, comer en la cocina, ir a su habitación, meditar en su pórtico, sin desorientarse, sin embargo el mapa mental no ayudaba con detalles del ambiente, así que fueron comunes los golpes contra muebles o incidentes pequeños en el suelo húmedo de la ducha. Acontecimientos inofensivos para una persona sana, resultaban peligrosos para un invidente, Naruto propuso como solución ser los ojos de Sasuke, como guía, comunicaba sobre la presencia de objetos en el camino, y a la vez se convirtió en un "bastón" del cual sostenerse para no caerse en zonas inestables.

Los días anteriores el Uzumaki ayudaba a Sasuke siendo su "bastón" mientras se desvestía y le quitaba sus vendas, pues estas no debían mojarse, después de estar desnudo ingresaba en la ducha, al terminar de asearse el rubio lo asistía con las toallas y vigilando cualquier necesidad del Uchiha. Por esa causa venia el comentario de Naruto, el día anterior, Sasuke se hizo el temerario, y entró al baño con la intención de hacer su aseo personal por cuenta propia, logro quitarse la ropa y las vendas pero al no tener un guía fue fácil predecir que un accidente iba a ocurrir, un desliz por parte del Uchiha fue suficiente para derribarlo, por fortuna Naruto llego a tiempo para sostenerlo al notar la ausencia del azabache en la habitación esa mañana.

-¡Que hiciste, mojaste las vendas!—regaño el Uzumaki al ver la tela mojada en los ojos de Sasuke, cuando este salió de la ducha desnudo. Sakura-chan nos va a matar—comento algo temeroso al imaginar el semblante de la kunoichi. —Ten aquí está la toalla.

-No dirá nada. —replico el Uchiha, tomando la toalla para secar su cuerpo.

-No conoces a Sakura-chan, ella ya no es la misma de antes así que no dejara pasar esto.

-Como sea. Pásame la ropa.

Sasuke realmente no le importaba ahora la expresión y los regaños de Sakura. Empezó a vestirse, posteriormente Naruto le coloco las ultimas vendas especiales en los ojos.

Ambos jóvenes tomaron su desayuno y partieron hacia el consultorio de Tsunade y Sakura, como ambas llevaban el caso médico de Sasuke se les implemento un consultorio exclusivo para el Uchiha dentro del hospital de Konoha. Cuando llegaron, Naruto solo encontró a la Senju esperándolos.

-¿Tsunade Obachan?—preguntó contrariado buscando con la mirada en el consultorio a la Haruno. — ¿Dónde está Sakura-chan?

-Está muy ocupada con sus pacientes y le ordené que no viniera para que pudiera atender sus pendientes.

-Ya veo.

-Naruto entrégame las vendas que le colocaste durante toda esta semana a Sasuke

El Uzumaki comenzó a sudar mares, una cosa era los regaños de Sakura, pero era muy diferente las reprimendas de Tsunade, seguro lo maltrataría a mas no poder. Temblando entregó todo el material de curación en las manos de la Senju, esta de inmediato se percató de que unas tiras de telas tenían los kanjis de ninjutsu medico borrados, eso indicaba que había tenido contacto con el agua.

-Naruto dime ¡¿Qué carajos paso aquí?!—Exclamo enojada la Senju apretando las telas. — ¡Estos vendajes especiales son hechos con fondos del hospital, son caros, debido a que no son cualquier lienzo!

-¡No fue mi culpa, Sasuke entro con ellas a la ducha!

El Uchiha ante la algarabía solo podía seguir la pelea de contestaciones con su oído.

-¡Tú eras el encargado de cuidarlo!

-Godaime, yo fui el culpable, ignore la indicación que nos diste sobre el cuidado de estas vendas. —admitió el azabache, si algo conservaba Sasuke era su alto sentido de responsabilidad, por más usuratonkachi que fuese Naruto, no dejaría que por circunstancias como estas recibiera un castigo, cuando él había tenido parte de la culpa.

-Ambos tuvieron la culpa, son unos idiotas. —Sentencio la Senju, disimulando la sorpresa de que Sasuke defendiera al rubio, recupero la compostura profesional, y añadió—Esperemos que Sasuke ya no requiera más material de este tipo, porque si no tendrá una menos, estos vendajes son exclusivos para cada persona y por ello no se pueden crear en masa. —explico Godaime, se dirigió de nuevo al Uchiha—Muy bien vamos a revisarte.

Luego de retirar las vendas de los ojos de Sasuke, Tsunade le pidió que abriera lentamente los ojos para examinar físicamente los glóbulos oculares de forma general. Los ojos del Uchiha poseían un brillo tenue, las hemorragias de los vasos sanguíneos habían cesado, todo apuntaba a una buena señal.

-Sasuke, ¿Aun tienes dolor?

-Ya no tengo.

-Sin lentes ¿Que tanto puedes ver?

-No mucho, sigo viendo bultos borrosos

-Buen chico. Ahora viene la prueba de fuego, el examen de la vista.

Naruto paso saliva, se hallaba nervioso, se repetía así mismo que debía ser fuerte cualquiera que fuera el resultado, se convertiría en la fortaleza de Sasuke, aunque este no se lo pidiera.

Tsunade invito a Sasuke a que se sentara en una silla, mientras ajustaba una serie de lentes sobre un armazón de hierro que colocó frente a los ojos del azabache, al mismo tiempo que proyectaba diversas letras e imágenes para que el paciente las interpretara. Duraron así como unos 15 minutos, después del examen la soberana realizo varios apuntes para el historial clínico, la expectación se estaba tragando a los dos jóvenes.

-Y bien, Tsunade Obachan, ¿Qué pasa con Sasuke?, ¿Ya está bien?

-Tranquilo Naruto.

-Pero…

-Estoy redactando el tratamiento que deberá proceder ahora, no me interrumpas.

El Uchiha mantenía bajo control su impaciencia, mas todavía se hallaba nervioso, si bien estaba preparado para cualquier cosa, su subconsciente trataba de consolarse con la esperanza.

Tsunade seguía escribiendo en los papeles del historial, cuando termino de escribir, posó la pluma en la superficie del escritorio, donde tomo asiento después del examen de la vista.

-Bien, Sasuke, la buena noticia es que el tratamiento con estos vendajes funciono, por ende te puedo prescribir lentes.

Los ojos azules de Naruto irradiaron de felicidad al escuchar esa estupenda noticia, una rápida sonrisa satisfecha se dibujó en Sasuke, todos estos gestos no pasaban desapercibidos por Godaime Hokage, pues de cierta forma también compartía la felicidad de la recuperación del paciente.

-Antes de que exploten de alegría ambos, les tengo que dar la otra cara de la moneda.

Esta frase paro en seco a los jóvenes.

-Verán, Sasuke mientras estés usando lentes es preferible que no uses el Sharingan, estoy segura que esta miopía es temporal, pero si formas la vista en técnicas oculares ninjas esta condición puede volverse permanente. Así que, bajo ninguna circunstancia debes accionar tu doujutsu. ¿De acuerdo?—explicó la kunoichi medica.

Los dos ninjas asintieron como respuesta.

-Los lentes estarán listos para la tarde. Sasuke ven para vendarte por última vez, quiero que cuides tu vista del sol hasta que tengas tus lentes saldrás al exterior con seguridad.

Con una habilidad que solo tiene una médica con muchos años de experiencia Tsunade vendo con lienzos normales los ojos del Uchiha entretanto Naruto veía entretenido el procedimiento, al verlo tan atento, la Senju recordó algo importante.

-Antes de que lo olvide, Naruto con Sasuke fuera de peligro, quisiera preguntarte algo.

-¿Qué pasa?

-Veras con el estado actual de Sasuke y su recuperación presumiblemente larga, quiero comunicarte que le brindare la libertad condicional hasta que este curado del todo en lugar de mantenerlo en custodia solamente un año como quedamos, por ello quiero preguntarte, ¿Estarías dispuesto a quedarte con él hasta que este considerado como ninja activo de nuevo?

El Uchiha apretó los puños lo que oía no le estaba gustando nada. Por su parte Naruto se detuvo a pensar bajando su rostro, si se quedaba más tiempo con su amigo podría estar al pendiente de su recuperación, mas esto traería algunos inconvenientes para su corazón que mostraba signos de enamoramiento prematuro.

-Podrás realizar misiones pequeñas para que tu economía no se vea afectada, cuando salgas de la aldea pediré a ninjas de confianza, como Kakashi o Yamato, que cuiden las espaldas de Sasuke. —comento Tsunade, no obstante al ver tan meditativo al Uzumaki supuso que si la duda estaba presente en su cabeza sería mejor no insistir más y agrego—Si no quieres, dímelo y pondré más escoltas en la mansión Uchiha cuando el tiempo que pactamos de un año se venza. Dame una respuesta cuando vengas a recoger los anteojos esta tarde.

Eso último que menciono la Godaime en relación a que si rechaza la propuesta hizo hueco en el Uzumaki sacándolo de su trance, entre tanto Sasuke también cayó en su propia reflexión sobre el asunto. Volvieron los dos en silencio hasta la mansión, por más que Naruto deseo sacar un tema diferente las palabras no salieron de su boca.

Las horas pasaron trayendo a escena la hora del almuerzo, Naruto hizo arroz cocido y vegetales fritos con salsa de soya para el almuerzo, deseaba comer algo delicioso para tomar una buena decisión, desafortunadamente Sasuke siguió en su voto de silencio durante la comida, inmediatamente después de terminar de comer los alimentos se retiró a su lugar favorito.

El Uzumaki entonces decidió prepararse para la hora esperada, en seguida de lavar los platos y ordenar la cocina, se fue a dar una ducha. El agua tibia de la regadera le ayudo a aclarar sus pensamientos más su cordura, si se quedaba con Sasuke por más de un año debía platicar con su arrendatario en relación a su departamento.

La tarde caía como una caricia en color naranja sobre Naruto Uzumaki, su sombra alargada por el sol del pasado meridiano se tendía sobre el pavimento, mientras cargaba con las cajas llenas de pertenencias y recuerdos.

Naruto llegó a la conclusión de que no tenía caso tener un apartamento propio, pues pasaría una larga temporada en la mansión Uchiha.

Cuando el Uzumaki entregó las llaves a su arrendatario, la nostalgia invadió a ambos individuos, a pesar de sus diferencias, y que al comienzo el hombre no le simpatizaba el "chico del Kyubi" y se vio forzado por Sandaime Hokage para rentarle un espacio en su edificio, con el tiempo se encariñó con el rubio. Esta era la conclusión de una etapa, con un nudo en la garganta el casero le deseo buena suerte.

Naruto fue directo a la torre Hokage para recoger las gafas del Uchiha, asimismo comunicar su decisión y también para pedir un favor, al cual Tsunade accedió. Y así los muebles del Uzumaki fueron transportados para su resguardo en los sótanos de la torre Hokage, al mismo tiempo que ocurría esto, la Senju y el Uzumaki conversaban en el exterior.

-¿Tengo que tomar esta mudanza como tu respuesta a lo que platicamos?—cuestiono Tsunade, al mismo tiempo que contemplaba como unos ninjas bajaban con los muebles por una entrada secreta directa al sótano; otros ayudaban envolviendo los objetos delicados en protecciones de hielo seco.

-Así es, me quedare con Sasuke hasta que ya no me necesite,

-Esto es demasiado drástico, realmente te detuviste a pensar ¿que harás cuando ese día llegue?

-Buscare otro lugar para vivir, más espacioso, y vendré por mis cosas a la torre, así de simple. —respondió relajado, como siempre el rubio no veía el problema a la resolución a la cual llego, simplemente no era propio de él preocuparse por el futuro.

-Realmente cuando se trata de Sasuke tomas medidas extremas y tampoco hay ninguna razón que te haga cambiar de opinión, ¿verdad?—sonrió conmovida, presenciar hasta que extremos iba Naruto por el bienestar del Uchiha era un gesto realmente de admiración, si bien pensaba que su "protegido" estaba ya en los límites de lo que se podría suponer una amistad propiamente dicha.

Así con los lentes de Sasuke en su bolsillo, tres cajas repletas con sus recuerdos, y una nueva vida a cuestas Naruto Uzumaki caminaba de regreso por la plaza principal de la aldea, cuando fue alcanzado por Sakura, ésta ofreció su ayuda para cargar las cajas y aunque al principio Naruto se negó al final aceptó la ayuda, debido a su fuerza la kunoichi pudo fácilmente tomar la carga sin problemas.

La Haruno había escuchado de Shizune sobre el "cambio de residencia" del Uzumaki y realmente le extraño la noticia, ya que se debía poseer seguridad y madurez para abandonar el lugar que conocías como hogar.

-¿Sakura-chan ya terminaste tu trabajo en el hospital? Tsunade Obachan me dijo que estabas ocupada —Preguntó el rubio, era sabido que Sakura prácticamente "vivía" en el recinto hospitalario.

-Sí, es que debía dejar todo listo para mi suplemente, ahora que Tomare vacaciones, bueno si es que se pueden llamar así —contestó con inseguridad.

-¿Eh?, ¿por qué dices eso?, por fin tendrás un respiro de tu rutina diaria.

-Tomé descanso del hospital para salir a una larga misión a partir de los mañana. Por ello no estaré en la aldea por un tiempo.

-Ya veo.

Esa noticia provocó en Naruto una sorpresa agridulce, estaría apartado del equipo siete de nuevo. Hacia unos días se enteró que Kakashi y Yamato emprenderían misiones en solitario, entretanto Sai permanecía en reposo bajo el cuidado de Ino, y ahora Sakura se iba de nuevo con otros compañeros. Las vidas de cada integrante del equipo siete seguían y avanzaban.

Naruto siempre creyó la que cuando Sasuke volviera a Konoha, sus misiones como equipo siete se restaurarían y todo sería como antes, había sido muy ingenuo, ahora en su corazón sentía que estaba siendo dejado atrás. El rostro del rubio cambio a una expresión cabizbaja y pensativa, ante eso la kunoichi comentó:

-Será sólo por un tiempo corto. — informó para restar importancia al asunto, dejó pasar una pausa y cambió de tema para relajar el ambiente que envolvió a su amigo—Naruto ya me enteré de que entregaste tu apartamento.

-...sí, no tiene caso seguir pagando renta por una casa en donde no habitaras.

-Tienes razón.

-Igualmente tengo que estar al pendiente del teme.

-Y, ¿cómo está Sasuke-kun? Me comunicó Tsunade Shishou que ya tendrá lentes, quiero escuchar de ti noticias sobre él.

-Él está bien, seguro más tranquilo debido a que no dependerá más de mil de cierta forma. Además aunque no lo admite, le molestaba no poder hacer sus cosas por sí mismo, los primeros días fueron una pesadilla.

-Umm, ¿en serio?

Una sonrisa conmovedora se dibujó en Sakura, se inclinó hacia adelante curiosa. La kunoichi era consciente de los sentimientos de Naruto por Sasuke, los días en el hospital mostraron muchas señales que respaldaban los hechos. A pesar de su amistad con el Uzumaki, la Haruno prefirió no presionar la situación ni inmiscuirse, sin embargo si deseaba darles su apoyo pasará lo que pasará.

-¡Si te lo juro, fue un bastardo obstinado!

-Ya me presentía que ocurriría eso con Sasuke-kun, Naruto todos los pacientes pasan por lo mismo, depender de alguien, los frustra. —Explicó Sakura con la intención de justificar las acciones del portador del sharingan como paciente y mostrarle al aspirante a Hokage que lo ocurría era bastante normal.

-¡Sasuke era el peor de todos, me obligo a hacer todas las tareas que él no podía!—replicó el rubio, tenía ganas de desahogarse. -Tuve que limpiar la casa de pies a cabeza por qué decía que olía la suciedad, ¡era imposible que pudiera hacer eso!

Una gota de vergüenza resbaló por la cabeza de la médica, realmente jamás imaginó a Sasuke-kun como un tirano maniático de la limpieza ni mucho menos que haría pasar al Uzumaki por un ambiente pesado, compareció a su compañero de equipo y comprendió que poseía razones para quejarse.

-Sasuke-kun es muy orgulloso e independiente, a causa de eso actúa de esa manera.

-¡Ya no sabía que hacer!, créeme que hubo una ocasión que quise darle un puñetazo. —exclamó como reviviendo el mal momento, liberó un suspiro de alivio y añadió —Al menos ya todo paso.

La expresión de Sakura cambio a una maternal. Y pronunció:

-Naruto puedes estar tranquilo ahora todo será distinto, Sasuke-kun usará anteojos, y tu estrés se despejara.

-¿Tú crees Sakura-chan?

-Sí estoy segura, te doy mi palabra de médica. —juro orgullosa con su puño sobre el pecho brindando énfasis y paz a su amigo.

Ambos jóvenes caminaron juntos mientras la Haruno daba apoyo al Uzumaki, los dos cobijados por el atardecer llegaron a la entrada del barrio Uchiha, Sakura le regreso las cajas con las pertenencias a Naruto, se despidieron y tomaron rumbos distintos.

Una vez en casa, Naruto descargo las cajas en la habitación de Itachi, para posteriormente ir al pórtico dónde Sasuke disfrutaba de una taza de té, y antes de que el recién llegado dijera algo, comentó:

-¿Por qué tardaste tanto?

Naruto maldijo el oído de su amigo, cada día que transcurría se convencía que Sasuke tenía un oído tan agudo como el de un murciélago.

-Antes de recoger tus anteojos fui a otro lugar.

-¿A dónde fuiste usuratonkachi?

-Entregué mi apartamento, no tenía caso mantenerlo.

El Uchiha alzó una ceja sorprendido.

-Estaré aquí por un tiempo así que prefiero ahorrarme la renta —siguió dando sus razones.

-¿Que harás cuando vuelva a ser un ninja en activo?

Sasuke se preguntó si estaba su amigo consciente del hecho, prácticamente había abandonado su hogar. Por su parte, Naruto pensó en sus sentimientos, si bien eligió quedarse con su amigo, se prometió a sí mismo no sacar a la luz sus sentimientos, pues sería incómodo si era rechazado y aún más vivir bajo el mismo techo.

-Buscaré otro lugar para vivir. —Contesto de tajo, ya no quería hablar sobre el mismo tema de nuevo-Déjame quitarte esas vendas para que pruebes tus lentes. —comentó desviando el tema.

Mientras Naruto le despojaba de sus ataduras, Sasuke meditaba.

¿Por qué llegas tan lejos por mí?

Para el Uchiha, que el rubio hubiese renunciado a su hogar era algo extremo y fuera de lógica, aunque Naruto fuera un cabeza hueca no podía haber elegido algo así, sospechaba que existía una razón poderosa.

-Sasuke ya está—avisó que había finalizado su trabajo, tomó la mano del Uchiha repentinamente para depositar las gafas ahí. —Están en tu mano para que te los pongas.

Sasuke se colocó de inmediato los lentes y abrió los ojos lentamente, nervioso por la realidad que lo golpearía. Esta ansiedad se esfumó y el corazón le saltó de alegría, pues ya podía ver perfectamente, observar los colores y las formas de las cosas era un milagro, no había duda nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde y cuando lo recupera lo aprecia mucho más.

Una risa se escapó de los labios de Naruto, quien a pesar de estar contento por su amigo no pudo evitar pensar que Sasuke parecía un "ratón de biblioteca" con esas gafas.

-¿Qué te pasa usuratonkachi?—preguntó enojado sabía que el Uzumaki se estaba burlando de él, solo quería confirmarlo.

-Te ves raro, pareces un sabelotodo, bueno ya te creías uno, pero con esto te coronaste como un nerd. —Comentó divertido tratando de no reírse, eso fue la gota que derramó el vaso para Sasuke, sentía que el rubio lo subestimaba por su nueva apariencia y no iba a permitir que lo consideran "débil" —Es una lástima que Sakura-chan y Kakashi-sensei no puedan verte así.

No pudo burlarse más, debido a un movimiento rápido ejecutado por el Uchiha, empujó al Uzumaki al suelo de madera, una vez que lo tuvo en el suelo se lanzó sobre él, sentándose sobre el abdomen del rubio, apretó su mano izquierda contra el pecho del otro, neutralizando cualquier posibilidad de poder incorporarse y como último movimiento amenazo con un puño derecho la cara.

Naruto no tuvo ni un segundo para defenderse o contrarrestar el ataque de su amigo, sus ojos azules se agrandaron por lo sorpresa y la ferocidad con que Sasuke lo miraba.

Esta escena era similar a la que vivieron ambos en la academia ninja durante su primer enfrentamiento de intercambio de sellos, en la cual se negaron a hacer la ceremonia de armonía, en ese entonces Naruto percibió el odio en los ojos de Sasuke al observarlo. Aunque esta vez el Uzumaki pudo observar solo un sentimiento de superioridad en los luceros oscuros de su amigo.

-Con lentes o como sea, puedo derrotarte dobe, así que cuidado con lo que dices. —exclamó de forma amenazadora, pero luego fue relajando su expresión feroz y enmarco una sonrisa marca Uchiha que inflaba su ego.

¿Quién es el perdedor ahora?

Una sonrisa satisfecha se dibujó en el rostro de Naruto, más que sentirse amenazado por el azabache, más bien revivió su deseo de demostrarle que algún día el que estaría debajo seria él mismo.

-Lo acepto me pase un poco. —Admitió –Pero te advierto lo mismo Sasuke, no me subestimes, —comento, no se iba dejar amedrentar por esas palabras no le gustaba retroceder ni dejarse intimidar por Sasuke—ahora quítate de encima, que pesas mucho.

El Uchiha retrocedió liberando a su mejor amigo.

-Menos mal que ya estás bien Sasuke. —dijo Naruto con una sonrisa zorruna, en el fondo estaba contento de que el Uchiha estuviera sano y salvo después de todo lo que ocurrió.

Sasuke volteo levemente, deseaba leerle la mente a su amigo.

El rubio era esa clase de personas que gustabas de seguir o caminar a su lado. Le recordó a Itachi, ambos caminaban hacia adelante pero siempre volteaban hacia atrás para ayudar a los demás. Sin embargo existía "algo" que diferenciaba al Uzumaki de su hermano mayor, la forma en que lo miraba. Ahora que podía ver de nuevo tenía la posibilidad de compararlos, Itachi siempre lo vio con cariño y hermandad devota, ahora Naruto le sonreía y miraba de manera distinta desde el atentado, no sabía que era, pero estaba dispuesto a averiguarlo.

Una ráfaga de viento despego hojas, arrastrándolas por todo el jardín interior de la mansión Uchiha, tal vez se trataba de la determinación del portador del Sharingan para descubrir que había detrás del comportamiento del aspirante a Hokage.

-Entremos Sasuke está comenzando a refrescar…—dijo Naruto incorporándose para desaparecer por el pasillo

En la noche, Naruto y Sasuke se prepararon para dormir.

-Espero que hayas traído el fuuton. —dijo Sasuke, estaba en lo dicho, su amigo no dormiría con él de nuevo.

-Si si, no molestes aún tengo el fuuton que traje de mi casa.

-Por cierto, ¿Dónde están las cosas que trajiste de tu casa?

-En la habitación de Itachi

-No quiero que conviertas la habitación de mi hermano en una bodega.

-Entonces déjame guardar mis cosas en la bodega del final del pasillo

Sasuke chasqueo la lengua por la propuesta, no quería que el Uzumaki supiera donde había escondido aquel pergamino extraño, estaba seguro que comenzaría a inspeccionarlo y conociéndolo no lo haría con cuidado y lo que menos deseaba era que lo rompiera por su torpeza.

-Deja las cajas donde están, solo no provoques un caos en ese cuarto

-Si si, prometo que desordenare nada.

El Uchiha miro sus lentes, se sentía desprotegido al desprenderse de estos, pues volvería a tener la vista borrosa, no obstante no era nada recomendable dormir con ellos. Sin ninguna otra opción se los quito y se acostó. Naruto lo imito y se acomodó en su lecho, realmente no le importaba en lugar donde reposar.

A la medianoche el rubio salió a buscar su "antojo nocturno" de nuevo. Luego de saciar su sed, Naruto volvió al cuarto como de rayo no quería otro encuentro con los ruidos del pasillo, y al mirar dormido a su amigo, se detuvo a contemplarlo acercándose al lado de la cama.

Naruto reflexiono, sabía que su corazón le indicaba que se estaba enamorando más de Sasuke con cada día, sin embargo su mente le aconsejaba que no se hiciera ilusiones, puesto que un error sería desastroso, así que lo mejor sería permanecer en el anonimato y esconder sus sentimientos sin importar que.

Naruto estuvo a punto de acariciar la mejilla del Uchiha, cuando se detuvo abruptamente, si seguía con ese comportamiento solo se martirizaría así mismo, ya que era mejor evitar cualquier tipo de contacto que le diera "falsas esperanzas". Regreso con pesar a su cama, sin sospechar que Sasuke estaba despierto.

A la mañana siguiente, la frescura matutina se calentaba con el sol recién nacido, momento preciso para actividades al aire libre, entre ellas cuidar de las plantas del jardín.

En la mansión Uchiha no había muchas plantas en el jardín, pues consistía en los típicos jardines japoneses,

Solo había césped creciendo ahí y con árboles ubicados aquí y allá, y no podía faltar un estanque. Naruto Uzumaki tenía muchos hobbies como probar muchos tipos de Ramen y compararlos, no obstante, el rubio poseía otros pasatiempos entre ellos la horticultura. Este pasatiempo que consistía en el cuidado de plantas, Naruto lo había practicado con la vegetación plantada en macetas que trajo de su apartamento hacia su nuevo domicilio, impresionando por todo el espacio que disponía la mansión Uchiha no lo pensó dos veces, sin permiso de nadie el rubio construyó un pequeño jardín con un huerto hacia algunos días. Con Sasuke sin poder ver se fue fácil escabullirse a su "lugar favorito" y cuidar sus macetas y sus semillas recién plantadas.

El jardín se ubicaba en la parte más apartada y escondida de los jardines interiores que rodeaban a la residencia.

En ese espacio solo de él, Naruto no solo regaba, y podaba las plantas en macetas, sino también las plantas que crecían, todavía eran pequeñas, pero pronto brotarían frutos.

-Es un día hermoso, ¿Verdad?...—le dijo el Uzumaki a un pequeño retoño que florecía en la tierra.

Entretanto, Sasuke se despertaba en su cama, se sintió raro al no percibir las vendas sobre sus ojos, se había acostumbrado a ella y ahora abrir los ojos y ver borroso era un cambio radical que se superaría con el tiempo.

-Está todo muy tranquilo. —forzó la vista para por lo menos detectar el bulto de Naruto acostado en el fuuton, al no "verlo", tomo rápido los lentes y los acomodo frente a su ojos. Su visión se aclaró, confirmándole lo evidente, el Uzumaki no estaba.

-¿Dónde demonios estará ese dobe?—se preguntó así mismo, luego a su mente acudió el recuerdo de la noche anterior, el extraño comportamiento del rubio. Sobo su barbilla para reorganizar ese asunto.

Naruto salió a medianoche, después regreso y lo miro detenidamente por unos segundos sin decir nada. Eso era extraño. Tendría que seguir observándolo para obtener una conclusión.

De repente recordó que Naruto no estaba y que probablemente podría estar metiéndose en problemas. Busco por todas las zonas comunes, poseía la esperanza que su compañero estaría en la ducha o tomando agua como de costumbre pero al ver que lo hallaba en ningún lugar, se señaló lo obvio, el ninja numero tonto cabeza hueca estaba en líos.

Antes de especular sobre la posibilidad de que hubiera salido fuera, prefirió buscarlo en las últimas zonas los jardines que rodeaban la residencia.

-¿Dónde se metió ese usuratonkachi?

Recorrió minuciosamente cada centímetro, hasta que escucho una voz a la vuelta de una esquina.

-Ahí estas Naruto.

Antes de que doblara la esquina, escucho una conversación.

-Perdón por no venir muy seguido por aquí, pero no podía, estaba ocupado con Sasuke.

El Uchiha se sorprendió de que el rubio estuviera platicando con alguien, se asomó pausadamente para no ser descubierto.

Entonces se encontró con una postal que jamás pensó ver.

Naruto Uzumaki hincado sobre el piso cuidando de plantas, sus manos enfundadas en unos guantes de hule llenas de tierra recién regada, unas tijeras presumiblemente usadas para podar y, algunos sobres de semillas en el suelo listas para ser plantadas, nada sería extraño en todo esto, sino fuera por las conversaciones con la vegetación.

-Aunque no se preocupen, ahora vendré más a menudo cuando el teme vaya a tomar té, así que espérenme por las tardes.

-¿Naruto?

El Uzumaki se estremeció del susto y volteo al reconocer la voz que lo llamaba, giro su cuello en cámara lenta, atrapado en fraganti, por primera vez no pudo decir nada, o más bien no supo que decir.

-Sasuke...p-pero… ¡¿Qué haces aquí?!

-¡¿Qué es todo esto?!

-B-bueno, este…—no podía contestar por los nervios, nadie jamás lo había atrapado hablando con las plantas—…es mi jardín.

-Y se puede saber, ¡¿Quién te dio permiso para construirlo?!

-Nadie. —Se incorporó y con las manos en forma de súplica, añadió—Te lo pido Sasuke déjame tener mi jardín, es uno de mis hobbies

-Pensé que tu hobby era probar diferentes tipos de rumen y compararlos

Naruto se sorprendió por que Sasuke recordara lo que le gustaba.

-Bueno si ese es el principal, pero este es otro. —dijo orgulloso

El Uchiha se sobo las sienes al tiempo que dibujaba una sonrisa de pura ironía, Naruto Uzumaki no dejaba de sorprenderlo, por algo tenía el mote de ninja número uno en sorprender a la gente. En pocos días había hecho cosas extrañas: devolver su apartamento, sacarlo de sus casillas con sus comentarios, comportamientos nocturnos muy raros y ahora descubrir que era fanático de la horticultura y hablaba con las plantas.

Los ojos azules esperaron expectante cualquier sentencia del Uchiha en cuanto a si invernadero natural.

-Haz lo quieras dobe, solo tengo varias condiciones: no vuelvas con lodo en tus zapatos, puesto que si ensucias la casa, tú limpias; asimismo ¡no expandas este lugar! , no quiero que los jardines de la mansión se transformen en un vergel. ¿Entendido?

La cara del Uzumaki se ilumino por la noticia, ahora tenía el permiso de Sasuke para seguir con su hobby, y lo más importante sus "bebes", ósea las plantas estaban a salvo.

-Entendido. —respondió con una de sus sonrisas zorrunas.

Sasuke se le quedo mirando como si quisiera ver a través del rubio, hasta que el propio Naruto se sintió incómodo.

-¿Que tanto me ves Teme?

-Nada, tengo hambre te espero para desayunar. —exclamo marchándose del lugar, en su mente un pensamiento lo asalto.

¿Quién era realmente Naruto Uzumaki?

Estaba decidido a averiguar todo lo que esa sonrisa intentaba esconder.