One Piece no me pertenece, pero si es propiedad del gran mangaka Eiichiro Oda

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Sin querer se le escapo un bostezo, no es que estuviera aburrida ni nada, era el hecho que días atrás no había podido dormir bien; se recostó en el hombro de Zoro mientras esperaban paciente a la gran aparición de Luffy. Los gritos le impedían quedarse completamente dormida, pero aun así hacia el intento para dejar unos pocos segundos sus ojos cerrados.

La imagen de la mujer de cabellera rosada siendo sacada esposada de aquel hotel la despabilo un poco reincorporándose de golpe.

-"¿Estas bien?"- cuestiono Zoro un tono indiferente –"te ves horrible"- agrego lanzando una palomita de maíz a Sanji que estaba frente ellos.

-"No he podido dormir"- dijo imitando a su amigo a lanzar rosetas a los chicos de adelante –"aun no puedo olvidar lo que ella grito, realmente es perturbarte"-.

-"Es solo una loca, que podría hacerte detrás de las rejas, nada, tu solo relájate y disfruta el show"- le sacudió su rojiza melena, para después abrazarla fraternalmente, era como su hermana menor.

Nami le sonrió y devolvió el abrazo seguido de un golpe en el pecho diciéndole que dejara las palomitas o se volvería gordo; era divertido estar con ellos, asta en los peores momentos. Prosiguió molestando a Sanji lanzándole rosetas de maíz cada que intentaba abrazar a Bonney, también bombardeo a Usopp y a Franky. Después de todo aun no comenzaba la pelea.

Como si de un imán se tratase fijo su vista a las gradas de enfrente, y ahogo un respingo de frustración. De aquel lado Kid se sentaba con su sequito de amigos; había desaparecido la noche de las pruebas, y apenas hoy lo veía. Le debía una respuesta, después de todo se lo merecía, ya había esperado bastante.

Las luces se apagaron y los reflectores se enfocaron en el cuadrilátero, un hombre con andares un tanto "raritos" subió al centro del lugar, meneando las caderas a cada paso. Se presentó forzando un voz grabe y varonil, dio un par indicación y bromeo con aquel tonito okama que muchos ya se habían imaginado. Al final presento a los contrincantes.

-"En esta es quina, con 70 kilos Monkey D. Luffy"- dijo señalando al moreno que se levantaba con una enorme sonrisa –"De esta otra, con un peso no dicho, el actual campeón, nuestro amado Foxy"- señalo al hombre que se veía como un anciano y aplaudió como tonto.

Una delgada mujer paso con el letrero de "ROUND 1" la campanita sonó y el combate empezó rápido y certero. Luffy fue el primero en recibir un golpe sucio del tal Foxy, y aunque no se tardó en contestar, aquel anciano, tenía muchos trucos sucios bajo la manga.

Luffy peleaba con pasión nata de él, como siempre, pero una así no lograba darle un buen golpe a ese sujeto de piernas delgadas, que a cada descuido cometía infracciones dejando a Luffy la mayor parte tirado en la lona. Los rounds fueron pasando, llenos de los gritos de todos los presentes, unos molestos por las faltas que cometía Foxy, mientras que los otro era apoyando a ese rufián que no jugaba limpio.

Estaban por terminar el penúltimo ROUND cuando Luffy logro darle un gancho perfecto, Foxy retrocedió un poco, dispuesto a regresarle el golpe pero la campana sonó. Ambos fueron a sus respectivas esquinas bebieron un poco de agua y se enlistaron para el último asalto. La tención creció, estaba durando mucho para da inicio.

La campanilla sonó dando inicio al último episodio de la pelea, donde el primero en atacar como siempre fue el famoso zorro plateado, pero para eso Mugiwara ya se había aprendido todos sus trucos, no tardo es esquivarlo y darle en la quijada dejándolo K.O. El silencio invadió el lugar, por primera vez en cuatro años desde que Foxy tenía el titulo lo habían dejado desparramado en la lona.

Los amigos de Luffy se levantaron creando el bullicio, alabando al nuevo campeón de las ligas nacionales, lanzaron flores al cuadrilátero y se abalanzaron para cargarlo en señal de victoria. Aquel vocero que los había presentado, a duras penas le dio el cinturón de campeón, después una figura femenina le abrazo dejando a todos anonadados. Nico Robín entregaba un enorme ramo de rosas a Luffy que reía sin parar.

-"!Mami¡"- grito Chopper al ver a la mujer darse vuelta para saludar.

La arqueóloga bajo rápidamente a abrazar a su retoño, que lloraba desconsoladamente por ver de nuevo a su madre; por lo que todos sabían no regresaría hasta finalizar el verano. El embrollo de palabrerías, y ovaciones para el campeón se revolvió, con lo que muchos de la banda querían decirle a la mujer, y al moreno que no dejaba de posar para las fotos del periódico.

Fue algo jamás visto, muchos llorando, no se sabía de felicidad o de sufrimiento por la recién victoria, otros gritando enojados, pero la mayoría abrazados, y modelando ante las cámaras. Se llevaron fácilmente unas dos horas en todo lo que consistía fotografías, conferencia y por supuesto una ardua ducha para quitar el olor a sudor del cuerpo de Luffy.

Cuando por fin el campeón cruzo las puertas del gimnasio, lucia radiante; llevaba por órdenes de Nami una pantalón rojo con una camiseta un poco más oscura con el logo del número 1, botas del mismo color, su cinturón del primer lugar y su típico sombrero.

Los chicos lo esperaban frente a un gran camión colorido, la primera en lanzarse a sus brazos fue, Hancock que lo lleno de besos y gritaba lo mucho que le había dado miedo esa horrenda demostración barbárica de fuerza; mientras tanto los varones del grupo alegaban que no había mejor forma de demostrar su valor que en un buen combate donde se hicieran lucir frente a las damas.

-"Gracias chicos"- dijo Luffy quitándose el sombrero para pasárselo a su querida novia.

Zoro, Robín, Chopper, Sanji, Bonney, Usopp, Kaya, Franky, Keimi, Brook, los atraparon en un abrazo grupal, donde por primera vez Monkey detecto la falta de la pelirroja.

-"¿Dónde está Nami?"-.

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Miro fastidiada su teléfono, había dicho que en diez minutos la vería detrás del edifico, ya tenía casi los quince esperándolo, se despegó de la pared para ponerse en marcha de regreso con sus amigos cuando el apareció. Se miraba somnoliento, como si es esos días no hubiera dormido nada.

-"Creo que necesitamos aclarar algo"- dijo Kid cruzándose de brazos.

-"Si lo sé, bueno es que yo la verdad"- fue callada por el índice de Kid en sus labios.

-"Yo sé bien que te atraigo, que cuando estas a mi lado te sientes mejor persona"- explico –"estas enamorada de mí, y es obvio, pero yo por ti no siento eso, claro me atraes pero, no llega a tanto"-.

Una gota de sudor resbalo de la cien de Nami, pensó que el tenia tanto sueño que no sabía ni lo que decía, pero no dijo nada, dejo que siguiera hablando, aunque lo que dijera no tenía sentido alguno.

-"Entiendo que estés devastada pero creo que será mejor que solo seamos amigos"-.

-"Oh ya veo"- dijo la pelirroja.

Eustass siguió diciendo más tonterías, trataba de animar a "una lastimada Nami" la cual solo le daba la razón; que más daba si el a esas alturas decía que ya no la quería, después de todo ella lo miraba como un simple amigo.

-"Te prometo que me repondré"- fingió una voz triste –"pero dame una razón del por qué has cambiado de opinión"-dijo con la cabeza gacha.

-"Realmente yo si estaba enamorado de ti, pero creo que no puedo ser yo mismo contigo cerca"- respondió levantando los hombros –"además, no soy tonto, tu prefieres a otra persona"-.

Nami levanto la vista, la mirada de Kid estaba perdida en el firmamento, dio unos pasos tentativos antes de abrazarlo, y besar su mejilla, era lo menos que podía hacer.

-"Bien, tiene toda la razón, pero podemos ser amigos"- sonrió apartándose de él.

El pelirrojo no dijo más, con un simple apretón de manos sellaron el trato y regresaron a donde deberían de estar los demás. Claro que no era así. Antes de dar la vuelta había llegado Zoro corriendo en su dirección, chocando sin querer con Nami, dejando solo a la chica en el piso.

-"Pero qué demonios"- mascullo molesta sin ver ni quien la había tirado –"eres un idiota ¿Por qué no te fijas?"-.

-"Tu eres la idiota ¿dónde te metiste?"- dijo el peli-verde molesto dándole una mano para incorporarse –"los demás te están buscando, dijo Luffy que al encontré regresáramos al camión y tocáramos el claxon"-.

-"Zoro, torpe porque no me llamaron, le dije a Usopp donde estaría"- renegó sacudiéndose la tierra del trasero.

-"Da igual regresemos"- se dio la vuelta comenzando a caminar a delante de ellos.

Nami corrió tras de el para saltarle en la espalda, con el pretexto más tonto del mundo, alego que se torció el pie por la culpa del espadachín, y que era su deber llevarla a cuestas. Claro que era solo una excusa tonta, ya que Zoro iba en la dirección contraria.

Era un camino realmente corto, los demás chicos llegaron detrás de ellos, y después de una serie de preguntas para los pelirrojos, se pusieron en marcha.

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-"Eres un desastre"- afirmo la mujer taconeando desesperada –"mira que vivir en esta pocilga, de vez de tu hogar"-.

-"Deja de molestar Viola"- respondió el moreno recostado el sofá de la sala con un libro en la cara –"no deberías de estar aquí"- prosiguió levantando solo un poco el manuscrito para mirar a su prima molesta.

-"No pero, bueno aquí me tienes, además tú me llamaste Law"- agrego fisgoneando los libreros.

-"Habla entonces"- ordeno incorporándose para dejar sentar a la morena.

-"Muret, es una doctora del North Blue, vino a la ciudad por una convención"- se dejó caer el sillón subiéndole los pies en el regazo de su primo, solo para molestar –"¿Quieres saber lo demás?"- cuestiono mirándose las uñas.

-"Sino para que te llame"- se estiro perezosamente –"continua"-.

-"Bien"- dijo soltando un suspiro –"estudio en la misma universidad que"- hizo una pausa tentando el terreno, sabía que a él no le gustaba hablar de eso, pero después de unos segundos se animó –"Hizo la carrera junto a Monet, ambas se especializaron en diferentes ramas, pero bueno eran viejas amigas desde antes"-.

Law parecía no molestarse por la mención de aquel error de su vida, pero tampoco parecía feliz, estaba estoico, como si no hubiera oído nada, solo soltó un bostezo y miro con incredulidad a su pariente.

-"Los hombres muertos no cuentan cuentos"- fueron sus únicas palabras.

Viola se atraganto con su propia saliva, sabía bien aquella historia que rondaba entre la familia, y la repentina desaparición de la prometida de Law. Claro al principio pensó que solo era una mentirilla de Doffy, pero a medida que pasó el tiempo y no se volvió a ver a Monet las cosas quedaron más que claras. Algo malo había pasado.

Law soltó una risita ahogada antes de levantarse, despeinar a Viola y encargarle su casa; la mujer se quedó ahí haciendo memoria de todo lo que había pasado en aquellas fechas cercanas al gran día de sus dos primos. Y espero que no fuera cierto lo que alguna vez menciono Vergo.

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Si algo sabía hacer Boa eran fiestas, y no de esas con sombreritos, pastel, y payasos, sino una verdadera fiesta con DJ, alberca, bebidas embriagantes, y comida para alimentar a una manada de leones en abstinencia. Ella realmente gustaba lanzar la casa por la ventana cuando se trataba de Luffy.

Los invitados eran realmente pocos, de hecho solo eran los mismos de siempre, y es que realmente solo era una simple parrillada para festejar el gran triunfo. Ese era un acuerdo, para reabrir el Sunny y festejar a Zoro por su futura victoria.

-"Esto es realmente delicioso"- dijo Nami saboreando aquella deliciosa porción de ternera.

-"Si es riquísima"- Robín afirmo probando un pequeño trozo de carne.

-"Pensé que regresabas hasta finalizar tu investigación"- dijo la pelirroja limpiándose la boca con una servilleta de seda.

-"Lo termine antes para estar con mi hijo, además por lo visto se solucionó todo antes de tiempo"- susurro la morena viendo a los chicos platicando a la orilla de la piscina –"pero lo que aún me intriga, es el porqué de la nota y para quien aparte de ti iba dirigida"-.

-"Es lo mismo que también me pregunto, me lo aprende al derecho y al revés pero aun no comprendo"- dijo sin ánimos –"pero como dice Zoro las cosas ya pasaron"-.

Ambas mujeres se miraron serias, para después soltar una carcajada, realmente no querían entrar en esa problemática en ese buen día, lo único que querían era pasarla bien con todos sus amigos. Las risas que soltaron llamaron la atención de todos, y en menos de lo que se decía "One Piece" los chicos ya estaban aplastados junto a ellas cuestionando a Robín sobre su viaje.

Nami realmente presto atención a lo que su amiga decía, pero se le hacia una tarea laboriosa, ya que su teléfono no paraba de vibrar, no quería contestarle a nadie, por más urgente que fuera, y mucho menos si era su hermana, tenía días que no sabía si había regresado o seguía en la ciudad. Después de perder quince llamadas, se decidió disculparse y contestar.

-"Bueno"- dijo golpeado mostrando su fastidio.

"Perdone mi imprudencia señorita, pero he tratado de comunicarme con usted desde hace días, por circunstancias ajenas a usted creo que no me ha podido atender" en un segundo reconoció la voz de aquel hombre.

-"Oh discúlpeme, pero no he estado pendiente de mi teléfono en estos días"- fingió una voz más serena –"¿dígame que se le ofrece?"-.

"Bueno ya sabe, mañana se dará una fiesta por el aniversario de mi fabrica, y mi estadía en la presidencia, me gustaría mucho que me elaborara un retrato de una persona" su acento era casi hipnótico, por eso y más era considerado uno de los presidentes mas sexis de la historia.

-"De un día para otro"- susurro.

"Sabe que el pago es algo negociable, póngale precio, el que sea, yo estoy dispuesto a pagarlo".

-"No, no lo digo por eso, solo que me encuentro un poco lejos y tardaría en llegar"- respondió nerviosa.

"Por eso no se preocupe, diga donde esta y pasare personalmente por usted" pudo sentir la sonrisa de aquel magnate por la línea.

Nami miro a sus amigo, y pensó que si se ausentaba un par de horas no le aria mal a nadie, le dio un par de indicaciones al presidente y el asintió en señal de que comprendió. Después colgó y se escurrió a la bola, esperando el momento para decirles que tenía que salir.

Espero solo veinte minutos en silencio, riendo cuando era necesario, y respondiendo cuando le cuestionaban. Miro a Robín y después a los demás, y sintió que ahora la que merecía la atención de la pandilla era ella.

-"Chicos, necesito decirles que tengo que salir"- hablo interrumpiendo la plática de todos.

-"¿A dónde vas?"- cuestiono Usopp.

-"Me necesitan en la presidencia, Donquixote, me ha pedido hacerle un cuadro"- respondió con una media sonrisa.

Espero que alguno protestara, pero en lugar de eso le felicitaron, sabían bien que ese hombre era muy exigente para con sus cosas, así que pedirle a ella personalmente que le creara un dibujo era como reconocer su arte a nivel mundial. Agradeció mentalmente tener amigos tan buenos, y dada la hora indicada se despidió de todos y se fue.

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Miro de nuevo la pequeña invitación en sus manos esperando dar con la casa, pero fue en vano, ya que cuando vio la fachada estuvo seguro que era innecesaria la nota. Estaciono en la esquina, ya que no había lugar más adelante, un idiota tenía una limosina parcada frente a la casa.

Camino despacio orando mentalmente para que estuvieran todos en paz, y armonía, no estaba de humor para las bromas de Luffy, o las peleas de Sanji y Zoro, mucho menos las críticas constructivas de la diva del drama Hancock; pero sus reos cesaron cuando vio a una pelirroja salir de la casa, y correr a saludar a un rubio demasiado alto para su gusto.

Se detuvo en seco y los miro fijo, tratando de descarta esa mala idea que se le dio al momento de ver a ese sujeto. Lastimosamente el destino le odiaba, y pudo ver con claridad el rostro del gran magnate de negocios Donquixote Doflamingo, abriéndole la puerta a Nami para que entrase en el auto. Casi estuvo tentado a correr para sacarla de ahí, sino fuera porque el mismo Doffy se dio cuenta que él los estaba observando.

"Llegas tarde muchacho"

Fue lo único que le entendió.

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Ya se es un capitulo muy corto y tal vez poco relevante, pero siendo sincera lo tenía que hacer.

No me disculpo por la tardanza, y tampoco prometo actualizar seguido, soy una mujer demasiado desidiosa para esto y como ya lo he dicho la inspiración es una puta cara, y yo soy pobre TT-TT

Les agradezco de ante mano su paciencia, y solo les pido tiempo, el final está cerca, y espero que sean unos siete o nueve capítulos más.

El próximo capítulo ya está escrito en una libreta, de hecho la mayoría y espero que la flojera salga de este cuerpo trabajador, pero para eso necesito un exorcista nivel dios.

GRACIAS POR LEER A ESTA FLOJA ESCRITORA Y SUS LINDOS COMENTARIOS, LA VERDAD LOS AMO, ME CASARÍA CON USTEDES, PERO BUENO, UNOS TAL VEZ NO SEAN NI DE MI MÉXICO LINDO Y QUERIDO, MUCHO MENOS DE LA CIUDAD CAJETERA (CELAYORK)