Un plan que salió mal.
Capitulo: 3
Siempre se aprende algo nuevo.
XX
Chiyo regresaba del supermercado cuando al entrar por la puerta se sorprendió de escuchar la voz de su nieto en su tono usual frio e impaciente. Esto encendió más su curiosidad y fue a la sala donde se encontró con Sakura mal humorada discutiendo con Sasori.
—Ya te dije que no lo sé.
—Humm
Sasori suspiro y miro hacia otro lado.
—Eres una tonta.
Sakura cerró los puños. Su interior le gritaba que le diera un buen puñetazo, pero cuando vio a Chiyo de pie detrás de su nieto se levantó y saludo a su profesora.
—Buenas tardes señora Chiyo.
—Hola Sakura.
La anciana le sonrió.
—Valla veo que mi nieto logro convencerte.
Sakura miro de soslayo a Sasori y gruño.
—Sí, él es molestamente insistente—dijo recordando las veces que lo vio rondando afuera.
—Eso parece.
Chiyo rio nerviosamente.
—Pero, parece que tienen un problema.
Sasori se levantó y fue a la cocina mientras Sakura intentaba explicarle a Chiyo.
—Tenemos un problema.
—No, es ella solamente —rectifico Sasori sacando una botella de agua del refrigerador.
—Tch...
Sakura negó.
—Ok, soy solo yo...es que...no...No tengo un tema...
Chiyo asintio indicándole que entendía.
— ¿No tienes un momento feliz que puedas plasmar?
—Si...es complicado...
Sakura bajo la mirada avergonzada.
—Eso es imposible, todos tienen un momento feliz en sus vidas.
Sasori en la cocina dejo de beber y miro atraves de la ventanilla hacia la fotografía junto al estante con los ojos oscurecidos por la melancolía.
"No todos lo tienen"
—Ah...es así...
De repente el pelirrojo salió y le señalo a la pelirosa que lo siguiera. Ella se disculpó con Chiyo y se fue detrás de Sasori gritándole que no fuera demasiado rápido.
Chiyo se llevó una mano a la boca ahogando una carcajada, esto le traía tantos viejos recuerdos.
XX
Sakura miraba en su trayecto las fotografías, en su mayoría había de una pareja: una mujer castaña y un hombre pelirrojo cuya similitud con su compañero era enorme. Era más que obvio que eran sus padres.
—Me pregunto dónde están.
Sasori le dio una mirada curiosa pero no dijo nada ya que conocía esa manía que tenía la chica de hablar en voz alta.
—Que se supone que querías mostrarme.
Él se detuvo frente a la puerta al final del corredor.
—Trabajaremos en mi taller.
Sakura estaba asombrada con lo que vio apenas encendió la luz. Era un pequeño taller lleno de marionetas bien ordenado y limpio. Debía reconocer que de verdad Sasori tenía talento.
"Es un alivio que no es un fanfarrón"
Sakura asintio de acuerdo con su interior.
—Tú siéntate aquí y lo hagas ruido.
Sakura levanto una ceja.
— ¿Por qué? —inquirió con extrañeza.
—Para que pueda trabajar en paz.
Sakura ladeo la cabeza aun confundida.
— ¿No somos un equipo?
Sasori saco una caja con herramientas.
—Solo para que mi abuela no me moleste—respondio frio y contundente comenzando a tallar.
—Pero estas haciéndolo todo tu.
— ¿Y?
Sakura bufo y se fue a sentar como le indico Sasori, pero después de un rato se aburrió de solo mirar la espalda del chico y fue a curiosear en los estantes. Cada marioneta era tan perfecta, cada detalle era único y muy realista.
Detrás de una encontró un marco de metal cubierto de polvo. Al limpiarlo vio a la misma pareja de antes solo que ahora tenían en sus brazos a un niño no más grande de cinco años.
"Kawaii" dijo su interior con los ojos llenos de emoción.
—Quien lo diría.
Sakura miro la escena con algo de envidia.
—No te dije que te quedaras quieta.
Sakura miro hacia los ojos caramelo del pelirrojo y sin ser consiente pregunto:
— ¿Que se siente?
Él estaba confundido.
— ¿Qué?
—Tener a tus padres.
Fue como ver en cámara lenta como un color claro se contaminaba con uno más oscuro creando un tono deprimente.
—No lo sé, ellos murieron cuando era pequeño.
Sakura frunció los labios.
—Oh...lo siento...
—"..."
Lo vio ir a sentarse con esa aura oscura y de repente se sintió mal por él.
—Sabes...eres afortunado.
Él se preguntaba por qué le estaba diciendo esto.
—Tu almenos tienes a la señora Chiyo.
Sakura dejo en su lugar la fotografía y regreso a su lugar donde se mantuvo en silencio. Afuera Chiyo lanzó un suspiro antes de tocar un par de veces.
—La cena esta lista.
XX
Hacia frio, ambos caminaban juntos, cada uno metido en sus pensamientos. Sakura arriesgo una mirada y lo analizo pensativa, de que estaba molesto eso era seguro.
Ella muchas veces le dijo que estaría bien caminando sola pero él solo refunfuñaba y le echaba la culpa de que no pudiera seguir trabajando en el proyecto.
Sakura le recordó que si le hubiera permitido ayudarlo habría avanzado más, pero él solo continuo quejándose.
Sasori se quedó mirando con curiosidad la enorme casa completamente a oscuras. Ahora que lo pensaba en las otras ocasiones que había estado aquí no recordaba haber visto salir a alguien más que a Sakura.
—Bien, ya puedes irte.
Ella metió la mano en su chaqueta y saco sus llaves. Cuando estaba por abrir la cerradura apareció su peculiar vecino Rock Lee, un chico que vivía enamorado de la chica desde la escuela primaria.
Él era considerado un bicho raro gracias a su aspecto raro. Tenía el cabello redondo negro y unas cejas pobladas. Era un corredor y solía usar la mayoría de las veces ropa elástica verde brillante junto con unos calentadores naranjas.
Sakura en si no lo juzgaba mucho por su aspecto si no porque podía llegar a ser insistente cuando se trataba de sus declaraciones de amor escandalosas y vergonzosas.
Sasori le dio una mirada de curiosidad cuando él lo miro como quien ve una amenaza.
—Hola Sakura-chan.
Sakura le sonrió con amabilidad.
—Rock Lee...buenas noches...
Ella noto que el chico miraba continuamente hacia el pelirrojo.
—Es Sasori Akatsuna, mi compañero de taller y sempai.
Rock Lee asintio y le tendió la mano al chico.
—Soy Rock Lee.
Sasori no le estrecho la mano, se mantuvo dónde estaba mientras Sakura abría la puerta. Cuando estuvo seguro de que había cumplido con su misión se fue sin darle una segunda mirada a Rock Lee.
XX
Sakura se despertó temprano y fue a ducharse para después ponerse el uniforme. Mientras bajaba a la cocina escucho sonar el teléfono al final de la escalera.
—Hola—dijo llevándose el teléfono a la oreja.
—Hola Sakura.
Reconociendo la voz de su hermanastra Sakura estuvo tentada en colgar, pero le dio unos segundos.
—Que quieres Meredy.
—Nada Sakura, solo avisarte que no estaremos en casa estas vacaciones.
Usando ese tono de voz que tanto odiaba Sakura, Meredy le conto sobre ese fabuloso viaje a esquiar que su padre le obsequio como regalo por sus buenas calificaciones. La pelirosa rodo los ojos y contesto montamente ya que a estas alturas ya no sentía celos de la buena relación que tenía su hermanastra con su padre.
Tal vez la madurez había llegado en pequeñas dosis.
—Ho Meredy, estoy tarde para el colegio adiós.
Colgó y continúo su camino al comedor. Recogió una manzana y salió con prisa tropezando por poco con la escalinata frente a su puerta. Claro a veces el pelirrojo era útil cuando se lo proponía.
—Eres una idiota.
Sakura alejándose de él lo miro amenazadoramente.
— ¿Qué haces tú aquí?—pregunto cruzándose de brazos olvidando que estaba llegando tarde Sakura continuo fulminando al chico.
—Mi abuela.
Como si eso respondiera todas sus posibles dudas Sasori comenzó a caminar. Sakura negó y camino del otro lado de la acera solo para no darle gusto hasta que de la nada Rock Lee salió corriendo en su típico traje verde y calentadores naranjas.
Él la vio e inmediatamente fue a tomar sus manos para saludarla.
—Sakura te vez muy bien hoy, resplandeces más que un sol de primavera.
Ella le sonrió avergonzada tirando sus manos con suavidad para no ofenderlo ya que aunque fuera raro y escandaloso era un buen amigo.
—Hola Lee...
Alguien detrás de ella se aclaró la garganta. Era Sasori impaciente y de mal humor.
—Me tengo que ir adiós.
Rock Lee frunció el ceño y fue a detener al pelirrojo.
—Espera, ¿eres tú el escorpión no?
Sasori se mantuvo apacible mirando al chico.
—No sé de qué hablas—declaro provocando Rock Lee hiciera una mueca.
—Eres pelirrojo y vistes con esa extraña chaqueta.
Sakura ladeo la cabeza confundida.
—Uno de tus amigos lastimo a un buen amigo mio.
Sasori suspiro y comenzó a caminar.
—Es un cretino.
Lee miro a Sakura.
—Aléjate de él Sakura-chan, es una mala persona—aconsejo y se fue dejando a la chica completamente confundida.
XX
El sonido del silbato rompió los pensamientos de Sakura, ella miro hacia el frete la cuerda donde estaba trepando Naruto con gran esfuerzo. Estaban en la clase de educación física sentados en el suelo esperando su turno con la cuerda.
—Hyuuga es tu turno.
La chica de pelo azulado se levantó y sonrojada fue a tomar la cuerda de manos de Naruto que con una sonrisa le deseo suerte a Hinata. Ella parecía un cangrejo hervido mientras le sonreía al chico rubio oji azul.
—Hey Suigetsu.
El chico peliblanco que estaba hablando con Sasuke se giró hacia Karin e Ino.
—Te gustaría ir a ver a los akatsuki.
Los ojos del muchacho se iluminaron.
— ¿Enserio? , ¿Cómo?
Karin sonrió de medio lado.
—Darle un susto a la cabeza de chicle.
Suigetsu dio una mirada a la chica de espaldas a ellos e hizo una mueca insegura. Estaba metiéndose en problemas pero quería ir a ver una de esas peleas, los akatsuki eran un buen espectáculo.
—Está bien, pero nada peligroso ok.
XX
Sakura estaba caminando sola a su siguiente clase cuando tropezó con un chico enmascarado.
—Oh, lo siento.
Sakura negó y ayudo al chico a levantar sus mangas. Era extraño ver a un hombre con ese tipo de historias románticas que hasta ahora solo había visto en la colección de la hermana menor de Hinata.
—Hey eres la amiga de Sasori-sempai.
Tobi no dejaba de mirarla.
—Hola soy Tobi.
Sacudiendo su mano optimista Tobi sonrió anchamente.
—Soy Sakura...pero...
Apunto de negarle su amistad con el pelirrojo Tobi le señalo un par de papeles negros y rojos que saco de su chaqueta.
—Toma es una invitación.
— ¿Una qué?
—Cómo eres amiga de Sasori-sempai eres amiga de Tobi a sí que te invito a vernos.
Se levantó con sus mangas en las manos y se fue saltando feliz de la vida.
— ¿Una invitación?
Sakura se guardó el par de papeles en los bolsillos y se fue a su clase de biología.
XX
— ¿Iras?
—No lo sé, pero es que no quiero ir sola.
Sakura miro suplicante a Hinata.
—No puedo.
—Oh vamos, solo un rato.
Hinata suspiro y asintio.
—Pero solo un momento ok.
XX
En el aparcamiento de la escuela el grupo de la nube roja estaba reunido esperando al último de sus compañeros. Hasta que apareció por fin el chico de los ojos rojos y cabello negro profundo.
—Sabes qué hora es Itachi.
Pein estaba a punto de tener una crisis.
—Lo siento es que estaba haciendo algo.
—Ok, pero solo te perdonaremos por esta vez.
Konan le toco el hombro al pelinaranga calmando su furia.
—Ya hay que irnos antes de que la gente llegue—Hidan dijo lanzando una ocasional mala palabra mientras se sentaba a lado de Sasori escuchando música.
—Tobi, ¿repartiste bien los boletos?
Deidara miro al chico.
—Si sempai.
Sonriendo detrás de la máscara con complicidad Tobi asintio energéticamente.
—Bien entonces vamos ya.
Kakusu tamborileaba con los dedos en su pierna.
XX
Sakura esperaba a Hinata afuera de su casa. Ella le había dicho a Neji que irían al centro comercial y al cine a ver por tercera vez esa película romántica de vampiros, claro solo para tranquilizar al chico sobre protector.
Para cuando salió fueron a tomar un taxi que las dejo frente a un edificio en ruinas completamente oscuro. Ellas fueron a una puerta de metal donde un par de ojos violetas se asomaron en la rendija. Estaban un poco intimidadas por su lenguaje sucio.
—Boletos.
Sakura le tendió el par y después de un rato se abrió la puerta revelando las escaleras que descendían al sótano bien iluminado lleno de hombres. Ellas se ajustaron las capuchas y fueron a un rincón donde estaba la familiar peliazul con su novio.
Sakura pov:
Estábamos en un sitio de peleas clandestinas, había un par de chicos peleando en el centro de la pista. Un pelirrojo de ojos verdes y un chico de piel azul que en verdad era como un tiburón.
—Sa...Sakura...
Hinata señalo hacia un lado de la sala donde estaban unos familiares ojos café suave. Era Sasori en vaqueros, camisa sin mangas, zapatos de cuero negros y guantes gruesos del mismo color.
—Qué diablos...
Escuche la voz de un hombre dar la victoria al chico de ojos verdes delineados y mire curiosa como señalaba a su compañero.
—Hey ustedes que beberán.
Ambas miramos a Deidara.
—No gracias...
Fingiendo una voz diferente me gire ignorando la presencia del rubio que frunció el ceño extrañado.
—Ok, como quieran.
Suspirando aliviadas miramos otra vez el escenario. Teníamos que salir pero al parecer cuando se entraba no se podía salir hasta que terminara la pelea.
—Ok *** (Hidan maldiciendo) vamos a la siguiente pelea.
En un extremo estaba un chico vestido con un extraño traje negro con orejas de gato. Él tenía el rostro pintado y una mueca de superioridad que rivalizaba con la del propio Sasori.
—Kankuro vs el escorpión rojo Sasori.
Vitoreos y uno que otro insulto se escucharon.
—Ya saben las reglas 1...2...3...
Era la primera vez que S veía una pelea y valla que Sasori me dejo con la boca en forma de O, ella no se esperaba que peleara tan bien.
Fin pov
XX
En el palco especial donde estaban los otros miembros Kakusu con ojo crítico y la mano llena de billetes contemplaba la pelea donde era más que notoria la superioridad del pelirrojo que aserto un golpe en el brazo de Kankuro, quien se quedó cuando un dolor punzante lo invadió y dejo inerte su brazo.
Como la picadura de un escorpión, dolía como el infierno.
Sakura se tapó los ojos eso se veía doloroso.
—Todos los sempai están aquí.
Hinata tampoco miraba la pelea.
—Hey Sakura-chan.
Tobi apareció de la nada y Sakura inmediatamente le pidió silencio. Pero Tobi era todo menos obediente así que continuo a saludarlas a su propio estilo ruidoso. Sakura suspiro y negó pidiéndole a los cielos que ningún akatsuki se diera cuenta de su presencia.
— ¿Estas molesta Sakura-chan?
Un solo ojo negro se asomó por el hueco de la máscara de espiral.
—No...Pero Tobi tienes que guardarme este secreto ok.
—Sí, Tobi es un buen chico, no le dirá nada a nadien.
Tobi simulo que estaba cerrando una cremallera en sus labios y sonrió. Sakura se giró apenas se escuchó el silbatazo y se encontró con que el tal Kankuro estaba en la lona en KO
Interiormente se sintió mal por él, era más que notorio que estaba pasando por un enorme sufrimiento. Ella como aspirante a doctora no podía ver el sufrimiento humano con una mueca de indiferencia, claro no como el pelirrojo que era felicitado por sus compañeros igualmente insensibles.
—Oh, parece que Gara-san está molesto.
Tobi se llevó un dedo a la barbilla mientras miraba al otro pelirrojo siendo detenido por sus otros compañeros de equipo.
—Bueno, pero como dice Deidara-sempai, una pelea es una pelea.
— ¡Tobi donde *** estas!
Hidan tenía una mirada de muerte.
—Aquí Hidan-sempai.
Las chicas vieron al alumno más viejo del instituto acercarse y palidecieron ante la probabilidad de que Tobi las delatara.
—Que estás haciendo hay como idiota, Pein está buscándote.
Tobi comenzó a reír.
—Estaba con la amiga de Sa...
Se llevó las dos manos a la boca y negó varias veces.
—"..."
Hidan levanto una ceja.
—No nada, vamos Sempai.
Sakura vio hacia Hidan siendo arrastrado contra su voluntad por Tobi. En su vida había escuchado tantas malas palabras juntas en una sola oración.
—Sabes, creo que hay que irnos ya.
Hinata asintio de acuerdo y se levantó andando detrás de su amiga atraves de la multitud.
—Es tarde, no creo que encontremos un taxi.
Sakura asintio.
—Tendremos que llamar a Neji-kun—dijo Hinata en un suspiro sacando su móvil.
—Si pero esperémoslo en aquel parque, no quiero ni imaginar cómo se pondría si supiera donde nos metimos.
Ambas caminaron unas cuadras hacia el parque al final de la calle donde esperaron al castaño que no tardo ni quince minutos en llegar todo exaltado listo para defender a su prima y por qué no a Sakura también.
Ellas no sabían si se había tragado en cuento de que extraviaron la cartera pero estaban agradecidas de no haber sido descubiertas.
XX
Sakura estaba por abrir la puerta cuando esta se abrió sin que metiera la llave, extrañada encendió la luz y entro con cautela encontrando que la alarma estaba apagada y todo en el interior estaba revuelto.
Ella no perdió tiempo para llamar a la policía.
XX
A la mañana siguiente Sasori estaba bajando del autobús que lo dejaba a unas cuadras de la casa de Sakura cuando en medio de sus insultos hacia su abuela y la chica a la que estaba obligado a acompañar a la escuela escucho a una mujer que charlaba con su vecina.
—Pobre chica, vivir sola y encima que la intentaran asaltar.
—Sí, menos mal que estaba fuera si no...
El chico miro hacia la casa.
XX
Sakura estaba viendo al técnico revisar su alarma con una mueca de profundo cansancio. No había podido dormir desde que encontró ese mensaje en el espejo de su vanidad.
"Te estamos observando"
—Está bien, solo parece que olvidaron encenderlo.
Sakura suspiro culpable, ella anoche olvido encenderla antes de irse.
—Pero por si acaso le daremos una nueva clave.
Ella asintio y le dio las gracias al buen hombre que salía con su maletín de herramientas. Sakura suspiro y se dejó caer en el suelo preguntándose quien le había hecho esto, en su campo de visión aparecieron un par de zapatos familiares de cuero. Alzo la vista y miro los ojos sin emociones de Sasori.
—Creí haberte dicho que no necesito que me acompañes.
—Sí, eso díselo a mi terca abuela.
"Oh y se lo diré"
Sakura suspiro.
—No estoy de humor—dijo dejando caer la frente en sus rodillas.
—Estas tarde niña.
Gruñendo se levantó se acomodó su mochila, encendió el sistema de seguridad y cerró la puerta comenzando a caminar.
XX
A la hora del almuerzo Sakura estaba sola cuando una chica de cabello azul se unió a ella. Levanto una ceja.
—Hola soy Konan.
—Sakura.
Konan miro lo que leía la pelirosa "Defensa para principiantes" y le dio una mirada cuestionante.
— ¿Eres la chica de ayer verdad? , estabas en la pelea, Sakura Haruno, la compañera de Sasori.
Sakura casi se atraganta con su soda.
—Q-Que...quien te dijo eso.
—Tobi.
La pelirosa dio un suspiro derrotista.
—Tranquila solo me dijo a mí.
— ¿Por qué?
—Somos amigos, bueno mejores amigos.
Sakura la miro.
—Ok si lo que quieres es chantajearme.
—No, claro que no—interrumpió Konan sacando su almuerzo.
—Oh.
Konan le sonrió.
—Sabes yo era como tú, una empollona sin amigos.
Sakura no sabía si debía ofenderse.
—Pero todo cambia cuando decimos basta, o cuando conocemos a ese príncipe azul...lleno de perforaciones amante del metal.
Sakura sabía que estaba hablando de su novio el pelinaranga con los akatsuki que obviamente estaban mirándolas.
—Si tú lo dices.
Sakura comenzó a beber de su pajilla.
—Ya veras, Sasori es un buen partido.
"¡Wow que!" Grito su interior mientras ella tosía.
—No...No es así—dijo limpiándose la boca con una servilleta.
—Lo sé, pero una chica puede soñar ¿no?
Ella comenzó a reír.
—Se está riendo—dijo Pein viendo a su novia reírse mientras la chica de pelo rosa tenía el ceño fruncido.
—Eso parece.
Sakura continúo a leer su libro.
—Oye y piensas entrenar usando ese libro.
—No...Bueno eso esperaba.
Konan negó.
—Si lo que quieres es aprender de verdad ven con nosotros.
Sakura amplio los ojos.
"¿Ir con los akatsuki?" Su interior estaba igual de horrorizado con la sugerencia.
—Dijo Tobi y yo, solamente.
— ¿Solo ustedes dos?
Konan asintio volviendo a guardar su caja bento.
—Los chicos suelen entrenar por su cuenta.
Les dio miradas de reojo a los chicos y suspiro.
—No todos los akatsuki somos malos Sakura—dijo y se levantó tomando con ella su mochila.
XX
Clase de arte era para Sakura una especie de escape a sus muchos problemas, ella pintaba y descargaba toda su frustración y estrés. Chiyo estaba viendo grandes avances en el equipo que formaba con su nieto.
Claro ambos tenían su carácter, pero era divertido verlos pelear...aunque...
Había en sus ojos en algunas ocasiones un destello extraño cuando veía a su nieto, ella apretaba los puños y fruncía los labios.
Sakura aún no olvidaba, aun podía recordar ese día.
—Me volveré más fuerte y me vengare de los que me han hecho daño.
