Un plan que salió mal
Capitulo: 7
El sentido de todo.
XX
Pasaron los días y las vacaciones de invierno tan esperadas llegaron por fin. Por los pasillos ya se podían ver a los alumnos de konoha high prepararse para los días de descanso del estrés escolar y la presión social.
De toda la población adolecente Sakura era la única con una actitud indiferente hacia las festividades propias de esta fecha fría. Según recordaba nunca estuvo en un cálido hogar con luces multicolores y un gigantesco pino adornado con esferas y listones de colores; como en esas películas de final feliz.
Sonaba triste, pero era la verdad.
Pasándose una mano por el cabello ya compuesto la pelirosa continúo a guardar los libros que tomaría prestados de la biblioteca en su maletín.
—Tsk, por que tanto alboroto.
Encontrándose con su antiguo blog de dibujo Sakura recordó esos días en casa de su padre. Había sido una niña repudiada por su propio padre, ¿por qué? , ni ella misma sabia la respuesta. Este libro había sido el regalo de su abuela cuando tuvo la edad para comenzar a dibujar.
Flash back
—Otousan...
Una niña pequeña entro a la casa recién llegada de caminar sola desde la escuela. Ella miro hacia todos lados buscando a su padre, pero solo encontró una nota escrita al parecer con prisa.
Suspirando con tristeza echo a la papelera la tarjeta con todos los colores brillantes y el reno sonriente.
Fin flashback
—Sakura—llamo Hinata.
—Oh, Hinata, vaya susto me has dado.
La chica de los ojos claros le sonrió.
—Ya me tengo que ir, pero prometo ponerme en contacto pronto—le dijo y ella asintio con una sonrisa. Desde la cita que tuvo con Naruto ella estaba de un humor extrañamente alegre.
—Claro hasta unos días.
Las dos amigas se despidieron y cada una tomo un camino diferente.
XX
Deidara estaba sonriente esperando que llegaran los demás del grupo mientras tarareaba una canción de su grupo de rock favorito. Sasori a su lado estaba de un humor pésimo mientras tiritaba de frio y tosía un par de veces.
Miro de reojo a su amigo y se sintió tentado en golpearlo por no dejar de hacer ese ruido irritante con los pies.
—Me pregunto por qué tarda tanto.
Konan en su asiento de siempre se asomó hacia la escuela. A estas horas ya no debía haber nadien en el edificio.
—No lo sé...
Hidan gruño. Él aún no estaba del todo conforme con su destino de vacaciones.
— ¡Hay que largarnos ya carajo!
Nadien le hizo caso. Cada chico estaba metido en sus propios asuntos.
—Si hay que irnos aunque sea sin Tobi Hum—susurro Deidara de acuerdo por primera vez con Hidan.
XX
Sakura estaba en el salón de historia mirando hacia el aparcamiento.
—Por qué rayos aún siguen aquí—susurro sin atreverse a asomarse bien por la ventana.
— ¡Sakura-chan!
Saltando asustada cuando Tobi salió de debajo del escritorio estuvo a punto de patearlo como resultado de un reflejo apresurado.
—De donde diablos saliste tú.
Tobi sonrió.
—Vine a buscarte, hay que darnos prisa para no encontrar mucho tráfico.
Con una gotita resbalándole por la nuca ella miro al chico.
—Estaban hablando enserio sobre llevarme con ustedes he—murmuro con una expresión de "que rayos les pasa"
—Sip, eres parte del equipo.
— ¿Cuando estuve de acuerdo con eso?
Tobi se encogió de hombros.
—Bueno, lo siento pero no puedo yo...
De la nada Tobi la levantando y se la puso en los hombros.
— ¡Pero qué diablos!, ¡bájame ahora! —grito sacudiéndose para que la soltara pero era jodidamente más fuerte de lo que aparentaba.
—Si es por la fuerza tráela aquí, eso dijo Konan-chan.
Suspirando con frustración Sakura se quejó de por qué de todas las personas le tenía que estar pasando esto a ella.
—Vamos ya Sakura-chan
— ¡Pero yo no quiero!
XX
Afuera todos vieron hacia donde estaba Tobi cargando a Sakura que buscaba sobornar a su captor para que la dejara irse a su casa. Konan y Pein negaron mientras los demás (excepto Sasori) reían ganándose que la pelirosa los fulminara con una mirada de muerte.
—Que se te hace gracioso clon dos.
Deidara dejo de reír y esto aumento el buen humor en los demás.
—Recuerda que gane la apuesta Sakura-san—recordó Konan triunfante con un resplandor.
—Pero...
—Nada de peros vamos.
Como si su opinión no fuera importante Tobi la arrastro con él como si fuera nada más que una muñeca de trapo o un objeto. De todo el grupo solo hubo uno apoyándola.
—Konan, quizá ella quiere estar con su familia.
Sakura miro hacia la pareja al frente.
—Oye rosadita, ¿iras con tu padre? —pregunto Deidara asomándose detrás de ella.
—Ir con mi padre...
Riendo y haciendo una mueca ella negó.
—No—contesto mirando hacia afuera.
— ¿Por qué?
Itachi al lado derecho de Tobi lo golpeo con cautela. Solo un tonto no se daba cuenta que era un tema delicado para ella.
—Por que no.
Todos se quedaron en silencio durante el viaje a la casa de Sakura. Ellos insistieron que necesitaría empacar algo de ropa y otras cosas.
—Wow, ¿esta es tu casa pelo de chicle?—pidió Hidan con la boca abierta.
—Sí.
Sakura salió y fue a abrir para que el sequito entrara.
—Que tu padre vende drogas o que.
Ella negó mientras ponía la clave.
—No, mi padre...
—Su padre es Hito Haruno, un millonario.
Deidara y los demás entraron como pedro por su casa mirando sus pertenencias como si fuera algo del otro mundo. Ella solo suspiro y subió a su habitación con Konan detrás de ella.
—Ohm, mira sempai es un gato.
Deidara miro al gato blanco que sostenía Tobi. El gato imito su mirada carente de emoción del rubio.
— ¿Me pregunto cómo se llama?
Pein que solo estaba hay parado saco la placa que colgaba del collar rosa. Se podía ver que a todos les resbalaba una gotita de sudor.
—Bu-Bueno...hay que sentarnos.
XX
Sakura con la casa de su gato y una pequeña bolsa con todo lo que necesitaba miraba a Konan meter lo que según necesitaría en la gran maleta roja de rueditas. Suspiro y miro hacia la puerta por donde entro Tobi con su gato adentro de su chaqueta.
—Tienes mucha ropa linda Sakura-san.
—Sí...eso creo
De repente Tobi grito:
— ¡No puede ser!
Él fue a su encimera donde tenía sus productos de limpieza personal.
— ¡Espera Tobi!
Tobi salió corriendo.
—Ya está todo listo vámonos.
Las dos salieron a la sala donde Tobi estaba saltando emocionado con una botella verde en las manos.
—Mira Sempai, Sakura usa el mismo shampoo que tú.
Deidara y Sakura perdieron completamente el color.
—E-eso no es cierto hum—saliendo del trance Deidara camino hacia la calle donde Sasori estaba con su perro Hiruko en los brazos.
—Ok, ya hay que irnos.
Empacaron todo y subieron de nuevo a la furgoneta con las nubes rojas.
XX
A la mitad de viaje Sakura parpadeo un par de veces. Estaba tan caliente a qui dentro y estaba tan cansada que simplemente se quedó dormida escuchando como discutían Hidan y Deidara sobre que estación poner en la radio.
Flash back
Siempre estaba sola, su padre pasaba más tiempo con su media hermana. Ella creció acostumbrada y jamás reprocho nada al hombre que le dio la vida...pero...
—Hito, pero... ¿porque me pides algo así?
—Ya no quiero hacerme cargo de ella madre.
—Pero es tu hija.
— ¡No lo es!, ella es una...una asesina.
— ¡Hitoshi!, ella no tuvo la culpa de lo que paso, era solo una bebe cuando Haru murió.
La niña que veía todo desde la puerta sin cerrar amplio los ojos cuando escucho que ese secreto era revelado.
—Haru murió por su culpa, lo siento madre pero no quiero verla más.
Fin flash back
Saltando fuera de su sueño por algo que se removió en su regazo Sakura se levantó rápidamente encontrando que estaban detenidos en una estación de servicio. Sasori detrás de ella abrió un ojo cuando escucho su manera irregular de respirar.
Se preguntó que le estaba pasando.
—Fue solo un sueño...
Respirando profundamente ella recogió su móvil y miro la llamada perdida.
—Eh...puntual como siempre...
Negando lo metió en su bolsillo y volvió a recargarse en el sofá.
—Es un idiota.
El chico pelirrojo no quería admitirlo pero tenía curiosidad.
— ¡Hey Danna!
Deidara lo hizo saltar sorprendido cuando irrumpió de repente en el auto. Juro que podía escuchar como latía su corazón y una sensación caliente en el rostro.
"¿Le dijo Danna?" preguntó el interior de Sakura con curiosidad.
— ¿Qué pasa?, ¿te asuste?, ¿pues que estabas haciendo?
Haciendo una mueca Sasori gruño.
— ¡Estaba durmiendo idiota! ¡Y claro que me asustaste con esa maldita manía de gritar siempre!
Deidara parpadeo sin entender el punto. Miro hacia Sakura que los veía por el retrovisor.
—Oye rosadita, tu móvil ha estado sonando como unas diez veces —informo subiendo e invadiendo su espacio personal otra vez. Conocía a la perfección a su amigo bermejo y sabía muy bien que lo más bueno para él era mantenerse lejos mientras estaba molesto.
—Si...ya lo sé...
Cruzándose de brazos trato de ignorarlo pero él seguía hablando y hablando incluso cuando ya habían subido los demás.
"Él es raro" apunto su interior asintiendo.
—Ya lo note—pensó Sakura con un gemido.
Pasaron por varias pequeñas ciudades y para cuando estaba oscuro llegaron a Sunagakure. Una postal de tierra desierta les dio la bienvenida a la ciudad de la arena; como comúnmente la llamaban por las inesperadas ventiscas cargadas de arena que a veces sucedían.
Era un pueblo raro. Parecía desierto, pero era bastante frio en esta época del año.
Algunas casas estaban decoradas demostrando su espíritu festivo y podía ver uno que otro niño corriendo con pesados abrigos por la calle en su camino hacia el hotel. Sakura se preguntó qué clase de cosas podían hacerse en un sitio tan tranquilo.
Era más que obvio que no era un sitio para vacacionar.
El auto se detuvo frente a un gran edificio y todos comenzaron a bajar. Ella se ajustó el abrigo y también descendió a la calle bien iluminada por el letrero de bombillas de colores.
—Bien, habrá que compartir habitaciones.
Sakura se animó a escuchar esto. Quería ver con quien estaría compartiendo habitación para estar prevenida.
—Como Sakura-san y Sasori son compañeros supongo que estaría bien que compartieran.
La pelirosa exhalo abruptamente. Que no quedaba lo suficientemente claro que ellos se odiaban, era más que imposible lo que sugerían.
—Da igual.
Sasori camino hacia la puerta sin decir más que eso. Konan le sonrió a la chica ojiverde y procedió a hacer lo propio.
XX
Media noche, Sakura se removía en la cama inquieta mirando el juego de sombras de la pequeña habitación. Si miraba más allá de la maleta negra en el suelo estaba donde dormía su compañero.
Exhalando se cuestionó por qué siempre terminaba estando con él. Su interior decía que era una oportunidad para hacerlo caer, pero era notorio que él ni siquiera le daba una mirada que no fuera aburrida o carente de emoción.
¿Alguna vez la noto más que una compañera?
Wow, wow, ¡que estaba pensando!
Sacudiendo fuera esos pensamientos raros se dio la vuelta mirando hacia el techo. Si lo pensaba bien, ningún chico además de Lee la había elogiado.
Suspirando ruidosamente se lamentó su suerte una vez más.
—Haces mucho ruido.
Sakura se quedó quieta.
—Está despierto.
Fingiendo que no lo escucho se envolvió mejor en los cobertores escuchándolo suspirar con cansancio y toser un par de veces.
XX
En la otra habitación Konan espiaba por la mirilla de su puerta la entrada de la habitación donde sabía que estaba Sakura. Pein en una silla junto a la ventana y montones de papeles en las manos negó ante la insistencia de su novia por juntar a esos dos.
—No escucho nada.
—Es obvio que están dormidos Konan.
Konan suspiró con decepción y se fue a sentar en la cama.
—No importa aún quedan unos días—susurro con convicción.
— ¿Tiempo?
—Sí, para que esos dos se enamoren.
Pein negó con una sonrisa.
—Porque estas tan segura de que así pasara, esos dos pelean demasiado—le dijo dejando de lado todo el papeleo del club.
—Es por eso Pein, no recuerdo haber visto antes a Sasori siquiera hablar con alguno de sus compañeros anteriores. No sé, me da un buen presentimiento.
Riendo como si planeara alguna travesura Konan reviso su teléfono móvil.
XX
Más tarde cuando estaba bastante avanzada la mañana Sakura estaba en el comedor el hotel escuchando a Tobi contarle una extraña historia de por qué no podía tener un gato de mascota. Los demás miembros del akatsuki ya habían abandonado el edificio y solo quedaban ellos tres.
Tobi Sakura y Sasori que envuelto en un grueso abrigo marrón tosía más que la noche anterior. Sakura no era aún una doctora pero estaba segura de que él estaba enfermo.
—Sasori-sempai, no te vez muy bien.
Con la media cara cubierta solo los ojos llorosos marrón miel se enfocaron con aburrimiento en ellos.
—Lo siento—temeroso Tobi se disculpó y se metió detrás de la pelirosa.
—Tobi va a...por ahí.
Bebiendo de su taza de té Sakura vio hacia donde Tobi había huido.
—No podías ser un poco más amable—acuso ella sin soltar la taza ya que estaba caliente y vaya que hacia frio.
—Tsk.
Echándole una mirada de reojo Sakura se dio cuenta que debajo del abrigo traía puesto un suéter de lana y aun así estaba tiritando.
—Oye Saso...
Konan y Pein bajaban las escaleras. Ambos le dieron una mirada al pelirrojo y otra a Sakura.
—Está enfermo —dijo Pein contundente.
—Enserio...vaya, que mala suerte.
Konan hizo una mueca y Sasori gruño.
—No lo estoy—susurro apenas audible para después toser.
—Si tú lo dices, pero enserio Sasori deberías descansar un poco antes de salir.
Sakura se inmuto por lo que dijo Pein. Ella no entendía por qué él quería salir con este clima y además enfermo.
— Estoy bien, yo de verdad necesito ir. Solo iré a recostarme un rato y luego saldré.
Empujo la silla hacia atrás y levantándose poco a poco se dirigió hacia las escaleras.
—Es un terco. Sakura yo y Pein tenemos que salir, ¿podrías vigilarlo mientras volvemos?
—Bueno...
Algo indecisa asintio, de todas formas no tenía otra cosa que hacer.
—Que bien, volveremos mañana lo más rápido posible.
Agitando la cabeza los vio salir para luego suspirar e ir a la planta alta.
"Que se supone que haces"
Sakura se encogió de hombros.
—Está enfermo y solo, es solo un favor.
"Si, al tipo que nos humillo"
—Solo por esta vez.
"No estarás pensando que es como nosotras ¿o sí?"
Recordando una vez más a la niña que siempre estaba sola en navidad Sakura negó y empujo esos pensamientos fuera mientras empujaba con suavidad la puerta de su cuarto.
Lo encontró en su cama respirando agitado y se preocupó. Como si sus piernas tuvieran propia voluntad la llevaron hasta el borde de la cama y su mano hecho a un lado la capucha.
—Sasori—llamo pero este solo gimió.
Tenía las mejillas rojas y los labios lijeramente separados.
—Tienes fiebre.
Tocando su frente con su mano fría él volvió a quejarse.
—Mama—llamo al parecer entre sueños.
Corriendo al baño lleno uno de los recipientes que encontró en la gaveta de limpieza con agua fría y saco de su maleta una de sus bandas para el cabello.
—Esta algo fría pero es para que baje la temperatura—Como si la escuchara le explico mojando la tela en el agua y poniéndosela en la frente.
Se veía tan vulnerable, como el niño de la fotografía en casa de la señora Chiyo. Era raro compararlo con el chico grosero y arrogante con él que peleaba.
—Que pudo pasar para que te convirtieras en eso.
Caminando a su cama se sentó con la espalda contra la pared y la cabeza en las rodillas mirando hacia él. También estaba cansada y pestañeando un par de veces se quedó dormida.
XX
Casi como si su cuerpo estuviera preparado para despertar justamente a esa hora Sasori abrió los ojos viendo hacia eso que tenía en la frente: un paño verde simple mojado. Extrañado se levantó y escucho el sonido de la respiración de su compañera dormida.
Había soñado con sus padres y escucho que alguien le decía algo.
Aun se sentía mal pero no podía faltar a esa cita importante, nunca lo hizo y no empezaría ahora. Se levantó y ajustándose el abrigo se fue a la puerta que chirrió sacado abruptamente a la chica de su sueño.
—Eh...Sasori, no debes salir, estas resfriado y esta frio afuera.
Con los ojos cargados de sueño ella agito la cabeza.
—No estoy enfermo—dio como única repuesta abriendo del todo la puerta.
—Si lo estas, tenías una fiebre muy intensa. Además se lo prometí a Pein y Konan sempai.
—Regresare pronto.
Sakura negó saco su abrigo grueso y largo color rojo con el peluche en el cuello y salto fuera de la cama.
—Yo voy contigo.
—No quiero compañía niña.
—Bueno es eso o no te dejo salir—apunto lista para ir y meterse entre él y la puerta.
—Tsk, seguramente Konan se pondrá muy fastidiosa si...
Aspirando para encontrar la paciencia asintio.
—Si no tengo otra opción.
"De verdad"
—Vamos, no tengo todo el día.
Sakura cerró la puerta y se fue corriendo para cumplir con él.
XX
El cementerio de suna no era muy grande, tenía grandes paredes de roca y una puerta de metal. Sakura se preguntaba que estaban haciendo hay.
—Vamos, solo serán unos minutos.
Suspicazmente Sakura asintio y camino con él hacia el interior.
—Sa-Sasori, ¿qué hacemos aquí? —pregunto juntándose un poco al pelirrojo que de lo más tranquilo escaneaba la zona.
—Vine a visitar a alguien.
—Visitar...
Sakura no podía imaginarse a que se refería él.
—Tu espera aquí —dijo y tosió.
—Bu-bueno pero no tardes mucho.
Él se perdió de vista y ella para dejar de pensar en viejos relatos de terror miro los nombres en las lapidas.
—Komushi...murió muy joven —susurro con algo de pena por la suerte de ese chico.
—Buenas tardes señorita.
Un hombre viejo la asusto por su repentina aparición.
—Buenas tardes...señor...
Preguntándose qué podía querer con ella busco a Sasori pero él aun no aparecía.
—Usted es amiga del chico Akasuna verdad. Venga lo que busca esta por aquí.
—No, pero es que...
El hombre la condujo hasta una zona alejada donde estaban dos lapidas iguales donde estaban unos hermosos adornos de flores blancas.
—El señor y la señora Akasuna.
—Los padres de Sasori...
Entristecida de repente ella ni siquiera se dio cuenta cuando el cuidador se fue. En su mente estaba reviviendo una vez más lo malos ratos de su infancia.
—Te dije que te quedaras donde te dije.
—Lo siento...yo...lo siento...
Sasori vio que ella se limpió una lagrima y entonces levanto una ceja.
—Está bien, podrías.
Asintiéndole Sakura le dio privacidad saliéndose a la calle donde espero y espero hasta que él finalmente apareció. El camino a la parada del buss fue en silencio.
— ¿Y bien?
— ¿Bien qué?
—No dirás nada sobre mi razón para escoger este lujar para vacacionar.
Sakura negó aun con la expresión de confusión.
—No tengo por qué juzgarte, tus razones tenías. Pero por que no le dijiste a los otros, seguramente habría comprendido.
Cuando el buss los dejo a una cuadras del hotel Sakura lo obligo a acompañarla a la farmacia para comprar algo para su resfriado. A la mitad del camino él se detuvo.
—Regreso la fiebre, toma estos.
—Yo no...
Viendo las pastillas que le ofrecía suspiro y después de un rato las trago en seco.
—No esta tan caliente como la última vez—señalo con la mano contra su frente. Una extraña sensación lo incomodo hasta el punto que le dio un leve golpe para que lo soltara.
—Sasori, yo solo quiero ayudarte.
— ¿Si?, yo no pedí tu ayuda niña. Eres una tonta, siempre haciendo cosas sin sentido.
Frunciendo el ceño Sakura trato de ser comprensiva pero él estaba siendo un idiota otra vez.
—No trates como si me entendieras.
Algo se rompió dentro de ella.
—Claro, sabes que, me canse, no puedo más. Me voy de regreso.
Entregándole la bolsa camino en la otra dirección hacia alguna parte lejos de él. Estaba tan enojada consigo misma, cada vez que quería ser amable con él siempre la trataba mal. Bien, ya no estaría obligándolo a aguantarla más.
—Eres un idiota.
Sasori se quedó dónde estaba sin decir nada más. Trono la lengua y dándose la vuelta regreso al hotel.
Más tarde cansada de deambular sin saber precisamente que hacer Sakura se detuvo cuando se encontró en un parque con juegos infantiles. Ella camino hasta unos columpios de metal y se sentó con un suspiro de frustración dándose cuenta de que enserió estaba herida.
—Ese idiota, ¿nunca puede agradeces cuando le hacen un favor?
Puso las manos en las cadenas y miro los otros juego vacios que apenas y se movían con el viento. No podía creer que un vez más la hubiera tratado tan mal, ella solo quería ayudarlo para que no se perdiera de más días de juerga con sus amigos y él como siempre le dice que es una tonta por preocuparse por los demás.
Incluso ahora no quería admitir que se sentía herida y ofendida, pero lo estaba.
—Yo solo quería ser amable incluso tomando en cuenta que él es aquella persona culpable de aquella vergüenza. Es un idiota, ya no volveré a ayudarlo más.
Rozando apenas el suelo con sus pies Sakura se balanceo un par de veces escuchando el viento. Pasaron los minutos, las horas y ella no se movio de ese sitio aunque sabía que ya estaba anocheciendo y estaba haciendo más y más frio.
Un perro grande de pelaje marrón claro vino corriendo hacia ella moviendo su cola emocionado. Ella lo miro con curiosidad estirando la mano para acariciarlo en la cabeza. Alguien silbo provocando que el perro corriera hacia su dueño que no resulto ser otro con Gaara.
Él la vio con curiosidad preguntándose que estaba haciendo hay y Sakura inmediatamente pensó en huir. Se levantó y dio unos pasos.
—Veo que estas muy involucrada con Akasuna-san.
Sakura miro de reojo al pelirrojo. Le tenía miedo por lo que paso anteriormente, lo consideraba peligroso y sabía que no debía hablarle pero.
— ¿Por qué lo odias tanto?
Los ojos verde manzana de Gaara se ampliaron unas pulgadas.
— ¿Por qué quieres saberlo?, no afectara lo que diga en su amistad.
—Solo quiero saber por ustedes dos se odian de esa manera. Por qué quieres hacerle daño.
Sakura hizo una mueca.
—Él es peligroso, te lo advertí, él destruye todo lo que está cerca de él—Gaara suspiro meditando sobre si era una buena idea contarle aquello a esta chica.
Antes cuando asistían al mismo internado supo que Sakura Haruno era una de esas chicas estudiosas de buenas notas que siempre sobresalían por su dedicación y buena reputación. Nunca había hablado con ella, pero supuso que por el número de amistades que tenía era una buena persona amable y generosa con los demás.
Fue una sorpresa ver que se encontraba en compañía de unos matones de mala reputación.
—No quiero sonar como él, pero eres una tonta queriendo ayudarlo o tratar de comprenderlo. Él es una mala persona, simplemente es así.
Sakura negó e insistió de nuevo.
— ¿Por qué? —pregunto de repente Gaara. —Por qué insistes en ayudarlo, ¿No es él quien ayudo a humillarte?
La pelirosa se quedó sin una explicación de suficiente peso. Solo se dedicó a mirar el suelo.
—Tengo curiosidad por entender que te impulsa a actuar como si nada.
—Eso no es de tu incumbencia—dejo como única respuesta retomando su camino a cualquier parte lejos de este otro pelirrojo que también parecía querer molestarla.
Camino en silencio entre la gente que también deambulaba por la calle buscando un lugar donde pudiera estar sola.
XX
Mientras tanto en el hotel Sasori estaba en el lobi sentado en la sala mirando a los demás huéspedes. Tal vez eso parecía, pero en verdad lo que veían sus ojos marrones era el reloj de péndulo en la pared; gruño y trato de no mirar las manecillas un mayor tiempo posible.
Las puertas se abrieron y Tobi entro saltando con el gato blanco de Sakura no muy contento en sus brazos.
Sonaron cinco campanadas y Sasori gruño por cuarta vez desde que entro y se sentó en el sofá, Tobi le dio una mirada de curiosidad. La campana de la puerta volvió a sonar, ahora Deidara y los otros chicos llegaban hablando entre ellos quejándose sobre el clima.
Afuera ya estaba oscuro.
—Oye, ¿dónde está la cabeza de chicle?
—Tal vez salió.
Deidara se quitó su chaqueta.
—Oh no lo creo, la rosadita estaba quejándose mucho del clima—comento mirando a su amigo pelirrojo.
—Sasori, ¿estás bien?
—Sí, lo estoy, estoy de maravilla.
Levantándose abruptamente recogió su chaqueta y salió dejando a todos con una interrogante en la mente.
XX
Era su segundo café, necesitaba estar en calor como fuera. Era muy terca y no quería regresar aun al hotel, aun cuando estaba helando y estaba sola en una banca de metal.
Un auto oscuro pasó cerca de donde estaba y alguien familiar descendió de él. El cabello negro como alas de cuervo y los ojos sin emoción alguna.
Ella estaba sorprendida de ver a Sasuke aquí.
Él se ajustó su abrigo claramente caro y miro hacia la calle. Sakura quería que la tierra la tragase cuando la miro.
—Hola, estoy buscando la cafetería...
Sakura se sorprendió mucho por la manera educada de hablar del menor de los Uchiha.
— ¿No te he visto antes? —pregunto mirándola bien.
—Bueno...
—Sakura—llamo el segundo hombre que no esperaba ver.
Esto causo que Sasuke le diera un gesto de verdad atónito. Era como si no se esperara que fuera ella.
—Sasori —susurro más sorprendida con la segunda llegada. — ¿Qué haces aquí?
Fue una pregunta más para ella que para él. Estaba de verdad asombrada por su presencia después de su altercado hace unas horas; con preocupación vio su rostro con un tenue tinte rojo en las mejillas.
—Es muy tarde y...
Sasori miro a Sasuke. Ambos eran muy populares en konoha high school por su habilidad para los deportes y los estudios.
—Todos están diciendo que Konan y Pein llegan hoy, ella se pondrá furiosa si llega y no te encuentra.
Sasuke arqueo una ceja ante esa excusa.
—Sí, hay que regresar.
Sakura se pegó al pelirrojo y se fue con el sin decirle nada al pelinegro que seguía mirándolos hasta que dieron la vuelta en la esquina.
XX
Sakura pov:
¿Qué rayos había sido eso?
Mire la espalda recta de Sasori y me pregunte por que había salido a buscarme. Él tosió un par de veces, yo quería preguntarle si estaba bien, pero era tan incómodo.
—No puedo creer que no haiga ningún taxi—dijo tomando aire.
—Bu-Bueno es tarde...
El sonido de nuestros pasos golpear contra el hormigón lleno el pequeño rato de silencio.
—Sí, es tu culpa niña.
Mirando hacia arriba su cabello alborotado exhale sorprendida.
—Como que es mi culpa—exigí con molestia, él fue el que vino a buscarme.
—Claro que sí, es que no tienes en cuenta la hora.
La calle estaba completamente vacía uno que otro auto pasaba ocasionalmente cada cierto rato.
—Bueno, no es como si hubiera tenido tiempo de traer mi reloj—comente con sorna comenzando a caminar más rápido.
—Oye, siquiera sabes a dónde vas.
—Sí, no necesito tu ayuda.
—Oh enserio.
Se estaba burlando de mí, ese idiota.
—Sí, completamente—añadí mientras no paraba de caminar hasta que cruce la acera. — ¡Ves!
El rodo los ojos y continúo caminando. Complacida me gire y levante mi pierna para subir a la cera pero el asfalto estaba muy resbaloso y mi tacón resbalo.
"Oh genial"
Gruñéndole a mi interior me levante sobre mis manos.
—Te dije que tuvieras cuidado—me dijo Sasori con su típico tono de "te lo dije"
—Estoy bien sí.
Apresurándome a levantarme me encontré cara a cara con él. Mis ojos se ampliaron con sorpresa y sentí mis mejillas calientes.
"Maldición es muy guapo" menciono su yo interior.
—Oh...yo...he...
¿Porque todo pensamiento coherente había abandonado mi mente? , ¿Por qué no podía moverme?
Fin pov
Ambos parecían estar inmersos en un trance que solo fue roto por la bocina de un auto que paso cerca de donde estaban ellos de pie. Los dos se apartaron rápidamente aclarándose la garganta y mirando hacia puntos diferentes.
—Hay que continuar.
—S-si...
Sakura se sacudió la tierra de sus pantalones y camino en silencio con él.
XX
