Con ustedes el capítulo final.
Muchas gracias a todas y a todos por leerme
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Su mirada se estancó en su reflejo, era raro verse así, traía puesto un frac negro que aunque le quedaba de maravilla, solo reflejaba el mismo luto que llevaría de ese día en adelante. Se ajustó la corbata, y miro su reloj de bolsillo, era medio día, pero al estar nublado no se veía la diferencia de las 5 de la mañana a las doce de la tarde.
Era un día deprimente, las nubes no se habían dispersado, aunque el pronóstico del clima había dicho lo contrario, al parecer el día estaba de acuerdo con el humor de Law. Después de todo julio siempre era un mes algo cambiante.
-"Jamás pensé que llegaría este día"- la puerta se abrió dejando ver a Doffy con una sonrisa de oreja a oreja.
-"Sabes bien que lo hago bajo amenaza, no por gustó"- respondió el moreno poniéndose los gemelos en las mangas del saco.
-"Lo sé pero no puedo negarle nada, después de todo es mi hija"-.
-"Ella solo está desesperada, sumida en su propia locura, deberías detenerla"- sugirió Law.
-"¿Que parte de que es mi hija no entiendes?"- se sobo el puente de la nariz –"yo jamás le quitaría nada, pero, si puedo serte sincero, no me molestaría si alguien le pusiera un hasta aquí"-.
-"¿Alguna sugerencia?"- dijo el joven dignándose a mirar a su tío.
-"Los accidentes pasan jovencito, ella se ha vuelto un estorbo muy grande, sus locuras como tú las llamas, han causado más muertes que un asesino en serie"-.
La sonrisa de Donquixote se agrando, él era un hombre que no se tentaba el corazón para matar a su propia familia, y él lo sabía, pues había ido una pieza importante en uno que otro asesinato.
-"Pensare en algo"- susurro el moreno.
-"No te tardes mucho y enciende el televisor, pude que en las noticias, haya algo que sea de tu conveniencia"- el rubio se fue como llego, aun con su enorme sonrisa, bailándole en los labios.
Law no dijo más, el control del televisor estaba cerca, lo enciendo por pura inercia, después de todo no había nada para frenar su sentencia de muerte, y la verdad disfrutaba de las noticias del cima. Tomo una copa de vino que se había servido ya hace rato y se dejó desplomar en un sofá de cuero que se encontraba en aquel pequeño cuarto.
""Al parecer este día no se ha favorecido mucho, ya que desde las primeras horas del día, se han reportado más accidentes de lo normal. Según testigos que se encontraban en las muchas escenas de crimen, describen a los responsables como una banda de animales salvajes.
Si así como se escucha, animales salvajes, y no por que se hayan fugado del zoológico, sino que es un grupo de delincuentes que llevan mascaras de animales.
Un mono, un tigre, un geko, un carnero, un rinoceronte, un mapache, una jirafa, una golondrina e incluso un gato, son los integrantes de esta rara secta, donde debes de lanzar balas a al azar, disparan bolsas de pintura, algo fuera de lo común, y si eso no bastara, también los espectadores afirman, que no se han llevado, ni un auto, ni una moneda, de sus víctimas.
A esta hora los animales van entrando a la ciudad, sus identidades son desconocidas, y sus intenciones también, solo esperemos que la policía pueda detener a estos chicos sin control.""
Pudo ser solo una simple corazonada, o el hecho que al enfocar a los bandidos el tipo con la máscara de mono, traía una sudadera con un nombre bordado. Monkey D. Luffy. Coincidencia, no lo creía, a su lado iba el chico de melena verdosa, y el rubio fumador, de tras Chopper con su madre, y el chico narizón; los dos tipos más raros del grupo iban cantando, y hasta el final, una pelirroja que por primera vez en un largo tiempo se dejaba ver.
Era ella, sin duda era Nami, él lo podía sentir, el cómo su piel se erizo al verla, y como sentía que sus ojos traspasaban la pantalla solo para verle. En ese momento se declaró loco, más de lo normal, pero estaba seguro, que la chica de asta atrás era su dulce Nami.
Con prisa tomo su teléfono y llamo un taxi, tenía que ir a su encuentro, pero cuando giro la perilla para salir de su prisión, se dio cuenta que estaba cerrada por fuera, en ese momento maldijo a Doffy, él estaba seguro que había sido su plan. No había forma de salir, eran puertas diseñadas para no abrirse con nada más que la llave original, no había escapatoria, y solo tenía media hora para que las campanadas sonaran, con fuerza lanzo su teléfono hacia la ventana, pero nada cambio, solo su móvil destrozado en el piso, y ni un rasguño en el vidrio.
-"Mierda"- susurro simplemente notando los fuegos artificiales que el la gran casona se lanzaban.
Había sido tan ingenuo, cayó en la boca del lobo, por no darse cuenta a tiempo de lo que realidad planeaba Monet. Si tan solo hubiera oído a Luffy, no estaría en ese gran apuro, pero claro el orgullo puede más que nada, y la decepción lo cegó.
Una enorme limosina aparco enfrente de su ventana, la novia por fin llegaba, su vestido blanco le causaba repulsión, y aquel pudor casi virginal, solo le daba risa. Si bien el color del vestido pudo ser negro, las mangas largas y el cuello de tortuga, no eran para ella.
-"Ya casi es hora"- se oyó la voz de Baby a lo lejos –"estén listos no queremos errores"-.
Fue algo así como una pequeña luz de esperanza, ambas mujeres no se llevaban tan bien como aparentaban, ya que aun siendo medias hermanas, Doflamingo siempre tuvo una preferencia un tanto más notoria hacia Monet.
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-"Explícate"- dijo Nami ajustándose su máscara.
-"Por favor Nami concéntrate"- articulo Luffy a medias con una enorme cantidad de comida en su boca –"el piensa que estas muerta"- había logrado pasarse la mitad del bocado –"si llegas ahí y le das una lección a esa mujer, nadie te lo impedirá"-.
-"Eso lo comprendo"- susurro la pelirroja –"¿pero cómo diablos vamos a entrar?"- señalo la puerta custodiada por hombres armados.
-"Fácil"- grito –"por la puerta"-.
Realmente en ocasiones como esas, y bajo esas circunstancias, todos se preguntaban porque liarse con alguien como Monkey D. Luffy, no era más que un mono sin pelo, con el apetito de un oso. Pero luego recordaban lo que había hecho por todos y claro, se olvidaban que Luffy era realmente estúpido.
-"Entraremos por aquí"- señalo Robín el mapa –"es el único lugar donde no hay cámaras por casi cinco segundos"-.
-"Simple"- rio Luffy.
-"Si demasiado simple"- dudo Usopp –"¿Cuál es el peor?"-.
-"Bueno, no son tantos"- respondió Robín –"perros de ataque sueltos, los de seguridad, la caída de tres metros, y los rosales que ahí debajo"-.
-"Simple"- volvió a decir Luffy.
-"Al contrario Luffy ¿Qué no vez como está la seguridad? Vamos a morir"-.
-"Yo no hablo de eso"- dijo el moreno señalando la puerta –"yo hablo de lo que Brook y Franky están haciendo"-.
La sutileza era una cosa que al grupo realmente le faltaba, o más bien se negaban a tomar; ahí como buenos amigos Franky y Brook se encontraban entreteniendo a los guardias de seguridad para que los demás pasaran sin ser detectados. Y sin más espera, el resto de la banda entro corriendo por la puerta principal.
-"Bien"- dijo Luffy –"tenemos tiempo en lo que dan las campanadas, en eso patearemos muchos traseros y nos colamos al comedor…."-.
-"Si serás estúpido"- interrumpió Sanji –"nada de comida, te acabaste todo lo de tu lonchera, así que mídete un poco, no estamos aquí por eso"-.
-"El cejas tiene razón, pero Luffy tiene también algo de razón"- Zoro susurro tomado el mapa del trasero de Robín –"tenemos que esperar a que la misa se celebre, según el contacto que nos envió esto, dice que el único lugar que estará despejado durante la ceremonia es la recepción"-.
-"Si pero"- susurro Nami.
-"Pero nada, tenemos que esperar por lo menos media hora"-.
-"De eso yo no hablo"- dijo Nami con las mejillas rojas –"yo lo que te quería decir es que le has tocado el trasero a Robín"-.
-"Este yo…..yo….. fue un accidente"- Zoro intentaba en vano calmar las sonrisas bobas de sus amigos –"enserio fue un arranque de adrenalina yo…..yo…. yo….."-.
-"No te apures Zoro tenemos casi un año de saber que los dos se gustan"- interrumpió Usopp –"los dos siempre desaparecían, y luego cuando regresaban ambos traían marcas de sexo salv…"- fue interrumpido por un fuerte golpe en la cabeza.
-"Eso es de muy mala, mala educación"- sonrió Robín.
Las risas del grupo no se hicieron esperar, aunque no duraron mucho, ya que por reírse podían dar su posición al enemigo. Así pues ya más serenos, fueron saliendo de su escondite para ir a la recepción, ahí estaría vacío, y sin seguridad.
Era hermoso, algo digno de la familia Donquixote, no habían reparado en gastos; mesas de cristal, candelabros, comida exótica, fotografías de los "futuros esposos" en cada esquina del salón. Era algo tan hermosos que Nami se arrepintió un poco de estropear la boda, pero se le paso rápido al ver el rosto de su amado.
-"Law"- susurro.
Cuantas noches encerada en ese feo lugar, soñando con él, en las noches en las que se le entrego, cuando el, la tomaba con fuerza, o cuando era tan dulce que apenas quería tocarla. No pudo evitar que una lágrima se deslizara por su mejilla, y que la ira la invadiera. Esa arpía no podía ganar, no lo merecía, no era ni siquiera digna de caminar debajo del mismo cielo que él.
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-"Lo entiendes ¿verdad Baby?"- dijo el moreno detrás de la puerta.
-"Si pero, no puedo hacerlo"- respondió la mujer acariciando la puerta –"si Doffy se entera yo seré la de los platos rotos"-.
-"Yo te ayudare, solo necesito que me ayudes"- susurro Law.
-"Lo único que puedo hacer por ti es esto"- deslizo las llaves por debajo de la puerta –"pero te pediría que esperaras, se de buena fuente que la boda será interrumpida, y eso a ti te conviene"-.
De un momento a otro las taconeadas de Baby se alejaron de la habitación, no le quedaba más que confiar, después de todo no tenía ni siquiera un plan, era imposible salir del cuarto y no toparse con la armada de la ciudad. Sería inútil inclusive si lograra salir de la mansión, jamás cruzaría la salida. No había más que esperar que lo que le había dicho Baby fuese cierto.
Las últimas campanadas de la iglesia resonaron como una sentencia de muerte, la puerta se abrió con un chirrido espeluznante y la mujer que sería su esposa se mostró detrás de ella. Todo era peor que una historia de terror, como ver su propia muerte antes sus ojos, la misma parca vestida de novia.
-"Después de esto hasta que la muerte nos separe"- dijo Monet.
-"Preferiría la muerte"- respondió Law sonriente.
La mujer ofendía no dudo en soltarle una bofetada, ella no estaba feliz con el comentario, de hecho no estaba feliz nunca. Su amargura y sus locuras la llevaron a usar el apodo de arpía muchos años, y la verdad a ella no le gustaba, ahora ese apodo se borraría y seria la señora de Trafalgar, aunque el amor de su vida no quisiera.
-"Seremos marido y mujer en unos minutos, y estarás feliz, sino creo que tu puta barata tendrá un accidente"- dijo entre dientes.
-"Bueno mujer, muévete o no estorbes"- Law salió de la habitación –"acabemos con esto antes de que te veas más vieja de lo que eres"-.
Trafalgar camino tranquilo después de eso, pudo oír perfectamente como su futura esposa hacia una rabieta. Era una pequeña victoria para Law contra su impuesta mujer, esperaba que en los siguientes minutos, algo le ayudase a escapar de su propia sentencia de muerte; lo que fuese, estaría agradecido si alguien la golpeara en la nuca por accidente y se muriera de inmediato.
-"¿La viste?"- de la nada salió Doffy con su típica sonrisa.
-"Aun no comprendo tu retorcida mente, pero me imagino le peor contigo, has sacrificado incluso a tu familia para estar en donde estas"- respondió el moreno ajustándose su frac.
-"Tu no debes de entenderme sobrino, solo confía en mi"-.
Esas eran las peores cosas que podía decir ese hombre, de echo cada que lo decía, muchos terminaban en ataúdes, pero en ese momento no dudaría en obedecerle. Así que sin más comentarios ambos caminaron hasta la iglesia, donde toda la familia estaba reunida. Era como ver la lectura de uno de los testamentos de los abuelos, claro son tanto lloriqueo falso.
Law camino sin mirar a nadie en especial, su mirada estoica se fijó más en el símbolo que sus padres le impusieron como religión, y simplemente se preguntó si existía la justicia divina, claro en este caso no lo creía, ya que su escepticismo no lo permitía.
El coro de la iglesia comenzó a cantar, el piano y un par de violines le hacían compañía, fue instintivo voltear a ver a la mujer del vestido blanco, y por un minuto se imaginó que era Nami, sonrió un poco, y después volvió a su estoica cara.
La marcha nupcial no pudo ser más eterna, las niñas de las flores que entraron antes que Monet se detenían a cada paso para poner de pétalo a pétalo en el piso de madera. Por lo menos era divertido ver a las niñas con sus vestidos de bailarinas de Ballet tratar de sostenerse por sí mismas, apenas podían caminar y ya se sentían divas de la pasarela. Aun así su funeral no se alargó mucho, después de un par de caídas y un llanto, Monet estaba a su lado.
-"Queridos hermanos"- dijo el viejo padre apenas sosteniéndose por sí solo –"estamos aquí reunidos para celebrar la unión de esta feliz pareja"- abrió sus brazos como para abrazar a los novios y acogerlos en la cuna cristiana –"si alguien se opone que hable ahora o calle para siempre"-.
-"YO ME OPONGO"-.
La heroína de la historia apareció de la nada, sus amigos con armas de fuego apuntaron a los invitados, al padre casi le daba un infarto, y Law estaba por correr detrás de Nami, pero las garras de Monet se lo impedían.
-"No te atrevas a dejarme plantada en el alatar"- dijo llorando.
-"Esta boda es tu idea, y mi plan es ir tras de ella"- se soltó del agarre y corrió hacia su amada.
La tomo de la cintura y la beso como si de su boca saliera el más dulce néctar, como si su vida dependiera de ello, como solo dos amantes se podían besar. La audiencia no pudo evitar suspirar, inclusive el sacerdote tumbado en al piso sonrió con tal escena.
-"No, no, no"- grito la mujer vestida de novia –"él es mi novio maldita zorra"- se levantó en vestido y dejo ver que en la famosa liga llevaba atorada una 45 –"ni tu ni nadie me lo podrán quitar"-
Apunto a la pareja con la mano temblorosa, Law no lo pensó dos veces para interponerse entre las balas y Nami, ya la había perdido una vez, y no lo haría de nuevo, prefería la muerte a estar sin ella.
-"Has perdido Monet, baja eso y todo saldrá bien"- susurro Law tratando de calmar a la mujer frente a él.
-"No amor mío, tu corazón me pertenece"- la mujer desesperada había comenzado a llorar –"tu no me puedes hacer esto, ella solo es un capricho, un engaño de tu lujuria, jamás serás feliz con una mujer como ella"-.
-"Monet tu eres la que estas siendo engañada, tu locura te ha segado"- Nami grito a las espaldas de Law.
-"No estoy loca maldita zorra"- berreo lanzando un tiro de advertencia al cielo –"tú eres la pequeña puta que te interpones entre mi Law y yo, tú y solo tú le has hecho olvidar que me ama, tú con tu andar promiscuo y sucio ser, no te mereces ni que él tenga pena por ti"-.
-"Entiende por favor"- Nami se puso enfrente de Law –"tú eres una buena chica, encontraras alguien que te amé"-.
-"No eso jamás"- se llevó ambas manos a la cabeza.
Fue un impulso de idiotez lanzársele encima para quitarle la pistola, pero que más podía hacer; los invitados salieron corriendo al ver a las dos mujeres forcejando, no fuese la de malas que el arma se disparara sola. Pero aun así las balas perdidas encontraron donde alojarse.
Robín tiro su arma al sentir como aquel pedazo de metal se incrustaba en su pierna, mientras que Usopp se fue de lado al sentir como la bala penetraba su pie derecho. Inclusive Law cerró los ojos al sentir el disparo que le roso el hombro.
Todo fue muy rápido, las dos mujeres en menos de un segundo estaban tumbadas en el piso, fue ahí donde la pistola dio por terminadas sus balas. El suspenso fue enorme, ninguna de las dos se movía. Monet estaba sobre la pelirroja, y la pistola estaba entre las manos de ambas.
-"Nami"- dijo Law dando unos pasos tentativos.
Para todos fue una sorpresa que la primera en moverse fuese la arpía vestida de novia, su vestido estaba rasgado del costado derecho y de ahí salía un hilo de sangre. Sus pasos eran tambaleantes pero firmes. Se dirigió enfrente de su amado y con vos tímida le susurro algo al oído, después con el mismo andar salió de la iglesia.
Law corrió con su amada, la tomo en brazos y comenzó a llorar en silencio, habían pasado tantos años desde que había llorado como un niño, que simplemente dejo salir su frustración abrazando el cuerpo de Nami.
Las campanas doblaron ante la presencia de la muerte, y un cuervo salió volando del campanario. Después de ese día las cosas no serían igual. Los invitados de la boda se acercaron a las puertas de la iglesia, y los cuchicheos no se hicieron esperar. Para nadie fue sorpresa el desastroso final pero si fue sorpresa que a pesar de lo sucedido, nadie de los fotógrafos o de los periodistas tomasen foto del momento.
Así que los encabezados del periódico, simplemente llevaban como título "Una dulce boda, con sabor amargo" o "Era una boda y termino siendo un funeral" cualquiera que fuera el encabezado vendió millones de copias, solo en la ciudad.
Fue así como aquella historia un tanto fuera de lo común cerró el telón de su acto con vestimenta lúgubre y coronas de despedida.
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¿Fin?
hohohohohohoho
¿Esperaban un final feliz?
¿Oh realmente lo vieron venir?
Sea como sea me costó mucho trabajo escribirlo, y les pido que me digas si les gusto o la verdad no.
Pero antes de que comenten que soy muy mala escritora y que no les di un final que ustedes querían quiero avisar que:
Esto
No
Es
Todo
Así
Que
Continua
Leyendo
:p
Llego a su casa cansado y algo aburrido, dejo caer su abrigo al piso, junto con su portafolio, camino lento hasta encontrarse con la foto de su amada que colgaba en la blanca pared de su casa, la acaricio como si se tratase de ella, y sonrió levemente. Bepo y la gata Pelusa llegaron a su encuentro; uno haciendo mucho ruido, y la otra restregándose entre sus piernas.
Suspiro derrotado, y saco su teléfono, solo para mirar la hora, pero se perdió en la foto que tenia de portada; eran sus dos únicos inquilinos, que ahora le rogaban comida. Eran como sus hijos, el perro la hacía del típico hermano bobo, y la gata de la hermana mandona. Al parecer Law necesitaba salir más, ya que después de casi tres años y medio de sumirse en su casa sus mascotas se le hacían la mejor compañía para pasar un fin de semana.
Con la pereza colgándose de su espalda fue a la cocina para alimentar a sus criaturas, se preparó un sándwich y salió con rumba al viejo cuarto que Nami le había hecho para hacer el amor bajo miles de lucecitas de navidad.
Se sentó furente a su computadora, y espero con paciencia, después de todo era viernes por la noche, y esperaba con ansias ese día. Como era de esperarse, la video-llamada se atrasó solo unos cinco minutos, y después la dulce voz de Nami se oyó tan feliz como siempre.
-"Law"- dijo con las mejillas rojas.
-"Amor"- susurro el moreno limpiándose los labios –"¿Cómo has estado?"-.
-"De maravilla"- respondió –"ya seis meses y poder terminar mi carrera"-.
-"Pero vienen las vacaciones de invierno, pensé que estarías feliz por eso"- musito Law dejando de lado su cena –"¿acaso no vendrás?"-.
-"Es tu turno de venir a visitarme, además te tengo una sorpresita"- movió los hombros coquetamente.
-"Iré a verte pero dime ¿Qué tramas?"-susurro el médico.
-"Bueno recuerdas la visita que te hice en tu cumpleaños"-dijo mordiéndose el pulgar.
-"¿Cómo olvidarla? Fuiste unos fiera en la cama"-.
-"Bueno es que estoy embarazada"- dijo tan rápido que espero que su novio no la oyera.
-"¿Qué?"-.
-"Si amos hacer papas"- repitió mostrándole una prueba de embarazo casera.
Trafalgar casi se desploma por la noticia, aunque no estaba molesto, ni siquiera asustado, era algo natural, que claro querían hacer después de la graduación de Nami, pero como muchos dicen, las mejores cosas no se planean, y ahora podía ver la cara de felicidad de la pelirroja, y esperar ser un buen padre, aunque no dudaba que le costaría un poco, sabía que a Nami no se le dificultaría nada. Ella era perfecta, y el amor de su vida.
-"Creo que esta no tan típica historia de amor, tiene un final feliz"- dijo rascándose la cabeza.
-"¿Final? Oh mi vida esto es solo el comienzo-.
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Ok
Fin!
Espero y les haya gustado, y que no me quieran matar, simplemente se me ocurrió hacer esa broma para hacerlos sufrir un poco.
Soy muy mala.
ooooOoooo
Hablando de eso, no les aseguro nada pero tengo borradores de un posible prólogo, pero bueno les dejo a ustedes si quieren que lo suba o no.
MUCHAS GRACIAS POR ESPERAR, Y CONTINUAR LEYENDO ESTA COSA QUE YO LLAMO FANFIC
