SHAMPOO AND HER MODERN LIFE

Por Ramsés II

México, 2013.

CAPITULO 3: Mi entrevista con la amazona…

DISCLAIMER: Ranma ½ y sus personajes pertenecen a Rumiko Takahashi.

ADVERTENCIA: Universo Alternativo Ranma/Marvel comics.

"Ten piedad de mí, oh Dios, por tu amor, por tu inmensa compasión, borra mi culpa, lava del todo mi maldad, limpia mi pecado."

Salmo 51, 3-4.

Tokyo, Distrito de Nerima, 19 de Agosto/200X

Una semana después del incidente de la Escuela Superior Furinkan de Artes Marciales.

Luego del ataque de Xian-Pü y sus hermanas a la Escuela Superior Furinkan, la institución perdió su estatus de invencible, no por el hecho de que dos niñas y una adolescente haya derrotado a casi todos los alumnos combatientes de todos los clubes deportivos, sino por el hecho que Ranma Saotome, orgulloso novato campeón de la escuela Furinkan, fue derrotado de manera fulminante por la mayor de las amazonas, dejando en un primer momento, un sentimiento de incertidumbre, que a lo largo de los días, se convirtió en un sentimiento de unidad entre los estudiantes…

El balance de daños luego del ataque a Furinkan es una buena representación de lo ocurrido: casi cien alumnos heridos seriamente, y cincuenta alumnos con heridas leves. Pero fácilmente se puede deducir que si las amazonas hubieran peleado en serio desde un principio, seguramente habrían ocasionado pérdidas fatales. Es por esta razón que la derrota del joven Saotome, lejos de causar burlas y vergüenza para el instituto, todos sus compañeros le guardan un profundo respeto, porque ni los más experimentados artistas marciales del colegio pudieron derrotarlas, especialmente Tatewaki Kuno, uno de los desafortunados que terminaron en coma debido a un fuerte golpe por parte de Xian-Pü.

Por otro lado, la policía decidió expatriar a las gemelas amazonas: pese a que los estudiantes las identificaron como sus agresoras, debido a que eran menores de edad, fueron enviadas a China, porque la edad mínima para enviarlas al reformatorio es de 15 años. En cuanto a la campeona Xian-Pü, la policía fue en su cacería, pero pese a buscar por toda la ciudad incluso toda la isla de Honshu, no encontraron rastros de ella, como si se tratase de un fantasma. Por lo cual dieron por sentado que aquella joven amazona debió haber regresado a China por su propia cuenta, dejando el caso cerrado…

Pero estaban muy equivocados; la joven amazona seguía rondando las calles de Nerima, en busca de redención para su atormentada alma, sobreviviendo al hambre y a la intemperie. Estaba consciente de haber herido severamente a Ranma, y la razón por la cual hizo todo esto fue porque su ira le ganó a su corazón. Durmiendo en las copas de los arboles de los parques de Nerima y trabajando en el barrio chino de Tokyo de día, Xian-Pu ha sobrevivido y mantiene un bajo perfil, pero sabía de antemano que no solo la policía nipona la buscaba: cuando su bisabuela y matriarca de Nujetsu, Kuo-Long, se enterara de la traición de su bisnieta, no habría lugar en todo Japón, que la ocultase de su venganza, y que por esa razón ya había pensado en abandonar Nerima, pero de nueva cuenta, el pensamiento del joven Saotome no le había permitido huir de allí: no podía permitir que Ranma o alguno de sus amigos saliera lastimado por su culpa.

—"Creo que ya hice mucho daño para molestar a Airen…"— pensó la amazona mientras caminaba en una de las calles menos frecuentadas de Nerima con su uniforme de trabajo de un restaurante de comida china en el cual trabajaba como camarera, cuando se percató que era seguida por un agente de la policía, así que decidió huir de aquel sitio antes que este se percatara de su identidad. Poco a poco fue aumentando su velocidad, de caminar, a trotar hasta correr a una velocidad impresionante, el policía intentó seguirla por las calles pero era demasiado tarde: había vuelto a escapar. Empezaba a anochecer y por tanto a terminar su turno, por lo cual, al no tener certeza de haberla identificado, decidió pasar por alto aquel hecho.

Sin embargo, tanta fue la prisa que no presto atención hacia el lugar donde se dirigía saltando por los tejados de la casas; se encontraba lejos del barrio chino, casi cerca de la Escuela Superior Furinkan, un lugar que le hizo pasar momentos amargos. Su consciencia estaba intranquila y tenía la necesidad de hablar con el joven Saotome a como diera lugar. Pero en ese momento no tenía idea a dónde dirigirse, así que volvió a caminar sobre las calles aledañas al colegio, cuando escucho una voz conocida:

— ¡Ryoga Baka!— exclamó Ukyo mientras caminaba bastante irritada por las calles —No puedo creer que se comporte como un cretino luego de lo que pasó hace un semana— Era evidente que el joven Hibiki actuaba extraño cuando Ukyo visitaba a Ranma a su casa, donde este aun guarda reposo luego de la pelea de hace una semana; ¿Podrá ser cierto que Xian-Pü tendría razón sobre las intenciones de Ryoga hacia ella? Si eso es cierto, lo que vio Ukyo hace unos momentos en el restaurante de su familia fue una clásica escena de celos por parte del eterno guerrero perdido.

La guerrera china reconoció su golpe de suerte al encontrarse con Ukyo, por lo que no perdió oportunidad y decidió seguirla sigilosamente; si sabia una cosa de la amiga de Ranma, eran precisamente sus debilidades: una de ellas era que no puede percibir el chií de otras personas, por lo cual solo debía ser sigilosa y con suerte, la llevaría al hogar de Ranma.

Luego de una caminata de media hora por las calles de Nerima, las cuales parecían un verdadero laberinto donde las callejuelas eran muy estrechas y la traza irregular de aquel distrito era irregular. Ahora entiende la razón por la cual el joven Hibiki se llegaba a perder en su aldea, con un lugar tan grande para perderse como Nerima y haber vivido una semana en una aldea relativamente grande Nujetsu. Aun así para ella la ubicación nunca ha sido un problema y mientras recordaba cada calle por la cual seguía a la joven Kuonji, tomaba nota mental sobre cada calle, desde Furinkan hasta su destino final el cual resulto ser efectivamente la residencia Saotome. Eran las nueve de la noche, y Xian-Pü estaba cansada y saber que se encontraba a unos pasos de su amado Ranma la ponían nerviosa, más allá de la culpa ella estaba ansiosa por volver a verlo.

Ukyo entró a la residencia gracias que la puerta estaba abierta y casi nadie visitaba por esas horas aquella discreta casa: cada vez que la cercana amiga de Ranma lo visitaba no podía evitar maravillarse de cómo la madre de Ranma, Nodoka Saotome lograba mantener este lugar de pie pese a dirigir un discreto dojo de entrenamiento el cual rentaba a algunos maestros de artes marciales; además del Dojo, había un jardín trasero en el cual estaba un estanque de peces koi muy al estilo de las grandes residencias del centro de Tokyo y adornado con algunos bambús y plantas acuáticas, el cual era el orgullo de la residencia Saotome; también hay un pequeño templo dedicado a la memoria de Genma Saotome, el padre de Ranma.

Finalmente estaba la casa, un discreto inmueble con un tejado de color negro, modestamente decorados a la forma tradicional japonesa, con algunos taburetes, pinturas del periodo de la restauración Meiji y pasillos pulcramente limpios, más allá de lo acostumbrado, ya que el entrenamiento de Ranma por parte de Nodoka fue suspendido por algunos días; sin embargo, al parecer a Nodoka no le cayó muy bien la noticia que su unigénito hijo perdiera una pelea frente a una amazona. Por lo cual, en cuanto se recupere de las heridas, a él le espera un largo y estricto entrenamiento, y en cuanto su madre regresara de visitar a un viejo amigo de la familia: Soun Tendo, quien estaba enfermo en el hospital central de Nerima.

Konichiwa, Ranma-Kun— Saludó la joven Kuonji luego de entrar al comedor, donde se llevo una sorpresa inesperada: el joven Saotome estaba leyendo un cuaderno, lo cual sorprendió a su amiga —Hola U-chan, disculpa que no te haya abierto la puerta, pero estaba terminando de cocinar; además estaba leyendo esto— en cuanto le mostro el cuaderno en cuestión, se volvió aclarar todo el asunto puesto que Ukyo creía que su amigo estaba repasando la tarea que le enviaron: era la ley de la aldea de Nujetsu en tres versiones: mandarín, japonés y lo más extraño: ruso. Pero había una razón para eso, después de todo: parte de los territorios de Nujetsu incluso de las fosas de Jusenkyo colindaba con territorio ruso, incluso existe una estación del famoso tren transiberiano.

Al ver aquel reglamento desde una rama de los arboles del jardín, Xian-Pü volvió a ver a su amado Ranma, platicando con Ukyo sobre las reglas de su aldea le ocasionó una nueva sensación: que pasó de los celos hasta la vergüenza, por ver como cuestionaban con razón el reglamento y las tradiciones de su aldea, algo que le produjo indignación, por no saber cómo defender sus tradiciones sin sentirse una farsante, ya que esas leyes eran crueles con respecto a la crianza infantil —tanto para hombres como para mujeres— y sobre todo, el hermetismo existente en su sociedad en cuanto respecta a los matrimonios arreglados entre miembros de la aldea, tarde o temprano llevara a Nujetsu a su perdición.

—Entonces, ¿Qué has pensado sobre Xian-Pü?— le pregunto Ukyo algo preocupada, mientras que Ranma no dejaba de hojear el reglamento de la tribu Nujetsu, hasta que encontró lo que buscaba — ¡Eureka! Creo que encontré la razón por la cual Xian-Pü nos acechaba— inmediatamente hizo una pausa para citar el reglamento —"Si una amazona de elite es retada a un duelo a muerte por una mujer extranjera, este duelo debe continuar hasta las últimas consecuencias; si el duelo es interrumpido, tanto los responsables como la rival de la amazona deberán ser juzgados y castigados conforme a esta ley."— termino finalmente la cita. Los motivos quedaron claros para ambos y el hecho que la amazona fuese una hija de átomo sonaba un poco irrelevante, pero luego Ranma recordó lo que dijo la amazona antes de irse de Furinkan —No te ofendas Ukyo, pero creo que Xian-Pu nunca quiso pelear en serio contigo y a decir verdad, ella tuvo el poder y la oportunidad para matarte en Nujetsu—al decir esto la chica cociera manifestó su molestia, porque significó que su pelea contra la amazona solo fue una actuación y ni siquiera la pelea en Furinkan representaba su máximo potencial. Todo eso dejo pensando a Saotome mucho tiempo, dejándole muchas dudas en su mente, pero sobre todo en su corazón.

Luego de un rato de platicar sobre el tema y de tomar la cena con Ranma; Ukyo se despidió de Ranma con un amistoso abrazo, mismo que disparo los celos de cierta amazona espía quien se tranquilizó solamente cuando se cercioró que la cocinera se había ido. Ahora era su turno para hablar con el Joven Saotome. Pero antes que ella pudiera hacer cualquier cosa, Ranma hablo como si ella estuviese presente.

—Ukyo ya se fue, así que puedes dejar de ocultarte, Xian-Pü— ¿Cómo pudo haberla encontrado? Estaba sorprendida de las habilidades desarrolladas por Ranma, pero luego de unos momentos La amazona bajo de la copa del árbol donde se ocultaba, al parecer, estaba satisfecha de ver los resultados de haber entrenado personalmente a su amado — ¡Ni-Hao Ranma! Veo que tu entrenamiento en Nujetsu ha rendido frutos, después de todo, nada mal si tomamos en cuenta como empezaste— Comentó burlonamente la amazona intentando disimular su culpa. Pero Ranma estaba en silencio, su brazo aun estaba enyesado y sus costillas aun estaban frágiles, lo cual le impedía pelear por al menos otra semana.

—Tranquilo Airen, esta noche no he venido a pelear, de ser así ya hubiera atacado la casa en cuanto llegue; y tu, mejor que nadie sabes que es cierto— eso tranquilizo un poco al joven Saotome, pero también le trajo muchas dudas, mismas que él quiso despejar —Lo sé mi querida amazona, pero, antes que nada, quisiera que contestarás algunas de mis preguntas; y tú mejor que nadie sabes que me debes algunas respuestas luego de lo que pasó hace una semana— en ese momento, el joven Saotome invitó a sentarse en la sala a la guerrera china, sirviéndole un poco de té verde.

—Bueno Airen, tu ganas; me someteré a tu interrogatorio, pero no esperes que conteste a todas tus preguntas— dijo de mala gana la amazona, quien solo se limitó a tomar un ligero sorbo de té, con lo cual empezó el interrogatorio —Muy bien: primera pregunta ¿Por qué insistes en matar a Ukyo?— era una pregunta que debía contestar Xian-Pü, así que luego de tomar un sorbo de té, solo se encogió de brazos y se limito a decir —Como ya debes saberlo, la ley de mi tribu me obliga a tener un duelo a muerte con una rival digna de mi nivel, tal como lo es Ukyo, como parte de mi formación de Amazona; sin ese requerimiento no podré formar parte de las guerras amazonas de elite; no debieron intervenir en el duelo, ya que sin ese duelo cualquier tipo de futuro que pudiese haber tenido en mi aldea se acabó con esa simple intervención— dijo esto refiriéndose a Ranma y Ryoga, quienes intervinieron antes que la amazona terminara la pelea. Pero en el fondo, la joven china estaba agradecida por detener aquel deshonroso acto. Pero la entrevista del joven Saotome, estaba lejos de terminar, y cada pregunta fue más difícil contestar que la anterior.

— ¿Cómo rayos te entraste en donde vivimos?— ante aquella pregunta, la amazona contestó inmediatamente con una naturalidad impactante —Ryoga servir como rastreador; inconscientemente le fue ordenado dejar un rastro de señales para seguirlos desde china; yo me asegure de eso— Ranma estaba sorprendido, especialmente del ingenio de la aldea de Nujetsu al usar una técnica de control mental en su amigo, lo que asombró y lo indignó por usar a Hibiki como rata de laboratorio para sus experimentos.

—Siguiente pregunta, ¿Cuál es TU verdadero plan: matarnos, o usarnos como boleto de salida de China?— pregunto el joven Saotome molesto al ver la indiferencia de su querida amazona, quien sigue tomando el té tranquilamente, pero que en el interior estaba al borde del colapso y se preguntaba la razón para mantener esa mascara de seguridad que la apartaba de su ser amado —Eso ya lo sabes, mi querido Airen: Xian-Pu ser la guerrera más poderosa de Nujetsu, a excepción de Kuo-Long; respecto a Ryoga y Ukyo, ellos tienen deudas pendientes con mi aldea, no conmigo; la única razón por la cual sigo en Nerima está frente a mi— Para este momento, la amazona empezaba a mostrar su lado seductor, lo cual puso nervioso al joven Saotome, la misma reacción que tuvo cuando ambos se conocieron, en una noche similar a esta; pero Ranma, intentando calmar sus propias emociones hizo una pregunta más, con un tono de preocupación.

—Xian-Pü, ¿Que fue lo que te pasó luego que nosotros escapamos de la Nujetsu?— En ese momento ella se detuvo, y volvió a tomar un sorbo de té verde, pero era evidente para el joven Saotome el nerviosismo de la amazona, quien acostumbraba mostrar una tranquilidad demoledora frente al peligro, incluso entre el resto de las amazonas, dándose a conocer por su carácter temerario. —No tener idea, al parecer, bisabuela Kuo-Long lavarme el cerebro, pero no espero que me creas después de lo que pasó, pero lo que sí puedo decirte es que después de escapar de Nujetsu, mi corazón se rompió en mil pedazos— murmuró molesta, mientras Ranma guardaba silencio sin decir nada, en verdad no supo que decir, pues aunque no fue su intención abandonarla, en un momento de desesperación escapó de aquella aldea con la intención de no volver a ella por un solo motivo: temía especialmente por Ukyo, ya que ella había cometido dos faltas especialmente graves: la primera al rehusarse ser parte de la tribu ofendiendo a toda Nujetsu y especialmente, al aceptar el duelo con Xian-Pü y casi morir en este. Ese fue el motivo principal por el cual los tres jóvenes japoneses huyeron de aquel lugar y al recordar todo el dolor que le ocasiono casi perder a su mejor amiga, el joven Saotome estalló.

— ¡¿Cómo te atreves a reclamarme Xian-Pü!? ¡Cómo te atreves luego que Ukyo casi muere en ese maldito duelo, casi te vuelves una asesina solo para subir socialmente en tu comunidad! ¡Sabes bien que Ukyo no es ni la decima parte de fuerte que tú, nunca fue una pelea justa para las dos! Además, de haber tenido la oportunidad, te habría llevado conmigo y lo sabes mejor que nadie— El silencio volvió a inundar la casa Saotome luego de aquella declaración y aunque a Xian-Pü le duela reconocerlo, se comporto de forma muy infantil, algo que era extraño en su conducta; todo por la consecuencia de los celos que aun tiene hacia Ukyo, y recordando lo que pasó en Nujetsu, como en la escuela Furinkan, lo único que pudo decir en ese momento en el cual la culpa había llegado al límite máximo, Xian-Pü murmuró.

Bäo qián(1), Airen— Hizo una pausa, y haciendo todo un esfuerzo monumental para apartar su orgullo de amazona, expreso de nuevo en voz alta — ¡Lo siento Ranma! Debí rechazar el duelo en cuanto tuve la oportunidad, tenías la razón antes y de nuevo la tienes, ¡¿Pero qué puedo hacer ahora?! No solamente soy una extraña mutante en una tierra salvaje: ahora soy una desertora de mi aldea y sabes bien cuál es el castigo: ser perseguida por mi propio pueblo hasta la muerte, ¡No importando si almas inocentes se interponen en su camino!— Xian-Pü rompió en un silencioso llanto que incomodó a Ranma, quien no pudo resistir ver a aquella chica llorar; y cuando la joven amazona intentó levantarse de la mesa para huir hacia las calles de Nerima, Ranma tomó las manos de la Amazona y le dijo con una voz entristecida —Gomen nasai,(2) Xian-Pü— se disculpó el joven japonés en su idioma — ¡Jamás debí abandonarte en Nujetsu!...— pero antes de continuar, Xian-Pü le dio un beso en los labios, tan apasionado que solo significó una sola cosa: un amor profundo que les dio a ambos jóvenes, la redención de sus errores, y la renovación de su amor profesado en la selva china. Y luego de unos momentos, aquella pareja por fin se separaron por falta de aire, luego de haberse reconciliado.

Wo ai ni, Ranma…— susurró la amazona a su novio, mientras este le expresaba sus sentimientos —Ai shi teru, mi querida Xian-Pü…— pero Xian-Pü le detuvo de nueva cuenta, y bajando la mirada, le dijo —Lo siento, debo irme, pero debo advertirte una cosa: Tarde o temprano Kuo-Long vendrá por mí, y cuando acabe conmigo, tú y tus amigos serán los siguientes…— le comento a Ranma preocupada, pero antes de irse de nueva cuenta hacia las calles de Nerima, su ahora novio le hizo una pregunta —Espera, no te vayas: ¿Que vas a hacer?— le pregunto el joven artista marcial deteniéndola en seco, la amazona solamente dijo —No puedo volver a mi aldea, y es peligroso quedarme aquí, pero no te preocupes, además de ser la mejor amazona soy una mutante, ¿Recuerdas?— y rápidamente vuelve a enseñarle su Marca del Fénix, con demoledor orgullo mutante.

—Por cierto, ¿Qué clase de poderes mutantes tienes?— lejos de molestarse, la amazona solo le respondió sonriente —Esa ser una sorpresa, Airen— y antes de salir de aquel sitio le advirtió —No te preocupes por mí, se defenderme sola; pronto nos volveremos a ver, mi querido Ranma— y saliendo de aquella habitación, Xian-Pü salto el muro de la residencia Saotome no sin antes pedirle a Ranma no seguirla.

Pero antes de internarse en las calles de Nerima, una figura conocida por ella la interceptó con una espátula gigante en la mano — ¿Qué demonios haces aquí, infeliz?— exclamo Ukyo completamente furiosa, con la guardia alta empuñando su espátula. La joven china solo se limitó a sonreír burlonamente ante ese patético desafío, y le cuestionó — ¿En serio crees que tu espátula vas a derrotarme, Ukyo?— la pregunta hizo que ella guardase su arma. —Escuché lo que paso allí, pero por respeto a Ranma no quise armar una escena de celos en su casa, pero vas a decirme ¿Qué pretendes hacerle?— Los celos y el resentimiento de la joven Kuonji eran evidentes en esa pregunta, pero eran más en su mirada cargada de desprecio, como si tuviera la capacidad de matar con ella. La amazona siente el peso de la incomodidad de aquella mirada sin siquiera verla, pero recupero la confianza que la caracterizaba le contestó:

—Ni siquiera me molestare en contestarte, ¿Sabes?— inmediatamente, Ukyo aguanto las ganas de golpearla por su insolencia y solamente le advierte —No sé qué es lo que quieras, pero escúchame atentamente, Xian-Pü: si te atreves a lastimar a Ranma de cualquier forma ¡TE-VAS-AL-DEMONIO!— Aquella declaración sorprendió a la amazona, pero después de la sorpresa, ella soltó una sonora carcajada burlona — ¡JAJAJAJA, No me hagas reír! ¿En serio crees intimidarme? Te reconozco que tienes coraje para enfrentarme, pero como te dije la otra vez ¡Todavía no nace quien me derrote!— En ese momento, tanto la cocinera, como la guerrera china, se preparaban para pelear, pero luego de un rato, la tensión se rompió en risotadas, tan fuertes que parecían despertar al vecindario. Luego de un rato, las dos chicas se fueron caminando tranquilamente por las calles, tomaron caminos diferentes, pero antes, Ukyo se despidió con una última pregunta para la amazona:

—Una última pregunta, Xian-Pü ¿Qué vas a hacer de ahora en adelante?— lo que ella le contestó sin dificultad —Solo te diré que será una sorpresa, un algo más: ¡Deja de llamarme Xian-Pü, por favor!— Al ver irse a la joven china irse de aquellas calles, Ukyo reflexiono un poco sobre la situación de aquella joven, sintiendo lastima en un principio, pero no tardó en volver a la realidad, tomando su camino de regreso al restaurante de su familia. En ese momento, la amazona avanzaba en camino hacia el parque más cercano en busca de otra copa de árbol donde dormir, a pesar que esa sería su última noche durmiendo de esa manera, ya que después de esa noche, había tomado una importante decisión: Un murmuro sonó entre los aires: ¡No más Xian-Pü!...

[CONTINUARÁ...]

NOTAS:

(1) Lo siento En chino

(2) disculpame En japonés.