Harry pov.

La mañana no podría haber empezado de una peor forma, doble clase de pociones con Slytherin, y yo que recién estaba recuperándome mínimamente del ataque nervioso que había sufrido ayer por culpa del maldito niñato engreído, complicado, mimado, caprichoso, y terriblemente sexy.. Mierda Harry! en fin... de Malfoy...

La cosa es que verlo desde tan temprana hora no es definitivamente lo mejor para mi salud mental... Si es que aun tengo una claro! Y es que definitivamente no pueden darse una idea de lo complicado que es intentar no mirarlo cuando todo el maldito rato no para de llamar la atención con su complejo de "Soy el rey del mundo que hacen que no están todos alabándome?" aunque claro que en otra época vistiendo esas ropas tan costosas que marcaban su prodigioso cuerpo, con ese maravilloso cabello platino deslizándose como una cascada de plata por su esbelta espalda, su pose aristócrata... realmente no era nada difícil imaginarlo como a un poderoso rey.. Y no es nada difícil que yo repentinamente decida tirarme por la ventana si sigo pensando en Draco Lucius Malfoy!

Bien, será mejor que me concentre sino quiero estropear la poción esta vez. Doce vueltas en la dirección de las agujas del reloj, agregar polvo de asfódelo cuando la infusión este hirviendo ya esta... y luego...

BAM!

Y luego todo lo que pude sentir fue una fuerte explosión que me tiro unos pupitres hacia atrás bañado en una pegajosa sustancia verdosa y las risas de todos mis compañeros que callaron inmediatamente al ver acercarse a Snape con una de sus peligrosas miradas que parecía decirte "Agradece que no te lanzo un avada porque me jacto de tener mucho control sobre mi mismo y ser un frío Slytherin porque sino en estos momentos ya estarías retorciéndote en los quintos infiernos".

Agregaste polvo de raíces de madragora Potter en lugar de asfódelo!- dijo después de revisar la poción a lo que yo habría sorprendido mis ojos.- es que eres acaso tan estupido que siquiera sabes leer bien las etiquetas de los frascos!?

Pero profesor...!- intente explicarme, estaba complemente seguro de haber revisado bien los ingredientes cuando los tomaba del armario.

Pero nada! Castigado hoy en la noche Potter quiero verlo aquí a las 10 en punto este noche!- abrí la boca para quejarme pero la cerré inmediatamente al escuchar lo siguiente.- y si tiene, no digo inteligencia pero eso es obvio que no, pero al menos instinto de supervivencia cerrara esa boca y se pondrá de inmediato a intentar hacer una muestra medianamente decente de esta poción para antes de que termine la hora.

Discúlpeme profesor... - mi columna vertebral sufrió un escalofrío al escuchar la voz de cierto rubio, no se porque pero el sentimiento que me produjo fue que nada bueno saldría de esa intervención, y si algo había aprendido era a confiar en mis instintos.

Si señor Malfoy- respondió esta vez mucho mas amablemente el profesor dirigiéndose a su alumno predilecto.

Esta noche teníamos planeada aquella reunión en la casa Slytherin...- Snape frunció el entrecejo como si no pudiese creer que ese detalle se le hubiese pasado por alto.- Aunque seria una lastima que debiese suspender el castigo por algo así... por lo que pensé que ya que los prefectos estamos informados ya de la situación, y la señorita Parkinson aquí presente puede hacer un excelente trabajo acompañándolo sin necesidad de mi presencia.- la chica sonrío feliz mientras yo viendo lo que se avecinaba comenzaba a sentir verdadero pánico.- Y dando por conocido que soy el mejor alumno en esta materia creo que yo podría supervisar el castigo de Potter.

"Que diga que no! Que diga que no! Por favor Snape! Prometo no llamarte mas orejas de murciélago! Ni reírme porque tu pelo parezca bañado en moco de troll! Ni decir que todo lo que necesitas para que se te vaya esa cara tan amargada es una buena cepillada! Ni... bueno todas las cosas que suelo decir! Pero por favor!.."

Me parece una excelente idea señor Malfoy, 50 puntos para Slytherin por su amable disponibilidad para cumplir el deber. - genial! Ni que hubiese adivinado lo que estaba diciendo y me hubiese querido dar una lección! Y vamos para cumplir el deber? Disponibilidad para joderle la vida a la gente es lo que tiene ese rubio mal nacido!- Bueno damos por terminada aquí la clase de hoy, y señor Potter como veo que no obviamente no ah conseguido ni siquiera acercarse al aspecto que la poción debería tener será doble turno de castigo hoy en la noche..

Claro! Como voy a haber logrado algo mínimamente decente si han pasado tan solo 5 minutos desde que la poción exploto y me dijo que volviese a hacerla! No puedo creerlo! Doble castigo con Malfoy! Eso va a ser infierno! Saben cuantas veces eh tenido que volver a rehacer el hechizo protector que resguarda el pergamino que no pudo quitarme? Dieciocho! Si escucharon bien! Dieciocho fueron las veces que tuve que rehacerlo porque el señorito no deja de convocarlos con distintos hechizos anulando su protección! Parece que estuviese jugando al súper espía siempre al epndiente de lo que hago y trantando de reunir pistas! Maldito rubio ególatra con complejo de Sherlock Holmes! Mis nervios están de punta! Juro que ya no se cuanto tiempo mas voy a soportar todas estas provocaciones continuas! Es que por todos los demonios! Que yo no soy de piedra! Y sobre todo con el! Es que el muy maldito no se da cuenta de que cada vez que me provoca tengo que intentar ejercer el mismo autocontrol que ejerzo cuando tengo que resistirme a un imperius para no ceder a todos y cada uno de sus deseos? Que tengo que prácticamente convocar un protejo sobre mi pecho para que no termine por desparramarse por ahí los pedazos de mi corazón? No claro! Que va a darse cuenta el maldito rubio ególatra si no mira más allá de su propia nariz! Que es perfecta por cierto... pero eso no le da ninguna escusa y..!

Tendrías que tener mas cuidado cuando te das vuelta a hablar con la comadreja Potter... sabes...? esos polvos pueden confundirse tan fácilmente...- susurro una voz en mi nuca haciendo que quedase estático en el momento. En que momento había quedado la clase vacía? - Además tal vez la próxima se me ocurra algo menos inofensivo... Quien sabe? Tal vez así podría conseguir ser tu enfermero?- susurro con una voz peligrosamente sexy... aunque tenia mas de peligrosa que de sexy... pero… paradójicamente eso la hacia mas sexy aun...- no te gustaría Potter...?- murmuro ahora cerca mi oído izquierdo.- Imagina a este sexy enfermero velando por tu seguridad... cuidando de ti... consintiéndote... aliviando tu dolor... – dijo entonces rozando ya mi oído y posando sus manos sobre mis caderas acariciándolas en suaves círculos sin que yo pudiera atinar a hacer ningún movimiento completamente aturdido por sus palabras- dejando tu cuerpo y mente lejos de cualquier otra cosa que no sea el placer y la pasión..- lamió entonces mi oido produciéndome un fuerte escalofrío... se alejo un poco depositando un corto y húmedo beso en mi nuca para luego separarse finalmente de mi cuerpo e ir hacia la salida mientras yo continuaba fijo en mi lugar sin poder mover un músculo.- Nos vemos esta noche.. Harry...

Me sonrío y se fue y solo entonces pude desplomarme sobre mi asiento buscando la contención de algo dado que como me temblaban las piernas en ese momento de no ser así hubiese caído al suelo. Harry... mi nombre sonaba tan bien en sus labios... nunca había imaginado escuchar su sedosa voz acariciando mi nombre como hace tan solo unos segundos.

"Placer y pasión" … suspire... realmente nunca había conocido el significado de esas palabras mas que por descripción de sus amigos o personas con las que había estado alguna vez... estaba lejos de sentir pasión con las personas con las que estaba, realmente nunca había experimentado ese sensación tan intensa y maravillosa que describían.. Ese fuego recorriéndote las venas y quemando todo a su paso... esa sensación de no poder mantener el control sobre tu propio cuerpo… lo más cercano a ese sentimiento eran las sensaciones que Draco me provocaba al hacer estas cosas.. vamos al estar cerca mio!

Pero mas allá de todo esas cosas que pasaban por mi mente había ciertas palabras que no dejaban de resonar en mi mente... palabras que a base de repetirse una y otra vez en mi mente estaban grabándose a fuego en ella... palabras que me dejaban una agridulce sensación en mi pecho... no se cuanto tiempo pase sentado en ese lugar solo repitiéndolas una y otra vez en mi cabeza con su voz... "velando por tu seguridad... cuidando de ti... consintiéndote... aliviando tu dolor..."