SHAMPOO AND HER MODERN LIFE

Por Ramsés II

México, 2013.

CAPITULO 7: Asalto a la Escuela Superior Furinkan de Artes Marciales. (Parte 1)

DISCLAIMER: Kagome Higurashi y Ranma ½, son propiedad de Rumiko Takahashi.

Simon Petrikov pertenece a Cartoon Network/Pendleton Ward.

Sakura Kasugano e Ibuki pertenecen a Capcom/Street Fighter.

Daniel Rand/Iron Fist y The Hand, pertenecen a Marvel.

Shin y Yuka Yashida, pertenecen a Sir Chales Z.

Justina Sierra es un personaje original (OC) de mi pertenencia.

ADVERTENCIA: Universo Alternativo Ranma/Marvel comics.

"Y le preguntó

— ¿Cuál es tu nombre?— Y le respondió:

—Legión es mi nombre, porque somos muchos—"

Marcos, 5; 9.

PREVIAMENTE:

"Una verdadera batalla campal entre la Escuela Superior Furinkan de Artes Marciales y el Colegio Superior Nobunaga estalla en el campus de Furinkan, siendo invadida por Shinobis del Nobunaga, todos ellos al mando del director extraordinario, heredero de la familia Yashida; Shin —junto con su teniente Taro—, tiene cuentas pendientes con la familia Kuno, sitiando la dirección y la sala de profesores".

"Mientras tanto, una pelea se desarrolla a lo largo del campus: desde el edificio de los salones, en los clubes extracurriculares, en los campos de entrenamiento y finalmente hasta en la cafetería de Furinkan; en esta última, Shampoo y compañía logran defender el casino de los invasores hasta que una escuadra de ninjas elite conducida por una extraña Kunoichi, logra rodear a los "Cuatro guardianes de Furinkan", mientras que la amazona encontraba a una rival digna de enfrentar, por lo que una batalla entre ambas guerreras es inminente."

"Al mismo tiempo, Shin arregla asuntos pendientes con la Directora Kuno, quien, además de ser asistida por Sierra y Petrikov, acaba matricular a un nuevo guerrero a las filas de su escuela: un joven neoyorkino llamado Daniel Rand, también conocido como Iron Fist".

Escuela Superior Furinkan de Artes Marciales.

Distrito de Nerima, Tokyo, Japón.

Martes, 11 de septiembre de 2001, 1:25 PM.

Campos de Baseball.

Narración: Sakura Kasugano:

"Solo llevo unos días en Furinkan y la mala suerte me encontró…."

"hace unas dos semanas que regresé a Japón, luego de ausentarme por casi un mes en un viaje de entrenamiento en la India con mi maestro Ryu, y de mi amiga Hinata, con aquel viaje aprendí a ser una peleadora, conocer varios estilos de pelea, y también me enfrenté con varios rivales peligrosos. Al regresar, logré ser transferida al colegio Furinkan para mejorar tanto mis calificaciones, como mis habilidades de peleadora, al mismo tiempo que acompañar a Hinata, quien cursa el segunda grado y es miembro del club de Karate."

"Pero nadie me dijo que en Furinkan tendría que pasar por muchos problemas: Hinata atestiguo el ataque de las amazonas el primer día de clases, pero no es lo único que he encontrado en esta escuela: hace algunos días, tuve un altercado con una chica recién transferida de primer año, con el nombre más extraño que haya conocido: Shampoo-Li, y al parecer es muy fuerte, pero no se separa del problemático estudiante Ranma Saotome, el típico novato presumido, quien apenas está al nivel requerido por la escuela, y todo esto ocurrió hablarle cuando la novata me empezó a gritar en chino".

"Pero hace una hora todo eso dejo de importarme: un grupo de ninjas atacó la escuela y el club de Karate no fue la excepción: sitiaron la sede del club junto a los campos de Baseball, y solo yo logré salir, y ahora peleo por mi vida en contra de Shinobis, armados hasta los dientes. Lo que no saben estos malnacidos es que tengo un As, bajo la manga".

—¡Shunpukiaku!— "En el acto, lance una patada rotativa, como si fuese un huracán, noqueando a varios idiotas de un solo esfuerzo, pero esto estaba lejos de comenzar" —Siempre vienen por más— "Pensé al momento de ver a varios de esos cretinos en traje oscuro acercárseme, y solo una idea clara de liberar a al club de Karate, y después ir por el resto de esas imitaciones baratas de Shinobis y dar con el responsable de todo esto".

¡Banzai!— "Gritaron varios ninjas atacarme, por lo que necesité aplicar algo de mis aprendizajes adquiridos en mi viaje de entrenamiento en la India." —¡Shouken!— "Exclame dando un golpe ascendente, con el cual lance a varios Shinobis por los aires, cayendo noqueados en el centro del diamante de Baseball. Sin embargo, esta pelea apenas empezaba, porque conforme me acercaba a la sede del club, más y más ninjas intentaban detenerme, pero fracasaron miserablemente ante mis puños y patadas, y cuando llegué a las puertas del club, una Kunoichi me impidió el paso: una chica casi de mi edad, con el cabello recogido en una coleta de caballo y vestía diferente que el resto de los Shinobis, un traje de ninja de color caqui, al parecer una aprendiz que estaba a la altura de aquella misión".

— ¡Detente! No vas a pasar más allá de aquí— "decretó la misteriosa Kunoichi, lo cual fue un tremendo error: en primer lugar, mis compañeros del club —incluida mi amiga Hinata— estaban adentro, y en segundo lugar por ningún motivo dejaría que nadie, especialmente una aprendiz me diera ordenes, y no iba a comenzar en ese momento" — ¡Entonces vas a tener que obligarme!— "declare finalmente. Inmediatamente, supe perfectamente que esta pelea no iba a ser ni remotamente fácil, a diferencia del resto de los Shinobis". —Muy bien, como tu digas ¡Sera tu funeral!— "dijo ella antes de arrojar una andanada de shurikens y kunais, los cuales esquivé fácilmente e incluso tome una Kunai en el aire, con el cual pude bloquear una segunda oleada de Shurikens. Debo reconocerle su buena puntería, y que de no haber tenido la Kunai, algunas de esas estrellas cortantes me habrían herido seriamente".

— ¡Eres buena, para ser una Kunoichi! ¿Puedes decirme cómo te llamas?— le pregunte finalmente, con una sonrisa burlona y aun empuñando aquella cuchilla ninja —Puedes llamarme Ibuki— "en un momento, aquella chica se quito la cubierta que ocultaba parte de su rostro. Enseguida también me presenté" —Konichiwa, soy Kasugano Sakura— "en el acto hice una reverencia, y al terminar con las presentaciones, reanudamos el combate, esta vez Ibuki volvió a lanzar varios kunais desde los aires y a continuación se lanzó con una patada descendente en mi contra, la cual apenas pude bloquear. Al bloquear aquel ataque me di cuenta de la fuerza de mi rival y que como imaginaba no sería una rival fácil de vencer, y honestamente era lo que yo esperaba".

— ¿Por qué sonríes? ¿Acaso estas nerviosa?— "me pregunto confundida la Kunoichi, al notar mi sonrisa en el rostro" —Hace mucho tiempo que no me enfrentaba a una rival tan fuerte como tú ¡Y por eso será un placer y un honor darte una honorable paliza!— "Dije de forma altanera, y en retrospectiva, ese fue un error, porque Ibuki-san empezó a mostrarme sus habilidades ninja". —Más vale que tus actos sostengan tus palabras Sakura-san, seria desagradable que esta pelea acabase tan rápido— "en el acto, Ibuki inicio el combate cuerpo a cuerpo, equipada con varios kunais en sus nudillos. Cada vez que ella me lanzaba un golpe, lo esquivaba para contraatacar, pero ella esquivaba mejor mis golpes al tener una mayor velocidad, debido a su entrenamiento shinobi: ese intercambio de golpes ocasionó varias rasgaduras en mi uniforme, y al mismo tiempo logrando herirla con su propio Kunai al lanzarla a su tobillo ocasionando una herida de consideración mediana. Sin embargo, si no cambiaba el rumbo de la pelea, estaría en serios problemas, por lo cual tuve que recurrir a una de mis técnicas experimentales desarrolladas en la India.

¡Haru Ichiban!— en ese momento, ataqué sorpresivamente girando sobre mi eje con una patada rotativa, la cual tomo por sorpresa a la joven Kunoichi, al darle de lleno en sus piernas, sacándola de balance, hasta darle una patada arrojándola hacia atrás, y rápidamente me levanté del suelo para ejecutar una de mis mejores técnicas — ¡HADOUKEN!— "inmediatamente, una bola de energía blanca se formó de mis manos, y la lancé rápidamente contra ella, pero antes de impactar, Ibuki logro bloquear el ataque, no sin recibir algo de daño de quemadura en sus brazos".

— ¡UNGH! ¿Qué clase de ataque fue ese?— "Preguntó Ibuki quejándose de sus quemaduras, pero eso solo era una distracción" — ¡Midare Sakura!— Inmediatamente, lancé una serie de múltiples ataques de golpes y patadas finalizando con un doble Shouken, mandándola al suelo vapuleada. —Ten cuidado, este lugar no es seguro— dijo previniéndome del verdadero peligro — ¡Una Bomba!— en medio del club de Karate, estaba una bomba de tiempo con cronometro con menos de cinco minutos y la mayoría de los miembros amordazados y el resto peleando contra los pocos Shinobis que quedaban en pie. Hinata estaba rodeada por algunos Shinobis, pero antes de ser atacada actué rápidamente, lanzando un potente rayo de energía que logro derrotarlos en el acto".

— ¡Hinata-Chan! ¿Te encuentras bien?— "le pregunte a mi amiga, luego de desatarla en el acto" —Nada mal para estar amordazada junto a una bomba de tiempo— "dijo irónicamente mi amiga a lo cual le hice una indicación de salir de aquí con el resto del club. En ese momento uno de los Shinobis se levantó, completamente herido, pero parecía que nada le afectaba" — ¡No podrán escapar! La bomba estallara en pocos momentos ¡Todos volaremos en mil pedazos!— "En ese momento, aquel sujeto sacó un control remoto con el cual intentó detonar aquella bomba, pero antes de presionar el botón, una Kunai salió volando, clavándose en la mano de aquel shinobi y quien soltó el detonador — ¡Suficiente Sensei!— exclamó Ibuki molesta, dándose cuenta del terrible plan — ¡Traidora! No debiste rebelarte ante tu sensei, ¡Pagaras por eso!— "en ese momento el shinobi lanzó una andanada de Kunais en contra de Ibuki, pero antes, ella lanzó otra andanada de shurikens bloqueando casi todos los ataques, no sin recibir algunos rasguños de los ataques". — ¡Huyan de aquí, la bomba estallará!— "Todos nuestros compañeros salieron ante el aviso de Hinata, quien me ayudo a cargar a una severamente herida Kunoichi, sin poder sacar al resto de los Shinobis, cuando la bomba explotó".

¡BOOM!— "la explosión sacudió todo el campus, al igual que a los corazones de todos los miembros del club de karate. Fue devastador para todos nosotros, por qué a pesar de sobrevivir aquella trampa mortal, el club fue destruido por oscuros intereses, pero gracias a una joven Kunoichi que arriesgo su vida para salvarnos, pudimos salir todos ilesos, pese a que ella había perdido su honor y a sus compañeros al salvarnos. Solo por ello, todos los miembros del club la escoltamos hacia la enfermería, su sacrificio se ganó nuestra gratitud".

Narración: Shampoo.

Cafetería, 1:35 Pm

"Odio pelear contra ninjas…"

"Cuando vivía en Nujetsu, las aldeas vecinas, en un intento desesperado para contrarrestar nuestro poder sobre el valle de Jusenkyo, enviaban a sus mejores guerreros a atacar a nuestra aldea en varias ocasiones: eran sigilosos, agiles, y tramposos, pero también eran débiles, y casi siempre fracasaban en sus objetivos, no sin ocasionar estragos: secuestran a los bebes, niños y niñas y se los llevan a las aldeas enemigas, eso si llegan a salir vivos de Nujetsu. Comparados con los ninjas de Jusenkyo, estos son insignificantes"

"Sin embargo, luego de una hora de pelear contra estos matones, el fastidio hace que pierda la concentración; esto lo aprovechan algunos ninjas al lanzarme algunos shurikens, fracasando miserablemente. Estos aficionados me desesperan, porque son tan fáciles de derrotar que me sorprende que Airen y compañía tengan problemas para derrotarlos. Pero no había tiempo para pensar en esas cosas mientras un grupo de matones nos atacaba, y mientras me mantuve ocupada repartiendo golpes contra los matones, y no fue hasta que el último de ellos cayó noqueado cuando me di cuenta que un nuevo contingente de Shinobis llego a la cafetería."

"Pero, a diferencia de los anteriores matones, este pequeño escuadrón era diferente: estaban vestidos con un Shokotsu rojo, y estaban completamente calmados, a diferencia del uniforme morado o negro de los otros ninjas. Y en ese momento apareció una joven guerrera, casi de mi edad, y aquella mujer se dirigió a mis amigos" — ¿A dónde creen que van, "novatos"?— "preguntó irónicamente, pero antes de siquiera contestar, la Kunoichi saco un par de Katanas exclamando" — ¡La diversión apenas comienza!— Exclamó aquella chica observándonos detenidamente.

"En ese momento, al ver aquella kunoichi en posición de combate, supe que debía pelear con ella, no por honor, o venganza, sino por el simple hecho de pelear con alguien fuerte, además de proteger a Ranma y mis amigos de ellos". —Entonces, yo seré tu oponente, nakama— "Declare bastante confiada. Al ver a Airen, advertí su preocupación latente en su rostro, pero no supe en ese momento el peligro que acechaba tanto a mí como a mis compañeros" —Ten cuidado Shampoo, ¡Esos no son ninjas ordinarios!— Dijo Ranma antes que fuese envestido por uno de los Shinobis rojos, pero antes que pudiese reaccionar Aquella chica se interpuso en mi camino — ¿Tan pronto olvidaste quien es tu oponente, Gaijin?— "Sin tener que conocer el significado de aquella palabra, el tono despectivo en que la dijo, fue suficiente para que yo atacase a la Kunoichi.

"No obstante, ella esquivó mis ataques fácilmente gracias a su velocidad y agilidad combinadas, y también lanzando algunos shurikens y kunais. Gracias a mi entrenamiento esquivé los shurikens y tomar varias kunais y regresar algunos a la Kunoichi, quien rápidamente bloqueo mis ataques con sus Katanas, e inmediatamente se lanzo a atacarme". —No está mal, ¡Para una pobre novata!— "Exclamó al intentar apuñalarme con sus filosas espadas, las cuales apenas bloqueé con un par de kunais".

"Sin Embargo, Airen y compañía estaban en problemas, debido a que los nuevos ninjas no eran solo unos matones, estos shinobis eran silenciosos, y llegado el momento muestran su agresividad, con un alto instinto asesino, algunos de ellos atacaban con katanas y otros más con sais. Sorprendentemente, Ukyo los mantuvo a raya por un buen tiempo, incluso Ryoga a pesar de pelear desarmado, hizo su mejor esfuerzo para enfrentarlos, siendo noqueado luego que un shinobi le asestase un puñetazo en la cara. Pero Ranma fue rodeado rápidamente por ellos, y a pesar de enfrentarse a ellos, aun no estaba en condiciones para enfrentar una pelea como la que estábamos viviendo, por lo que mi amiga cocinera lanzo algunas de sus espátulas pequeñas para atacarlos, sin mucho éxito."

—Tus amigos están condenados, ¡Observad a los oscuros guerreros de The Hand, el medio de su perdición!— "Al escuchar aquel nombre, tuve un mal presentimiento, e intuí que estos guerreros no eran como los otros: este grupo era realmente peligroso para que Ranma, compañía los enfrente solos, y abandonar la pelea contra la kunoichi no es una opción. Por lo tanto, mi única opción es derrotar a esa chica, incluso si me cuesta la vida".

Airen y amigos no ser derrotados por Shinobis, y menos si yo logro derrotarte— "En ese momento, expulsé gradualmente mis energías, sin que ninguno de los Shinobis advertía lo que ocurría, excepto de Ranma y Ukyo, quienes siguen peleando pese a la situación adversa en la que se encontraban, especialmente porque los Shinobis rojizos los atacaban sin parar" — ¡Todavía no nacer quien pueda derrotarme! Y con gusto te lo demostrare— "Luego de hacer aquella declaración, volví al ataque contra mi rival, quien volvió a bloquear mis puños y los kunais con las hojas de sus espadas" — ¡Pierdes el tiempo! Primero tendrás que romper estas Katanas para tocarme— "declaro la Kunoichi con mucha confianza, mientras seguía bloqueando mis ataques con esas condenadas Katanas y de vez en cuando contraatacarme con ellas, intentándome tomar por sorpresa, Pero al mismo tiempo que ella intentaba apuñalarme con sus espadas, también esquivaba aquellas cuchillas y bloquearlas con las kunais que sujetaba con firmeza, logrando rasgar su uniforme y parte de su cubre bocas negro, por lo cual ella tuvo que quitárselo, después de todo ya no le servía mucho, mostrando su cara y su cabello negro con algunos mechones purpuras".

—Deberías de estar orgullosa, no muchos se pueden acercar tanto a mi persona, ¡Pero no te permitiré que me derrote ninguna novata, o dejare de llamarme Yuka Yashida!— "En ese momento, aquella chica lanzo varios shurikens en contra mía, no obstante, los evadí exitosamente. En ese momento me di cuenta que si quería salir con vida —junto con mis amigos y el resto de los compañeros—, debía derrotar a Yuka lo antes posible".

— ¡Muy Bien Yuka! Ya que te has presentado, déjame hacer lo mismo: me llamo Shampoo, soy estudiante de primer grado en Furinkan, ¡Y por mi honor, mi Airen, y mis amigos, serás vencida!— "En ese momento, empecé a canalizar mi energía hacia mis manos, tanto que llegaron a manifestarse en energía pura, hasta que forme una bola energética" — ¡Kikouken!— "En el acto, lancé rápidamente una bola de energía azulina, que impacto en el cuerpo de la joven Yashida, quien cayó rodando por el suelo".

— ¿Cómo te atreves? ¡Morirás por esta humillación!— "En ese momento, Yuka se preparo para un ataque mortal: primero dio un impresionante salto cada atrás y elevándose lo más posible lanzo su ataque — ¡Kunai No Rasen!— "En ese momento, Yuka arrojo a toda la cafetería, una infinidad de cuchillas, kunais, shurikens, Bombas de humo y explosivos. Lo primero que cayó en el suelo fueron las bombas de humo y los explosivos, activándose en el acto, y le siguieron los objetos filosos. No obstante que la precisión de Yuka era cuestionable, pronto me percaté que aquellas navajas eran más peligrosas de lo que aparentaban".

— ¡Ungh! ¡Mi brazo!— "exclamó Ranma al ver que en su brazo sano estaba clavada una shuriken amarilla, mientras que algunos shinobis fueron cortados por dos kunais de la líder Yashida, quien simplemente observa con desdén; y al notarlo, enfurecí como nunca lo he hecho." — ¡Malditas seas!— y entonces ella me contesto —deberías pensar en otra cosa, tu Airen necesita el antídoto antes de las siguientes dos horas, o la toxina lo matara, si sobrevive a esta pelea— "en ese momento, hice un esfuerzo por calmarme y tomar control de mis acciones, por el bien de todos, así que tome una difícil decisión".

— ¿Has escuchado hablar de los mutantes?— "Le pregunté a Yuka en tono neutro, y en cuanto tuve su atención, inicie algo que solo he hecho contadas ocasiones: activar mis poderes mutantes" — ¿Qué rayos tratas de hacer?— "Preguntó Yuka con miedo; en ese momento inicie una transformación total de mi cuerpo: mis músculos se tensaron al máximo, mi cabello creció aceleradamente, al igual mis colmillos y parte del vello corporal, y mis orejas se volvieron puntiagudas y una cola. Pero lo principal de esta transformación, es que mis sentidos se agudizaron, al igual que mi fuerza, velocidad y agilidad, y sobre todo mis uñas crecieron y se volvieron fuertes y filosas garras de un tigre siberiano. Esta chica me hizo utilizar mi poder mutante: un estado felino y salvaje que pocas personas han visto."

— ¿Qué demonios te hiciste?— "pregunto Yuka temerosa, sosteniendo firmemente sus katanas, podía oler su miedo emanando de su cuerpo" —Un pequeño sacrificio para salvar a mis amigos— "en ese momento, le aseste una patada mientras tenia la guardia baja. No obstante ella se levantó y en un intento desesperado, vuelve a atacarme con una serie de ataques de atadas y estocadas con sus katanas, debía deshacerme de ellas, estaban ocasionándome muchas molestias, por lo cual, mientras esta aprendiz se defendía con estas espadas, sujete ambas hojas con mis manos."

— ¿Siempre usas estas finas armas como escudo? ¡Qué deshonra!— "En ese momento, y pese al dolor que me ocasionaban las cuchillas, gracias a mis fuerzas aumentadas, logre destrozarlas con mis manos en el acto, algo que impacto a la joven Yashida" — ¡No puedo creerlo! ¿Cómo lo hiciste?— "me pregunto asustada, arrojando las cuchillas al suelo y preparándose para defenderse con las manos limpias" —No creo que eso importe, ¿Verdad?— "le dije burlonamente mientras le ataque de un zarpazo de mis garras, lo que desgarró sus ropas, y sangrando de su cuerpo y brazos. Por su parte, Yuka intentaba arrojarme algunas shurikens y kunais venenosos, las cuales gracias a mi estado felino, el veneno no hace el menor efecto en mi, debido al alto metabolismo en mi mutación."

"Sin embargo, la muy cretina, a pesar de su lamentable estado y de todas sus heridas, seguía dándome problemas, especialmente cuando me envió a todos sus ninjas disponibles en contra mía, pero me deshice rápidamente de ellos, dejándolos noqueados en cuestión de minutos. Y en ese momento, con una mirada asesina y rabiosa dije". —Muy bien Yuka, ¿Cuál es la toxina y su antídoto? Si no hablas, en serio te mataré— "luego de dejarle esta amenaza enseñándole mis afilados colmillos, le di un golpe en el estomago, se volteo de espaldas, tratando de escapar, pero le di un zarpazo en la espalda, ocasionándole una fuerte hemorragia cuando se volteo a verme, vi el terror en su rostro, pero eso no me importo, y le volví a preguntar". —No lo repetiré de nuevo, ¿Cual es el antídoto?— "Esta vez le sujeté del cuello, apretando poco a poco, casi hasta asfixiarla. Pero toda mi ira se apago cuando escuche a Ukyo"

— ¡Detente Shampoo, no vale la pena, Ranma solo necesita el antídoto, no su sangre!— "Al oír estas palabras, recordé por que peleaba contra esta chica, y alcancé a escucharle su respuesta" —Tu novio esta envenenado con raticida..., adminístrale una buena dosis de vitamina K1 y estará como nuevo…— "Al escucharle decir esto le solté rápidamente, en ese momento una explosión sacudió el campus, levantando una densa nube de humo y polvo, y para cuando esta se disipó, Yuka y los miembros caídos de The hand, desaparecieron sin dejar rastro, excepto por los shurikens y las kunais. Había derrotado a Yuka, mis manos necesitarían vendaje, y llevé rápidamente a Ranma y a Ryoga con la ayuda de Ukyo a la enfermería, la cual no fue atacada por esos misteriosos y peligrosos ninjas, entonces, me dirigí a Ukyo" —En unos momentos volveré a mi forma "Normal", no quiero asustar a nadie con esta monstruosa apariencia— le comente algo apenada, pero lo que me dijo me dejo sorprendida —Shampoo, Jamás te consideres un monstruo por ser mutante, de hecho los únicos monstruos que he visto, son esos malnacidos que atacaron la escuela y a nuestros amigos, ¡Que nunca se te olvide! — "Cuando termino de hablar, supe que Ukyo y yo nos convertimos en mejores amigas, pero tal vez nuestro amor por Ranma siempre seriamos rivales, pero no significa que sintiéramos respeto una de la otra. Pero eso no importaba nuestros amigos necesitaban de nuestra ayuda, solo espero que para mi Airen, no sea demasiado tarde."

"Probablemente la escuela ya esté a salvo, pero, sé perfectamente que, a partir de hoy, mis problemas solo estarían por comenzar a partir de este terrible día, y probablemente mi destino este marcado…"

Mientras tanto, en la oficina de la dirección de Furinkan…

1:45 Pm

— ¿En qué momento decidí entrar a esta escuela de locos?— Se pregunto Justina Sierra al comienzo del ataque a la Escuela Furinkan por parte del colegio Nobunaga, uno de los colegios más exclusivos en todo Japón y Asia, sus alumnos son miembros de familias de jefes políticos, empresarios, jueces, y abogados, además de mafiosos, e hijos de Yakuzas. Todo esto para entrenar líderes políticos y mandarlos a trabajar en las elites del poder nipón, para dominar el gobierno imperial, el crimen organizado japonés, diversas empresas transnacionales de origen nipón o los clanes secretos Yakuzas.

Este era el caso del líder y responsable de los ataques a Furinkan: Shin Yashida, quien viste un uniforme genin de color negro con un chaleco verde militar, su cara estaba cubierta con una pañoleta de color negro y tenía una banda de color blanco en la sien con la leyenda: Tora! Tora! Tora! Algo que se grabó en la mente del Nuevo estudiante en Furinkan, quien lo consideró ofensivo, o por lo menos políticamente incorrecto: el neoyorquino Daniel Rand. Por su parte, Kodachi observó al jefe de aquel comando al mismo tiempo que su lugarteniente —llamado "Taro" por parte de Shin—: un chico de unos 1.75m de alto, cubierto con una máscara de toro, de color negra, y vestido con un uniforme Shokotsu, de color carmesí y que, a diferencia de la calma que había en el lenguaje corporal de Shin, "Taro" mostraba agresividad en todos sus movimientos, especialmente porque se llevaba la mano constantemente a la empuñadura de su Katana.

—Buenas tardes, estudiantes, Petrikov Sensei, y Directora Kuno, permítanme presentarme: Me llamo Shin y por el momento mi apellido no es de importancia, y este es mi lugarteniente y mi mejor amigo, "Taro" y él los escoltara hasta la salida mientras discuto con su directora asuntos de vital importancia— En ese momento, Kodachi tomó rápidamente la palabra — ¡Olvídalo Yashida, No tienes autoridad para hacer eso en MI Escuela!— en ese momento, "Taro" empuña su katana para desenvainarla, sin embargo, Shin con una actitud tranquila le interrumpe: — "Taro", tranquilízate, Recuerda que vine a negociar, pero vigila que los "invitados" no deben de interrumpir la negociación— Su amigo solo asiente mientas que Kodachi intenta tranquilizar sus destrozados nervios, pero sabe que es cuestión de tiempo para que Shin le de orden a su lugarteniente de atacar; por lo cual, está obligada a negociar con Yashida, o sino el derramamiento de sangre será inevitable.

—No sé que tengas en mente, pero que te quede una cosa en claro: ¡No tienes el derecho de venir a MI escuela, traer a tus estúpidos ninjas y menos aun amenazar a Mis alumnos! Pero, si vas a hablar, más vale que saques a todos tus mercenarios y ninjas de aquí, ¿Entendiste, maldito cretino?— Luego de escuchar las ordenes de la furiosa Rosa negra de Furinkan, Shin sabía perfectamente los riesgos de no acatar esa orden, pese a que aparentemente él estuviera en una ventaja táctica. —Sabes que en este momento no tienes posición para hacer tus exigencias: yo controlo la situación, mis "agentes" controlan la mayor parte de tu colegio y en cuestión de momentos, será al 100%. Pronto ellos controlaran no solamente los salones de clases principales, sino también las sedes de los clubes de artes marciales y deportes, los cuales serán naturalizados en menos de diez minutos, a menos que en este momento, pienses en entregarme tu colegio de segunda categoría— le advirtió seriamente el joven Yashida a la directora Kuno.

Sin embargo, una cosa que definitivamente NO era Kodachi, es ser una chica indefensa; sino que al contrario, eran tan peligrosa cuando se le provocaba, y en cualquier situación normal, La rosa negra atacaría a Shin sin pensarlo dos veces, pero en esta ocasión, la vida de muchos estaba pendiente de un hilo, especialmente al enfrentar a presidente del Consejo de Estudiantes del Superior Nobunaga, por lo cual, debía controlar su temperamento antes que nada, pese al hecho que los shinobis del Nobunaga, han invadido la escuela casi por completo excepto algunas partes vitales. Por otra parte, no sabía que esperar del amigo de Shin, pero estaba segura que nada bueno tenía en manos.

—Kochi-chan, no seas grosera con un viejo amigo de la infancia— comento Shin con un tono burlón, algo que exaspera aun más a la joven Kuno, y es advertido por todos los presentes, especialmente por su asistente —¡Este cretino se está metiendo con la directora y algo me dice que esto se pondrá feo! ¡Por todos los santos Higurashi!, ¿Dónde demonios te metiste?— se preguntó Justina al ser testigo de la tensión en aquella oficina entre ambos líderes, pero dejo de preocuparse por ello, cuando "Taro" se le empezó a acercársele de manera intimidante, muy prepotente e incómoda para la mexicana.

— ¿Qué hace una chica como tú en una pocilga como esta? ¿Por qué no vamos afuera y nos divertimos un rato?— en ese momento "Taro" hizo algo que muchos shinobis considerarían un acto arrogancia, o mejor dicho, de estupidez: se quitó su máscara Shinobi solo para mostrar arrogantemente su cara, la cual consideraba su mayor atractivo.

— ¡Vamos! No tengas miedo, prometo que vas a Disfrutar de la acción— Luego de esa proposición molesta e indecorosa, Justina vio aquel rostro, y le cuestionó con curiosidad y molestia — ¿Por qué tienes esa cara de afeminado?— Aquella pregunta fue un balde de agua fría para el ego y la galantería de Taro, quien descompuso su semblante, antes galante y tranquilo a uno amenazante y perturbador — ¡No Soy ningún afeminado!— pero antes que Taro reaccionara contra Justina, Rand le asestó una patada en el rostro, alejándolo de ella — ¡Aléjate de Justina! ¡Si quieres pelear con alguien, YO seré tu oponente!— declaró finalmente el novato, interponiéndose entre el shinobi y Justina.

— ¡Maldito seas! ¿Cómo te atreves a golpear mi rostro? ¡Pagaras por ello!— En ese momento, tomó una botella de agua de entre sus ropajes, pero antes que hiciera algo, recibió una orden de Shin — ¡Mas te vale no hacerlo, o te las veras con mi padre! ¿Entendiste, Taro?— Dijo Shin de forma amenazante, haciendo que cerrara aquella botella de agua —Muy bien, ¡Entonces será del modo tradicional!— declaro Taro tomando de nueva cuenta su máscara de toro y poniéndola en su rostro aun adolorido por la patada del neoyorquino, quien solo se puso en posición en guardia Kun-Lun, un estilo marcial que Taro desconocía —Muy bien, Novato ¡Ven acá y dame tu mejor golpe!— en ese momento, ambos peleadores se lanzan uno en contra del otro, empezando la reyerta por la dirección.

En ese momento, la tensa discusión entre Shin y Kodachi sube de nivel, tanto que él le dio un ultimátum — ¡Kuno, más vale que detengas este pleito o no respondo por mi o por Taro!— le señaló con su mano de forma amenazante, algo que no le gustó al profesor Petrikov — ¡Déjala tranquila, Maldito lunático!— pero solo recibió un puñetazo en el estomago, enviándolo contra la pared inconsciente: nunca pensó que ese acto de prepotencia hacia un hombre completamente indefenso y desarmado, un acto completamente deshonroso que fue la gota que derramó el vaso de la paciencia de Kodachi.

— ¡YASHIDA! ¡Te lo Advertí, te gastaste toda mi paciencia! y con ello, ¡Has firmado tu sentencia de Muerte!— En ese momento, una cadena metálica sale disparada en contra de Shin, quien apenas la esquiva, no sin llevarse aquella sorpresa — ¿Reconoces esta cadena, Shin? ¡Tu hermana me retiro de la gimnasia con ella!— exclamó con furia Kodachi —Sus eslabones están hechos de titanio reforzado, además de tener una cuchilla arrojadiza de Vibranio un extremo de la cadena Ha sido mi mejor amuleto luego que se la quitara a Yuka, ¿Sabes que es lo mejor? ¡Esto solo fue una distracción!— En ese momento, una lluvia de pétalos negros envolvió a Shin, llenando el ambiente alrededor de un aroma relajado, pero antes de caer en el sopor, Shin se apartó con un salto hacia atrás, pero aun estaba algo aturdido por el olor —Gas anestésico, ¡El truco más viejo del Mundo!— Se dijo Shin al incorporarse, y sacando las katanas exclamó —¡Te metiste con el sujeto equivocado!— sentencio amenazante Shin, adoptando posición de guardia frente a su rival.

Mientras tanto, Taro y Rand siguen peleando en la amplia oficina de la directora, la cual sufría sus destrozos de aquella violenta reyerta, resintiendo también el aroma de los pélalos negros de Kodachi, muy a pesar de Taro y su máscara de combate — ¡Debo reconocer que eres bueno, Novato! ¡Pero no esperes ganar con esas técnicas tan extrañas que trajiste de América!— Pero Rand solo lo mira seriamente, no es el típico peleador boquiflojo que le gusta alardear: solo se remite a probar sus habilidades cuando lo necesita, e intentando no iniciar peleas, pero sí de terminarlas por las buenas o por las malas, y se dio cuenta que Taro debía aprender por las malas.

— ¡Solo estas manifestando tu ignorancia, Taro-San! ¡Y me encargare que conozcas el legendario arte del Kún-Lún!— ben ese momento, Taro atacó con sus cuchillas, intentado herir al joven neoyorquino quien esquiva fácilmente los ataques del lugarteniente de Yashida, y contraatacando con una combinación de patadas rectas, y golpes que eran bloqueados por las katanas de Taro, aparentando resistir el ataque. Sin embargo, Taro solo se defendía esperando contraatacar, y por ello, no advirtió que la fuerza y el poder Chií de Iron Fist, se incrementó gradualmente — ¡Acabare contigo y luego me encargare de tu amiguita!— Exclamo furioso intentado provocar a Daniel. Sin embargo, pese al comentario ofensivo del shinobi, el neoyorquino estaba calmado, aunque no por ello se dejara adrementar, por lo cual solo comentó — ¡Y lo dice el sujeto que se avergüenza de su cara de afeminado, cubriéndosela con una máscara de Toro!— comentó burlonamente Rand, sabiendo el efecto que este chiste tendría en la psique del shinobi — ¿Quién te crees que eres, maldito idiota? ¿Spiderman?— pero en ese momento, Rand aprovechó el descuido de Taro para atacarlo — ¡EL PUÑO DE HIERRO!— Rand cubrió su puño con energía chií del cual, pretendía el lugarteniente cubrirse con sus katanas, y ni siquiera el acero de sus espadas fue suficiente

—¡AARRGH!—Fue lo último que dijo antes de ser noqueado por el certero puñetazo en la cara, el cual no solamente destruyo las katanas, sino también su máscara y de paso dejándole un ojo morado al lugarteniente de Shin. — ¡Que desperdicio! ¡No durarías ni cinco minutos peleando contra Spiderman!— Declaró finalmente Rand, no sin antes amarrarlo con una soga para evitar su escape. No obstante, debía de ayudar a Kodachi, quien se encontraba en problemas.

— ¿Crees que unos pétalos somníferos van a detenerme? ¡SOY SHIN YASHIDA! Líder del Consejo estudiantil de Colegio Superior Nobunaga, ¡Campeón regional de Artes Marciales! ¡Y ninguna ex campeona Olímpica, va a derrotarme en mi terreno!— En ese momento, Shin acorraló a la rosa negra, quien internamente tenía miedo de lo que sería capaz, y se sentía una vez más, sola y sin algún apoyo: sin Kagome, y Justina despertando a Simon sentía que se le acababan las opciones…

Hasta que su nuevo estudiante atacó a Shin, alejándolo de ella —¡Kodachi-Sama no está sola, Yashida!— E inmediatamente, Kodachi observa las cámaras que aun funcionaban, observo uno de los monitores y se levanta volviendo a la pelea — ¡Tal vez seas el campeón actual de Nerima, Shin!, ¡Pero recuerda: Furinkan siempre tendrá un campeón que pateara los traseros del Nobunaga!— En ese momento, hizo una pausa para señalar con una sonrisa burlona una de las pantallas de las cámaras que aun funcionaban —Y si no me crees, ¡Entonces observa esta pantalla!— En la pantalla, Shin observo un espectáculo que lo impactó: su hermana Yuka, recibía la paliza de su vida, por una criatura de cabellera purpura, que Shin solo podría identificar criatura mitad humana mitad felina —¿Qué has hecho, Kodachi? ¡Mi hermana va a ser masacrada por ese monstruo!— Pero en ese momento tanto Kodachi como Daniel le golpearon la cara, aprovechado la distracción.

—Si quieres salvar a la tramposa de tu hermana ¡Ve por ella y largarte de aquí mientras puedas! ¡Furinkan resistió y tus ninjas fueron derrotados!— Y al ver el resto de las pantallas como los alumnos de cuarto y tercer año peleaban y echaban a los ninjas que estaban ahí, Shin supo que su incursión a Furinkan fracasó, por lo cual, intento ir por Taro —Elige Shin: ¿Tu hermana o Tu amigo?— declaró La directora Kuno al adivinar las intenciones de Yashida, por lo cual, el shinobi solo sacó una bomba de humo — ¡Esto no se quedara Así! ¡Retirada!— Fue lo último que dijo Shin antes de irse, no sin antes activar el detonador de las de las Bombas de los clubes del Furinkan, lo cual hizo temblar la tierra con una fuerte explosión que sacudió todo el campus y levantando una nube de humo y polvo, llevándose consigo a todos los invasores, dejando a Taro en custodia de Furinkan.

— ¡Muy buen trabajo, Daniel-San! Salvamos lo que nos queda de escuela ¡Vamos a llevar a Simon a la enfermería!— y Kodachi hizo una breve pausa — ¿Puedes llevarte a este idiota de mi oficina?— le pidió amablemente a Rand mientras ambas chicas se llevaban al profesor Petrikov a la enfermería mientras Daniel levantaba con una mano al inconsciente Taro. La pesadilla que significó el ataque del Nobunaga a la Escuela Superior Furinkan de Artes Marciales acabo, y la calma ha regresado a Furinkan y a Nerima.

Al menos por ahora…

[CONTINUARA...]

MUCHAS GRACIAS POR EL APOYO Y LOS COMENTARIOS!

DE NUEVA CUENTA, DOY GRACIAS A SIR CHARLES Z POR EL APOYO Y POR LOS PERSONAJES!

NOS VEMOS EN DICIEMBRE!

ATTE: RAMSES II