Disclaimers: Bueno como siempre los personajes no me pertenecen en lo absoluto son propiedad de la grandiosa J.K. Rowling yo solo los uso para mi propia diversión y la de ustedes espero...! Y los pervierto un poco... ya que Rowling nunca me dio la satisfacción de comprender que la pareja ideal eran Harry y Draco!
Pedido! Alguien conoce alguna buena historia Sirius/James? James /Sirius? Muero por leer algo de ellos! Pero no eh encontrado!
Ahora si bienvenidas una nueva entrega de Silencio!
Harry pov.
Lejos del mundo mágico y cualquiera que nos conozca. Lejos de responsabilidades. Lejos de tradiciones y apellidos que mantener. Solo Harry y Draco… eso sonaba tan condenadamente bien… tan endemoniadamente tentador...
Pero TENIA que decir que no. En estos momento ni siquiera recordaba porque debería decir que no, maldita sea! Que me importaba ahora que el jamás fuese a tomarme en serio? O que yo estuviese totalmente enamorado mientras que el solo jugaba? Que importaba que después fuera a sufrir incluso mas que ahora si lo hacia?
Bueno, vale! Si importaba... pero que en el nombre de Merlín podían importarme esas razones cuando tenia a Draco ofreciéndome disfrutar juntos de un paraíso perdido y de nuestra mutua compañía sin importar nada mas? Por Morgana como hacia una persona para no rendirse ante semejante propuesta?! Suspire apesadumbrado y me eche de espaldas en la cama intentando calmar mi agitado corazón, cosa que no funciono demasiado al ver en mi mesa de noche que el reloj marcaba las 11:56PM.
Maldita sea! Draco era un gran estratega eso lo sabia bien y como tal no había dejado ni un punto dispuesto al azar, sabia lo que sentiría al leer esas líneas y esa propuesta echa por la persona amada, demasiado difícil de rechazar. Y me daba poco tiempo para decidirme, el maldito rubio sabía que si tenía el tiempo suficiente para pensarlo encontraría mil razones para no ir. Yo también lo sabia, pero con la emoción embargando mis sentidos y la ansiedad carcomiéndome viendo como el segundero del reloj aumentaba no lograba hacer funcionar correctamente mi cabeza.
Que se suponía que debía hacer ahora? Sabía en realidad lo que se suponía que debía hacer... pero también sabia lo que quería hacer... Moria por ir junto al rubio... suspire abatido, porque todo tenía que ser siempre tan complicado? Cerré los ojos y entonces como si de un sueño vivido se tratase sentí las manos de Hermione acariciando mi cabello suavemente y diciéndome en un suave susurro...Tal vez sea hora de dejar luchar contra la corriente... la fuerza a la que te enfrentas Harry es la única que no creo puedas vencer por mas poderoso que seas... escuche esas palabras resonar una y otra vez en mi cabeza...
Tal vez Hermione tuviese razón, desde un comienzo había sabido que ese sentimiento jamás debería haber nacido en mi y después de recuperarme del shock inicial, y de las tendencias ligeramente suicidas que me produjo el saberlo había decido que no me dejaría vencer por ese sentimiento. Que no dejaría que eso me arruinase, que no me dejaría rebajar ni mucho menos usar, después de todo había acabado con el mismísimo Lord Voldemort tenia que poder con aquello, porque merecía un poco de tranquilidad, merecía un poco de amor real.. Lo merecía después de todo lo que había pasado verdad? Pero al parecer la vida no estaba demasiado de acuerdo conmigo...
Ahora sintiendo las palabras de Hermione resonar en mi mente finalmente lo comprendía, el sentimiento que yo tenia por Draco era un sentimiento de lo mas real y puro, mi amiga tenia razón aquel sentimiento era una fuerza contra la que no podría luchar y salir vencedor... porque no podía luchar contra mi mismo, no podía luchar contra lo que mi corazón había elegido… tal vez era momento de dejar de luchar contra ello y aceptarlo simplemente...
Abrí los ojos, había tomado una decisión. Tome un pergamino y garabatee unas cortas líneas ate el papel a la pata de Hedwig y le pedí que se lo entregase a Hermione. Inspire hondamente tomando el valor necesario y tome el colgante entre mis manos aprensándolo fuertemente, rememore la imagen de la foto en mi mente y solté el aire lentamente para luego pronuncia con voz clara y fuerte "acepto".
La desagradable sensación de ser enganchado del ombligo por un gancho y tirado desde allí a una increíble velocidad se hizo presente pronto, intente respirar pero a la velocidad que recorría era imposible y mi corazón latía a cada segundo mas descontrolado aun si eso era posible, los nervios por lo que iba a encontrarme allí eran increíbles. No habrán pasado mas que unos cuantos segundos que a mi se me hicieron eternos, cuando sentí una suave superficie bajo mis pies, y prontamente aterrice de forma poco elegante sobre ella. No había caso, nunca aprendería a viajar correctamente en estas cosas.
Abrí los ojos para ver que estaba desparramado sobre una suave superficie de arena blanca, y asfixiándome prácticamente! Que calor hacia aquí! Sentí unos suaves pasos y viendo hacia arriba y en cuanto levante la mirada me encontré con unos divertidos ojos grises contemplándome, tarde unos segundos en reaccionar perdido contemplando esa expresión en su mirada, no era normal ver las emociones palpables tan fácilmente en el, y jamás había visto su mirada con esa diversión sin malicia. Finalmente reaccione tomando la mano que me ofrecía para ponerme en pie. E inmediatamente sentí una suave onda mágica recorrer mi cuerpo y el notable alivio del aire fresco del verano.
Así se esta mejor verdad?..- me pregunto amablemente con una suave sonrisa, mire mi cuerpo ahora cubierto por un fresca camisa blanca y unas bermudas de color natural.
Gracias...- fue lo único que pude responder algo aturdido aun.
Ya pensé que no ibas a venir...- me dijo suavemente como si fuese un animal acorralado que puede asustarse ante el menor movimiento.
Yo también lo creí...- le conteste suavemente dejándome guiar por el hasta el lugar exacto que había visto en la foto.- wow es hermoso...
Gracias por le cumplido Harry pero ya lo sabia...- me respondió sonriendo con algo de ese toque arrogante a lo que reí suavemente.
No hablaba de ti, hablaba de el lugar...- respondí divertido mirando hacia mi alrededor. El lugar parecía realmente algún paraíso perdido en el tiempo. En el cielo nocturno podía apreciarse el brillo de un millón de estrellas, las aguas claras del mar dejaban ver los peces que pasaban nadando cerca de la orilla y la blanca arena iluminada por el brillo de la luna parecía polvo de diamantes. Lo que había parecido una manta era una especie de lecho mágico, suave, tibio y extremadamente confortable en el que no sabia como había acabado sentado. Y para completar el hermoso paisaje estaba el chico sentado a mi lado. Luciendo unas bermudas como las mías pero blancas y una camisola gris plata que resaltaba increíblemente sus ojos, con el pelo suelto meciéndose levemente con la brisa del mar y su pálida y cremosa piel resplandeciendo con un brillo nacarado. Creo que en ese preciso momento olvide como respirar.- Ya sabes lo que pienso de ti...
Supongo que si estas enamorado de mi es porque también te parezco hermoso...- me dijo sonriendo con cierta arrogancia.
No fue eso lo que me enamoro de ti… pero si, luces como un ángel...- susurre mientras un leve sonrojo cubría mis mejillas.
Un ángel?- vi como el rubio enarcaba una ceja- suelen compararme con distintos demonios... pero nunca con un ángel...
Los muggles suelen describir a los Ángeles como criaturas perfectas... de blanca piel, claros ojos através de los que se puede observar el mundo, rubios cabellos...- susurre recostándome en el lecho viendo como me miraba sorprendido.- además supongo que no todos pueden ver esa parte en ti..
Y tu si puedes porque?..- movió su mano invitándome a continuar mientras se recostaba a mi lado apoyado sobre su codo.
Supongo que porque me enamore de ti... porque conozco mucho más de ti que la mayoría de las personas...- conteste mirándolo a los ojos, intentando explicarme. Pero entonces la explicación se perdió en mis labios y se fue a alguna otra parte lejana. Mi cerebro solo podía procesar su imagen inclinada sobre mi con el cielo nocturno detrás, su intensa mirada, el suave viento traía hasta a mi el aroma a tierra mojada, a menta y anís característico de Draco... y eso fue lo ultimo que pude percibir con claridad antes de sentir sus suaves labios presionando los míos, me tense un segundo antes de dejarme llevar, después de todo ya había tomado una decisión, después tendría tiempo suficiente para arrepentirme.
Abrí mi boca dándole permiso para explorarla cuanto quisiese, al mismo tiempo que mi lengua se introducía en la suya dando batalla. Ambos nos perdimos en el tiempo en ese apasionado beso, mis manos reposaban una en su cuello y otra en su nuca acariciando su pelo, mientras que las suyas acariciaban mi pecho. Mordí levemente su labio inferior sonriendo al escuchar el ahogado jadeo proveniente del rubio platino, inmediatamente sentí como su cuerpo aprisionaba totalmente al mío sobre el lecho haciendo que ahora el jadeo saliera de mi boca. Mi respiración comenzó a agitarse inmediatamente y lo empuje suavemente rompiendo el beso.
Espera Draco...- logre pronuncia con la voz bastante agitada saliéndome de debajo de su cuerpo.
Que pasa Harry?..- pregunto para mi sorpresa con interés y amabilidad, al parecer realmente el príncipe de Slytherin era un verdadero caballero como había prometido en lo que a estos temas se refería cuando uno al fin le daba piedra libre.- Sucede algo? Estas incomodo aquí? Hice algo mal.?
No... El lugar es perfecto... y tú... tú eres lo que esperaba y mas Draco...- dije sonrojándome profundamente y viendo como una sonrisa se dibujaba en su rostro.- es solo que no estoy listo aun…
Listo?.. Sin ofender Harry hablando así suenas como una virgencita asustada y tu no puedes estar mas alejado de ese papel...- me dijo amablemente con cierto tinte divertido mientras acariciaba mi rodilla, ahora ambos sentados en frente a frente.
Creo que hay algo que deberías saber si vamos a continuar con esto...- susurre avergonzado bajando la mirada.
Dímelo entonces Harry...- me respondió tranquilamente, podía sentir su mirada fija en mi rostro, inspire profundamente buscando darme valor y al fin levante mi mirada para encontrarme de frente con sus curiosos ojos.
Esta bien, pero quiero que hagamos algo antes.- asintió dándome a entender que continuara.- quiero que hagamos un juramente inquebrantable...- abrió sus ojos sorprendido.- no te asustes no voy a pedirte ninguna locura... simplemente quiero que juremos que nada de lo que digamos aquí lo podremos divulgar después una vez vueltos a Inglaterra...
Esta bien... me parece justo...- alzo su mano ofreciéndomela, la tome y saque mi varita mientras él sacaba la suya también, ambos las dirigimos a nuestras muñecas.- Harry James Potter juras que nada de lo que se diga en esta isla saldrá de ella? Juras que será un secreto entre nosotros?
Si, juro- vi como una víbora de luz saliendo de su varita se enroscaba en mi muñeca.- Draco Lucius Malfoy Black.- abrió sus ojos algo sorprendido de que conociese su nombre completo, siempre usaba solo Draco Malfoy. Le sonreí como diciendo "te lo dije" y proseguí.- juras que lo que lo que digamos mientras estemos aquí no será jamás lo divulgaras por ahi? Juras que ser nuestro secreto?
Si juro.- vi como una víbora de luz igual a la mía envolvía su muñeca, ambas brillaban y se unían en nuestra piel. Pasaron unos segundo y finalmente nos soltamos.- Ahora ya puedes decirme tranquilo aquello que me querías decir.
Yo... soy virgen Draco...- pronuncie con una voz apenas audible e increíblemente avergonzado.
