.-FELIZ CUMPLEAÑOS, HAYAMA KOTARO-.
Disclaimer: Kuroko no Basket y Facebook no me pertenecen. Hago esto sin fines de lucro y una vez terminado el drabble son devueltos a sus respectivos dueños.
Re-Disclaimer: Este conjunto de drabbles participa del Reto de Cumpleaños: ¡No se olviden de nosotros! del Foro Kurobas en Español.
Advertencias: Posible OoC.
Nota de la autora: Como podrán ver, con este drabble ya se cumple el mínimo de palabras requeridas para el reto, así que creo que esto ahora sí es legal (?) –espero que lo sea–. Posiblemente, el siguiente sea un HayaAka o un HayaKasa, o en su defecto, Hayama por cualquier otro chico (?) En fin, disfruten de su lectura~
Personajes: [Hayama K. & Izuki S.]
~FACEBOOK~
Hayama Kotaro, como cualquier adolescente normal, vive por y para las redes sociales. Nada más se levanta y ya se conecta en éstas; cuando se acuesta, bueno, no es diferente. Las únicas oportunidades –por no decir escasas– en que deja su celular de lado son en los entrenamientos. Quizás es porque ama más el baloncesto que sus preciadas redes sociales, o bien, por el miedo que le infunde Akashi cada vez que lo ve distraído en la práctica –optando más por esta última–.
Por supuesto, hoy no sería la excepción. Hoy era importantísimo el revisarlas constantemente, ¿por qué? Pues, porque era su cumpleaños. Y, como cualquier otro amante de las redes sociales, esperaba ser felicitado allí.
A Hayama realmente no le importaba si le saludaban en la calle, porque no estaba publicado en su perfil; por ende, no podría presumirles a Nebuya y Mibuchi. Así de simple. Por ello, en su cumpleaños no salía de su casa, para así obligar a sus amigos y conocidos a felicitarle por Facebook –es más, ni siquiera salía de su habitación, para que su madre le publicase algo–. A esos extremos llegaba Kotaro…
Leyó el primer mensaje, que no era nada más y nada menos que de Akashi Seijuurou: Feliz cumpleaños, Kotaro. 00:00 hrs. Ni un minuto más, ni un minuto menos; porque Akashi era absoluto. Si Kotaro debía ser sincero, no le sorprendió nada; quizás, si hubiese sido 00:01 hrs. le hubiese entrado el miedo e inmediatamente hubiese salido a comprar provisiones para el fin del mundo.
El segundo mensaje era de Kagami Taiga: Feliz cumpleaños, Hayama. Que te lo pases genial. ¡Ah! Kuroko también te desea feliz cumpleaños. Más que el mensaje y el emisor en sí, Hayama se preguntaba ¿Qué diablos hacía Kuroko en casa de Kagami por esas horas? Joder, si la publicación decía 02:21 hrs.
Continuó leyendo las felicitaciones –las de Mibuchi, Kasamatsu, Takao, Nebuya, Miyaji, Teppei, la zanahoria tsundere y muchas otras personas que tenía como amigos en Facebook–, hasta que se topó con la que se llevó la corona con la originalidad –según Hayama, claro, nadie más lo creería así–.
Izuki Shun, el de Seirin, el chico de los buenos chistes, el mismo con el cual, recientemente, tenía una gran amistad…
¡Feliz cumpleaños, Hayama! Espero que te regalen muchos pijamas. La carcajada que soltó se escuchó en todo el barrio y fue regañado por su madre de paso. No podía dejar de reír escandalosamente, pero ¿quién podría culparlo? Si el chiste estaba buenísimo –según él, claro; los demás comentarios que le seguían a ése no dejaban de lincharlo–.
Rápidamente tecleó un: ¡Que buen chiste, Izuki! Te veo en el parque a las cinco. Porque sí, Kotaro estaba dispuesto a abandonar su ritual anual para deleitarse con más chistes igual de buenos.
Palabras: 469.
