Grandes confesiones

Tigresa y Po corrieron sin parar hasta llegar al portón del templo de jade, estaban cansados tras una larga huida de Tai lung; permanecieron jadeando bajo una inesperada lluvia, Po la vio a los ojos mientras suspiraba al verla bajo la luz de las constelaciones del invierno, aparte de estar cansado de correr tan deprisa un gran trecho, las cuales reflejaban sus ojos llenos de furia y dolor incomprendida; por otro lado, ella quedó perdida en el suave rostro de Po, nunca había visto a alguien tan valiente, o tonto, para salvarla de cualquier peligro sin importarle las consecuencias, pues, aunque en su exterior aparenta ser dura, evitando así el montón de sentimientos ocultos en lo más profundo de su corazón, también tiene amor en su interior por eso también es frágil bajo ciertas situaciones; ambos se miraban sin decir una palabra, pues, de hacerlo no podrían confesar sus sentimientos sin sentirse tan alterados, hubieran dormido bajo las estrellas de no ser porque Tigresa quería aclarar sus dudas y sentimientos en ese momento tan mágico, después de todo estaban solos.

"Po, tenemos que hablar", dijo al panda con la mirada decidida.

"¿Sobre qué?", respondió nervioso.

"Referente a muchos temas", sentándose en el suelo con una expresión dura, "¿Quiero saber cómo es posible que Tai lung siga vivo?", invitándolo a sentarse a su lado.

A pesar del miedo que sentía en todo su suave cuerpo, no dudo en confiar en su amor, pues, ambos tenían sentimientos hacia el otro; sin embargo, él le debía una explicación sobre la decisión que tomó sin el consentimiento de sus amigos y compañeros, sobre todo a su maestro Shifu, se sentó al lado de la felina en posición de loto, respiró hondo y comenzó su breve relato.

"Cuando realicé la llave dactilar Wuxi, con la cual supuestamente mate a Tai lung, bueno, la verdad es que no use todo el poder; lo deje muy herido pero le di la oportunidad de vivir si no volvía a poner un pie en el valle por el resto de su vida"

Tigresa lo escuchó atentamente sin interrumpirlo, otorgándole toda su atención, cuando terminó su relato ella lo asimiló durante unos minutos para luego darle un pequeño coscorrón en la cabeza del panda, se incorporó lentamente para luego mirarle y haciéndole señas para que la siguiera, por lo que él la siguió sin quejarse, pues, aun se sentía culpable por haberle mentido. Ella lo guió por un pasadizo secreto, ubicado en las afueras del templo de jade y escondido bajo enormes arboles, el cual los llevo a un pequeño lago azul turquesa rodeado de varias clases de flores y arboles, los jóvenes se sentaron bajo el gran árbol de manzano, a pesar de la fuerte lluvia el lugar parecía fresco sin señal de la llovizna; Po miró maravillado aquel lugar donde la maestra le había conducido, no pensó que un lugar tan hermoso estuviera oculto de la vista de los demás, pero no lograba comprender como ella lo había encontrado y no lo había revelado a nadie, ni siquiera al maestro Shifu, su padre adoptivo, pero a él sí. Po miró nostálgicamente a la maestra, quien suspiraba profundamente, como si estuviera a punto de contarle un recuerdo muy atormentado de su pasado, como no la quería presionar le dio unas suaves palmaditas en la espalda mientras le sonreía sinceramente para tranquilizarla y darle a conocer su interés por ella.

"Po, ¿en realidad me amas?", preguntó la felina con una mirada triste.

"Desde la primera vez que te vi", contestó el oso suspirando.

El corazón de Tigresa volvía a latir con la misma intensidad desde la última aventura que vivió con el guerrero dragón, el descubrimiento de nuevos sentimientos eran tan rápidos como sus puños pero le costaba bastante asimilarlos, aun mas difícil para ella era sacarlos a flote; de repente volvió a tener la pesadilla de siempre donde tenía la edad de dos años. Recuerdo de Tigresa: Estaba jugando con tigres de su edad tranquilamente en su aldea, donde todo era prosperidad y felicidad hasta que de la nada aparecieron lobos negros guiados por un ave albina loca, quienes se dividieron con un solo objetivo, matar a todo tigre de piel blanco y negro, y a todo aquel que se interpusiera ; los tigres protegieron a los cachorros llevándoselos a diversos refugios subterráneos dispersos en toda la aldea, Tigresa corría en cuatro patas buscando a su madre aterrada al ver morir a su mejor amigo a manos de un lobo gris, justo cuando un lobo la iba a atacar, por defender al hermanito de su difunto amigo, su madre se abalanzo al feroz can y lo golpeo hasta matarlo para luego llevarse a ambos cachorros a las afueras del bosque, donde tenía su refugio privado; después de eso todo se ve negro para luego verse en el peor lugar de su vida, el orfanato. Fin del recuerdo.

"¡Tigresa!", gritaba desesperadamente Po sosteniéndola de los hombros, "¡Tigresa, responde por favor Tigresa!", suplica sin obtener respuesta de la felina, ¡Vamos, dime algo Tigresa!".

"¿Qué…que pasa Po?", preguntó recuperando la razón, "¿Por qué estas tan alterado?".

"Porque te quedaste inconsciente durante mucho tiempo", contestó preocupado el panda mirándola, "Por favor, dime que pasó en tu mente".

Tigresa no estaba segura de contarle, pero al recordar todo lo que habían vivido juntos, optó por abrirse a su amor; apenas terminó Po la rodeó con un fuerte abrazo, se dio cuenta que había estado liberando lágrimas involuntarias, luego Po la llevó a sus brazos arrullándola con el sonido del viento y la brisa de la madrugada; apenas la felina terminó por ceder al sueño, se la llevó al templo de jade, depositándola suavemente en su cuarto para luego irse a dormir al suyo respectivamente; a pesar de que le había confiado sus recuerdos, los cuales eran pesadillas para ella, aun tenían mucho por aclarar y el estaba dispuesto en ayudarle a superar el trauma de aquellos tristes y amargos recuerdos. Mientras el soñaba en cómo ayudar a la felina, en una cueva subterránea del bosque cercano al valle estaban dos felinos de especies distintas conversando de cómo debían proceder para recuperar la tutela, y futura confianza, de su única hija.

"Cariño, ¿Cómo vamos a reconquistar su confianza cuando ella me odia?", preguntaba angustiado el leopardo de las nieves, "¿Cómo vamos a recuperar su tutela si mi padre la tiene?, quien seguramente ha de odiarme por todas mis faltas".

"Descuida cielo, estoy segura que ella me ha de recordar", le tranquilizó la tigre, "Además, ella era muy pequeña cuando lord Shen invadió y atacó mi aldea, estoy aquí contigo recuperando a mi hija porque mi pueblo se recuperó; ahora tienen a un líder y son más de 33 tigres de blanco con rayas negras y 39 tigres de naranja con rayas negras".

"Pero, ¿Qué tal si jamás me quiere?", pregunto desconsolado, "¿Cómo lo vamos a lograr?"

Ambos felinos se quedaron tensos por un largo rato, tras lo cual se pusieron a pensar en diversos planes, de los cuales dos parecían ser los óptimos, pero muy riesgosos; Tai lung estaba dispuesto a arriesgarse si así recuperaba a su hija, por lo que le pidió a Natasha su ayuda para elaborar una carta a su padre, en la cual explicaría que está vivo y viene a buscar a su hija para recuperar el tiempo perdido. A pesar de estar en contra del plan su marido le ayudó a redactarla lo más formal y cordial que pudo, luego la enrolló con una cinta azul de su traje, pues, no tenía nada más a mano; entonces se dirigió sigilosamente al templo de jade donde se escabulló silenciosamente por los pasillos hasta toparse con el cuarto del maestro Shifu, entro rápidamente y dejó el mensaje sobre el piso de madera para luego deslizarse por la ventana y escapar dando saltos con una gracia increíble, apenas toco el suelo rocoso se dirigió de regreso al bosque, para encontrarse con su fiel compañero, quien la esperaba preocupado. El maestro Shifu despertó al tener una visión donde estaba discutiendo sobre la tutela de Tigresa con Tai lung, se secó el sudor de la frente para luego ir a tomar agua, de repente siente el olor de una felina, mas no era el de su hija, pues, este era muy diferente; cuando encendió cinco velas con el motivo de meditar un buen tiempo, notó el rollo con la cinta azul, abrió cuidadosamente el rollo y con miedo leyó la carta; apenas terminó de analizarla se sintió mareado, preocupado y molesto; se tomó unos minutos para relajarse y decidió que lo discutiría después de dormir por unas horas. Mientras todos los habitantes del valle dormían plácidamente en sus respectivas moradas, dos felinos esperaban impacientes la lucha por la tutela de su hija, decididos a combatir contra toda China si así recuperaban a su retoño; sin embargo, un mal se acercaba hacia el sereno valle con la intención de vengar a su difunto compañero, era Lamtsa, una pavo real albina, y quería revancha contra los cinco furiosos por haber asesinado a su pareja; tras dejar a sus retoños (un varón albino y dos niñas cafés)al cuidado de su hija Nancy (una pavo real marrón adulta) y su pareja John (un pavo real café con blanco)decidió lanzar su ejército de gorilas, cocodrilos y lobos contra los cinco furiosos, pero, sobre todo al guerrero dragón; Lamtsa está decidida a destrozar al panda tanto físicamente como moralmente, por eso quiere verlo sufrir, pero no está segura en como poder destruirlo, por lo cual decidió enviar a su mejor capitán, Shake (un lobo mixto, mitad lobo mitad tigre), al valle con el fin de espiar al panda durante una semana y descubrir su punto débil, pues, así lo destruirá.