Po despertó sobresaltado al tener una visión donde Tigresa se encontraba en grandes problemas, peor fue su sorpresa al tener frente a él al maestro Shifu, quien estaba enfurecido por la mentira que le conto su estudiante, se levanto asustado, pues, no sabía cuál era la molestia o preocupación de su anciano maestro.
"¡Po!", grito el maestro Shifu, "¡Por qué no me dijiste que Tai lung está vivo!"
Po se quedo con la boca abierta, no tenía idea de cómo pudo enterarse su maestro, pues, el sabe que Tigresa jamás le contaría nada a su maestro, a pesar de ser su padre adoptivo; por otro lado, se pudo haber enterado de alguna forma desconocida para él. Por el momento el tenia que analizar la mejor manera de decirle a su maestro, sin salir muy lastimado, la verdad sobre su primer hijo adoptivo.
"¡Po!, ¡Mas te vale hablar por las buenas!", amenazo Shifu.
"Está bien, está bien", decía Po tranquilamente, "Le relatare lo que en verdad sucedió cuando realice la llave dátil"
"Muy bien", se tranquilizo Shifu, "Te escucho"
"Si realice la técnica correctamente, pero, al mínimo de su potencia destructora para tener un trato con él; así que le propuse a Tai lung su vida con la condición de no volver jamás al valle, el acepto y desapareció por el bosque, minutos antes de la llegada de los furiosos con el pueblo"
El maestro Shifu escucho atentamente a su joven alumno, comprendió que él no sabía que Tai lung es el padre de Tigresa, opto por contarle lo del pergamino; se sentó en posición de loto e invito a Po, espero hasta que se sentara en la posición para explicarle lo sucedido con el pergamino y sus visiones.
"Escúchame atentamente joven guerrero, pues, de esto depende que la tutela de Tigresa la siga teniendo yo", le dijo con voz baja y triste, "Anoche tuve una visión donde Tai lung peleaba la tutela de mi hija"
"¿Qué!", se alarmo Po, "¿Cómo puede ser eso verdad?"
"Por favor Po, no me interrumpas", le regaño el maestro Shifu con voz apagada.
"Discúlpeme maestro", avergonzado, "Tratare de controlarme"
"Bien, como te decía", prosiguió Shifu, "Al tener tal visión desperté espantado, pues, yo le creía muerto; aunque tal parece que cierto alumno me mintió al respecto de su actual paradero, pero bueno, aun así no entiendo cómo es que el reclama en la cara la tutela de Tigresa cuando a él no le importa ni su propio padre."
"Tal vez debamos charlar con él, ¿no lo cree maestro?"
"Si, puede ser la mejor opción joven guerrero"
Mientras discutían acerca de tales sucesos, desde las sombras dos figuras encapuchadas seguían a la maestra Tigresa, quien entrenaba para descargar su cólera por lo sucedido la noche pasada; por otro lado, sentía algo extraño en su interior y no podía dejar de preocuparse acerca de lo que debería hacer, pues, por un lado odiaba a Tai lung pero también albergaba un sentimiento hacia él y a su compañera. Estaba sumida en sus pensamientos que no reparo en sus observadores encapuchados, quienes analizaban respecto a cómo procederían a explicarle a su hija toda la verdad de su familia.
"¿Crees que es el momento adecuado para hablarle, Natasha?"
"No estoy muy segura, pero mejor ahora que está un poco confundida", suspirando, "tanto que ni siquiera percibe nuestro olor, aunque estamos a pocos metros de ella, es como si estuviera demasiado afectada"
"Bueno, ya estamos aquí", hablando en voz baja, "¿Qué te parece si yo la sostengo mientras tú le explicas?"
"Tal vez funcione, después de todo somos sus padres"
Diciendo y haciendo, la pareja se divide para obligar a su hija a escucharles, lo cual no fue nada fácil; tras luchar por cuarenta minutos con sus captores, Tigresa cae rendida tras haber agotado toda su fuerza, Tai lung la sujeta firmemente de las muñecas para evitar cualquier intento por escapar, mientras Natasha le empieza a contar la verdad.
"Escucha Tigresa, sé que es muy difícil de asimilar pero es por tu propio bien", acariciándole la oreja derecha, "Mira, yo pertenezco a una tribu de tigres ubicada en el bosque donde se juntan los cuatro vientos, me case con Tai lung hace más de veinte años, cuando solo tenía dieciocho años y yo veinte; poco después de habernos casado, sin mencionar nuestra luna de miel, el regreso a este valle para continuar su entrenamiento con su padre, mientras yo permanecí en mi aldea sin saber que estaba embarazada", se le escapan un par de lagrimas de sus ojos azules, "Sin embargo, no todo era felicidad, mi esposo sucumbió al abismo del poder y fue encarcelado, mientras mi tribu sufrió una masacre a manos del despiadado Lord Shen, un feo pavo real albino lleno de odio y cegado por el poder; varios de mis seres queridos perecieron durante la batalla, solo habían sobrevivido los jóvenes y algunos cuantos bebes, entre ellos mi hija de dos años, no podía cuidarla mientras mi tribu requería de mis experiencias, es por eso que la traje con su padre, pero él estaba encerrado en una prisión; como me fue imposible hablar con mi Tai lung, opte por dejarla en un orfanato con la esperanza de volver a verla algún día, siempre he esperado por ese día y, parece, que es hoy"
Tigresa se había quedado en estado de shock, no quería seguir escuchando tal historia, pues, ella no estaba dispuesta a oír aquellas palabras debido a que estas cambiarían su vida tal como la conoce; sin embargo, en su interior había surgido un sentimiento extraño hacia la tigresa blanca, no está segura si sus palabras hablan con la verdad o no, pero su corazón le suplica que la escuche durante unos minutos más para saber el resto.
"Tigresa, me llamo Natasha y soy tu madre, se que tal vez me odies a mí y a tu padre pero, te suplico nos des una oportunidad para poder arreglar nuestros errores, mi pequeña"
"No te creo mucho, pero, ¿Quién es mi padre?", pregunto temiendo la respuesta.
"Tai lung, ¿quieres venir a saludar a tu hija?"
"Se bien lo mucho que me odias, pero soy tu padre y apenas me acaban de informar acerca de mi hija", le dijo poniéndole las manos sobre sus hombros, "Lamento el dolor que te he causado a ti y a tus compañeros, no sabes la vergüenza que alberga mi alma; es por eso hija, que te suplico me perdones"
"¡No, jamás te perdonare!", grito mientras corría rumbo al lado sur del bosque.
Tai lung estaba por correr detrás de ella cuando Natasha le pide paciencia, pues, su hija tiene que asimilarlo con mucho cuidado y sensatez, pues, necesitan darle tiempo a sola; mientras ellos se abrazaban tristemente, no habían percibido el olor de un espía oculto en los arboles, ya que estaban sumergidos en un mar de pensamientos, el espía decidió observarlos a ellos con el fin de encontrar el punto más débil del guerrero dragón.
En el dormitorio del guerrero dragón estaban reunidos el maestro Shifu, mono, mantis, víbora, grulla y po, trataban de hallar la solución al reciente problema, pues, sabían el carácter obstinado de Tai lung y, por consiguiente, no podían dejar que se saliera con la suya; sin embargo, ellos no comprendían los problemas familiares que su antiguo enemigo estaba lidiando últimamente, pues, acaba de saber la verdad que su pareja le mantuvo oculta durante mucho tiempo, y él quería recuperar el tiempo perdido con su familia. Por otro lado, Shifu no estaba de acuerdo con su hijo, por un lado el lo seguía queriendo, pero por otro lado permanecía enojado por las atrocidades cometidas por él; tantos problemas familiares que se deben resolver para evitar un caos inminente entre padres e hijos, Po, por su parte, estaba profundamente preocupado por Tigresa, pues, si bien ella es la guerrera más fría y calculadora, también tiene su lado sensible, lo cual la hace vulnerable a eventos semejantes a este; sin embargo, no sabe cómo ayudarla en esos momentos de gran desesperación, pero él no se rendiría fácilmente, él la seguirá para protegerla de cualquier mal que le aseche sin importarle la hora o circunstancias, ya que él vive por ella.
Tras varias horas de trazar planes y trampas, se van a dormir a sus respectivas habitaciones, pues, el sueño les reclamaba con viva voz, todos durmieron con la esperanza de resolver este caótico conflicto; Tigresa se escabullo sin crear ruido alguno hasta llegar a su dormitorio, no podía conciliar el sueño tras lo que había vivido hoy, tenia dentro un mar de sentimientos que no sabía cuál de ellos escuchar; aunque quería perdonar a su padre no lo hacía por su orgullo dañado, o tal vez porque tenía miedo de no volver a ver a su querido maestro Shifu, camino con el fin de aclarar sus sentimientos y pensamientos, pocas horas después sucumbe ante el cansancio de la noche y se acurruca sobre una hamaca hecha de ramas entrelazadas con ramas de bambú.
…
Siento no haberla subido antes, pero había tenido problemas con el internet y poco tiempo a causa de la escuela, espero les guste.
