"Tigresa, espero estés mejor el día de hoy, sé que no has tenido una vida fácil; sin embargo, yo te amo, aunque tal vez tu no lo quieras aceptar, pero quiero que sepas que yo estaré a tu lado por toda la eternidad."

Posdata: "El maestro Shifu necesita decirte unas palabras en privado, yo esperare afuera por ti."

Te ama Po.

Cuando Tigresa despertó vio una bandeja con huevos y un vaso de naranja, junto a la bandeja había un pergamino que decía:

Tigresa doblo la nota con sumo cuidado, desayuno con poca prisa debido a que sus sentimientos le impedían razonar, por una parte ella ama a su dulce amigo pero teme lo que su padre Shifu le diga, solo espera que la comprenda y le aconseje; por otro lado, le atormentaba el encuentro pasado con Tai lung y aquella tigre de piel blanco, ella no podía ni quería comprender como es posible que ellos fueran sus padres.

Esperaba que su padre, el maestro Shifu, le aconsejara de la mejor manera posible para salir de aquellas sombras, las cuales no le dejaban en paz; tras meditar un rato, debido a que no podía concentrarse, salió en busca de su maestro para aclarar las dudas, si bien no todas, que la tienen confundida sin saber cómo poder solucionarlas . Apenas llego a la puerta del dormitorio de su maestro se topo con una cara muy conocida y, a la vez, querida por ella, su peludo amor; Po le dio un cálido abrazo susurrándole tiernamente las palabras "Te amo", quería besarla pero el comprendía que este no era el momento ni el lugar correcto para hacerlo, sobre todo después de lo que le ha pasado; la miro amorosamente mientras le abría la puerta sin apartar su rostro de ella, Tigresa le agradeció con un abrazo demasiado fuerte, al cual su gran amigo resistió solo por el inmenso amor que le tiene, se soltó avergonzada cuando miro por reojo a su padre, quien le indico al guerrero que se retirara para poder conversar con su hija en privado.

"Padre", arrodillándose en señal de respeto, "Tengo un sinfín de dudas, las cuales quiero aclarar"

"Levántate pequeña", dijo mientras ponía su mano derecha sobre su hombro y le daba la mano con la izquierda, "Tenemos mucho por aclarar y el día no es eterno"

Primero Shifu le conto sobre el pergamino, a lo cual ella se quedo confundida, pues, no creía de verdad que Tai lung realmente fuera su padre, ni mucho menos que este le amara junto a la tal tigre de piel blanca; tras notar la mirada de su hija el viejo maestro decidió hacer una breve pausa para invitarle a tomar una taza de té de jazmín; tras terminar de beber y haberse tranquilizado le pidió a su padre que prosiguiera.

"Bien, como te decía Tai lung reclama tu tutela, pero yo no estoy dispuesto a dársela", dijo muy enojado, "sin embargo, no sé lo que planea", cambiando su enojo a un estado de preocupación, "es por eso que tus compañeros y yo hemos acordado en hablar con Tai lung y su supuesta esposa, antes de permitir que hable contigo a solas, más o menos"

Tigresa no estaba segura de contarle lo que le ocurrió en la tarde anterior mientras entrenaba, mejor dicho, cuando sacaba su ira y la agarraron desprevenida; pero como su padre estaba un poco alterado opto por omitir ese detalle monetariamente, al menos hasta que se le pasara el enojo.

"Pero padre, ¿Qué tal si es una trampa?", pregunto preocupada, pues, no confiaba aun en su supuesto padre, pero sentía una relación rara con la felina.

"No te preocupes", poniéndole suavemente su mano en su hombro derecho, "Además, no estaré solo con ese par, sino con tus compañeros, ese es el trato que les pondré, si de veras les interesas"

El maestro Shifu paso dos horas explicándole el plan a Tigresa en caso de que algo pudiera salir mal, si este era el caso, Po y cuatro de los furiosos les atacarían mientras él les ata las muñecas con las nuevas esposas que mando a pedir hace meses, las cuales nunca creyó necesarias pero dado las circunstancias le parece lo mejor en caso de un engaño; mientras que ellos seguían charlando, Po, quien no pudo evitar apartarse de la puerta, esperaba impaciente a Tigresa para preguntarle si quiere ser su novia aunque no sabe como reaccionaria ella si se lo preguntara, tal vez ahora acepta su amor por él; sin embargo, el no quiere obligarla a nada que a ella no le guste, pero necesita cuidar mejor sus espaldas ya que hay una sombra observándolo tras la ventana, Shake observaba sin pestañear todo a su alrededor para llevar el mejor informe a su líder y así destruir al panda; el audaz espía sabia que al panda le preocupaba mucho sus compañeros y maestro del kung fu, pero sentía que algo más profundo y poderoso podría aniquilarlo sentimentalmente y está dispuesto a todo con tal de lograr su objetivo.

En la cocina del templo estaban desayunando víbora, mono, grulla y mantis, todos estaban impacientes y un poco nerviosos por los sucesos por venir en pocos días, sin mencionar la impactante noticia sobre Tai lung y su falsa muerte a manos de Po, no entendían como pudo mentirles tan vilmente; además no podían ni querían creer que su amiga y compañera sea hija de ese monstruo, pues, a pesar de algunas semejanzas, no lo querían aceptar aunque sea o no verdad. Tras media hora de silencio una voz lo rompe.

"¿Deberás esto es real y no una absurda broma de mono?", pregunto nervioso grulla.

"¡Oye!", se quejo mono, "¡Mis bromas son brillantes y divierten!"

"Tranquilo mono", dijo víbora con voz suave, "Nadie está diciendo nada malo en contra de tus bromas, las cuales son divertidas pero solo en ciertas ocasiones"

"Pero eso no es lo que dijo grulla", rezongó el bromista.

"¡Oye! Para empezar…", aclaro el emplumado, "… solo lo comente para aligerar el ambiente de tensión, pero bueno, no lo vuelvo a hacer"

Mono se sintió culpable por provocar una discusión sin razón alguna, por lo que conto chistes e hizo malabares para alegrar a grulla, quien se rio sin parar junto a sus demás amigos; tras una hora de decir chistes optaron por hablar acerca de su principal preocupación, la tutela de Tigresa, no querían perderla como amiga y compañera pero temen por lo que les pudiera tender el destino.

"¿Cómo puede mejorar la situación?"

"Tal vez solo si apoyamos a Tigresa…", respondió víbora a la pregunta de grulla, "…podamos resolver esto en poco tiempo"

"Si, tal vez lo logremos", añadió mantis.

Los cuatro furiosos siguieron charlando sobre el mismo tema cuando víbora saco lo de la relación entre Po con Tigresa, pero como estaban tan distraídos no se fijaron en una sombra enemiga que se oculto tras la puerta, al obtener suficiente información sobre Po opto por ir a informar a su temible y loca líder, pues, encontró la debilidad del guerrero dragón, solo es cuestión de tiempo para que regrese con un enorme ejercito con solo un objetivo en mente, destruir al guerrero lentamente.

Mientras acontecían estos sucesos en la cocina, Tigresa terminaba su conversación con su padre, a quien le platico su encuentro sorpresivo con Tai lung y su compañera, el maestro Shifu le indico que fuera a descansar, pues, el resto de la semana iba a ser tan caótica o más que este día. Apenas salió choco con Po, quien no se aparto de la puerta a tiempo, tras recuperarse de la caída él le ofreció invitarla a cenar con la escusa de que le hará sentir mejor; la llevo a su casa y ahí le preparo unos deliciosos fideos acompañados de una bebida energética que el invento hace poco; tras una corta cena saludaron al padre de Po, quien le mostro fotos de su hijo cuando ere un bebe, a lo cual el pobre panda esta que moría de vergüenza y quería salir de su casa con Tigresa en ese instante. Pasaron casi dos horas viendo las fotos cuando se dieron cuenta de la hora, tenían que apresurarse si no querían ser regañados por su maestro; pero como no tenían muchas ganas de regresar prefirieron sentarse a platicar antes de continuar ante la subida al templo.

"Sabias que las estrellas son solo un reflejo de tu belleza", le susurro Po al oído.

"No, pero te creo"

Ambos pasaron varios minutos contemplando el cielo oscuro, viendo a las luciérnagas volar, él quería darle un beso pero no se atrevía y ella esperaba por él, estaban a punto de besarse cuando Tai lung golpeo a el panda, quien se estrello contra un árbol, tras tres minutos Po contraataco con sus patadas veloces y Tigresa con sus puños, no habían pasado ni diez minutos cuando detrás de los arbustos salió Natasha para ayudar a su compañero, quien dejo inconsciente por un rato a Po, lo cual aumento la furia de Tigresa contra su supuesto padre. Tras media hora de pelearse bajo la montaña donde yace el templo, aparecen el resto de los furiosos al lado de su anciano maestro, quienes logran esposar a los dos felinos encapuchados y amarrarlos junto a un árbol.

"¡Pero qué te pasa Tai lung!", grito furioso el viejo maestro, "¡Primero me reclamas la tutela de Tigresa y luego la atacas junto a mi guerrero dragón!"

"Para empezar yo nunca quise lastimarla, solo que no pienso permitir que mi hija se ande besando con un gordo panda", replico en voz moderada el felino pero incluyendo un gesto hacia Po.

"Cariño, que te he dicho".

"Discúlpame Natasha", dijo avergonzado mirando a su amada, "Pero sabes que es verdad"

"Espera un segundo", pidió el maestro Shifu, "¿le llamaste Natasha?"

"Si, ese es mi nombre", contesto dulcemente la felina.

El maestro Shifu se quedo boquiabierto, pues, al parecer ella era la que le robo el corazón a su hijo, no podía creer que fuera ella, tardo unos pocos minutos en reaccionar para dar una explicación.

"Maestro, se siente bien", preguntaron todos sus alumnos.

"Si, pero…", dijo un poco nervioso, "…parece ser que Tai lung está diciendo la verdad"

Todos, incluyendo a las figuras encapuchadas, se quedaron con la boca abierta, no sabían que decir ni mucho menos estaban seguros de lo que pasaría; sin embargo, ellos sabían que el viejo maestro había aprendido la habilidad de reconocer la verdad tras un dialogo en la noche, tras esperar sus siguientes indicaciones decidieron mirarse entre todos con un rostro lleno de dudas hasta que Shifu habló.

"Escuchen, tal vez sea difícil pero estoy seguro en que será lo mejor para todos", dijo con voz triste, "Tai lung es el padre biológico de Tigresa y Natasha es su madre biológica, por lo tanto tienen derecho de pasar tiempo con su hija para recuperar el tiempo perdido".

"¡Que!", gritaron todos menos Shifu.

"Sé que es difícil de comprender ahora, pero espero respeten la decisión de un viejo".

"Gracias padre, y perdón por tanto dolor que he causado", se arrodillo ante el tratando de no llorar.

Shifu lo levanto y le abrazo, tras estar abrazados por 10 minutos invito a su hijo y nuera a dormir con ellos, todos se fueron a dormir inmediatamente, pues, el día fue demasiado caótico, y a decir verdad, el resto de la semana sería delicado con tanto lio por arreglar.