Los días han pasado volando para dos enamorados que en estos instantes están nadando pacíficamente en un pequeño lago a unos pocos metros del claro donde el feliz par duerme sin ser molestados, bucearon por ciertos minutos para apreciar el fondo del lago, el cual no están hondo, donde observaron grandes variedades de peces y plantas marinas; además, se toparon con una pequeña cueva submarina, la cual se veía en buenas condiciones, la exploraron y descubrieron varias imágenes hechas por carbón, las cuales relataban un amor prohibido entre dos especies, era un joven lobo enamorado profundamente de una jaguar, al hallar el final de la cueva se entristecen al descubrir que la desdichada pareja muere a manos de su propia gente, solo por no aceptar su amor. Tigresa sale del lago para dirigirse directo a su tienda de dormir, debido a que al hallar tal historia le rompió el corazón, Po estaba triste por ella, la sigue hasta su tienda de dormir y se queda admirándola en silencio por horas, al llegar la tarde se dirige hacía el lago; y queriendo complacer a su amada, con una rama afilada con una piedra, pesca tras varios minutos a una trucha de buen tamaño; la cocino y la preparó con unas cuantas especias que hurto de la cocina del templo, esperando nadie se diera cuenta. Una vez terminada su pequeña obra culinaria, se la llevo a Tigresa, quien estaba descansando en su tienda de dormir; en cuanto lo ve entrar con la comida no pudo evitar sonrojarse, pues, nadie había sido tan atento hacía ella, acepta tal gesto y empieza a comer, no sin antes darle un tierno beso en sus labios.
En cuanto llego la noche, el joven panda se dirigía hacia su tienda para dormir, antes de regresar al templo de jade, pero apenas puso un pie fuera de la tienda de la felina, esta le pone una mano sobre el hombre y le pide que pase la noche junto a ella, el sin pensarlo dos veces acepta la gentil invitación, se tapan con la sabana y empiezan a conversar sobre lo que recordaban de su pasado.
"Oye, ¿Desde cuándo te enamoraste de mi?", pregunta Tigresa.
"Desde que te vi entrenando en el templo de jade, pero no me atrevía a dirigirte la palabra por temor a que no me quisieras; pero ahora me atrevo a decirte te amo todo el día", le decía mientras la miraba a los ojos, "¿y tú, desde cuando aceptaste tu amor por mi?"
La felina le da un beso en la mejilla mientras lo abraza diciéndole "fue después de vencer a lord Shen, pues, me di cuenta que no podría vivir sin ti", para después sentir el abrazo sobreprotector del panda, quien le roba unos cuantos besos, pero ninguno de los dos se controlo, ya que empezaron a despojarse de sus ropas mientras se daban caricias amorosamente, hubieran roto la promesa que le hicieron a Shifu pero retomaron, afortunadamente, el control de la situación. Aunque estaban apenados, optaron por pasar la noche juntos, no sin antes haberse puesto una piyama confortable; en cuestión de minutos se quedaron profundamente dormidos, sus almas se conectaron durante el sueño compartido. Mientras ellos disfrutaban de un cálido sueño, en las lejanías estaban un pequeño grupo de pandas, quienes estaban planeando un viaje pero no estaban seguros de quienes podrían ir.
"Jefe Plunk", le dijo respetuosamente un joven panda llamado Nervie, "¿Está seguro de que su hijo está con vida?"
"Estoy muy seguro de que así es, pero creo que sería mejor si voy por mi cuenta", respondió el panda, quien tenía más edad que el resto.
"¿Y si es una trampa?", pregunto un guerrero con expresión alarmante, "¿Qué tal si es el ave loca?"
Tras discutir por varias horas y sin llegar a un acuerdo justo, el jefe Plunk optó por ir al valle de la Paz acompañado de cinco guerreros, entre ellos el intrépido Nervie y su sobrino Jinko, dentro de 6 meses, debido a que necesitaba reubicar a su gente en otro lugar, donde le esperarían protegidos bajo tierra, contando con miles de túneles e infinidades de salidas colocadas estratégicamente.
