Este capítulo contiene parte de la infancia de Tigresa contada por su madre a los guerreros (incluidos ambos padres) debido a que la felina se rehusaba a contar aquello tan triste para ella, la pérdida de su mejor amiga, Yanci. Sin mencionar un secreto que ni el padre conoce. Lamento si el capitulo llega a ser corto; disfruten de favor.

"Ya estamos todos, mi amor", dijo el felino mientras pone una pata sobre su hombro.

"Bien, siéntense y escuchen con paciencia", con voz muy triste, "No es algo admirable de recordar", sollozando, "Desde que mi hija cumplió 5 meses se juntaba con una simpática y temeraria cachorra de piel blanca llamada Yanci, que en ese entonces tenía el año; se divertían desde el amanecer hasta el anochecer, podría decirse que fue como su hermana, pues, ella perdió a sus padres por un incendio provocado por el tipo que la intento violar"

Ante esa noticia todos se quedaron estupefactos, sin mencionar que se preocuparon por la reacción de Tai lung y el guerrero dragón, cuando les vieron el rostro se asustaron aun más, pues, estaban enfurecidos. Pasados varios minutos de terror para el resto de los presentes, la situación logro ser tranquila cuando ambos respiraron durante varios minutos.

"Este chico siempre fue un ser sin corazón debido a la forma en que fue criado desde su nacimiento, no trato de excusarlo pero era necesario tocar ese tema", dando un gran suspiro, "no podíamos hacer nada contra sus padres debido a que eran los más antiguos (tenían 45 cuando el niño nació) y sabios de todos nosotros, es por eso que el creció prácticamente en el dolor y desprecio por la vida; había veces que creaba fuego cerca de las cabañas más bajas, y en una ocasión su juego se salió de control provocando la muerte de Yux y Tama, padres de Yanci", bajando su cara que empezaba a escurrir lagrimas sin parar, "desde ese día todo empeoro con el transcurso de los días"

"Cielo, si no quieres no lo hagas", dijo el leopardo.

"Es que hay algo que ni a ti me he atrevido a contarte", llorando en su pecho, "y me duele tanto por no haber podido rescatar a ambas"

Todo el mundo quedo estático durante un tiempo indefinido, pues, querían conocer lo que ocultaba la felina, esperaron hasta verla un poco calmada.

"Tai lung", dijo en un susurro, "te mentí a cerca de nuestras hijas"

"¡QUE!", exclamaron todos a excepción de la desconsolada madre, nadie entendió a que se refería, puesto que Tigresa es hija única, ¿o no?

"Tuve mellizas, Tigresa y Jenneta", derramando más lagrimas, "Jenneta murió durante el ataque de ese desgraciado pavo real; durante el incendio yo estaba cazando junto a unas amigas, cuando regrese sólo encontré a Tigresa y Yanci con la ropa quemada, tosiendo e inconscientes; busque a nuestra peque casi por horas sin rastro de ella", abrazando con más fuerza a su esposo, "no creo que haya sobrevivido"

Todo el mundo quedó en estado de shock durante un largo tiempo, al menos la joven guerrera estaba entrenando como de costumbre, y no regresaría hasta el anochecer, momento para el cual tendrían que contarle aquello de una manera sutil pero clara.

Mientras tanto, un espía con intenciones malévolas llegaba al palacio de su reina, frente al aterrador portón de color rojo sangre se topo con dos lobos negros, ojos azules y armados hasta los dientes (literalmente).

"¿Cómo te fue hermanito?", pregunto el más alto de ambos, "¿lo has conseguido?"

"Así es Donjo", contesta con una cruel sonrisa, "La reina estará complacida, ¿no lo crees Jonmo?"

"Si, solo temía no verte de nuevo", dándole un apretón de manos al menor de sus 5 hermanos.

"Capitán Shake", saludo una loba gris de ojos verdes, "Su majestad le espera con ansias en su habitación", haciendo una reverencia en señal de respeto.

"Gracias, Nayina", dándole un saludo tipo militar.

El obstinado capitán recorrió el largo y lujoso pasillo, el cual está decorado con aldeas conquistadas recientemente, las tres aliadas y fotos de cuando el rey gozaba de vida. La gran biblioteca almacenaba un sinfín de ejemplares diversos de libros, en el centro se podía apreciar mesas de picnic, una estatua del difunto gobernante y sentada en junto a esta estaba la temible Lamtsa, quien le miró con impaciencia.

"Mi señora", haciéndole reverencia, "mi atraso tuvo gran éxito, poseo información valiosa que estará complacida con mis arduos esfuerzos"

"Habla mi buen amigo"

"El guerrero dragón está profundamente enamorado", dijo esto último de manera burlona, " y su punto débil es la imparable y dura felina"

"¿Te refieres a la hija adoptiva del mini maestro?", pregunto con desprecio

"Así es, pero hay más señora mía"

"Siéntate y cuéntame todo", indicándole con una sonrisa.

"Esta maestra es hija de tu antiguo aliado, Tai lung, quien al parecer se va casar oficialmente con una felina cuyo pueblo fue casi exterminado por el poderoso Lord Shein"

Le hervía la sangre de rabia al ave, pero pronto la apaciguo con la espera de su venganza, quien diría que su gran aliado ahora sería su enemigo, pero nada le importaba debido a que el odio le cegó profundamente la cordura.

Mientras el anochecer ocurría con súbita calma, Natasha opto, tras de una larga discusión ocurrida pocas horas antes, por revelarle a su hija aquello que le atormentaba.

"Tigresa", dijo saliendo de las sombras, "necesito hablarte de algo muy serio"

"¿Qué pasa madre?", decía al agarrar un trozo de trucha asada.

"Debo contarte algo pasado", su rostro reflejaba angustia y una tristeza descomunal.

Tras unas horas de estar abrazada a su madre, quedo profundamente dormida, pues, el cansancio le mataba lentamente; Natasha la llevó a su habitación con sumo cuidado de no despertarla.

-Agradezco su paciencia y sus rewievs, pues, no tengo mucho tiempo para escribir.