DESPERTAR
Por: Viento
Capítulo V: Strangers
Un simple disparo justo en la frente del chico que había sido su compañero y una molestia cuando se lo proponía, fue lo único que necesito para acabar con su vida.
Miro el cuerpo una vez más sintiendo una fuerte opresión en el pecho mientras la idea de que acababa de asesinar a una persona se asentaba en su cerebro.
"Suerte...Snix..."
Las últimas palabras de Jacob habían quedado bien guardadas en su mente, sobre todo por el nombre que había utilizado "Snix" que era la manera en que se auto nombraba cuando estaba furiosa y a punto de destrozar a alguien con sus viciosas e hirientes palabras, y ahora frente a los cuerpos de tres muchachos inocentes entendía que para poner a salvo a la gente que amaba tendría que tener la sangre y cabeza frías para hacer lo que fuera necesario.
Más decidida que nunca se acercó al cuerpo de J.B.I. tomo la chaqueta de mezclilla que tenía a un lado y la utilizo para cubrirle el rostro.
-Gracias Jacob- dijo con respeto antes de levantarse y correr hasta la puerta más cercana donde afortunadamente había un número menor de infectados que ya empezaban a avanzar hacia el salón donde aun estaba, claramente atraídos por el sonido justo como el reportero le advirtiera.
"El sonido los atrae"
Salió del cuarto y tuvo que enfrentarse a un pequeño grupo de enemigos que le impedían seguir avanzando. Levanto el bate y arremetió contra el más cercano con la parte baja del arma, alejándolo lo suficiente para girarse y darle con fuerza en la sien a otro que ante la fuerza del impacto cayó al suelo para no volver a levantarse.
"Solo los detiene una bala en el cerebro o un golpe contundente en la cabeza"
Su siguiente contrincante arremetió contra ella con los dedos arqueados como si se trataran de garras filosas listas para arrancarle la carne de los huesos, Santana levanto los brazos justo a tiempo para detener al antiguo jugador de football de morderla, haciendo un tremendo esfuerzo lo empujo del pecho para alejarlo un par de centímetros pero un segundo y tercer zombie ya se cernían sobre ella. Apenas alcanzo a levantar el bate frente a su rostro evitando los dientes que amenazaban con clavarse en su cuello, los mismos que intentaron cerrarse sobre el metal con tal fuerza y desesperación que la joven pudo ver como se rompían un par de ellos, volviéndose astillas mientras algunas caían al piso y otras se clavaban en las encías sangrientas de su atacante.
-Mal...dicion...- gimió, intentando aguantar el empuje inhumano que la hizo retroceder hasta estrellar la espalda contra los lockers, sintió como unos fríos dedos se cerraban en torno a su hombro y empezaban a jalarle la sudadera intentando acercarla a ellos.
La latina se apoyó contra el casillero y levanto la pierna derecha dándole una patada al infectado que intentaba sujetarla de los hombros y mandándolo a un par de pasos hacia atrás, suficiente para dejarse caer al piso y escurrirse por entre las piernas pútridas de sus atacantes.
El bate cayó al piso estrepitosamente y el infectado que lo había estado mordiendo se estrelló de cara contra los casilleros, pero la joven aun de rodillas estiro uno de sus brazos para recuperarlo y moviéndose rápidamente se puso de pie para correr en la dirección que le hubiera indicado Jacob que había visto huir a Brittany.
Cruzo la puerta que la llevaría al área donde estaba la cafetería pero se quedó de piedra cuando vio lo que esperaba en el pasillo, al menos una docena de zombies se movían de un lado a otro sin darle posibilidad de pasar sin que se dieran cuenta de su presencia.
Cerró la puerta haciendo apenas un ligerísimo "click" pero fue suficiente para encontrarse de frente con el rostro hambriento de dos infectados quienes habían alcanzado a escucharla.
No supo que hacer de momento ni hacia donde avanzar puesto que el camino se dividía en tres pasillos, el izquierdo de donde ella había llegado, el derecho que daba paso a varios salones de clase y las escaleras más cercanas y el central que era el camino directo a la cafetería.
"...Se dirigía a la cafetería..."
Recordó lo que su difunto compañero le dijera y decidió dirigir sus pasos a la cafetería.
Empezó a correr la poca distancia que le separaba de los primeros zombies y aprovechando el impulso soltó un fuerte batazo que tiro a uno de los infectados, al segundo le dio en la rodilla y lo tumbo para rematarlo con un golpe con la punta del bate.
No intento detenerse y siguió avanzando lo más rápido posible hasta que choco contra algo duro y que la reboto hasta el suelo, asustada se levantó impulsándose con los brazos y se encontró con un muchacho vestido con la chaqueta que solo portaban los deportistas tirado frente a ella. El joven soltó un gemido dolorido y se llevó una mano al rostro para quitarse el sudor que le caía sobre los ojos antes de enderezarse y fulminarla con la mirada.
-¡Fíjate!- le grito al ponerse de pie y luego en un gesto sumamente agresivo le tiro una patada en la espinilla derecha y hecho a correr hacia la puerta de donde ella venia.
-¡Imbécil por ahí no!- intento advertirle que había varios infectados por ese camino sin embargo el grito de terror que escucho segundos antes le indico que era demasiado tarde.
Se puso de pie cuando recordó y escucho a los demás infectados, cojeo ligeramente en principio gracias a la ligera punzada de dolor que le recorrió la pierna pero lo olvido rápidamente cuando escucho un fuerte llanto.
Una chica salió del pasillo derecho arrastrando la pierna izquierda que dejaba un camino ensangrentado a su paso, se recargo contra la pared y abrió la boca seguramente para pedir ayuda pero un infectado apareció detrás de ella y sujetándola con violencia le clavo los dientes en el cuello desgarrando la piel y arterias y bañándolos a ambos en un chorro de sangre.
Santana ahogo un grito llevándose las manos a la boca para evitar que saliera cualquier sonido. Observo como aunado al primer infectado que atacara a la chica se sumaba un segundo y luego un tercero y un cuarto que de inmediato tiraron el cuerpo indefenso al frio y manchado suelo para empezar a alimentarse arrancando gritos de absoluto dolor a su presa hasta que fueron acallados unos segundos después.
Con una sensación de pena y tristeza clavada en el centro del pecho dirigió sus pasos al pasillo central, procurando no ver nuevamente al desmembrado cuerpo de quien alguna vez fuera una joven estudiante.
Mientras huía del siniestro espectáculo escucho la voz de un hombre que gritaba maldiciones, el ruido de golpes y lucha se fue acercando rápidamente hasta que de momento las puertas dobles frente a ella se abrieron con violencia y por estas cayo el cuerpo de un infectado con la cabeza golpeada y sangrante.
-¡Para que aprendas a no intentar clavarme tus dientes otra vez! -un golpe más con el palo de hockey que usaba como arma le deshizo la cabeza dejando solo trozos de cráneo y sesos esparcidos, luego centro su atención en los restos antes de darse cuenta de que no estaba solo en aquel sangriento pasillo.
El desconocido hombre que vestía con pants deportivo color rojo, tenis negros y una playera sin mangas -que antes había sido blanca pero que ahora estaba llena de manchas carmín oscuro- se irguió de su posición agachada e hizo contacto visual con la latina.
-¡Vaya! me alegro de que quede alguien más con vida en este lugar -pronuncio con una sonrisa satisfecha en el rostro y estiro la mano después de limpiársela en la pierna del pantalón- Me llamo Charlie y soy ...o era... el entrenador del equipo de hockey, ¿cuál es tu nombre linda?
La porrista analizo con fijeza al sujeto, dándose cuenta del cuerpo trabajado y el cabello negro con algunos mechones blancos que de inmediato le hicieron recordar al hombre que le gritaba a sus jugadores hasta casi quedar afónico pero también al hombre que había castigado a Rick "The stick" Nelson durante media temporada por haber molestado a Kurt y Blaine un día durante el descanso y supo que estaba bien si confiaba en él, al menos momentáneamente.
-Soy Santana López- se presentó agitando la gran mano que le era ofrecida.
-¿López? -terminaron el saludo y llevo una mano al mentón en gesto pensativo- una de las chicas de Silvester, ¿no?
La joven iba a contestar pero un grito los interrumpió.
-¡Entrenador!- cuatro muchachos cruzaron las mismas puertas y al alcanzarlos un par se agacharon, recargándose sobre sus rodillas para intentar recuperar el aliento mientras que otro se dejaba caer contra la pared y el último vigilaba el camino por el que habían llegado con rostro asustado y sudoroso.
El entrenador le dio una fuerte palmada al chico más cercano que casi pierde el equilibrio y cae de bruces y se giró hacia Santana riendo alegremente, como si todo el apocalipsis zombie fuera algo de lo más entretenido del mundo.
-Encontré a estos chicos mientras intentaba escapar de este maldito lugar así que les dije que vinieran con...
-¿Entrenador?- llamo un chico con un tono de piel más oscura que la de la Co-capitana y el mismo que vigilaba cerca de las puertas, el hombre se detuvo y volteo a verlo.
-Un nuevo grupo de esas cosas se empieza a acercar, creo que tenemos que movernos.
-Bien entonces...- callo un segundo y miro su entorno como intentando ubicarse hasta que su mirada se clavó en una puerta a la derecha -todos adentro de ese salón, rápido.
Los jóvenes que descansaban se irguieron de inmediato y se acercaron al lugar indicado, Charlie le dio un empujoncito a la latina en el hombro y camino hasta la puerta señalada con el bastón de hockey en alto, uno de los muchachos giro el picaporte y empujo la puerta para permitir el paso del entrenador quien después de unos minutos dentro en donde se dejaron escuchar varios gruñidos y golpes salió con la cara y brazos perlados de sudor y portando nuevas manchas en su vestuario.
-Adelante chicos, ya es seguro- hizo un gesto con los brazos para después volver a internarse en el cuarto mientras los demás estudiantes lo obedecían y dejaban a la porrista parada afuera, un tanto desconfiada por la actitud del profesor, pero decidió entrar rápidamente y dejar sus dudas de lado al ver que efectivamente un puñado de zombies se acercaban lentamente.
Entro y cerró la puerta con cuidado para no hacer más ruido y llamar alguna indeseada compañía, se asomó por la ventanilla y al ver a los infectados más y más cerca puso el seguro por si las dudas. Soltó un suspiro y se giró encontrándose con un par de cadáveres arrumbados contra la pared ambos con el cráneo partido y que seguramente habían sido obra del entrenador de hockey.
La única chica del pequeño grupo, de cabello largo y rubio peinado en una trenza se sentó en la mesa más cercana a Charlie, llevo sus piernas al pecho y las rodeo con los brazos, enterrando la cara en ellas de inmediato; un chico con el jersey del equipo de hockey se sentó junto a ella y paso un brazo alrededor de sus hombros para acercarla a su pecho e intentar confortarla.
El adulto presente miro la escena con rostro triste, se acercó a los jóvenes y les susurro algunas palabras que parecieron calmar un poco a la chica que levanto el rostro y le regalo una sonrisa un tanto forzada al chico de jersey que la abrazaba y al profesor.
Santana se sintió un poco más tranquila al ver al hombre demostrar otra emoción que no fuera alegría pues por su mente paso la posibilidad de que hubiera perdido la cordura en algún momento.
Camino hasta la silla más cercana y se dejó caer, sintiéndose repentinamente agotada, la cabeza le martilleaba y sentía que su garganta y pecho ardían a cada respiración, intento tragar saliva para calmar el dolor pero se encontró con su boca tan seca e irritada que empezó a toser llamando la atención de los demás en el salón.
-¿Estas bien?- pregunto el chico de piel oscura mientras sacaba una botella de plástico de la mochila de mensajero que colgaba a su costado -tómala, no es mucha pero seguro te ayudara.
Santana acepto el recipiente con agua aun tosiendo y bebió con urgencia sintiendo como el tibio líquido le calmaba el ardor ligeramente. -Gracias... de verdad lo necesitaba -el muchacho asintió y se sentó a su lado- ¿cuál es tu nombre? -indago ella dejando su bate recargado contra la silla pero justo a su alcance -Me llamo Cole.
Ambos guardaron silencio para observar a otro de los chicos empezar a recorrer el salón de un lado a otro, pasándose las manos por el cabello pelirrojo y la cara con pecas o en ocasiones murmurando algo entre dientes que solo el escuchaba.
-¿Ese es Rick "The Stick", verdad?- señalo Santana al verlo más detenidamente, Cole soltó algo parecido a un bufido y asintió con desidia -sé que me escucharé como una mala persona pero desgraciadamente así es.
-Parece que no te agrada del todo– apunto mientras sus ojos seguían el caminar nervioso del pelirrojo.
El joven soltó un suspiro cansado y apoyo la cabeza contra la pared a sus espaldas –si, bueno... no ha hecho nada para ganarse mi respeto, el y su banda de idiotas siempre me estaban molestando, solo porque formo parte del club de Astronomía y se enteraron de que ayudo en el grupo de Boy Scouts de mi primo.
-Te entiendo– dejo descansar su cuerpo contra el respaldo de la silla, cruzo los brazos sobre el pecho y cerró los ojos un instante para ver si aminoraba las molestias que sentía -también me ha molestado a mí y a mis amigos porque somos del club Glee.
Rick se detuvo al fondo del salón y pateo una de las mochilas que había tiradas por el piso y luego otra y finalmente una silla que se derrapó por el piso hasta chocar con la pared y hacer un ruido fuerte. Charlie se levantó en un instante y al siguiente segundo ya estaba deteniendo al chico con rostro molesto mientras le explicaba algo que dejo al jugador de hockey más pálido de lo que ya era.
-Genial– gruñó Cole -se acabó el descanso– dicho esto se levantó del asiento y empezó a estirarse, siendo seguido casi de inmediato por la chica rubia y el muchacho del jersey.
La capitana de las porristas los observo un momento preparándose para salir nuevamente cuando el entrenador le llamo la atención deteniéndose frente a ella.
-¿Estas bien Santana?- pregunto con genuina preocupación en su rostro y la chica supuso que lo hacía por el semblante enfermo que seguramente empezaba a portar nuevamente.
-Estoy bien, solo es un resfriado- contesto sin dudar un segundo –por eso había faltado hoy a la escuela pero...
-¿Y si se supone que faltaste que es lo que haces aquí?- su conversación al parecer había sido escuchada por los demás ocupantes del cuarto pues el joven de jersey la había interrumpido y ahora caminaba hacia donde estaban ambos.
Todos los presentes se quedaron en silencio, mirando fijamente a la latina como esperando que en cualquier instante fuera a transformarse en un zombie y los fuera a atacar.
-Eso no es de tu incumbencia, ni la de ninguno de ustedes en cualquier caso- se levantó de su silla y tomando su bate quito al chico de su camino con un empujón y se dirigió a la puerta, pero antes de que pudiera abrir alguien la tomo del brazo intentando detenerla, ella se sacudió la mano que la sujetaba y giro sobre sus talones lista para repartir golpes si es que pensaban detenerla pero solo era Cole quien al ver su semblante furioso levanto ambos brazos en gesto de rendición.
-Tranquila Santana- Charlie se acercó y le dio un apretón en el hombro a Cole quien solo sonrió y bajo los brazos –lo que mi muy poco inteligente jugador pretendía preguntar era ¿para que viniste aquí si estabas más a salvo en tu casa?
La aludida observo un momento al hombre con una sonrisa tranquila, postura relajada y tono de voz suave, intentando hacer una broma para romper con la tensión del momento, justo como lo hacía su maestro de Coro el señor Schue, y sintió una punzada en el pecho al pensar que tal vez no volvería a verlo nuevamente.
Se mordió el labio inferior un segundo, intentando decidir si hablar sería una buena idea o si todos pensarían que estaba loca, al final miro a los ojos al profesor y dijo:
-Vine a buscar a mi novia.
Al parecer a Charlie no le sorprendió mucho o de menos intento ocultarlo a diferencia de Cole y los demás jóvenes que la miraban con ojos muy abiertos a excepción de Rick que parecía metido en su propio mundo.
-Viniste hasta la escuela, sorteando a los infectados y poniendo en peligro tu vida solo ¿por... tu novia?- pregunto incrédulo el chico de jersey rojo.
La latina solo lo observo con enfado, giro sobre sus talones y regreso la mano al pomo de la puerta pero nuevamente Charlie la detuvo.
-Santana...
-Si tiene pensado detenerme puede ir cambiando de idea o prepararse para un batazo en la entrepierna. -le amenazó con tono bajo y mandíbula apretada, el hombre la soltó despacio y Cole se acercó un paso.
-Voy contigo.
La capitana volteo para mirarlo y lo analizo detenidamente intentando darse cuenta de si el chico hablaba enserio o intentaba despistarla.
El salón se quedó en total silencio, roto solamente por los gemidos inhumanos de los infectados.
-De acuerdo -suspiro el adulto con cansancio y puso sus manos en la cintura- iremos contigo.
Cole sonrió y le dio una palmada al profesor en la espalda mientras los otros dos estudiantes que los acompañaban se quedaban helados y sin saber qué hacer ante la decisión repentina del que ahora fungía como su protector.
-¡En-entrenador!
-Lo lamento chicos pero no vamos a dejar a nadie que necesite ayuda –explico callando a los asustados alumnos- ¿Dónde está tu chica? -pregunto ignorando el nuevo llamado desesperado de la joven rubia.
Santana no supo que hacer en principio, estaba segura que la dejarían salir a buscar a Britt pero no contaba con que quisieran ayudarla, ni siquiera sabía dónde encontrar a su novia pero estaba segura que ella sola podría recorrer la escuela sin problemas, ahora no estaba tan segura de poder lograr lo mismo con sus nuevos acompañantes.
-¿Y bien? -indago Cole acercándose a la puerta para asomarse por la pequeña ventanilla- ¿A dónde vamos?
Ambos jóvenes hicieron contacto visual durante un instante antes de que la joven de ojos chocolate dijera:
-La cafetería fue el último lugar al que la vieron dirigirse.
-Es un caso perdido Entrenador, ¡ni siquiera sabe si sigue con vida! –Grito el jugador de Hockey dando largas zancadas hasta quedar a unos centímetros de la capitana y gruñirle al rostro- ¡¿no es así?!
Los ojos de la joven se encendieron de inmediato con un brillo peligroso.
-Mucho cuidado con lo que dices imbécil, no necesito gastar mis energías en alguien como tú.
-¡Ve a tu alrededor López! ¡¿Crees que vale la pena sacrificar la vida de todos los que estamos aquí para ver si encuentras el cadáver andante de una idiota?!
PAAFF
El rostro ahora ladeado del chico portaba una marca roja en una de sus mejillas, se notó como apretaba la quijada mientras giraba el rostro para encarar a la latina con intenciones asesinas bien visibles en sus ojos azules pero la chica ni se inmuto solo sonrió con satisfacción mientras se aproximaba a la puerta y giraba lentamente el pomo, de inmediato Cole se puso a sus espaldas y Charlie le dio una palmada en la espalda a su jugador antes de adelantarse con el palo de hockey bien sujeto.
-No necesito que vengan conmigo –susurro Santana vigilando el pasillo donde ahora se encontraban y tratando de evitar la atención de cualquier infectado cercano.
-No importa –le respondió el moreno caminando con mucho cuidado entre lo que debió haber sido los restos de algunos alumnos para no resbalar en el enorme charco sanguinolento que manchaba el piso- creo que me agradas así que quiero ayudarte a encontrar a esa persona tan especial para ti.
Charlie se posiciono al frente del grupo seguido de la porrista, el chico del club de Astronomía, los dos jugadores de Hockey y la joven de trenza al final, avanzaron por unos minutos antes de llegar a las puertas dobles de la Cafetería.
El entrenador hizo una seña para que todos se detuvieran tras de él y con todo el cuidado posible empujo lentamente una de las puertas esperando poder divisar cuantos zombies había en el lugar, más cuando apenas se veía por una pequeña rendija el ruido de metal chocando uno contra otro retumbo por todo el lugar, pues nadie pudo haber sabido que había un par de mesas recargadas contra la entrada intentando bloquearla.
Al principio no sucedió nada pero Santana sabía que no podían tener tanta suerte y apenas termino de pensar aquello cuando un coro terrorífico de quejidos lleno el pasillo y la habitación a donde intentaban entrar.
-¡Maldición! –gruño el adulto del grupo antes de intentar darse la vuelta para huir pero deteniéndose en seco cuando se percató que un grupo de infectados les cerraba el paso.
-¡Por aquí! –llamo asustado Cole mientras recargaba todo su peso contra las puertas de madera para que terminaran de abrirse y pudieran pasar pero tan pronto lo hizo una mano a medias y completamente ensangrentada intento alcanzarlo, por suerte Santana actuó de inmediato soltando un golpe en el brazo del atacante y luego uno más justo en la cabeza haciendo que su compañero pudiera escurrirse por un lado para entrar a la Cafetería.
Charlie y Santana empezaron a hacerse cargo de los cadáveres que los empezaban a alcanzar por ambos lados, el hombre la empujo para que atravesara las puertas y cuando lo hubieron hecho ambos intento acomodar la barrera que habían intentado formar con un montón de mesas ayudado por Cole y el jugador de hockey mientras la capitana de las Cheerios los cubría pero a pesar del esfuerzo de los tres hombres los infectados del exterior empezaron a abrirse paso dejando ver sus brazos pútridos por entre las dos puertas.
La morena hacia frente a uno de los zombies que intento atacar a la chica rubia cuando otros dos más se dejaron caer sobre ella aterrizando en un revoltijo de piernas y brazos; mientras luchaba para no ser mordida por alguno de ellos podía escuchar los gritos de sus acompañantes, entonces una mano alcanzo a atrapar uno de sus brazos con fuerza sobrehumana, logrando arrancarle un grito de dolor al sentir como su atacante intentaba retorcerle el miembro en un ángulo nada natural mientras ella luchaba con todas sus fuerzas para alejar la boca que intentaba arrancarle un trozo con su mano libre.
Sentía como su energía se acababa poco a poco y lentamente la resistencia que oponía se desvanecía haciendo que su brazo doliera más y los dientes manchados se acercaran a apenas milímetros de su rostro.
-¡Aguanta! –grito alguien y al instante siguiente sus atacantes fueron arrancados de encima y ella fue puesta en pie de golpe, una mujer vestida de blanco y que portaba un gran cuchillo apareció en su campo de visión jalándola hacia donde estaban ubicados los mostradores de comida y que ahora parecía una trinchera rodeada de mesas, sillas, bandejas y todos los materiales posibles existentes en una cocina.
La joven trastabillo, abrumada un instante por la punzada de dolor que le recorría el brazo y no se dio cuenta de cuando un zombie se acercaba a ella pero un hombre con el mismo uniforme blanco apareció a su lado y le deshizo el cráneo del infectado de un golpe con un mazo metálico para carne.
-¡Santana, rápido! –le grito la aterrada voz de Cole que ya estaba frente a la barricada y a quien otro hombre de blanco jalaba intentando que escalara y se pusiera a salvo donde el jugador de hockey y la chica de trenza ya se encontraban, de pronto un ruido se escuchó por entre el barullo del enfrentamiento y la barricada en la puerta doble cedió dando paso a otra horda de infectados que tropezaban con desesperación intentando llegar hasta ellos.
La mujer con el cuchillo empezó a correr hacia el pequeño refugio aun jalándola, el hombre con el mazo siguiéndolas detrás pero un grito desgarrador le llamo la atención y la hizo clavar los talones en el piso para detener a la mujer que la arrastraba.
En la esquina izquierda de la cafetería intentando defenderse de un grupo de infectados se encontraba Rick quien en algún momento se había separado de los demás y ahora se encontraba en dificultades, su salvadora le grito que era muy tarde para él pero la latina la ignoro y se echó a correr hacia el jugador.
Aprovechando el impulso de su carrera dio un salto y con el bate al frente dejo caer todo su peso contra el pequeño grupo de infectados que cayeron unos sobre otros en una madeja de cuerpos, la capitana no perdió tiempo y recupero el equilibrio de inmediato, saltando por sobre ellos y llegando hasta donde el aterrado chico se encontraba pegado a la pared como si pudiera volverse parte de ella.
-Vámonos Rick –dijo con nerviosismo sin dejar de ojear a los zombis que poco a poco empezaban a ponerse de pie con torpeza pero el muchacho no respondía a sus llamados, lo jalo del jersey y eso pareció hacer que reaccionara porque al instante siguiente se despegó de la pared y emprendió la carrera empujando a la joven en el proceso quien tropezó y tuvo que recargarse en la pared para no caer, soltó un gruñido y una retahíla de groserías contra el muchacho pelirrojo cuando vio como Cole corría a su encuentro junto con Charlie, el moreno se cruzó con Rick y le dio una mirada reprobatoria que el muchacho respondió empujándolo contra un infectado que le cubría el paso y que lo sujeto de inmediato.
Charlie se había seguido de largo y en ese momento se encontraba más cerca de Santana que de Cole pero aun así se detuvo clavando los pies en el suelo para cambiar de dirección esperando alcanzar a salvar al inocente joven emprendiendo una carrera desesperada.
Para Santana todo empezó a verse en cámara lenta, el rostro asustado del moreno, el infectado abriendo la boca y acercándose lentamente a su hombro, el Entrenador moviéndose deprisa, los infectados tras de ella listos para atacarla y el idiota de Rick "The Stick" Nelson huyendo por su vida sin importarle sacrificar la vida de alguien más.
BANG
AAAAAAAAAAAAAGGGGGGGGGGGGGHHHHHH
El grito se elevó por sobre el ruido del lugar, los sobrevivientes se quedaron helados mientras veían el cuerpo de Cole cubierto de sangre tirado en el piso, Charlie llego junto a él y quitando al infectado de encima puso al chico de pie.
-¿Estas bien? –el miembro del Club de Astronomía estaba pálido y se veía claramente asustado pero logro asentir sin dejar de ver la sangre que cubría su camisa por la espalda, pecho y brazo derechos.
Todos miraron el cañón del arma desenfundada en la mano de Santana López quien con rostro cargado de ira se dio la vuelta y le metió una bala en la cabeza a cada uno de los cuatro infectados que se acercaban a ella por la espalda.
-¡Vamos, muévanse! –apuro la mujer de blanco y todos dirigieron su carrera a la barricada frente donde Rick ya trepaba desesperado, resbalando a cada paso que daba como si sus piernas no respondieran a sus comandos.
La mujer de uniforme fue la primera en llegar y de inmediato el hombre que estaba dentro de la barricada se acercó para ayudarla a subir habiendo ignorado olímpicamente al jugador pelirrojo tras verlo realizar tan rastrera acción para con su compañero.
Los hombres de blanco se detuvieron atrás de todos para cubrir sus espaldas y dejarlos trepar mientras al par de manos que jalaba a Cole a la seguridad del pequeño refugio se le unieron un nuevo par que tomo a Santana de un brazo y la subió hasta que toco el piso del otro lado de la gran pila de sillas y mesas.
La joven se quedó hincada en el piso intentando recuperar el aliento sin siquiera percatarse de la presencia de la persona frente a ella sino hasta que una mano grande se posó sobre su hombro, la latina levanto la mirada y se encontró con la sonrisa maternal y tranquilizadora de quien menos esperaba.
Nota de la Autora: Milagro! He Regresado! XD bueno ya saben lo de siempre la musa me abandono y me dedique a los videojuegos (De zombies para variar State of Decay y la Serie de TV de The Walking Dead) y el trabajo para superar la perdida de inspiración sin embargo gracias a la maravillosa tecnología ahora puedo escribir en mi celular, así que cuando no tengo mucho trabajo o estoy aburrida puedo accesar a mis archivos desde mi teléfono y ponerme a escribir un capitulo nuevo, de hecho este me tomo casi como un mes o un poco más ya que como les digo solo lo hice en mis tiempos libres, además tengo laptop nueva (nueva para mi XD) y me es mucho más sencillo ponerme a escribir o revisar capítulos que en la de escritorio. En fin una disculpa monumental a mis maravillosos lectores por esta horrenda tardanza y debo hacerles un anuncio: ya lo había dicho antes pero no pienso dejar inconclusa esta historia ni ninguna de las otras que estoy escribiendo por lo que después de esta actualización de "Despertar" estoy empezando a escribir el nuevo capítulo de "With me After All" que será la siguiente en actualizar pues tengo más de un año sin subir nada y ya me siento muy muy culpable, pero después de ello trabajare en el nuevo de "Seguir Viviendo" y nuevamente en "Despertar" así que gracias a todos los que aun reconozcan este fic, por leer y recuerden reclamos o sugerencias son bienvenidas, ¡Hasta pronto!
