¿Me seguirás amando cuando ya no sea joven y hermosa?.

Y tú, ¿me seguirás amando aun cuando solamente tenga mi adolorida alma?

Sé que lo harás, sé que lo harás

Yo sé que tu lo harás.

1-Un lugar soleado.

Sus pasos apresurados se escuchaban por el pasillo. Sasuke no entendía por que Mikoto lo arrastraba por los claustros del hospital. No entendía que hacían ahí, él era una niño sano y fuerte, el mejor del jardín. Su madre no lucía mal. Tampoco sabía por qué todos los que los cruzaban dibujaban un estúpido gesto enternecido en sus rostros.

Llegaron a una habitación y la enfermera que les abrió el paso les sonrió con cara de boba. Sasuke la ignoró y su madre le dio un tirón de reproche. Sabía que su hijo era parco y cerrado, pero maleducado jamás.

Sasuke ingresó bufando a un gran salón cálido, que se inundó de olor a ... ¿bebés?. Entonces lo supo, ella estaba ahí. Las pupilas se le dilataron y no pudo no elevar las comisuras. Corrió y se pegó a un enorme vidrio que los separaba de dos decenas de cunas. Su exhalación empañó el vidrio y la nariz se le acható, como la de un cerdito. Mikoto rió.

—¿Donde esta ella, mamá?

—En aquella cuna, Sasuke— le indicó con el dedo indice.

Él la detectó y la recordó hace una semana atrás. En realidad, nunca la había olvidado. Ni por un segundo.

Caminaban con Mikoto e Itachi a orillas del lago del parque Fuyu. Itachi lucía feliz y a él no le interesaba demasiado nada cuando un gritito, como el de un gato, los sobresaltó. Hurgaron entre las plantas hasta que encontraron a un pequeño bulto moverse y sollozar. Mikoto, impresionada comenzó a gritar mientras tomaba al pequeño bebe entre sus brazos. Itachi se encontraba entre sobresaltado y preocupado, tomaba ambos hombros de su madre, intentando calmarla.

Sasuke, a sus cinco años, no lograba asimilar la situación tan trágica y triste: alguien había abandonado un bebé en un frío parque. Pero todos sus sentimientos indescifrables se removieron cuando Mikoto quitó la manta del rostro del niño, que en realidad era una niña. Pálida del frío, con hilos azulados de cabello oscuro que le surcaban la frente, y dos ojos color plata que resplandecían así como el rostro de Sasuke, que comenzó a temblar cuando la niña, a pesar de su condición le sonrió y estiró una manito, no manipulaba muy bien, hacía él.

No, Sasuke no la había olvidado.

—Sus mejillas parecen más rosaditas ¿no crees, hijo?— él asintió sin dejar de ver a la pequeña niña de ojos grises que se removía inquieta entre cálidas mantas violetas.

—¿Cómo es que la llamaste en el parque?.

Sasuke desvió los ojos algo turbado — Hi...nata.

—Hinata— afirmó Mikoto conmovida por ver en su hijo un lado que nunca había mostrado desde la muerte de Fugaku— significa un lugar soleado ¿verdad?. ¿Eso sentiste cuando la viste en el parque frió?. ¿Como un rayo de sol que te brindó calor?.

Sasuke volvió a asentir con las mejillas atiborradas de sangre. Su madre lo describió tal cual.

—Es lo que los tres sentimos ese día, por eso... quería que sepas, que hoy vinimos a buscarla, ella será parte de nuestra familia.

Sasuke volvió sus ojos a su madre, sorprendido. Luego a la pequeña niña que se llevarían. Sintió una inmensa felicidad colmarle el cuerpo, pero había algo en que su madre erraba:

Nadie, absolutamente nadie, había sentido lo que él ese día.


Young and Beautiful - Lana del Rey. (No es un tema precioso?)

Este prologo de estas pequeñas historias que recorrerán una relación que durará años, esta basado en un libró que leí hace poco y me inspiró, debió de ser la lectura más hermosa que tuve. Lloré, me enojé, lloré, me reí y lloré más.

No es un plagio, claro que no. Es como cuando me inspiré en "El amor y otro demonios" para un One de Emancipación.

Nada, estoy un poco rosa hoy, espero que lo disfruten y gracias por el recibimiento de los demás drabbles.